Rutas invierno

Rutas de Invierno en la Sierra Norte de Madrid

La Sierra Norte de Madrid en invierno se transforma en un lugar ideal para disfrutar de rutas que destacan la belleza del paisaje bajo el frío. Explorar sus caminos invernales permite caminar entre bosques nevados, subir hasta miradores con vistas espectaculares, y vivir el silencio de la naturaleza en una de las estaciones más mágicas del año. Aquí encontrarás una selección de las mejores rutas invernales para descubrir el encanto de la sierra en su versión más fría.  No te pierdas Rutas de Invierno en la Sierra Norte

Nuestras Rutas de Invierno en Sierra Norte

La vega del jarama

La Vega del Jarama

Incluida en la Sierra Norte de Madrid, las estepas de la vega del Jarama constituyen un paisaje fuera de lo común dentro de la naturaleza serrana y confirman, más si cabe, esta diversidad ecológica y de ecosistemas por la que se caracteriza la Sierra Norte. Además de conocer la  vega y disfrutar de ella desde un excelente mirador como es el cerro de Mirario, que se eleva sobre la llanura de la vega, esta ruta nos da la oportunidad de observar numerosas especies de aves muy llamativas y poco comunes como son la avutarda, el sisón o el aguilucho cenizo. Ruta fácil, sin apenas desnivel y que recomendamos realizar durante todo el año menos en la estival, debido a la ausencia de sombra en el recorrido.

Comenzamos en la Villa de Torrelaguna, población que destaca por su rico patrimonio urbano, y que merece un paseo por sus calles visitando las diferentes muestras de rica arquitectura repartidas por el municipio. Iniciamos nuestro recorrido en la calle de la cava, en el cruce de la Red Carpetania donde tenemos la Señal Vertical (S.V.) (SN156), dirigiéndonos hacia el Camino del Olivarón. El camino asciende suavemente o llanea por la alomada vega, entre campos de cereales hasta llegar a un cruce donde vemos la S.V. (SN37), nos incorporamos al camino de los carboneros, hacia El Espartal. El camino asciende suavemente recorriendo la ladera de un cerro, una vez que alcanzamos su punto más alto y antes de comenzar a descender, tomamos un camino que sale a nuestra izquierda y nos conduce a la cima del cerro donde vemos un punto geodésico. Las vistas de la vega son inmejorables, un mosaico de campos de cereales y olivares se abren a nuestros pies, solo interrumpido por la silueta de las poblaciones de Torrelaguna, Torremocha o Uceda.

Volvemos sobre nuestros pasos hasta (SN37) y continuamos de frente hacia Torremocha, el mar de campos de cereal solo aparece interrumpido por alguna construcción aislada. Una vez en el cruce donde se halla la S.V. (SN144) tomamos el camino de las lagunas altas hacia Torrelaguna, donde finaliza nuestra ruta.

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Sierra de La Cabrera

La Cabrera es una serrezuela granítica de gran interés morfológico, pues ofrece un amplio muestrario de las peculiares formaciones del modelado sobre granito como son los domos, las acebolladuras, los thors o canchos de bloques superpuestos o los acastillamientos por fallas verticales. Al constituir un único cordal ofrece buenas vistas en todo momento. En este cordal se asienta la segunda colonia con más efectivos de buitre leonado de la Comunidad de Madrid.

Comenzamos la ruta en la Avenida de La Cabrera, junto al Centro de Iniciativas Turísticas Villa San Roque en el municipio de La Cabrera. Nos dirigimos hacia el Norte por la Avda. de La Cabrera, hasta finalizar la misma en una rotonda. Sin cambiar de dirección, tomamos la calle de la Cabezuela, asfaltada, pasamos un restaurante y una gasolinera, y llegamos a unas viviendas. A partir de aquí el camino está señalizado con marcas blancas y amarillas (PR). El camino de asfalto acaba justo pasada la última casa, donde acaba la subida y giramos dirección Noroeste, a la izquierda según el sentido de nuestra marcha.

El camino de tierra asciende entre las fincas, hasta que dejamos la última debajo de nosotros para caminar junto una alambrada. Justo aquí tomamos el sendero que asciende entre bolos de granito y algunos enebros. Después de ganar unos metros de desnivel, el sendero se suaviza para volver a ascender entre retamas, jaras, y ya más arriba enebros, algunos pinos, y por supuesto bolos de granito hasta dejarnos en la base del Pico de la Miel. Desde este punto ya podemos ver el punto geodésico, solo tenemos que ascender algunos metros entre lapiaces de granito para alcanzar la cima (3,7 km y 354 m de desnivel +). Si volvemos la vista atrás vemos una bonita panorámica de las Cabrera y el pantano del Atazar.

El sendero a partir de aquí va cuerdeando por entre las formaciones graníticas, las vistas son muy buenas y a cada paso nos llaman la atención las distintas formaciones que adopta el granito.

A veces el camino asciende aproximándose al límite de la cuerda, lo que nos permite ver las moles graníticas muy cerca. Si miramos hacia el Norte, las vistas muy abiertas nos permiten ver las sierras del Rincón, Ayllón y parte del Guadarrama.

Destacan las formaciones de Peña el Águila o el Cancho de la Bola, y ya en las cercanías del Collado del Alfrecho, nos vuelven a sorprender los riscos, los acastillamientos o los canchos de bloques superpuestos coronados en muchas ocasiones por buitres leonados posados en ellos. En esta zona se concentra la mayor parte de los buitres que habitan en la Sierra de la Cabrera.

El camino nos conduce hasta las cercanías del collado del Alfrecho (6,7 km y 518 m de desnivel +). En este punto, tenemos la posibilidad de acortar nuestra ruta, descendiendo por la ladera opuesta (cruzando el collado), a partir de aquí el camino nos lo marcan hitos de piedra, el cual nos conducirá tras el descenso, a la C/ de la Subida a el Convento en La Cabrera. En este caso la distancia de la ruta sería de 10 km y con 523 m de desnivel +.

Nuestro camino, si hemos decidido continuar, continúa en la misma dirección y se interna por las laderas del Cancho Gordo y del Cancho Largo.

Descendemos suavemente hasta las proximidades de la Peña del Tejo. Aquí el camino cambia de dirección, tomamos el collado junto a la Peña del Tejo y descendemos hasta el cementerio de Valdemanco. A partir de aquí abandonamos el PR y comenzamos a seguir el GR-10 (marcas blancas y rojas), en dirección Sureste (Izquierda según el sentido de nuestra marcha).

El camino asciende para sobrepasar la loma que baja del risco llamado Torre de Valdemanco. A partir de aquí el camino nos deja preciosas vistas y muy diferentes a las que estamos habituados tener de esta sierra.

El sendero nos deja casi en la misma puerta del convento de La Cabrera. Nos incorporamos al camino de cemento hasta llegar de nuevo a La Cabrera.

Puedes encontrar información sobre la naturaleza de la Sierra de La Cabrera aquí.

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Senda Pisachon

La ruta parte de las antiguas eras del pueblo de El Atazar, hoy convertidas en un museo al aire libre, y continúa por la calle Las Eras hasta llegar al camino Riato. En este punto gira a la derecha y toma la pista que se dirige a Robledillo de la Jara durante 900 m. A la izquierda del camino, desviándose unos 150 m ladera abajo, en la curva que hace la carretera M-133, se puede ver una fuente del siglo XVI que parece tener un origen árabe. Retomando la pista se cruza el Vallejo de la Lanzada y se inicia una ligera subida. Una vez arriba, la ruta se desvía a la izquierda, hacia el paraje de La Matosa, por un camino ancho entre jaras. Este camino, tras 800 m de recorrido, llega a la carretera M-133. En este punto la ruta continúa por el acceso asfaltado hacia la antigua zona recreativa de Juan Gil. Poco antes de llegar a este lugar, hoy abandonado, la ruta se desvía por un camino de tierra que sale a la izquierda. Se llega a una bifurcación y la ruta continúa por el camino de la izquierda hasta llegar a los tinados de ganado que se asoman al embalse de El Atazar. La vuelta se realiza por el mismo camino.

La senda discurre en su totalidad por la Zona Especial de Conservación (ZEC) “Cuenca del río Lozoya y Sierra Norte”. La formación vegetal predominante es un jaral con romero, que ha cubierto los antiguos campos de cultivo, aunque también se pueden ver algunos pies aislados de encina de gran porte. A lo largo del recorrido destacan las panorámicas sobre el embalse de El Atazar y, en el final del recorrido, las vistas del muro de la presa.

Los tinados del Pisanchón son unas edificaciones tradicionales utilizadas para guardar el ganado. Se construyeron utilizando las rocas de pizarra de la zona y se techaron con teja árabe, paja y jara sobre vigas de madera sin desbastar. Actualmente están en desuso.

La Fuente Vieja o Fuente Árabe se construyó en el año 1585 y se asocia con el posible origen árabe de El Atazar. Los vecinos utilizaron esta fuente para sus necesidades diarias hasta mediados del siglo XX, momento en el cual se construyó una pila de piedra en el pueblo que se abastecía de un manantial cercano.

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Vuelta al Cerro de El Cuadrón

Sencilla ruta que une las localidades de Garganta de los Montes y El Cuadrón, las cuales forman un solo municipio. Ambas localidades guardan bonitos rincones, destacando la arquitectura popular y la iglesia de Garganta.

Iniciamos nuestra ruta en la localidad de El Cuadrón, cerca de la entrada del pueblo se encuentra un cruce de la Red, donde vemos la señal vertical (S.V.) (SN100). Seguimos las indicaciones que nos dirigen hacia la Cañada Real Segoviana, dirección Garganta (por Cerro perdigón). Tras cruzar la carretera vemos el CEA Valle del Lozoya, donde podemos informarnos de los valores naturales y tradicionales del Valle. El camino asciende entre retamas y matorral bajo hasta un collado. En el cruce, seguimos las indicaciones de la S.V. (SN29) incorporándonos al camino de Garganta, hacia Garganta de los Montes. Continuamos ascendiendo junto a un pinar a nuestra izquierda, buscando un nuevo collado, las vistas hacia el Norte nos permiten ver todo el valle medio del Lozoya hasta Somosierra, hacia el Sur la Sierra de La Cabrera domina el paisaje. Una vez alcanzado el collado, se nos abren las vistas hacia el Valle Alto del Lozoya y hacia el municipio de Garganta. Una vez en Garganta, bajamos por una calle hasta un cruce de la Red de Caminos, donde encontramos la S.V. (SN21). Nos incorporamos al Camino de las Eras hacia El Cuadrón. El camino recorre la ladera del Cerro de El Cuadrón, lo que nos deja bonitas vistas del valle, y desciende suavemente hasta la carretera, la cual cruzamos y entre muros de piedra seca y callejas vecinales regresamos a El Cuadrón. Os recomendamos un paseo por Garganta de los Montes y El Cuadrón para disfrutar de la tranquilidad de estos municipios y de su arquitectura rural.

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Vuelta a El Cabezo

A lo largo de este recorrido circular, que bordea el cerro de El Cabezo, disfrutaremos de una de las vistas más espectaculares de Patones de Arriba y de sus alrededores. Con la llegada de la primavera, estas laderas se tiñen de intensos colores y aromas del cantueso, las jaras y otras muchas flores.

La ruta comienza en el aparcamiento disuasorio de Patones de Abajo y asciende a Patones de Arriba por el acceso peatonal de la senda del Barranco. Continúa, tras pasar por la fuente y el lavadero, junto al arroyo de Patones hasta un cruce con una pista forestal. Ascenderemos por la pista siguiendo las marcas rojas de nuestro sendero local hasta toparnos con la senda del Genaro que viene de El Atazar. Este sendero nos conducirá de nuevo hasta Patones de Arriba para finalizar nuestro recorrido en el aparcamiento de Patones de Abajo.

Ruta en el pinar de Casasola

El Pinar de Casasola

Ruta muy completa que nos permite ver el pinar de pinos resineros de Casasola, uno de los pocos pinares de esta especie presentes en la Sierra Norte, ya que el pino más común es el pino silvestre o de Valsaín. Pero no solo pinos; encinas, fresnos, zonas de pradera y preciosos pueblos de montaña son algunos de los atractivos de esta ruta.

Iniciamos nuestra ruta en Serrada, dejando casi para el final la visita al pinar, aunque también podríamos iniciarla en Berzosa. Nos situamos frente a las pistas deportivas donde tenemos un cruce de la Red donde se ubica la Cartelera de Carpetania y una Señal Vertical (S.V.) (SN108). Tomamos el camino de Berzosa, salimos del pueblo cruzando el arroyo del pozo de la pila y remontamos por un encinar una loma. El paisaje alterna praderas, zonas de matorral bajo y encinar hasta llegar a Berzosa. En la entrada del pueblo tenemos un cruce de la Red, donde se ubica una cartelera y la S.V. (SN43), nos dirigimos hacia Robledillo / Cervera. Nada más cruzar el polígono artesanal de Berzosa, nos encontramos otro cruce y seguimos las indicaciones de la S.V. (SN44) hacia Refugio de Casasola / Presa del Villar. Descendemos ahora por una loma rodeada de jaras y con vistas al embalse del villar. Una vez acabado el descenso nos internamos en el pinar de Casasola, poco después llegamos a un nuevo cruce, junto al refugio de Casasola, hoy abandonado. En el cruce, giramos a la derecha, siguiendo las indicaciones de la S.V. (SN152) hacia Serrada de la Fuente (por pinar de Casasola).

Atravesamos este bonito pinar, con grandes ejemplares de pino piñonero, incluso vemos una majada tradicional, construida en piedra con la techumbre de brezo. Tras el pinar, nos internamos en un encinar que tras cruzar el arroyo del pozo de la Pila, asciende entre las encinas para regresar de nuevo a Serrada.

Perspectiva desde lo alto de un monte, donde se aprecian casetas cercanas.

Senda del Genaro – Cicloturismo

Dentro de la Red de Sendas Verdes de la Comunidad de Madrid, “La Senda del Genaro” con sus 70 kilómetros de recorrido se caracteriza por ser la que representa mayor longitud en su trayecto. Está clasificada como Ruta de Gran Recorrido (GR 300) por la Federación Española de Montañismo y hasta ahora contábamos con dos versiones, la versión senderista y una versión casi idéntica, pero con algunas modificaciones para hacerla en bicicleta de Montaña. Ambas son señalizadas.

Os ofrecemos ahora una versión cicloturista del Genaro, cuyo trazado también discurre en el entorno que rodea el embalse del Atazar, el de mayor capacidad dentro de la Comunidad de Madrid, pero que además incluye parte de la Vega del Jarama. Esta nueva alternativa para alforjeros, evita los tramos más técnicos del Genaro, difíciles de realizar con una bicicleta híbrida o con una MTB con alforjas y se sustituyen por camino o carreteras locales en buen estado para «ciclear» con alforjas. Los tramos que se salen del Genaro original no están señalizados, por lo que habremos de disponer de un mapa con el recorrido o descargar el track y utilizar un GPS.

Este recorrido cicloturista suma al Genaro las poblaciones de Torrelaguna («Villa de Madrid») y Torremocha del Jarama, por lo que nos facilita las posibilidades de pernoctar en más poblaciones.

Paisaje amarillo

El Camino de los Botánicos

La Sierra Norte de Madrid situada en el Sistema Central forma parte del eje divisorio de las dos mesetas. Este territorio fronterizo y de transición climática alberga gran cantidad de ecosistemas. El Camino de los Botánicos nos invita a conocer varios de estos ecosistemas, que son una excepción en estas latitudes. En tan solo 15 km pasaremos por un área de piornos, retamas y cambroño, un pinar de pino silvestre, un bosque de acebos y un abedular, todo un regalo para los amantes de la botánica y la ornitología.

Partiremos de Somosierra, junto a la ermita de la Soledad tenemos la Señal Vertical (S.V.) (SN57) e iniciamos nuestra ruta incorporándonos al Camino Horizontal, dirección Dehesa de acebos (por horizontal). Una pista forestal nos introduce en un ecosistema de matorral, donde las retamas, cambroños y piornos dominan la escena. Ya avanzada la primavera, la floración de estas especies lo inunda todo de amarillo. En cuanto a aves, no es raro observar al pechiazul o alguna curruca entre sus ramas. Tras el matorral, entramos en una zona de pinar silvestre acompañado de un interesante sotobosque donde destaca el acebo. Multitud de aves forestales como pícidos pueblan esta zona. Tras el pinar, vemos un muro de piedra a nuestra izquierda, pronto encontramos la S.V. (SN56). Siguiendo el Camino de la dehesa y la indicación Dehesa de Acebos / Robregordo, atravesamos el zarzo de entrada y penetramos en la Dehesa. Este singular bosque es la acebeda mejor conservada de la Comunidad de Madrid.

Estas formaciones no son algo habitual, el acebo suele formar parte del sotobosque de pinares, hayedos o robledales, pero es algo extraño que sea la especie predominante. La concurrencia del clima con el tradicional manejo del ganado nos ha legado esta joya botánica y paisajística. Las espesas masas de acebos, ofrecen protección y proporcionan un alimento fundamental para las aves en los meses más fríos, ya que el fruto del acebo madura en noviembre, diciembre. El acebo es una especie protegida, no se permite cortar ramas ni recoger frutos. El camino desciende hasta un área recreativa, para remontar y salir a la antigua N-I, donde tenemos la S.V. (SN40). Continuamos hacia Dehesa bonita / Somosierra, nos incorporamos a un camino que tras descender paralelo a la autovía, la atraviesa por un túnel, para continuar paralelo a la autovía hasta la S.V (SN39). Continuamos hacia dehesa bonita / Somosierra. La dehesa bonita de Somosierra, guarda una de las reliquias botánicas que aún nos quedan en la región de épocas glaciares. Su ubicación a una altura de 1450 m y expuesta a los vientos fríos y húmedos del Norte, crean un microclima ideal para estas especies. Su enorme variedad: acebos, robles, cerezos, avellanos, servales y, sobre todo, abedules, hacen de éste un lugar espectacular, sobre todo cuando llega el otoño y los contrastes de colores entre las diferentes especies se hacen más patentes.

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Ruta del Toro. Cabanillas de la Sierra

Durante la ruta recorreremos vías pecuarias por las que desde hace siglos ha transitado el ganado en la trashumancia, cruzaremos un puente medieval y conoceremos la fuente más antigua del pueblo, testigo de nuestra historia serrana. Además, al poco de iniciarse la ruta, llegaremos al emblemático Toro de Osborne, el primero que se instaló en toda España.

Conoceremos bosques mediterráneos y dehesas de encinas, riquísimos en especies de flora y fauna, así como dehesas de fresnos habitadas por ganaderías de toros de lidia, elementos tan característicos de nuestro municipio.

A lo largo del itinerario existen 17 paneles informativos que nos permiten conocer el paisaje, flora, fauna y costumbres de las gentes de Cabanillas de la Sierra y de otros municipios de la Sierra Norte de Madrid.

Partiendo de la calle de la Cuesta, junto a la rotonda de la antigua N-I, saldremos del casco urbano por la Cañada del Laderón al Portillo o Calleja de las Cuevas, donde conoceremos varias cuevas donde antaño se almacenaba el vino cosechado en nuestro pueblo, a escasos metros encontraremos una mesa panorámica a través de la cual conoceremos los distintos picos y vegetación de la Sierra Norte.

Poco después, atravesaremos por un pequeño puente el arroyo Sacedón, con su característica vegetación de ribera, para posteriormente, junto a la carretera A-I, observando una zona de antiguos huertos y un peculiar bosque de enebros.

Llegados a este punto, descubriremos el majestuoso toro de Osborne, que podremos contemplar en toda su amplitud.

Tras cruzar bajo la A-I, recorreremos paisajes adehesados, surcados por tradicionales vallas de piedra. Poco más adelante, podremos optar por tomar el Itinerario Corto (4,7 Km. de longitud), que nos llevará al pueblo pasando sobre el puente medieval de Los Arrieros, al igual que hicieran hace dos siglos las tropas napoleónicas venidas de Francia.

Si optamos por el Itinerario Largo (8,7 Km. de longitud), continuaremos en dirección norte por una vereda que nos llevará a cruzar la antigua carretera Nacional I, así como la Cañada Real de Extremadura, tantas veces transitada por los rebaños en sus largas peregrinaciones trashumantes. Discurriremos por una zona ocupada por un maravilloso bosque mediterráneo, hábitat de numerosas especies de plantas y animales, cuyas huellas podremos observar. Además, contemplaremos la majestuosa la sierra Norte, que podremos interpretar a través de una segunda mesa panorámica.

Poco después, atravesaremos de nuevo el arroyo Sacedón, adentrándonos en un maravilloso soto ocupado por dehesas de fresnos podados al estilo tradicional (cabeza de gato), donde el ganado bravo campa apacible.

Algo más adelante, tras cruzar la carretera de Valdemanco, caminaremos por un estrecho sendero hasta divisar las características dehesas de encina. Poco antes de llegar al pueblo descubriremos la primera fuente que existió en nuestro municipio, construida en 1.895, y en la que los cabanilleros acudieron para beber durante décadas.

Este mismo camino, que discurre paralelo a la antigua carretera Nacional I, nos llevará poco después al punto en el que nos encontramos, tras haber conocido en este paseo un entorno natural privilegiado, de excepcional belleza y cargado de historia.

Todo el itinerario consta de balizas orientativas, de modo que es imposible desorientarse o perderse. Además, este itinerario consta de 17 paneles interpretativos y dos mesas de paisaje.

Pueblos con encanto en la Sierra Norte de Madrid

Pueblos de la Vega del Jarama

La vega del Jarama constituye una de las singularidades geográficas y naturales de la Sierra Norte de Madrid. Esta vega constituye una llanura alomada donde se cultivan principalmente cereales aunque en ella también tienen cabida vides u olivos. Entre las peculiaridades geográficas destacamos la naturaleza caliza del terreno, en contraste con los materiales de los que se componen los relieves de la Sierra Norte, principalmente gneis y pizarras. Entre las naturales podemos destacar que este ecosistema es la guinda del pastel a la variada biodiversidad
que caracteriza a la Sierra Norte. Aquí podemos observar aves esteparias como la avutarda o el aguilucho cenizo, en contraste con aves de alta montaña como el pechiazul o el buitre negro que podemos encontrar en otras áreas de la Sierra Norte. Comenzamos nuestra ruta en Patones de Arriba, pueblo con una cuidada arquitectura rural. Bajando por la carretera, encontramos la Señal Vertical (S.V.) (SN63), y continuamos bajando en dirección Patones de Abajo / Torremocha, dirección que seguimos en las dos siguientes S.V. Tras la tercera S.V. nos incorporamos a un camino que baja por la zona más angosta del barranco calizo, y que nos deja prácticamente en Patones de Abajo. Junto a un parque vemos la S.V. (SN8), continuamos en dirección Torremocha / Torrelaguna. Tras cruzar Patones, salimos por el camino de las huertas a la zona de cultivos, en nuestro camino podemos ver campos dedicados al cereal, olivos y vides. Os recomendamos un paseo por Torremocha, un bonito pueblo en el que podemos visitar un museo de la agricultura, fruto de la estrecha relación de Torremocha con esta labor. Siguiendo las indicaciones de la S.V. (SN83) nos dirigimos a Torrelaguna / El Espartal por el camino de las lagunas altas. El camino ahora dominado por las
extensiones dedicadas al cereal, remonta una loma, donde se halla la S.V. (SN144). Tomamos el camino que sale a nuestra derecha hacia Torrelaguna / Redueña. Desde aquí podemos ver el municipio de Torrelaguna. Esta zona alomada es un buen lugar para observar aves como el aguilucho cenizo o la avutarda. Torrelaguna es un pueblo con un destacado patrimonio artístico por lo que os recomendamos una detenida visita por sus calles y plazas.

Ruta por Mondalindo por la Mina de Plata

Mondalindo por la Mina de Plata

Esta es una ruta con cierto nivel de exigencia que implica tener una buena forma física. El camino es mixto de pistas y sendas de montaña con algunas zonas muy quebradas y con piedras sueltas donde hay que tener cuidado. Sin embargo, la ascensión nos permitirá contemplar desde el cordel: el Valle del Lozoya y Valle Hermoso, la Campiña Alcarreña, el macizo de El Pendón, La Cuerda Larga, Las Machotas de Zarzalejo, La Cabrera y la Sierra de Hoyo.

Solo en el primer tramo de ascenso, desde la Fuente de la Gregoria, hasta unos ciento cincuenta metros antes de llegar a la Torre de  la Mina hay árboles que nos protegerán del sol. El resto de la ruta no tiene sombra, lo cual no disminuye su belleza.

Si estamos cansados o, simplemente no queremos continuar, podemos dar una vuelta por la zona y ver los restos de la explotación minera ayudados por los paneles explicativos.

Si continuamos y conseguimos hacer cima, en el Mondalindo nos espera un buzón de montaña donde poder escribir nuestra experiencia y leer la de otras personas practicantes del montañismo.

Ruta collado de las dehesilla

Collado de las Dehesilla

Partiendo de la Cebollera nueva, un suave cordal de redondeadas cumbres recorre de Norte a Sur la Sierra del Rincón, “arrinconando” los pueblos de Horcajuelo, Montejo y Prádena.  Este cordal acoge dos pasos importantes, por un lado el puerto de Horcajuelo por donde transita la carretera que une Horcajo y Horcajuelo, por otro lado el collado de la Dehesilla, por donde cruza un bonito sendero que une Madarcos y Prádena, todos estos están incluidos Reserva de la biosfera de la Sierra del Rincón, excepto Horcajo. El collado nos deja unas preciosas vistas de la Sierra del Rincón y de los pueblos que se asientan a ambos lados del collado.

Partiendo de Madarcos seguimos las indicaciones de la señal vertical (S.V.) SN31, hacia collado de la Dehesilla. Tras un breve tramo por la carretera nos incorporamos a un camino que traviesa la dehesa de fresnos de Madarcos, una dehesa muy abierta con bonitos ejemplares de fresnos. Ya estamos a los pies de la ladera del collado, el sendero asciende dibujando amplias diagonales, justo antes del collado atravesamos unas bonitas praderas. El collado está poblado de robles, y si tenemos tiempo podemos ascender al pico de la Dehesilla que queda a nuestra derecha. Desde el collado tenemos unas bonitas vistas, hacia el Oeste, tenemos Madarcos, cabeza de Piñuecar, un cerro aislado en cuya falda se asienta Piñuecar, al fondo, los montes carpetanos y el macizo de Peñalara dominan la escena. Hacia el Este los pueblos de Prádena, Horcajuelo y Montejo se posan sobre el amplio valle que se asienta entre la Sierra de la Puebla, que tenemos al fondo y la cabecera del valle formada por la cebollera nueva, el collado del mosquito y Sierra Escalba.

Nuestro descenso dibuja una amplia diagonal por la ladera, hasta un abrevadero, justo después atravesamos una cancela y tomamos el camino hacia nuestra izquierda, tras pasar un zarzo (cancela) nos topamos con la S.V. (SN32). Nos dirigimos a Prádena y descendemos por una amplia vía pecuaria hasta el arroyo de la Garita. Tras cruzar el arroyo, solo nos queda remontar la ladera hasta el pueblo, en el que entramos por una calleja rodeada de huertas.

Prádena del Rincón es un bonito pueblo serrano, con una cuidada arquitectura tradicional, donde destaca la iglesia de santo Domingo de Silos, que guarda una necrópolis de tumbas antropomorfas excavadas en la roca, además de otros interesantes tesoros.

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Despoblado de Bellidas y espadaña de Sto. Domingo

Salimos desde la iglesia de San Simón. Dejamos atrás el ayuntamiento y la fuente para continuar por la calle Alta hasta dejar las últimas casas del pueblo.

El paisaje son prados de pasto con muros de piedra que marcan las lindes de las parcelas despejadas de árboles donde se mantienen los robles rebollos y los fresnos. Estos últimos son fáciles de identificar ya que sus troncos presentan las huellas de las podas «trasmoche». Esta práctica consistía en la poda de las ramas verdes para alimento del ganado. Los árboles presentan troncos cortos y muy abultados en su parte superior a modo de hongo.

Seguimos de frente y a unos 1,6 km. del inicio, a nuestra derecha, en una finca privada, está el antiguo poblado de Bellidas. Hoy día solo queda una casa en pie y la traza de las calles testigo de lo que fue una pequeña villa independiente que llegó a albergar a 11 familias.

El camino asciende de forma suave y poco a poco los robles dan paso al monte bajo de arbustos y zarzas. Al llegar a la pista principal hemos de girar a la izquierda hacia la autovía. A nuestra derecha pasamos un campo de cantuesos y un pinar de repoblación. Giramos a la izquierda para caminar paralelos a la A-1 durante 1,4 km. En esta zona de la ruta empieza a observarse, a nuestra izquierda, la Espadaña de Santo Domingo coronada por el nido de cigüeñas.

Justo antes de llegar a la carretera que desciende desde la gasolinera giramos a la izquierda para descender por una preciosa calleja que divide las fincas de pastos. A nuestra izquierda,  siempre  visible,  la Espadaña de Santo Domingo. Cruzamos la vía pecuaria «Colada de las Cencerradas» sobrepasamos el «Cañón del Altillo de Bellidas» y llegamos al camino principal por el que retornaremos a Piñuecar.

Lago pequeño

Camino de los Canteros

Durante el siglo pasado la cantería supuso una gran fuente de ingresos para esta zona. Tanto en Lozoyuela, como en La Cabrera y El Berrueco, muchos vecinos se dedicaban a la extracción de granito de las numerosas canteras de la zona. Estos canteros serranos extrajeron gran cantidad de la conocida piedra berroqueña, todo un oficio en el que la fuerza y la sabiduría de estos canteros se combinaban para dar forma a las piedras de molino, abrevaderos, jambas, o cabeceros de puertas y ventanas. Así mismo, con este granito se adoquinaron y abordillaron las calles de muchas ciudades de todo el país.

Además del uso práctico de este material, debemos destacar también la importancia paisajística y morfológica de la Sierra de la Cabrera, pues ofrece un amplio muestrario de las peculiares formaciones del modelado sobre granito como son los domos, las acebolladuras, los thors o canchos de bloques superpuestos o los acastillamientos por fallas verticales.

Partimos de Lozoyuela, donde el granito se deja ver en los cabeceros y jambas de sus casas y en el protagonismo que cobra en su iglesia y en la ermita de la Virgen de la Soledad. Desde la señal vertical (S.V.) SN136 o en la que encontramos más adelante, SN118, nos dirigimos hacia La Cabrera. Tras cruzar la autovía por un angosto túnel, el camino se encajona entre muros de piedra seca, por supuesto de granito, desde donde también podemos ver afloramientos con curiosas formas. Como telón de fondo la Sierra de la Cabrera lo llena todo, un cordal granítico de afiladas formas. Tras recorrer esta zona de El Espaldar, llegamos al pinar, cercano ya a la Sierra, y cruzamos la autovía por un puente, tal como nos indica la S.V.119, hacia Camino de El Quiñón, El Berrueco. El camino recorre ahora la cara Norte de tres montañas graníticas gemelas, conocidas como Las Cabrerillas. Poco después de acercarnos a la ladera del primer cerro podemos ver una pequeña cantera abandonada, hoy día convertida en una pequeña laguna artificial que alberga mucha vida pues en ella muchos anfibios encuentran refugio. Tras recorrer las cabrerillas y cruzar la carretera M131, nos topamos con la S.V. SN95, y nos dirigimos a El Berrueco para visitar el museo al aire libre de la Cantería. El Berrueco es un municipio típicamente rural, caracterizado por su entorno rocoso y su larga tradición cantera. Con este museo, construido en el 2001, se consigue unir pasado y futuro dando lugar a una fusión entre la cantería de nuestros antepasados y las modernas máquinas del presente, brindando un homenaje a los canteros del municipio. Alrededor de los años 70, la cantería supuso la mayor fuente de ingreso para muchos de sus habitantes. La piedra del molino, la pila del cura, el abrevadero, el brocal del pozo, son algunas piezas que componen este bonito paseo.

Tras la visita regresamos sobre nuestros pasos hasta la S.V. SN95, y continuamos hacia Puente romano / Sieteiglesias. El camino entre fincas ganaderas, se dirige al arroyo Jóbalo que cruzamos por el conocido como Puente Romano. El Puente Romano se localiza en el trazado del camino histórico que se dirigía hacia el norte para pasar el puerto de Somosierra, cuyo origen puede que se remonte al Neolítico o Edad de Bronce. Es posible también que formara parte de una ramificación norte de la vía romana 25 del itinerario de Antonino, camino que partiendo desde «Toletum», continuaba hacia el norte buscando el puerto de Somosierra por Buitrago de Lozoya. Lo que sí se sabe es que hasta el siglo XVIII ha sido paso obligado de carruajes hacia Madrid desde Somosierra, así como dirección norte para ir a Burgos, Soria, etc., ya que era el único puente de piedra que cruzaba el Jóbalo. Se trata de un puente de un solo ojo, formado por una bóveda de cañón de sillería, levantándose el resto de la estructura mediante mampostería con mortero de cal. La bóveda está formada por dovelas de granito y ha sido restaurando en 2016. Si observamos detenidamente se puede ver una cruz grabada en el centro de cada pretil del puente que indica la separación territorial entre Sieteiglesias y El Berrueco.

Tras cruzar el arroyo, justo al otro lado de la carretera podemos ver una cantera de granito, donde destacan los grandes bloques extraídos y las paredes que quedan en la roca madre. El camino nos conduce a Sieteiglesias, donde no podemos dejar de visitar la necrópolis, un yacimiento localizado en lo alto de una zona denominada «Berrocal de la Iglesia», caracterizada por un conjunto de afloramientos de tipo granítico. Hasta el momento se han documentado 85 tumbas correspondientes a las repoblaciones cristianas que tuvieron lugar en esta zona entre los siglos IX y XI. En el conjunto se distinguen dos tipos de tumbas: las antropomorfas y de bañera, y las de cista. Para la visita guiada es necesaria reserva previa contactando con la oficina de turismo.

Tras la visita, nos dirigimos finalmente hacia Lozoyuela, SN121, por un camino paralelo a la carretera y sembrado de multitud de pequeñas fincas con cercados en piedra granítica.

Una ruta esta, para quedarse de piedra!

Pueblo valle

Cañada de las Merinas

Cañada de las Merinas.

Ruta de gran valor etnográfico que nos lleva a recorrer parte de una de las cañadas con más solera del centro peninsular. La trashumancia, una de las actividades con más importancia histórica en la Sierra Norte, se plasma en esta ruta por donde entraba y salían cada año miles de cabezas de ganado para pastar en las laderas, collados y puertos de la Sierra Norte durante la época estival.

Con la posibilidad de poder comenzar en Bustarviejo o Buitrago, la ruta que describimos a continuación tiene su inicio en Buitrago del Lozoya, donde destaca su muralla medieval que fue declarada Monumento Nacional.

La ruta parte desde la Plaza Picasso, donde se encuentra la Señal Vertical (SN101), nos incorporamos a cañada Real Segoviana, El Cuadrón / Cincovillas. Una vez cruzada la autovía, giramos hacia el Sur. El camino entre encinas y robles gana suavemente altura mientras nos dirigimos a El Cuadrón lo que nos deja bonitas imágenes del embalse de Riosequillo. En El Cuadrón, pasamos por la S.V. (SN100), seguimos las indicaciones hacia la Cañada Real Garganta de los Montes (por cerro Perdigón) / Lozoyuela. Tras pasar el CEA Valle del Lozoya ascendemos hasta el collado del Portachuelo, donde nos topamos con la S.V. (SN29) y continuamos hacia Antigua cárcel / Valdemanco. En este punto nos asomamos a la Sierra de la Cabrera, el camino bordea la ladera de Peña Negra, y pasamos junto a un antiguo penal de la posguerra.

Entre la Sierra de la Cabrera y Peña Negra alcanzamos uno de los lugares con más solera de la ruta, el collado del Medio Celemín. En este punto a los pastores que conducían los rebaños se les cobraba un portazgo o impuesto por entrar en las tierras del señorío de Buitrago. Que consistía en medio celemín (Medida de capacidad) de trigo.

A partir de aquí el camino llanea faldeando las laderas de Peña Negra y el Mondalindo hasta alcanzar la bonita localidad serrana de Bustarviejo.

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Destacamento penal y viaducto

El Destacamento Penal y Viaducto es un camino de ida y vuelta que no implica ninguna dificultad. Está recomendado para cualquier caminante, mínimamente ágil, durante las cuatro estaciones del año.

Dos son los tipos de paisaje que vamos a poder disfrutar en nuestra ruta. El primero es el derivado de las diferentes formas del granito: lanchares, berrocales, piedras caballeras, etc., que vamos a ir viendo según descendemos a ambos lados del camino principal dirección al Destacamento Penal. Este es un paisaje abierto y algo descarnado donde se intercalan las zonas de pasto con las laderas pedregosas de los montes que nos circundan tapizados por jaras y algunas plantas leñosas como el tomillo. El segundo paisaje lo podremos observar si tomamos la opción de regresar por la ruta que se acerca al viaducto y toma la cañada de vuelta al camino principal.

Es un paisaje más umbrío con prados de pasto y muros de piedra seca donde los fresnos trasmochados nos indican que, hasta hace poco tiempo, sus brotes tiernos se seguían podando para dar alimento al ganado.

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Cascada del cancho Litero. Villavieja

Comenzamos en la plaza Mayor y tomando la calle del Pez vamos en dirección a la carretera de San Mamés. Ya en la carretera y pasando la última casa que queda a la derecha (antigua casa del médico) enseguida aparece la Cañada o camino de Gallegos. La tomamos a la derecha y en suave ascenso pasamos por el Barrio de Los Llanos (Calle de los Gallegos) y llegamos al puente del ferrocarril. Siguiendo el camino y sin desviarnos pasaremos por el depósito de agua pasando de largo un camino que sale a nuestra izquierda. Enseguida el bosque de  robles (rebollar) se espesa hasta rebasar un abrevadero a la izquierda del camino que nos indica que llegamos primero al Raso de La Cruz y después al Prado de Matahambre, ya campo abierto y con vistas a la sierra en primera línea ( de izquierda a derecha: La Peñota, Puerto de Linera y Los Toconosos). Al llegar al pinar el camino se bifurca. Nosotros tomaremos el de la derecha. Al llegar al Puente de Piedra sobre el Arroyo de los Robles merece la pena hacer una parada y disfrutar de la tranquilidad del paraje. Continuamos por la pista y al arreciar la pendiente hemos de localizar un pequeño sendero que sale a la derecha de la pista y que nos conducirá perdiendo altura hasta el cauce del Arroyo Hondo. Basta con remontar el arroyo por su margen derecha hasta una tolla (manadero de agua en el suelo que suele ser un barrizal intransitable). En ese momento vadearemos el arroyo, lo que nos puede resultar complicado en época de deshielo, y subimos por la margen izquierda hasta un berrocal, (roquedo más o menos abrupto), que dejaremos a nuestra izquierda a medida que ascendemos. Llegamos a un alto o atalaya desde donde contemplamos un pequeño desfiladero, (el Cancho Litero), con vistas a la sierra, (Cancho del Aguila y Lomo Gordo) y al Valle Medio del Lozoya, (Villavieja y Buitrago). Desde allí dejamos el berrocal a nuestra izquierda y bajamos con cuidado por la fuerte pendiente entre pinos y roquedos hasta el pie de la cascada donde encontramos una poza.

Para regresar volvemos de nuevo a la atalaya, desandamos el sendero hasta una bifurcación que tomaremos a la izquierda por encima de un pino caido y a media ladera sin perder altura nos lleva fuera del pinar para aparecer en la Cañada de La Solana que finaliza en Villavieja.

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Camino de la Dehesa Boyal

Desde la plaza una empinada calle sube hasta la iglesia. La rodeamos para seguir en dirección norte hasta dejar las últimas casas del pueblo y tomar la pista de acceso a la Dehesa Boyal.

Un bosque abierto de grandes robles domina el paisaje, donde una nave ganadera de piedra se levanta a un lado de la vereda, mientras al otro discurre el Arroyo de la Dehesa.

Es fácil diferenciar las zonas de explotación forestal por el tamaño y densidad del robledal. Cuanto más pequeños y juntos están mayor es su explotación. Esta especie de roble se caracteriza por tener hojas marcescentes. Permanecen secas en las ramas de los árboles durante la estación fría protegiendo los nuevos brotes hasta su crecimiento de primavera.

La ruta pasa por el Mirador de los Apilaches desde donde se tiene una magnífica vista del Valle Medio del Lozoya. Aquí, el camino gira en dirección noroeste cruzando el robledal y el Arroyo de la Dehesa. Dejamos atrás el bosque de robles e iniciamos el descenso que nos llevará de regreso a Braojos entre prados de pasto y algunas zonas donde proliferan los pequeños arbustos. Las vistas son magníficas. A 1 km. aproximado del pueblo tenemos la opción de desviarnos para visitar un bunker, vestigio de la Guerra Civil.

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Ruta del Espaldar. MTB

Esta ruta se inicia desde la Oficina de Turismo de Lozoyuela y pasa por la Antigua Estación de Lozoyuela y la Antigua Mina de Wolframio.

La ruta comprende una gran variedad de paisajes; pinares, prados, dehesas de fresnos y monte bajo se suceden dando lugar a un mosaico natural cambiante a lo largo del recorrido.

También las vistas panorámicas cobran protagonismo en una zona en la que una gran roca, denominada “El águila de piedra”, nos permite observar el municipio en su completa totalidad, así como, el embalse de El Atazar, junto con otros pueblos de la zona.

La ruta tiene un encanto especial ya que, a lo largo del recorrido, que transcurre por la cara Norte de la sierra de La Cabrera, llaman la atención las caprichosas formas que adquieren las rocas de granito, modeladas por la acción de los elementos naturales tales como la lluvia, el viento o el hielo.

Se cruzará por el río Jóbalo, lo cual añade un componente aún más atractivo a todo el recorrido.

Vegetación:

En el inicio de la ruta, abundan los enebros, chaparros, cantueso y tomillo.

A un lado veremos la dehesa de fresnos y robles de Lozoyuela y se paseará entre pinos silvestres.

A medida que nos acerquemos a la cara norte de la Sierra de La Cabrera, el paisaje será más rocoso, donde predominarán las jaras y las retamas.

Fauna:

-Se podrán observar buitres, jabalíes, zorros, conejos y liebres.

Rio al lado de Buitrago del Lozoya

Presa de Puentes Viejas

El embalse de Puentes Viejas es la tercera presa siguiendo el curso del río Lozoya. Su nombre proviene de la existencia de dos pontones a través de los cuales se podía cruzar el río. Los trabajos de construcción de la presa se iniciaron entre 1913 y 1914 y se realizó en dos fases. En la primera, finalizada en 1925, la presa alcanzó una altura de 43,5 metros, creándose un embalse de 22 millones de metros3. La segunda se dedicó a su recrecimiento y finalizo en 1939, gracias a ella, puede embalsar hasta 53 millones de metros3. Durante la Guerra Civil jugo un papel fundamental en la defensa de Madrid, defendida por el ejército republicano para evitar que se hiciera con ella el bando sublevado que podía provocar el desabastecimiento de agua a la capital, favoreciendo su asedio.

Os proponemos tres formas de acceder a ella desde tres poblaciones diferentes, Buitrago, Paredes y Mangirón, según desde donde decidáis iniciar la ruta.

Desde Buitrago. Distancia 9,1 km (ida), Desnivel: 181m↑ – 220m↓.  Partiremos de la Plaza Picasso y seguiremos las indicaciones de la Señal vertical (S.V.) SN101 hacia Portachuelo Viejo / Cincovillas. Poco después, junto a las pistas deportivas, seguiremos las indicaciones de la S.V. (SN102) hacia Camino de Mangirón. Un bonito paseo junto al rio, nos deja unas preciosas panorámicas de Buitrago. Tras el paseo, pasamos por una calle que nos lleva a la entrada del pinar de la Gariñas, a poco de internarnos en el nos topamos con la S.V. (SN138), mantenemos la misma dirección hacia Presa de Puentes Viejas. Tras atravesar el pinar, cruzamos la carretera y accedemos a la dehesa de encinas de Sanchalvaro. En la S.V. (SN112) giramos a la izquierda y nos incorporamos al camino que nos lleva a la presa de puentes Viejas a través del encinar.

Desde Paredes de Buitrago. Distancia 1,8 km (ida). Desnivel: 43m↑ – 94m↓. Iniciamos nuestra ruta junto a la iglesia, siguiendo las indicaciones de la S.V. (SN130) hacia Presa de Puentes Viejas. Salimos del pueblo y tras una subida junto al arroyo malillo, cruzamos la carretera, pasamos un zarzo y descendemos a través de una zona despejada con encinas que nos va dejando ver las aguas del embalse. Tras la bajada, llegamos al embalse.

Desde MangirónDistancia 4,1 km (ida). Desnivel: 74m↑ – 154m↓. Partimos de la plaza del ayuntamiento donde se encuentra la S.V. (SN114), nos dirigimos por Colada de Peñas Varaeras hacia Presa de Puentes Viejas. Salimos del pueblo por un camino entre encinas, descendemos hasta una cancela tras la cual, el camino discurre entre paredes de piedra seca en un espacio amplio. Salimos a una zona despejada, donde vemos la S.V. (SN112), y continuamos hacia Presa de Puentes Viejas. Tras el encinar, nos incorporamos a la carretera que nos deja en la Presa.

Vista de un valle desde lejos

Vuelta al Cerro de la Cruz

El cerro de la Cruz conforma un monte isla en medio del valle del Lozoya, estos montes, debido a su composición de materiales más duros permanecen erguidos en comparación del paisaje circundante. La Sierra de La Cabrera o el cerro de san Pedro son otros ejemplos cercanos. Este cerro, a modo de espolón que se escinde de los Montes carpetanos, proporciona unas vistas espectaculares de gran parte de la Sierra Norte. Os proponemos dos rutas para conocer el cerro ninguna llega a la cima, al ser esta una finca privada. Una nos permite circunvalarlo para conocer todos los paisajes que lo rodean, la otra atraviesa el cerro por uno de sus collados, lo que nos permite realizar un recorrido en altura muy interesante.

Comenzamos en Lozoya frente al antiguo cementerio, donde se halla un cruce de la Red Carpetania. En este cruce tenemos la Señal Vertical (SN125), seguimos las indicaciones hacia portachuelo de Navarredonda. Un ascenso tendido por una pista nos deja en El Portachuelo tras una variada sucesión de paisajes de pradera, robledal y pinar. Justo en el Portachuelo tenemos otro cruce donde vemos la S.V. (SN47). Aquí podemos optar o por descender hacia Navarredonda para circunvalar el cerro,  siguiendo la misma dirección que llevábamos o girar a la derecha hacia Gargantilla para a travesar el cerro a través de Los collados. Si decidimos circunvalarlo, bajaremos a través de la Dehesa de La Umbría a Navarredonda, donde tomaremos el camino de las moralejas hacia San Mames en la S.V. (SN124). El camino a través de un bonito robledal nos lleva hasta otro cruce donde seguiremos las indicaciones de la S.V (SN147) incorporándonos al camino de Reimoros hacia Gargantilla. Una vez en la plaza de Gargantilla, seguiremos las indicaciones de la S.V. (SN48), incorporándonos al camino de Lozoya. Tras pasar el camping, cruzamos una carretera y caminamos paralelos a la carretera por un vía pecuaria, para luego incorporarnos al camino natural del valle en (SN155) continuando nuestro camino hacia Lozoya.

Si decidimos atravesar el cerro, en el Portachuelo seguiremos las indicaciones de SN47 hacia Gargantilla por la cañada del tercio nuevo. El camino atraviesa un terreno en altura que combina robledales con zonas despejadas, ya en la parte más alta se nos abren estupendas vistas del valle antes de descender por un sendero hasta el camino que nos lleva a Gargantilla. En la plaza nos encontramos con la S.V. (SN48), donde se unen de nuevo ambas rutas.

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La dehesa boyal

La ruta parte de la Plaza de la Picota en El Berrueco y continúa por la calle Real y la carretera M-131 en dirección Torrelaguna hasta tomar un desvío a la derecha por un camino de tierra. La senda pasa al lado de la Fuente del Gato, en donde se puede observar un abrevadero tallado en granito, y, un poco más adelante, por el punto limpio de El Berrueco. El recorrido continúa por un camino de tierra que va bordeando toda la dehesa. Hay varios cruces y bifurcaciones de caminos y siempre hay que elegir el de la derecha. La senda sube ligeramente, lo que permite contemplar el pueblo de El Berrueco y el embalse de El Atazar. El recorrido desemboca en la carretera M-127, paralela a la cual entra en el pueblo.

La dehesa boyal de El Berrueco está catalogada como Monte de Utilidad Pública. Se trata de una propiedad comunal cuya función principal era la de proporcionar alimento al ganado que se empleaba en las labores agrícolas tradicionales. Las talas selectivas y la plantación de fresnos a lo largo de los años han dado lugar a una fresneda adehesada con robles melojos y enebros, acotada en todo su perímetro por un muro de piedra. El aclareo del bosque ha favorecido el desarrollo de pastizales muy productivos que se siguen aprovechando en la actualidad. Los fresnos son podados (trasmochados) por completo cuando alcanzan cierta altura y los brotes de los años siguientes, en forma de largas varas, son cortados para aprovecharlos como alimento para el ganado al final del verano, cuando el pasto está ya agostado. Todas estas características hacen que las fresnedas trasmochadas como esta tengan un gran interés natural y cultural.

Ruta de gran recorrido

Camino Mendocino. Sierra Norte Madrid

El Camino Mendocino, también conocido como Camino occidental a Santiago de Compostela, atraviesa parajes naturales y lugares con historia de Guadalajara y Madrid. La denominación de Mendocino se refiere a que una parte del recorrido se hace por parajes que en tiempos estuvieron bajo el poder de la familia de los Mendoza.

La asociación Amigos del Camino de Santiago se ha propuesto dar a conocer el Camino Mendocino, que también tiene el nombre de Camino Alcarreño Occidental, una de las dos rutas jacobeas alcarreñas que permitían a los peregrinos conectar con el Camino de Santiago Francés.

El Camino Mendocino recorre casi cien kilómetros por parajes de la provincia de Guadalajara y el norte de Madrid; localidades como Torremocha de Jarama, Torrelaguna, Redueña, Venturada, Guadalix de la Sierra, Soto del Real o Manzanares el Real.

El camino, con muy poco desnivel está indicado para todos los público, eso si, adaptando la distancia de las etapas a nuestro nivel. De esta manera podrás hacer el Camino de Santiago desde Madrid

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Senda del Genaro-GR300. MTB

Dentro de la Red de Sendas Verdes de la Comunidad de Madrid, “La Senda del Genaro” con sus 70 kilómetros de recorrido se caracteriza por ser la que representa mayor longitud en su trayecto. Está clasificada como Ruta de Gran Recorrido (GR 300) por la Federación Española de Montañismo. Su trazado discurre en el entorno que rodea el embalse del Atazar, el de mayor capacidad dentro de la Comunidad de Madrid.

La Senda se caracteriza por los valores etnográficos y ambientales que se aprecian a lo largo de la misma. De gran interés son las construcciones hidráulicas asociadas al suministro de agua desde el embalse, las vías pecuarias llenas de historia, los paisajes abruptos y llenos de contrastes cromáticos y una gran variedad rocas, flora y fauna.

La Senda del Genaro es un gran itinerario ideal para hacerlo por etapas y pernoctar en algunos de los pueblos por los que pasa la senda, para así poder conocer e integrar el espíritu de estos pueblos y esta comarca con una personalidad única.

El recorrido está íntegramente marcado con marcas de GR (blancas y rojas), perteneciendo este recorrido a la ruta homologada por la FEDME GR-300.

También existen variantes para BTT en los tramos donde no se puede compatibilizar el senderismo con la bicicleta. Las variantes solo tienen indicadores direccionales en el arranque de cada tramo y en el entronque con el recorrido original.

Las épocas más recomendables para recorrer la Senda son la primavera, cuando las laderas se cubren con los mantos blancos de flores de la jara pringosa y el otoño con la explosión de color de los árboles caducifolios.

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Senda del arroyo de Sestil del Maillo y de la Ladera de Mojonavalle

El punto de partida de la senda es el área recreativa del puerto de Canencia, lugar donde se puede aparcar el vehículo y pasar un agradable día tras recorrer la senda.

El primer tramo, hasta alcanzar el antiguo centro de educación ambiental El Hornillo, recorre una pista forestal flanqueada de un denso pinar de pino silvestre. Poco antes de El Hornillo se pueden observar a la derecha unos árboles fuera de lugar. Se trata de una especie introducida, el abeto Douglas. A la altura de El Hornillo, se abandona la pista forestal tomando una trocha a la derecha de la misma.

Más adelante se encuentra el mirador de la Chorrera de Mojonavalle, paraje de singular belleza, dominado por la presencia de un álamo temblón, que invita al descanso y la contemplación. Aquí el camino gira bruscamente a la derecha bajando suavemente por la misma ladera.

Al llegar a la baliza 4, se pueden tomar dos ramales de ida y vuelta. Por el de la izquierda se pasa junto a pinos centenarios. El de la derecha pasa junto a acebos y tejos y al final del mismo se accede al abedular, formación vegetal de sumo interés debido a su escasez en Madrid, por ser propias de zonas más frías y húmedas.

Tras retornar a la baliza 4, los pasos del caminante deben retornar hacia el Mirador del Norte donde se encuentra de nuevo la pista forestal.

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Al puente romano

La senda comienza en la plaza de la Picota de El Berrueco, sigue por la calle de los Huertos, calle Peña y calle Esperillas, cruza la carretera M-127 y continúa por la travesía de Cervera en dirección al cementerio, que deja a la izquierda. La ruta se aleja del casco urbano por un camino, primero de tierra y luego de hormigón, y se desvía por una pequeña senda que sale a la izquierda, antes de llegar al depósito de agua. El camino bordea una zona rocosa más elevada, la Peña de la Horca, dejándola a la derecha, y atraviesa una pradera conocida como Prado Nuevo, donde antaño se trillaban las cosechas. El recorrido se acerca a la carretera M-131 que une El Berrueco con Sieteiglesias. Ruta y carretera marchan más o menos paralelas hasta llegar al final del trayecto en el arroyo Jóbalo, lugar donde se encuentra el denominado Puente Romano. La vuelta se hace por el mismo camino.

La ruta atraviesa un paisaje caracterizado por los berrocales, rocas con formas redondeadas resultado de la descomposición y erosión del granito. También se pueden observar las características piedras caballeras, rocas aisladas con una pequeña superficie de apoyo y que se mantienen en una posición inestable. La vegetación está compuesta, principalmente, de encinas, enebros, plantas aromáticas y jaras. El recorrido permite, además, disfrutar de amplias panorámicas de El Berrueco, el Pico de la Miel y Las Cabreras.

El puente sobre el río Jóbalo formaba parte del camino histórico que cruzaba el puerto de Somosierra y unía ambas Mesetas. Tiene un probable origen romano. A lo largo de los siglos ha sufrido importantes cambios y en el año 2015 fue restaurado. En el río hay una interesante vegetación de ribera formada por alisos, fresnos y sauces entre otras especies.

La chorrera de san mames

La Chorrera de San Mamés

Ruta que nos conduce a uno de los saltos de agua más espectaculares de la Comunidad de Madrid. La opción que os proponemos es un recorrido circular que ademas de la Chorrera, nos permite visitar el bonito pueblo de Navarredonda y regresar al inicio atravesando un magnifico robledal.

Comenzamos la ruta en la valiosa iglesia de San Mamés, una de las joyas arquitectónicas de la Sierra Norte, cuyos orígenes se remontan al s.XII. Frente a la iglesia parte un camino, donde vemos un cartel de la quesería artesanal Santo Mamés, hacia la cual nos dirigimos. La quesería bien merece una parada para aprovisionarnos de un buen queso artesano de pura leche de cabra del Guadarrama y de vaca alpina, y de paso poder ver como lo elaboran

Pasada la quesería el camino comienza a ascender de manera más evidente, a nuestro alrededor vemos algunas manchas de roble. Después de un par de revueltas, remontamos la ladera de la loma de las Tejoneras, y accedemos al pequeño y profundo valle que forma el arroyo del Chorro. Más abajo oímos el sonido que produce el caudal del arroyo.

El camino se dirige a un frondoso pinar, tras atravesarlo continuamos por un sendero que, entre rocas, retamas, cantuesos y escaramujos, va bordeando la ladera. Ya escuchamos el estruendo del agua procedente de la chorrera y poco después la divisamos.

La chorrera de San Mamés es un salto de agua espectacular de unos 30 metros, que forma el arroyo del Chorro y que culmina en un tobogán que hace saltar el agua hacia arriba. Es considerado el salto de agua más grande de la Comunidad de Madrid.

En este momento podemos optar por volver por el mismo camino o continuar hacia Navarredonda. Si optamos por continuar, el sendero desciende entre manchas de robles por terreno arbustivo hasta alcanzar las callejas entre muros de piedra que nos conducirán a Navarredonda.

Cruzamos el pueblo y nos adentramos en una zona de robledal que se espesa aún más tras cruzar una carretera. Bajo la sombra de los robles el camino confluye con la carretera M-634 que nos conduce de vuelta a San mamés.

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Ruta embalse de El Villar

La ruta comienza en la Plaza de la Constitución de Mangirón, se dirige a la calle del Norte, gira a la derecha y pasa al lado de la Fuente Vieja, pozo que utilizaron los vecinos para el suministro de agua hasta que en el año 1932 se construyó la fuente de la plaza. La ruta cruza el arroyo Mangirón por un puente y continúa por un camino de tierra señalizado como vía pecuaria. A la derecha queda una formación rocosa de granito denominada Peña el Tormo muy popular entre la gente del pueblo. A lo largo de los siguientes kilómetros se presentan varios cruces y bifurcaciones. En los cuatro primeros, la senda continúa por el camino de la derecha; en las siguientes dos bifurcaciones, sigue por la izquierda y el siguiente por la derecha. La ruta baja hasta la orilla del embalse y se inicia el regreso subiendo por una empinada ladera. Una vez arriba, en el primer cruce, la ruta sigue por la derecha y en el siguiente por la izquierda. La senda continúa hacia el arroyo de Mangirón y la depuradora y entra en el núcleo urbano donde termina su recorrido.

La ruta discurre entre encinares, algunos catalogados como Montes Preservados, donde la encina es la especie arbórea predominante acompañada en algunas zonas de roble melojo y fresno. El sotobosque está formado por jaras, retamas, enebros y plantas aromáticas. Característica de esta zona es la denominada piedra de Mangirón utilizada tradicionalmente en todo tipo de construcciones. Se trata de un tipo de roca metamórfica denominado gneis que se formó hace 500 millones de años.

A lo largo del recorrido, la senda coincide en varios tramos con dos vías pecuarias: Colada de Peñas Varaeras o Tormo, aproximadamente durante medio kilómetro nada más salir del pueblo, y Cañada Real del Vado de Paredes durante otros 900 m.

La ruta permite asomarse al embalse de El Villar, construido en el siglo XIX en el río Lozoya, y que a día de hoy sigue abasteciendo a Madrid. Destacan las bonitas vistas de la lámina de agua, rodeada por la vegetación arbórea que cubre las laderas.

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Vuelta a la Reguera

Villavieja está situada a 1.066 metros de altitud sobre el nivel del mar, y alcanza los 1.834 metros partiendo hacia la sierra, rumbo norte. Su entorno natural se divide en tres tipos de paisaje, diferenciados por su utilización y por una flora y fauna propia.

La «poza» o lugar de baño de los vecinos del pueblo, era también utilizado por las mujeres para lavar la ropa y, en época de matanza, para limpiar y lavar pies, orejas y tripas de los cerdos. A este paraje se le conoce como el «caz» por estar próxima la reguera que llevaba el agua al molino para moler el trigo y el centeno. En este lugar estaba la «casa del cuerto», lugar destinado a la celebración de las reuniones de los pueblos de Gargantilla, Pinilla, Navarredonda y Villavieja, pertenecientes al cuarto de Braojos, para lo cual había un procurador que les representaba en todos los asuntos.

Los Pontones(puentes) es un paraje que data del siglo XVII por la presencia de un puente muy tosco de madera. En este lugar se juntan dos arroyos, el de «los robles» y el «buitraguillo» que pasan a formar uno solo que desemboca en el río del Lozoya. La vegetación es típica de rivera: salgueras, sauces, avellanos, chopos, cerezos, hiedras, madreselvas. En el río habita la trucha común, culebras de agua y ranas. En este punto se celebra todos los años una romería coincidiendo con el último fin de semana de agosto, en el que se celebra una misa en honor a la patrona de Villavieja, la Inmaculada Concepción, terminando la romería con una caldereta popular y, amenizado todo ello, con la música de la dulzaina y el tamboril.

La Cañada de las Solanas es una amplia cañada, delimitada por las paredes de las fincas. Estas caladas sirven para el movimiento de personas y ganado, y tuvieron mucha importancia para la trashumancia, creándose la mesta (asociación ganadera fundada por el rey Alfonso X).

La mesta se encargaba de defender los intereses de los ganaderos, revisando el buen estado de las cañadas, descansaderos y fuentes y que ningún vecino usurpase parte de la cañada para su beneficio. Dependiendo de su anchura y su longitud se las denomina de diferente manera: cañadas reales, cordeles, veredas, coladas y callejas.

Villavieja es un pueblo ganadero como lo demuestran las distintas mangas comunales repartidas por el término y que se utilizan principalmente para cargar terneros y vacas. También para curarles, vacunarles, desparasitarles y ponerles los córtales o hacer los saneamientos que exige la comunidad europea. Pegando a la manda hay un antiguo corral de piedra conocido como corral de «navamojada», tiene un chozo arruinado donde pernoctaba el pastor vigilando el ganado del ataque de los lobos u otras alimañas.

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Ruta de los oficios

La Ruta de los Oficios se inicia junto a la rotonda de entrada al pueblo de Pinilla del Valle, donde, muy cerca del panel informativo de la ruta, podremos admirar algunos útiles empleados en la antigua fragua y el potro de herrar. Muy próximos están los restos de la calera lugar en el que se obtenía la cal necesaria para la construcción. Desde este punto, la ruta discurre paralela al arroyo de los Hoyos, curso de agua que atravesamos mas adelante por un puente. Poco después, cruzaremos la carretera M-6o4 por un antiguo túnel.

Siguiendo  las  balizas,  y ascendiendo junto al cauce del arroyo de los Hoyos, alcanzaremos el molino del Navazo hoy restaurado y acondicionado por el Ayuntamiento, y que bien merece una visita para conocer el antiguo oficio de los molineros.

En la bifurcación posterior al molino, giraremos a la derecha y llegaremos al lugar en el que se ubicaba la tejera, donde nos
encontramos un panel explicativo sobre la fabricación tradicional de tejas. La ruta se interna después en un precioso melojar, donde unas señales en los arboles nos indicaran la dirección a seguir. Otro nuevo panel nos explicara las labores del agente forestal.

El recorrido continua por una pista (el camino de la Marotera) y tras una gran curva a la izquierda, de nuevo se interna en el bosque, descendiendo hasta la majada, un antiguo chozo de pastores. La siguiente parada la haremos en la carbonera y descubriremos coma se hace el carbón.

Tras volver por el camino de la manotera y disfrutar de unas estupendas vistas, nos encontraremos con el último panel, junto a la pared seca, desde donde en seguida llegaremos de nuevo al molino, continuando el camino de vuelta.

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La Maleza y senda del Jarama

La Hiruela es uno de los pueblos más idílicos de la Sierra Norte de Madrid, posado en una loma sobre el rio Jarama y rodeado de montañas y frondosos bosques de roble ofrece unas vistas increíbles. Su cuidada arquitectura rural, invita a pasear sosegadamente por su núcleo urbano y disfrutar de sus calles y plazas. La Hiruela está íntimamente ligada al rio Jarama, dos molinos aprovechaban la fuerza de sus aguas para moler el grano, os proponemos una ruta para conocer el entorno de la Hiruela y como no, el rio Jarama.

Comenzamos la ruta frente al ayuntamiento, donde se ubica la Señal Vertical (S.V.) (SN65), y nos dirigimos por la C/ Enmedio hacia Pto. de La Hiruela / La Puebla. Salimos del pueblo y tras un tramo por la carretera, nos incorporamos a un camino que asciende por la loma de Los Raseros, hasta llegar a una caseta de vigilancia forestal, junto a la que se ubica la S.V. (SN64). Nos incorporamos al Camino de la Maleza, hacia Pto. de El Cardoso. La pista recorre la ladera del Cerro de La Maleza, atravesando un frondoso pinar, donde podemos ver algunos acebos en el sotobosque, más bajo queda el río Jarama. El camino se adentra en zonas de vaguada, para asomarse de vez en cuando al valle que forma el Jarama, en la ladera opuesta asoma el pueblo de El Cardoso, en la vecina Guadalajara, ya que el Jarama hace de frontera natural entre las dos provincias. Nuestros pasos nos conducen al Puerto de El Cardoso, cruzamos la carretera y seguimos las indicaciones de la S.V. (SN38), Senda del rio Jarama hacia La Hiruela. Nos dirigimos hacia el pinar, y descendemos hasta la carretera, cruzamos y continuamos por un camino desdibujado que desemboca en una pista forestal a la que nos incorporamos hacia la derecha en el sentido de nuestra marcha. La pista, continua por el pinar, hasta transformarse en un sendero que desciende hasta la orilla del rio Jarama. A partir de aquí el sendero es un espectáculo natural en cualquier época. Alisos, sauces, fresnos, abedules y hasta algún haya acompañan a este jovencísimo rio Jarama. Las partes más frondosas se alternan con idílicas praderas junto al rio que invitan a sentarse y contemplar el paisaje. El sendero a veces junto al rio, otras veces remontando la ladera, nos deja en el puente de El Cardoso, y nos incorporamos al sendero que asciende hacia la Hiruela, a la derecha según nuestra marcha.

Camino al lado de la carretera

Piedemonte Serrano

El piedemonte también denominado rampa serrana, es una zona dominada por encinas, enebros y monte bajo que se sitiaría por debajo de los 1000m, a partir de lo cual entrarían en escena especies como el robledal. Esta zona con desniveles menos acusados nos permite disfrutar con nuestra bici de rutas con desniveles más suaves que en la propia sierra. En esta ocasión, os proponemos una ruta por la zona Sur de la Sierra, siempre bajo la atenta mirada de la Sierra de La Cabrera.

Partiendo de La Cabrera, junto al C.I.T. Villa San Roque, podemos ver la Señal Vertical (S.V.) (SN89). Nos dirigimos por el Camino de Redueña hacia Redueña, tras dejar atrás la avenida, nos incorporamos en la rotonda a la carretera M124 para incorporarnos a un camino que sale a nuestra derecha a unos 100m. Atravesamos un túnel que cruza la autovía, un sendero ancho nos conduce a una pista de zahorra que pasa por algunas viviendas. El camino en continuo descenso, nos conduce por una zona poblada de enebros y encinas, hasta llegar a la S.V. (SN123). Seguimos por el camino de Redueña, ahora asfaltado hasta la S.V. (SN5), donde nos incorporamos al Camino del Canal YII. Nos adentramos ahora en un hermoso quejigal, que se asienta en la ladera caliza del cerro. El camino prácticamente llano, serpentea la ladera hasta descender más adelante y cruzar la autovía a través de un túnel. Antes de llegar a Venturada nos topamos con la S.V. (SN13). Nos incorporamos a la Cañada de Venturada, dirección Cabanillas / Navalafuente. Tras cruzar Venturada, salimos a un camino paralelo a la carretera para poco después girar a la izquierda y adentrarnos en una zona de praderas y fincas, con muros de piedra a ambos lados. En la S.V. (SN12), nos dirigimos a Cabanillas, por la Cañada Real, y justo a la entrada del pueblo, vemos la S.V. (SN14). Nos dirigimos ahora por la cañada del monte hacia Navalafuente / La Cabrera. Recorremos un camino que atraviesa la urbanización el Tomillar y desemboca en una pradera, a nuestra derecha, vemos junto a un muro de piedra una S.V. (SN6), y tomamos el camino de La Cabrera, hacia La Cabrera. El camino se interna entre muros de piedra seca, alternando zonas pobladas de encinar y enebros con zonas más despejadas, poco después cruzamos la carretera M633 y continuamos por un paisaje similar, ascendiendo suavemente, con el telón de fondo de la magnífica Sierra de La Cabrera. Tras cruzar la carretera M610, el sendero transita paralelo a la carretera, hasta que tras pasar una puerta accedemos a la dehesa de Roblellano, donde predominan los afloramientos graníticos. Poco después estamos de regreso en La Cabrera.

Vista del campo y montaña nevada de fondo

El Espartal y los Altos del Hontanar

Los Altos del Hontanar constituyen un cordal montañoso que se escinde de la Sierra de La Morcuera y que cierra el Valle del Lozoya por su vertiente Este. Esta privilegiada situación, dividiendo los valles de Lozoya y Canencia, le otorga unas vistas inmejorables sobre ambos valles, además, de unas panorámicas sobresalientes del macizo de Peñalara, Cuerda Larga y los Montes Carpetanos.

Comenzamos nuestra ruta en Alameda del Valle, concretamente desde la Señal Vertical (S.V.) (SN81), situada en la C/ del Romero y nos dirigimos hacia Ref. Majada del Cojo / El Espartal. Nada más comenzar cruzamos el rio Lozoya y atravesamos el fondo del valle, una zona prácticamente llana, donde podemos ver praderas salpicadas de fresnos y robles donde pasta el ganado. A medida que avanzamos y nos aproximamos a la ladera, el camino va aumentando la pendiente y nos adentramos en una zona de robledal por la que ascendemos. Más arriba, el robledal se aclara, da paso a brezos y retamas y finalmente, tras una zona donde el camino se abre paso a través de las rocas que cortan la ladera, nos internamos en el pinar. Poco después llegamos el refugio de la Majada del Cojo, un refugio libre, donde llevando el equipo adecuado podemos pernoctar, o utilizarlo para descansar y reponer fuerzas. En cualquier caso, hagamos un uso correcto de este tipo de instalaciones para que estén disponibles para otros senderistas.

Junto al refugio encontramos la S.V. (SN141). Tomamos el camino que nos indica Pico el Espartal / Portachuelo de Canencia para poco después alcanzar el cordel y dirigirnos hacia la izquierda, por un amplio cortafuego por el que transita un camino. Un suave ascenso por este ancho camino nos conduce hasta el pico Espartal, al que reconoceremos por su vértice geodésico. Tras cruzar una alambrada, continuamos ahora por un sendero que desciende hasta el collado de las fuentes, y tras un repecho que remonta la ladera del Cerro del Águila, bajamos hasta el Portachuelo de Canencia. En este amplio collado, podemos ver la S.V. (SN46), y nos dirigimos hacia el camino de Navalmaillo (Pinilla del Valle / Alameda). El sendero, que tras internarse en el robledal se tornara en camino, desciende de manera continuada entre el robledal hasta llegar a las inmediaciones del Embalse de Pinilla, cuya cola o lugar donde el rio desemboca en el embalse cruzamos por un puente y continuamos hasta un cruce donde hallamos una S.V. (SN27). Aquí seguimos hacia la izquierda, en dirección Alameda / Oteruelo, nos encontramos en el Camino natural del valle por el que en apenas 30 min, regresamos de nuevo a Alameda.

Los cerros de los Altos del Hontanar en la Sierra

Los cerros de los Altos del Hontanar

Este cordal, que se escinde de la Sierra de la Morcuera, pone coto al Valle alto del Lozoya en su lado Sureste, y se extiende hacia el Norte dejándonos unas increíbles vistas a ambos lados. Sobre este cordal se alzan varias montañas de mediana altitud como La Cachiporrilla, El Cerro del Águila o El Espartal.

La ruta que os proponemos parte de la bonita localidad de Pinilla del Valle, donde es posible visitar el conjunto arqueológico del Valle de los Neandertales, y asciende por un hermoso robledal al collado del Portachuelo. Este collado se rodea de las cumbres del Cerro del Águila y La Cachiporrilla, verdaderas atalayas desde donde contemplar el Valle Del Lozoya, y todas las majestuosas montañas que rodean el valle.

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Bustarviejo Valle Hermoso

Es una ruta bastante larga que se recomienda hacer en bicicleta de montaña.  Esto implica tener mucho cuidado y respeto con el resto de las personas que comparten nuestro camino y con el ganado que  podamos encontrar a lo largo del mismo.

La ruta parte del núcleo urbano y llega hasta el campo de fútbol. De ahí a la Fuente de la Gregoria donde elegiremos el camino de la izquierda que nos llevará hasta la casa de los retenes forestales nada mas pasar el desembarcadero de ganado. Desde este punto coincide con la ruta 4 hasta casi llegar de nuevo al helipuerto. Unos 300 metros antes de cruzar la M­610 hay que tomar un desvío a la derecha hacia la Fuente del Collado, pasarla y seguir paralelos a la carretera dejando atrás una antigua gravera. Bajamos por la pista forestal y giramos a la izquierda para volver a incorporarnos a las calles del pueblo.

Es una ruta muy bonita con poca exigencia para hacer en MTB y que nos permitirá disfrutar de un paisaje precioso.

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Senda al embalse de El Villar

La ruta parte de la Cuesta de San Pedro, al lado de la iglesia de Robledillo de la Jara, junto con la senda local a El Santo Roto. Ambas continúan por la calle Posada, en donde coinciden, también, con la senda del Genaro, camino de 70 km de longitud que conecta entre sí todos los pueblos de la Mancomunidad Embalse del Atazar. Las rutas siguen por la calle del Cementerio y, pasado éste, la senda al Santo Roto se separa por la izquierda mientras que la ruta al Villar sigue de frente junto con la senda del Genaro. Continúan ambas por una pista de tierra que, tras cruzar la carretera M-127, llega hasta el final del recorrido en el área recreativa Perímetro de Casasola. Se vuelve por el mismo camino.

Los primeros 500 m del recorrido coinciden con la vía pecuaria Colada del Camino de la Presa del Villar. Se atraviesa una amplia zona de pastos y jaras hasta llegar a un extremo de la denominada Dehesa de Arriba, zona arbolada de quejigos y robles melojos acompañados de arces de Montpellier y majuelos, entre otras especies. El recorrido continúa y las jaras vuelven a hacerse predominantes en un paisaje abierto que permite disfrutar de amplias panorámicas.

Tras un paso canadiense, que impide el paso del ganado, la senda se solapa con la vía pecuaria Cañada Real de las Merinas, de 90 varas castellanas de anchura (75 m), hasta el final del recorrido. La ruta bordea el pinar de Casasola, bosque de repoblación de pinos resineros, catalogado como Monte de Utilidad Pública, y en el que hay un área recreativa con mesas y bancos.

La ruta termina en el embalse de El Villar, construido en el siglo XIX en el río Lozoya, y que todavía sigue abasteciendo de agua a los madrileños. Toma su nombre de un poblado que existía en la zona, hoy en día desaparecido. Como elementos de interés destacan el muro de la presa, que tiene planta curva, lo que supuso una gran innovación constructiva en su momento, y el aliviadero, en uno de los extremos del muro. Cuando el embalse alcanza su máxima capacidad el agua rebosa por este lugar y cae en una impresionante cascada de unos cincuenta metros de altura. También destacan las vistas de la lámina de agua y la vegetación que la rodea así como de la garganta excavada por el río Lozoya, aguas debajo de la presa.

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Paisajes de Agua y Jara

La comarca de la Jara, un territorio que comprende localidades como Berzosa de la Jara, Robledillo de la Jara o Cervera de Buitrago, se encajona entre la sierra de la Puebla y el embalse de El Atazar. En esta zona el paisaje está dominado por grandes extensiones de jara pringosa o ládano, arbusto de hasta 2,5 m de altura, cuyas hojas, alargadas y estrechas están abundantemente impregnadas de una sustancia pegajosa, el ládano, resina fuertemente olorosa, que les da un aspecto brillante y se adhiere fácilmente a las manos y ropa. Sus flores son muy grandes (10 cm) con cinco pétalos blancos que en la época de floración, es todo un espectáculo, dando la sensación que estamos ante un paisaje nevado.

Comenzamos nuestra ruta junto a la señal vertical (S.V.) SN79, junto a la iglesia S. Pedro Apóstol, y nos dirigimos hacia Cervera de Buitrago. Poco después de salir del pueblo, la jara toma protagonismo, abarcando el paisaje. Tras cruzar un pequeño arroyo ascendemos una loma, desde su suave cima, inundada de jaras, contemplamos el embalse de El Atazar, el pantano de más capacidad de la Comunidad de Madrid y posada junto a su orilla, la localidad de Cervera de Buitrago, hacia donde nos dirigimos.

Una vez en Cervera de Buitrago, seguimos las indicaciones de la S.V. SN10, hacia presa de El Villar. El camino bordea el embalse, dejándonos postales muy marineras con los barcos fondeados en el puerto deportivo. El camino se interna en una pequeña dehesa, tras la cual entramos en un terreno despejado donde van ganando protagonismo las jaras. Más adelante cruzamos un arroyo, y después la carretera M-127. El camino paralelo a la carretera y jalonado de jaras, nos deja en la S.V. SN92. Desde aquí tomamos el camino de Robledillo, un camino de zahorra rodeado de jaras. Antes de subir hacia Robledillo, os recomendamos acercaros a la presa de El Villar, para contemplar el angosto barranco por donde corre al agua hacia el Atazar.

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La Almenara

La ruta parte de la Plaza de la Picota, en El Berrueco, continúa por la calle Real y la carretera M-131 dirección Torrelaguna hasta tomar un desvío a la izquierda por el camino La Casilla o camino del Canal. En este punto hay un panel informativo de la senda, con unos datos generales y una breve descripción del recorrido. Se deja un lavadero y un abrevadero a la izquierda y la ruta continúa por el camino de tierra. Se llega a una zona más amplia en donde cruzan las sendas de la Atalaya (local) y del Genaro (GR 300). La senda de La Almenara baja hacia el embalse por una pista bien definida, y llega hasta la Almenara de El Berrueco situada en el Canal de El Villar. Un poco más adelante se deja la depuradora del pueblo a la izquierda.

La senda continúa bordeando el embalse durante algo más de un kilómetro hasta un mirador con un cartel informativo, punto en el cual se inicia el regreso hacia El Berrueco, manteniendo a la derecha la urbanización Vallehondo. Desde aquí el recorrido coincide con la senda del Genaro por lo que habrá que seguir las señales de esta senda, entre pastos y fresnedas, hasta llegar a la carretera M-127 que nos llevará hasta el final de la ruta, en la Plaza de la Picota.

La Almenara de El Berrueco es una construcción asociada al Canal de El Villar y se utiliza para gestionar el caudal del agua y permitir labores de mantenimiento mediante un sistema de compuertas. El Canal de El Villar fue construido en 1912 y tiene su origen en el embalse de El Villar. Finaliza su recorrido en el depósito en Torrelaguna donde se une al Canal del Jarama y al Canal de El Atazar.

La ruta bordea la lámina de agua desde una cierta altura, lo que permite disfrutar de unas buenas vistas del embalse y del pueblo de Cervera de Buitrago, en la otra orilla. Si el embalse no está al máximo de su capacidad se puede observar la característica “ceja” que es la parte de la ladera sometida a las variaciones de altura del agua embalsada y en la que es difícil que crezca la vegetación.

La vegetación predominante es un jaral de jara pringosa con enebros, romeros, cantuesos y rosales silvestres. El suelo, muy arenoso, es el resultado de la erosión de las rocas de granito, típicas de la zona, que se descomponen en granos de cuarzo, feldespato y mica.

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El Camino de las Minas

La Mina San Francisco, como así se llamaban a las minas de plata de Horcajuelo, empezó a ser explotada a mediados del siglo XIX. La mina estuvo activa desde 1840 hasta las últimas décadas de ese mismo siglo, teniendo un periodo de apogeo desde 1856 a 1860.  Situada a 1500 m de altitud sobre la ladera del cerro de la Porrilla, sus voluminosas escombreras son visibles desde el valle. En esta ruta recorreremos el Camino de las Minas, camino tradicional que usaban los mineros de Somosierra y Robregordo para llegar a las minas.

Comenzamos nuestra caminata en Somosierra, junto a la ermita de la Soledad. Frente a ella tenemos la cartelera de Carpetania, y junto a esta la Señal Vertical (S.V.) (SN57). Descendemos hacia Dehesa Bonita / Robregordo por la calle Cañada Real, salimos del pueblo y llegamos a la depuradora. Tras cruzar la carretera, nos adentramos en la dehesa bonita, para poco después salir de ella y descender hasta un cruce donde vemos la S.V. (SN39). Continuamos hacia minas de S. Francisco / Horcajuelo, por el tradicional camino de las minas. El camino recorre la ladera de la Cebollera nueva ascendiendo suavemente entre la linde del pinar por arriba y el robledal por debajo de nuestra cota. Una vez en la S.V. (SN7), continuamos por el camino de las minas, dirección Mina de S. Francisco / Horcajuelo. Dejamos la ladera de la Cebollera para dirigirnos al suave cordel que nos separa del valle de Horcajuelo y por el que entramos en la reserva de la biosfera de la sierra de Rincón. Pasamos un zarzo (cancela), tras el cual vemos la S.V. (SN88), continuamos por el camino de las minas, hacia minas de S. Francisco. El camino recorre ahora una ladera poblada de jaras y brezos en la que podemos ver diferentes catas y ruinas de antiguas construcciones mineras. El camino desciende de manera más brusca siguiendo unas zetas y nos deja en las minas de San Francisco donde podemos ver la bocamina excavada en roca en el filón principal, antiguas edificaciones de piedra que servían de almacén, así como un pozo inundado, la piedra del malacate y las escombreras. En el pozo maestro de Horcajuelo, a pesar de lo primitivo de las herramientas se llegaron a alcanzar 60 m de profundidad. Desde aquí tenemos una magnificas vista de la sierra del Rincón. El camino ahora continua descendiendo hasta llegar a Horcajuelo de la Sierra donde finaliza nuestra ruta.

Camino por la ruta GR88

GR-88

Diseñado como una variante del GR-10, el GR-88 cruza la zona Este de la Sierra, de Norte a Sur, comenzando en el Pontón de la Oliva, para salir de la Sierra Norte de Madrid tras cruzar el río Jarama, ya pasada La Hiruela, e internarse en la provincia de Guadalajara.

La ruta recorre prácticamente toda la Sierra de La Puebla. En su inicio bordea los meandros que dibuja el Lozoya antes de su paso por la presa de La Parra, en esta zona se muestra un bonito bosque de ribera junto con construcciones hidráulicas del Canal de Isabel II. Tras pasar el pueblo de El Atazar el camino gana altura hasta el collado de las Pinillas, donde penetramos en una de las zonas más aisladas de la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón, el valle de La Puebla. Tras pasar la población serrana de La Puebla de la Sierra, el camino asciende al Pico del Porrejón una de las mejores atalayas para contemplar la Sierra del Rincón y la Sierra de Ayllón. Más abajo ya vemos La Hiruela, ejemplo de arquitectura serrana, y pasado este pueblo, seguimos descendiendo por un robledal hasta el rio Jarama, el camino vuelve a ganar altura hasta la población de El Cardoso de la Sierra (Guadalajara).

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7 pueblos del Lozoya

Os brindamos un precioso recorrido, ideal para realizarlo en Gravel o MTB a través de 7 poblaciones que se asientan en el valle alto y medio del rio Lozoya. Pueblos, paisajes, dehesas…un bonito recorrido para disfrutar de nuestra bici conociendo un territorio rural y de naturaleza. El recorrido combina pistas y caminos rurales en buenas condiciones con carreteras comarcales con escaso tráfico.

Partimos de Buitrago del Lozoya, población ubicada en un meandro del rio Lozoya y defendida por una muralla medieval, no podíamos empezar mejor nuestra ruta que en este idílico pueblo. Desde la Plaza Picasso, seguimos las indicaciones de la señal vertical SN101, hacia Villavieja del Lozoya / Gascones. Bajamos por la calle real, y nos dirigimos al puente antiguo para cruzar el Lozoya, desde aquí, las vistas del recinto amurallado son esplendidas. Al final de la C/ Lavadero nos topamos con la S.V. SN9, seguimos hacia Villavieja, pero ignorando las marcas de la Red, seguimos por carretera hasta Villavieja. En la plaza del ayuntamiento de Villavieja, tenemos la S.V. SN76 y nos dirigimos hacia Pinilla de Buitrago / S. Mames. Nos incorporamos a un camino de grava, tras cruzar un zarzo el camino ahora de tierra y con algunas rodadas, alterna zonas abiertas con otras encajadas entre muros de piedra seca. Llegamos a una nueva S.V. SN41, y continuamos hacia S. Mames. El camino, primero de tierra, da paso a un camino de grava que nos deja en S. Mamés. En esta pequeña población destaca la Iglesia de S. Mames de estilo mudéjar. Junto a la iglesia tenemos una fuente. Desde S. Mamés, continuamos hacia Navarredonda por la carretera, apenas 2 km. Navarredonda es un tranquilo pueblo, en las faldas de los Montes carpetanos, la carretera acaba aquí, por lo que no hay casi trafico por la carretera, ni en el pueblo. Nos dirigimos ahora al Portachuelo de Navarredonda / Lozoya, siguiendo las indicaciones de la S.V. SN124. El camino de grava asciende hasta el portachuelo cruzando una bonita dehesa de robles. Una vez en el puerto, continuamos hacia Lozoya, a medida que bajamos las vistas que se nos abren son espectaculares, el embalse de pinilla y todo el valle del Lozoya aparecen encajonados por las grandes alturas del parque nacional.

Una vez en Lozoya, nos incorporamos al camino natural del valle, hacia Pte. del Congosto / Gargantilla, tal como nos indica la S.V. SN125. Bordeamos el embalse y acompañamos al rio Lozoya rodando por un camino de grava que cruza el Lozoya a través del puente medieval del congosto. Antes de cruzar el rio, la S.V. SN115 nos dirige hacia el puente y hacia Canencia. Nos topamos de nuevo con otra S.V. SN146, sin desviarnos seguimos hacia pte. de Matafrailes y Garganta. Cruzamos el bonito pueste medieval de Matafrailes, cruzamos la carreta M-629 y seguimos por el camino de grava hasta Garganta de los montes, que bien merece una visita por sus calles. En la C/ Cruces encontramos la S.V. SN21 y nos incorporamos al camino de las Eras hacia El Cuadrón, el camino de tierra, bordea el Cerro de El Cuadrón hasta llegar a la carretera M-604. Entramos en la población por una calleja, y seguimos por el camino natural del Valle hacia Cincovillas / Buitrago, tal como nos indica la S.V. SN100. Poco después en SN117, seguimos hacia Buitrago. El camino nos deja bonitas vistas del embalse Riosequillo y de Buitrago, donde acabamos nuestra ruta.

Paisaje dia despejado

El Portachuelo de Navarredonda

Los portachuelos son pasos entre montañas que normalmente se atraviesan para conectar poblaciones, estos portachuelos son pasos obligados ya que aprovechan el lugar más accesible de un cordel, loma o cerro y se han utilizado durante cientos de años. En la Sierra Norte tenemos varios y todos poseen una connotación histórica y tradicional, además de unas preciosas panorámicas. En este caso el Portachuelo de Navarredonda atraviesa el paso que existe entre el cerro de la Cruz y los Montes carpetanos y conecta las poblaciones de Lozoya y Navarredonda además de conectar el Valle Alto del Lozoya con la zona de los pueblos situados en el Valle Medio.

Iniciaremos la ruta desde cualquiera de las dos poblaciones, en este caso, lo haremos desde Navarredonda. Justo a la entrada del pueblo, se ubica un cruce de la Red, y adosadas a una cartelera vemos las indicaciones de una Señal vertical (SN124). Nos dirigimos hacia el camino de Lozoya, dirección Portachuelo de Navarredonda. Salimos del pueblo e inmediatamente nos internamos en la dehesa de la Umbría una espectacular dehesa de robles cercada por un muro de piedra, bajo la sombra de los rebollos, el camino asciende de manera suave hasta alcanzar en poco menos de 2km el Portachuelo de Navarredonda. Seguimos de frente para acometer el descenso hacia Lozoya que se encuentra en una cota más baja que Navarredonda, por lo que descenderemos unos 100m más de lo que hemos subido y cambiamos de orientación, ya que esta ladera apunta hacia el Sur. Ahora predomina el pinar y se nos abren unas vistas espectaculares del alto valle del Lozoya. El embalse de Pinilla que embalsa las aguas del rio Lozoya, aparece custodiado por los altos del Hontanar a su izquierda, por los montes carpetanos a su derecha y al fondo cerrando esta espectacular panorámica, el macizo de Peñalara y la Cuerda larga coronan el Valle. El descenso va alternando el pinar por un hermoso robledal en el que se asientan numerosas praderas donde pasta el ganado en un paisaje bucólico propio de zonas más norteñas. Finalmente llegamos a Lozoya, una hermosa población que se mira en el espejo del embalse de Pinilla y que merece una visita por sus bonitas calles y plazas. La vuelta la realizamos por el mismo camino.

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Ruta a la silla gigante de Meira

La silla gigante de Meira es una obra escultórica, replica en metal de la original que apareció instalada de forma anónima en la colina del monte de A Torre, en la parroquia moañesa de Meira (Pontevedra). Tras desmontarse de su lugar originar al no mostrar las autoridades moañesas ningún interés por la obra, se traslado al Valle de los sueños, colección de obras al aire libre situada en Puebla de la Sierra y se instaló en la Loma del Estillo, en un mirador natural orientada hacia el valle.

La ruta a la silla gigante de Meira transcurre por el GR88, por lo que podemos seguir las marcas (blancas y rojas) que nos conducen a la loma donde se asienta esta obra escultórica. Tras llegar a Puebla de la Sierra tomaremos la carretera que sube al Puerto de la Puebla, por la que tendremos que caminar unos 800m desde la salida del pueblo. En una curva cerrada de la carretera, nos incorporaremos al camino que sale a nuestra derecha y en que podemos ver un pequeño cartel que nos indica que estamos en el camino correcto.

A partir de aquí el camino asciende entre robles con un buen porte y con formas retorcidas debido a la intensas podas sufridas tiempo atrás para el carboneo. Un poco más arriba aparecen unas chozas o majadas donde se guardaban los rebaños. Estas interesantísimas construcciones levantadas con muros de pizarra y estructuras de madera se utilizaban para guardar el ganado, alguna de ella aun sigue en uso y nos muestran un bonito ejemplo de arquitectura tradicional de la zona.

A medida que ascendemos, la jara se hace más presente y una vez que ganamos el cordel de la loma, giramos casi 180 grados para tomar el camino que nos conduce a la silla, la cual ya podemos ver unos metros mas adelante. La vuelta la hacemos por el mismo camino.

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Ruta al Santo Roto

La ruta parte de la Cuesta de San Pedro, al lado de la iglesia de Robledillo de la Jara y coincide con la senda del Genaro, camino de 70 km de longitud que conecta entre sí todos los pueblos de la Mancomunidad Embalse del Atazar. Ambas sendas siguen por la calle del Cementerio y, pasado éste, la senda al Santo Roto se separa hacia la izquierda en dirección al arroyo de la Dehesa, que va a servir de guía durante la primera mitad del recorrido. Pasada la depuradora, la ruta sigue por el camino tradicional al Molino del Villar, en el río Lozoya, hoy cubierto por las aguas del embalse. El camino llega hasta el Santo Roto, que da nombre a la senda, y que está formado por las ruinas de la Ermita de El Villar, de la que solo se conserva un muro. El Villar se despobló en el siglo XVI y sus tierras terminaron incorporándose al término municipal de Robledillo de la Jara cuyos vecinos celebran todos los años, en el mes de mayo, una romería hasta este lugar.

La ruta continúa en dirección norte atravesando primero un jaral y después una amplia zona de pastos, coincidiendo durante un tramo con la vía pecuaria Colada de Peralanava. Cruza una pista de tierra y continúa por una estrecha senda, la Colada de Servidumbre o camino de Valdemazos por el arroyo Aborrero. Tras cruzar una puerta, la senda desemboca en la misma pista de tierra que cruzó un kilómetro atrás y regresa al núcleo urbano de Robledillo de la Jara donde termina el recorrido.

La ruta permite recuperar antiguos caminos tradicionales y varias vías pecuarias que por falta de uso están desapareciendo bajo el matorral. Al poco de iniciar la ruta, en el arroyo de la Dehesa, se puede observar un gran sauce, la salguera del Molino del Villar (Salix alba). Se trata de un ejemplar incluido en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, categoría de árboles singulares por su tamaño. El recorrido atraviesa extensas zonas de matorral, constituido sobre todo por jara pringosa y romero, que cubren antiguos campos de cultivo de cereales. Desde la senda se tiene una buena panorámica de la Dehesa Boyal de Robledillo de la Jara, catalogada como Monte de Utilidad Pública, cuya masa arbolada de quejigos y robles melojos destaca en el paisaje.

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Ruta del Puente Romano

Este breve paseo de El Berrueco a Sieteiglesias guarda uno de los tesoros viarios de la Sierra Norte de Madrid, el puente romano. Este puente de origen incierto, cruza el arroyo Jóbalo y es posible que formara parte de una ramificación norte de la vía romana 25 del itinerario de Antonino, camino que partiendo desde «Toletum», continuaba hacia el norte buscando el puerto de Somosierra por Buitrago de Lozoya. Lo que sí se sabe es que hasta el siglo XVIII ha sido paso obligado de carruajes hacia Madrid desde Somosierra, así como dirección norte para ir a Burgos, Soria, etc., ya que era el único puente de piedra que cruzaba el Jóbalo. Se trata de un puente de un solo ojo, formado por una bóveda de cañón de sillería, levantándose el resto de la estructura mediante mampostería con mortero de cal.

Partiendo de El Berrueco, seguimos la indicación hacia el Puente romano de la Señal Vertical (S.V) (SN96) situada en la esquina  de la carretera de Cervera y la travesía de Cervera. El paisaje, dominado por los afloramientos graníticos y los paisajes abiertos dominados por los cerros graníticos de las Cabreras. Una vez en la S.V. (SN95), continuamos hacia Puente romano, ahora caminamos entre fincas cercadas por muros de piedra seca y la carretera de Siete iglesias a nuestra izquierda. Un poco más adelante, el camino se interna entre fincas para desembocar en el puente romano, por el cual cruzamos el arroyo Jóbalo.

El camino ahora próximo a la carretera, nos conduce hasta la localidad de Sieteiglesias, donde no nos podemos perder la Necrópolis medieval, un yacimiento que se localiza en lo alto de una zona denominada «Berrocal de la Iglesia», caracterizado por un conjunto de afloramientos de tipo granítico. Hasta el momento se han documentado 85 tumbas que sitúan al yacimiento al final de la Edad Media, pudiendo corresponder a las repoblaciones cristianas que tuvieron lugar en esta zona entre los siglos IX y XI.

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El Canal de Cabarrús

Nuestra ruta discurre enteramente por las estepas cerealísticas de la Vega del Jarama, en una zona suavemente ondulada y donde tenemos la sensación de caminar entre un mar de cultivos de cereales. Las distintas infraestructuras pertenecientes al antiguo Canal de Cabarrús se dispersan por todo el recorrido, ya que este canal llego a tener casi 13 kilómetros y discurría, desde el Pontón de la Oliva hasta Torrelaguna. Contaba a lo largo del recorrido con 6 puentes, 3 acueductos, 8 casas de guardia, acequias y dependencias auxiliares como la casa de Oficios.

Comenzamos en Torremocha del Jarama, junto a la Parroquia de San Pedro Apóstol. Este Iglesia, de origen altomedieval, esta asociada a una torre vigía del río Jarama, transformada en la actual Torre Campanario. El camino tras salir del pueblo se interna en los campos de cereales y tras desembocar en la carretera M-102, continuamos poer ella hasta llegar a Torrelaguna, cuyo casco histórico esta declarado Monumento Histórico-Artístico, por lo que es obligado un paseo por sus calles.

Salimos de Torrelaguna por el camino de las Lomillas Bajas que nos conducirá hasta casi la orilla del río Jarama. Por el camino Atravesamos el Canal de la Parra  hasta llegar a las ruinas de la ermita de Santa María de la Cabeza.

A partir de la Ermita, giramos a la izquierda, por un ancho camino de tierra que nos conducirá hasta Torremocha, dejando a nuestra derecha el curso del río Jarama. Por todo este trayecto, podremos observar en el lado izquierdo las ruinas de distintas Casas de Guardas que vigilaban el Canal de Cabarrús. Más adelante, podremos ver una casona grande a la derecha del camino, la Casa de los Oficios, residencia del Conde en el s. XVIII.

Una vez en Torremocha, podemos visitar el museo de la Agricultura o adquirir algunos productos de manufactura local que se elaboran en el polígono artesano de este municipio.

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Usos tradicionales

Este itinerario recorre la dehesa de Roblehorno, situado al Este del municipio de La Cabrera. Esta dehesa se compone principalmente de encinas, aunque también podemos ver alguno rebollos y si estamos atentos, también algunos alcornoques.

Comenzamos en el C.I. Turística Villa San Roque, y nos dirigimos hacia el Sur. En la rotonda nos dirigimos a nuestra izquierda para cruzar la autovía a través de un túnel. Tras rebasar la depuradora el camino comienza a internarse entre las encina, el suelo por el que caminos es de naturaleza granítica y tiene un tono muy claro.

A medida que caminamos podemos ver, salpicando el paisaje, afloramientos graníticos que conforman un bonito paisaje mezclado con jaras y peonías que dan una nota de color a la dehesa. De esta dehesa se sacaba antiguamente la leña y el carbón para cocinar y calentar los hogares de La Cabrera, y de los afloramientos rocosos los canteros de la localidad trabajaron los bloques de granito con el que se construían las casas y los abrevaderos, se esculpían las muelas de molino o los escudos señoriales.

Otro de los tesoros de esta ruta es la mina de cristal, que estuvo compuesta por una masa de cuarzo hialino y lechoso, con una geoda métrica repleta de cristales transparentes de cristal de roca, esta geoda se acabo y lo que podemos ver hay en dia es una gran masa de cuarzo. La explotación del cuarzo se remonta al siglo XVIII, y se empleaba en la industria de la óptica, y en aparatos de precisión y científicos.

Tras cruzar de nuevo la autovía por otro túnel, entramos de nuevo en el municipio.

Esta ruta forma parte de la Red de Caminos Carpetania, un ambicioso proyecto basado en la conectividad total del territorio a través de caminos señalizados para el senderismo que conectará todos los pueblos y los principales recursos de la Sierra Norte de Madrid. Además de la Red principal, Carpetania posee una Red Local donde se incluyen los itinerarios locales de los municipios, como este que estás consultando. Mas info en www.carpetania.org

Frente de somosierra

Frente de Somosierra

Iniciamos nuestra senda junto a la iglesia y caminamos por el pueblo en dirección al cementerio. Este es el punto de inicio y llegada de la senda.

El primer tramo de descenso hacia Gandullas está relacionado con la temática de la Guerra Civil. En el mapa podemos observar las localizaciones de sus huellas, algunas de las cuales quedan a escasos metros de la senda y otras algo más lejos, por lo que para visitarlos hay que abandonar la pista principal.

Desde el cementerio dirigimos nuestros pasos por el camino que queda junto a la tapia hacia Cabeza Piñuecar. Al inicio de la primavera los cantuesos y tomillos que tapizan sus laderas lo cubren de tonos morados creando un espectáculo precioso como pocos hay en la Sierra de Madrid. El camino va atravesando prados de pasto para el ganado con alguna encina dispersa y rodales de coscoja. Las zarzas, el tomillo y la lavanda van a ser nuestra compañía todo el camino.

A nuestra derecha vamos sobrepasando los restos de posiciones defensivas de La Guerra Civil: búnkers de la Peña Retamosa, el Tomillar y Cabeza Velayos. A la altura de esta última giramos a la izquierda en dirección Gandullas y atravesamos un bosque abierto de encinas que proporciona algo de sombra para el caminante. Si vamos atentos veremos, a nuestra izquierda, el búnker de la Peña Zorreras justo antes de llegar al área de descanso. Esta zona es un magnífico mirador desde donde contemplar Gandullas, la antigua estación de antenas de telecomunicaciones y todo el sur de la Sierra Norte de Madrid.

Descendemos hacia Gandullas, donde poder tomar un refrigerio, contemplar su iglesia y la «piedra del las veces» que marcaba los turnos de riego a modo de reloj de sol.

Detrás de la iglesia sale el camino que nos llevará de vuelta al cementerio. El paisaje cambia por completo. Prados de pasto verde y muros de piedra bordeando las fincas nos llevan hasta un chopo desmochado con un nido de cigüeña en la copa. Giramos a la derecha para coger la «Colada de la Zarcilla» y tomamos el primer desvío a la izquierda que nos llevará en permanente ascenso hasta el cementerio.

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La dehesa del Soto

En Cervera de Buitrago la ruta parte de la calle Iglesia y baja por la calle Pozas, coincidiendo con la ruta de Gran Recorrido senda del Genaro que se dirige a la presa de El Villar. En la zona del antiguo lavadero, la senda gira a la izquierda y baja hacia el embalse de El Atazar dejando la depuradora a la izquierda. Allí toma el camino del Carrascalejo, una pista de tierra que bordea el embalse y que tiene una barrera para impedir el paso de vehículos no autorizados. El camino se transforma en senda y sube a través de la Dehesa del Soto hasta una zona más elevada en donde se encuentra el límite municipal entre Cervera de Buitrago y Robledillo de la Jara. Tras pasar un zarzo, la ruta continúa por un camino bien marcado hasta las proximidades de la carretera M-127, lugar en donde gira a la derecha de vuelta a Cervera de Buitrago. Carretera y senda marchan paralelas durante casi 2 km por caminos públicos y por la vía pecuaria Colada de Vallejo Rubio. La senda continúa hacia el centro del núcleo urbano dejando a la izquierda un antiguo descansadero para el ganado trashumante denominado de Las Eras y a la derecha un refugio para caballerías.

La Dehesa del Soto está catalogada como Monte de Utilidad Pública. Gran parte de su superficie quedó inundada por el embalse de Atazar. La parte baja está cubierta de quejigos y fresnos mientras que en la zona más alta crece un jaral con romero. Desde este punto más elevado se pueden contemplar unas bonitas vistas del embalse de El Atazar, la sierra de la Cabrera y las Cabreras y el encinar de la dehesa de Santillana.

El embalse de El Atazar, construido en 1972, es el mayor de la Comunidad de Madrid y almacena casi el 50 % del volumen de agua embalsada de la región. En él se pueden practicar actividades náuticas sin motor pero no está permitido el baño.

Ruta en el frente del agua

Ruta de la Guerra Civil. Frente del Agua.

Desde el inicio de la Guerra, Madrid fue uno de los escenarios principales de la contienda. La defensa de los embalses de Puentes Viejas y El Villar, vitales para el abastecimiento de agua a Madrid, hizo que este frente se mantuviera en permanente tensión. La línea del frente en este lado de la Sierra se mantuvo casi sin cambios durante toda la guerra.

Incluida en el Plan de Yacimientos visitables de la Comunidad de Madrid, esta ruta histórica cuenta con la mayor concentración de infraestructuras bélicas de ambos bandos conservada en la región.

En Paredes de Buitrago (Puentes Viejas) enclavado en un entorno de alto valor paisajístico puedes encontrar 26 elementos restaurados y señalizados, como nidos de ametralladoras, búnkeres, trincheras y puestos de mando.

En el inicio de la Ruta (Paredes de Buitrago) existe un centro de interpretación de la ruta del Frente del Agua, su visita nos ayudara a poner en contexto este recorrido de alto valor histórico y patrimonial

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