Rutas verano
Rutas en verano en la Sierra Norte de Madrid
En verano, la Sierra Norte de Madrid se convierte en el escenario perfecto para disfrutar de rutas adaptadas al buen clima. Desde senderos que llevan a ríos y embalses ideales para refrescarse, hasta caminatas al amanecer o al atardecer para aprovechar las horas más frescas del día, cada ruta ofrece una oportunidad única para conectar con la naturaleza. Descubre aquí las mejores rutas veraniegas para explorar la sierra y aprovechar al máximo la temporada más cálida.
Nuestras rutas
Huellas del Medievo
Comenzamos nuestra ruta en la Villa de Torrelaguna, una bella población que esconde entre sus casas los restos de una fortificación medieval. Entre los elementos de esta fortificación esta el arco de Burgos. No te puedes perder la Iglesia de Sta. María Magdalena o las casas señoriales y palacios repartidas por la Villa.
Tras la visita, toca pedalear, tomamos la carretera M-131 en dirección a El Berrueco, ascendemos durante 8,5 km hasta encontrarnos con un cruce. En este cruce nos desviamos en dirección a El Atazar, solo durante un kilómetro hasta alcanzar la Atalaya de Torrepedrera, que veremos a nuestra derecha muy cerca de la carretera. La Atalaya, que formaba parte de una serie de torres vigía situadas a lo largo de la Marca Media (frontera entre árabes y cristianos) nos deja unas impresionantes vistas del embalse de El Atazar con el telón de fondo de la Sierra del Rincón.
Volvemos hacia el cruce y continuamos dirección a El Berrueco. Esta población merece un paseo por sus calles donde podrás visitar los elementos tallados en granito del museo de la piedra, no te pierdas las vistas del embalse desde la plaza de la Iglesia.
Volvemos a tomar la carretera M-131, dirección Sieteiglesias. Esta pequeña población guarda uno de los tesoros medievales más importantes de la Sierra Norte, una necrópolis excavada en la roca donde se pueden observar mas de 80 tumbas antropomorfas de la Alta Edad Media. Tras la visita, continuamos por la misma carretera hasta Lozoyuela, donde se encuentra la iglesia de San Nicolás de Bari catalogada como BIC, no es medieval, pero no podemos dejar de visitarla. Muy cerca de la Iglesia se halla el inicio de la carretera M-913, una carretera comarcal, sin apenas tráfico y que tras rebasar la localidad de las Navas de Buitrago, nos conduce a Mangirón entre una bonita masa de encinas. Una vez en Mangirón, nos dirigimos hacia Buitrago por la carretera de la Gariñas M-126.
Buitrago es una parada obligada en nuestro camino del Medievo. La muralla medieval mejor conservada de la Comunidad de Madrid, el Castillo y la Villa han albergado personajes tan ilustres como Juana «La Beltraneja» o el Marques de Santillana. No te pierdas el Museo Picasso. Buitrago es un buen lugar para pernoctar y cenar en cualquiera de sus restaurantes.
Salimos de Buitrago por el pinar de las Gariñas, donde un bonito camino que lo atraviesa nos conduce hasta la carretera M-135. Nos incorporamos a ella en dirección Norte (izquierda), descendiendo hasta la presa de Puentes Viejas, merece la pena detenerse a admirar el paisaje desde la presa. Continuamos hasta el siguiente cruce, y seguimos en dirección a Prádena del Rincón. En el año 2013, durante unos trabajos de restauración en la Iglesia de Sto. Domingo de Silos (s.XII) se encontró en el atrio Norte una necropolis medieval, restos de pinturas murales y un taller de reparación de campanas, además de otros tesoros inesperados. Prádena es uno de los pueblos de la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón y cuenta con un entorno natural que tambien merece una visita.
La vuelta la podemos hacer por Mangirón, una vez aquí, tomar la M-126 y luego la M-127 hasta El Berrueco y continuar hacia Torrelaguna deshaciendo el camino de la ida.
Vuelta a los Altos del Hontanar
Los Altos del Hontanar es un cordel montañoso que se escinde de la Sierra de la Morcuera a modo de espolón y que separa el valle alto del Lozoya del valle de Canencia. La ruta que os proponemos recorre ambos valles, rodeando este conjunto montañoso y nos permite disfrutar de un variado y rico paisaje natural, además de conocer varios pueblos y un rico patrimonio rural.
Partiendo de Lozoya, junto al cementerio viejo, tenemos la Señal Vertical (S.V.) (SN125), nos dirigimos por el Camino del Valle hacia Pinilla / Alameda, debiendo llegar hasta Rascafría. Este camino, prácticamente llano recorre el fondo del Valle del Lozoya, pasando por las poblaciones de Pinilla, Alameda, Oteruelo y finamente llega a Rascafría. Todas ellas bonitas poblaciones rurales que se asientan junto al rio Lozoya. Una vez en Rascafría, en Plaza de los Abetos, tenemos la S.V. (SN71). Continuamos por el camino del Valle, siguiendo la indicación hacia Monasterio de El Paular. Cruzamos el Lozoya, el camino acompaña su cauce, para después a través de un robledal desembocar en un camino, donde se encuentra la S.V. (SN26). Nos incorporamos al camino de La Morcuera, hacia Ref. de la Morcuera / Pto de Canencia, que es hacia donde nos dirigimos ahora. Este precioso e histórico camino, asciende bajo la sombra de la Cuerda Larga, entre robledales y pinares hasta el refugio de la Morcuera, aquí, tras un breve tramo por carretera, nos incorporamos a un camino, que nos conduce al collado del Hontanar. Desde el collado, parte el cordal de los altos del Hontanar, hacia el Norte. Nosotros continuamos por la pista y tras un suave descenso llegamos al Pto. de Canencia. Junto a la carretera tenemos la S.V. (SN70), y nos dirigimos a Canencia por el camino del vivero de Navasaces. Tras un descenso por un precioso pinar donde podemos ver algún ejemplar imponente de Tejo, llegamos a Canencia. Junto a la iglesia se halla la S.V. (SN78), continuamos hacia Puente de Cal y Canto, puente que cruza el rio de Canencia, donde volvemos a ver otra S.V. (SN45), incorporándonos al camino de Lozoya, hacia Pte. de Matafrailes. El camino nos conduce entre muros de piedra seca, de nuevo al camino del Valle, justo en el cruce, vemos la S.V. (SN146) y continuamos hacia Pte. del Congosto / Lozoya. El camino con algunas subidas y bajadas, cruza el Lozoya por el bellísimo puente medieval del Congosto, y nos conduce siguiendo las indicaciones de nuevo a Lozoya.
Callejas de Vallehermoso
La ruta comienza junto al helipuerto y la casa de los retenes forestales.
Antes de iniciarla merece la pena acercarse al Puente de la Mina, representativa construcción de la obra civil de principios del siglo XIX que cruza el Arroyo del Valle. Está a unos escasos 300 metros de nuestro punto de partida. El resto de la ruta discurre por el Valle Hermoso en un sentido circular a ambos lados de la M-610.
Durante la bajada podremos disfrutar de unas magníficas vistas del valle con los paredones rocosos de la Cabeza de la Braña. No es extraño avistar aves rapaces en esta zona. El camino tiene abundantes zonas de sombra hasta llegar al cruce de la M-610. A partir de este punto comenzamos el camino de regreso casi por el fondo del valle con la jara como principal compañía. Hay que tener un poco de cuidado por la cantidad de caminos y pistas en la zona, pero las balizas y la vista de la casa de los retenes forestales guiarán nuestro camino de vuelta.
Maravillas de la Sierra del Rincón
La ruta que os animamos a disfrutar a continuación es la fusión de otros dos itinerarios propuestos de Carpetania, la Ermita de Nazaret y Pueblos de la Sierra del Rincón, siendo esta una ruta de más recorrido que une los pueblos de Horcajuelo, Montejo y Prádena además de la ermita de Nazaret. El itinerario transcurre por un marco natural incomparable, la ruta nos ofrece destacadas muestras de arquitectura rural, zonas de huerta, prados cercados con muros de piedra seca, vías pecuarias…todo un reflejo de la vida rural de estos pueblos.
Partimos de Prádena del Rincón, desde la Señal vertical (S.V.) (SN127) y nos dirigimos hacia Collado de la Dehesilla / Horcajuelo. Bajamos por una calle y nos topamos con la Iglesia de Sto. Domingo de Silos, que además de destacar por su bella factura, posee una necrópolis del s.XII. Recomendamos su visita. Tras salir del pueblo descendemos al rio Cocinillas, el cual cruzamos y ascendemos hasta un cruce donde vemos la S.V (SN32). Continuamos dirección Horcajuelo / Montejo. El camino a media ladera, nos conduce a Horcajuelo. Antes de entrar en el pueblo pasamos por la ermita de Ntra. Sra. de los Dolores. Horcajuelo es un pueblo con una arquitectura rural muy cuidada por lo que os recomendamos un paseo por sus calles. Desde la S.V. (SN74) seguimos en dirección Montejo / Ermita de Nazaret. Tras un breve tramo por carretera, entramos en el camino de las huertas, un precioso camino jalonado de muros de piedra seca bajo la sombra de nogales, robles y fresnos. A ambos lados del camino podemos ver pequeñas huertas tradicionales, en donde se cultiva entre otras hortalizas los famosos judiones de Montejo. El camino desemboca en Montejo. La Fuente de los Tres Caños, la Iglesia de S. Pedro in Cathedra o el horno suspendido son algunos atractivos que no deberíais perderos.
Desde la Plaza de la Fuente en Montejo, donde podemos ver la Señal Vertical (S.V.) (SN75), partimos en dirección Ermita de Nazaret. En esta plaza se ubica la fuente de los tres caños, construida en el siglo XIX pero inaugurada por Clara Campoamor en 1927 y que sirvió hasta no hace tanto de abrevadero para el ganado. Descendemos hasta la Ermita de la Soledad (siglo XVI). Tomamos la calle que baja y que nos deja en una pasarela que cruza el rio de la Madre. A partir de aquí comenzamos la subida, atravesando las grandes praderas que albergaban los linares. Desde lejos ya vemos la silueta de la Ermita en lo alto de un cerro. Una vez en la Ermita, podemos contemplar las bonitas panorámicas que nos ofrece desde su privilegiada atalaya.
Después de la parada obligada en le ermita para disfrutar de este enclave, tomamos el camino de grava que sale hacia el Norte desde el lateral de la Ermita, atravesamos un zarzo y llegamos a un cruce donde se ubica la S.V. (SN80), tomamos el camino que se dirige a Prádena / Montejo (por cordel del calvario). Nos adentramos en una amplísima vía pecuaria, delimitada por trabajados muros de piedra seca que nos deja en la carretera de Puebla. Nada más cruzar, vemos la S.V. (SN137) y continuamos por el camino de los cañuelos, dirección Prádena / Montejo. Tras rebasar un arroyo y remontar la ladera, caminamos por amplias praderas, salpicadas de algunos de rodales de robles y rosales silvestres. Descendemos suavemente, hasta alcanzar el arroyo de los santillos. El camino, ahora en subida, nos conduce a la carretera de Puebla, y continuamos dirección Prádena por la senda del agua, según nos indica la S.V. (SN148). Tras un pequeño tramo por la acera, regresamos de nuevo a Prádena del Rincón.
Los Altos de la Morcuera. MTB
Partimos desde la localidad de Rascafría, puerta de entrada al Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama desde el Valle del Lozoya. Comenzamos nuestra ruta incorporándonos al Camino Natural del Valle en dirección al Paular. Una vez en la zona del Paular, nos dirigimos hacia la zona de las presillas, y continuamos por el camino viejo de la Morcuera, un caminos en buenas condiciones que asciende siguiendo el curso del arroyo del Aguilón, que da lugar a uno de los lugares más populares del Parque Nacional; la cascada del Purgatorio. Tras unos 13 km de subida alcanzamos el albergue de la Morcuera. Nos incorporamos a la carretera M-611, en sentido descendente, es decir, hacia Rascafría. Tras 750m de bajada , abandonamos la carretera y nos incorporamos a un camino que sale a nuestra derecha. Avanzamos por una zona donde predominan las praderas salpicadas de piornos, para internarnos más adelante en un pinar.
Llaneamos hasta un cruce y tomamos un camino que sale a nuestra izquierda, seguimos la indicación del Parque Nacional (Majada del Cojo). Iniciamos un suave descenso que poco a poco se va acentuando, pasamos por un refugio abierto, la Majada del Cojo y continuamos descendiendo. Al llegar a una curva de herradura, el camino se bifurca y tomamos el camino que sale a nuestra derecha (PR-12), un precioso camino que nos deja impresionantes vistas del valle alto del Lozoya y de las imponentes alineaciones montañosas del Parque Nacional.
Una vez en Alameda del Valle, nos incorporamos de nuevo al Camino Natural del Valle en dirección a Rascafría Y Oteruelo, por donde pasamos antes de regresar de nuevo a Rascafría.
Ruta de los Puentes Medievales
Uno de los elementos principales del patrimonio viario de la Sierra Norte de Madrid son los puentes, muchos de ellos de bellísima factura y construidos durante la época medieval. Estos puentes eran puntos de paso obligado para los rebaños que durante siglos recorrieron nuestros caminos y dehesas. Para cruzarlos se cobraba unos derechos de pontazgo, algo así como un peaje que iba manos al señor de la zona.
La ruta comienza en el bellísimo pueblo de Canencia, junto a la Iglesia Sta. María del Castillo, Partimos de la señal vertical (S.V.) de Carpetania (SN78) y seguimos la indicación hacia el Puente de Cal y Canto. Descendemos por las calles del pueblo en dirección al arroyo de Canencia el cual cruzamos por el puente de Cal y Canto. Su origen puede situarse en el s. XIV, ya que aparece reflejado por el rey Alfonso XI (1311-1350) en su Libro de la Montería. Tiene forma de lomo de asno y está constituido por dos arcos de medio punto, de dimensiones muy desiguales, como consecuencia de su ubicación entre dos orillas de distinta rasante. La verdad es que todo en él es asimétrico. Es uno de los puentes de más bella factura de toda la Sierra Norte y su nombre posiblemente se debe a los bolos de piedra con los que esta pavimentado.
Seguimos la indicación hacia el Puente de Matafrailes de la S.V. (SN45-Pte. de Cal y Canto), y acompañamos el arroyo de Canencia aguas abajo. El camino nos conduce a una bonita dehesa de robles y llagamos a un cruce donde de nuevo tenemos una S.V. de Carpetania (SN146 – La Dehesa), donde tomamos el camino de la izquierda en dirección al Puente del Congosto, al que llegamos remontando el cauce del rio Lozoya, que vemos a nuestra derecha. Este puente, de origen incierto, arranca desde la propia roca que forma las laderas. Se construyó con sillarejo basto y está formado por un solo arco de medio punto de 6 m de luz. En su parte central el arco tiene doble rosca con grandes dovelas. A ambos lados aparecen desagües de planta rectangular. Sobre su origen tenemos dos hipótesis, que se construyera en época romana o en época medieval, ya que su forma es característica de los Siglos XII-XIII. Junto a el encontramos las ruinas de lo que fue un antiguo molino.
Volvemos sobre nuestros pasos hasta la S.V. (SN146-La Dehesa), y seguimos de frente siguiendo la flecha que nos indica Puente de Matafrailes. Como en los otros puentes, su origen no está nada claro, pero lo más probable es que tenga un origen tardo medieval. Su fábrica es de mampostería y muestra un único ojo, formado por un arco apuntado. El tablero es lo más llamativo, ya que tiene una anchura mayor en los extremos que en el centro, posiblemente para facilitar el cobro de los derechos de pontazgo.
Continuamos nuestro camino por zonas de robledal, cruzamos la carretera M-629 y continuamos hasta la siguiente S.V. (SN99-Prados Cerrados). En este punto, os recomendamos acercaros al cercano pueblo de Garganta de Lozoya. En todo caso, nuestro camino continua siguiendo la indicación que nos dirige hacia Canencia, y que atraviesa un bonito robledal hasta llegar a un hermoso collado desde el que descendemos con vista hacia el valle y la población de Canencia para finalizar nuestra ruta.
El Espartal y los Altos del Hontanar
Los Altos del Hontanar constituyen un cordal montañoso que se escinde de la Sierra de La Morcuera y que cierra el Valle del Lozoya por su vertiente Este. Esta privilegiada situación, dividiendo los valles de Lozoya y Canencia, le otorga unas vistas inmejorables sobre ambos valles, además, de unas panorámicas sobresalientes del macizo de Peñalara, Cuerda Larga y los Montes Carpetanos.
Comenzamos nuestra ruta en Alameda del Valle, concretamente desde la Señal Vertical (S.V.) (SN81), situada en la C/ del Romero y nos dirigimos hacia Ref. Majada del Cojo / El Espartal. Nada más comenzar cruzamos el rio Lozoya y atravesamos el fondo del valle, una zona prácticamente llana, donde podemos ver praderas salpicadas de fresnos y robles donde pasta el ganado. A medida que avanzamos y nos aproximamos a la ladera, el camino va aumentando la pendiente y nos adentramos en una zona de robledal por la que ascendemos. Más arriba, el robledal se aclara, da paso a brezos y retamas y finalmente, tras una zona donde el camino se abre paso a través de las rocas que cortan la ladera, nos internamos en el pinar. Poco después llegamos el refugio de la Majada del Cojo, un refugio libre, donde llevando el equipo adecuado podemos pernoctar, o utilizarlo para descansar y reponer fuerzas. En cualquier caso, hagamos un uso correcto de este tipo de instalaciones para que estén disponibles para otros senderistas.
Junto al refugio encontramos la S.V. (SN141). Tomamos el camino que nos indica Pico el Espartal / Portachuelo de Canencia para poco después alcanzar el cordel y dirigirnos hacia la izquierda, por un amplio cortafuego por el que transita un camino. Un suave ascenso por este ancho camino nos conduce hasta el pico Espartal, al que reconoceremos por su vértice geodésico. Tras cruzar una alambrada, continuamos ahora por un sendero que desciende hasta el collado de las fuentes, y tras un repecho que remonta la ladera del Cerro del Águila, bajamos hasta el Portachuelo de Canencia. En este amplio collado, podemos ver la S.V. (SN46), y nos dirigimos hacia el camino de Navalmaillo (Pinilla del Valle / Alameda). El sendero, que tras internarse en el robledal se tornara en camino, desciende de manera continuada entre el robledal hasta llegar a las inmediaciones del Embalse de Pinilla, cuya cola o lugar donde el rio desemboca en el embalse cruzamos por un puente y continuamos hasta un cruce donde hallamos una S.V. (SN27). Aquí seguimos hacia la izquierda, en dirección Alameda / Oteruelo, nos encontramos en el Camino natural del valle por el que en apenas 30 min, regresamos de nuevo a Alameda.
Senda para todos. Redueña
La Senda para Todos es un recorrido sin apenas desnivel con un trazo firme, que permite el acceso a personas con movilidad reducida o en silla de ruedas. Los contenidos de los paneles están adaptados para las personas invidentes, contextos en braille y volúmenes en relieve para que puedan conocer la riqueza ambiental de la dehesa boyal de Redueña. La dehesa boyal constituye uno de los mejores ejemplos de bosque mediterráneo de la Sierra donde crecen quejigos, encinas, o enebros de la Miera entre otras especies.
CiclaMadrid MTB Tour
CICLAMADRID MTB TOUR es un recorrido señalizado de 213 km que recorre la Sierra Norte de Madrid, especialmente diseñado para MTB, aunque también es apto para el senderismo e hípica. El itinerario pasa por lugares de alto valor natural y paisajístico como el Parque Nacional de la Sierra del Guadarrama, la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón o la Vega del Jarama y el Lozoya (Red Natura 2000), todo un mosaico de ecosistemas y paisajes, factor característico de esta Sierra.
Integrados en su entorno natural las poblaciones se suceden a lo largo del recorrido, Rascafría, Lozoya, Montejo, La Hiruela, Patones… pueblos que conforman el ejemplo más representativo de arquitectura rural de montaña de la Comunidad de Madrid. A esto hay que sumarle un rico patrimonio histórico-artístico como el Monasterio del Paular, tres Villas de Madrid, o los Yacimientos arqueológicos del Valle de los Neandertales o del Castro Dehesa de la Oliva.
La altura es un factor determinante en zonas de montaña, Ciclamadrid MTB Tour alcanza alturas superiores a los 1800 mts. y gran parte del recorrido mantiene cotas por encima de los 1500 mts. por lo que las espectaculares panorámicas sobre la Sierra y sus valles están garantizadas.
Casi la totalidad del recorrido transita por pistas forestales y caminos con una anchura cómoda para circular y en muy buenas condiciones. El itinerario en general es de nivel medio, teniendo en cuenta que nos encontramos en un territorio montañoso.
Ciclamadrid Tour Bike, forma parte del recorrido regional Ciclamadrid, con el que comparte un tramo de 23,7 km. y es el recorrido MTB de este gran proyecto ciclista, esto permite (o permitirá) un acceso integro en bicicleta desde la ciudad de Madrid.
En la linea del frente. Guerra Civil en la Sierra Norte.
Comenzamos nuestra aventura en Buitrago del Lozoya, que bien merece una visita, ya se al inicio o al final de realizar nuestra ruta. En esta visita no puede faltar un paseo por la villa de Buitrago y sus murallas, el castillo de los Mendoza y el museo Picasso. Al ser una ruta circular, podríamos comenzar en cualquiera de las poblaciones por las que pasa la ruta, pero Buitrago es la que tiene un acceso más directo por la N-I.
Buitrago fue una de las poblaciones más castigadas de la Sierra Norte por los bombardeos en la Guerra Civil. Muy próxima al frente, sus murallas medievales soportaron el envite de los cañones de los sublevados durante la contienda.
Salimos de Buitrago por el puente viejo y tomamos la antigua N-I, dirección Norte. Poco después nos incorporamos a la carretera M-137, que tras 250m abandonamos para acceder a una vía pecuaria, por la que ascendemos suavemente. Poco después, en una bifurcación, comenzamos a distinguir las señales del recorrido del Frente de Somosierra, solo que nosotros lo vamos hacer en dirección contraria, pero no tiene mucha importancia, nos dirigiremos hacia Piñuecar por la vía pecuaria. a medida que avanzamos iremos viendo las señales de la ruta que nos indicaran donde se hallan las principales infraestructuras bélicas como la Peña del Alemán, peña zorreras, etc. La subida a Cabeza de Piñuecar donde se halla un observatorio militar no se puede realizar en bici, por lo que si queréis visitarlo habrá que dejar las bicis abajo.
Una vez en Piñuecar, tras pasar el cementerio salimos a la carretera M-132,nos incorporamos a ella en dirección Este, cruzamos el pueblo y tras 1,5km aprox llegamos a un cruce. Nos incorporamos a esta carretera comarcal en dirección Pradena del Rincón – Montejo de la Sierra. La M-137 es generalmente una carretera muy tranquila salvo algunos fines de semana (no todos) y tiene además el añadido de unas vistas preciosas. Tras rebasar algún repecho, llegamos a Pradena del Rincón, uno de los cinco pueblos que conforman la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón y que cuenta con interesantes visitas tanto patrimoniales como naturales. Entre las patrimoniales destacamos la iglesia de Santo Domingo de Silos, en la que se descubrío hace poco una necrópolis y un taller de campanas…no te lo pierdas.
Salimos de Pradena por la M-130, dirección Puerto de la Puebla, pero a poco de salir del pueblo (unos 500m), nos incorporamos a la cañada de las Merinas, una bonita ruta que recorre un interesante paraje natural. El camino esta totalmente acondicionado para la bicicleta. Abandonamos el camino de zahorra blanca a la atura de una antigua majada y tomamos el camino que sale a nuestra izquierda. El camino rodea la dehesa de Ana Gutiérrez, hemos de estar atentos, y a la altura de el acceso a la dehesa que mira hacia el Sur, tomamos un camino que a nuestra izquierda (al Sur) se dirige a un zarzo o cancela, seguimos por este camino y poco después llegamos al primero de los bunkers visitables del Frente del Agua. Tras este bunker cruzamos la carretera y nos dirigimos a los siguientes. El camino se interna en el pinar que se asienta sobre una loma, a partir de aquí marcas de color morado y paneles explicativos nos van guiando por el pinar y nos dan información de las múltiples infraestructuras bélicas por las que pasamos, bunkers, nidos de ametralladoras, puesto de mando, trincheras…. Salimos del pinar por una camino de tierra que nos deja en la carretera M-135, y bajamos por ella hasta la presa de Puentes Viejas, el paisaje merece una parada.
Cruzamos la presa y continuamos por la carretera 1,5km, donde abandonamos la carretera para incorporarnos a una vía pecuaria que sale a nuestra derecha. Este camino muy ciclable, atraviesa el bonito pinar de las Gariñas, bañado por las aguas del embalse de Puentes viejas. Tras el pinar ya soma Buitrago del Lozoya, donde acaba nuestra aventura.
Ruta del Puente Romano
Este breve paseo de El Berrueco a Sieteiglesias guarda uno de los tesoros viarios de la Sierra Norte de Madrid, el puente romano. Este puente de origen incierto, cruza el arroyo Jóbalo y es posible que formara parte de una ramificación norte de la vía romana 25 del itinerario de Antonino, camino que partiendo desde «Toletum», continuaba hacia el norte buscando el puerto de Somosierra por Buitrago de Lozoya. Lo que sí se sabe es que hasta el siglo XVIII ha sido paso obligado de carruajes hacia Madrid desde Somosierra, así como dirección norte para ir a Burgos, Soria, etc., ya que era el único puente de piedra que cruzaba el Jóbalo. Se trata de un puente de un solo ojo, formado por una bóveda de cañón de sillería, levantándose el resto de la estructura mediante mampostería con mortero de cal.
Partiendo de El Berrueco, seguimos la indicación hacia el Puente romano de la Señal Vertical (S.V) (SN96) situada en la esquina de la carretera de Cervera y la travesía de Cervera. El paisaje, dominado por los afloramientos graníticos y los paisajes abiertos dominados por los cerros graníticos de las Cabreras. Una vez en la S.V. (SN95), continuamos hacia Puente romano, ahora caminamos entre fincas cercadas por muros de piedra seca y la carretera de Siete iglesias a nuestra izquierda. Un poco más adelante, el camino se interna entre fincas para desembocar en el puente romano, por el cual cruzamos el arroyo Jóbalo.
El camino ahora próximo a la carretera, nos conduce hasta la localidad de Sieteiglesias, donde no nos podemos perder la Necrópolis medieval, un yacimiento que se localiza en lo alto de una zona denominada «Berrocal de la Iglesia», caracterizado por un conjunto de afloramientos de tipo granítico. Hasta el momento se han documentado 85 tumbas que sitúan al yacimiento al final de la Edad Media, pudiendo corresponder a las repoblaciones cristianas que tuvieron lugar en esta zona entre los siglos IX y XI.
Horizontal Sur MTB
La Horizontal es una pista forestal que recorre la ladera Este de los Montes Carpetanos, desde Somosierra hasta el Puerto de Navafría o Lozoya (50km). Este camino forestal se caracteriza por la elevada altura a la que transita (una altura media de 1600m y una máxima de 1850m) y las espectaculares vistas que ofrece sobre el valle del Lozoya y la Sierra Norte. Además, nos ofrece la oportunidad de asomarnos varias veces hacia la vertiente oeste, hacia la meseta segoviana. En esta ocasión, recorremos la mitad Sur, haciendo una circular y regresando por la zona baja de la ladera.
Partiremos de Lozoya, junto al cementerio viejo tenemos la Señal Vertical (S.V.) (SN125), y nos dirigiremos por el Camino del Valle hacia Pinilla / Alameda, en apenas 500m en la S.V. (SN28), nos incorporamos al camino del carretero, dirección Lozoya / Camino horizontal. Tras dejar atrás Lozoya por la carretera que sube al Pto. de Navafría, tomamos un camino que sale a nuestra derecha y que tras una dura ascensión de 600m de desnivel nos deja en la Horizontal. Justo en el cruce, seguimos las indicaciones de la S.V. (SN51), incorporándonos a la Horizontal hacia Pto. de Linera / Pto. de Peñaquemada. Ahora toca relajarse un poco tras la dura subida, en general, ahora nuestro camino va descendiendo de manera tendida, aunque también tendremos subidas. El paisaje es grandioso, el valle del Lozoya y las cumbres de la Sierra se dominan desde nuestra posición donde los pinares se alternan con piornales y zonas despejadas en las proximidades del cordal. Pasamos por el histórico puerto de Linera, para antes de llegar al de Peñaquemada, en la S.V. (SN54), abandonar la Horizontal, para incorporarnos al camino de Braojos, dirección Braojos / Villavieja. Un vertiginoso descenso, a través de un denso pinar, nos conduce hasta el refugio forestal del Santuy y un poco más adelante, llegamos a la S.V. (SN53), donde nos dirigimos hacia Villavieja / Gascones (por Villavieja). Continuamos descendiendo ahora por una dehesa de robles para llegar a una antigua estación de tren donde nos incorporamos a una carretera, poco después llegamos a Villavieja. En Villavieja, desde SN74, continuamos dirección Pinilla / S. Mamés. Poco después en una zona de prados encontramos otra S.V. (SN41), en este caso nos dirigimos hacia S. Mamés por el camino de la Nava. Una vez en S. Mamés tomamos la carretera M634 hacia Navarredonda. En Navarredonda, en SN124, continuamos hacia Portachuelo / Gargantilla. El camino asciende entre robles hasta el alto del Portachuelo para descender con unas impresionantes vistas del alto valle del Lozoya y del embalse de Pinilla hasta Lozoya donde acabamos nuestra ruta.
La dehesa del Soto
En Cervera de Buitrago la ruta parte de la calle Iglesia y baja por la calle Pozas, coincidiendo con la ruta de Gran Recorrido senda del Genaro que se dirige a la presa de El Villar. En la zona del antiguo lavadero, la senda gira a la izquierda y baja hacia el embalse de El Atazar dejando la depuradora a la izquierda. Allí toma el camino del Carrascalejo, una pista de tierra que bordea el embalse y que tiene una barrera para impedir el paso de vehículos no autorizados. El camino se transforma en senda y sube a través de la Dehesa del Soto hasta una zona más elevada en donde se encuentra el límite municipal entre Cervera de Buitrago y Robledillo de la Jara. Tras pasar un zarzo, la ruta continúa por un camino bien marcado hasta las proximidades de la carretera M-127, lugar en donde gira a la derecha de vuelta a Cervera de Buitrago. Carretera y senda marchan paralelas durante casi 2 km por caminos públicos y por la vía pecuaria Colada de Vallejo Rubio. La senda continúa hacia el centro del núcleo urbano dejando a la izquierda un antiguo descansadero para el ganado trashumante denominado de Las Eras y a la derecha un refugio para caballerías.
La Dehesa del Soto está catalogada como Monte de Utilidad Pública. Gran parte de su superficie quedó inundada por el embalse de Atazar. La parte baja está cubierta de quejigos y fresnos mientras que en la zona más alta crece un jaral con romero. Desde este punto más elevado se pueden contemplar unas bonitas vistas del embalse de El Atazar, la sierra de la Cabrera y las Cabreras y el encinar de la dehesa de Santillana.
El embalse de El Atazar, construido en 1972, es el mayor de la Comunidad de Madrid y almacena casi el 50 % del volumen de agua embalsada de la región. En él se pueden practicar actividades náuticas sin motor pero no está permitido el baño.
Senda por los robles centenarios
Un inmenso nogal -catalogado como árbol singular- marca el callejón desde donde se inicia esta senda. Entre huertos de cerezos, ciruelos y manzanos, se puede observar la vegetación de ribera de temblones (Populus tremula) y sauces (Salix atrocinerea) del arroyo de la Cuesta junto al que se pasea. Si se quiere ver el manantial natural hay que separarse de la ruta.
En la zona llamada «Tras la Peña» se pueden observar unos afloramientos rocosos de cuarcita, donde se localizan los enormes robles antaño utilizados para la producción de carbón.
A mitad del camino se alcanza el estanque del Cerradillo, que acumula el agua en invierno para poder regar los prados, huertos y linares en la época estival. A partir de este punto se camina junto a la reguera entre robles (Quercus pyrenaica), jara pringosa (Cistus ladanifer) y brezo (Erica australis), dejando a un lado los antiguos linares donde se cultivaba el lino, primera fibra vegetal que tuvo aceptación en la industria textil. Esta planta del género Linum es originaria de los valles del Nilo, Tigris y Éufrates.
Termina la senda disfrutando de una magnífica panorámica de los picos que rodean a Puebla de la Sierra, desde «Peña La Cabra» hasta «El Porrejón», antes de llegar al lavadero del pueblo.
Camino peatonal Rascafría – El Paular
El camino peatonal Rascafría-El Paular es un itinerario peatonal, que discurre paralelo a la carretera M-604 y comunica el pueblo de Rascafría con El Paular. El uso de la vía se comparte con bicicletas, y desde la carretera hay accesos habilitados a prados y fincas situados en el lateral del camino. Es camino lineal prácticamente llano, se puede recorrer en silla de ruedas.
El camino discurre junto al rio Lozoya, y esta jalonado de impresionantes álamos negros.
La zona del Paular nos ofrece distintas posibilidades de visitas accesibles como el Monasterio, el puente del Perdón, el Centro de Recursos del Parque Nacional o el arboreto Giner de los Ríos.
Consulta la ficha completa de especificaciones de accesibilidad AQUÍ
(Informe realizado por la entidad INFINIA, noviembre 2021)
Usos tradicionales
Este itinerario recorre la dehesa de Roblehorno, situado al Este del municipio de La Cabrera. Esta dehesa se compone principalmente de encinas, aunque también podemos ver alguno rebollos y si estamos atentos, también algunos alcornoques.
Comenzamos en el C.I. Turística Villa San Roque, y nos dirigimos hacia el Sur. En la rotonda nos dirigimos a nuestra izquierda para cruzar la autovía a través de un túnel. Tras rebasar la depuradora el camino comienza a internarse entre las encina, el suelo por el que caminos es de naturaleza granítica y tiene un tono muy claro.
A medida que caminamos podemos ver, salpicando el paisaje, afloramientos graníticos que conforman un bonito paisaje mezclado con jaras y peonías que dan una nota de color a la dehesa. De esta dehesa se sacaba antiguamente la leña y el carbón para cocinar y calentar los hogares de La Cabrera, y de los afloramientos rocosos los canteros de la localidad trabajaron los bloques de granito con el que se construían las casas y los abrevaderos, se esculpían las muelas de molino o los escudos señoriales.
Otro de los tesoros de esta ruta es la mina de cristal, que estuvo compuesta por una masa de cuarzo hialino y lechoso, con una geoda métrica repleta de cristales transparentes de cristal de roca, esta geoda se acabo y lo que podemos ver hay en dia es una gran masa de cuarzo. La explotación del cuarzo se remonta al siglo XVIII, y se empleaba en la industria de la óptica, y en aparatos de precisión y científicos.
Tras cruzar de nuevo la autovía por otro túnel, entramos de nuevo en el municipio.
Esta ruta forma parte de la Red de Caminos Carpetania, un ambicioso proyecto basado en la conectividad total del territorio a través de caminos señalizados para el senderismo que conectará todos los pueblos y los principales recursos de la Sierra Norte de Madrid. Además de la Red principal, Carpetania posee una Red Local donde se incluyen los itinerarios locales de los municipios, como este que estás consultando. Mas info en www.carpetania.org
Peña de la Cabra
Peña de la Cabra es sin duda una de las atalayas más espectaculares de toda la Sierra Norte, con sus 1831 m de altitud y sin cumbres vecinas que le hagan «sombra» nos regala una panorámica 360 sobre la Sierra Norte y Ayllón.
La cumbre reina de la Sierra del Rincón, y no porque sea la más alta pero si la mas característica, es una cima relativamente fácil de alcanzar si iniciamos nuestra ruta desde el puerto de La Puebla, ya que comenzamos nuestra andadura a una altura de 1638 m. En el mismo puerto tenemos un pequeño aparcamiento. Desde aquí tomamos el camino que por el cordal se dirige hacia el Sur. A poco de comenzar pasamos por una antenas de comunicaciones y poco después el camino remonta una pedrera que lleva a una pequeña «ventana» para continuar caminando por el alomado cordal. Una vez en el cerro de la Portezuela, donde volvemos a ver unas antenas, descendemos hasta el collado de la Tiesa, pasando un poco antes por la caseta del reten de incendios (bomberos forestales).
Una vez en el collado, continuamos por el cordal incorporándonos a un sendero, que se va desplazando a la derecha del cordal para evitar los cerros que se suceden antes de llegar a la ultima rampa que nos deja de nuevo en el cordal, justo delante de Peña de La Cabra. El senderos asciende abriéndose paso entre rocas y brezos hasta la misma cumbre. Las vistas son extraordinarias, todo un circo de montañas nos rodea, hacia el Sur La Sierra de La Cabrera, Cuerda Larga y el macizo de Peñalara, al Oeste los Montes Carpetanos, al Norte Somosierra, que da paso a la Sierra de Ayllón con las Cebolleras, Pico del Lobo, Cerrón y el Cerro de la Calahorra, y el Este la continuación de la intrincada Sierra de Ayllón donde destaca al fondo el Ocejón.
Después de este atracón de panorámicas, volvemos sobre nuestros pasos hasta el collado de la Tiesa, donde tomamos la pista que sale a nuestra derecha y que faldeando la ladera por un hermoso pinar nos deja en la carretera, solo unos metros de subida por la carretera nos dejan de nuevo en el puerto.
La Almenara
La ruta parte de la Plaza de la Picota, en El Berrueco, continúa por la calle Real y la carretera M-131 dirección Torrelaguna hasta tomar un desvío a la izquierda por el camino La Casilla o camino del Canal. En este punto hay un panel informativo de la senda, con unos datos generales y una breve descripción del recorrido. Se deja un lavadero y un abrevadero a la izquierda y la ruta continúa por el camino de tierra. Se llega a una zona más amplia en donde cruzan las sendas de la Atalaya (local) y del Genaro (GR 300). La senda de La Almenara baja hacia el embalse por una pista bien definida, y llega hasta la Almenara de El Berrueco situada en el Canal de El Villar. Un poco más adelante se deja la depuradora del pueblo a la izquierda.
La senda continúa bordeando el embalse durante algo más de un kilómetro hasta un mirador con un cartel informativo, punto en el cual se inicia el regreso hacia El Berrueco, manteniendo a la derecha la urbanización Vallehondo. Desde aquí el recorrido coincide con la senda del Genaro por lo que habrá que seguir las señales de esta senda, entre pastos y fresnedas, hasta llegar a la carretera M-127 que nos llevará hasta el final de la ruta, en la Plaza de la Picota.
La Almenara de El Berrueco es una construcción asociada al Canal de El Villar y se utiliza para gestionar el caudal del agua y permitir labores de mantenimiento mediante un sistema de compuertas. El Canal de El Villar fue construido en 1912 y tiene su origen en el embalse de El Villar. Finaliza su recorrido en el depósito en Torrelaguna donde se une al Canal del Jarama y al Canal de El Atazar.
La ruta bordea la lámina de agua desde una cierta altura, lo que permite disfrutar de unas buenas vistas del embalse y del pueblo de Cervera de Buitrago, en la otra orilla. Si el embalse no está al máximo de su capacidad se puede observar la característica “ceja” que es la parte de la ladera sometida a las variaciones de altura del agua embalsada y en la que es difícil que crezca la vegetación.
La vegetación predominante es un jaral de jara pringosa con enebros, romeros, cantuesos y rosales silvestres. El suelo, muy arenoso, es el resultado de la erosión de las rocas de granito, típicas de la zona, que se descomponen en granos de cuarzo, feldespato y mica.
Ruta a la silla gigante de Meira
La silla gigante de Meira es una obra escultórica, replica en metal de la original que apareció instalada de forma anónima en la colina del monte de A Torre, en la parroquia moañesa de Meira (Pontevedra). Tras desmontarse de su lugar originar al no mostrar las autoridades moañesas ningún interés por la obra, se traslado al Valle de los sueños, colección de obras al aire libre situada en Puebla de la Sierra y se instaló en la Loma del Estillo, en un mirador natural orientada hacia el valle.
La ruta a la silla gigante de Meira transcurre por el GR88, por lo que podemos seguir las marcas (blancas y rojas) que nos conducen a la loma donde se asienta esta obra escultórica. Tras llegar a Puebla de la Sierra tomaremos la carretera que sube al Puerto de la Puebla, por la que tendremos que caminar unos 800m desde la salida del pueblo. En una curva cerrada de la carretera, nos incorporaremos al camino que sale a nuestra derecha y en que podemos ver un pequeño cartel que nos indica que estamos en el camino correcto.
A partir de aquí el camino asciende entre robles con un buen porte y con formas retorcidas debido a la intensas podas sufridas tiempo atrás para el carboneo. Un poco más arriba aparecen unas chozas o majadas donde se guardaban los rebaños. Estas interesantísimas construcciones levantadas con muros de pizarra y estructuras de madera se utilizaban para guardar el ganado, alguna de ella aun sigue en uso y nos muestran un bonito ejemplo de arquitectura tradicional de la zona.
A medida que ascendemos, la jara se hace más presente y una vez que ganamos el cordel de la loma, giramos casi 180 grados para tomar el camino que nos conduce a la silla, la cual ya podemos ver unos metros mas adelante. La vuelta la hacemos por el mismo camino.
Subida al Puerto de Peñaquemada
El inicio de la ruta coincide con la Ruta 1 hasta que esta se desvía a la izquierda. Hay que seguir de frente y tomar el camino que pasa junto al molino y cruza el arroyo en una curva para subir por una ladera de monte bajo hasta llegar al pinar donde está la barrera que impide el paso a los vehículos a motor. Aquí giramos la derecha remontando la pista que sube en zigzag hasta el refugio de Santuil.
Nuestro camino sigue de frente, ascendiendo hasta las praderas de la Fuente del Puerto donde nace el arroyo del Cigüeñuela. Seguimos por el collado, en dirección este, que divide las provincias de Madrid y Segovia con la vista del pico de Peña Quemada de frente.
Empezamos el descenso dejando Peña Quemada a nuestra izquierda para llegar al cortafuego que nos llevará hasta los Prados de la Vaqueriza. Cuando termina el cortafuego hay que girar a la izquierda para seguir esa pista forestal hasta llegar a una vereda que sale a nuestra izquierda por la que hay que descender.
Una vez fuera del pinar nos adentramos en un pequeño bosquete en el que están los fresnos de la reguera, reconocidos como árboles monumentales dentro de la Comunidad de Madrid. El camino sigue en una suave pendiente entre prados de pasto hasta llegar a Braojos y al final de nuestra ruta.
Vuelta a la Reguera
Villavieja está situada a 1.066 metros de altitud sobre el nivel del mar, y alcanza los 1.834 metros partiendo hacia la sierra, rumbo norte. Su entorno natural se divide en tres tipos de paisaje, diferenciados por su utilización y por una flora y fauna propia.
La «poza» o lugar de baño de los vecinos del pueblo, era también utilizado por las mujeres para lavar la ropa y, en época de matanza, para limpiar y lavar pies, orejas y tripas de los cerdos. A este paraje se le conoce como el «caz» por estar próxima la reguera que llevaba el agua al molino para moler el trigo y el centeno. En este lugar estaba la «casa del cuerto», lugar destinado a la celebración de las reuniones de los pueblos de Gargantilla, Pinilla, Navarredonda y Villavieja, pertenecientes al cuarto de Braojos, para lo cual había un procurador que les representaba en todos los asuntos.
Los Pontones(puentes) es un paraje que data del siglo XVII por la presencia de un puente muy tosco de madera. En este lugar se juntan dos arroyos, el de «los robles» y el «buitraguillo» que pasan a formar uno solo que desemboca en el río del Lozoya. La vegetación es típica de rivera: salgueras, sauces, avellanos, chopos, cerezos, hiedras, madreselvas. En el río habita la trucha común, culebras de agua y ranas. En este punto se celebra todos los años una romería coincidiendo con el último fin de semana de agosto, en el que se celebra una misa en honor a la patrona de Villavieja, la Inmaculada Concepción, terminando la romería con una caldereta popular y, amenizado todo ello, con la música de la dulzaina y el tamboril.
La Cañada de las Solanas es una amplia cañada, delimitada por las paredes de las fincas. Estas caladas sirven para el movimiento de personas y ganado, y tuvieron mucha importancia para la trashumancia, creándose la mesta (asociación ganadera fundada por el rey Alfonso X).
La mesta se encargaba de defender los intereses de los ganaderos, revisando el buen estado de las cañadas, descansaderos y fuentes y que ningún vecino usurpase parte de la cañada para su beneficio. Dependiendo de su anchura y su longitud se las denomina de diferente manera: cañadas reales, cordeles, veredas, coladas y callejas.
Villavieja es un pueblo ganadero como lo demuestran las distintas mangas comunales repartidas por el término y que se utilizan principalmente para cargar terneros y vacas. También para curarles, vacunarles, desparasitarles y ponerles los córtales o hacer los saneamientos que exige la comunidad europea. Pegando a la manda hay un antiguo corral de piedra conocido como corral de «navamojada», tiene un chozo arruinado donde pernoctaba el pastor vigilando el ganado del ataque de los lobos u otras alimañas.
De Lozoyuela a Sieteiglesias
Los municipios de Lozoyuela y Sieteiglesias comparten ayuntamiento, y también este camino interurbano de grijo que conecta los dos núcleos urbanos. El camino discurre paralelo a la carretera M-131.
El paisaje de encinas y matorral bajo va recorriendo zonas de fincas y prados y es un ejemplo de los ecosistemas de piedemonte serrano. Este camino vecinal nos permite visitar ambas poblaciones que nos ofrecen varios recursos patrimoniales interesantísimos como la Necrópolis de Sieteiglesias o la Iglesia de San Nicolas de Bari en Lozoyuela.
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(Informe realizado por la entidad INFINIA, noviembre 2021)
Ruta de El Picazuelo
La ruta comienza en la iglesia de Santa Ana en Cinco Villas y sigue por la calle Mayor en dirección a la pista polideportiva, que deja a la izquierda. Continúa por un camino de tierra, que forma parte de la vía pecuaria Colada del Cerro de Cinco Villas, hasta llegar a una bifurcación, punto en el cual la senda toma el camino de la derecha internándose en un pinar. Ya dentro de la masa boscosa, la ruta inicia la subida al Picazuelo por una pista bien definida. El camino vuelve a dividirse y la senda continúa por la derecha mientras que en la siguiente bifurcación continúa por la izquierda. Termina en la zona más elevada donde se encuentra una antena con varias estaciones de telefonía móvil y repetidores de telecomunicaciones. El regreso se hace por el mismo camino.
El primer tramo del recorrido discurre por una zona de pastizales y plantas aromáticas como tomillo, mejorana y cantueso que mantiene un aprovechamiento ganadero. Abundan las especies herbáceas anuales que pasan el verano bajo la forma de semillas para evitar el calor y la falta de agua. Durante el otoño la lluvia hace crecer de nuevo los pastos.
El segundo tramo entra en el Monte de Utilidad Pública Cerro de Cinco Villas, repoblado de pino resinero. En la cima destacan las amplias panorámicas de la Sierra de Guadarrama, la Sierra del Rincón y el valle del río Lozoya con tres de sus embalses: Riosequillo, Puentes Viejas y El Atazar.
Camino de los descansaderos
La ruta parte de la iglesia de la Inmaculada Concepción de Paredes de Buitrago y sube por la primera calle que sale a la derecha de la carretera, al lado de la parada del autobús, junto con otra senda local que se dirige al molino de Paredes. En la siguiente bifurcación se separan ambas sendas, continuando el Camino de los Descansaderos por la derecha, alejándose del pueblo. La senda está balizada y tiene varios carteles informativos sobre vegetación, fauna, paisaje, frente de la guerra civil y vías pecuarias. En la siguiente bifurcación, la ruta sigue por el camino de la izquierda y atraviesa unas amplias zonas de pasto primero y una zona arbolada después. A continuación se pasa por una manga ganadera y se cruza el yacimiento arqueológico del Frente del Agua. La senda llega a la carretera M-127 y discurre paralela a ella durante 400 m. Finalmente la ruta se separa de la carretera, que deja a la derecha, y gira a la izquierda por un estrecho callejón, continuando sin dificultades hasta volver al núcleo urbano.
La ruta discurre por amplias zonas de pastos, aprovechados por el ganado, y que en las cercanías del pueblo forman un interesante paisaje reticulado, donde las pequeñas propiedades están delimitadas por muretes de piedra y setos vivos de fresnos, robles y matorral espinoso. El paseo permite disfrutar de amplias panorámicas de las cumbres de la Sierra del Rincón y de las llanuras erosionadas del piedemonte. Hacia la mitad del recorrido, los pastos ceden terreno a una dehesa arbolada de robles melojos y fresnos, catalogada como Monte Preservado al ser un enclave natural de interés para su conservación.
La ruta llega hasta los restos arqueológicos del frente de guerra que se estableció en esta zona durante la Guerra Civil debido a su importancia estratégica de cara a tener el control sobre dos embalses que abastecían de agua a la población de Madrid: el embalse de Puentes Viejas y el embalse de El Villar. Se pueden observar diferentes infraestructuras como trincheras y casamatas. Ya de vuelta, la senda recorre varias vías pecuarias como el Cordel del Carrascal, el Descansadero del Salegar del Zapatero y el Descansadero de la Cabezada, que dan idea de la importancia secular que ha tenido la ganadería en esta zona.
GR-10
Sendero de Gran recorrido que une el Mediterráneo y el Atlántico, partiendo de Valencia y finalizando en Lisboa.
Este camino cruza la zona Sur de la Sierra Norte de Madrid, entrando por el Pontón de la Oliva y saliendo por el Puerto de Cotos en su variante GR 10.1.
Variedad de paisajes en este recorrido, pasando del suave paisaje de la vega del Jarama al cresterío granítico de La Cabrera o a los pinares del Pto. de Canencia, y los páramos de montaña de la Morcuera. En la zona del Puerto de La Morcuera el recorrido se adentra en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, lo que nos permite disfrutar de sus paisajes de montaña, bajo los cuales se extienden frondosos bosques de pinos y robles. Desde La Morcuera el camino baja hasta la zona del Monasterio del Paular, regalándonos preciosas panorámicas de la Cuerda Larga y los Macizos de Peñalara y los Montes Carpetanos. Desde el Paular, zona de gran valor patrimonial, el camino asciende por los valiosos pinares del Paular hasta el Puerto de Cotos.
Debido a su longitud, para excursiones de un día, se pueden realizar tramos sueltos, como de El Berrueco a La Cabrera, La Cabrera – Valdemanco, Puerto de Canencia al de La Morcuera, o del Paular al Puerto de Cotos.
Las Lagunillas y El Nevero
Preciosa ruta, imprescindible para los amantes del Guadarrama y aficionados a la geología de montaña, ya uqe la ruta nos permite visitar una de las más importantes hoyas glaciares de los Montes carpetanos, la hoya de Pinilla.
Partimos del área recreativa de las lagunillas, en el km 11 de la carretera M-637 que une Lozoya con el Puerto de Navafría a unos 500m antes de alcanzar el puerto. Tomamos el camino que sale al fondo del parquin y nos internamos en el pinar, por poco tiempo, ya que estamos casi en su limite altitudinal por lo que pronto se alterna con el piornal y un poco más arriba, el piorno se hace protagonista del paisaje. El sendero va ganando altura y nos conduce hasta Peña Cuervo, donde se ubica un bonito mirador, donde podemos deleitarnos con la vistas sobre el valle del Lozoya. De regreso a la senda y tras cruzar la tapia de piedra que separa los términos de Lozoya y Pinilla del Valle, el sendero deriva ladera arriba, hacia la derecha y en apenas 10 minutos concluye en el borde de lo que fue una morrena glaciar. Estamos en la Hoya de Pinilla, un pequeño circo glaciar que no carece de nada: lanchas pulidas por el milenario trabajo del rozamiento glaciar, morenas rocosas y una zona aplanada donde se acomodan tres lagunillas temporales.
Retomamos el camino y acometemos la ascensión a la cumbre por una senda fácil que rodea el extremo occidental del circo, para terminar coronando el Pico del Nevero por su ladera SO. Decimos fácil, ya que desde las lagunillas existen varios canales por los que equipados con crampones se puede ascender al nevero y que conllevan cierta dificultad.
Una vez en la cumbre, las vistas son impresionantes, el cordal de los Montes Carpetanos hacia el Suroeste, rematado por el macizo de Peñalara y la Cuerda Larga. Mas abajo el Valle del Lozoya surcado por el rio Lozoya y el embalse de Pinilla, hacia el oeste la llanura castellana…
Iniciamos la vuelta dirigiéndonos hacia el Noreste, continuando por este amplio cordal de mas de 50km que forman los Montes carpetanos, el descenso es suave hasta llegar al Alto del Puerto, desde donde podemos observar como la linea de suaves cumbres continua hacia el Noreste. A partir de aquí el descenso es más pronunciado, poco después nos internamos en el pinar, y poco antes de llegar al puerto tomamos un camino a nuestra derecha que nos lleva del vuelta al área recreativa.
Fuentes del Jarama
El rio Jarama es uno de los cursos de agua más conocidos de Madrid, asociado a hitos históricos como la batalla del Jarama, a un enclave de naturaleza sobresaliente como el hayedo de Montejo o al circuito de velocidad que tantos triunfos ha dado al motociclismo español, pocos saben dónde se halla su nacimiento. Bien, os invitamos a descubrir el mágico rincón rodeado de cumbres de más de 2000m donde nace el famoso rio Jarama.
La ruta la podemos hacer en ambos sentidos, si bien aquí la describimos desde Horcajuelo hacia el collado del Mosquito, también podemos comenzarla en dirección hacia Montejo, donde la subida es más larga pero también más tendida.
Partimos de Horcajuelo de la Sierra desde la señal vertical (S.V.) SN87 hacia camino de las Pinillas, Dehesa Bonita. El camino conduce a una zona ganadera, pero antes de llegar se bifurca, nosotros tomamos el camino que sale a nuestra izquierda y poco después en el siguiente cruce, seguimos de frente. El camino asciende por una zona despejada de pastos y matorral internándonos en el valle que forma el arroyo de las Cabrillas. Después de un par de kilómetros llegamos a un abrevadero, y tras otra curva de herradura, afrontamos una corta rampa antes de alcanzar el Alto de la Era, donde tenemos la S.V. SN88, continuamos hacia Dehesa Bonita. Cambiamos de vertiente y llaneamos hasta la S.V. SN7 incorporándonos a un nuevo camino hacia Collado del Mosquito. A partir de aquí el ascenso se suaviza, incluyendo alguna zona llana.
Tras una curva de herradura, una última rampa nos deja en el collado del Mosquito a más de 1800m. Desde el collado se nos abre un precioso paisaje de cumbres y sierras, como la Sierra de la Cebollera, presidida por el Tres Provincias, o la Cuerda de la Pinilla donde reina el pico del Lobo con sus 2273m. Comenzamos el descenso, cerca de la primera curva, se esconde el nacimiento del Jarama y enfrente podemos ver el salto del arroyo de la Chorrera que poco después se unirá a este. El descenso, de 16 km hasta que lleguemos al puerto de El Cardoso, nos deja impresionantes panorámicas, incluso del hayedo de Montejo, por el que pasamos por su parte alta. Una vez en el puerto del Cardoso nos dirigimos hacia Montejo, como nos indica la S.V. SN38. Tras una zona de praderas, descendemos hasta el arroyo de la Mata tras el que volvemos ascender y adentrarnos un poco más adelante en la dehesa de Montejo. Atravesamos la dehesa, en la que podemos ver las balsas de riego de la reguera. Por el camino del agua llegamos a Montejo, a la Plaza de la Fuente, donde vemos la S.V. SN75. Continuamos hacia Horcajuelo por el Camino de las Huertas, camino vecinal que en un kilómetro nos deja en la carretera que conduce a Horcajuelo, solo nos quedan los últimos metros para acabar nuestra ruta.
Ruta de los oficios
La Ruta de los Oficios se inicia junto a la rotonda de entrada al pueblo de Pinilla del Valle, donde, muy cerca del panel informativo de la ruta, podremos admirar algunos útiles empleados en la antigua fragua y el potro de herrar. Muy próximos están los restos de la calera lugar en el que se obtenía la cal necesaria para la construcción. Desde este punto, la ruta discurre paralela al arroyo de los Hoyos, curso de agua que atravesamos mas adelante por un puente. Poco después, cruzaremos la carretera M-6o4 por un antiguo túnel.
Siguiendo las balizas, y ascendiendo junto al cauce del arroyo de los Hoyos, alcanzaremos el molino del Navazo hoy restaurado y acondicionado por el Ayuntamiento, y que bien merece una visita para conocer el antiguo oficio de los molineros.
En la bifurcación posterior al molino, giraremos a la derecha y llegaremos al lugar en el que se ubicaba la tejera, donde nos
encontramos un panel explicativo sobre la fabricación tradicional de tejas. La ruta se interna después en un precioso melojar, donde unas señales en los arboles nos indicaran la dirección a seguir. Otro nuevo panel nos explicara las labores del agente forestal.
El recorrido continua por una pista (el camino de la Marotera) y tras una gran curva a la izquierda, de nuevo se interna en el bosque, descendiendo hasta la majada, un antiguo chozo de pastores. La siguiente parada la haremos en la carbonera y descubriremos coma se hace el carbón.
Tras volver por el camino de la manotera y disfrutar de unas estupendas vistas, nos encontraremos con el último panel, junto a la pared seca, desde donde en seguida llegaremos de nuevo al molino, continuando el camino de vuelta.
Pueblos de la Sierra del Rincón
La Sierra del Rincón la componen cinco municipios, Prádena del Rincón, Horcajuelo de la Sierra, Montejo de la Sierra, La Puebla de la Sierra y La Hiruela. La ruta que os proponemos recorre los tres primeros pueblos, encajonados en la cabecera de un valle que forman los arroyos que bajan de las sierras adyacentes. Además de transitar por un marco natural incomparable, la ruta nos ofrece destacadas muestras de arquitectura rural, zonas de huerta, prados cercados con muros de piedra seca, vías pecuarias…todo un reflejo de la vida rural de estos
pueblos. Partimos de Prádena del Rincón, desde la Señal vertical (S.V.) (SN127) y nos dirigimos hacia Collado de la Dehesilla / Horcajuelo. Bajamos por una calle y nos topamos con la Iglesia de Sto. Domingo de Silos, que además de destacar por su bella factura, posee una
necrópolis del s.XII. Recomendamos su visita. Tras salir del pueblo descendemos al rio Cocinillas, el cual cruzamos y ascendemos hasta un cruce donde vemos la S.V (SN32). Continuamos dirección Horcajuelo / Montejo. El camino a media ladera, nos conduce a Horcajuelo.
Antes de entrar en el pueblo pasamos por la ermita de Ntra. Sra. de los Dolores. Horcajuelo es un pueblo con una arquitectura rural muy cuidada por lo que os recomendamos un paseo por sus calles. Desde la S.V. (SN74) seguimos en dirección Montejo / Ermita de Nazaret. Tras un breve tramo por carretera, entramos en el camino de las huertas, un precioso camino jalonado de muros de piedra seca bajo la sombra de nogales, robles y fresnos. A ambos lados del camino podemos ver pequeñas huertas tradicionales, en donde se cultiva entre otras hortalizas
los famosos judiones de Montejo. El camino desemboca en Montejo. La Fuente de los Tres Caños, la Iglesia de S. Pedro in Cathedra o el horno suspendido son algunos atractivos que no deberíais perderos. Desde la S.V. (SN153) continuamos camino hacia Prádena / Horcajuelo (por Prádena). Callejeando salimos del pueblo y bajamos al arroyo de la Madre, tras cruzarlo, ganamos altura hasta una amplia pradera, de la que
salimos por una ancha vía pecuaria que acoge un camino que serpentea entre el robledal y que nos deja en la carretera.
Nos dirigimos a la derecha hasta Prádena.
De presa a Presa. La Sierra del Agua. Cicloturismo.
La Sierra Norte de Madrid ha sido y es el acuífero de la ciudad de Madrid, su principal rio, el Lozoya, es represado en cinco ocasiones antes de verter sus aguas al rio Jarama. Os invitamos a recorrer tres de las cinco presas acompañando al rio por su amplio valle. Además, podremos visitar algunas de las históricas poblaciones que acoge en sus orillas.
Comenzamos nuestra ruta en la población de Lozoya, poco más hay que decir de la histórica relación de este enclave con el rio, y tomamos el Camino natural del valle, un itinerario señalizado que acompaña al rio desde desde Rascafría hasta Buitrago, no sin antes pasar por seis poblaciones que se asientan en el valle. Tomamos el camino en dirección a El Cuadrón, bordeando el embalse de Pinilla hasta su misma presa. Es el embalse de cabecera de la cuenca del Lozoya desde que fue inaugurado en 1967.
Continuamos, el camino desciende para cambiar de margen, cruzando sus aguas a través del puente medieval del Congosto. A partir de aquí el camino va atravesando amplias praderas salpicadas de robles, fresnos y algunas encinas, junto a la vegetación de ribera que un poco más abajo acompaña al rio. Volvemos a cruzar el Lozoya, esta vez por el tambien puente medieval de Matafrailes. El camino en un suave ascenso nos conduce a través de una dehesa de robles a la población de Garganta de los Montes. Dejamos atrás Garganta, dirigiéndonos a la cercana población de El Cuadrón, para continuar hacia Buitrago. En el camino hacia Buitrago, se nos muestra el embalse de Riosequillo, y poco después nos acercamos a su presa. El embalse de Riosequillo fue inaugurado en 1958.
Tras la parada, cruzamos la autovía por debajo y tomamos la carretera que se dirige a Mangirón. Recorremos 1,5 km por la carretera y frente a las casas forestales de las Gariñas, tomamos el camino que se interna en el pinar. Atravesamos el pinar que mas tarde da paso a un encinar y el camino nos conduce a la carretera M-135, nos incorporamos a ella hacia la izquierda y en suave descenso nos lleva a la presa de Puentes Viejas. Las obras de este embalse finalizaron en 1925, pero en 1934 se lleva a cabo un recrecimiento de la misma que concluye en 1935. Es uno de los paisajes más bonitos que nos ofrecen los embalses de la Sierra Norte, hacia el Oeste la plancha de agua del embalse refleja las encinas y pinares de los montes que mueren en sus orillas, hacia el Este, un cañón de cortadas paredes, alberga una colonia de Buitres visible desde la presa, todo un espectáculo natural.
La vuelta hacia Buitrago la hacemos por el mismo itinerario, si bien en la Las Gariñas, podemos optar por continuar el camino y no coger la carretera. Buitrago, otra de las poblaciones que no se entenderían sin la presencia del rio, se asienta en un meandro natural que forma el Lozoya y que los hombres remataron con una muralla defensiva, dentro de la cual se halla la primitiva Villa de Buitrago. El regreso a Lozoya, lo hacemos por la carretera M-634, carretera local con poco tráfico, que pasa por las poblaciones de Villavieja y San Mamés. Poco después de rebasar San Mames, en la rotonda, nos dirigimos a Navarredonda, donde tomamos el antiguo camino de Lozoya, que asciende internándose en la dehesa de la Umbría. Tras rebasar el collado un prolongado descenso, con unas preciosas vistas del valle y el embalse de Pinilla nos conduce hasta Lozoya.
Circular Campadales
El alto o puerto de Campadales se sitúa en plena Sierra de la Dehesilla. Esta sierra es un suave cordel que se escinde de los Altos de la Cebollera Nueva y se extiende de Norte a Sur, limitando la Sierra del Rincón al Este y el valle medio del Lozoya al Oeste. Así mismo, separa los pueblos de Horcajo de la Sierra y Madarcos, de los pueblos de la Sierra del Rincón situados en las inmediaciones de la Dehesilla, Pradena del Rincón, Montejo de la Sierra y Horcajuelo de la Sierra. Os proponemos una ruta ideal para completar en dos días y conocer en profundidad tanto los pueblos, como los enclaves naturales y patrimoniales que se asientan en sus laderas.
Partimos de Horcajo de la Sierra, desde la Señal Vertical (S.V.) SN126, siguiendo las indicaciones hacia Aoslos / Madarcos. Tras rebasar la interesante Iglesia de S. Pedro in Cathedra, tomamos un sendero que nos deja junto a la S.V. SN15 y continuamos hacia Madarcos. El sendero se acerca al rio Madarquillos y discurre paralelo a la orilla. La sombra del bosque de galería nos acompaña y antes de Madarcos podemos disfrutar de dos molinos tradicionales el del Tío Cecilio y el del Madarquillos. El sendero asciende y se separa del rio hasta la S.V. SN16. Continuamos hacia Madarcos. Una vez en Madarcos podemos decir que hemos estado en el pueblo con menor población de la Comunidad de Madrid. Junto a la Iglesia tenemos la S.V. SN31 y nos dirigimos hacia collado de la Dehesilla. Tras unos 200m de carretera tomamos un camino que nos conduce a la dehesa de fresnos de Madarcos. Tras rebasarla, asciendemos la ladera de la Sierra hasta el Collado. Desde el collado las vistas son impresionantes hacia ambas vertientes. Hacia el Este podemos ver casi la totalidad de la Sierra Norte y sus pueblos bajo la sombra de los montes Carpetanos y el macizo de Peñalara. Hacia el Oeste, la Sierra del Rincón y los pueblos de Pradena, Montejo y Horcajuelo.
Si tenemos tiempo, podemos subir al pico de la Dehesilla, situado muy cerca del collado. Tras disfrutar de las vistas, tomamos un sendero que en diagonal y entre los robles desciende hacia la vertiente Este. Poco después de rebasar un abrevadero, el camino se dirige a un muro de piedra seca, pasamos el zarzo que lo cierra y nos incorporamos a un camino hacia la izquierda hasta llegar a un cruce desde donde seguimos las indicaciones hacia Pradena de la S.V. SN32. Tras cruzar el arroyo de la Garita, un sendero conduce a Prádena. En Prádena no debéis perderos la Iglesia de Sto. Domingo de Silos y su necrópolis. Salimos de Prádena por la senda del agua, siguiendo las indicaciones de SN127 hacia Montejo. Tras un kilometro de camino junto a la carretera, tomamos una vía pecuaria que nos conduce a través de manchas de roble y praderas a Montejo. Montejo merece un paseo por sus calles, visitar su iglesia y como no, llenar nuestra cantimplora en la fuente de los Tres Caños.
Desde la S.V. SN153, nos incorporamos al camino de las huertas hacia Horcajuelo. Una preciosa calleja entre muros de piedra seca jalonada de huertas nos conduce a Horcajuelo. Horcajuelo tiene una arquitectura muy cuidada, sus casas de piedra se confunden con el paisaje natural y pasear por sus tranquilas calles nos trasporta a tiempos donde otros modos de vida se desarrollaban en esta zona, todo esto lo tenemos plasmado en su magnífico museo etnográfico.
Desde Horcajuelo nos dirigimos por el camino de las minas hacia Minas de S. Francisco / Horcajo de la Sierra, tal como indica la S.V. SN87. El camino asciende, primero por una zona arbolada y más tarde por laderas cubiertas de matorral bajo donde afloran afiladas rocas de esquistos. Tras llegar a la ladera de El Frontal, nos topamos con la S.V. SN3, y seguimos las indicaciones hacia Horcajo de la Sierra. Junto a la señal ya vemos las montañas de escombros y restos de la mina de S. Francisco. Esta mina empezó a ser explotada a mediados del siglo XIX y estuvo activa desde 1840 hasta las últimas décadas de ese mismo siglo, teniendo un periodo de apogeo desde 1856 a 1860. Situada a 1500 m de altitud sobre la ladera del cerro de la Porrilla, sus voluminosas escombreras son visibles desde el valle. En el diario minero “La Antorcha” (1857), se escribió que “la mina San Francisco ha cortado un filón conteniendo plata agria, plata roja oscura y cloruros de plata, presentándose también plata nativa».
Continuamos a media ladera nuestro camino hacia el Oeste, por una zona despejada hasta llegar a la loma, por la que cambiamos de vertiente. Un camino paralelo al muro de piedra seca desciende hasta la entrada de la dehesa. Nos internamos en la bonita dehesa de Horcajo, hasta salir de ella por una calleja que nos deja en la carretera junto a un área deportiva. Nos incorporamos a la carretera hacia nuestra derecha hasta llegar de nuevo a Horcajo.
Camino Natural del Valle del Lozoya
Este Camino se compone de una ruta principal y seis itinerarios complementarios, que ofrecen al viajero la posibilidad de acercarse a conocer el Valle del Lozoya, un entorno salpicado de ermitas ocultas entre pinares centenarios, que cuenta con la presencia constante del río Lozoya, y una rica biodiversidad en la que destacan especies tan amenazadas como el águila imperial (Aquila adalberti) o la Graellsia, una mariposa nocturna única en el mundo.
El Camino comienza en el Puente del Perdón, en Rascafría, construido en el siglo XVIII. Desde este punto parte también el primero de los ramales (Ruta de los Batanes).
La ruta principal parte del Paular a Rascafría, y continúa hacia Oteruelo, Alameda del Valle, Pinilla del Valle, Lozoya, Garganta de Los Montes, El Cuadrón y Buitrago del Lozoya.
Consta de varios ramales como el de los Batanes, el de la Ermita de Santa Ana, el de la Ermita de la Concepción, la ermita de la Fuensanta, el ramal de Canencia o el que se dirige a la Ermita de los Prados. La ruta con la presencia constante del rio Lozoya, recorre también la orilla del pantano de Pinilla y nos brinda la oportunidad de conocer algunas muestras de arquitectura civil histórica asociada al rio como el ya mencionado Puente del Perdón (en el Paular) o el Puente del Congosto (Lozoya).
Otro importante recurso patrimonial asociado a esta ruta es el Yacimiento Arqueológico Valle de los Neandertales, en el término municipal de Pinilla del Valle.
Es un recorrido ideal para hacer en familia, pudiendo recorrer pequeños tramos de un pueblo a otro, a pie o en bicicleta. Pasando por praderas junto al Lozoya, fresnedas, puentes, los bonitos pueblos del Valle del Lozoya, siempre rodeado de las grandes alturas del Macizo de Peñalara, la Cuerda Larga, los Altos del Hontanar o los montes Carpetanos.
La longitud de la ruta principal desde El Paular (Rascafría) hasta El Cuadrón es de 31,7 km. si continuamos hasta Buitrago del Lozoya habría que añadir 7,2 km.
Es una bonita ruta para hacerla por etapas, pernoctando en cualquiera de los bonitos pueblos serranos por los que discurre está ruta y conocer más de cerca la cultura, el patrimonio o la gastronomía de la zona.
El Río Madarquillos
El río Madarquillos, nace en el extremo Norte de la Comunidad de Madrid, en la ladera Este de los Montes Carpetanos tras la fusión de varios arroyos que manan en los municipios de Somosierra y Robregordo. En su corto recorrido pasa por varios términos municipales y cerca de su cauce, se asientan dos pueblos, Horcajo de la Sierra y Madarcos, población de la que recibe el nombre. En su itinerario, además, se asientan verdaderas joyas del patrimonio serrano y fluvial, como molinos o los puentes antiguos de Horcajo, hoy restaurados, tesoros escondidos que nos otorgan la oportunidad de descubrirlos a través de coloridos senderos, donde la vegetación de ribera se muestra exultante.
Partimos de la Acebeda, donde el agua es parte indisoluble de este pueblo, el agua corre por las regueras y sus preciosas fuentes invitan a refrescarse a los visitantes. Justo a la entrada del municipio tenemos un cruce de caminos de la Red Carpetania señalizada con la Señal Vertical (S.V) (SN72). Seguimos las indicaciones hacia Robregordo, descendemos por una antigua carretera hasta el arroyo de la Dehesa, tras cruzarlo llegamos a un cruce de la Red, señalizado con la S.V. (SN25). Nos incorporamos a un camino que se interna en la dehesa de La Acebeda, siguiendo las indicaciones hacia Horcajo de la Sierra. Descendemos hacia el cauce del Madarquillos, para tener nuestro primer contacto con él, y nunca mejor dicho ya que en este punto no existe puente y si el cauce es elevado tendremos que descalzarnos para cruzar. El camino asciende y tras salir del robledal, cruzamos la autovía bajo un viaducto. Tras cruzar las antiguas vías del tren a través de un angosto túnel, entramos en el área de la Tejera, donde podemos ver a nuestra derecha el primero de los puentes antiguos. Poco después nos incorporamos a un sendero que recorre hacia el Sur la ladera de una amplia loma desde la que contemplamos a nuestra derecha el cañón que ha excavado el Madarquillos. La loma desemboca en una carretera, tras cruzarla, a nuestra derecha tenemos el segundo Puente Antiguo, puente de origen medieval que era paso obligado de la Cañada Real Segoviana. Junto al puente, tenemos la S.V. (SN151), nos dirigimos en dirección opuesta al puente, hacia Horcajo de la Sierra, tras un corto ascenso, nos topamos con otra S.V. (SN15) y seguimos el sendero que se dirige a Madarcos. Poco después el sendero transita junto a la orilla del madarquillos, bajo la sombra de una preciosa vegetación de ribera. Más adelante nos separamos del Madarquillos, y poco después nos encontramos a nuestra derecha con el molino del Tio Paulino, un precioso molino, venido a menos pero que resiste rodeado de una espesa vegetación. Su funcionamiento consistía en desviar el curso del río por un canal de agua que atravesaba el molino, moviendo a su paso unas estructuras llamadas rodetes que a su vez hacían girar dos grandes piedras llamadas muelas dando como resultado una molienda natural y eficiente.
Tras el molino el sendero nos conduce hacia Madarcos, pero antes aún podemos ver otro molino, el de la Tía Fausta. Antes de subir hacia Madarcos nos encontramos con la S.V. (SN16), bajaremos hacia el cauce del rio, siguiendo las indicaciones hacia Piñuecar, para luego volver sobre nuestros pasos y dirigirnos a Madarcos.
El Portachuelo de Navarredonda
Los portachuelos son pasos entre montañas que normalmente se atraviesan para conectar poblaciones, estos portachuelos son pasos obligados ya que aprovechan el lugar más accesible de un cordel, loma o cerro y se han utilizado durante cientos de años. En la Sierra Norte tenemos varios y todos poseen una connotación histórica y tradicional, además de unas preciosas panorámicas. En este caso el Portachuelo de Navarredonda atraviesa el paso que existe entre el cerro de la Cruz y los Montes carpetanos y conecta las poblaciones de Lozoya y Navarredonda además de conectar el Valle Alto del Lozoya con la zona de los pueblos situados en el Valle Medio.
Iniciaremos la ruta desde cualquiera de las dos poblaciones, en este caso, lo haremos desde Navarredonda. Justo a la entrada del pueblo, se ubica un cruce de la Red, y adosadas a una cartelera vemos las indicaciones de una Señal vertical (SN124). Nos dirigimos hacia el camino de Lozoya, dirección Portachuelo de Navarredonda. Salimos del pueblo e inmediatamente nos internamos en la dehesa de la Umbría una espectacular dehesa de robles cercada por un muro de piedra, bajo la sombra de los rebollos, el camino asciende de manera suave hasta alcanzar en poco menos de 2km el Portachuelo de Navarredonda. Seguimos de frente para acometer el descenso hacia Lozoya que se encuentra en una cota más baja que Navarredonda, por lo que descenderemos unos 100m más de lo que hemos subido y cambiamos de orientación, ya que esta ladera apunta hacia el Sur. Ahora predomina el pinar y se nos abren unas vistas espectaculares del alto valle del Lozoya. El embalse de Pinilla que embalsa las aguas del rio Lozoya, aparece custodiado por los altos del Hontanar a su izquierda, por los montes carpetanos a su derecha y al fondo cerrando esta espectacular panorámica, el macizo de Peñalara y la Cuerda larga coronan el Valle. El descenso va alternando el pinar por un hermoso robledal en el que se asientan numerosas praderas donde pasta el ganado en un paisaje bucólico propio de zonas más norteñas. Finalmente llegamos a Lozoya, una hermosa población que se mira en el espejo del embalse de Pinilla y que merece una visita por sus bonitas calles y plazas. La vuelta la realizamos por el mismo camino.
Circular Peña la Cabra
La Peña la Cabra es una las cumbres más significativas de la Sierra Norte, no tanto por su altura pero si por su inconfundible silueta, visible desde casi todos los puntos de la Sierra. Su forma piramidal, compuesta de pizarra llama la atención y es una ascensión obligada para los senderistas que se acercan a la Sierra Norte. Circunvalar esta mole de pizarra, nos ofrece una multitud de paisajes de gran belleza, en donde se combinan cordales con unas magníficas panorámicas, robles centenarios, caminos tradicionales de mampostería en pizarra, pueblos de arquitectura negra y una naturaleza exuberante. Os proponemos una ruta ideal para completarla en dos días, pernoctando en Puebla o en Robledillo o Berzosa.
Comenzamos nuestra ruta en Berzosa del Lozoya, un bonito pueblo rodeado de un mar de jara y posado en una ladera que le otorga unas preciosas vistas. Desde la señal vertical (S.V.) SN43, nos dirigimos hacia Collado de Peña Parda. Tras salir por la parte alta del pueblo, nos adentramos en la dehesa de robles y vamos ganando altura suavemente mientras caminos en diagonal por la ladera. El robledal da paso al pinar y tras incorporarnos a un camino a nuestra derecha que gana en pendiente, alcanzamos el collado de Peña Parda. Caminamos ahora por el cordel, a medida que ascendemos las vistas son sublimes, roquedos afilados, pinos moldeados por el viento, praderas alpinas y algunas construcciones en ruinas, algunas de ellas restos de refugios y puestos de comunicaciones de la Guerra Civil, a nuestra derecha vemos la mole piramidal de Peña la Cabra. Tras recorrer todo el cordel, llegamos a una pista forestal al a que nos incorporamos a la derecha, y que nos conduce al Collado de la Tiesa, donde tenemos la S.V. SN36. Desde aquí nos dirigimos hacia Collado Larda / La Puebla, pero antes, no podemos dejar escapar la cumbre de Peña la Cabra, para ello, debemos tomar el senderos que a través de la loma y señalizado con hitos de piedra se dirige a la cumbre. Desde Peña la Cabra tenemos unas increíbles vistas sobre toda la Sierra de Guadarrama y las sierras adyacentes, la Sierra de Ayllón, el embalse de El Atazar…Después del atracón de vistas, volvemos sobre nuestros pasos al collado de la Tiesa. El camino desciende y nos internamos en un hermoso pinar que alterna zonas de pradera que nos dejan unas vistas espectaculares del Valle de La Puebla y de las cumbres que encierran el valle.
Llegamos al hermoso collado Larda, un paisaje idílico de praderas verdes salpicado de afiladas pizarras que afloran del suelo. Seguimos las indicaciones de SN110, hacia Puebla, unos retorcidos robles nos acompañan el inicio del descenso. Entre jaras, robles centenarios y algunos viejos tinaos llegamos a Puebla. Puebla es uno de los pueblos con la arquitectura más cuidadas de la Sierra Norte, sus casas de pizarra y sus estrechas calles invitan a un tranquilo paseo y a disfrutar del paisaje que envuelve al pueblo.
Después de un merecido descanso volvemos sobre nuestros pasos al Collado Larda, esta vez seguimos las indicaciones de SN110 hacia Robledillo, continuando por el camino del cartero. Tras pasar el collado tomamos el sendero que serpenteando entre brezos, jaras y robles va recorriendo la ladera que forma el macizo de Peña la Cabra, sorteando las vaguadas que forman los arroyos que dejan caer sus aguas al rio de La Puebla, del cual vemos el profundo barranco que ha formado en el fondo del valle. En esta zona podemos contemplar el valioso patrimonio viario que contiene estos caminos serranos, auténticas obras de arte en mampostería, realizadas con lajas de pizarra, que durante años los vecinos fueron construyendo para adecuar el camino al relieve montañoso de la zona. Tras pasar el rio del Riato, nos internamos en una zona de pinar y ascendemos diagonalmente por la ladera hasta llegar a un collado a los pies del cerro Porrejón. Desde aquí, podemos ver la población de Robledillo a la que nos dirigimos.
Antes de llegar a Robledillo nos topamos con la S.V. SN90 hacia Berzosa, un camino vecinal nos conduce a Berzosa, donde comenzamos nuestra caminata.
El Camino de las Minas
La Mina San Francisco, como así se llamaban a las minas de plata de Horcajuelo, empezó a ser explotada a mediados del siglo XIX. La mina estuvo activa desde 1840 hasta las últimas décadas de ese mismo siglo, teniendo un periodo de apogeo desde 1856 a 1860. Situada a 1500 m de altitud sobre la ladera del cerro de la Porrilla, sus voluminosas escombreras son visibles desde el valle. En esta ruta recorreremos el Camino de las Minas, camino tradicional que usaban los mineros de Somosierra y Robregordo para llegar a las minas.
Comenzamos nuestra caminata en Somosierra, junto a la ermita de la Soledad. Frente a ella tenemos la cartelera de Carpetania, y junto a esta la Señal Vertical (S.V.) (SN57). Descendemos hacia Dehesa Bonita / Robregordo por la calle Cañada Real, salimos del pueblo y llegamos a la depuradora. Tras cruzar la carretera, nos adentramos en la dehesa bonita, para poco después salir de ella y descender hasta un cruce donde vemos la S.V. (SN39). Continuamos hacia minas de S. Francisco / Horcajuelo, por el tradicional camino de las minas. El camino recorre la ladera de la Cebollera nueva ascendiendo suavemente entre la linde del pinar por arriba y el robledal por debajo de nuestra cota. Una vez en la S.V. (SN7), continuamos por el camino de las minas, dirección Mina de S. Francisco / Horcajuelo. Dejamos la ladera de la Cebollera para dirigirnos al suave cordel que nos separa del valle de Horcajuelo y por el que entramos en la reserva de la biosfera de la sierra de Rincón. Pasamos un zarzo (cancela), tras el cual vemos la S.V. (SN88), continuamos por el camino de las minas, hacia minas de S. Francisco. El camino recorre ahora una ladera poblada de jaras y brezos en la que podemos ver diferentes catas y ruinas de antiguas construcciones mineras. El camino desciende de manera más brusca siguiendo unas zetas y nos deja en las minas de San Francisco donde podemos ver la bocamina excavada en roca en el filón principal, antiguas edificaciones de piedra que servían de almacén, así como un pozo inundado, la piedra del malacate y las escombreras. En el pozo maestro de Horcajuelo, a pesar de lo primitivo de las herramientas se llegaron a alcanzar 60 m de profundidad. Desde aquí tenemos una magnificas vista de la sierra del Rincón. El camino ahora continua descendiendo hasta llegar a Horcajuelo de la Sierra donde finaliza nuestra ruta.
El Tinao del águila
Se inicia el recorrido en las Eras de Trillar, en la zona alta del pueblo de El Atazar, baja hacia una zona de huertas y sube en dirección Peña Vallicar y el corral de los Cotorros, que deja a la derecha. La senda, bien visible, va atravesando un denso jaral con romero y se mantiene a cota, con ligeras subidas y bajadas. Se cruza un primer barranco llamado Culicalla que pone una nota de contraste con los fresnos y sauces que en él crecen. La senda continúa por la ladera de Cabeza Antón (1396 m) donde se pueden observar varios corrales ya abandonados. Se cruza el barranco de los Arredondos y se pasa al lado de un tinado hundido. La zona se vuelve más rocosa y finalmente se cruza el barranco del Águila, bastante profundo, para llegar a otro tinado, punto donde finaliza la senda. La vuelta se realiza por el mismo camino.
La ruta discurre en su totalidad por la Zona Especial de Conservación (ZEC) “Cuenca del río Lozoya y Sierra Norte”. La formación vegetal predominante es un jaral con romero, con una espectacular floración en la primavera, que da paso a sauces, fresnos y matorral espinoso en los barrancos que van jalonando todo el trayecto. El recorrido nos permite contemplar amplias panorámicas del embalse de El Atazar; del valle del Riato, con sus laderas repobladas de pinos; así como del Alto de Matachines, con la Sierra de Guadarrama como telón de fondo. Destaca el relieve abrupto y rocoso de las laderas de Cabeza Antón y de los barrancos de los Arredondos y del Águila, labrado sobre pizarras negras.
Respecto al patrimonio cultural la ruta parte del museo al aire libre de las Eras de Trillar donde varios paneles explican las distintas labores agrícolas. La senda también permite la observación de diferentes estructuras ganaderas como rediles y tinados de pizarra, actualmente abandonados. En el último de ellos, ya en el barranco del Águila, se pueden observar los nombres que grababan los pastores en las piedras. También es de interés el propio trazado de la senda construido aprovechando las pizarras del terreno.
Senda del río Hayedo de Montejo
El Hayedo de Montejo es un Espacio Natural Protegido (declarado Sitio Natural de Interés Nacional, en 1974), constituido por los montes de Utilidad Pública de El Chaparral y La Solana, de 250 hectáreas de extensión. Fue declarado por la UNESCO Patrimonio Natural de la Humanidad en 2019.
Este singular Hayedo es una de las dos zonas núcleo de la Reserva de la Biosfera Sierra del Rincón junto con la Dehesa Boyal de Puebla de la Sierra. Está dedicado a la conservación e investigación y es un Espacio Natural Protegido muy sensible (Sitio Natural de Interés Nacional),
Contiene el único bosque de hayas que puede encontrarse en la Comunidad de Madrid, y presenta una elevada diversidad biológica.
El hayedo se visita en grupos reducidos y en compañía de un guía, por lo que es conveniente realizar reserva con antelación. Estos pases se solicitan en el Centro de Recursos e Información de la Reserva de la Biosfera Sierra del Rincón situado en Montejo de la Sierra, c/Real, 64. El Centro de Información de la Reserva de la Biosfera Sierra del Rincón, está abierto todos los días en horario de 9.30 a 15.00 horas. En el Centro podrás visitar una exposición de los ecosistemas, flora y fauna más representativos del territorio, informarte de las sendas autoguíadas que recorren la Sierra del Rincón, de donde comer y dormir en la zona y de todos los puntos de interés que merecen una obligada visita.
Consulta la ficha completa de especificaciones de accesibilidad AQUÍ
(Informe realizado por la entidad INFINIA, noviembre 2021)
Por la trocha del Arroyo Cigüeñuela
Desde la plaza mayor nos dirigimos hacia el norte por la calle del Viento. Superamos una fuente con abrevadero para los animales y cruzamos el túnel de la vía del tren. El camino sigue de frente por una carretera, con el firme en mal estado que discurre entre prados. Las zarzas y algún roble aparecen pegados a los muros de piedra que marcan los límites de las parcelas. Continuamos nuestro camino hasta un desvío que sale a la izquierda justo antes de llegar a un arroyo estacional muy fácil de distinguir por la vegetación.
Descendemos atravesando los prados en paralelo al arroyo de la Cigüeñuela por su margen izquierda. A media ladera está el canal de riego. Hay que cruzar el arroyo para poder encontrar el puente sobre la vía del tren. El camino gira hacia Braojos volviendo a cruzar el arroyo que da nombre a nuestra senda para dirigirse hacia el pueblo por las callejas que sirven de paso entre las fincas de pasto. Esta zona se conoce como las «Eras de la Veredilla», donde hace unas décadas todavía podían verse mulas y trillos en la recogida de la cosecha.
Ruta del Banco
Esta ruta circular parte de la Plaza de Nuestra Señora del Carmen, junto al Ayuntamiento, tomando en dirección norte la calle del Llano hasta que dejamos el pueblo atrás y comenzamos la subida hacia la Cañada Real Segoviana por un tramo del GR10. Una vez llegados a la cañada atravesamos y continuamos la ascensión montaña arriba hasta llegar a la Fuente Comenzuela donde el camino gira a la izquierda limitando con el pinar. La senda nos lleva por las laderas del Mondalindo pasando entre el Cancho de la Pila (donde se encuentra la Cabeza de Piedra) y la Peña de la Cabra hasta que llegamos al Cancho del Mondalindo. Desde aquí tenemos amplias vistas hacia el sur del municipio apreciándose las canteras de granito y los antiguos huertos de la vega del Arroyo Albalá.
La senda continúa ascendiendo entre matorral de alta montaña hasta llegar al Cancho de Las Hornillas donde se encuentra el banco de piedra más alto de la Comunidad de Madrid (1850m) desde el que se disfrutan de espectaculares vistas en todas las direcciones destacando al oeste los Montes Carpetanos y el Valle del Lozoya, al este el Pantano de El Atazar y al sureste el pueblo de Valdemanco y la roca granítica de la Sierra de La Cabrera.
El descenso se realiza continuando la senda hacia el noreste hasta que llegamos a la parte más alta del pinar y desde ahí bajamos entre pinos hasta llegar al camino forestal. Desde aquí la pista nos lleva hasta la Fuente de la Pedriza del Comedero y continúa hasta el límite municipal a la altura del puerto del Medio Celemín, desde el que descendemos hasta encontrarnos nuevamente con la Cañada Real. La parte final de la ruta para por la Fuente del Collado bordeando muros de piedra de huertas y prados entre roble melojo, fresnos y tomillares, hasta descender hacia el pueblo, donde podremos reponer fuerzas en cualquiera de nuestros restaurantes y asadores, siendo el cabrito el plato estrella de la cocina local.
Ruta del Toro. Cabanillas de la Sierra
Durante la ruta recorreremos vías pecuarias por las que desde hace siglos ha transitado el ganado en la trashumancia, cruzaremos un puente medieval y conoceremos la fuente más antigua del pueblo, testigo de nuestra historia serrana. Además, al poco de iniciarse la ruta, llegaremos al emblemático Toro de Osborne, el primero que se instaló en toda España.
Conoceremos bosques mediterráneos y dehesas de encinas, riquísimos en especies de flora y fauna, así como dehesas de fresnos habitadas por ganaderías de toros de lidia, elementos tan característicos de nuestro municipio.
A lo largo del itinerario existen 17 paneles informativos que nos permiten conocer el paisaje, flora, fauna y costumbres de las gentes de Cabanillas de la Sierra y de otros municipios de la Sierra Norte de Madrid.
Partiendo de la calle de la Cuesta, junto a la rotonda de la antigua N-I, saldremos del casco urbano por la Cañada del Laderón al Portillo o Calleja de las Cuevas, donde conoceremos varias cuevas donde antaño se almacenaba el vino cosechado en nuestro pueblo, a escasos metros encontraremos una mesa panorámica a través de la cual conoceremos los distintos picos y vegetación de la Sierra Norte.
Poco después, atravesaremos por un pequeño puente el arroyo Sacedón, con su característica vegetación de ribera, para posteriormente, junto a la carretera A-I, observando una zona de antiguos huertos y un peculiar bosque de enebros.
Llegados a este punto, descubriremos el majestuoso toro de Osborne, que podremos contemplar en toda su amplitud.
Tras cruzar bajo la A-I, recorreremos paisajes adehesados, surcados por tradicionales vallas de piedra. Poco más adelante, podremos optar por tomar el Itinerario Corto (4,7 Km. de longitud), que nos llevará al pueblo pasando sobre el puente medieval de Los Arrieros, al igual que hicieran hace dos siglos las tropas napoleónicas venidas de Francia.
Si optamos por el Itinerario Largo (8,7 Km. de longitud), continuaremos en dirección norte por una vereda que nos llevará a cruzar la antigua carretera Nacional I, así como la Cañada Real de Extremadura, tantas veces transitada por los rebaños en sus largas peregrinaciones trashumantes. Discurriremos por una zona ocupada por un maravilloso bosque mediterráneo, hábitat de numerosas especies de plantas y animales, cuyas huellas podremos observar. Además, contemplaremos la majestuosa la sierra Norte, que podremos interpretar a través de una segunda mesa panorámica.
Poco después, atravesaremos de nuevo el arroyo Sacedón, adentrándonos en un maravilloso soto ocupado por dehesas de fresnos podados al estilo tradicional (cabeza de gato), donde el ganado bravo campa apacible.
Algo más adelante, tras cruzar la carretera de Valdemanco, caminaremos por un estrecho sendero hasta divisar las características dehesas de encina. Poco antes de llegar al pueblo descubriremos la primera fuente que existió en nuestro municipio, construida en 1.895, y en la que los cabanilleros acudieron para beber durante décadas.
Este mismo camino, que discurre paralelo a la antigua carretera Nacional I, nos llevará poco después al punto en el que nos encontramos, tras haber conocido en este paseo un entorno natural privilegiado, de excepcional belleza y cargado de historia.
Todo el itinerario consta de balizas orientativas, de modo que es imposible desorientarse o perderse. Además, este itinerario consta de 17 paneles interpretativos y dos mesas de paisaje.
Minas de plata de Horcajuelo
La Mina San Francisco, como así se llamaban a las minas de plata de Horcajuelo, empezó a ser explotada a mediados del siglo XIX. La mina estuvo activa desde 1840 hasta las ultimas décadas de ese mismo siglo, teniendo un periodo de apogeo desde 1856 a 1860. Situada a 1500 m de altitud sobre la ladera del cerro de la Porrilla, sus voluminosas escombreras son visibles desde el valle. En el diario minero “La Antorcha” (1857), se escribió que “la mina San Francisco ha cortado un filón conteniendo plata agria, plata roja oscura y cloruros de plata, presentándose también plata nativa».
Comenzamos nuestra caminata en Horcajuelo, dirigiéndonos por la calle principal hacia el Norte. Antes de llegar al campo de futbol, tomamos el camino que sale a nuestra derecha. A la izquierda del camino y mientras ascendemos suavemente bajo la sombra de fresnos y robles, podemos ver zonas de huertas. Pasada una cancela, entramos en una zona más despejada y caminamos junto a un muro de piedra seca, hasta llegar a un cruce, donde podemos ver una flecha indicadora. El camino al que nos incorporamos sube bruscamente, hasta llegar a una zona en la que se asoman grandes esquistos donde se suaviza la ascensión. Un poco mas adelante, el camino gira hacia la ladera, la cual vamos bordeando hasta llegar a la mina.
En la zona se puede todavía contemplar la bocamina, excavada en roca en el filón principal. Dado que no está garantizada la seguridad dentro de las minas, no se debe entrar en las mismas. En los alrededores de la bocamina encontraremos antiguas edificaciones de piedra que servían de almacén, así como un pozo inundado y las escombreras. En el pozo maestro de Horcajuelo, a pesar de lo primitivo de las herramientas se llegaron a alcanzar 60 m de profundidad.
La vuelta la realizamos dirigiéndonos de frente a la bocamina siguiendo un senderos que desciende hasta la loma, atravesamos el arroyo grande y volvemos a encontrarnos con el camino de subida, al cual nos incorporamos para volver a Horcajuelo.
La atalaya árabe
La ruta parte, junto con la senda de Gran Recorrido del Genaro, de la Plaza de la Picota en El Berrueco y se dirige hacia la Iglesia por las calles Huertos, Peña y de la Iglesia. Continúa hacia el embalse por el antiguo camino de Patones y a unos 800 m del inicio se cruza con la senda local de La Almenara. Continúa por un camino de tierra bien marcado por la señalización de la senda del Genaro y se cruza un paso canadiense. El camino nos lleva hasta una de las colas del embalse, donde desemboca el arroyo de la Dehesilla, que se cruza por un puente. Por aquí pasa el canal de El Villar, que lleva agua desde el embalse de El Villar hasta el depósito de Torrelaguna donde se une al Canal del Jarama y al Canal de El Atazar. Se puede ver una almenara, construcción que se utiliza para gestionar el caudal del agua y permitir labores de mantenimiento.
La senda continúa siguiendo la indicación hacia Patones de la Senda Genaro, iniciándose una suave subida a través de un monte de enebros, algunos de gran talla. Pasado un abrevadero y un pequeño descansadero, la senda del Genaro se separa hacia la izquierda y la senda local cruza la carretera M-133 y recorre los últimos metros hasta llegar a su destino, la Atalaya musulmana de Torrepedrera. Se trata de una torre que formaba parte de un sistema defensivo de vigilancia denominado Marca Media y que en esta zona controlaba el paso por el puerto de Somosierra. Ha sido restaurada recientemente. Desde este mirador privilegiado se tienen unas buenas vistas de todo el entorno destacando el embalse de El Atazar, el pueblo de El Berrueco y la Sierra de La Cabrera. La vuelta se hace por el mismo camino.
Mondalindo por la Mina de Plata
Esta es una ruta con cierto nivel de exigencia que implica tener una buena forma física. El camino es mixto de pistas y sendas de montaña con algunas zonas muy quebradas y con piedras sueltas donde hay que tener cuidado. Sin embargo, la ascensión nos permitirá contemplar desde el cordel: el Valle del Lozoya y Valle Hermoso, la Campiña Alcarreña, el macizo de El Pendón, La Cuerda Larga, Las Machotas de Zarzalejo, La Cabrera y la Sierra de Hoyo.
Solo en el primer tramo de ascenso, desde la Fuente de la Gregoria, hasta unos ciento cincuenta metros antes de llegar a la Torre de la Mina hay árboles que nos protegerán del sol. El resto de la ruta no tiene sombra, lo cual no disminuye su belleza.
Si estamos cansados o, simplemente no queremos continuar, podemos dar una vuelta por la zona y ver los restos de la explotación minera ayudados por los paneles explicativos.
Si continuamos y conseguimos hacer cima, en el Mondalindo nos espera un buzón de montaña donde poder escribir nuestra experiencia y leer la de otras personas practicantes del montañismo.
Sierra de La Cabrera
La Cabrera es una serrezuela granítica de gran interés morfológico, pues ofrece un amplio muestrario de las peculiares formaciones del modelado sobre granito como son los domos, las acebolladuras, los thors o canchos de bloques superpuestos o los acastillamientos por fallas verticales. Al constituir un único cordal ofrece buenas vistas en todo momento. En este cordal se asienta la segunda colonia con más efectivos de buitre leonado de la Comunidad de Madrid.
Comenzamos la ruta en la Avenida de La Cabrera, junto al Centro de Iniciativas Turísticas Villa San Roque en el municipio de La Cabrera. Nos dirigimos hacia el Norte por la Avda. de La Cabrera, hasta finalizar la misma en una rotonda. Sin cambiar de dirección, tomamos la calle de la Cabezuela, asfaltada, pasamos un restaurante y una gasolinera, y llegamos a unas viviendas. A partir de aquí el camino está señalizado con marcas blancas y amarillas (PR). El camino de asfalto acaba justo pasada la última casa, donde acaba la subida y giramos dirección Noroeste, a la izquierda según el sentido de nuestra marcha.
El camino de tierra asciende entre las fincas, hasta que dejamos la última debajo de nosotros para caminar junto una alambrada. Justo aquí tomamos el sendero que asciende entre bolos de granito y algunos enebros. Después de ganar unos metros de desnivel, el sendero se suaviza para volver a ascender entre retamas, jaras, y ya más arriba enebros, algunos pinos, y por supuesto bolos de granito hasta dejarnos en la base del Pico de la Miel. Desde este punto ya podemos ver el punto geodésico, solo tenemos que ascender algunos metros entre lapiaces de granito para alcanzar la cima (3,7 km y 354 m de desnivel +). Si volvemos la vista atrás vemos una bonita panorámica de las Cabrera y el pantano del Atazar.
El sendero a partir de aquí va cuerdeando por entre las formaciones graníticas, las vistas son muy buenas y a cada paso nos llaman la atención las distintas formaciones que adopta el granito.
A veces el camino asciende aproximándose al límite de la cuerda, lo que nos permite ver las moles graníticas muy cerca. Si miramos hacia el Norte, las vistas muy abiertas nos permiten ver las sierras del Rincón, Ayllón y parte del Guadarrama.
Destacan las formaciones de Peña el Águila o el Cancho de la Bola, y ya en las cercanías del Collado del Alfrecho, nos vuelven a sorprender los riscos, los acastillamientos o los canchos de bloques superpuestos coronados en muchas ocasiones por buitres leonados posados en ellos. En esta zona se concentra la mayor parte de los buitres que habitan en la Sierra de la Cabrera.
El camino nos conduce hasta las cercanías del collado del Alfrecho (6,7 km y 518 m de desnivel +). En este punto, tenemos la posibilidad de acortar nuestra ruta, descendiendo por la ladera opuesta (cruzando el collado), a partir de aquí el camino nos lo marcan hitos de piedra, el cual nos conducirá tras el descenso, a la C/ de la Subida a el Convento en La Cabrera. En este caso la distancia de la ruta sería de 10 km y con 523 m de desnivel +.
Nuestro camino, si hemos decidido continuar, continúa en la misma dirección y se interna por las laderas del Cancho Gordo y del Cancho Largo.
Descendemos suavemente hasta las proximidades de la Peña del Tejo. Aquí el camino cambia de dirección, tomamos el collado junto a la Peña del Tejo y descendemos hasta el cementerio de Valdemanco. A partir de aquí abandonamos el PR y comenzamos a seguir el GR-10 (marcas blancas y rojas), en dirección Sureste (Izquierda según el sentido de nuestra marcha).
El camino asciende para sobrepasar la loma que baja del risco llamado Torre de Valdemanco. A partir de aquí el camino nos deja preciosas vistas y muy diferentes a las que estamos habituados tener de esta sierra.
El sendero nos deja casi en la misma puerta del convento de La Cabrera. Nos incorporamos al camino de cemento hasta llegar de nuevo a La Cabrera.
Puedes encontrar información sobre la naturaleza de la Sierra de La Cabrera aquí.
Los Altos del Hontanar. MTB
Desde la bonita localidad de Lozoya, a orillas del embalse de Pinilla y custodiada por la grandiosidad del pico del Nevero y los Montes Carpetanos, comenzamos la ruta. Tomamos el Camino Natural del Valle en dirección a El Cuadrón, tras bordear el embalse de Pinilla y cruzar el puente medieval del Congosto, acompañamos al rió Lozoya, que en este tramo se adorna de bonitas bañeras que nos invitan a darnos un refrescante baño. Aproximadamente en el km 7 de nuestra ruta nos incorporamos al ramal del Camino Natural que conduce a Canencia. El camino prácticamente llano nos lleva a uno de los puentes de mas bella factura de la Sierra Norte, el puente de Cal y Canto, lo cruzamos y acto seguido entramos en Canencia.
Junto a la Iglesia, vemos una señal indicativa de la Red de Caminos Carpetania que nos indica el Puerto. A partir de aquí, debemos estar atentos a las marcas de pintura amarilla, que nos acompañaran gran parte del recorrido. Salimos de Canencia por la carretera que sube al Puerto de Canencia y aproximadamente en 1,5 km dejamos la carretera y tomamos una pista que sale a nuestra izquierda, cerrada con una valla forestal. La pista asciende bajo la sombra de un bonito pinar donde podemos ver bonitos ejemplares de tejo.
Una vez en el Puerto, podemos ver una señal direccional de la red Carpetania, seguimos la indicación hacia Abedular de Canencia, Refugio de la Morcuera, continuamos atentos a las marcas de pintura amarilla. Tomamos la pista, poco después pasamos junto a una albergue y nos internamos en un precioso pinar, que cuando se despeja nos deja impresionantes vistas hacia los altos del Hontanar y el valle de Canencia.
Tras recorrer este bello pinar, que forma parte del Parque Nacional, llegamos al collado del Hontanar, collado que se forma en la confluencia de los Altos del Hontanar con la sierra de la Morcuera.
Llaneamos hasta un cruce, abandonamos las marcas amarillas y tomamos un camino que sale a nuestra derecha, seguimos la indicación del Parque Nacional (Majada del Cojo). Iniciamos un suave descenso que poco a poco se va acentuando, pasamos por un refugio abierto, la Majada del Cojo y continuamos descendiendo por un precioso camino que nos deja impresionantes vistas del valle alto del Lozoya y de las imponentes alineaciones montañosas del Parque Nacional.
Una vez en Alameda del Valle, nos incorporamos de nuevo al Camino Natural del Valle en dirección a Pinilla, por donde pasamos antes de regresar de nuevo a Lozoya.
7 pueblos del Lozoya
Os brindamos un precioso recorrido, ideal para realizarlo en Gravel o MTB a través de 7 poblaciones que se asientan en el valle alto y medio del rio Lozoya. Pueblos, paisajes, dehesas…un bonito recorrido para disfrutar de nuestra bici conociendo un territorio rural y de naturaleza. El recorrido combina pistas y caminos rurales en buenas condiciones con carreteras comarcales con escaso tráfico.
Partimos de Buitrago del Lozoya, población ubicada en un meandro del rio Lozoya y defendida por una muralla medieval, no podíamos empezar mejor nuestra ruta que en este idílico pueblo. Desde la Plaza Picasso, seguimos las indicaciones de la señal vertical SN101, hacia Villavieja del Lozoya / Gascones. Bajamos por la calle real, y nos dirigimos al puente antiguo para cruzar el Lozoya, desde aquí, las vistas del recinto amurallado son esplendidas. Al final de la C/ Lavadero nos topamos con la S.V. SN9, seguimos hacia Villavieja, pero ignorando las marcas de la Red, seguimos por carretera hasta Villavieja. En la plaza del ayuntamiento de Villavieja, tenemos la S.V. SN76 y nos dirigimos hacia Pinilla de Buitrago / S. Mames. Nos incorporamos a un camino de grava, tras cruzar un zarzo el camino ahora de tierra y con algunas rodadas, alterna zonas abiertas con otras encajadas entre muros de piedra seca. Llegamos a una nueva S.V. SN41, y continuamos hacia S. Mames. El camino, primero de tierra, da paso a un camino de grava que nos deja en S. Mamés. En esta pequeña población destaca la Iglesia de S. Mames de estilo mudéjar. Junto a la iglesia tenemos una fuente. Desde S. Mamés, continuamos hacia Navarredonda por la carretera, apenas 2 km. Navarredonda es un tranquilo pueblo, en las faldas de los Montes carpetanos, la carretera acaba aquí, por lo que no hay casi trafico por la carretera, ni en el pueblo. Nos dirigimos ahora al Portachuelo de Navarredonda / Lozoya, siguiendo las indicaciones de la S.V. SN124. El camino de grava asciende hasta el portachuelo cruzando una bonita dehesa de robles. Una vez en el puerto, continuamos hacia Lozoya, a medida que bajamos las vistas que se nos abren son espectaculares, el embalse de pinilla y todo el valle del Lozoya aparecen encajonados por las grandes alturas del parque nacional.
Una vez en Lozoya, nos incorporamos al camino natural del valle, hacia Pte. del Congosto / Gargantilla, tal como nos indica la S.V. SN125. Bordeamos el embalse y acompañamos al rio Lozoya rodando por un camino de grava que cruza el Lozoya a través del puente medieval del congosto. Antes de cruzar el rio, la S.V. SN115 nos dirige hacia el puente y hacia Canencia. Nos topamos de nuevo con otra S.V. SN146, sin desviarnos seguimos hacia pte. de Matafrailes y Garganta. Cruzamos el bonito pueste medieval de Matafrailes, cruzamos la carreta M-629 y seguimos por el camino de grava hasta Garganta de los montes, que bien merece una visita por sus calles. En la C/ Cruces encontramos la S.V. SN21 y nos incorporamos al camino de las Eras hacia El Cuadrón, el camino de tierra, bordea el Cerro de El Cuadrón hasta llegar a la carretera M-604. Entramos en la población por una calleja, y seguimos por el camino natural del Valle hacia Cincovillas / Buitrago, tal como nos indica la S.V. SN100. Poco después en SN117, seguimos hacia Buitrago. El camino nos deja bonitas vistas del embalse Riosequillo y de Buitrago, donde acabamos nuestra ruta.
Laguna de los Pájaros de Peñalara
Esta ruta por el mismo corazón del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, nos ofrece algunos de los lugares más auténticos y el mejor muestrario geomorfológico de las acciones glaciares de la Comunidad de Madrid.
La ruta se inicia desde el parking del puerto de Cotos. Nos dirigimos hacia la caseta de información del Parque Nacional y continúanos hacia el noreste por un camino ancho, que se interna en un bosque de pinos silvestres que nos conduce a la Fuente Cubeiro.
Seguidamente, nos encontramos con el “Mirador de la Gitana”, desde el cual podremos observar unas vistas espléndidas de la “Cuerda Larga”. Tras el mirador, llegamos a una edificación en la que podemos ver paneles informativos sobre el Parque Nacional. En este punto, se inician a mano derecha el sendero denominado RP3 y RP4, por el que continuaremos hasta toparnos con la bifurcación de éstos.
Una vez llegado a esta bifurcación, cruzamos el arroyo de Peñalara por un puente de madera, tras el cual continúanos por un sendero que asciende entre rocas, piornos y pequeños pinos silvestres retorcidos por las inclemencias y los rigores del clima a estas altitudes.
A medida que avanzamos vamos alternando diferentes lagunas y hoyas modeladas por la acción de los glaciares de circo, como el conjunto de cinco lagunas o la laguna de los claveles bajo el risco del mismo nombre. La vegetación a estas alturas se limita al piorno y las praderas alpinas, muy sensibles a la erosión por lo que es muy importante no salirse de los senderos.
Tras la laguna de los claveles ascendemos suavemente hasta alcanzar la laguna de los Pájaros.
Guardada por el Risco de los Pájaros y los contrafuertes que caen del macizo, que se reflejan en sus cristalinas aguas, la laguna se muestra colgada a modo de balcón natural con la grandiosidad del valle del Lozoya como telón de fondo.
Senda de la dehesa
La ruta parte de las antiguas eras del pueblo de El Atazar, hoy convertidas en un museo al aire libre, baja en dirección a las huertas y se solapa, girando a la derecha, con la senda de Gran Recorrido GR-88, que está señalizada con rayas blancas y rojas. La senda recorre el arroyo de la Pasada o Pasá a media ladera, manteniendo la cota, lo que hace muy cómodo el paseo. Tras cruzar un zarzo, la ruta entra en la Dehesa Boyal de El Atazar. Se vadea un arroyo y la senda sube durante unos 200 m dejando un pequeño chozo de piedra a la derecha. Tras desembocar en un camino más ancho el recorrido llega hasta una pista forestal. En este punto, la ruta gira a la derecha, separándose de la GR-88 y, tras cruzar una barrera, baja por el arroyo de la Pasá de vuelta a El Atazar.
La senda discurre en su totalidad por la Zona Especial de Conservación (ZEC) “Cuenca del río Lozoya y Sierra Norte” que forma parte de la Red Natura 2000. Se recorre parte de la Dehesa Boyal de El Atazar, catalogada como Monte de Utilidad Pública, y en la que se pueden observar quejigos, robles melojos, arces de Montpellier y fresnos, y un estrato arbustivo con especies como el majuelo, cornicabra y rosal silvestre, entre otras, que contrastan fuertemente con las laderas de jara y romero del entorno.
La actividad económica tradicional de El Atazar era agrícola; centeno, huertos y algún viñedo; y ganadera, caprino y ovino. Todavía se conservan algunos chozos de pastores a lo largo del recorrido. La dehesa boyal es un terreno comunal que era utilizado para alimentar al ganado de labor. En la actualidad ha perdido su función tradicional y tiene, fundamentalmente, un aprovechamiento cinegético ya que forma parte de la Reserva Nacional de Caza de Sonsaz.
Cerro del Salinero y Porrejón
El Porrejón es una de las atalayas más bonitas de la Sierra Norte pero suele pasar inadvertida debido a que no destaca dentro del precioso cordal en el que se ubica. Menos conocida que su vecina Peña la Cabra, esta cima nos permite ver con más detalle la Sierra del Rincón y la de Ayllón. La ruta que proponemos también nos permite conocer la dehesa de robles de La Hiruela o el bonito collado del Salinero, donde podremos observar aves como el roquero rojo.
Coemnzamos frente al ayuntamiento de La Hiruela, donde tenemos la Señal Vertical (S.V.) (SN65) y seguimos las indicaciones hacia Pto. de La Hiruela / La Puebla. Tras un breve tramo por carrera nos incorporamos a un camino que asciende por la loma de Los Raseros hasta una caseta de vigilancia de incendios donde se halla la S.V. (SN64), giramos hacia la izquierda hacia Puerto de La Hiruela. Alcanzamos el Puerto tras un breve tramo por carretera, justo allí seguimos las indicaciones de la S.V. (SN52) y continuamos hacia Collado del Salinero. Nos incorporamos a un sendero que remonta la loma del Cerro Salinero, una vez ganada altura el sendero sortea la cima del cerro por su ladera Sureste para descender suavemente al collado del Salinero. El collado es un lugar idílico que nos ofreces grandes panorámicas, un lugar ideal para observar algunas aves de montaña, como el roquero rojo. La S.V. (SN35), nos indica el sendero hacia el Pico Porrejón. El sendero asciende ahora de manera clara entre brezos hacia el pico, los afilados afloramientos de pizarra se elevan entre el brezo, dándole un carácter espectacular a la subida. Desde el Porrejón se nos abren unas vistas espectaculares. Hacia el Norte y hacia el Este la Sierra de Ayllón nos muestra sus salvajes cimas, comenzando por el Tres Provincias, junto al Puerto de Somosierra, destacan el pico del Lobo, el Cerrón o el cerro de la Calahorra. Hacia el Este, valles, barrancos y cimas como el Ocejón dominan la escena. Hacia el Oeste y hacia el Sur la Sierra del Rincón y la Sierra de Guadarrama completan esta magnífica visual en 360°. Descendemos por el mismo sendero hasta el collado del salinero, y al llegar a la S.V. tomamos el sendero hacia Dehesa de La Hiruela. Tras descender poco a poco por la ladera de Los Horcajos, el sendero gira y cambiamos de vertiente en el collado Hondo, por donde accedemos a la dehesa de La Hiruela, espectaculares rebollos nos acompañan todo el descenso por la dehesa. Tras cruzar la carretera, la senda de Fuente Lugar, nos conduce de regreso a La Hiruela.
Senderos hacia Ríos y Embalses
Refrescarse es clave en verano, y las rutas que llevan a ríos y embalses de la Sierra Norte ofrecen el plan perfecto. Disfruta de senderos que terminan en zonas de agua, donde podrás relajarte y disfrutar de un merecido descanso rodeado de naturaleza.
Caminatas al Amanecer y Atardecer
Para evitar las horas de mayor calor, la Sierra Norte ofrece caminatas al amanecer o al atardecer, momentos en los que el clima es más agradable. Estas rutas permiten disfrutar de paisajes iluminados por la luz suave y crear experiencias inolvidables en plena naturaleza.
Rutas en Bosques Sombríos y Frescos
Explora senderos que se adentran en bosques frescos y sombríos, ideales para disfrutar de la naturaleza sin preocuparse por las altas temperaturas. Estos caminos, rodeados de vegetación, ofrecen un ambiente relajante y perfecto para desconectar.
Caminos para la Observación de Flora y Fauna de Verano
El verano es una estación ideal para la observación de flora y fauna. Algunas rutas de la Sierra Norte permiten ver una gran variedad de especies en su hábitat natural, convirtiendo cada paseo en una experiencia educativa y enriquecedora.
Rutas para Toda la Familia
La Sierra Norte de Madrid cuenta con rutas veraniegas accesibles y seguras para todos los miembros de la familia. Estos senderos de baja dificultad son ideales para explorar la sierra con niños y personas mayores, ofreciendo un plan perfecto para disfrutar del verano en familia.