Rutas primavera
Rutas de Primavera en la Sierra Norte de Madrid
La primavera es la estación ideal para recorrer las rutas de la Sierra Norte de Madrid y sumergirse en paisajes llenos de color y vida. Entre caminos rodeados de campos florecidos y senderos con verdes intensos, cada paso invita a conectar con la naturaleza. El sonido de las aves y la frescura del ambiente primaveral crean una experiencia única en cada recorrido. Aquí encontrarás una selección de las mejores rutas primaverales para disfrutar del esplendor natural de la Sierra Norte.
Nuestras Rutas de Primavera
Vuelta al Cerro de El Cuadrón
Sencilla ruta que une las localidades de Garganta de los Montes y El Cuadrón, las cuales forman un solo municipio. Ambas localidades guardan bonitos rincones, destacando la arquitectura popular y la iglesia de Garganta.
Iniciamos nuestra ruta en la localidad de El Cuadrón, cerca de la entrada del pueblo se encuentra un cruce de la Red, donde vemos la señal vertical (S.V.) (SN100). Seguimos las indicaciones que nos dirigen hacia la Cañada Real Segoviana, dirección Garganta (por Cerro perdigón). Tras cruzar la carretera vemos el CEA Valle del Lozoya, donde podemos informarnos de los valores naturales y tradicionales del Valle. El camino asciende entre retamas y matorral bajo hasta un collado. En el cruce, seguimos las indicaciones de la S.V. (SN29) incorporándonos al camino de Garganta, hacia Garganta de los Montes. Continuamos ascendiendo junto a un pinar a nuestra izquierda, buscando un nuevo collado, las vistas hacia el Norte nos permiten ver todo el valle medio del Lozoya hasta Somosierra, hacia el Sur la Sierra de La Cabrera domina el paisaje. Una vez alcanzado el collado, se nos abren las vistas hacia el Valle Alto del Lozoya y hacia el municipio de Garganta. Una vez en Garganta, bajamos por una calle hasta un cruce de la Red de Caminos, donde encontramos la S.V. (SN21). Nos incorporamos al Camino de las Eras hacia El Cuadrón. El camino recorre la ladera del Cerro de El Cuadrón, lo que nos deja bonitas vistas del valle, y desciende suavemente hasta la carretera, la cual cruzamos y entre muros de piedra seca y callejas vecinales regresamos a El Cuadrón. Os recomendamos un paseo por Garganta de los Montes y El Cuadrón para disfrutar de la tranquilidad de estos municipios y de su arquitectura rural.
Horizontal Sur MTB
La Horizontal es una pista forestal que recorre la ladera Este de los Montes Carpetanos, desde Somosierra hasta el Puerto de Navafría o Lozoya (50km). Este camino forestal se caracteriza por la elevada altura a la que transita (una altura media de 1600m y una máxima de 1850m) y las espectaculares vistas que ofrece sobre el valle del Lozoya y la Sierra Norte. Además, nos ofrece la oportunidad de asomarnos varias veces hacia la vertiente oeste, hacia la meseta segoviana. En esta ocasión, recorremos la mitad Sur, haciendo una circular y regresando por la zona baja de la ladera.
Partiremos de Lozoya, junto al cementerio viejo tenemos la Señal Vertical (S.V.) (SN125), y nos dirigiremos por el Camino del Valle hacia Pinilla / Alameda, en apenas 500m en la S.V. (SN28), nos incorporamos al camino del carretero, dirección Lozoya / Camino horizontal. Tras dejar atrás Lozoya por la carretera que sube al Pto. de Navafría, tomamos un camino que sale a nuestra derecha y que tras una dura ascensión de 600m de desnivel nos deja en la Horizontal. Justo en el cruce, seguimos las indicaciones de la S.V. (SN51), incorporándonos a la Horizontal hacia Pto. de Linera / Pto. de Peñaquemada. Ahora toca relajarse un poco tras la dura subida, en general, ahora nuestro camino va descendiendo de manera tendida, aunque también tendremos subidas. El paisaje es grandioso, el valle del Lozoya y las cumbres de la Sierra se dominan desde nuestra posición donde los pinares se alternan con piornales y zonas despejadas en las proximidades del cordal. Pasamos por el histórico puerto de Linera, para antes de llegar al de Peñaquemada, en la S.V. (SN54), abandonar la Horizontal, para incorporarnos al camino de Braojos, dirección Braojos / Villavieja. Un vertiginoso descenso, a través de un denso pinar, nos conduce hasta el refugio forestal del Santuy y un poco más adelante, llegamos a la S.V. (SN53), donde nos dirigimos hacia Villavieja / Gascones (por Villavieja). Continuamos descendiendo ahora por una dehesa de robles para llegar a una antigua estación de tren donde nos incorporamos a una carretera, poco después llegamos a Villavieja. En Villavieja, desde SN74, continuamos dirección Pinilla / S. Mamés. Poco después en una zona de prados encontramos otra S.V. (SN41), en este caso nos dirigimos hacia S. Mamés por el camino de la Nava. Una vez en S. Mamés tomamos la carretera M634 hacia Navarredonda. En Navarredonda, en SN124, continuamos hacia Portachuelo / Gargantilla. El camino asciende entre robles hasta el alto del Portachuelo para descender con unas impresionantes vistas del alto valle del Lozoya y del embalse de Pinilla hasta Lozoya donde acabamos nuestra ruta.
Ermita de Nazaret
La Ermita de Nazaret es una de los paseos imprescindibles en nuestra visita a Montejo de la Sierra. Las primeras referencias a este templo figuran en el tratado de caza más famoso de toda la Edad Media, Las Monterías de Alfonso XI, escrito en el siglo XIV. Donde dice que se extendían las “armadas” (cazadores) y las “vocerías” (ojeadores) en el Redondiello (hoy Redondillo) de la dehesa de Santa María, pegada a Nazaret, hasta el collado de Jarama para cazar el oso en verano y el puerco (jabalí) en invierno.
La ermita se erige en lo alto de un monte desde el que se disfruta de unas magníficas vistas de todo el valle y de unos atardeceres únicos.
Desde la Plaza de la Fuente en Montejo, donde podemos ver la Señal Vertical (S.V.) (SN75), partimos en dirección Ermita de Nazaret. En esta plaza se ubica la fuente de los tres caños, construida en el siglo XIX pero inaugurada por Clara Campoamor en 1927 y que sirvió hasta no hace tanto de abrevadero para el ganado. Descendemos hasta la Ermita de la Soledad (siglo XVI). Tomamos la calle que baja y que nos deja en una pasarela que cruza el rio de la Madre. A partir de aquí comenzamos la subida, atravesando las grandes praderas que albergaban los linares. Desde lejos ya vemos la silueta de la Ermita en lo alto de un cerro. Una vez en la Ermita, podemos contemplar las bonitas panorámicas que nos ofrece desde su privilegiada atalaya.
Desde este lugar, os invitamos a completar esta ruta a través de unas preciosas vías pecuarias. Tomamos el camino de grava que sale hacia el Norte desde el lateral de la Ermita, atravesamos un zarzo y llegamos a un cruce donde se ubica la S.V. (SN80), tomamos el camino que se dirige a Prádena / Montejo (por cordel del calvario). Nos adentramos en una amplísima vía pecuaria, delimitada por trabajados muros de piedra seca que nos deja en la carretera de Puebla. Nada más cruzar, vemos la S.V. (SN137) y continuamos por el camino de los cañuelos, dirección Prádena / Montejo. Tras rebasar un arroyo y remontar la ladera, caminamos por amplias praderas, salpicadas de algunos de rodales de robles y rosales silvestres. Descendemos suavemente, hasta alcanzar el arroyo de los santillos. El camino, ahora en subida, nos conduce a la carretera de Puebla, y continuamos por el Cordel del Calvario, dirección Montejo / Horcajuelo, a la derecha, según nos indica la S.V. (SN148). Tras un pequeño tramo por la acera, nos incorporamos a un camino que serpentea entre robles y que nos conduce a una amplia pradera, que recorremos, nada más internarnos en ella, por la derecha. Un poco más adelante, ya vemos Montejo, hacia donde nos dirigimos.
Senda de la dehesa
La ruta parte de las antiguas eras del pueblo de El Atazar, hoy convertidas en un museo al aire libre, baja en dirección a las huertas y se solapa, girando a la derecha, con la senda de Gran Recorrido GR-88, que está señalizada con rayas blancas y rojas. La senda recorre el arroyo de la Pasada o Pasá a media ladera, manteniendo la cota, lo que hace muy cómodo el paseo. Tras cruzar un zarzo, la ruta entra en la Dehesa Boyal de El Atazar. Se vadea un arroyo y la senda sube durante unos 200 m dejando un pequeño chozo de piedra a la derecha. Tras desembocar en un camino más ancho el recorrido llega hasta una pista forestal. En este punto, la ruta gira a la derecha, separándose de la GR-88 y, tras cruzar una barrera, baja por el arroyo de la Pasá de vuelta a El Atazar.
La senda discurre en su totalidad por la Zona Especial de Conservación (ZEC) “Cuenca del río Lozoya y Sierra Norte” que forma parte de la Red Natura 2000. Se recorre parte de la Dehesa Boyal de El Atazar, catalogada como Monte de Utilidad Pública, y en la que se pueden observar quejigos, robles melojos, arces de Montpellier y fresnos, y un estrato arbustivo con especies como el majuelo, cornicabra y rosal silvestre, entre otras, que contrastan fuertemente con las laderas de jara y romero del entorno.
La actividad económica tradicional de El Atazar era agrícola; centeno, huertos y algún viñedo; y ganadera, caprino y ovino. Todavía se conservan algunos chozos de pastores a lo largo del recorrido. La dehesa boyal es un terreno comunal que era utilizado para alimentar al ganado de labor. En la actualidad ha perdido su función tradicional y tiene, fundamentalmente, un aprovechamiento cinegético ya que forma parte de la Reserva Nacional de Caza de Sonsaz.
Transcarpetana
Esta es una ruta que si te apasiona la montaña, no te puedes perder. Todo un reto, recorrer toda la cuerda de los Montes Carpetanos y el Macizo de Peñalara…por todo lo alto!
El recorrido no pasa por ninguna población ni por ningún establecimiento donde podamos adquirir víveres o pernoctar. El único lugar, algo humanizado, a parte del principio y final, esta en el Puerto de Navafría, pero ojo, aquí tampoco hay ningún establecimiento, solo una carretera. Si decidimos dividir la travesía en dos, es el lugar más apropiado, al estar a pie de ruta y además cuenta con un aparcamiento. Dicho esto, la travesía requiere hacer vivac y llevar nuestros víveres para realizarla de manera completa o bajar a los pueblos que se situan al pie de ambas vertientes para pernoctar y reabastecerse.
Recomendamos comenzar en Somosierra, para ir «in crescendo» en espectacularidad y altura. Somosierra es una bonita población de montaña, que se halla junto al estratégico Puerto de Somosierra. Desde aquí tomamos el PR que no abandonaremos hasta el macizo de Peñalara, la señalización es bastante escasa, en algunos sitios casi nula, pero la orientación no presenta dificultades, básicamente es mantenerse en el cordal toda la travesía.
La ruta mantiene una altura media de unos 1900m por lo que las espectaculares vistas hacia las dos vertientes, están aseguradas. Hacia el Oeste la llanura segoviana se pierde en el horizonte, hacia el Este, el valle del Lozoya, la Sierra de Ayllón y frente a nosotros la linea de cumbres de los montes carpetanos rematada por el macizo de Peñalara.
Estas montañas, histórica frontera natural entre los reinos árabes y cristianos y entre las poblaciones que se sitúan a ambas vertientes, poseen un gran número de puertos con una gran solera, el puerto de La Acebeda, por donde pasa la cañada real segoviana y que ha visto pasar millones de cabezas de ganado, el pto. de Peñaquemada, el pto. de Linera, el pto de Malangosto, donde el arcipreste de Hita tuvo sus más y sus menos con la feroz portazguera o el pto. del Reventón que ha visto pasar caballeros y clérigos entre el Monasterio del Paular y el Palacio Real de la Granja de San Ildefonso…en fin una buena muestra de pasos históricos.
Es fácil también observar multitud de restos de las antiguas majadas de los pastores que pasaban el estío en estas montañas con su rebaño, además de numeroso construcciones de la Guerra Civil.
La mayor parte del camino transita por el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, al que accedemos a partir del Puerto de Linera. En la última parte de nuestro recorrido, a partir del puerto del Reventón, nos adentramos en el macizo de Peñalara, aquí tenemos dos opciones, seguir por el cordal y alcanzar la cumbre de Peñalara y bajar por Dos Hermanas al puerto de Cotos o sin abandonar el PR, llegar al puerto de Cotos pasando por las lagunas de Peñalara.
Secretos del Valle Medio del Lozoya
Invitamos a descubrir a través de esta ruta algunos secretos fuera del ámbito turístico de la Sierra Norte. Los pueblos del Valle medio, son un auténtico refugio de tranquilidad, con una naturaleza exuberante que nos permiten realizar rutas de pueblo a pueblo como esta que nos ocupa y descubrir lugares poco conocidos.
Siguiendo las indicaciones de la Señal Vertical (S.V.) (SN73), situada en la Plaza del Sol de Braojos, nos dirigimos hacia Erta. del Buen Suceso / La Serna. Tras un breve tramo por carretera, nos incorporamos a un camino que en pocos metros nos acerca a la bonita Ermita del Buen Suceso, situada en un bello lugar. El camino entre paredes de piedra seca se interna en una zona de naturaleza exuberante donde nos encontramos con una pequeña y escondida laguna temporal. Tras pasar una cancela entramos en una zona despejada de matorral bajo donde tomamos una pista de zahorra blanca, justo al incorporarnos a esta pista podemos ver un bunker de la Guerra Civil frente a nosotros. El camino nos deja poco después en la Serna del Monte. En la S.V. (SN107), seguimos las indicaciones hacia Gascones / Buitrago. Tras un pequeño tramo por carretera, tomamos un camino que atraviesa una pradera hasta salir de la misma a un camino de servicio paralelo a la autovía, poco después nos topamos con la S.V. (SN105), donde nos incorporamos al camino de Gascones. Este bello camino vecinal entre muros de piedra seca nos deja tras un corto trayecto en la entrada del municipio. Junto a la carretera vemos una cartelera de Carpetania y frente a ella una S.V. (SN103). Nos incorporamos al Camino de Braojos, otro camino tradicional que nos brinda bellas vistas de Braojos a medida que nos acercamos, localidad posada a los pies de los Montes carpetanos y rodeado de bosques y dehesas. Os recomendamos visitar la iglesia de San Vicente Mártir, una obra maestra conocida como la Catedral de la Sierra Norte.
La Chorrera de San Mamés
Ruta que nos conduce a uno de los saltos de agua más espectaculares de la Comunidad de Madrid. La opción que os proponemos es un recorrido circular que ademas de la Chorrera, nos permite visitar el bonito pueblo de Navarredonda y regresar al inicio atravesando un magnifico robledal.
Comenzamos la ruta en la valiosa iglesia de San Mamés, una de las joyas arquitectónicas de la Sierra Norte, cuyos orígenes se remontan al s.XII. Frente a la iglesia parte un camino, donde vemos un cartel de la quesería artesanal Santo Mamés, hacia la cual nos dirigimos. La quesería bien merece una parada para aprovisionarnos de un buen queso artesano de pura leche de cabra del Guadarrama y de vaca alpina, y de paso poder ver como lo elaboran
Pasada la quesería el camino comienza a ascender de manera más evidente, a nuestro alrededor vemos algunas manchas de roble. Después de un par de revueltas, remontamos la ladera de la loma de las Tejoneras, y accedemos al pequeño y profundo valle que forma el arroyo del Chorro. Más abajo oímos el sonido que produce el caudal del arroyo.
El camino se dirige a un frondoso pinar, tras atravesarlo continuamos por un sendero que, entre rocas, retamas, cantuesos y escaramujos, va bordeando la ladera. Ya escuchamos el estruendo del agua procedente de la chorrera y poco después la divisamos.
La chorrera de San Mamés es un salto de agua espectacular de unos 30 metros, que forma el arroyo del Chorro y que culmina en un tobogán que hace saltar el agua hacia arriba. Es considerado el salto de agua más grande de la Comunidad de Madrid.
En este momento podemos optar por volver por el mismo camino o continuar hacia Navarredonda. Si optamos por continuar, el sendero desciende entre manchas de robles por terreno arbustivo hasta alcanzar las callejas entre muros de piedra que nos conducirán a Navarredonda.
Cruzamos el pueblo y nos adentramos en una zona de robledal que se espesa aún más tras cruzar una carretera. Bajo la sombra de los robles el camino confluye con la carretera M-634 que nos conduce de vuelta a San mamés.
Paisajes de Agua y Jara
La comarca de la Jara, un territorio que comprende localidades como Berzosa de la Jara, Robledillo de la Jara o Cervera de Buitrago, se encajona entre la sierra de la Puebla y el embalse de El Atazar. En esta zona el paisaje está dominado por grandes extensiones de jara pringosa o ládano, arbusto de hasta 2,5 m de altura, cuyas hojas, alargadas y estrechas están abundantemente impregnadas de una sustancia pegajosa, el ládano, resina fuertemente olorosa, que les da un aspecto brillante y se adhiere fácilmente a las manos y ropa. Sus flores son muy grandes (10 cm) con cinco pétalos blancos que en la época de floración, es todo un espectáculo, dando la sensación que estamos ante un paisaje nevado.
Comenzamos nuestra ruta junto a la señal vertical (S.V.) SN79, junto a la iglesia S. Pedro Apóstol, y nos dirigimos hacia Cervera de Buitrago. Poco después de salir del pueblo, la jara toma protagonismo, abarcando el paisaje. Tras cruzar un pequeño arroyo ascendemos una loma, desde su suave cima, inundada de jaras, contemplamos el embalse de El Atazar, el pantano de más capacidad de la Comunidad de Madrid y posada junto a su orilla, la localidad de Cervera de Buitrago, hacia donde nos dirigimos.
Una vez en Cervera de Buitrago, seguimos las indicaciones de la S.V. SN10, hacia presa de El Villar. El camino bordea el embalse, dejándonos postales muy marineras con los barcos fondeados en el puerto deportivo. El camino se interna en una pequeña dehesa, tras la cual entramos en un terreno despejado donde van ganando protagonismo las jaras. Más adelante cruzamos un arroyo, y después la carretera M-127. El camino paralelo a la carretera y jalonado de jaras, nos deja en la S.V. SN92. Desde aquí tomamos el camino de Robledillo, un camino de zahorra rodeado de jaras. Antes de subir hacia Robledillo, os recomendamos acercaros a la presa de El Villar, para contemplar el angosto barranco por donde corre al agua hacia el Atazar.
Senda de los prados
La ruta se inicia en la esquina de las calles Iglesia y Pozas, cruza la Plaza de Las Arcas y sigue por la calle del Pozo hasta dejar atrás las últimas casas del pueblo de Cervera de Buitrago. Se llega a una encrucijada de caminos, bajo un tendido eléctrico, y la senda continúa recto por la vía pecuaria Colada de la Caleriza, dejando la senda del Genaro y la antigua carretera a El Atazar a mano izquierda. El camino se adentra por un pequeño quejigar, catalogado como Monte Preservado, en el que hay varias señales y carteles informativos. A partir del último de estos carteles, referido al paisaje, la ruta toma una estrecha senda que baja al arroyo de Valdehierro que cruza por una pasarela de madera, aguas abajo de un dique de contención de sedimentos. Se atraviesan antiguos campos de labor, hoy cubiertos por extensos jarales, y se deja atrás un abrevadero. Finalmente se llega al arroyo del Vallejo del Saz y a un segundo dique de contención de sedimentos. El regreso se hace por el mismo camino.
El paisaje se caracteriza por la presencia de un denso matorral de jaras y romero y, en las zonas más húmedas, zarzas, rosales y majuelos con sauces, fresnos, quejigos y robles aislados. Es el resultado de siglos de prácticas agrícolas y ganaderas que deforestaron el territorio y cuyo abandono ha propiciado el crecimiento de este tipo de matorrales sobre unos suelos muy pobres. Otra de las características de esta ruta son los diques de contención construidos en los arroyos Valdehierro y Vallejo del Saz, que permiten que los sedimentos más gruesos que llegan arrastrados por el agua se depositen y no lleguen al embalse de El Atazar. También se puede observar un colmenar tradicional construido con trocos huecos de árboles, lajas de piedra e incluso chapas de metal. Destacan en algunos puntos del recorrido las vistas sobre el embalse de El Atazar.
Camino Natural del Valle del Lozoya. Accesible
Este Camino Camino Natural del Valle del Lozoya se compone de una ruta principal y seis itinerarios complementarios, que ofrecen al viajero la posibilidad de acercarse a conocer el Valle del Lozoya, un entorno salpicado de ermitas ocultas entre pinares centenarios, que cuenta con la presencia constante del río Lozoya, y una rica biodiversidad en la que destacan especies tan amenazadas como el águila imperial (Aquila adalberti) o la Graellsia, una mariposa nocturna única en el mundo.
Este tramo accesible cuenta con la presencia constante del rio Lozoya, recorriendo la orilla del pantano de Pinilla.
Otro importante recurso patrimonial asociado a esta ruta es el Yacimiento Arqueológico Valle de los Neandertales, en el término municipal de Pinilla del Valle.
Consulta la ficha completa de especificaciones de accesibilidad AQUÍ
(Informe realizado por la entidad INFINIA, noviembre 2021)
Camino Natural del Valle del Lozoya
Este Camino se compone de una ruta principal y seis itinerarios complementarios, que ofrecen al viajero la posibilidad de acercarse a conocer el Valle del Lozoya, un entorno salpicado de ermitas ocultas entre pinares centenarios, que cuenta con la presencia constante del río Lozoya, y una rica biodiversidad en la que destacan especies tan amenazadas como el águila imperial (Aquila adalberti) o la Graellsia, una mariposa nocturna única en el mundo.
El Camino comienza en el Puente del Perdón, en Rascafría, construido en el siglo XVIII. Desde este punto parte también el primero de los ramales (Ruta de los Batanes).
La ruta principal parte del Paular a Rascafría, y continúa hacia Oteruelo, Alameda del Valle, Pinilla del Valle, Lozoya, Garganta de Los Montes, El Cuadrón y Buitrago del Lozoya.
Consta de varios ramales como el de los Batanes, el de la Ermita de Santa Ana, el de la Ermita de la Concepción, la ermita de la Fuensanta, el ramal de Canencia o el que se dirige a la Ermita de los Prados. La ruta con la presencia constante del rio Lozoya, recorre también la orilla del pantano de Pinilla y nos brinda la oportunidad de conocer algunas muestras de arquitectura civil histórica asociada al rio como el ya mencionado Puente del Perdón (en el Paular) o el Puente del Congosto (Lozoya).
Otro importante recurso patrimonial asociado a esta ruta es el Yacimiento Arqueológico Valle de los Neandertales, en el término municipal de Pinilla del Valle.
Es un recorrido ideal para hacer en familia, pudiendo recorrer pequeños tramos de un pueblo a otro, a pie o en bicicleta. Pasando por praderas junto al Lozoya, fresnedas, puentes, los bonitos pueblos del Valle del Lozoya, siempre rodeado de las grandes alturas del Macizo de Peñalara, la Cuerda Larga, los Altos del Hontanar o los montes Carpetanos.
La longitud de la ruta principal desde El Paular (Rascafría) hasta El Cuadrón es de 31,7 km. si continuamos hasta Buitrago del Lozoya habría que añadir 7,2 km.
Es una bonita ruta para hacerla por etapas, pernoctando en cualquiera de los bonitos pueblos serranos por los que discurre está ruta y conocer más de cerca la cultura, el patrimonio o la gastronomía de la zona.
Senda del Genaro. GR300
Dentro de la Red de Sendas Verdes de la Comunidad de Madrid, “La Senda del Genaro” con sus 70 kilómetros de recorrido se caracteriza por ser la que representa mayor longitud en su trayecto. Está clasificada como Ruta de Gran Recorrido (GR 300) por la Federación Española de Montañismo. Su trazado discurre en el entorno que rodea el embalse del Atazar, el de mayor capacidad dentro de la Comunidad de Madrid.
La Senda se caracteriza por los valores etnográficos y ambientales que se aprecian a lo largo de la misma. De gran interés son las construcciones hidráulicas asociadas al suministro de agua desde el embalse, las vías pecuarias llenas de historia, los paisajes abruptos y llenos de contrastes cromáticos y una gran variedad rocas, flora y fauna.
La Senda del Genaro es un gran itinerario ideal para hacerlo por etapas y pernoctar en algunos de los pueblos por los que pasa la senda, para así poder conocer e integrar el espíritu de estos pueblos y esta comarca con una personalidad única.
El recorrido está íntegramente marcado con marcas de GR (blancas y rojas), perteneciendo este recorrido a la ruta homologada por la FEDME GR-300.
También existen variantes para BTT en los tramos donde no se puede compatibilizar el senderismo con la bicicleta. Las variantes solo tienen indicadores direccionales en el arranque de cada tramo y en el entronque con el recorrido original.
Las épocas más recomendables para recorrer la Senda son la primavera, cuando las laderas se cubren con los mantos blancos de flores de la jara pringosa y el otoño con la explosión de color de los árboles caducifolios.
Ruta del Banco
Esta ruta circular parte de la Plaza de Nuestra Señora del Carmen, junto al Ayuntamiento, tomando en dirección norte la calle del Llano hasta que dejamos el pueblo atrás y comenzamos la subida hacia la Cañada Real Segoviana por un tramo del GR10. Una vez llegados a la cañada atravesamos y continuamos la ascensión montaña arriba hasta llegar a la Fuente Comenzuela donde el camino gira a la izquierda limitando con el pinar. La senda nos lleva por las laderas del Mondalindo pasando entre el Cancho de la Pila (donde se encuentra la Cabeza de Piedra) y la Peña de la Cabra hasta que llegamos al Cancho del Mondalindo. Desde aquí tenemos amplias vistas hacia el sur del municipio apreciándose las canteras de granito y los antiguos huertos de la vega del Arroyo Albalá.
La senda continúa ascendiendo entre matorral de alta montaña hasta llegar al Cancho de Las Hornillas donde se encuentra el banco de piedra más alto de la Comunidad de Madrid (1850m) desde el que se disfrutan de espectaculares vistas en todas las direcciones destacando al oeste los Montes Carpetanos y el Valle del Lozoya, al este el Pantano de El Atazar y al sureste el pueblo de Valdemanco y la roca granítica de la Sierra de La Cabrera.
El descenso se realiza continuando la senda hacia el noreste hasta que llegamos a la parte más alta del pinar y desde ahí bajamos entre pinos hasta llegar al camino forestal. Desde aquí la pista nos lleva hasta la Fuente de la Pedriza del Comedero y continúa hasta el límite municipal a la altura del puerto del Medio Celemín, desde el que descendemos hasta encontrarnos nuevamente con la Cañada Real. La parte final de la ruta para por la Fuente del Collado bordeando muros de piedra de huertas y prados entre roble melojo, fresnos y tomillares, hasta descender hacia el pueblo, donde podremos reponer fuerzas en cualquiera de nuestros restaurantes y asadores, siendo el cabrito el plato estrella de la cocina local.
Senda Matambre
El Valle de Matambre fue conocido primeramente como valle del paraíso (Privilegio de la bolsilla, 1206) y posteriormente como garganta hermosa (Libro de la montería, 1350). En la actualidad el nombre de «arroyo la garganta» aún se conservan en alguno de sus tramos, En las ordenanzas de la villa y tierra (1567) se prohibió la entrada de vacas de la garganta, debido a lo codiciada de aquélla.
A lo largo de esta senda nos acompañará el arroyo del Zarzoso, que nace en el «Borrocazo» y desemboca en el arroyo de la Garganta. En este último tramo la cañada se estrecha y se pierde un poco debido a la vegetación: jabinos (enebros rastreros), retamas, acebos y helechos, los cuales se usaban antiguamente para chamuscar los pelos de los gorrinos y tapar también los montones de patatas para su conservación.
Durante siglos, el aprovechamiento de los recursos forestales del monte contribuyó al sustento de los vecinos de Villavieja. Para ello cortaban las matar a matarrasa sin dejar resalvo alguno,
Si nos adentramos un poco en el monte, veremos alguna carbonera fácil de distinguir por haber una pequeña plataforma, carecer de vegetación y tener una tierra muy negra.
Situada a mitad de la senda, se halla la piedra de los «mil hombres» porque, según la leyenda, la subieron mil hombres desde el río para colocarla donde está haciendo pared. Las paredes de piedra seca salpican toda la sierra para proteger los sembrados y prados del ganado. El sistema de construcción era de dos hilos y se remataba con una losa más grande que abarcaba toda la pared que se llama cobertera o cobija. Igualmente se construían majadas, corrales y chozos repartidos por el entorno.
Collado de las Dehesilla
Partiendo de la Cebollera nueva, un suave cordal de redondeadas cumbres recorre de Norte a Sur la Sierra del Rincón, “arrinconando” los pueblos de Horcajuelo, Montejo y Prádena. Este cordal acoge dos pasos importantes, por un lado el puerto de Horcajuelo por donde transita la carretera que une Horcajo y Horcajuelo, por otro lado el collado de la Dehesilla, por donde cruza un bonito sendero que une Madarcos y Prádena, todos estos están incluidos Reserva de la biosfera de la Sierra del Rincón, excepto Horcajo. El collado nos deja unas preciosas vistas de la Sierra del Rincón y de los pueblos que se asientan a ambos lados del collado.
Partiendo de Madarcos seguimos las indicaciones de la señal vertical (S.V.) SN31, hacia collado de la Dehesilla. Tras un breve tramo por la carretera nos incorporamos a un camino que traviesa la dehesa de fresnos de Madarcos, una dehesa muy abierta con bonitos ejemplares de fresnos. Ya estamos a los pies de la ladera del collado, el sendero asciende dibujando amplias diagonales, justo antes del collado atravesamos unas bonitas praderas. El collado está poblado de robles, y si tenemos tiempo podemos ascender al pico de la Dehesilla que queda a nuestra derecha. Desde el collado tenemos unas bonitas vistas, hacia el Oeste, tenemos Madarcos, cabeza de Piñuecar, un cerro aislado en cuya falda se asienta Piñuecar, al fondo, los montes carpetanos y el macizo de Peñalara dominan la escena. Hacia el Este los pueblos de Prádena, Horcajuelo y Montejo se posan sobre el amplio valle que se asienta entre la Sierra de la Puebla, que tenemos al fondo y la cabecera del valle formada por la cebollera nueva, el collado del mosquito y Sierra Escalba.
Nuestro descenso dibuja una amplia diagonal por la ladera, hasta un abrevadero, justo después atravesamos una cancela y tomamos el camino hacia nuestra izquierda, tras pasar un zarzo (cancela) nos topamos con la S.V. (SN32). Nos dirigimos a Prádena y descendemos por una amplia vía pecuaria hasta el arroyo de la Garita. Tras cruzar el arroyo, solo nos queda remontar la ladera hasta el pueblo, en el que entramos por una calleja rodeada de huertas.
Prádena del Rincón es un bonito pueblo serrano, con una cuidada arquitectura tradicional, donde destaca la iglesia de santo Domingo de Silos, que guarda una necrópolis de tumbas antropomorfas excavadas en la roca, además de otros interesantes tesoros.
Senda para todos. Redueña
La Senda para Todos es un recorrido sin apenas desnivel con un trazo firme, que permite el acceso a personas con movilidad reducida o en silla de ruedas. Los contenidos de los paneles están adaptados para las personas invidentes, contextos en braille y volúmenes en relieve para que puedan conocer la riqueza ambiental de la dehesa boyal de Redueña. La dehesa boyal constituye uno de los mejores ejemplos de bosque mediterráneo de la Sierra donde crecen quejigos, encinas, o enebros de la Miera entre otras especies.
Los cerros de los Altos del Hontanar
Este cordal, que se escinde de la Sierra de la Morcuera, pone coto al Valle alto del Lozoya en su lado Sureste, y se extiende hacia el Norte dejándonos unas increíbles vistas a ambos lados. Sobre este cordal se alzan varias montañas de mediana altitud como La Cachiporrilla, El Cerro del Águila o El Espartal.
La ruta que os proponemos parte de la bonita localidad de Pinilla del Valle, donde es posible visitar el conjunto arqueológico del Valle de los Neandertales, y asciende por un hermoso robledal al collado del Portachuelo. Este collado se rodea de las cumbres del Cerro del Águila y La Cachiporrilla, verdaderas atalayas desde donde contemplar el Valle Del Lozoya, y todas las majestuosas montañas que rodean el valle.
Pueblos de la Vega del Jarama
La vega del Jarama constituye una de las singularidades geográficas y naturales de la Sierra Norte de Madrid. Esta vega constituye una llanura alomada donde se cultivan principalmente cereales aunque en ella también tienen cabida vides u olivos. Entre las peculiaridades geográficas destacamos la naturaleza caliza del terreno, en contraste con los materiales de los que se componen los relieves de la Sierra Norte, principalmente gneis y pizarras. Entre las naturales podemos destacar que este ecosistema es la guinda del pastel a la variada biodiversidad
que caracteriza a la Sierra Norte. Aquí podemos observar aves esteparias como la avutarda o el aguilucho cenizo, en contraste con aves de alta montaña como el pechiazul o el buitre negro que podemos encontrar en otras áreas de la Sierra Norte. Comenzamos nuestra ruta en Patones de Arriba, pueblo con una cuidada arquitectura rural. Bajando por la carretera, encontramos la Señal Vertical (S.V.) (SN63), y continuamos bajando en dirección Patones de Abajo / Torremocha, dirección que seguimos en las dos siguientes S.V. Tras la tercera S.V. nos incorporamos a un camino que baja por la zona más angosta del barranco calizo, y que nos deja prácticamente en Patones de Abajo. Junto a un parque vemos la S.V. (SN8), continuamos en dirección Torremocha / Torrelaguna. Tras cruzar Patones, salimos por el camino de las huertas a la zona de cultivos, en nuestro camino podemos ver campos dedicados al cereal, olivos y vides. Os recomendamos un paseo por Torremocha, un bonito pueblo en el que podemos visitar un museo de la agricultura, fruto de la estrecha relación de Torremocha con esta labor. Siguiendo las indicaciones de la S.V. (SN83) nos dirigimos a Torrelaguna / El Espartal por el camino de las lagunas altas. El camino ahora dominado por las
extensiones dedicadas al cereal, remonta una loma, donde se halla la S.V. (SN144). Tomamos el camino que sale a nuestra derecha hacia Torrelaguna / Redueña. Desde aquí podemos ver el municipio de Torrelaguna. Esta zona alomada es un buen lugar para observar aves como el aguilucho cenizo o la avutarda. Torrelaguna es un pueblo con un destacado patrimonio artístico por lo que os recomendamos una detenida visita por sus calles y plazas.
Ruta de los oficios
La Ruta de los Oficios se inicia junto a la rotonda de entrada al pueblo de Pinilla del Valle, donde, muy cerca del panel informativo de la ruta, podremos admirar algunos útiles empleados en la antigua fragua y el potro de herrar. Muy próximos están los restos de la calera lugar en el que se obtenía la cal necesaria para la construcción. Desde este punto, la ruta discurre paralela al arroyo de los Hoyos, curso de agua que atravesamos mas adelante por un puente. Poco después, cruzaremos la carretera M-6o4 por un antiguo túnel.
Siguiendo las balizas, y ascendiendo junto al cauce del arroyo de los Hoyos, alcanzaremos el molino del Navazo hoy restaurado y acondicionado por el Ayuntamiento, y que bien merece una visita para conocer el antiguo oficio de los molineros.
En la bifurcación posterior al molino, giraremos a la derecha y llegaremos al lugar en el que se ubicaba la tejera, donde nos
encontramos un panel explicativo sobre la fabricación tradicional de tejas. La ruta se interna después en un precioso melojar, donde unas señales en los arboles nos indicaran la dirección a seguir. Otro nuevo panel nos explicara las labores del agente forestal.
El recorrido continua por una pista (el camino de la Marotera) y tras una gran curva a la izquierda, de nuevo se interna en el bosque, descendiendo hasta la majada, un antiguo chozo de pastores. La siguiente parada la haremos en la carbonera y descubriremos coma se hace el carbón.
Tras volver por el camino de la manotera y disfrutar de unas estupendas vistas, nos encontraremos con el último panel, junto a la pared seca, desde donde en seguida llegaremos de nuevo al molino, continuando el camino de vuelta.
La Maleza y senda del Jarama
La Hiruela es uno de los pueblos más idílicos de la Sierra Norte de Madrid, posado en una loma sobre el rio Jarama y rodeado de montañas y frondosos bosques de roble ofrece unas vistas increíbles. Su cuidada arquitectura rural, invita a pasear sosegadamente por su núcleo urbano y disfrutar de sus calles y plazas. La Hiruela está íntimamente ligada al rio Jarama, dos molinos aprovechaban la fuerza de sus aguas para moler el grano, os proponemos una ruta para conocer el entorno de la Hiruela y como no, el rio Jarama.
Comenzamos la ruta frente al ayuntamiento, donde se ubica la Señal Vertical (S.V.) (SN65), y nos dirigimos por la C/ Enmedio hacia Pto. de La Hiruela / La Puebla. Salimos del pueblo y tras un tramo por la carretera, nos incorporamos a un camino que asciende por la loma de Los Raseros, hasta llegar a una caseta de vigilancia forestal, junto a la que se ubica la S.V. (SN64). Nos incorporamos al Camino de la Maleza, hacia Pto. de El Cardoso. La pista recorre la ladera del Cerro de La Maleza, atravesando un frondoso pinar, donde podemos ver algunos acebos en el sotobosque, más bajo queda el río Jarama. El camino se adentra en zonas de vaguada, para asomarse de vez en cuando al valle que forma el Jarama, en la ladera opuesta asoma el pueblo de El Cardoso, en la vecina Guadalajara, ya que el Jarama hace de frontera natural entre las dos provincias. Nuestros pasos nos conducen al Puerto de El Cardoso, cruzamos la carretera y seguimos las indicaciones de la S.V. (SN38), Senda del rio Jarama hacia La Hiruela. Nos dirigimos hacia el pinar, y descendemos hasta la carretera, cruzamos y continuamos por un camino desdibujado que desemboca en una pista forestal a la que nos incorporamos hacia la derecha en el sentido de nuestra marcha. La pista, continua por el pinar, hasta transformarse en un sendero que desciende hasta la orilla del rio Jarama. A partir de aquí el sendero es un espectáculo natural en cualquier época. Alisos, sauces, fresnos, abedules y hasta algún haya acompañan a este jovencísimo rio Jarama. Las partes más frondosas se alternan con idílicas praderas junto al rio que invitan a sentarse y contemplar el paisaje. El sendero a veces junto al rio, otras veces remontando la ladera, nos deja en el puente de El Cardoso, y nos incorporamos al sendero que asciende hacia la Hiruela, a la derecha según nuestra marcha.
Senda del Puerto Linera
Desde el Puerto Linera, a 1834m de altitud, se divisa parte del Valle del Lozoya, la sierra de la Cabrera, destacando el Pico de la Miel, el embalse de Riosequillo, Buitrado y Villavieja. A nuestra espalda está la provincia de Segovia, pudiendo ver entre otros, el pueblo de Matabuena. El nombre «linera» se debe quizá a la gran cantidad de lino que se comercializaba desde la comarca de Buitrago hasta los pueblos de Pedraza y alrededores. Ya se cita en un documento del año 1134, privilegio de repoblación de Alfonso VII como topónimo de demarcación del territorio; e igualmente se cita en el libro de montaría de Alfonso XI que recorrió esta sierra en numerosas cacerías de osos y jabalíes que daban vocerías (ojeos) desde el puerto linera hasta los toconososos.
En la respuesta que Lorenzana hizo en 1785 sobre Villavieja decía que «solo se puede pasar a finales de la primavera y el estío a causa de la mucha nieve que tiene».
El puerto tiene un mojón de piedras mucho mayor que los que delimitan los términos, ya que, según la tradición, era costumbre echar una piedra cada vez que se pasaba de un lado a otro para así hacerlo más visible cuando había nieve, ventiscas o niebla, y evitar que los transeúntes se perdieran.
Igualmente, en la zona conocida como el «moto» o cruce de caminos, se emplean hitos o «motos» que salpican todo el pinar para delimitar las expropiaciones. Desde aquí salen varias pistas como la de los toconosos y el cordel de los gallegos, este último prácticamente invadido por la vegetación de majuelos, acebos, enebros y piornos. También se puede tomar la variante de la pista del puerto, donde se halla el «cancho linero», por donde pasa el arroyo del collado espino. Existen varios afloramientos rocosos como: cancho águila, cancho el gato, peña muña, la peñota, o borrocazo.
El Canal de Cabarrús
Nuestra ruta discurre enteramente por las estepas cerealísticas de la Vega del Jarama, en una zona suavemente ondulada y donde tenemos la sensación de caminar entre un mar de cultivos de cereales. Las distintas infraestructuras pertenecientes al antiguo Canal de Cabarrús se dispersan por todo el recorrido, ya que este canal llego a tener casi 13 kilómetros y discurría, desde el Pontón de la Oliva hasta Torrelaguna. Contaba a lo largo del recorrido con 6 puentes, 3 acueductos, 8 casas de guardia, acequias y dependencias auxiliares como la casa de Oficios.
Comenzamos en Torremocha del Jarama, junto a la Parroquia de San Pedro Apóstol. Este Iglesia, de origen altomedieval, esta asociada a una torre vigía del río Jarama, transformada en la actual Torre Campanario. El camino tras salir del pueblo se interna en los campos de cereales y tras desembocar en la carretera M-102, continuamos poer ella hasta llegar a Torrelaguna, cuyo casco histórico esta declarado Monumento Histórico-Artístico, por lo que es obligado un paseo por sus calles.
Salimos de Torrelaguna por el camino de las Lomillas Bajas que nos conducirá hasta casi la orilla del río Jarama. Por el camino Atravesamos el Canal de la Parra hasta llegar a las ruinas de la ermita de Santa María de la Cabeza.
A partir de la Ermita, giramos a la izquierda, por un ancho camino de tierra que nos conducirá hasta Torremocha, dejando a nuestra derecha el curso del río Jarama. Por todo este trayecto, podremos observar en el lado izquierdo las ruinas de distintas Casas de Guardas que vigilaban el Canal de Cabarrús. Más adelante, podremos ver una casona grande a la derecha del camino, la Casa de los Oficios, residencia del Conde en el s. XVIII.
Una vez en Torremocha, podemos visitar el museo de la Agricultura o adquirir algunos productos de manufactura local que se elaboran en el polígono artesano de este municipio.
Camino Natural del Valle del Lozoya. Cicloturismo.
Este Camino se compone de una ruta principal y seis itinerarios complementarios, que ofrecen al viajero la posibilidad de acercarse a conocer el Valle del Lozoya, un entorno salpicado de ermitas ocultas entre pinares centenarios, que cuenta con la presencia constante del río Lozoya, y una rica biodiversidad.
El Camino comienza en el Puente del Perdón, en Rascafría, construido en el siglo XVIII. Desde este punto parte también el primero de los ramales (Ruta de los Batanes).
La ruta principal parte del Paular a Rascafría, y continúa hacia Oteruelo, Alameda del Valle, Pinilla del Valle, Lozoya, Garganta de Los Montes, El Cuadrón y Buitrago del Lozoya. En ester apartado ademas, os proponemos una vuelta diferente, saliendonos del Camino Natural del Valle para enriquecer nuestra travesía con varias pueblos y paisajes más.
El Camino Natural del Valle consta de varios ramales como el de los Batanes, el de la Ermita de Santa Ana, el de la Ermita de la Concepción, la ermita de la Fuensanta, el ramal de Canencia o el que se dirige a la Ermita de los Prados. La ruta con la presencia constante del río Lozoya, recorre también la orilla del pantano de Pinilla y nos brinda la oportunidad de conocer algunas muestras de arquitectura civil histórica asociada al río como el ya mencionado Puente del Perdón (en el Paular) o el Puente del Congosto (Lozoya). A partir de Buitrago la ruta transita por carreteras locales que nos permitirán visitar los pueblos de Villavieja, San Mamés y Navarredonda, desde donde parte un camino de tierra, en muy buenas condiciones que nos conducirá a través de una preciosa dehesa de robles hasta Lozoya, para desde aquí, volver a tomar el camino natural del valle que nos conducirá de nuevo a Rascafría.
Otro importante recurso patrimonial asociado a esta ruta es el Yacimiento Arqueológico Valle de los Neandertales, en el término municipal de Pinilla del Valle.
La longitud de la ruta principal desde El Paular (Rascafría) hasta Buitrago del Lozoya es de 37 km, si realizamos la ruta que describimos en este apartado volviendo a Rascafría pasando por Navarredonda el total sería de 69km.
Es una bonita ruta para hacerla por etapas, pernoctando en cualquiera de los bonitos pueblos serranos por los que discurre está ruta y conocer más de cerca la cultura, el patrimonio o la gastronomía de la zona.
El molino de Paredes
La senda parte de la iglesia de la Inmaculada Concepción de Paredes de Buitrago, y sube por la primera calle que sale a la derecha de la carretera, al lado de la parada del autobús, junto con otra senda local que se dirige a los Descansaderos. En la siguiente bifurcación se separan ambas sendas, continuando el Camino al Molino por la izquierda. Pasa junto a la antigua fragua, el potro de herrar y la Fuente Vieja hasta el campo de deportes. Allí coge el camino de la izquierda, que discurre entre muros de piedra y fresnedas bien aprovechadas por el ganado. Se cruza la senda Frente del Agua y la carretera M-127 para continuar por un camino de tierra que sale a la derecha, en dirección al río de la Nava o Cocinillas. La senda termina en el molino de Paredes. La vuelta se realiza por el mismo camino.
El primer tramo de la senda atraviesa un paisaje reticulado de pastos, fresnos y muros de piedra que delimitan las diferentes propiedades. Se mantiene un aprovechamiento ganadero de estos pastos y no es raro tener que compartir la senda con el ganado vacuno, ya que en este tramo el camino discurre por las vías pecuarias Cordel del Carrascal y Descansadero del Salegar del Zapatero.
La ruta nos acerca hasta los restos arqueológicos del frente de guerra que se estableció en esta zona durante la Guerra Civil. Este frente tuvo una gran importancia estratégica ya que defendía el control de dos embalses cercanos que abastecían de agua a la población de Madrid: el embalse de Puentes Viejas y el embalse de El Villar. Se pueden observar diferentes infraestructuras bélicas como trincheras y casamatas.
Finalmente la ruta llega hasta el molino de Paredes en el río de la Nava o Cocinillas. En él se puede observar la maquinaria original y las diferentes estructuras que hacían funcionar el molino, incluida una cacera. Destaca así mismo la vegetación de ribera, junto a la cual se ha ubicado una pequeña zona de picnic con una mesa y unos bancos.
La atalaya árabe
La ruta parte, junto con la senda de Gran Recorrido del Genaro, de la Plaza de la Picota en El Berrueco y se dirige hacia la Iglesia por las calles Huertos, Peña y de la Iglesia. Continúa hacia el embalse por el antiguo camino de Patones y a unos 800 m del inicio se cruza con la senda local de La Almenara. Continúa por un camino de tierra bien marcado por la señalización de la senda del Genaro y se cruza un paso canadiense. El camino nos lleva hasta una de las colas del embalse, donde desemboca el arroyo de la Dehesilla, que se cruza por un puente. Por aquí pasa el canal de El Villar, que lleva agua desde el embalse de El Villar hasta el depósito de Torrelaguna donde se une al Canal del Jarama y al Canal de El Atazar. Se puede ver una almenara, construcción que se utiliza para gestionar el caudal del agua y permitir labores de mantenimiento.
La senda continúa siguiendo la indicación hacia Patones de la Senda Genaro, iniciándose una suave subida a través de un monte de enebros, algunos de gran talla. Pasado un abrevadero y un pequeño descansadero, la senda del Genaro se separa hacia la izquierda y la senda local cruza la carretera M-133 y recorre los últimos metros hasta llegar a su destino, la Atalaya musulmana de Torrepedrera. Se trata de una torre que formaba parte de un sistema defensivo de vigilancia denominado Marca Media y que en esta zona controlaba el paso por el puerto de Somosierra. Ha sido restaurada recientemente. Desde este mirador privilegiado se tienen unas buenas vistas de todo el entorno destacando el embalse de El Atazar, el pueblo de El Berrueco y la Sierra de La Cabrera. La vuelta se hace por el mismo camino.
Horizontal norte MTB
La Horizontal es una pista forestal que recorre la ladera Este de los Montes Carpetanos, desde Somosierra hasta el Puerto de Navafría o Lozoya (50km). Este camino forestal se caracteriza por la elevada altura a la que transita (una altura media de 1600m y una máxima de 1850m) y las espectaculares vistas que ofrece sobre el valle del Lozoya y la Sierra Norte. Además, nos ofrece la oportunidad de asomarnos varias veces hacia la vertiente oeste, hacia la meseta segoviana. En esta ocasión, recorremos la mitad norte, haciendo una circular y regresando por la zona baja de la ladera.
Desde el histórico Pto. de Somosierra, comenzaremos nuestra ruta desde la Señal Vertical (S.V.) que se haya junto a la ermita de la Soledad (SN57). Nos dirigiremos hacia el Camino Horizontal. Pista en buenas condiciones y un ascenso muy tendido serán la constante durante nuestra travesía por la Horizontal hasta llegar a la S.V. (SN54), así como unas vistas increíbles del Valle del Lozoya. Hasta aquí seguiremos la misma dirección. Justo en SN54, abandonaremos la Horizontal, para incorporarnos al camino de Braojos, dirección Braojos / Villavieja.
Un vertiginoso descenso, a través de un denso pinar, nos conduce hasta el refugio forestal del Santuy y un poco más adelante, llegamos a la S.V. (SN53), donde nos incorporamos al Camino de Arcones, hacia Braojos / La Serna. Braojos es un precioso pueblo, que merece un paseo por sus calles y contemplar su bonita iglesia, considerada la catedral de la Sierra Norte. Desde la S.V. (SN154), tomamos la vereda del lomo, hacia La Acebeda / Robregordo. Tras salir de Braojos, tomamos una pista que asciende hasta la loma de la Porrilla, para luego descender hasta La Acebeda. En La Acebeda, seguimos las indicaciones de la S.V. (SN72) hacia Robregordo / dehesa de Acebos. Salimos de La Acebeda, nuestro camino ahora es una antigua carretera en malas condiciones que atraviesa un hermoso robledal y que nos conduce hasta Robregordo. Nos incorporamos a la antigua N-I, hacia la izquierda hasta llegar a la S.V. (SN40) y seguimos hacia Dehesa bonita / Somosierra. Poco después de la señal, abandonamos la antigua N-I y nos incorporamos a una camino que desciende, para cruzar la autovía por un tunel, ascendemos paralelos a la autovía. Tras rebasar un zarzo (cancela), vemos la S.V. (SN39), y tomamos el camino que se dirige a Dehesa bonita / Somosierra. Tras un brevísimo ascenso, nos adentramos en la dehesa de Somosierra, conocida como la dehesa bonita, un bosque de robles y abedules, donde también tienen cabida cerezos, acebos o alisos que hacen que en otoño rebose de colorido. Salimos de la dehesa, cruzamos la carreta y un camino tras la depuradora nos conduce de nuevo a Somosierra.
Sierra de La Cabrera
La Cabrera es una serrezuela granítica de gran interés morfológico, pues ofrece un amplio muestrario de las peculiares formaciones del modelado sobre granito como son los domos, las acebolladuras, los thors o canchos de bloques superpuestos o los acastillamientos por fallas verticales. Al constituir un único cordal ofrece buenas vistas en todo momento. En este cordal se asienta la segunda colonia con más efectivos de buitre leonado de la Comunidad de Madrid.
Comenzamos la ruta en la Avenida de La Cabrera, junto al Centro de Iniciativas Turísticas Villa San Roque en el municipio de La Cabrera. Nos dirigimos hacia el Norte por la Avda. de La Cabrera, hasta finalizar la misma en una rotonda. Sin cambiar de dirección, tomamos la calle de la Cabezuela, asfaltada, pasamos un restaurante y una gasolinera, y llegamos a unas viviendas. A partir de aquí el camino está señalizado con marcas blancas y amarillas (PR). El camino de asfalto acaba justo pasada la última casa, donde acaba la subida y giramos dirección Noroeste, a la izquierda según el sentido de nuestra marcha.
El camino de tierra asciende entre las fincas, hasta que dejamos la última debajo de nosotros para caminar junto una alambrada. Justo aquí tomamos el sendero que asciende entre bolos de granito y algunos enebros. Después de ganar unos metros de desnivel, el sendero se suaviza para volver a ascender entre retamas, jaras, y ya más arriba enebros, algunos pinos, y por supuesto bolos de granito hasta dejarnos en la base del Pico de la Miel. Desde este punto ya podemos ver el punto geodésico, solo tenemos que ascender algunos metros entre lapiaces de granito para alcanzar la cima (3,7 km y 354 m de desnivel +). Si volvemos la vista atrás vemos una bonita panorámica de las Cabrera y el pantano del Atazar.
El sendero a partir de aquí va cuerdeando por entre las formaciones graníticas, las vistas son muy buenas y a cada paso nos llaman la atención las distintas formaciones que adopta el granito.
A veces el camino asciende aproximándose al límite de la cuerda, lo que nos permite ver las moles graníticas muy cerca. Si miramos hacia el Norte, las vistas muy abiertas nos permiten ver las sierras del Rincón, Ayllón y parte del Guadarrama.
Destacan las formaciones de Peña el Águila o el Cancho de la Bola, y ya en las cercanías del Collado del Alfrecho, nos vuelven a sorprender los riscos, los acastillamientos o los canchos de bloques superpuestos coronados en muchas ocasiones por buitres leonados posados en ellos. En esta zona se concentra la mayor parte de los buitres que habitan en la Sierra de la Cabrera.
El camino nos conduce hasta las cercanías del collado del Alfrecho (6,7 km y 518 m de desnivel +). En este punto, tenemos la posibilidad de acortar nuestra ruta, descendiendo por la ladera opuesta (cruzando el collado), a partir de aquí el camino nos lo marcan hitos de piedra, el cual nos conducirá tras el descenso, a la C/ de la Subida a el Convento en La Cabrera. En este caso la distancia de la ruta sería de 10 km y con 523 m de desnivel +.
Nuestro camino, si hemos decidido continuar, continúa en la misma dirección y se interna por las laderas del Cancho Gordo y del Cancho Largo.
Descendemos suavemente hasta las proximidades de la Peña del Tejo. Aquí el camino cambia de dirección, tomamos el collado junto a la Peña del Tejo y descendemos hasta el cementerio de Valdemanco. A partir de aquí abandonamos el PR y comenzamos a seguir el GR-10 (marcas blancas y rojas), en dirección Sureste (Izquierda según el sentido de nuestra marcha).
El camino asciende para sobrepasar la loma que baja del risco llamado Torre de Valdemanco. A partir de aquí el camino nos deja preciosas vistas y muy diferentes a las que estamos habituados tener de esta sierra.
El sendero nos deja casi en la misma puerta del convento de La Cabrera. Nos incorporamos al camino de cemento hasta llegar de nuevo a La Cabrera.
Puedes encontrar información sobre la naturaleza de la Sierra de La Cabrera aquí.
Senda al embalse de El Villar
La ruta parte de la Cuesta de San Pedro, al lado de la iglesia de Robledillo de la Jara, junto con la senda local a El Santo Roto. Ambas continúan por la calle Posada, en donde coinciden, también, con la senda del Genaro, camino de 70 km de longitud que conecta entre sí todos los pueblos de la Mancomunidad Embalse del Atazar. Las rutas siguen por la calle del Cementerio y, pasado éste, la senda al Santo Roto se separa por la izquierda mientras que la ruta al Villar sigue de frente junto con la senda del Genaro. Continúan ambas por una pista de tierra que, tras cruzar la carretera M-127, llega hasta el final del recorrido en el área recreativa Perímetro de Casasola. Se vuelve por el mismo camino.
Los primeros 500 m del recorrido coinciden con la vía pecuaria Colada del Camino de la Presa del Villar. Se atraviesa una amplia zona de pastos y jaras hasta llegar a un extremo de la denominada Dehesa de Arriba, zona arbolada de quejigos y robles melojos acompañados de arces de Montpellier y majuelos, entre otras especies. El recorrido continúa y las jaras vuelven a hacerse predominantes en un paisaje abierto que permite disfrutar de amplias panorámicas.
Tras un paso canadiense, que impide el paso del ganado, la senda se solapa con la vía pecuaria Cañada Real de las Merinas, de 90 varas castellanas de anchura (75 m), hasta el final del recorrido. La ruta bordea el pinar de Casasola, bosque de repoblación de pinos resineros, catalogado como Monte de Utilidad Pública, y en el que hay un área recreativa con mesas y bancos.
La ruta termina en el embalse de El Villar, construido en el siglo XIX en el río Lozoya, y que todavía sigue abasteciendo de agua a los madrileños. Toma su nombre de un poblado que existía en la zona, hoy en día desaparecido. Como elementos de interés destacan el muro de la presa, que tiene planta curva, lo que supuso una gran innovación constructiva en su momento, y el aliviadero, en uno de los extremos del muro. Cuando el embalse alcanza su máxima capacidad el agua rebosa por este lugar y cae en una impresionante cascada de unos cincuenta metros de altura. También destacan las vistas de la lámina de agua y la vegetación que la rodea así como de la garganta excavada por el río Lozoya, aguas debajo de la presa.
7 pueblos del Lozoya
Os brindamos un precioso recorrido, ideal para realizarlo en Gravel o MTB a través de 7 poblaciones que se asientan en el valle alto y medio del rio Lozoya. Pueblos, paisajes, dehesas…un bonito recorrido para disfrutar de nuestra bici conociendo un territorio rural y de naturaleza. El recorrido combina pistas y caminos rurales en buenas condiciones con carreteras comarcales con escaso tráfico.
Partimos de Buitrago del Lozoya, población ubicada en un meandro del rio Lozoya y defendida por una muralla medieval, no podíamos empezar mejor nuestra ruta que en este idílico pueblo. Desde la Plaza Picasso, seguimos las indicaciones de la señal vertical SN101, hacia Villavieja del Lozoya / Gascones. Bajamos por la calle real, y nos dirigimos al puente antiguo para cruzar el Lozoya, desde aquí, las vistas del recinto amurallado son esplendidas. Al final de la C/ Lavadero nos topamos con la S.V. SN9, seguimos hacia Villavieja, pero ignorando las marcas de la Red, seguimos por carretera hasta Villavieja. En la plaza del ayuntamiento de Villavieja, tenemos la S.V. SN76 y nos dirigimos hacia Pinilla de Buitrago / S. Mames. Nos incorporamos a un camino de grava, tras cruzar un zarzo el camino ahora de tierra y con algunas rodadas, alterna zonas abiertas con otras encajadas entre muros de piedra seca. Llegamos a una nueva S.V. SN41, y continuamos hacia S. Mames. El camino, primero de tierra, da paso a un camino de grava que nos deja en S. Mamés. En esta pequeña población destaca la Iglesia de S. Mames de estilo mudéjar. Junto a la iglesia tenemos una fuente. Desde S. Mamés, continuamos hacia Navarredonda por la carretera, apenas 2 km. Navarredonda es un tranquilo pueblo, en las faldas de los Montes carpetanos, la carretera acaba aquí, por lo que no hay casi trafico por la carretera, ni en el pueblo. Nos dirigimos ahora al Portachuelo de Navarredonda / Lozoya, siguiendo las indicaciones de la S.V. SN124. El camino de grava asciende hasta el portachuelo cruzando una bonita dehesa de robles. Una vez en el puerto, continuamos hacia Lozoya, a medida que bajamos las vistas que se nos abren son espectaculares, el embalse de pinilla y todo el valle del Lozoya aparecen encajonados por las grandes alturas del parque nacional.
Una vez en Lozoya, nos incorporamos al camino natural del valle, hacia Pte. del Congosto / Gargantilla, tal como nos indica la S.V. SN125. Bordeamos el embalse y acompañamos al rio Lozoya rodando por un camino de grava que cruza el Lozoya a través del puente medieval del congosto. Antes de cruzar el rio, la S.V. SN115 nos dirige hacia el puente y hacia Canencia. Nos topamos de nuevo con otra S.V. SN146, sin desviarnos seguimos hacia pte. de Matafrailes y Garganta. Cruzamos el bonito pueste medieval de Matafrailes, cruzamos la carreta M-629 y seguimos por el camino de grava hasta Garganta de los montes, que bien merece una visita por sus calles. En la C/ Cruces encontramos la S.V. SN21 y nos incorporamos al camino de las Eras hacia El Cuadrón, el camino de tierra, bordea el Cerro de El Cuadrón hasta llegar a la carretera M-604. Entramos en la población por una calleja, y seguimos por el camino natural del Valle hacia Cincovillas / Buitrago, tal como nos indica la S.V. SN100. Poco después en SN117, seguimos hacia Buitrago. El camino nos deja bonitas vistas del embalse Riosequillo y de Buitrago, donde acabamos nuestra ruta.
El Camino de las Minas
La Mina San Francisco, como así se llamaban a las minas de plata de Horcajuelo, empezó a ser explotada a mediados del siglo XIX. La mina estuvo activa desde 1840 hasta las últimas décadas de ese mismo siglo, teniendo un periodo de apogeo desde 1856 a 1860. Situada a 1500 m de altitud sobre la ladera del cerro de la Porrilla, sus voluminosas escombreras son visibles desde el valle. En esta ruta recorreremos el Camino de las Minas, camino tradicional que usaban los mineros de Somosierra y Robregordo para llegar a las minas.
Comenzamos nuestra caminata en Somosierra, junto a la ermita de la Soledad. Frente a ella tenemos la cartelera de Carpetania, y junto a esta la Señal Vertical (S.V.) (SN57). Descendemos hacia Dehesa Bonita / Robregordo por la calle Cañada Real, salimos del pueblo y llegamos a la depuradora. Tras cruzar la carretera, nos adentramos en la dehesa bonita, para poco después salir de ella y descender hasta un cruce donde vemos la S.V. (SN39). Continuamos hacia minas de S. Francisco / Horcajuelo, por el tradicional camino de las minas. El camino recorre la ladera de la Cebollera nueva ascendiendo suavemente entre la linde del pinar por arriba y el robledal por debajo de nuestra cota. Una vez en la S.V. (SN7), continuamos por el camino de las minas, dirección Mina de S. Francisco / Horcajuelo. Dejamos la ladera de la Cebollera para dirigirnos al suave cordel que nos separa del valle de Horcajuelo y por el que entramos en la reserva de la biosfera de la sierra de Rincón. Pasamos un zarzo (cancela), tras el cual vemos la S.V. (SN88), continuamos por el camino de las minas, hacia minas de S. Francisco. El camino recorre ahora una ladera poblada de jaras y brezos en la que podemos ver diferentes catas y ruinas de antiguas construcciones mineras. El camino desciende de manera más brusca siguiendo unas zetas y nos deja en las minas de San Francisco donde podemos ver la bocamina excavada en roca en el filón principal, antiguas edificaciones de piedra que servían de almacén, así como un pozo inundado, la piedra del malacate y las escombreras. En el pozo maestro de Horcajuelo, a pesar de lo primitivo de las herramientas se llegaron a alcanzar 60 m de profundidad. Desde aquí tenemos una magnificas vista de la sierra del Rincón. El camino ahora continua descendiendo hasta llegar a Horcajuelo de la Sierra donde finaliza nuestra ruta.
Cerro del Salinero y Porrejón
El Porrejón es una de las atalayas más bonitas de la Sierra Norte pero suele pasar inadvertida debido a que no destaca dentro del precioso cordal en el que se ubica. Menos conocida que su vecina Peña la Cabra, esta cima nos permite ver con más detalle la Sierra del Rincón y la de Ayllón. La ruta que proponemos también nos permite conocer la dehesa de robles de La Hiruela o el bonito collado del Salinero, donde podremos observar aves como el roquero rojo.
Coemnzamos frente al ayuntamiento de La Hiruela, donde tenemos la Señal Vertical (S.V.) (SN65) y seguimos las indicaciones hacia Pto. de La Hiruela / La Puebla. Tras un breve tramo por carrera nos incorporamos a un camino que asciende por la loma de Los Raseros hasta una caseta de vigilancia de incendios donde se halla la S.V. (SN64), giramos hacia la izquierda hacia Puerto de La Hiruela. Alcanzamos el Puerto tras un breve tramo por carretera, justo allí seguimos las indicaciones de la S.V. (SN52) y continuamos hacia Collado del Salinero. Nos incorporamos a un sendero que remonta la loma del Cerro Salinero, una vez ganada altura el sendero sortea la cima del cerro por su ladera Sureste para descender suavemente al collado del Salinero. El collado es un lugar idílico que nos ofreces grandes panorámicas, un lugar ideal para observar algunas aves de montaña, como el roquero rojo. La S.V. (SN35), nos indica el sendero hacia el Pico Porrejón. El sendero asciende ahora de manera clara entre brezos hacia el pico, los afilados afloramientos de pizarra se elevan entre el brezo, dándole un carácter espectacular a la subida. Desde el Porrejón se nos abren unas vistas espectaculares. Hacia el Norte y hacia el Este la Sierra de Ayllón nos muestra sus salvajes cimas, comenzando por el Tres Provincias, junto al Puerto de Somosierra, destacan el pico del Lobo, el Cerrón o el cerro de la Calahorra. Hacia el Este, valles, barrancos y cimas como el Ocejón dominan la escena. Hacia el Oeste y hacia el Sur la Sierra del Rincón y la Sierra de Guadarrama completan esta magnífica visual en 360°. Descendemos por el mismo sendero hasta el collado del salinero, y al llegar a la S.V. tomamos el sendero hacia Dehesa de La Hiruela. Tras descender poco a poco por la ladera de Los Horcajos, el sendero gira y cambiamos de vertiente en el collado Hondo, por donde accedemos a la dehesa de La Hiruela, espectaculares rebollos nos acompañan todo el descenso por la dehesa. Tras cruzar la carretera, la senda de Fuente Lugar, nos conduce de regreso a La Hiruela.
Viña la Loma
La ruta Viña la Loma comienza en la Plaza Constitución en Serrada de la Fuente, continúa por la calle Real y gira a la derecha hacia el frontón y después a la izquierda por la calle Era Empedrada. Baja por el camino de la depuradora entre encinas, con el arroyo del Pozo de la Pila a la izquierda. A unos 800 m se llega a un cruce donde se debe ignorar el camino de la izquierda y seguir de frente. A escasos metros se encuentra un zarzo con barrera, que se cruza por un paso de peatones lateral, internándose en el pinar de Casasola por una pista forestal que discurre entre pinos resineros y jaras. A un kilómetro se encuentra el siguiente cruce, donde se gira a la izquierda. El camino de la derecha asciende al paraje denominado Viña la Loma, pero la senda continúa bajando unos 300 metros hasta el punto de menor cota del recorrido, donde se encuentra otra confluencia que se debe coger a la derecha. Desde aquí comienza el ascenso de regreso a Serrada, con el arroyo de Prado Linarejo a la izquierda y bonitas vistas del embalse de El Villar. Unos 500 m después de pasar otro zarzo por el paso peatonal se encuentra un depósito de agua para bomberos forestales junto a un abrevadero para el ganado y poco después un cruce de caminos donde se debe girar a la derecha. Hasta la siguiente bifurcación a 500 m, el camino se va despejando de vegetación y se puede disfrutar de las vistas panorámicas del casco tradicional de Serrada de la Fuente y de su entorno así como de la Sierra, con Peñaparda en primer plano. En el cruce se gira a la derecha y tras cruzar un paso canadiense por la puerta peatonal, el camino llega recto a la Plaza de la Constitución.
La ruta recorre zonas de pastos, antaño dedicadas al cultivo de cereales, y en las que paulatinamente está regenerándose el encinar. En zonas con mayor humedad, como las riberas de los arroyos del Pozo de la Pila y de Prado Linarejo, también crecen fresnos, sauces y alisos. La senda se interna en el Monte de Utilidad Pública Perímetro de Casasola, repoblado de pino resinero. El tipo de roca predominante son los esquistos que son rocas metamórficas que se fragmentan en láminas finas. Desde los puntos más elevados del recorrido es posible contemplar buenas panorámicas del pueblo y de su entorno así como de la Sierra y del embalse.
Ruta de las callejas de Navalafuente
La Ruta de las Callejas de Navalafuente es un cómodo recorrido, sin apenas desnivel, por la Calleja Ancha y la Calleja Estrecha, flanqueado por fresnos y antiguos muros de piedra, de construcción tradicional. La ruta regresa al pueblo pasando junto a la Iglesia de San Bartolomé.
La ruta es apta para todos los públicos y todos los niveles, dada su escasa dificultad y su longitud, de poco más de 3 km. Comienza y finaliza en el casco urbano de Navalafuente, junto a la estatua o monumento al “Senderista”. Te permitirá admirar las valiosas fresnedas que se extienden al sur del pueblo.
Consulta la ficha completa de especificaciones de accesibilidad AQUÍ
(Informe realizado por la entidad INFINIA, noviembre 2021)
Bustarviejo Valle Hermoso
Es una ruta bastante larga que se recomienda hacer en bicicleta de montaña. Esto implica tener mucho cuidado y respeto con el resto de las personas que comparten nuestro camino y con el ganado que podamos encontrar a lo largo del mismo.
La ruta parte del núcleo urbano y llega hasta el campo de fútbol. De ahí a la Fuente de la Gregoria donde elegiremos el camino de la izquierda que nos llevará hasta la casa de los retenes forestales nada mas pasar el desembarcadero de ganado. Desde este punto coincide con la ruta 4 hasta casi llegar de nuevo al helipuerto. Unos 300 metros antes de cruzar la M610 hay que tomar un desvío a la derecha hacia la Fuente del Collado, pasarla y seguir paralelos a la carretera dejando atrás una antigua gravera. Bajamos por la pista forestal y giramos a la izquierda para volver a incorporarnos a las calles del pueblo.
Es una ruta muy bonita con poca exigencia para hacer en MTB y que nos permitirá disfrutar de un paisaje precioso.
Mondalindo y Peña Negra
Ruta montañera en la que recorreremos el precioso cordal que une el collado abierto con el pico Mondalindo y peña Negra, una ruta por las alturas en las que las vistas sobre la Sierras de Guadarrama, Ayllón y de la Cabrera y el pie de monte madrileño son impresionantes, eso sí, es una ruta larga en la que se supera un importante desnivel por lo que hay que estar en forma y habituado a rutas de este tipo.
Comenzamos junto a la Plaza mayor de Bustarviejo, donde tenemos la cartelera de Carpetania y una señal vertical (S.V) (SN18). Siguiendo la indicación Torre de la Mina / Pto. de Canencia, callejeamos por Bustarviejo hasta salir a la carretera de Miraflores, por la cual continuamos hasta el campo de futbol, aquí, un camino de tierra nos lleva hasta la fuente de la Gregoria, donde vemos la S.V. (SN19). Nos incorporamos al Camino de la Mina, dirección Torre de la Mina / Pico Mondalindo. El camino asciende hacia la Torre de la Mina, y tras ella el ascenso se acentúa por una pedrera hasta las proximidades del collado abierto. Justo en el collado, seguimos hacia Pico Mondalindo, ante nosotros, el amplio cordal que forma parte de la Sierra de la Morcuera serpentea hasta la cima del Mondalindo, piornos, brezos y enebros rastreros nos acompañan durante la subida. Desde la cima del Mondalindo las vistas son espectaculares, su posición central ofrece unas vistas generales de toda la Sierra Norte de Madrid y el piedemonte madrileño.
Continuamos por el cordel, poco después de comenzar el descenso nos encontramos con la S.V. (SN113), y aquí continuamos hacia Peña Negra por la Red Local de Valdemanco (flecha con punta roja y marcas de pintura roja), el camino continúa por el cordel, y tras un breve llano, comenzamos el ascenso a Peña Negra. Desde peña negra destacamos las vistas de la Sierra de La Cabrera y el banco más alto de la Sierra, donde podemos sentarnos a disfrutar de las vistas.
Descendemos alternando zonas de pinar hasta la Cañada Real Segoviana, a la que nos incorporamos, en dirección Suroeste. Más abajo podemos ver la población de Valdemanco. Continuamos por la cañada, donde nos topamos con la S.V. (SN1), nos volvemos a incorporar a la Red principal de Carpetania (Flechas con punta amarilla y marcas de pintura amarilla) hasta Bustarviejo.
Senda del Lino
La ruta del Lino recorre las zonas bajas del término de Villavieja entre huertas, dehesas y prados, Su nombre está ligado al cultivo y tratamiento de esta planta que tanta importancia tuvo para la economía del pueblo desdel el siglo XV hasta los primeros años del siglo XX, y de donde se han derivado topónimos como linares, arroyo de las pozas o puerto linera.
La diversa y abundante flora se aprecia en la alternancia de avellanos, fresnos, sauces, arces, majuelos, encinas; así también en flores como las primaveras, los crocus nacisos y el lino silvestre; y en algunas plantas medicinales como el poleo, la manzanilla, la árnica o ruda, y plantas aromáticas como el tomillo cantueso y la mejorana.
En cuanto a la fauna podemos encontrar en ciertas épocas del año corzos, zorros, jinetas, conejos, liebres y aves como la cigüeña blanca, el águila calzada, los arrendajos y los rabilargos.
Las aguas que discurren por la Reguera madre proceden de numerosos manantiales que nacen en la sierra y vierten en el arroyo de la «Garganta», en la zona del «praidón» hasta la «vuelta la reguera», lugar donde se corta el arroyo para que el agua entre en la reguera madre y riegue los huertos, prados y linares. De origen muy antiguo, se cree que fue construida por los árabes. El primer documento donde se constata su existencia son las ordenanzas de reguera del año 1485 en las que se recogen los derechos y deberes de la Comunidad de Regantes.
A lo largo de la reguera existen varios brocales que sirven para dirigir el agua a las fincas. Brocal del agostadero, peña la raya, san juanes, y traspaillo, son algunos de ellos. Para el mantenimiento de la Reguera Madre, el «Alcaide de Reguera» convoca un día al año a todos los regantes para realizar labores de limpieza y las reparaciones necesarias, estando obligados a participar todos ellos.
La Dehesa Boyal es una de las fresnedas comunales mejor conservadas de la Comunidad de Madrid. Su nombre proviene por destinarse antiguamente para las yuntas de vacas o bueyes de trabajo. Constituye una base tradicional de aprovechamiento del medio, combinando la ganadería extensiva que explota pastos, hojas de fresnos y leña; así como el «ramoneo», poda de las ramas terminales de los árboles para alimento del ganado. Los fresnos son desmochados tomando su aspecto característico de gruesos troncos y copas pequeñas. Para proveerse de combustible, los vecinos hacen lotes de leña, teniendo derecho cada uno a una «suerte» o parcela, que se sortea cada año en invierno.
Al puente romano
La senda comienza en la plaza de la Picota de El Berrueco, sigue por la calle de los Huertos, calle Peña y calle Esperillas, cruza la carretera M-127 y continúa por la travesía de Cervera en dirección al cementerio, que deja a la izquierda. La ruta se aleja del casco urbano por un camino, primero de tierra y luego de hormigón, y se desvía por una pequeña senda que sale a la izquierda, antes de llegar al depósito de agua. El camino bordea una zona rocosa más elevada, la Peña de la Horca, dejándola a la derecha, y atraviesa una pradera conocida como Prado Nuevo, donde antaño se trillaban las cosechas. El recorrido se acerca a la carretera M-131 que une El Berrueco con Sieteiglesias. Ruta y carretera marchan más o menos paralelas hasta llegar al final del trayecto en el arroyo Jóbalo, lugar donde se encuentra el denominado Puente Romano. La vuelta se hace por el mismo camino.
La ruta atraviesa un paisaje caracterizado por los berrocales, rocas con formas redondeadas resultado de la descomposición y erosión del granito. También se pueden observar las características piedras caballeras, rocas aisladas con una pequeña superficie de apoyo y que se mantienen en una posición inestable. La vegetación está compuesta, principalmente, de encinas, enebros, plantas aromáticas y jaras. El recorrido permite, además, disfrutar de amplias panorámicas de El Berrueco, el Pico de la Miel y Las Cabreras.
El puente sobre el río Jóbalo formaba parte del camino histórico que cruzaba el puerto de Somosierra y unía ambas Mesetas. Tiene un probable origen romano. A lo largo de los siglos ha sufrido importantes cambios y en el año 2015 fue restaurado. En el río hay una interesante vegetación de ribera formada por alisos, fresnos y sauces entre otras especies.
Callejas de Vallehermoso
La ruta comienza junto al helipuerto y la casa de los retenes forestales.
Antes de iniciarla merece la pena acercarse al Puente de la Mina, representativa construcción de la obra civil de principios del siglo XIX que cruza el Arroyo del Valle. Está a unos escasos 300 metros de nuestro punto de partida. El resto de la ruta discurre por el Valle Hermoso en un sentido circular a ambos lados de la M-610.
Durante la bajada podremos disfrutar de unas magníficas vistas del valle con los paredones rocosos de la Cabeza de la Braña. No es extraño avistar aves rapaces en esta zona. El camino tiene abundantes zonas de sombra hasta llegar al cruce de la M-610. A partir de este punto comenzamos el camino de regreso casi por el fondo del valle con la jara como principal compañía. Hay que tener un poco de cuidado por la cantidad de caminos y pistas en la zona, pero las balizas y la vista de la casa de los retenes forestales guiarán nuestro camino de vuelta.
Ruta de la Guerra Civil. Frente del Agua.
Desde el inicio de la Guerra, Madrid fue uno de los escenarios principales de la contienda. La defensa de los embalses de Puentes Viejas y El Villar, vitales para el abastecimiento de agua a Madrid, hizo que este frente se mantuviera en permanente tensión. La línea del frente en este lado de la Sierra se mantuvo casi sin cambios durante toda la guerra.
Incluida en el Plan de Yacimientos visitables de la Comunidad de Madrid, esta ruta histórica cuenta con la mayor concentración de infraestructuras bélicas de ambos bandos conservada en la región.
En Paredes de Buitrago (Puentes Viejas) enclavado en un entorno de alto valor paisajístico puedes encontrar 26 elementos restaurados y señalizados, como nidos de ametralladoras, búnkeres, trincheras y puestos de mando.
En el inicio de la Ruta (Paredes de Buitrago) existe un centro de interpretación de la ruta del Frente del Agua, su visita nos ayudara a poner en contexto este recorrido de alto valor histórico y patrimonial
La Dehesa Bonita de Somosierra
En la vertiente Oeste del Pico cebollera, existe una dehesa boyal que guarda una de las reliquias botánicas que aún nos quedan en la región de épocas glaciares. Está considerado como uno de los bosques más hermosos de la Comunidad de Madrid, ya que su enorme variedad: acebos, robles, cerezos, avellanos, servales y, sobre todo abedules, hacen de este un lugar espectacular, más si cabe cuando llega el otoño y los contrastes entre las diferentes especies se hacen más patentes.
La ruta comienza junto a la estación de aguas residuales (Depuradora) de Somosierra. Cruzamos la antigua N-I y nos incorporamos a un camino tras cruzar un portillo. El camino asciende y se divide en tres, nosotros tomamos el de en medio, el camino entre cambroños y avellanos nos conduce al arroyo de la Dehesa. Cruzamos el arroyo, en esta zona ya vemos los primeros abedules, junto con avellanos, robles y acebos.
El camino desemboca en una pista a la que nos incorporamos, hacia la izquierda (Noroeste). El camino nos conduce a la Fuentefría. Cerca de esta podemos ver un abedul con el tronco horizontal. El camino ahora, un poco desdibujado, baja hasta un bonito mirador, donde se nos muestra una magnifica panorámica de la Dehesa. Volvemos a dirigirnos hacia la fuente, y esta vez nos dirigimos hacia la izquierda, buscando el arroyo, para cruzarlo y bajar por su margen derecha. El camino es imperceptible, seguimos el río hasta que este vuelve a aparecer, y nos incorporamos a él hasta llegar al cruce del inicio.
Horizontal integral MTB
La Horizontal es una pista forestal que recorre la ladera Este de los Montes Carpetanos, desde Somosierra hasta el Puerto de Navafría (50km). Este camino forestal se caracteriza por la elevada altura a la que transita (una altura media de 1600m y una máxima de 1850m) y las espectaculares vistas que ofrece sobre el valle del Lozoya y la Sierra Norte, dándonos además la oportunidad de asomarnos varias veces hacia la vertiente oeste, hacia la meseta segoviana.
Partiremos de Lozoya, junto al cementerio viejo tenemos la Señal Vertical (S.V.) (SN125), y nos dirigiremos por el Camino del Valle hacia Pinilla / Alameda, en apenas 500m en la S.V. (SN28), nos incorporamos al camino del carretero, dirección Lozoya / Camino horizontal. Tras dejar atrás Lozoya por la carretera que sube al Pto. de Navafría, tomamos un camino que sale a nuestra derecha y que tras una dura ascensión de 600m de desnivel nos deja en la Horizontal. Justo en el cruce, seguimos las indicaciones de la S.V. (SN51), incorporándonos a la Horizontal hacia Pto. de Linera / Pto. de Peñaquemada. Ahora toca relajarse un poco tras la dura subida, en general nuestro camino hacia Somosierra, va descendiendo de manera tendida, aunque también tendremos subidas. El paisaje es grandioso, el valle del Lozoya y las cumbres de la Sierra se denominan desde nuestra posición donde los pinares se alternan con piornales y zonas despejadas en las proximidades del cordal.
Fuentes del Jarama
El rio Jarama es uno de los cursos de agua más conocidos de Madrid, asociado a hitos históricos como la batalla del Jarama, a un enclave de naturaleza sobresaliente como el hayedo de Montejo o al circuito de velocidad que tantos triunfos ha dado al motociclismo español, pocos saben dónde se halla su nacimiento. Bien, os invitamos a descubrir el mágico rincón rodeado de cumbres de más de 2000m donde nace el famoso rio Jarama.
La ruta la podemos hacer en ambos sentidos, si bien aquí la describimos desde Horcajuelo hacia el collado del Mosquito, también podemos comenzarla en dirección hacia Montejo, donde la subida es más larga pero también más tendida.
Partimos de Horcajuelo de la Sierra desde la señal vertical (S.V.) SN87 hacia camino de las Pinillas, Dehesa Bonita. El camino conduce a una zona ganadera, pero antes de llegar se bifurca, nosotros tomamos el camino que sale a nuestra izquierda y poco después en el siguiente cruce, seguimos de frente. El camino asciende por una zona despejada de pastos y matorral internándonos en el valle que forma el arroyo de las Cabrillas. Después de un par de kilómetros llegamos a un abrevadero, y tras otra curva de herradura, afrontamos una corta rampa antes de alcanzar el Alto de la Era, donde tenemos la S.V. SN88, continuamos hacia Dehesa Bonita. Cambiamos de vertiente y llaneamos hasta la S.V. SN7 incorporándonos a un nuevo camino hacia Collado del Mosquito. A partir de aquí el ascenso se suaviza, incluyendo alguna zona llana.
Tras una curva de herradura, una última rampa nos deja en el collado del Mosquito a más de 1800m. Desde el collado se nos abre un precioso paisaje de cumbres y sierras, como la Sierra de la Cebollera, presidida por el Tres Provincias, o la Cuerda de la Pinilla donde reina el pico del Lobo con sus 2273m. Comenzamos el descenso, cerca de la primera curva, se esconde el nacimiento del Jarama y enfrente podemos ver el salto del arroyo de la Chorrera que poco después se unirá a este. El descenso, de 16 km hasta que lleguemos al puerto de El Cardoso, nos deja impresionantes panorámicas, incluso del hayedo de Montejo, por el que pasamos por su parte alta. Una vez en el puerto del Cardoso nos dirigimos hacia Montejo, como nos indica la S.V. SN38. Tras una zona de praderas, descendemos hasta el arroyo de la Mata tras el que volvemos ascender y adentrarnos un poco más adelante en la dehesa de Montejo. Atravesamos la dehesa, en la que podemos ver las balsas de riego de la reguera. Por el camino del agua llegamos a Montejo, a la Plaza de la Fuente, donde vemos la S.V. SN75. Continuamos hacia Horcajuelo por el Camino de las Huertas, camino vecinal que en un kilómetro nos deja en la carretera que conduce a Horcajuelo, solo nos quedan los últimos metros para acabar nuestra ruta.
Vuelta al Cerro de la Cruz
El cerro de la Cruz conforma un monte isla en medio del valle del Lozoya, estos montes, debido a su composición de materiales más duros permanecen erguidos en comparación del paisaje circundante. La Sierra de La Cabrera o el cerro de san Pedro son otros ejemplos cercanos. Este cerro, a modo de espolón que se escinde de los Montes carpetanos, proporciona unas vistas espectaculares de gran parte de la Sierra Norte. Os proponemos dos rutas para conocer el cerro ninguna llega a la cima, al ser esta una finca privada. Una nos permite circunvalarlo para conocer todos los paisajes que lo rodean, la otra atraviesa el cerro por uno de sus collados, lo que nos permite realizar un recorrido en altura muy interesante.
Comenzamos en Lozoya frente al antiguo cementerio, donde se halla un cruce de la Red Carpetania. En este cruce tenemos la Señal Vertical (SN125), seguimos las indicaciones hacia portachuelo de Navarredonda. Un ascenso tendido por una pista nos deja en El Portachuelo tras una variada sucesión de paisajes de pradera, robledal y pinar. Justo en el Portachuelo tenemos otro cruce donde vemos la S.V. (SN47). Aquí podemos optar o por descender hacia Navarredonda para circunvalar el cerro, siguiendo la misma dirección que llevábamos o girar a la derecha hacia Gargantilla para a travesar el cerro a través de Los collados. Si decidimos circunvalarlo, bajaremos a través de la Dehesa de La Umbría a Navarredonda, donde tomaremos el camino de las moralejas hacia San Mames en la S.V. (SN124). El camino a través de un bonito robledal nos lleva hasta otro cruce donde seguiremos las indicaciones de la S.V (SN147) incorporándonos al camino de Reimoros hacia Gargantilla. Una vez en la plaza de Gargantilla, seguiremos las indicaciones de la S.V. (SN48), incorporándonos al camino de Lozoya. Tras pasar el camping, cruzamos una carretera y caminamos paralelos a la carretera por un vía pecuaria, para luego incorporarnos al camino natural del valle en (SN155) continuando nuestro camino hacia Lozoya.
Si decidimos atravesar el cerro, en el Portachuelo seguiremos las indicaciones de SN47 hacia Gargantilla por la cañada del tercio nuevo. El camino atraviesa un terreno en altura que combina robledales con zonas despejadas, ya en la parte más alta se nos abren estupendas vistas del valle antes de descender por un sendero hasta el camino que nos lleva a Gargantilla. En la plaza nos encontramos con la S.V. (SN48), donde se unen de nuevo ambas rutas.
Senda por los robles centenarios
Un inmenso nogal -catalogado como árbol singular- marca el callejón desde donde se inicia esta senda. Entre huertos de cerezos, ciruelos y manzanos, se puede observar la vegetación de ribera de temblones (Populus tremula) y sauces (Salix atrocinerea) del arroyo de la Cuesta junto al que se pasea. Si se quiere ver el manantial natural hay que separarse de la ruta.
En la zona llamada «Tras la Peña» se pueden observar unos afloramientos rocosos de cuarcita, donde se localizan los enormes robles antaño utilizados para la producción de carbón.
A mitad del camino se alcanza el estanque del Cerradillo, que acumula el agua en invierno para poder regar los prados, huertos y linares en la época estival. A partir de este punto se camina junto a la reguera entre robles (Quercus pyrenaica), jara pringosa (Cistus ladanifer) y brezo (Erica australis), dejando a un lado los antiguos linares donde se cultivaba el lino, primera fibra vegetal que tuvo aceptación en la industria textil. Esta planta del género Linum es originaria de los valles del Nilo, Tigris y Éufrates.
Termina la senda disfrutando de una magnífica panorámica de los picos que rodean a Puebla de la Sierra, desde «Peña La Cabra» hasta «El Porrejón», antes de llegar al lavadero del pueblo.
El Tinao del águila
Se inicia el recorrido en las Eras de Trillar, en la zona alta del pueblo de El Atazar, baja hacia una zona de huertas y sube en dirección Peña Vallicar y el corral de los Cotorros, que deja a la derecha. La senda, bien visible, va atravesando un denso jaral con romero y se mantiene a cota, con ligeras subidas y bajadas. Se cruza un primer barranco llamado Culicalla que pone una nota de contraste con los fresnos y sauces que en él crecen. La senda continúa por la ladera de Cabeza Antón (1396 m) donde se pueden observar varios corrales ya abandonados. Se cruza el barranco de los Arredondos y se pasa al lado de un tinado hundido. La zona se vuelve más rocosa y finalmente se cruza el barranco del Águila, bastante profundo, para llegar a otro tinado, punto donde finaliza la senda. La vuelta se realiza por el mismo camino.
La ruta discurre en su totalidad por la Zona Especial de Conservación (ZEC) “Cuenca del río Lozoya y Sierra Norte”. La formación vegetal predominante es un jaral con romero, con una espectacular floración en la primavera, que da paso a sauces, fresnos y matorral espinoso en los barrancos que van jalonando todo el trayecto. El recorrido nos permite contemplar amplias panorámicas del embalse de El Atazar; del valle del Riato, con sus laderas repobladas de pinos; así como del Alto de Matachines, con la Sierra de Guadarrama como telón de fondo. Destaca el relieve abrupto y rocoso de las laderas de Cabeza Antón y de los barrancos de los Arredondos y del Águila, labrado sobre pizarras negras.
Respecto al patrimonio cultural la ruta parte del museo al aire libre de las Eras de Trillar donde varios paneles explican las distintas labores agrícolas. La senda también permite la observación de diferentes estructuras ganaderas como rediles y tinados de pizarra, actualmente abandonados. En el último de ellos, ya en el barranco del Águila, se pueden observar los nombres que grababan los pastores en las piedras. También es de interés el propio trazado de la senda construido aprovechando las pizarras del terreno.
Camino de las Huertas.
Ruta Accesible, prácticamente llana que conecta las poblaciones de Patones de Abajo y Torremocha del Jarama y que discurre por la vega del Jarama.
La ruta comienza en el parking disuasorio de Patones de Abajo. Tomaremos la avda. de Juan Prieto en dirección Sur, cruzando la M-102 para continuar por el Camino de la Vega que desemboca en un camino de zahorra que entre olivos, campos de cereales y viñas nos ira conduciendo hasta Torremocha del Jarama. Ruta recomendada para todos los públicos y que también podemos realizar en bicicleta.
Accesibilidad
Consulta la ficha completa de especificaciones de accesibilidad AQUÍ
(Informe realizado por la entidad INFINIA, noviembre 2021)
Destacamento penal y viaducto
El Destacamento Penal y Viaducto es un camino de ida y vuelta que no implica ninguna dificultad. Está recomendado para cualquier caminante, mínimamente ágil, durante las cuatro estaciones del año.
Dos son los tipos de paisaje que vamos a poder disfrutar en nuestra ruta. El primero es el derivado de las diferentes formas del granito: lanchares, berrocales, piedras caballeras, etc., que vamos a ir viendo según descendemos a ambos lados del camino principal dirección al Destacamento Penal. Este es un paisaje abierto y algo descarnado donde se intercalan las zonas de pasto con las laderas pedregosas de los montes que nos circundan tapizados por jaras y algunas plantas leñosas como el tomillo. El segundo paisaje lo podremos observar si tomamos la opción de regresar por la ruta que se acerca al viaducto y toma la cañada de vuelta al camino principal.
Es un paisaje más umbrío con prados de pasto y muros de piedra seca donde los fresnos trasmochados nos indican que, hasta hace poco tiempo, sus brotes tiernos se seguían podando para dar alimento al ganado.
Usos tradicionales
Este itinerario recorre la dehesa de Roblehorno, situado al Este del municipio de La Cabrera. Esta dehesa se compone principalmente de encinas, aunque también podemos ver alguno rebollos y si estamos atentos, también algunos alcornoques.
Comenzamos en el C.I. Turística Villa San Roque, y nos dirigimos hacia el Sur. En la rotonda nos dirigimos a nuestra izquierda para cruzar la autovía a través de un túnel. Tras rebasar la depuradora el camino comienza a internarse entre las encina, el suelo por el que caminos es de naturaleza granítica y tiene un tono muy claro.
A medida que caminamos podemos ver, salpicando el paisaje, afloramientos graníticos que conforman un bonito paisaje mezclado con jaras y peonías que dan una nota de color a la dehesa. De esta dehesa se sacaba antiguamente la leña y el carbón para cocinar y calentar los hogares de La Cabrera, y de los afloramientos rocosos los canteros de la localidad trabajaron los bloques de granito con el que se construían las casas y los abrevaderos, se esculpían las muelas de molino o los escudos señoriales.
Otro de los tesoros de esta ruta es la mina de cristal, que estuvo compuesta por una masa de cuarzo hialino y lechoso, con una geoda métrica repleta de cristales transparentes de cristal de roca, esta geoda se acabo y lo que podemos ver hay en dia es una gran masa de cuarzo. La explotación del cuarzo se remonta al siglo XVIII, y se empleaba en la industria de la óptica, y en aparatos de precisión y científicos.
Tras cruzar de nuevo la autovía por otro túnel, entramos de nuevo en el municipio.
Esta ruta forma parte de la Red de Caminos Carpetania, un ambicioso proyecto basado en la conectividad total del territorio a través de caminos señalizados para el senderismo que conectará todos los pueblos y los principales recursos de la Sierra Norte de Madrid. Además de la Red principal, Carpetania posee una Red Local donde se incluyen los itinerarios locales de los municipios, como este que estás consultando. Mas info en www.carpetania.org
Camino de los Canteros
Durante el siglo pasado la cantería supuso una gran fuente de ingresos para esta zona. Tanto en Lozoyuela, como en La Cabrera y El Berrueco, muchos vecinos se dedicaban a la extracción de granito de las numerosas canteras de la zona. Estos canteros serranos extrajeron gran cantidad de la conocida piedra berroqueña, todo un oficio en el que la fuerza y la sabiduría de estos canteros se combinaban para dar forma a las piedras de molino, abrevaderos, jambas, o cabeceros de puertas y ventanas. Así mismo, con este granito se adoquinaron y abordillaron las calles de muchas ciudades de todo el país.
Además del uso práctico de este material, debemos destacar también la importancia paisajística y morfológica de la Sierra de la Cabrera, pues ofrece un amplio muestrario de las peculiares formaciones del modelado sobre granito como son los domos, las acebolladuras, los thors o canchos de bloques superpuestos o los acastillamientos por fallas verticales.
Partimos de Lozoyuela, donde el granito se deja ver en los cabeceros y jambas de sus casas y en el protagonismo que cobra en su iglesia y en la ermita de la Virgen de la Soledad. Desde la señal vertical (S.V.) SN136 o en la que encontramos más adelante, SN118, nos dirigimos hacia La Cabrera. Tras cruzar la autovía por un angosto túnel, el camino se encajona entre muros de piedra seca, por supuesto de granito, desde donde también podemos ver afloramientos con curiosas formas. Como telón de fondo la Sierra de la Cabrera lo llena todo, un cordal granítico de afiladas formas. Tras recorrer esta zona de El Espaldar, llegamos al pinar, cercano ya a la Sierra, y cruzamos la autovía por un puente, tal como nos indica la S.V.119, hacia Camino de El Quiñón, El Berrueco. El camino recorre ahora la cara Norte de tres montañas graníticas gemelas, conocidas como Las Cabrerillas. Poco después de acercarnos a la ladera del primer cerro podemos ver una pequeña cantera abandonada, hoy día convertida en una pequeña laguna artificial que alberga mucha vida pues en ella muchos anfibios encuentran refugio. Tras recorrer las cabrerillas y cruzar la carretera M131, nos topamos con la S.V. SN95, y nos dirigimos a El Berrueco para visitar el museo al aire libre de la Cantería. El Berrueco es un municipio típicamente rural, caracterizado por su entorno rocoso y su larga tradición cantera. Con este museo, construido en el 2001, se consigue unir pasado y futuro dando lugar a una fusión entre la cantería de nuestros antepasados y las modernas máquinas del presente, brindando un homenaje a los canteros del municipio. Alrededor de los años 70, la cantería supuso la mayor fuente de ingreso para muchos de sus habitantes. La piedra del molino, la pila del cura, el abrevadero, el brocal del pozo, son algunas piezas que componen este bonito paseo.
Tras la visita regresamos sobre nuestros pasos hasta la S.V. SN95, y continuamos hacia Puente romano / Sieteiglesias. El camino entre fincas ganaderas, se dirige al arroyo Jóbalo que cruzamos por el conocido como Puente Romano. El Puente Romano se localiza en el trazado del camino histórico que se dirigía hacia el norte para pasar el puerto de Somosierra, cuyo origen puede que se remonte al Neolítico o Edad de Bronce. Es posible también que formara parte de una ramificación norte de la vía romana 25 del itinerario de Antonino, camino que partiendo desde «Toletum», continuaba hacia el norte buscando el puerto de Somosierra por Buitrago de Lozoya. Lo que sí se sabe es que hasta el siglo XVIII ha sido paso obligado de carruajes hacia Madrid desde Somosierra, así como dirección norte para ir a Burgos, Soria, etc., ya que era el único puente de piedra que cruzaba el Jóbalo. Se trata de un puente de un solo ojo, formado por una bóveda de cañón de sillería, levantándose el resto de la estructura mediante mampostería con mortero de cal. La bóveda está formada por dovelas de granito y ha sido restaurando en 2016. Si observamos detenidamente se puede ver una cruz grabada en el centro de cada pretil del puente que indica la separación territorial entre Sieteiglesias y El Berrueco.
Tras cruzar el arroyo, justo al otro lado de la carretera podemos ver una cantera de granito, donde destacan los grandes bloques extraídos y las paredes que quedan en la roca madre. El camino nos conduce a Sieteiglesias, donde no podemos dejar de visitar la necrópolis, un yacimiento localizado en lo alto de una zona denominada «Berrocal de la Iglesia», caracterizada por un conjunto de afloramientos de tipo granítico. Hasta el momento se han documentado 85 tumbas correspondientes a las repoblaciones cristianas que tuvieron lugar en esta zona entre los siglos IX y XI. En el conjunto se distinguen dos tipos de tumbas: las antropomorfas y de bañera, y las de cista. Para la visita guiada es necesaria reserva previa contactando con la oficina de turismo.
Tras la visita, nos dirigimos finalmente hacia Lozoyuela, SN121, por un camino paralelo a la carretera y sembrado de multitud de pequeñas fincas con cercados en piedra granítica.
Una ruta esta, para quedarse de piedra!
Camino de la Dehesa Boyal
Desde la plaza una empinada calle sube hasta la iglesia. La rodeamos para seguir en dirección norte hasta dejar las últimas casas del pueblo y tomar la pista de acceso a la Dehesa Boyal.
Un bosque abierto de grandes robles domina el paisaje, donde una nave ganadera de piedra se levanta a un lado de la vereda, mientras al otro discurre el Arroyo de la Dehesa.
Es fácil diferenciar las zonas de explotación forestal por el tamaño y densidad del robledal. Cuanto más pequeños y juntos están mayor es su explotación. Esta especie de roble se caracteriza por tener hojas marcescentes. Permanecen secas en las ramas de los árboles durante la estación fría protegiendo los nuevos brotes hasta su crecimiento de primavera.
La ruta pasa por el Mirador de los Apilaches desde donde se tiene una magnífica vista del Valle Medio del Lozoya. Aquí, el camino gira en dirección noroeste cruzando el robledal y el Arroyo de la Dehesa. Dejamos atrás el bosque de robles e iniciamos el descenso que nos llevará de regreso a Braojos entre prados de pasto y algunas zonas donde proliferan los pequeños arbustos. Las vistas son magníficas. A 1 km. aproximado del pueblo tenemos la opción de desviarnos para visitar un bunker, vestigio de la Guerra Civil.
Caminos entre Campos Florecidos
Explora senderos que atraviesan campos cubiertos de flores, ideales para quienes buscan rutas de senderismo en primavera en la Sierra Norte. La paleta de colores y la suavidad del clima crean una atmósfera perfecta para disfrutar de la belleza natural.
Senderos en Bosques de Verdes Intensos
Los bosques de la Sierra Norte renacen en primavera, llenándose de tonos verdes que invitan a la calma y a la desconexión. Estos senderos ofrecen una oportunidad para observar la flora y fauna de la región en su máximo esplendor.
Rutas de Observación de Aves y Vida Silvestre
Primavera es la mejor temporada para la observación de aves en la Sierra Norte. Algunas rutas permiten ver especies migratorias y locales en su hábitat natural, acompañadas del canto de las aves, que en esta época vuelve a llenar el aire.
Caminatas para Toda la Familia
La Sierra Norte ofrece rutas accesibles para todos, ideales para planes en familia. Caminatas rodeadas de naturaleza, seguras y de baja dificultad, permiten que cada miembro de la familia disfrute de la primavera en un entorno natural incomparable.