Rutas primavera
Rutas de Primavera en la Sierra Norte de Madrid
La primavera es la estación ideal para recorrer las rutas de la Sierra Norte de Madrid y sumergirse en paisajes llenos de color y vida. Entre caminos rodeados de campos florecidos y senderos con verdes intensos, cada paso invita a conectar con la naturaleza. El sonido de las aves y la frescura del ambiente primaveral crean una experiencia única en cada recorrido. Aquí encontrarás una selección de las mejores rutas primaverales para disfrutar del esplendor natural de la Sierra Norte.
Nuestras Rutas de Primavera
Maravillas de la Sierra del Rincón
La ruta que os animamos a disfrutar a continuación es la fusión de otros dos itinerarios propuestos de Carpetania, la Ermita de Nazaret y Pueblos de la Sierra del Rincón, siendo esta una ruta de más recorrido que une los pueblos de Horcajuelo, Montejo y Prádena además de la ermita de Nazaret. El itinerario transcurre por un marco natural incomparable, la ruta nos ofrece destacadas muestras de arquitectura rural, zonas de huerta, prados cercados con muros de piedra seca, vías pecuarias…todo un reflejo de la vida rural de estos pueblos.
Partimos de Prádena del Rincón, desde la Señal vertical (S.V.) (SN127) y nos dirigimos hacia Collado de la Dehesilla / Horcajuelo. Bajamos por una calle y nos topamos con la Iglesia de Sto. Domingo de Silos, que además de destacar por su bella factura, posee una necrópolis del s.XII. Recomendamos su visita. Tras salir del pueblo descendemos al rio Cocinillas, el cual cruzamos y ascendemos hasta un cruce donde vemos la S.V (SN32). Continuamos dirección Horcajuelo / Montejo. El camino a media ladera, nos conduce a Horcajuelo. Antes de entrar en el pueblo pasamos por la ermita de Ntra. Sra. de los Dolores. Horcajuelo es un pueblo con una arquitectura rural muy cuidada por lo que os recomendamos un paseo por sus calles. Desde la S.V. (SN74) seguimos en dirección Montejo / Ermita de Nazaret. Tras un breve tramo por carretera, entramos en el camino de las huertas, un precioso camino jalonado de muros de piedra seca bajo la sombra de nogales, robles y fresnos. A ambos lados del camino podemos ver pequeñas huertas tradicionales, en donde se cultiva entre otras hortalizas los famosos judiones de Montejo. El camino desemboca en Montejo. La Fuente de los Tres Caños, la Iglesia de S. Pedro in Cathedra o el horno suspendido son algunos atractivos que no deberíais perderos.
Desde la Plaza de la Fuente en Montejo, donde podemos ver la Señal Vertical (S.V.) (SN75), partimos en dirección Ermita de Nazaret. En esta plaza se ubica la fuente de los tres caños, construida en el siglo XIX pero inaugurada por Clara Campoamor en 1927 y que sirvió hasta no hace tanto de abrevadero para el ganado. Descendemos hasta la Ermita de la Soledad (siglo XVI). Tomamos la calle que baja y que nos deja en una pasarela que cruza el rio de la Madre. A partir de aquí comenzamos la subida, atravesando las grandes praderas que albergaban los linares. Desde lejos ya vemos la silueta de la Ermita en lo alto de un cerro. Una vez en la Ermita, podemos contemplar las bonitas panorámicas que nos ofrece desde su privilegiada atalaya.
Después de la parada obligada en le ermita para disfrutar de este enclave, tomamos el camino de grava que sale hacia el Norte desde el lateral de la Ermita, atravesamos un zarzo y llegamos a un cruce donde se ubica la S.V. (SN80), tomamos el camino que se dirige a Prádena / Montejo (por cordel del calvario). Nos adentramos en una amplísima vía pecuaria, delimitada por trabajados muros de piedra seca que nos deja en la carretera de Puebla. Nada más cruzar, vemos la S.V. (SN137) y continuamos por el camino de los cañuelos, dirección Prádena / Montejo. Tras rebasar un arroyo y remontar la ladera, caminamos por amplias praderas, salpicadas de algunos de rodales de robles y rosales silvestres. Descendemos suavemente, hasta alcanzar el arroyo de los santillos. El camino, ahora en subida, nos conduce a la carretera de Puebla, y continuamos dirección Prádena por la senda del agua, según nos indica la S.V. (SN148). Tras un pequeño tramo por la acera, regresamos de nuevo a Prádena del Rincón.
Los Altos de la Morcuera
Precioso itinerario para bici MTB que nos permite remontar el arroyo del Aguilón por las laderas de la Cuerda Larga, una de las sierras más características del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, adentrarnos en los altos de la Morcuera y rematar esta ruta con una preciosa bajada al valle alto del Lozoya.
Partimos desde la localidad de Rascafría, junto a la plza. de los Abetos donde encontramos la Señal Vertical (S.V.) (SN71) y nos dirigimos hacia Monasterio de El Paular / Ref. de la Morcuera. Nos incorporamos al Camino Natural del Valle que en esta zona transita junto al rio Lozoya, tras separarnos del cauce del rio, cruzamos una zona de robledal y salimos a un cruce, donde se ubica la S.V. (SN26), continuamos hacia Ref. de la Morcuera / Pto. de Canencia. Ascendemos por el camino viejo de la Morcuera, un caminos en buenas condiciones que asciende siguiendo el curso del arroyo del Aguilón, que da lugar a uno de los lugares más populares del Parque Nacional; la cascada del Purgatorio. Tras unos 13 km de subida, bajo la mirada de la Cuerda Larga alcanzamos el albergue de la Morcuera. Nos incorporamos a la carretera M-611, en sentido descendente, es decir, hacia Rascafría. Tras 750m de bajada, abandonamos la carretera y nos incorporamos a un camino que sale a nuestra derecha. Avanzamos por una zona donde predominan las praderas salpicadas de piornos, para internarnos más adelante en un pinar.
Llaneamos hasta un cruce donde vemos la S.V. (SN23), y tomamos el camino que sale a nuestra izquierda, Ref. Majada del Cojo / Alameda. Iniciamos un suave descenso que poco a poco se va acentuando, pasamos por un refugio abierto, la Majada del Cojo, donde hallamos la S.V. (SN141) y continuamos descendiendo hacia Alameda / Oteruelo. Al llegar a una curva de herradura, el camino se bifurca y tomamos el camino que sale a nuestra derecha, un precioso camino que nos deja impresionantes vistas del valle alto del Lozoya y de las imponentes alineaciones montañosas del Parque Nacional.
Una vez en Alameda del Valle tomamos la dirección Oteruelo / Rascafría en la S.V. (SN81), incorporándonos al Camino Natural del Valle que nos conduce de nuevo a Rascafría.
Camino del Molino
La ruta parte de la calle Iglesia, esquina calle Pozas en Cervera de Buitrago, y atraviesa el pueblo hasta la zona del puerto y el Área Náutica de Cervera de Buitrago. Unos metros más adelante se desvía a la izquierda por una pista de tierra que continúa hasta el final del recorrido. La senda coincide en su trazado con el camino tradicional que llegaba hasta el antiguo molino harinero en el río Lozoya. En la actualidad, la ruta termina en la orilla del embalse de El Atazar y no se conserva ningún resto del molino. El regreso se hace por el mismo camino.
El recorrido permite disfrutar de unas bonitas vistas del embalse y del puerto deportivo. El embalse fue construido en 1972 y representa casi el 50 % del volumen de agua embalsada de la región. Por otro lado, el puerto permite el desarrollo de actividades náutico- deportivas sin motor.
La ruta atraviesa un paisaje abierto, salpicado de rocas graníticas con formas más o menos redondeadas. Predominan los pastos con encinas, enebros y jaras, acompañadas de especies aromáticas como cantueso, tomillo y romero. Son el resultado de la actividad ganadera tradicional, basada fundamentalmente en la explotación de cabras y ovejas. Actualmente, un único rebaño de ovejas se alimenta en estos pastos.
El molino de Paredes
La senda parte de la iglesia de la Inmaculada Concepción de Paredes de Buitrago, y sube por la primera calle que sale a la derecha de la carretera, al lado de la parada del autobús, junto con otra senda local que se dirige a los Descansaderos. En la siguiente bifurcación se separan ambas sendas, continuando el Camino al Molino por la izquierda. Pasa junto a la antigua fragua, el potro de herrar y la Fuente Vieja hasta el campo de deportes. Allí coge el camino de la izquierda, que discurre entre muros de piedra y fresnedas bien aprovechadas por el ganado. Se cruza la senda Frente del Agua y la carretera M-127 para continuar por un camino de tierra que sale a la derecha, en dirección al río de la Nava o Cocinillas. La senda termina en el molino de Paredes. La vuelta se realiza por el mismo camino.
El primer tramo de la senda atraviesa un paisaje reticulado de pastos, fresnos y muros de piedra que delimitan las diferentes propiedades. Se mantiene un aprovechamiento ganadero de estos pastos y no es raro tener que compartir la senda con el ganado vacuno, ya que en este tramo el camino discurre por las vías pecuarias Cordel del Carrascal y Descansadero del Salegar del Zapatero.
La ruta nos acerca hasta los restos arqueológicos del frente de guerra que se estableció en esta zona durante la Guerra Civil. Este frente tuvo una gran importancia estratégica ya que defendía el control de dos embalses cercanos que abastecían de agua a la población de Madrid: el embalse de Puentes Viejas y el embalse de El Villar. Se pueden observar diferentes infraestructuras bélicas como trincheras y casamatas.
Finalmente la ruta llega hasta el molino de Paredes en el río de la Nava o Cocinillas. En él se puede observar la maquinaria original y las diferentes estructuras que hacían funcionar el molino, incluida una cacera. Destaca así mismo la vegetación de ribera, junto a la cual se ha ubicado una pequeña zona de picnic con una mesa y unos bancos.
Tierra de Colonos
En el siglo XI, tras la conquista de Toledo por los ejércitos cristianos y la consolidación de los territorios reconquistados al Norte de dicha ciudad, se comienza a repoblar las zonas al Sur del Sistema Central. Con la firma del Fuero de Sepúlveda en el año 1076 por Alfonso VI, se ceden tierras libres de carga en las zonas entre las líneas del Duero y el Tajo. A la par que el terreno, los colonos recibían una pequeña cantidad en metálico con el fin de hacer frente a los primeros gastos de herramientas y simientes. Estos pueblos por lo que transita nuestra ruta, fueron de los primeros lugares de la Sierra Norte de Madrid donde se asentaron estos colonos cristianos, la Ermita de San mames o el despoblado de Santiago son testigos mudos de este momento histórico.
Comenzamos nuestra ruta en Gargantilla, en la misma plaza, tenemos la señal vertical (S.V.) SN48 y nos dirigimos hacia Eta. de Santiago / S. Mamés. Poco después junto a la rotonda seguimos las indicaciones de la S.V. SN109 hacia Camino de Reimoros, S. Mames. El camino se interna en una zona de robledal y zonas abiertas, desde donde podemos divisar unas bonitas vistas del valle del Lozoya y del embalse de Riosequillo. En un cruce señalizado con la S.V. SN147, podemos optar por visitar Navarredonda, población que alcanzamos a través de un bonito sendero entre robles o continuar hacia S. Mamés, donde os recomendamos visitar la iglesia de S. Mamés que se asienta sobre la antigua ermita erigida en honor al santo por los primeros pobladores. La influencia islámica ha quedado reflejada en su bello ábside de estilo románico-mudéjar.
Continuamos hacia Pinilla de Buitrago desde S.V. SN49, a través de zonas de pasto y pequeños bosquetes de robles y fresnos. Llegados a un cruce en una bonita pradera, vemos la S.V. SN41, y continuamos hacia Pinilla, a donde llegamos a través de un camino entre fincas. Junto a la fuente, vemos otra S.V. de la Red, SN42 y continuamos hacia Eta. de Santiago. El camino jalonado de muros de piedra seca nos conduce hasta el despoblado de Santiago, el emplazamiento original de Gargantilla y uno de los primeros asentamientos de la zona, donde solo permanece en pie las ruinas de la ermita de Santiago, y lugar en el que se produjeron los desposorios de Juana la Beltraneja.
Un amplio camino de zahorra nos conduce de nuevo a Gargantilla tras cruzar las vías del tren.
Senda del Genaro. GR300
Dentro de la Red de Sendas Verdes de la Comunidad de Madrid, “La Senda del Genaro” con sus 70 kilómetros de recorrido se caracteriza por ser la que representa mayor longitud en su trayecto. Está clasificada como Ruta de Gran Recorrido (GR 300) por la Federación Española de Montañismo. Su trazado discurre en el entorno que rodea el embalse del Atazar, el de mayor capacidad dentro de la Comunidad de Madrid.
La Senda se caracteriza por los valores etnográficos y ambientales que se aprecian a lo largo de la misma. De gran interés son las construcciones hidráulicas asociadas al suministro de agua desde el embalse, las vías pecuarias llenas de historia, los paisajes abruptos y llenos de contrastes cromáticos y una gran variedad rocas, flora y fauna.
La Senda del Genaro es un gran itinerario ideal para hacerlo por etapas y pernoctar en algunos de los pueblos por los que pasa la senda, para así poder conocer e integrar el espíritu de estos pueblos y esta comarca con una personalidad única.
El recorrido está íntegramente marcado con marcas de GR (blancas y rojas), perteneciendo este recorrido a la ruta homologada por la FEDME GR-300.
También existen variantes para BTT en los tramos donde no se puede compatibilizar el senderismo con la bicicleta. Las variantes solo tienen indicadores direccionales en el arranque de cada tramo y en el entronque con el recorrido original.
Las épocas más recomendables para recorrer la Senda son la primavera, cuando las laderas se cubren con los mantos blancos de flores de la jara pringosa y el otoño con la explosión de color de los árboles caducifolios.
Laguna de los Pájaros de Peñalara
Esta ruta por el mismo corazón del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, nos ofrece algunos de los lugares más auténticos y el mejor muestrario geomorfológico de las acciones glaciares de la Comunidad de Madrid.
La ruta se inicia desde el parking del puerto de Cotos. Nos dirigimos hacia la caseta de información del Parque Nacional y continúanos hacia el noreste por un camino ancho, que se interna en un bosque de pinos silvestres que nos conduce a la Fuente Cubeiro.
Seguidamente, nos encontramos con el “Mirador de la Gitana”, desde el cual podremos observar unas vistas espléndidas de la “Cuerda Larga”. Tras el mirador, llegamos a una edificación en la que podemos ver paneles informativos sobre el Parque Nacional. En este punto, se inician a mano derecha el sendero denominado RP3 y RP4, por el que continuaremos hasta toparnos con la bifurcación de éstos.
Una vez llegado a esta bifurcación, cruzamos el arroyo de Peñalara por un puente de madera, tras el cual continúanos por un sendero que asciende entre rocas, piornos y pequeños pinos silvestres retorcidos por las inclemencias y los rigores del clima a estas altitudes.
A medida que avanzamos vamos alternando diferentes lagunas y hoyas modeladas por la acción de los glaciares de circo, como el conjunto de cinco lagunas o la laguna de los claveles bajo el risco del mismo nombre. La vegetación a estas alturas se limita al piorno y las praderas alpinas, muy sensibles a la erosión por lo que es muy importante no salirse de los senderos.
Tras la laguna de los claveles ascendemos suavemente hasta alcanzar la laguna de los Pájaros.
Guardada por el Risco de los Pájaros y los contrafuertes que caen del macizo, que se reflejan en sus cristalinas aguas, la laguna se muestra colgada a modo de balcón natural con la grandiosidad del valle del Lozoya como telón de fondo.
Presa de Puentes Viejas
El embalse de Puentes Viejas es la tercera presa siguiendo el curso del río Lozoya. Su nombre proviene de la existencia de dos pontones a través de los cuales se podía cruzar el río. Los trabajos de construcción de la presa se iniciaron entre 1913 y 1914 y se realizó en dos fases. En la primera, finalizada en 1925, la presa alcanzó una altura de 43,5 metros, creándose un embalse de 22 millones de metros3. La segunda se dedicó a su recrecimiento y finalizo en 1939, gracias a ella, puede embalsar hasta 53 millones de metros3. Durante la Guerra Civil jugo un papel fundamental en la defensa de Madrid, defendida por el ejército republicano para evitar que se hiciera con ella el bando sublevado que podía provocar el desabastecimiento de agua a la capital, favoreciendo su asedio.
Os proponemos tres formas de acceder a ella desde tres poblaciones diferentes, Buitrago, Paredes y Mangirón, según desde donde decidáis iniciar la ruta.
Desde Buitrago. Distancia 9,1 km (ida), Desnivel: 181m↑ – 220m↓. Partiremos de la Plaza Picasso y seguiremos las indicaciones de la Señal vertical (S.V.) SN101 hacia Portachuelo Viejo / Cincovillas. Poco después, junto a las pistas deportivas, seguiremos las indicaciones de la S.V. (SN102) hacia Camino de Mangirón. Un bonito paseo junto al rio, nos deja unas preciosas panorámicas de Buitrago. Tras el paseo, pasamos por una calle que nos lleva a la entrada del pinar de la Gariñas, a poco de internarnos en el nos topamos con la S.V. (SN138), mantenemos la misma dirección hacia Presa de Puentes Viejas. Tras atravesar el pinar, cruzamos la carretera y accedemos a la dehesa de encinas de Sanchalvaro. En la S.V. (SN112) giramos a la izquierda y nos incorporamos al camino que nos lleva a la presa de puentes Viejas a través del encinar.
Desde Paredes de Buitrago. Distancia 1,8 km (ida). Desnivel: 43m↑ – 94m↓. Iniciamos nuestra ruta junto a la iglesia, siguiendo las indicaciones de la S.V. (SN130) hacia Presa de Puentes Viejas. Salimos del pueblo y tras una subida junto al arroyo malillo, cruzamos la carretera, pasamos un zarzo y descendemos a través de una zona despejada con encinas que nos va dejando ver las aguas del embalse. Tras la bajada, llegamos al embalse.
Desde Mangirón. Distancia 4,1 km (ida). Desnivel: 74m↑ – 154m↓. Partimos de la plaza del ayuntamiento donde se encuentra la S.V. (SN114), nos dirigimos por Colada de Peñas Varaeras hacia Presa de Puentes Viejas. Salimos del pueblo por un camino entre encinas, descendemos hasta una cancela tras la cual, el camino discurre entre paredes de piedra seca en un espacio amplio. Salimos a una zona despejada, donde vemos la S.V. (SN112), y continuamos hacia Presa de Puentes Viejas. Tras el encinar, nos incorporamos a la carretera que nos deja en la Presa.
La Chorrera de San Mamés
Ruta que nos conduce a uno de los saltos de agua más espectaculares de la Comunidad de Madrid. La opción que os proponemos es un recorrido circular que ademas de la Chorrera, nos permite visitar el bonito pueblo de Navarredonda y regresar al inicio atravesando un magnifico robledal.
Comenzamos la ruta en la valiosa iglesia de San Mamés, una de las joyas arquitectónicas de la Sierra Norte, cuyos orígenes se remontan al s.XII. Frente a la iglesia parte un camino, donde vemos un cartel de la quesería artesanal Santo Mamés, hacia la cual nos dirigimos. La quesería bien merece una parada para aprovisionarnos de un buen queso artesano de pura leche de cabra del Guadarrama y de vaca alpina, y de paso poder ver como lo elaboran
Pasada la quesería el camino comienza a ascender de manera más evidente, a nuestro alrededor vemos algunas manchas de roble. Después de un par de revueltas, remontamos la ladera de la loma de las Tejoneras, y accedemos al pequeño y profundo valle que forma el arroyo del Chorro. Más abajo oímos el sonido que produce el caudal del arroyo.
El camino se dirige a un frondoso pinar, tras atravesarlo continuamos por un sendero que, entre rocas, retamas, cantuesos y escaramujos, va bordeando la ladera. Ya escuchamos el estruendo del agua procedente de la chorrera y poco después la divisamos.
La chorrera de San Mamés es un salto de agua espectacular de unos 30 metros, que forma el arroyo del Chorro y que culmina en un tobogán que hace saltar el agua hacia arriba. Es considerado el salto de agua más grande de la Comunidad de Madrid.
En este momento podemos optar por volver por el mismo camino o continuar hacia Navarredonda. Si optamos por continuar, el sendero desciende entre manchas de robles por terreno arbustivo hasta alcanzar las callejas entre muros de piedra que nos conducirán a Navarredonda.
Cruzamos el pueblo y nos adentramos en una zona de robledal que se espesa aún más tras cruzar una carretera. Bajo la sombra de los robles el camino confluye con la carretera M-634 que nos conduce de vuelta a San mamés.
Ruta de la Guerra Civil. Frente del Agua.
Desde el inicio de la Guerra, Madrid fue uno de los escenarios principales de la contienda. La defensa de los embalses de Puentes Viejas y El Villar, vitales para el abastecimiento de agua a Madrid, hizo que este frente se mantuviera en permanente tensión. La línea del frente en este lado de la Sierra se mantuvo casi sin cambios durante toda la guerra.
Incluida en el Plan de Yacimientos visitables de la Comunidad de Madrid, esta ruta histórica cuenta con la mayor concentración de infraestructuras bélicas de ambos bandos conservada en la región.
En Paredes de Buitrago (Puentes Viejas) enclavado en un entorno de alto valor paisajístico puedes encontrar 26 elementos restaurados y señalizados, como nidos de ametralladoras, búnkeres, trincheras y puestos de mando.
En el inicio de la Ruta (Paredes de Buitrago) existe un centro de interpretación de la ruta del Frente del Agua, su visita nos ayudara a poner en contexto este recorrido de alto valor histórico y patrimonial
Paisajes de Agua y Jara
La comarca de la Jara, un territorio que comprende localidades como Berzosa de la Jara, Robledillo de la Jara o Cervera de Buitrago, se encajona entre la sierra de la Puebla y el embalse de El Atazar. En esta zona el paisaje está dominado por grandes extensiones de jara pringosa o ládano, arbusto de hasta 2,5 m de altura, cuyas hojas, alargadas y estrechas están abundantemente impregnadas de una sustancia pegajosa, el ládano, resina fuertemente olorosa, que les da un aspecto brillante y se adhiere fácilmente a las manos y ropa. Sus flores son muy grandes (10 cm) con cinco pétalos blancos que en la época de floración, es todo un espectáculo, dando la sensación que estamos ante un paisaje nevado.
Comenzamos nuestra ruta junto a la señal vertical (S.V.) SN79, junto a la iglesia S. Pedro Apóstol, y nos dirigimos hacia Cervera de Buitrago. Poco después de salir del pueblo, la jara toma protagonismo, abarcando el paisaje. Tras cruzar un pequeño arroyo ascendemos una loma, desde su suave cima, inundada de jaras, contemplamos el embalse de El Atazar, el pantano de más capacidad de la Comunidad de Madrid y posada junto a su orilla, la localidad de Cervera de Buitrago, hacia donde nos dirigimos.
Una vez en Cervera de Buitrago, seguimos las indicaciones de la S.V. SN10, hacia presa de El Villar. El camino bordea el embalse, dejándonos postales muy marineras con los barcos fondeados en el puerto deportivo. El camino se interna en una pequeña dehesa, tras la cual entramos en un terreno despejado donde van ganando protagonismo las jaras. Más adelante cruzamos un arroyo, y después la carretera M-127. El camino paralelo a la carretera y jalonado de jaras, nos deja en la S.V. SN92. Desde aquí tomamos el camino de Robledillo, un camino de zahorra rodeado de jaras. Antes de subir hacia Robledillo, os recomendamos acercaros a la presa de El Villar, para contemplar el angosto barranco por donde corre al agua hacia el Atazar.
Mondalindo y Peña Negra
Ruta montañera en la que recorreremos el precioso cordal que une el collado abierto con el pico Mondalindo y peña Negra, una ruta por las alturas en las que las vistas sobre la Sierras de Guadarrama, Ayllón y de la Cabrera y el pie de monte madrileño son impresionantes, eso sí, es una ruta larga en la que se supera un importante desnivel por lo que hay que estar en forma y habituado a rutas de este tipo.
Comenzamos junto a la Plaza mayor de Bustarviejo, donde tenemos la cartelera de Carpetania y una señal vertical (S.V) (SN18). Siguiendo la indicación Torre de la Mina / Pto. de Canencia, callejeamos por Bustarviejo hasta salir a la carretera de Miraflores, por la cual continuamos hasta el campo de futbol, aquí, un camino de tierra nos lleva hasta la fuente de la Gregoria, donde vemos la S.V. (SN19). Nos incorporamos al Camino de la Mina, dirección Torre de la Mina / Pico Mondalindo. El camino asciende hacia la Torre de la Mina, y tras ella el ascenso se acentúa por una pedrera hasta las proximidades del collado abierto. Justo en el collado, seguimos hacia Pico Mondalindo, ante nosotros, el amplio cordal que forma parte de la Sierra de la Morcuera serpentea hasta la cima del Mondalindo, piornos, brezos y enebros rastreros nos acompañan durante la subida. Desde la cima del Mondalindo las vistas son espectaculares, su posición central ofrece unas vistas generales de toda la Sierra Norte de Madrid y el piedemonte madrileño.
Continuamos por el cordel, poco después de comenzar el descenso nos encontramos con la S.V. (SN113), y aquí continuamos hacia Peña Negra por la Red Local de Valdemanco (flecha con punta roja y marcas de pintura roja), el camino continúa por el cordel, y tras un breve llano, comenzamos el ascenso a Peña Negra. Desde peña negra destacamos las vistas de la Sierra de La Cabrera y el banco más alto de la Sierra, donde podemos sentarnos a disfrutar de las vistas.
Descendemos alternando zonas de pinar hasta la Cañada Real Segoviana, a la que nos incorporamos, en dirección Suroeste. Más abajo podemos ver la población de Valdemanco. Continuamos por la cañada, donde nos topamos con la S.V. (SN1), nos volvemos a incorporar a la Red principal de Carpetania (Flechas con punta amarilla y marcas de pintura amarilla) hasta Bustarviejo.
Laguna Grande de Peñalara
Uno de los tesoros naturales del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama son las lagunas de origen glaciar que se asientan bajo el macizo de Peñalara.
Iniciamos la ruta en el parking del puerto de Cotos o puerto del Paular, que es un paso de montaña a unos 1800 metros de altitud, donde podemos encontrar también el Centro de Visitantes de Peñalara.
A continuación, nos adentraremos en un frondoso bosque de pinos silvestres en el cual, más arriba, encontraremos la Fuente Cubeiro. Tras la fuente en una curva de herradura se encuentra el “Mirador de la Gitana”, donde podremos contemplar una de las mayores alineaciones montañosas del Parque Nacional, “La Cuerda Larga”, que alberga alguna de sus mayores alturas, Cabeza de Hierro Mayor (2380 mts.), Cerro de Valdemartín (2281 mts.) o La Bola del Mundo (2268 mts.).
Una vez pasado el “Mirador de la Gitana”, abandonamos la pista y tomamos un sendero ancho (a nuestra derecha) de pinos silvestres que va bordeando la “Peña de los Quesos” hasta llegar al cruce de caminos de la Laguna Grande con Laguna de los Pájaros.
A partir de aquí, el camino continúa por una pasarela de madera que nos dejará a los pies de la Laguna Grande.
El paisaje aquí es sobrecogedor, la laguna, posada a los pies de los cortados, que bajan del pico de Peñalara, es una de las muestras más representativas de la acción de los glaciares que modelaron durante siglos las escarpadas laderas del macizo de Peñalara.
“Durante siglos, la laguna de Peñalara, fue exclusivamente conocida y frecuentada por los pastores, que con un temor supersticioso procuraban alejarse de ella al caer la noche en la arraigada creencia de que en sus profundas aguas las nubes se cargaban de sapos, y si alguna res caía en ellas se hundía sin remedio volviendo a la superficie sus entrañas”
Julio Vías “Memorias del Guadarrama”
Camino Natural del Valle del Lozoya. Cicloturismo.
Este Camino se compone de una ruta principal y seis itinerarios complementarios, que ofrecen al viajero la posibilidad de acercarse a conocer el Valle del Lozoya, un entorno salpicado de ermitas ocultas entre pinares centenarios, que cuenta con la presencia constante del río Lozoya, y una rica biodiversidad.
El Camino comienza en el Puente del Perdón, en Rascafría, construido en el siglo XVIII. Desde este punto parte también el primero de los ramales (Ruta de los Batanes).
La ruta principal parte del Paular a Rascafría, y continúa hacia Oteruelo, Alameda del Valle, Pinilla del Valle, Lozoya, Garganta de Los Montes, El Cuadrón y Buitrago del Lozoya. En ester apartado ademas, os proponemos una vuelta diferente, saliendonos del Camino Natural del Valle para enriquecer nuestra travesía con varias pueblos y paisajes más.
El Camino Natural del Valle consta de varios ramales como el de los Batanes, el de la Ermita de Santa Ana, el de la Ermita de la Concepción, la ermita de la Fuensanta, el ramal de Canencia o el que se dirige a la Ermita de los Prados. La ruta con la presencia constante del río Lozoya, recorre también la orilla del pantano de Pinilla y nos brinda la oportunidad de conocer algunas muestras de arquitectura civil histórica asociada al río como el ya mencionado Puente del Perdón (en el Paular) o el Puente del Congosto (Lozoya). A partir de Buitrago la ruta transita por carreteras locales que nos permitirán visitar los pueblos de Villavieja, San Mamés y Navarredonda, desde donde parte un camino de tierra, en muy buenas condiciones que nos conducirá a través de una preciosa dehesa de robles hasta Lozoya, para desde aquí, volver a tomar el camino natural del valle que nos conducirá de nuevo a Rascafría.
Otro importante recurso patrimonial asociado a esta ruta es el Yacimiento Arqueológico Valle de los Neandertales, en el término municipal de Pinilla del Valle.
La longitud de la ruta principal desde El Paular (Rascafría) hasta Buitrago del Lozoya es de 37 km, si realizamos la ruta que describimos en este apartado volviendo a Rascafría pasando por Navarredonda el total sería de 69km.
Es una bonita ruta para hacerla por etapas, pernoctando en cualquiera de los bonitos pueblos serranos por los que discurre está ruta y conocer más de cerca la cultura, el patrimonio o la gastronomía de la zona.
Reserva de la Biosfera. GR-303
La Sierra del Rincón, situada entre los macizos de Ayllón y Somosierra, marca su límite con las provincias de Segovia y Guadalajara. Posiblemente la zona rural más auténtica y desconocida de la Comunidad de Madrid, cuenta con cinco municipios, La Hiruela, Horcajuelo de la Sierra, Montejo de la Sierra, Prádena del Rincón y La Puebla de la Sierra.
El GR303 que discurre en su totalidad dentro de los límites de la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón, permite al senderista recorrer y disfrutar de los cinco municipios de la Reserva de la Biosfera, contemplar su elevadísima biodiversidad y asomarse desde balcones privilegiados a unos paisajes de ensueño. También nos es una experiencia llana de contenidos etnográficos y de usos y costumbres asociadas a la actividad rural como las regueras, las majadas o la arquitectura rural de sus pueblos.
El itinerario que os proponemos es ideal para hacerlo por etapas, pernoctando en cualquiera de los pueblos de la Sierra del Rincón y poder experimentar la tranquilidad y la vida tradicional que en ellos se desarrolla.
El camino del Anillo
El «Camino del Anillo» es un recorrido temático, una peregrinación de 109 kilómetros a realizar a pie. Inspirado en la obra de J. R. R. Tolkien, titulada “El Señor de los Anillos”. El camino evoca la gran historia del hobbit Frodo y la compañía del anillo.
El Camino permite viajar hasta la mítica Tierra Media por la que caminaban enanos, elfos u orcos. El valle de Moria, Bree, Rivendel, la Comarca, Hobbiton, la Cima de los Vientos y muchos más lugares claves de la película y el libro te harán sentirte el protagonista de tu viaje exterior e interior a la par que descubrirás una naturaleza fascinante y desarrollarás el sentido del asombro, de la belleza y del cuidado de la misma.
El itinerario busca paisajes inspirados en la novela y la película que se encuentran en la Sierra norte, realizando un paralelismo entre la ruta que recorre El Hobbit en la Tierra Medias y el que podemos hacer nosotros descubriendo los rincones mas espectaculares de la Sierra Norte de Madrid.
La ruta circular da su comienzo desde Hobitton (El Berrueco), en dirección a Bree (Buitrago de Lozoya). Pasamos por la Cima de los Vientos (Cerro Piñuecar) y el Bosque de los Elfos, posteriormente llegaremos a Rivendel (La Hiruela). Desde allí, mediante una ruta que nos lleva por Moria (Puebla de la Sierra), Lorien (El Atazar) y Rohan (Patones), marchamos hasta Gondor (Torrelaguna) para deshacernos de los males de nuestros anillos. Por ultimo, retornamos a Hobitton (El Berrueco).
Si quieres realizar este itinerario en bici, tienes en la ficha técnica la posibilidad de descargar el track o seguir a través de wikiloc de una versión ciclable, que combina caminos y pistas forestales con carreteras locales.
Viña la Loma
La ruta Viña la Loma comienza en la Plaza Constitución en Serrada de la Fuente, continúa por la calle Real y gira a la derecha hacia el frontón y después a la izquierda por la calle Era Empedrada. Baja por el camino de la depuradora entre encinas, con el arroyo del Pozo de la Pila a la izquierda. A unos 800 m se llega a un cruce donde se debe ignorar el camino de la izquierda y seguir de frente. A escasos metros se encuentra un zarzo con barrera, que se cruza por un paso de peatones lateral, internándose en el pinar de Casasola por una pista forestal que discurre entre pinos resineros y jaras. A un kilómetro se encuentra el siguiente cruce, donde se gira a la izquierda. El camino de la derecha asciende al paraje denominado Viña la Loma, pero la senda continúa bajando unos 300 metros hasta el punto de menor cota del recorrido, donde se encuentra otra confluencia que se debe coger a la derecha. Desde aquí comienza el ascenso de regreso a Serrada, con el arroyo de Prado Linarejo a la izquierda y bonitas vistas del embalse de El Villar. Unos 500 m después de pasar otro zarzo por el paso peatonal se encuentra un depósito de agua para bomberos forestales junto a un abrevadero para el ganado y poco después un cruce de caminos donde se debe girar a la derecha. Hasta la siguiente bifurcación a 500 m, el camino se va despejando de vegetación y se puede disfrutar de las vistas panorámicas del casco tradicional de Serrada de la Fuente y de su entorno así como de la Sierra, con Peñaparda en primer plano. En el cruce se gira a la derecha y tras cruzar un paso canadiense por la puerta peatonal, el camino llega recto a la Plaza de la Constitución.
La ruta recorre zonas de pastos, antaño dedicadas al cultivo de cereales, y en las que paulatinamente está regenerándose el encinar. En zonas con mayor humedad, como las riberas de los arroyos del Pozo de la Pila y de Prado Linarejo, también crecen fresnos, sauces y alisos. La senda se interna en el Monte de Utilidad Pública Perímetro de Casasola, repoblado de pino resinero. El tipo de roca predominante son los esquistos que son rocas metamórficas que se fragmentan en láminas finas. Desde los puntos más elevados del recorrido es posible contemplar buenas panorámicas del pueblo y de su entorno así como de la Sierra y del embalse.
Ruta Cerro Larda. Puebla de la Sierra.
Esta ruta recorre el camino viejo de Robledillo, hasta llegar al Cerro Larda, transcurriendo por el valle de Puebla, el cual ofrece unas bonitas vistas en cualquier época del año. Podemos comenzar esta ruta en el municipio de “Puebla de la Sierra” desde el murete informativo, o bien, en el área recreativa junto al río, situado en la salida del pueblo junto con una zona de aparcamiento señalizada.
Durante el inicio del recorrido, pasaremos por la Ermita de la Soledad y por la Fuente Vieja, por una senda que nos conducirá a las huertas y nos bajará hasta el río, donde merece la pena pararse y pasear por su ribera.
Una vez cruzado el río por un puente, se continuará la ruta por un camino hasta llegar a un cruce, en el cual, se cogerá el camino de la izquierda. Continuando por la ladera, veremos unos tinados (construcciones de la zona en piedra y pizarra) que se utilizan para el ganado. A continuación, llegaremos al Arroyo de los Hermosillos, desde donde aún se pueden ver, por encima el sendero las pozas para cocer el lino que se producía en el pueblo.
Más adelante, nos encontraremos un cruce en el que, cogiendo el camino derecho, llegaremos al Collado Larda. Una vez allí, subiremos por el monte y se podrá contemplar el Barrio de la Ciquiruela, formado por un conjunto de tinados que se utilizaban en la trashumancia de ganado dentro del municipio.
Pasaremos por la “Pradera de la Longañuela”, y tras ella, se verá la Peña Atalaya, a la que hay que subir por sus rocas.
Al final de la ruta, continuaremos por una senda que nos conducirá hasta el río de La Puebla.
Finalmente, recorreremos unos tinados, los mismos que pudimos ver desde el Collado Larda, utilizados para guardar ovejas. Tras los cuales continuaremos por una carretera en dirección al pueblo, dando por terminada esta aventura.
Camino Mendocino. Sierra Norte Madrid
El Camino Mendocino, también conocido como Camino occidental a Santiago de Compostela, atraviesa parajes naturales y lugares con historia de Guadalajara y Madrid. La denominación de Mendocino se refiere a que una parte del recorrido se hace por parajes que en tiempos estuvieron bajo el poder de la familia de los Mendoza.
La asociación Amigos del Camino de Santiago se ha propuesto dar a conocer el Camino Mendocino, que también tiene el nombre de Camino Alcarreño Occidental, una de las dos rutas jacobeas alcarreñas que permitían a los peregrinos conectar con el Camino de Santiago Francés.
El Camino Mendocino recorre casi cien kilómetros por parajes de la provincia de Guadalajara y el norte de Madrid; localidades como Torremocha de Jarama, Torrelaguna, Redueña, Venturada, Guadalix de la Sierra, Soto del Real o Manzanares el Real.
El camino, con muy poco desnivel está indicado para todos los público, eso si, adaptando la distancia de las etapas a nuestro nivel. De esta manera podrás hacer el Camino de Santiago desde Madrid
Cascada del cancho Litero. Villavieja
Comenzamos en la plaza Mayor y tomando la calle del Pez vamos en dirección a la carretera de San Mamés. Ya en la carretera y pasando la última casa que queda a la derecha (antigua casa del médico) enseguida aparece la Cañada o camino de Gallegos. La tomamos a la derecha y en suave ascenso pasamos por el Barrio de Los Llanos (Calle de los Gallegos) y llegamos al puente del ferrocarril. Siguiendo el camino y sin desviarnos pasaremos por el depósito de agua pasando de largo un camino que sale a nuestra izquierda. Enseguida el bosque de robles (rebollar) se espesa hasta rebasar un abrevadero a la izquierda del camino que nos indica que llegamos primero al Raso de La Cruz y después al Prado de Matahambre, ya campo abierto y con vistas a la sierra en primera línea ( de izquierda a derecha: La Peñota, Puerto de Linera y Los Toconosos). Al llegar al pinar el camino se bifurca. Nosotros tomaremos el de la derecha. Al llegar al Puente de Piedra sobre el Arroyo de los Robles merece la pena hacer una parada y disfrutar de la tranquilidad del paraje. Continuamos por la pista y al arreciar la pendiente hemos de localizar un pequeño sendero que sale a la derecha de la pista y que nos conducirá perdiendo altura hasta el cauce del Arroyo Hondo. Basta con remontar el arroyo por su margen derecha hasta una tolla (manadero de agua en el suelo que suele ser un barrizal intransitable). En ese momento vadearemos el arroyo, lo que nos puede resultar complicado en época de deshielo, y subimos por la margen izquierda hasta un berrocal, (roquedo más o menos abrupto), que dejaremos a nuestra izquierda a medida que ascendemos. Llegamos a un alto o atalaya desde donde contemplamos un pequeño desfiladero, (el Cancho Litero), con vistas a la sierra, (Cancho del Aguila y Lomo Gordo) y al Valle Medio del Lozoya, (Villavieja y Buitrago). Desde allí dejamos el berrocal a nuestra izquierda y bajamos con cuidado por la fuerte pendiente entre pinos y roquedos hasta el pie de la cascada donde encontramos una poza.
Para regresar volvemos de nuevo a la atalaya, desandamos el sendero hasta una bifurcación que tomaremos a la izquierda por encima de un pino caido y a media ladera sin perder altura nos lleva fuera del pinar para aparecer en la Cañada de La Solana que finaliza en Villavieja.
Fuentes del Jarama
El rio Jarama es uno de los cursos de agua más conocidos de Madrid, asociado a hitos históricos como la batalla del Jarama, a un enclave de naturaleza sobresaliente como el hayedo de Montejo o al circuito de velocidad que tantos triunfos ha dado al motociclismo español, pocos saben dónde se halla su nacimiento. Bien, os invitamos a descubrir el mágico rincón rodeado de cumbres de más de 2000m donde nace el famoso rio Jarama.
La ruta la podemos hacer en ambos sentidos, si bien aquí la describimos desde Horcajuelo hacia el collado del Mosquito, también podemos comenzarla en dirección hacia Montejo, donde la subida es más larga pero también más tendida.
Partimos de Horcajuelo de la Sierra desde la señal vertical (S.V.) SN87 hacia camino de las Pinillas, Dehesa Bonita. El camino conduce a una zona ganadera, pero antes de llegar se bifurca, nosotros tomamos el camino que sale a nuestra izquierda y poco después en el siguiente cruce, seguimos de frente. El camino asciende por una zona despejada de pastos y matorral internándonos en el valle que forma el arroyo de las Cabrillas. Después de un par de kilómetros llegamos a un abrevadero, y tras otra curva de herradura, afrontamos una corta rampa antes de alcanzar el Alto de la Era, donde tenemos la S.V. SN88, continuamos hacia Dehesa Bonita. Cambiamos de vertiente y llaneamos hasta la S.V. SN7 incorporándonos a un nuevo camino hacia Collado del Mosquito. A partir de aquí el ascenso se suaviza, incluyendo alguna zona llana.
Tras una curva de herradura, una última rampa nos deja en el collado del Mosquito a más de 1800m. Desde el collado se nos abre un precioso paisaje de cumbres y sierras, como la Sierra de la Cebollera, presidida por el Tres Provincias, o la Cuerda de la Pinilla donde reina el pico del Lobo con sus 2273m. Comenzamos el descenso, cerca de la primera curva, se esconde el nacimiento del Jarama y enfrente podemos ver el salto del arroyo de la Chorrera que poco después se unirá a este. El descenso, de 16 km hasta que lleguemos al puerto de El Cardoso, nos deja impresionantes panorámicas, incluso del hayedo de Montejo, por el que pasamos por su parte alta. Una vez en el puerto del Cardoso nos dirigimos hacia Montejo, como nos indica la S.V. SN38. Tras una zona de praderas, descendemos hasta el arroyo de la Mata tras el que volvemos ascender y adentrarnos un poco más adelante en la dehesa de Montejo. Atravesamos la dehesa, en la que podemos ver las balsas de riego de la reguera. Por el camino del agua llegamos a Montejo, a la Plaza de la Fuente, donde vemos la S.V. SN75. Continuamos hacia Horcajuelo por el Camino de las Huertas, camino vecinal que en un kilómetro nos deja en la carretera que conduce a Horcajuelo, solo nos quedan los últimos metros para acabar nuestra ruta.
Horizontal Sur MTB
La Horizontal es una pista forestal que recorre la ladera Este de los Montes Carpetanos, desde Somosierra hasta el Puerto de Navafría o Lozoya (50km). Este camino forestal se caracteriza por la elevada altura a la que transita (una altura media de 1600m y una máxima de 1850m) y las espectaculares vistas que ofrece sobre el valle del Lozoya y la Sierra Norte. Además, nos ofrece la oportunidad de asomarnos varias veces hacia la vertiente oeste, hacia la meseta segoviana. En esta ocasión, recorremos la mitad Sur, haciendo una circular y regresando por la zona baja de la ladera.
Partiremos de Lozoya, junto al cementerio viejo tenemos la Señal Vertical (S.V.) (SN125), y nos dirigiremos por el Camino del Valle hacia Pinilla / Alameda, en apenas 500m en la S.V. (SN28), nos incorporamos al camino del carretero, dirección Lozoya / Camino horizontal. Tras dejar atrás Lozoya por la carretera que sube al Pto. de Navafría, tomamos un camino que sale a nuestra derecha y que tras una dura ascensión de 600m de desnivel nos deja en la Horizontal. Justo en el cruce, seguimos las indicaciones de la S.V. (SN51), incorporándonos a la Horizontal hacia Pto. de Linera / Pto. de Peñaquemada. Ahora toca relajarse un poco tras la dura subida, en general, ahora nuestro camino va descendiendo de manera tendida, aunque también tendremos subidas. El paisaje es grandioso, el valle del Lozoya y las cumbres de la Sierra se dominan desde nuestra posición donde los pinares se alternan con piornales y zonas despejadas en las proximidades del cordal. Pasamos por el histórico puerto de Linera, para antes de llegar al de Peñaquemada, en la S.V. (SN54), abandonar la Horizontal, para incorporarnos al camino de Braojos, dirección Braojos / Villavieja. Un vertiginoso descenso, a través de un denso pinar, nos conduce hasta el refugio forestal del Santuy y un poco más adelante, llegamos a la S.V. (SN53), donde nos dirigimos hacia Villavieja / Gascones (por Villavieja). Continuamos descendiendo ahora por una dehesa de robles para llegar a una antigua estación de tren donde nos incorporamos a una carretera, poco después llegamos a Villavieja. En Villavieja, desde SN74, continuamos dirección Pinilla / S. Mamés. Poco después en una zona de prados encontramos otra S.V. (SN41), en este caso nos dirigimos hacia S. Mamés por el camino de la Nava. Una vez en S. Mamés tomamos la carretera M634 hacia Navarredonda. En Navarredonda, en SN124, continuamos hacia Portachuelo / Gargantilla. El camino asciende entre robles hasta el alto del Portachuelo para descender con unas impresionantes vistas del alto valle del Lozoya y del embalse de Pinilla hasta Lozoya donde acabamos nuestra ruta.
Camino de los Canteros
Durante el siglo pasado la cantería supuso una gran fuente de ingresos para esta zona. Tanto en Lozoyuela, como en La Cabrera y El Berrueco, muchos vecinos se dedicaban a la extracción de granito de las numerosas canteras de la zona. Estos canteros serranos extrajeron gran cantidad de la conocida piedra berroqueña, todo un oficio en el que la fuerza y la sabiduría de estos canteros se combinaban para dar forma a las piedras de molino, abrevaderos, jambas, o cabeceros de puertas y ventanas. Así mismo, con este granito se adoquinaron y abordillaron las calles de muchas ciudades de todo el país.
Además del uso práctico de este material, debemos destacar también la importancia paisajística y morfológica de la Sierra de la Cabrera, pues ofrece un amplio muestrario de las peculiares formaciones del modelado sobre granito como son los domos, las acebolladuras, los thors o canchos de bloques superpuestos o los acastillamientos por fallas verticales.
Partimos de Lozoyuela, donde el granito se deja ver en los cabeceros y jambas de sus casas y en el protagonismo que cobra en su iglesia y en la ermita de la Virgen de la Soledad. Desde la señal vertical (S.V.) SN136 o en la que encontramos más adelante, SN118, nos dirigimos hacia La Cabrera. Tras cruzar la autovía por un angosto túnel, el camino se encajona entre muros de piedra seca, por supuesto de granito, desde donde también podemos ver afloramientos con curiosas formas. Como telón de fondo la Sierra de la Cabrera lo llena todo, un cordal granítico de afiladas formas. Tras recorrer esta zona de El Espaldar, llegamos al pinar, cercano ya a la Sierra, y cruzamos la autovía por un puente, tal como nos indica la S.V.119, hacia Camino de El Quiñón, El Berrueco. El camino recorre ahora la cara Norte de tres montañas graníticas gemelas, conocidas como Las Cabrerillas. Poco después de acercarnos a la ladera del primer cerro podemos ver una pequeña cantera abandonada, hoy día convertida en una pequeña laguna artificial que alberga mucha vida pues en ella muchos anfibios encuentran refugio. Tras recorrer las cabrerillas y cruzar la carretera M131, nos topamos con la S.V. SN95, y nos dirigimos a El Berrueco para visitar el museo al aire libre de la Cantería. El Berrueco es un municipio típicamente rural, caracterizado por su entorno rocoso y su larga tradición cantera. Con este museo, construido en el 2001, se consigue unir pasado y futuro dando lugar a una fusión entre la cantería de nuestros antepasados y las modernas máquinas del presente, brindando un homenaje a los canteros del municipio. Alrededor de los años 70, la cantería supuso la mayor fuente de ingreso para muchos de sus habitantes. La piedra del molino, la pila del cura, el abrevadero, el brocal del pozo, son algunas piezas que componen este bonito paseo.
Tras la visita regresamos sobre nuestros pasos hasta la S.V. SN95, y continuamos hacia Puente romano / Sieteiglesias. El camino entre fincas ganaderas, se dirige al arroyo Jóbalo que cruzamos por el conocido como Puente Romano. El Puente Romano se localiza en el trazado del camino histórico que se dirigía hacia el norte para pasar el puerto de Somosierra, cuyo origen puede que se remonte al Neolítico o Edad de Bronce. Es posible también que formara parte de una ramificación norte de la vía romana 25 del itinerario de Antonino, camino que partiendo desde «Toletum», continuaba hacia el norte buscando el puerto de Somosierra por Buitrago de Lozoya. Lo que sí se sabe es que hasta el siglo XVIII ha sido paso obligado de carruajes hacia Madrid desde Somosierra, así como dirección norte para ir a Burgos, Soria, etc., ya que era el único puente de piedra que cruzaba el Jóbalo. Se trata de un puente de un solo ojo, formado por una bóveda de cañón de sillería, levantándose el resto de la estructura mediante mampostería con mortero de cal. La bóveda está formada por dovelas de granito y ha sido restaurando en 2016. Si observamos detenidamente se puede ver una cruz grabada en el centro de cada pretil del puente que indica la separación territorial entre Sieteiglesias y El Berrueco.
Tras cruzar el arroyo, justo al otro lado de la carretera podemos ver una cantera de granito, donde destacan los grandes bloques extraídos y las paredes que quedan en la roca madre. El camino nos conduce a Sieteiglesias, donde no podemos dejar de visitar la necrópolis, un yacimiento localizado en lo alto de una zona denominada «Berrocal de la Iglesia», caracterizada por un conjunto de afloramientos de tipo granítico. Hasta el momento se han documentado 85 tumbas correspondientes a las repoblaciones cristianas que tuvieron lugar en esta zona entre los siglos IX y XI. En el conjunto se distinguen dos tipos de tumbas: las antropomorfas y de bañera, y las de cista. Para la visita guiada es necesaria reserva previa contactando con la oficina de turismo.
Tras la visita, nos dirigimos finalmente hacia Lozoyuela, SN121, por un camino paralelo a la carretera y sembrado de multitud de pequeñas fincas con cercados en piedra granítica.
Una ruta esta, para quedarse de piedra!
Camino de Valdehierro
La ruta parte de la Cuesta de San Pedro, al lado de la iglesia de Robledillo de la Jara, junto con la senda del Genaro, camino de 70 km de longitud que conecta entre sí todos los pueblos de la Mancomunidad Embalse del Atazar. Ambas pasan al lado del Museo de Formas de Vida del Pasado y giran a la derecha por el camino de Valdehierro, que está bien señalizado con un cartel informativo de la ruta y unas balizas de madera. A unos 350 m, la senda del Genaro se separa por la izquierda, en dirección al Collado de Fragüela y al Alto de Matachines coronado por una antena, mientras que el Camino de Valdehierro sigue recto. Varios paneles informativos jalonan el recorrido. Tras cruzar dos arroyos la ruta llega al límite municipal entre Robledillo de la Jara y Cervera de Buitrago. En este punto se han instalado unos carteles descriptivos de la fauna y flora del entorno. Desde aquí se inicia el retorno por el mismo camino.
El recorrido atraviesa extensas zonas de jaras acompañadas de tomillo, mejorana, romero y botonera, entre otras especies. Estos matorrales cubren los antiguos campos de cultivo de cereales, hoy totalmente abandonados, al igual que el redil para ganado que se puede observar a mitad de trayecto. Antaño, toda esta zona estaba cubierta por encinares acompañados de robles melojos y quejigos en las zonas más frescas y húmedas.
Destaca en el paisaje la Dehesa Boyal de Abajo, Monte de Utilidad Pública de Robledillo de la Jara, cuyas formaciones arboladas de roble melojo y quejigo contrastan con el matorral circundante. También se pueden contemplar las Sierras de La Cabrera y de Guadarrama y, en el final de la ruta, hay un buen mirador para observar el paisaje en el que destaca la elevación de El Cancho de la Cabeza (1.264 m) al otro lado del embalse de El Atazar, en el municipio de Patones.
Senda del río Hayedo de Montejo
El Hayedo de Montejo es un Espacio Natural Protegido (declarado Sitio Natural de Interés Nacional, en 1974), constituido por los montes de Utilidad Pública de El Chaparral y La Solana, de 250 hectáreas de extensión. Fue declarado por la UNESCO Patrimonio Natural de la Humanidad en 2019.
Este singular Hayedo es una de las dos zonas núcleo de la Reserva de la Biosfera Sierra del Rincón junto con la Dehesa Boyal de Puebla de la Sierra. Está dedicado a la conservación e investigación y es un Espacio Natural Protegido muy sensible (Sitio Natural de Interés Nacional),
Contiene el único bosque de hayas que puede encontrarse en la Comunidad de Madrid, y presenta una elevada diversidad biológica.
El hayedo se visita en grupos reducidos y en compañía de un guía, por lo que es conveniente realizar reserva con antelación. Estos pases se solicitan en el Centro de Recursos e Información de la Reserva de la Biosfera Sierra del Rincón situado en Montejo de la Sierra, c/Real, 64. El Centro de Información de la Reserva de la Biosfera Sierra del Rincón, está abierto todos los días en horario de 9.30 a 15.00 horas. En el Centro podrás visitar una exposición de los ecosistemas, flora y fauna más representativos del territorio, informarte de las sendas autoguíadas que recorren la Sierra del Rincón, de donde comer y dormir en la zona y de todos los puntos de interés que merecen una obligada visita.
Consulta la ficha completa de especificaciones de accesibilidad AQUÍ
(Informe realizado por la entidad INFINIA, noviembre 2021)
En la linea del frente. Guerra Civil en la Sierra Norte.
Comenzamos nuestra aventura en Buitrago del Lozoya, que bien merece una visita, ya se al inicio o al final de realizar nuestra ruta. En esta visita no puede faltar un paseo por la villa de Buitrago y sus murallas, el castillo de los Mendoza y el museo Picasso. Al ser una ruta circular, podríamos comenzar en cualquiera de las poblaciones por las que pasa la ruta, pero Buitrago es la que tiene un acceso más directo por la N-I.
Buitrago fue una de las poblaciones más castigadas de la Sierra Norte por los bombardeos en la Guerra Civil. Muy próxima al frente, sus murallas medievales soportaron el envite de los cañones de los sublevados durante la contienda.
Salimos de Buitrago por el puente viejo y tomamos la antigua N-I, dirección Norte. Poco después nos incorporamos a la carretera M-137, que tras 250m abandonamos para acceder a una vía pecuaria, por la que ascendemos suavemente. Poco después, en una bifurcación, comenzamos a distinguir las señales del recorrido del Frente de Somosierra, solo que nosotros lo vamos hacer en dirección contraria, pero no tiene mucha importancia, nos dirigiremos hacia Piñuecar por la vía pecuaria. a medida que avanzamos iremos viendo las señales de la ruta que nos indicaran donde se hallan las principales infraestructuras bélicas como la Peña del Alemán, peña zorreras, etc. La subida a Cabeza de Piñuecar donde se halla un observatorio militar no se puede realizar en bici, por lo que si queréis visitarlo habrá que dejar las bicis abajo.
Una vez en Piñuecar, tras pasar el cementerio salimos a la carretera M-132,nos incorporamos a ella en dirección Este, cruzamos el pueblo y tras 1,5km aprox llegamos a un cruce. Nos incorporamos a esta carretera comarcal en dirección Pradena del Rincón – Montejo de la Sierra. La M-137 es generalmente una carretera muy tranquila salvo algunos fines de semana (no todos) y tiene además el añadido de unas vistas preciosas. Tras rebasar algún repecho, llegamos a Pradena del Rincón, uno de los cinco pueblos que conforman la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón y que cuenta con interesantes visitas tanto patrimoniales como naturales. Entre las patrimoniales destacamos la iglesia de Santo Domingo de Silos, en la que se descubrío hace poco una necrópolis y un taller de campanas…no te lo pierdas.
Salimos de Pradena por la M-130, dirección Puerto de la Puebla, pero a poco de salir del pueblo (unos 500m), nos incorporamos a la cañada de las Merinas, una bonita ruta que recorre un interesante paraje natural. El camino esta totalmente acondicionado para la bicicleta. Abandonamos el camino de zahorra blanca a la atura de una antigua majada y tomamos el camino que sale a nuestra izquierda. El camino rodea la dehesa de Ana Gutiérrez, hemos de estar atentos, y a la altura de el acceso a la dehesa que mira hacia el Sur, tomamos un camino que a nuestra izquierda (al Sur) se dirige a un zarzo o cancela, seguimos por este camino y poco después llegamos al primero de los bunkers visitables del Frente del Agua. Tras este bunker cruzamos la carretera y nos dirigimos a los siguientes. El camino se interna en el pinar que se asienta sobre una loma, a partir de aquí marcas de color morado y paneles explicativos nos van guiando por el pinar y nos dan información de las múltiples infraestructuras bélicas por las que pasamos, bunkers, nidos de ametralladoras, puesto de mando, trincheras…. Salimos del pinar por una camino de tierra que nos deja en la carretera M-135, y bajamos por ella hasta la presa de Puentes Viejas, el paisaje merece una parada.
Cruzamos la presa y continuamos por la carretera 1,5km, donde abandonamos la carretera para incorporarnos a una vía pecuaria que sale a nuestra derecha. Este camino muy ciclable, atraviesa el bonito pinar de las Gariñas, bañado por las aguas del embalse de Puentes viejas. Tras el pinar ya soma Buitrago del Lozoya, donde acaba nuestra aventura.
Senda Pisachon
La ruta parte de las antiguas eras del pueblo de El Atazar, hoy convertidas en un museo al aire libre, y continúa por la calle Las Eras hasta llegar al camino Riato. En este punto gira a la derecha y toma la pista que se dirige a Robledillo de la Jara durante 900 m. A la izquierda del camino, desviándose unos 150 m ladera abajo, en la curva que hace la carretera M-133, se puede ver una fuente del siglo XVI que parece tener un origen árabe. Retomando la pista se cruza el Vallejo de la Lanzada y se inicia una ligera subida. Una vez arriba, la ruta se desvía a la izquierda, hacia el paraje de La Matosa, por un camino ancho entre jaras. Este camino, tras 800 m de recorrido, llega a la carretera M-133. En este punto la ruta continúa por el acceso asfaltado hacia la antigua zona recreativa de Juan Gil. Poco antes de llegar a este lugar, hoy abandonado, la ruta se desvía por un camino de tierra que sale a la izquierda. Se llega a una bifurcación y la ruta continúa por el camino de la izquierda hasta llegar a los tinados de ganado que se asoman al embalse de El Atazar. La vuelta se realiza por el mismo camino.
La senda discurre en su totalidad por la Zona Especial de Conservación (ZEC) “Cuenca del río Lozoya y Sierra Norte”. La formación vegetal predominante es un jaral con romero, que ha cubierto los antiguos campos de cultivo, aunque también se pueden ver algunos pies aislados de encina de gran porte. A lo largo del recorrido destacan las panorámicas sobre el embalse de El Atazar y, en el final del recorrido, las vistas del muro de la presa.
Los tinados del Pisanchón son unas edificaciones tradicionales utilizadas para guardar el ganado. Se construyeron utilizando las rocas de pizarra de la zona y se techaron con teja árabe, paja y jara sobre vigas de madera sin desbastar. Actualmente están en desuso.
La Fuente Vieja o Fuente Árabe se construyó en el año 1585 y se asocia con el posible origen árabe de El Atazar. Los vecinos utilizaron esta fuente para sus necesidades diarias hasta mediados del siglo XX, momento en el cual se construyó una pila de piedra en el pueblo que se abastecía de un manantial cercano.
Minas de plata de Horcajuelo
La Mina San Francisco, como así se llamaban a las minas de plata de Horcajuelo, empezó a ser explotada a mediados del siglo XIX. La mina estuvo activa desde 1840 hasta las ultimas décadas de ese mismo siglo, teniendo un periodo de apogeo desde 1856 a 1860. Situada a 1500 m de altitud sobre la ladera del cerro de la Porrilla, sus voluminosas escombreras son visibles desde el valle. En el diario minero “La Antorcha” (1857), se escribió que “la mina San Francisco ha cortado un filón conteniendo plata agria, plata roja oscura y cloruros de plata, presentándose también plata nativa».
Comenzamos nuestra caminata en Horcajuelo, dirigiéndonos por la calle principal hacia el Norte. Antes de llegar al campo de futbol, tomamos el camino que sale a nuestra derecha. A la izquierda del camino y mientras ascendemos suavemente bajo la sombra de fresnos y robles, podemos ver zonas de huertas. Pasada una cancela, entramos en una zona más despejada y caminamos junto a un muro de piedra seca, hasta llegar a un cruce, donde podemos ver una flecha indicadora. El camino al que nos incorporamos sube bruscamente, hasta llegar a una zona en la que se asoman grandes esquistos donde se suaviza la ascensión. Un poco mas adelante, el camino gira hacia la ladera, la cual vamos bordeando hasta llegar a la mina.
En la zona se puede todavía contemplar la bocamina, excavada en roca en el filón principal. Dado que no está garantizada la seguridad dentro de las minas, no se debe entrar en las mismas. En los alrededores de la bocamina encontraremos antiguas edificaciones de piedra que servían de almacén, así como un pozo inundado y las escombreras. En el pozo maestro de Horcajuelo, a pesar de lo primitivo de las herramientas se llegaron a alcanzar 60 m de profundidad.
La vuelta la realizamos dirigiéndonos de frente a la bocamina siguiendo un senderos que desciende hasta la loma, atravesamos el arroyo grande y volvemos a encontrarnos con el camino de subida, al cual nos incorporamos para volver a Horcajuelo.
La Vega del Jarama
Incluida en la Sierra Norte de Madrid, las estepas de la vega del Jarama constituyen un paisaje fuera de lo común dentro de la naturaleza serrana y confirman, más si cabe, esta diversidad ecológica y de ecosistemas por la que se caracteriza la Sierra Norte. Además de conocer la vega y disfrutar de ella desde un excelente mirador como es el cerro de Mirario, que se eleva sobre la llanura de la vega, esta ruta nos da la oportunidad de observar numerosas especies de aves muy llamativas y poco comunes como son la avutarda, el sisón o el aguilucho cenizo. Ruta fácil, sin apenas desnivel y que recomendamos realizar durante todo el año menos en la estival, debido a la ausencia de sombra en el recorrido.
Comenzamos en la Villa de Torrelaguna, población que destaca por su rico patrimonio urbano, y que merece un paseo por sus calles visitando las diferentes muestras de rica arquitectura repartidas por el municipio. Iniciamos nuestro recorrido en la calle de la cava, en el cruce de la Red Carpetania donde tenemos la Señal Vertical (S.V.) (SN156), dirigiéndonos hacia el Camino del Olivarón. El camino asciende suavemente o llanea por la alomada vega, entre campos de cereales hasta llegar a un cruce donde vemos la S.V. (SN37), nos incorporamos al camino de los carboneros, hacia El Espartal. El camino asciende suavemente recorriendo la ladera de un cerro, una vez que alcanzamos su punto más alto y antes de comenzar a descender, tomamos un camino que sale a nuestra izquierda y nos conduce a la cima del cerro donde vemos un punto geodésico. Las vistas de la vega son inmejorables, un mosaico de campos de cereales y olivares se abren a nuestros pies, solo interrumpido por la silueta de las poblaciones de Torrelaguna, Torremocha o Uceda.
Volvemos sobre nuestros pasos hasta (SN37) y continuamos de frente hacia Torremocha, el mar de campos de cereal solo aparece interrumpido por alguna construcción aislada. Una vez en el cruce donde se halla la S.V. (SN144) tomamos el camino de las lagunas altas hacia Torrelaguna, donde finaliza nuestra ruta.
Piedemonte Serrano
El piedemonte también denominado rampa serrana, es una zona dominada por encinas, enebros y monte bajo que se sitiaría por debajo de los 1000m, a partir de lo cual entrarían en escena especies como el robledal. Esta zona con desniveles menos acusados nos permite disfrutar con nuestra bici de rutas con desniveles más suaves que en la propia sierra. En esta ocasión, os proponemos una ruta por la zona Sur de la Sierra, siempre bajo la atenta mirada de la Sierra de La Cabrera.
Partiendo de La Cabrera, junto al C.I.T. Villa San Roque, podemos ver la Señal Vertical (S.V.) (SN89). Nos dirigimos por el Camino de Redueña hacia Redueña, tras dejar atrás la avenida, nos incorporamos en la rotonda a la carretera M124 para incorporarnos a un camino que sale a nuestra derecha a unos 100m. Atravesamos un túnel que cruza la autovía, un sendero ancho nos conduce a una pista de zahorra que pasa por algunas viviendas. El camino en continuo descenso, nos conduce por una zona poblada de enebros y encinas, hasta llegar a la S.V. (SN123). Seguimos por el camino de Redueña, ahora asfaltado hasta la S.V. (SN5), donde nos incorporamos al Camino del Canal YII. Nos adentramos ahora en un hermoso quejigal, que se asienta en la ladera caliza del cerro. El camino prácticamente llano, serpentea la ladera hasta descender más adelante y cruzar la autovía a través de un túnel. Antes de llegar a Venturada nos topamos con la S.V. (SN13). Nos incorporamos a la Cañada de Venturada, dirección Cabanillas / Navalafuente. Tras cruzar Venturada, salimos a un camino paralelo a la carretera para poco después girar a la izquierda y adentrarnos en una zona de praderas y fincas, con muros de piedra a ambos lados. En la S.V. (SN12), nos dirigimos a Cabanillas, por la Cañada Real, y justo a la entrada del pueblo, vemos la S.V. (SN14). Nos dirigimos ahora por la cañada del monte hacia Navalafuente / La Cabrera. Recorremos un camino que atraviesa la urbanización el Tomillar y desemboca en una pradera, a nuestra derecha, vemos junto a un muro de piedra una S.V. (SN6), y tomamos el camino de La Cabrera, hacia La Cabrera. El camino se interna entre muros de piedra seca, alternando zonas pobladas de encinar y enebros con zonas más despejadas, poco después cruzamos la carretera M633 y continuamos por un paisaje similar, ascendiendo suavemente, con el telón de fondo de la magnífica Sierra de La Cabrera. Tras cruzar la carretera M610, el sendero transita paralelo a la carretera, hasta que tras pasar una puerta accedemos a la dehesa de Roblellano, donde predominan los afloramientos graníticos. Poco después estamos de regreso en La Cabrera.
Horizontal integral MTB
La Horizontal es una pista forestal que recorre la ladera Este de los Montes Carpetanos, desde Somosierra hasta el Puerto de Navafría (50km). Este camino forestal se caracteriza por la elevada altura a la que transita (una altura media de 1600m y una máxima de 1850m) y las espectaculares vistas que ofrece sobre el valle del Lozoya y la Sierra Norte, dándonos además la oportunidad de asomarnos varias veces hacia la vertiente oeste, hacia la meseta segoviana.
Partiremos de Lozoya, junto al cementerio viejo tenemos la Señal Vertical (S.V.) (SN125), y nos dirigiremos por el Camino del Valle hacia Pinilla / Alameda, en apenas 500m en la S.V. (SN28), nos incorporamos al camino del carretero, dirección Lozoya / Camino horizontal. Tras dejar atrás Lozoya por la carretera que sube al Pto. de Navafría, tomamos un camino que sale a nuestra derecha y que tras una dura ascensión de 600m de desnivel nos deja en la Horizontal. Justo en el cruce, seguimos las indicaciones de la S.V. (SN51), incorporándonos a la Horizontal hacia Pto. de Linera / Pto. de Peñaquemada. Ahora toca relajarse un poco tras la dura subida, en general nuestro camino hacia Somosierra, va descendiendo de manera tendida, aunque también tendremos subidas. El paisaje es grandioso, el valle del Lozoya y las cumbres de la Sierra se denominan desde nuestra posición donde los pinares se alternan con piornales y zonas despejadas en las proximidades del cordal.
Ecosistemas vivos
A los pies de esta bonita sierra de La Cabrera, encontramos La Dehesa de Roblellano, en cuyo interior existen ejemplos destacados de la flora autóctona.
En esta ruta circular, podremos observar los diferentes ecosistemas ecológicos y las diferentes formaciones geológicas que tan característico hace a la Sierra de La Cabrera. Entre las peculiaridades de este itinerario encontramos las pequeñas charcas temporales que se forman en los afloramientos graníticos que salpican la dehesa.
Encinas, robles, fresnos, acompañados de jaras o flores como los gordolobos y peonías componen este singular paisaje.
El Espartal y los Altos del Hontanar
Los Altos del Hontanar constituyen un cordal montañoso que se escinde de la Sierra de La Morcuera y que cierra el Valle del Lozoya por su vertiente Este. Esta privilegiada situación, dividiendo los valles de Lozoya y Canencia, le otorga unas vistas inmejorables sobre ambos valles, además, de unas panorámicas sobresalientes del macizo de Peñalara, Cuerda Larga y los Montes Carpetanos.
Comenzamos nuestra ruta en Alameda del Valle, concretamente desde la Señal Vertical (S.V.) (SN81), situada en la C/ del Romero y nos dirigimos hacia Ref. Majada del Cojo / El Espartal. Nada más comenzar cruzamos el rio Lozoya y atravesamos el fondo del valle, una zona prácticamente llana, donde podemos ver praderas salpicadas de fresnos y robles donde pasta el ganado. A medida que avanzamos y nos aproximamos a la ladera, el camino va aumentando la pendiente y nos adentramos en una zona de robledal por la que ascendemos. Más arriba, el robledal se aclara, da paso a brezos y retamas y finalmente, tras una zona donde el camino se abre paso a través de las rocas que cortan la ladera, nos internamos en el pinar. Poco después llegamos el refugio de la Majada del Cojo, un refugio libre, donde llevando el equipo adecuado podemos pernoctar, o utilizarlo para descansar y reponer fuerzas. En cualquier caso, hagamos un uso correcto de este tipo de instalaciones para que estén disponibles para otros senderistas.
Junto al refugio encontramos la S.V. (SN141). Tomamos el camino que nos indica Pico el Espartal / Portachuelo de Canencia para poco después alcanzar el cordel y dirigirnos hacia la izquierda, por un amplio cortafuego por el que transita un camino. Un suave ascenso por este ancho camino nos conduce hasta el pico Espartal, al que reconoceremos por su vértice geodésico. Tras cruzar una alambrada, continuamos ahora por un sendero que desciende hasta el collado de las fuentes, y tras un repecho que remonta la ladera del Cerro del Águila, bajamos hasta el Portachuelo de Canencia. En este amplio collado, podemos ver la S.V. (SN46), y nos dirigimos hacia el camino de Navalmaillo (Pinilla del Valle / Alameda). El sendero, que tras internarse en el robledal se tornara en camino, desciende de manera continuada entre el robledal hasta llegar a las inmediaciones del Embalse de Pinilla, cuya cola o lugar donde el rio desemboca en el embalse cruzamos por un puente y continuamos hasta un cruce donde hallamos una S.V. (SN27). Aquí seguimos hacia la izquierda, en dirección Alameda / Oteruelo, nos encontramos en el Camino natural del valle por el que en apenas 30 min, regresamos de nuevo a Alameda.
Ladera de Santuil
La ruta sigue la misma traza que la Ruta 3 de subida al Puerto de Peña Quemada hasta llegar al «refugio de la Zorra» donde se ha de girar a la izquierda y seguir el camino que nos conducirá hasta el refugio Santuil. En este punto retomamos la Ruta 3 para regresar a Braojos.
El Portachuelo de Navarredonda
Los portachuelos son pasos entre montañas que normalmente se atraviesan para conectar poblaciones, estos portachuelos son pasos obligados ya que aprovechan el lugar más accesible de un cordel, loma o cerro y se han utilizado durante cientos de años. En la Sierra Norte tenemos varios y todos poseen una connotación histórica y tradicional, además de unas preciosas panorámicas. En este caso el Portachuelo de Navarredonda atraviesa el paso que existe entre el cerro de la Cruz y los Montes carpetanos y conecta las poblaciones de Lozoya y Navarredonda además de conectar el Valle Alto del Lozoya con la zona de los pueblos situados en el Valle Medio.
Iniciaremos la ruta desde cualquiera de las dos poblaciones, en este caso, lo haremos desde Navarredonda. Justo a la entrada del pueblo, se ubica un cruce de la Red, y adosadas a una cartelera vemos las indicaciones de una Señal vertical (SN124). Nos dirigimos hacia el camino de Lozoya, dirección Portachuelo de Navarredonda. Salimos del pueblo e inmediatamente nos internamos en la dehesa de la Umbría una espectacular dehesa de robles cercada por un muro de piedra, bajo la sombra de los rebollos, el camino asciende de manera suave hasta alcanzar en poco menos de 2km el Portachuelo de Navarredonda. Seguimos de frente para acometer el descenso hacia Lozoya que se encuentra en una cota más baja que Navarredonda, por lo que descenderemos unos 100m más de lo que hemos subido y cambiamos de orientación, ya que esta ladera apunta hacia el Sur. Ahora predomina el pinar y se nos abren unas vistas espectaculares del alto valle del Lozoya. El embalse de Pinilla que embalsa las aguas del rio Lozoya, aparece custodiado por los altos del Hontanar a su izquierda, por los montes carpetanos a su derecha y al fondo cerrando esta espectacular panorámica, el macizo de Peñalara y la Cuerda larga coronan el Valle. El descenso va alternando el pinar por un hermoso robledal en el que se asientan numerosas praderas donde pasta el ganado en un paisaje bucólico propio de zonas más norteñas. Finalmente llegamos a Lozoya, una hermosa población que se mira en el espejo del embalse de Pinilla y que merece una visita por sus bonitas calles y plazas. La vuelta la realizamos por el mismo camino.
Senda del Genaro – Cicloturismo
Dentro de la Red de Sendas Verdes de la Comunidad de Madrid, “La Senda del Genaro” con sus 70 kilómetros de recorrido se caracteriza por ser la que representa mayor longitud en su trayecto. Está clasificada como Ruta de Gran Recorrido (GR 300) por la Federación Española de Montañismo y hasta ahora contábamos con dos versiones, la versión senderista y una versión casi idéntica, pero con algunas modificaciones para hacerla en bicicleta de Montaña. Ambas son señalizadas.
Os ofrecemos ahora una versión cicloturista del Genaro, cuyo trazado también discurre en el entorno que rodea el embalse del Atazar, el de mayor capacidad dentro de la Comunidad de Madrid, pero que además incluye parte de la Vega del Jarama. Esta nueva alternativa para alforjeros, evita los tramos más técnicos del Genaro, difíciles de realizar con una bicicleta híbrida o con una MTB con alforjas y se sustituyen por camino o carreteras locales en buen estado para «ciclear» con alforjas. Los tramos que se salen del Genaro original no están señalizados, por lo que habremos de disponer de un mapa con el recorrido o descargar el track y utilizar un GPS.
Este recorrido cicloturista suma al Genaro las poblaciones de Torrelaguna («Villa de Madrid») y Torremocha del Jarama, por lo que nos facilita las posibilidades de pernoctar en más poblaciones.
De Lozoyuela a Sieteiglesias
Los municipios de Lozoyuela y Sieteiglesias comparten ayuntamiento, y también este camino interurbano de grijo que conecta los dos núcleos urbanos. El camino discurre paralelo a la carretera M-131.
El paisaje de encinas y matorral bajo va recorriendo zonas de fincas y prados y es un ejemplo de los ecosistemas de piedemonte serrano. Este camino vecinal nos permite visitar ambas poblaciones que nos ofrecen varios recursos patrimoniales interesantísimos como la Necrópolis de Sieteiglesias o la Iglesia de San Nicolas de Bari en Lozoyuela.
Consulta la ficha completa de especificaciones de accesibilidad AQUÍ
(Informe realizado por la entidad INFINIA, noviembre 2021)
Ruta del Toro. Cabanillas de la Sierra
Durante la ruta recorreremos vías pecuarias por las que desde hace siglos ha transitado el ganado en la trashumancia, cruzaremos un puente medieval y conoceremos la fuente más antigua del pueblo, testigo de nuestra historia serrana. Además, al poco de iniciarse la ruta, llegaremos al emblemático Toro de Osborne, el primero que se instaló en toda España.
Conoceremos bosques mediterráneos y dehesas de encinas, riquísimos en especies de flora y fauna, así como dehesas de fresnos habitadas por ganaderías de toros de lidia, elementos tan característicos de nuestro municipio.
A lo largo del itinerario existen 17 paneles informativos que nos permiten conocer el paisaje, flora, fauna y costumbres de las gentes de Cabanillas de la Sierra y de otros municipios de la Sierra Norte de Madrid.
Partiendo de la calle de la Cuesta, junto a la rotonda de la antigua N-I, saldremos del casco urbano por la Cañada del Laderón al Portillo o Calleja de las Cuevas, donde conoceremos varias cuevas donde antaño se almacenaba el vino cosechado en nuestro pueblo, a escasos metros encontraremos una mesa panorámica a través de la cual conoceremos los distintos picos y vegetación de la Sierra Norte.
Poco después, atravesaremos por un pequeño puente el arroyo Sacedón, con su característica vegetación de ribera, para posteriormente, junto a la carretera A-I, observando una zona de antiguos huertos y un peculiar bosque de enebros.
Llegados a este punto, descubriremos el majestuoso toro de Osborne, que podremos contemplar en toda su amplitud.
Tras cruzar bajo la A-I, recorreremos paisajes adehesados, surcados por tradicionales vallas de piedra. Poco más adelante, podremos optar por tomar el Itinerario Corto (4,7 Km. de longitud), que nos llevará al pueblo pasando sobre el puente medieval de Los Arrieros, al igual que hicieran hace dos siglos las tropas napoleónicas venidas de Francia.
Si optamos por el Itinerario Largo (8,7 Km. de longitud), continuaremos en dirección norte por una vereda que nos llevará a cruzar la antigua carretera Nacional I, así como la Cañada Real de Extremadura, tantas veces transitada por los rebaños en sus largas peregrinaciones trashumantes. Discurriremos por una zona ocupada por un maravilloso bosque mediterráneo, hábitat de numerosas especies de plantas y animales, cuyas huellas podremos observar. Además, contemplaremos la majestuosa la sierra Norte, que podremos interpretar a través de una segunda mesa panorámica.
Poco después, atravesaremos de nuevo el arroyo Sacedón, adentrándonos en un maravilloso soto ocupado por dehesas de fresnos podados al estilo tradicional (cabeza de gato), donde el ganado bravo campa apacible.
Algo más adelante, tras cruzar la carretera de Valdemanco, caminaremos por un estrecho sendero hasta divisar las características dehesas de encina. Poco antes de llegar al pueblo descubriremos la primera fuente que existió en nuestro municipio, construida en 1.895, y en la que los cabanilleros acudieron para beber durante décadas.
Este mismo camino, que discurre paralelo a la antigua carretera Nacional I, nos llevará poco después al punto en el que nos encontramos, tras haber conocido en este paseo un entorno natural privilegiado, de excepcional belleza y cargado de historia.
Todo el itinerario consta de balizas orientativas, de modo que es imposible desorientarse o perderse. Además, este itinerario consta de 17 paneles interpretativos y dos mesas de paisaje.
Mondalindo por la Mina de Plata
Esta es una ruta con cierto nivel de exigencia que implica tener una buena forma física. El camino es mixto de pistas y sendas de montaña con algunas zonas muy quebradas y con piedras sueltas donde hay que tener cuidado. Sin embargo, la ascensión nos permitirá contemplar desde el cordel: el Valle del Lozoya y Valle Hermoso, la Campiña Alcarreña, el macizo de El Pendón, La Cuerda Larga, Las Machotas de Zarzalejo, La Cabrera y la Sierra de Hoyo.
Solo en el primer tramo de ascenso, desde la Fuente de la Gregoria, hasta unos ciento cincuenta metros antes de llegar a la Torre de la Mina hay árboles que nos protegerán del sol. El resto de la ruta no tiene sombra, lo cual no disminuye su belleza.
Si estamos cansados o, simplemente no queremos continuar, podemos dar una vuelta por la zona y ver los restos de la explotación minera ayudados por los paneles explicativos.
Si continuamos y conseguimos hacer cima, en el Mondalindo nos espera un buzón de montaña donde poder escribir nuestra experiencia y leer la de otras personas practicantes del montañismo.
La Almenara
La ruta parte de la Plaza de la Picota, en El Berrueco, continúa por la calle Real y la carretera M-131 dirección Torrelaguna hasta tomar un desvío a la izquierda por el camino La Casilla o camino del Canal. En este punto hay un panel informativo de la senda, con unos datos generales y una breve descripción del recorrido. Se deja un lavadero y un abrevadero a la izquierda y la ruta continúa por el camino de tierra. Se llega a una zona más amplia en donde cruzan las sendas de la Atalaya (local) y del Genaro (GR 300). La senda de La Almenara baja hacia el embalse por una pista bien definida, y llega hasta la Almenara de El Berrueco situada en el Canal de El Villar. Un poco más adelante se deja la depuradora del pueblo a la izquierda.
La senda continúa bordeando el embalse durante algo más de un kilómetro hasta un mirador con un cartel informativo, punto en el cual se inicia el regreso hacia El Berrueco, manteniendo a la derecha la urbanización Vallehondo. Desde aquí el recorrido coincide con la senda del Genaro por lo que habrá que seguir las señales de esta senda, entre pastos y fresnedas, hasta llegar a la carretera M-127 que nos llevará hasta el final de la ruta, en la Plaza de la Picota.
La Almenara de El Berrueco es una construcción asociada al Canal de El Villar y se utiliza para gestionar el caudal del agua y permitir labores de mantenimiento mediante un sistema de compuertas. El Canal de El Villar fue construido en 1912 y tiene su origen en el embalse de El Villar. Finaliza su recorrido en el depósito en Torrelaguna donde se une al Canal del Jarama y al Canal de El Atazar.
La ruta bordea la lámina de agua desde una cierta altura, lo que permite disfrutar de unas buenas vistas del embalse y del pueblo de Cervera de Buitrago, en la otra orilla. Si el embalse no está al máximo de su capacidad se puede observar la característica “ceja” que es la parte de la ladera sometida a las variaciones de altura del agua embalsada y en la que es difícil que crezca la vegetación.
La vegetación predominante es un jaral de jara pringosa con enebros, romeros, cantuesos y rosales silvestres. El suelo, muy arenoso, es el resultado de la erosión de las rocas de granito, típicas de la zona, que se descomponen en granos de cuarzo, feldespato y mica.
Por la Dehesa Boyal de Montejo
Este bonito itinerario discurre por la dehesa boyal de Montejo, la cual sigue proporcionando ricos pastos para el ganado y leña para calentar los hogares de los vecinos. A partir del 25 de abril se guarda el ganado en la dehesa para evitar que este dañe los cultivos o los prados de siega. La dehesa está formada por un bosque de roble melojo, que guarda ejemplares de gran tamaño, y fresnos, además de las cuatro pilas de riego (lagunas artificiales) que surten de agua a la reguera.
En la peña Balagares encontraremos rocas de esquisto alterados y entre las brillantes micas podemos ver abundantes granates de gran tamaño. En una zona más despejada, salpicada de fresnos, podemos ver un chozo como el que utilizaban antiguamente los pastores, de construcción circular con “cubierta viva” de cepellones de pastizal y lajas que proporciona mayor resistencia e impermeabilidad.
Entre los viejos robles, las fresnedas y el pastizal no es raro observar varias especies de aves como los pitos picapinos, mitos, carboneros, trepadores azules o agateadores además de jabalíes o zorros entre otros animales. La ruta nos deja bonitas panorámicas de Montejo y del Valle del Lozoya.
Ruta al Santo Roto
La ruta parte de la Cuesta de San Pedro, al lado de la iglesia de Robledillo de la Jara y coincide con la senda del Genaro, camino de 70 km de longitud que conecta entre sí todos los pueblos de la Mancomunidad Embalse del Atazar. Ambas sendas siguen por la calle del Cementerio y, pasado éste, la senda al Santo Roto se separa hacia la izquierda en dirección al arroyo de la Dehesa, que va a servir de guía durante la primera mitad del recorrido. Pasada la depuradora, la ruta sigue por el camino tradicional al Molino del Villar, en el río Lozoya, hoy cubierto por las aguas del embalse. El camino llega hasta el Santo Roto, que da nombre a la senda, y que está formado por las ruinas de la Ermita de El Villar, de la que solo se conserva un muro. El Villar se despobló en el siglo XVI y sus tierras terminaron incorporándose al término municipal de Robledillo de la Jara cuyos vecinos celebran todos los años, en el mes de mayo, una romería hasta este lugar.
La ruta continúa en dirección norte atravesando primero un jaral y después una amplia zona de pastos, coincidiendo durante un tramo con la vía pecuaria Colada de Peralanava. Cruza una pista de tierra y continúa por una estrecha senda, la Colada de Servidumbre o camino de Valdemazos por el arroyo Aborrero. Tras cruzar una puerta, la senda desemboca en la misma pista de tierra que cruzó un kilómetro atrás y regresa al núcleo urbano de Robledillo de la Jara donde termina el recorrido.
La ruta permite recuperar antiguos caminos tradicionales y varias vías pecuarias que por falta de uso están desapareciendo bajo el matorral. Al poco de iniciar la ruta, en el arroyo de la Dehesa, se puede observar un gran sauce, la salguera del Molino del Villar (Salix alba). Se trata de un ejemplar incluido en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, categoría de árboles singulares por su tamaño. El recorrido atraviesa extensas zonas de matorral, constituido sobre todo por jara pringosa y romero, que cubren antiguos campos de cultivo de cereales. Desde la senda se tiene una buena panorámica de la Dehesa Boyal de Robledillo de la Jara, catalogada como Monte de Utilidad Pública, cuya masa arbolada de quejigos y robles melojos destaca en el paisaje.
Camino de la ermita de Ntra. Sra. de los Dolores
Después de recorrer las callejas de Horcajuelo, podemos iniciar este pequeño recorrido que nos ofrecerá unas interesantes panorámicas del municipio.
EI camino asciende hasta la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores, desde donde podremos observar la estructura urbana de Horcajuelo condicionada por la orografía y rodeada por sus terrenos de cultivo. Bajo el pueblo, destacan las pequeñas huertas donde se cultivan las hortalizas que necesitan más riegos y atenciones junto con algún frutal.
Encontraremos una vegetación de ribera junto a los dos arroyos que atravesaremos, compuesta por fresnos, sauces, arraclanes y saúcos. Los vallados de piedra nos indicarán el límite de los linares, destinados anteriormente al cultivo de cereal y lino, ocupados actualmente por prados con melojos en los linderos.
La ruta termina cerca del pilón, donde encontramos una bonita alameda entre el campo de fútbol y las próximas huertas
Vuelta al Porrejón.
Comenzamos la ruta en el puerto de La Puebla, donde existe un pequeño aparcamiento. Descendemos en dirección a Prádena del Rincón dos kilómetros y antes de llegar a la loma de La Morra, nos incorporamos a una pista de tierra que sale a nuestra derecha. El camino asciende suavemente hasta alcanzar el cordal de la loma y seguidamente nos internamos en un pinar. Tras el pinar salimos a una zona despejada, a nuestra derecha una fuente recoge el agua de las laderas del Porrejón y a nuestra izquierda, se nos abre una bonita panorámica de la Sierra Norte, con el valle del Lozoya entre las alineaciones montañosas de la Sierra de Guadarrama. Poco después alcanzamos el collado del Salinero y las vistas se completan hacia el Este, con la Sierra de Ayllón y el pico Ocejón al fondo. A nuestra derecha vemos la esbelta figura del Porrejón, que se eleva sobre nosotros con su falda de brezos rota por los afilados afloramientos de pizarra.
Continuamos por la pista, que tras un pequeño descenso vuelve a ascender faldeando la cuerda de la Astilla y finalmente alcanzando el collado de las Palomas. Tras el collado, descendemos hasta un cruce, tomamos el camino que sale a nuestra derecha, bordeamos el cerro Hierro y tras pasar un abrevadero salimos ala carretera M-130, a la cual nos incorporamos, en claro ascenso hasta alcanzar el Puerto de La Puebla.
El Río Madarquillos
El río Madarquillos, nace en el extremo Norte de la Comunidad de Madrid, en la ladera Este de los Montes Carpetanos tras la fusión de varios arroyos que manan en los municipios de Somosierra y Robregordo. En su corto recorrido pasa por varios términos municipales y cerca de su cauce, se asientan dos pueblos, Horcajo de la Sierra y Madarcos, población de la que recibe el nombre. En su itinerario, además, se asientan verdaderas joyas del patrimonio serrano y fluvial, como molinos o los puentes antiguos de Horcajo, hoy restaurados, tesoros escondidos que nos otorgan la oportunidad de descubrirlos a través de coloridos senderos, donde la vegetación de ribera se muestra exultante.
Partimos de la Acebeda, donde el agua es parte indisoluble de este pueblo, el agua corre por las regueras y sus preciosas fuentes invitan a refrescarse a los visitantes. Justo a la entrada del municipio tenemos un cruce de caminos de la Red Carpetania señalizada con la Señal Vertical (S.V) (SN72). Seguimos las indicaciones hacia Robregordo, descendemos por una antigua carretera hasta el arroyo de la Dehesa, tras cruzarlo llegamos a un cruce de la Red, señalizado con la S.V. (SN25). Nos incorporamos a un camino que se interna en la dehesa de La Acebeda, siguiendo las indicaciones hacia Horcajo de la Sierra. Descendemos hacia el cauce del Madarquillos, para tener nuestro primer contacto con él, y nunca mejor dicho ya que en este punto no existe puente y si el cauce es elevado tendremos que descalzarnos para cruzar. El camino asciende y tras salir del robledal, cruzamos la autovía bajo un viaducto. Tras cruzar las antiguas vías del tren a través de un angosto túnel, entramos en el área de la Tejera, donde podemos ver a nuestra derecha el primero de los puentes antiguos. Poco después nos incorporamos a un sendero que recorre hacia el Sur la ladera de una amplia loma desde la que contemplamos a nuestra derecha el cañón que ha excavado el Madarquillos. La loma desemboca en una carretera, tras cruzarla, a nuestra derecha tenemos el segundo Puente Antiguo, puente de origen medieval que era paso obligado de la Cañada Real Segoviana. Junto al puente, tenemos la S.V. (SN151), nos dirigimos en dirección opuesta al puente, hacia Horcajo de la Sierra, tras un corto ascenso, nos topamos con otra S.V. (SN15) y seguimos el sendero que se dirige a Madarcos. Poco después el sendero transita junto a la orilla del madarquillos, bajo la sombra de una preciosa vegetación de ribera. Más adelante nos separamos del Madarquillos, y poco después nos encontramos a nuestra derecha con el molino del Tio Paulino, un precioso molino, venido a menos pero que resiste rodeado de una espesa vegetación. Su funcionamiento consistía en desviar el curso del río por un canal de agua que atravesaba el molino, moviendo a su paso unas estructuras llamadas rodetes que a su vez hacían girar dos grandes piedras llamadas muelas dando como resultado una molienda natural y eficiente.
Tras el molino el sendero nos conduce hacia Madarcos, pero antes aún podemos ver otro molino, el de la Tía Fausta. Antes de subir hacia Madarcos nos encontramos con la S.V. (SN16), bajaremos hacia el cauce del rio, siguiendo las indicaciones hacia Piñuecar, para luego volver sobre nuestros pasos y dirigirnos a Madarcos.
Vuelta al Pendón. MTB
Es una ruta muy larga que se recomienda hacer en bicicleta de montaña. No hay agua en todo el camino.
La ruta utiliza el mismo camino que el final de la ruta 5 pero en sentido contrario. Sale del pueblo, pasa la cantera y la Fuente del Collado siempre por el lado izquierdo de la M610. Baja por el valle hasta la altura del Albergue Valle de los Abedules. Pasado este punto gira a la izquierda buscando el Arroyo del Valle que sigue hasta casi llegar al viaducto del tren. En este punto gira a la izquierda ascendiendo una fuerte pendiente hasta llegar a la pista que rodea por el sur el macizo del Pendón. Tras un largo recorrido de subidas y bajadas con unas magníficas vistas del piedemonte que se extiende hacia Madrid llegaremos al Destacamento Penal y desde ahí hasta la plaza de la Constitución en el casco urbano donde empezamos nuestro recorrido.
Senda de los prados
La ruta se inicia en la esquina de las calles Iglesia y Pozas, cruza la Plaza de Las Arcas y sigue por la calle del Pozo hasta dejar atrás las últimas casas del pueblo de Cervera de Buitrago. Se llega a una encrucijada de caminos, bajo un tendido eléctrico, y la senda continúa recto por la vía pecuaria Colada de la Caleriza, dejando la senda del Genaro y la antigua carretera a El Atazar a mano izquierda. El camino se adentra por un pequeño quejigar, catalogado como Monte Preservado, en el que hay varias señales y carteles informativos. A partir del último de estos carteles, referido al paisaje, la ruta toma una estrecha senda que baja al arroyo de Valdehierro que cruza por una pasarela de madera, aguas abajo de un dique de contención de sedimentos. Se atraviesan antiguos campos de labor, hoy cubiertos por extensos jarales, y se deja atrás un abrevadero. Finalmente se llega al arroyo del Vallejo del Saz y a un segundo dique de contención de sedimentos. El regreso se hace por el mismo camino.
El paisaje se caracteriza por la presencia de un denso matorral de jaras y romero y, en las zonas más húmedas, zarzas, rosales y majuelos con sauces, fresnos, quejigos y robles aislados. Es el resultado de siglos de prácticas agrícolas y ganaderas que deforestaron el territorio y cuyo abandono ha propiciado el crecimiento de este tipo de matorrales sobre unos suelos muy pobres. Otra de las características de esta ruta son los diques de contención construidos en los arroyos Valdehierro y Vallejo del Saz, que permiten que los sedimentos más gruesos que llegan arrastrados por el agua se depositen y no lleguen al embalse de El Atazar. También se puede observar un colmenar tradicional construido con trocos huecos de árboles, lajas de piedra e incluso chapas de metal. Destacan en algunos puntos del recorrido las vistas sobre el embalse de El Atazar.
El Camino de los Botánicos
La Sierra Norte de Madrid situada en el Sistema Central forma parte del eje divisorio de las dos mesetas. Este territorio fronterizo y de transición climática alberga gran cantidad de ecosistemas. El Camino de los Botánicos nos invita a conocer varios de estos ecosistemas, que son una excepción en estas latitudes. En tan solo 15 km pasaremos por un área de piornos, retamas y cambroño, un pinar de pino silvestre, un bosque de acebos y un abedular, todo un regalo para los amantes de la botánica y la ornitología.
Partiremos de Somosierra, junto a la ermita de la Soledad tenemos la Señal Vertical (S.V.) (SN57) e iniciamos nuestra ruta incorporándonos al Camino Horizontal, dirección Dehesa de acebos (por horizontal). Una pista forestal nos introduce en un ecosistema de matorral, donde las retamas, cambroños y piornos dominan la escena. Ya avanzada la primavera, la floración de estas especies lo inunda todo de amarillo. En cuanto a aves, no es raro observar al pechiazul o alguna curruca entre sus ramas. Tras el matorral, entramos en una zona de pinar silvestre acompañado de un interesante sotobosque donde destaca el acebo. Multitud de aves forestales como pícidos pueblan esta zona. Tras el pinar, vemos un muro de piedra a nuestra izquierda, pronto encontramos la S.V. (SN56). Siguiendo el Camino de la dehesa y la indicación Dehesa de Acebos / Robregordo, atravesamos el zarzo de entrada y penetramos en la Dehesa. Este singular bosque es la acebeda mejor conservada de la Comunidad de Madrid.
Estas formaciones no son algo habitual, el acebo suele formar parte del sotobosque de pinares, hayedos o robledales, pero es algo extraño que sea la especie predominante. La concurrencia del clima con el tradicional manejo del ganado nos ha legado esta joya botánica y paisajística. Las espesas masas de acebos, ofrecen protección y proporcionan un alimento fundamental para las aves en los meses más fríos, ya que el fruto del acebo madura en noviembre, diciembre. El acebo es una especie protegida, no se permite cortar ramas ni recoger frutos. El camino desciende hasta un área recreativa, para remontar y salir a la antigua N-I, donde tenemos la S.V. (SN40). Continuamos hacia Dehesa bonita / Somosierra, nos incorporamos a un camino que tras descender paralelo a la autovía, la atraviesa por un túnel, para continuar paralelo a la autovía hasta la S.V (SN39). Continuamos hacia dehesa bonita / Somosierra. La dehesa bonita de Somosierra, guarda una de las reliquias botánicas que aún nos quedan en la región de épocas glaciares. Su ubicación a una altura de 1450 m y expuesta a los vientos fríos y húmedos del Norte, crean un microclima ideal para estas especies. Su enorme variedad: acebos, robles, cerezos, avellanos, servales y, sobre todo, abedules, hacen de éste un lugar espectacular, sobre todo cuando llega el otoño y los contrastes de colores entre las diferentes especies se hacen más patentes.
Ruta del Espaldar. MTB
Esta ruta se inicia desde la Oficina de Turismo de Lozoyuela y pasa por la Antigua Estación de Lozoyuela y la Antigua Mina de Wolframio.
La ruta comprende una gran variedad de paisajes; pinares, prados, dehesas de fresnos y monte bajo se suceden dando lugar a un mosaico natural cambiante a lo largo del recorrido.
También las vistas panorámicas cobran protagonismo en una zona en la que una gran roca, denominada “El águila de piedra”, nos permite observar el municipio en su completa totalidad, así como, el embalse de El Atazar, junto con otros pueblos de la zona.
La ruta tiene un encanto especial ya que, a lo largo del recorrido, que transcurre por la cara Norte de la sierra de La Cabrera, llaman la atención las caprichosas formas que adquieren las rocas de granito, modeladas por la acción de los elementos naturales tales como la lluvia, el viento o el hielo.
Se cruzará por el río Jóbalo, lo cual añade un componente aún más atractivo a todo el recorrido.
Vegetación:
En el inicio de la ruta, abundan los enebros, chaparros, cantueso y tomillo.
A un lado veremos la dehesa de fresnos y robles de Lozoyuela y se paseará entre pinos silvestres.
A medida que nos acerquemos a la cara norte de la Sierra de La Cabrera, el paisaje será más rocoso, donde predominarán las jaras y las retamas.
Fauna:
-Se podrán observar buitres, jabalíes, zorros, conejos y liebres.
Ruta por la historia
La ruta por la Historia de La Cabrera, es un itinerario temático que nos ofrece la oportunidad de conocer tres lugares históricos a través de una ruta por un espectacular entorno natural y paisajístico.
Comenzamos internándonos en la dehesa de Roblellano, un espacio natural de gran interés poblada de fresnos, robles y encinas y salpicada de lajas graníticas donde se forman pequeñas lagunas temporales.
La primera parada histórica la encontramos después de tomar un ramal (señalizado) que nos lleva a la Tumba del moro, Cualquier aficionado a la arqueología disfrutará visitando esta pequeña necrópolis de época visigoda, excavada en su totalidad a principios de los años noventa. Está vinculada a un asentamiento rural del Siglo VII y la forman diez sepulturas, nueve de fosa simple y una de perfil antropomorfo.
Probablemente este conjunto funerario podría tratarse de un pequeño núcleo sepulcral que formase parte de una necrópolis mayor ubicada en el Cerro de La Cabeza. Las tumbas están directamente excavadas en la roca granítica de la zona. En ella se encontraron restos óseos humanos. Algunas de estas tumbas, son pequeños panteones familiares compuestos por sepulturas dobles.
Volvemos sobre nuestros pasos a la ruta principal y comenzamos una corta pero intensa subida al cerro de la cabeza, superando una pequeña canal donde se asientan espectaculares ejemplares de encina. Una vez arriba, tomamos otro ramal (señalizado) que tras unos 200m nos lleva al castro del Cerro de la Cabeza.
Se presupone que fue uno de los primeros asentamientos humanos que hubo en el municipio de La Cabrera, y el cual se encontraba bastante alejado del actual núcleo urbano. Este castro tiene una situación estratégica en un lugar privilegiado de la vaguada del Cerro de La Cabeza, muy cercano al Convento de San Antonio y de la magnífica dehesa de Roblellano.
Este pequeño poblado estaba orientado al Este, tiene un fuerte carácter defensivo, y se basaba en una economía agrícola y ganadera. Superficialmente se aprecia la traza urbana con restos de fortificación y con materiales cerámicos preponderantemente de época visigoda.
Tras disfrutar de la visita, volvemos de nuevo al desvío para incorporarnos de nuevo a la ruta principal. Descendemos del cerro poco a poco disfrutando de las vistas de la Sierra de la Cabrera y del convento de San Antonio, que se asienta bajo esta mole granítica. Esta es nuestra próxima parada.
Sobre este emplazamiento hay que recalcar la iglesia románica de los siglos XI-XII de hermosa simplicidad interior, con tres naves, crucero y cinco capillas absidiales, donde se acogen algunas piezas de importante valor, como es un San Francisco del S.XVII, una Virgen con Niño de época renacentista y en el presbiterio dos pinturas, una Comunión de la Virgen del pintor Claudio Coello y un San Francisco.
Mención especial merecen sus jardines, organizados en bancadas, paseos y recoletas, terrazas salpicadas de fuentes, estanques y pétreos regueros de agua. El interior del convento se realiza a traves de una visita guiada que realizan los propios monjes para ver los horarios pincha el enlace.
Continuamos nuestro camino a través de la calle que baja del convento hasta La Cabrera.
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