Rutas primavera
Rutas de Primavera en la Sierra Norte de Madrid
La primavera es la estación ideal para recorrer las rutas de la Sierra Norte de Madrid y sumergirse en paisajes llenos de color y vida. Entre caminos rodeados de campos florecidos y senderos con verdes intensos, cada paso invita a conectar con la naturaleza. El sonido de las aves y la frescura del ambiente primaveral crean una experiencia única en cada recorrido. Aquí encontrarás una selección de las mejores rutas primaverales para disfrutar del esplendor natural de la Sierra Norte.
Nuestras Rutas de Primavera
La Chorrera de San Mamés
Ruta que nos conduce a uno de los saltos de agua más espectaculares de la Comunidad de Madrid. La opción que os proponemos es un recorrido circular que ademas de la Chorrera, nos permite visitar el bonito pueblo de Navarredonda y regresar al inicio atravesando un magnifico robledal.
Comenzamos la ruta en la valiosa iglesia de San Mamés, una de las joyas arquitectónicas de la Sierra Norte, cuyos orígenes se remontan al s.XII. Frente a la iglesia parte un camino, donde vemos un cartel de la quesería artesanal Santo Mamés, hacia la cual nos dirigimos. La quesería bien merece una parada para aprovisionarnos de un buen queso artesano de pura leche de cabra del Guadarrama y de vaca alpina, y de paso poder ver como lo elaboran
Pasada la quesería el camino comienza a ascender de manera más evidente, a nuestro alrededor vemos algunas manchas de roble. Después de un par de revueltas, remontamos la ladera de la loma de las Tejoneras, y accedemos al pequeño y profundo valle que forma el arroyo del Chorro. Más abajo oímos el sonido que produce el caudal del arroyo.
El camino se dirige a un frondoso pinar, tras atravesarlo continuamos por un sendero que, entre rocas, retamas, cantuesos y escaramujos, va bordeando la ladera. Ya escuchamos el estruendo del agua procedente de la chorrera y poco después la divisamos.
La chorrera de San Mamés es un salto de agua espectacular de unos 30 metros, que forma el arroyo del Chorro y que culmina en un tobogán que hace saltar el agua hacia arriba. Es considerado el salto de agua más grande de la Comunidad de Madrid.
En este momento podemos optar por volver por el mismo camino o continuar hacia Navarredonda. Si optamos por continuar, el sendero desciende entre manchas de robles por terreno arbustivo hasta alcanzar las callejas entre muros de piedra que nos conducirán a Navarredonda.
Cruzamos el pueblo y nos adentramos en una zona de robledal que se espesa aún más tras cruzar una carretera. Bajo la sombra de los robles el camino confluye con la carretera M-634 que nos conduce de vuelta a San mamés.
Vuelta a El Cabezo
A lo largo de este recorrido circular, que bordea el cerro de El Cabezo, disfrutaremos de una de las vistas más espectaculares de Patones de Arriba y de sus alrededores. Con la llegada de la primavera, estas laderas se tiñen de intensos colores y aromas del cantueso, las jaras y otras muchas flores.
La ruta comienza en el aparcamiento disuasorio de Patones de Abajo y asciende a Patones de Arriba por el acceso peatonal de la senda del Barranco. Continúa, tras pasar por la fuente y el lavadero, junto al arroyo de Patones hasta un cruce con una pista forestal. Ascenderemos por la pista siguiendo las marcas rojas de nuestro sendero local hasta toparnos con la senda del Genaro que viene de El Atazar. Este sendero nos conducirá de nuevo hasta Patones de Arriba para finalizar nuestro recorrido en el aparcamiento de Patones de Abajo.
Ruta embalse de El Villar
La ruta comienza en la Plaza de la Constitución de Mangirón, se dirige a la calle del Norte, gira a la derecha y pasa al lado de la Fuente Vieja, pozo que utilizaron los vecinos para el suministro de agua hasta que en el año 1932 se construyó la fuente de la plaza. La ruta cruza el arroyo Mangirón por un puente y continúa por un camino de tierra señalizado como vía pecuaria. A la derecha queda una formación rocosa de granito denominada Peña el Tormo muy popular entre la gente del pueblo. A lo largo de los siguientes kilómetros se presentan varios cruces y bifurcaciones. En los cuatro primeros, la senda continúa por el camino de la derecha; en las siguientes dos bifurcaciones, sigue por la izquierda y el siguiente por la derecha. La ruta baja hasta la orilla del embalse y se inicia el regreso subiendo por una empinada ladera. Una vez arriba, en el primer cruce, la ruta sigue por la derecha y en el siguiente por la izquierda. La senda continúa hacia el arroyo de Mangirón y la depuradora y entra en el núcleo urbano donde termina su recorrido.
La ruta discurre entre encinares, algunos catalogados como Montes Preservados, donde la encina es la especie arbórea predominante acompañada en algunas zonas de roble melojo y fresno. El sotobosque está formado por jaras, retamas, enebros y plantas aromáticas. Característica de esta zona es la denominada piedra de Mangirón utilizada tradicionalmente en todo tipo de construcciones. Se trata de un tipo de roca metamórfica denominado gneis que se formó hace 500 millones de años.
A lo largo del recorrido, la senda coincide en varios tramos con dos vías pecuarias: Colada de Peñas Varaeras o Tormo, aproximadamente durante medio kilómetro nada más salir del pueblo, y Cañada Real del Vado de Paredes durante otros 900 m.
La ruta permite asomarse al embalse de El Villar, construido en el siglo XIX en el río Lozoya, y que a día de hoy sigue abasteciendo a Madrid. Destacan las bonitas vistas de la lámina de agua, rodeada por la vegetación arbórea que cubre las laderas.
Ruta del Toro. Cabanillas de la Sierra
Durante la ruta recorreremos vías pecuarias por las que desde hace siglos ha transitado el ganado en la trashumancia, cruzaremos un puente medieval y conoceremos la fuente más antigua del pueblo, testigo de nuestra historia serrana. Además, al poco de iniciarse la ruta, llegaremos al emblemático Toro de Osborne, el primero que se instaló en toda España.
Conoceremos bosques mediterráneos y dehesas de encinas, riquísimos en especies de flora y fauna, así como dehesas de fresnos habitadas por ganaderías de toros de lidia, elementos tan característicos de nuestro municipio.
A lo largo del itinerario existen 17 paneles informativos que nos permiten conocer el paisaje, flora, fauna y costumbres de las gentes de Cabanillas de la Sierra y de otros municipios de la Sierra Norte de Madrid.
Partiendo de la calle de la Cuesta, junto a la rotonda de la antigua N-I, saldremos del casco urbano por la Cañada del Laderón al Portillo o Calleja de las Cuevas, donde conoceremos varias cuevas donde antaño se almacenaba el vino cosechado en nuestro pueblo, a escasos metros encontraremos una mesa panorámica a través de la cual conoceremos los distintos picos y vegetación de la Sierra Norte.
Poco después, atravesaremos por un pequeño puente el arroyo Sacedón, con su característica vegetación de ribera, para posteriormente, junto a la carretera A-I, observando una zona de antiguos huertos y un peculiar bosque de enebros.
Llegados a este punto, descubriremos el majestuoso toro de Osborne, que podremos contemplar en toda su amplitud.
Tras cruzar bajo la A-I, recorreremos paisajes adehesados, surcados por tradicionales vallas de piedra. Poco más adelante, podremos optar por tomar el Itinerario Corto (4,7 Km. de longitud), que nos llevará al pueblo pasando sobre el puente medieval de Los Arrieros, al igual que hicieran hace dos siglos las tropas napoleónicas venidas de Francia.
Si optamos por el Itinerario Largo (8,7 Km. de longitud), continuaremos en dirección norte por una vereda que nos llevará a cruzar la antigua carretera Nacional I, así como la Cañada Real de Extremadura, tantas veces transitada por los rebaños en sus largas peregrinaciones trashumantes. Discurriremos por una zona ocupada por un maravilloso bosque mediterráneo, hábitat de numerosas especies de plantas y animales, cuyas huellas podremos observar. Además, contemplaremos la majestuosa la sierra Norte, que podremos interpretar a través de una segunda mesa panorámica.
Poco después, atravesaremos de nuevo el arroyo Sacedón, adentrándonos en un maravilloso soto ocupado por dehesas de fresnos podados al estilo tradicional (cabeza de gato), donde el ganado bravo campa apacible.
Algo más adelante, tras cruzar la carretera de Valdemanco, caminaremos por un estrecho sendero hasta divisar las características dehesas de encina. Poco antes de llegar al pueblo descubriremos la primera fuente que existió en nuestro municipio, construida en 1.895, y en la que los cabanilleros acudieron para beber durante décadas.
Este mismo camino, que discurre paralelo a la antigua carretera Nacional I, nos llevará poco después al punto en el que nos encontramos, tras haber conocido en este paseo un entorno natural privilegiado, de excepcional belleza y cargado de historia.
Todo el itinerario consta de balizas orientativas, de modo que es imposible desorientarse o perderse. Además, este itinerario consta de 17 paneles interpretativos y dos mesas de paisaje.
El Camino de las Minas
La Mina San Francisco, como así se llamaban a las minas de plata de Horcajuelo, empezó a ser explotada a mediados del siglo XIX. La mina estuvo activa desde 1840 hasta las últimas décadas de ese mismo siglo, teniendo un periodo de apogeo desde 1856 a 1860. Situada a 1500 m de altitud sobre la ladera del cerro de la Porrilla, sus voluminosas escombreras son visibles desde el valle. En esta ruta recorreremos el Camino de las Minas, camino tradicional que usaban los mineros de Somosierra y Robregordo para llegar a las minas.
Comenzamos nuestra caminata en Somosierra, junto a la ermita de la Soledad. Frente a ella tenemos la cartelera de Carpetania, y junto a esta la Señal Vertical (S.V.) (SN57). Descendemos hacia Dehesa Bonita / Robregordo por la calle Cañada Real, salimos del pueblo y llegamos a la depuradora. Tras cruzar la carretera, nos adentramos en la dehesa bonita, para poco después salir de ella y descender hasta un cruce donde vemos la S.V. (SN39). Continuamos hacia minas de S. Francisco / Horcajuelo, por el tradicional camino de las minas. El camino recorre la ladera de la Cebollera nueva ascendiendo suavemente entre la linde del pinar por arriba y el robledal por debajo de nuestra cota. Una vez en la S.V. (SN7), continuamos por el camino de las minas, dirección Mina de S. Francisco / Horcajuelo. Dejamos la ladera de la Cebollera para dirigirnos al suave cordel que nos separa del valle de Horcajuelo y por el que entramos en la reserva de la biosfera de la sierra de Rincón. Pasamos un zarzo (cancela), tras el cual vemos la S.V. (SN88), continuamos por el camino de las minas, hacia minas de S. Francisco. El camino recorre ahora una ladera poblada de jaras y brezos en la que podemos ver diferentes catas y ruinas de antiguas construcciones mineras. El camino desciende de manera más brusca siguiendo unas zetas y nos deja en las minas de San Francisco donde podemos ver la bocamina excavada en roca en el filón principal, antiguas edificaciones de piedra que servían de almacén, así como un pozo inundado, la piedra del malacate y las escombreras. En el pozo maestro de Horcajuelo, a pesar de lo primitivo de las herramientas se llegaron a alcanzar 60 m de profundidad. Desde aquí tenemos una magnificas vista de la sierra del Rincón. El camino ahora continua descendiendo hasta llegar a Horcajuelo de la Sierra donde finaliza nuestra ruta.
Los cerros de los Altos del Hontanar
Este cordal, que se escinde de la Sierra de la Morcuera, pone coto al Valle alto del Lozoya en su lado Sureste, y se extiende hacia el Norte dejándonos unas increíbles vistas a ambos lados. Sobre este cordal se alzan varias montañas de mediana altitud como La Cachiporrilla, El Cerro del Águila o El Espartal.
La ruta que os proponemos parte de la bonita localidad de Pinilla del Valle, donde es posible visitar el conjunto arqueológico del Valle de los Neandertales, y asciende por un hermoso robledal al collado del Portachuelo. Este collado se rodea de las cumbres del Cerro del Águila y La Cachiporrilla, verdaderas atalayas desde donde contemplar el Valle Del Lozoya, y todas las majestuosas montañas que rodean el valle.
El Pinar de Casasola
Ruta muy completa que nos permite ver el pinar de pinos resineros de Casasola, uno de los pocos pinares de esta especie presentes en la Sierra Norte, ya que el pino más común es el pino silvestre o de Valsaín. Pero no solo pinos; encinas, fresnos, zonas de pradera y preciosos pueblos de montaña son algunos de los atractivos de esta ruta.
Iniciamos nuestra ruta en Serrada, dejando casi para el final la visita al pinar, aunque también podríamos iniciarla en Berzosa. Nos situamos frente a las pistas deportivas donde tenemos un cruce de la Red donde se ubica la Cartelera de Carpetania y una Señal Vertical (S.V.) (SN108). Tomamos el camino de Berzosa, salimos del pueblo cruzando el arroyo del pozo de la pila y remontamos por un encinar una loma. El paisaje alterna praderas, zonas de matorral bajo y encinar hasta llegar a Berzosa. En la entrada del pueblo tenemos un cruce de la Red, donde se ubica una cartelera y la S.V. (SN43), nos dirigimos hacia Robledillo / Cervera. Nada más cruzar el polígono artesanal de Berzosa, nos encontramos otro cruce y seguimos las indicaciones de la S.V. (SN44) hacia Refugio de Casasola / Presa del Villar. Descendemos ahora por una loma rodeada de jaras y con vistas al embalse del villar. Una vez acabado el descenso nos internamos en el pinar de Casasola, poco después llegamos a un nuevo cruce, junto al refugio de Casasola, hoy abandonado. En el cruce, giramos a la derecha, siguiendo las indicaciones de la S.V. (SN152) hacia Serrada de la Fuente (por pinar de Casasola).
Atravesamos este bonito pinar, con grandes ejemplares de pino piñonero, incluso vemos una majada tradicional, construida en piedra con la techumbre de brezo. Tras el pinar, nos internamos en un encinar que tras cruzar el arroyo del pozo de la Pila, asciende entre las encinas para regresar de nuevo a Serrada.
En la linea del frente. Guerra Civil en la Sierra Norte.
Comenzamos nuestra aventura en Buitrago del Lozoya, que bien merece una visita, ya se al inicio o al final de realizar nuestra ruta. En esta visita no puede faltar un paseo por la villa de Buitrago y sus murallas, el castillo de los Mendoza y el museo Picasso. Al ser una ruta circular, podríamos comenzar en cualquiera de las poblaciones por las que pasa la ruta, pero Buitrago es la que tiene un acceso más directo por la N-I.
Buitrago fue una de las poblaciones más castigadas de la Sierra Norte por los bombardeos en la Guerra Civil. Muy próxima al frente, sus murallas medievales soportaron el envite de los cañones de los sublevados durante la contienda.
Salimos de Buitrago por el puente viejo y tomamos la antigua N-I, dirección Norte. Poco después nos incorporamos a la carretera M-137, que tras 250m abandonamos para acceder a una vía pecuaria, por la que ascendemos suavemente. Poco después, en una bifurcación, comenzamos a distinguir las señales del recorrido del Frente de Somosierra, solo que nosotros lo vamos hacer en dirección contraria, pero no tiene mucha importancia, nos dirigiremos hacia Piñuecar por la vía pecuaria. a medida que avanzamos iremos viendo las señales de la ruta que nos indicaran donde se hallan las principales infraestructuras bélicas como la Peña del Alemán, peña zorreras, etc. La subida a Cabeza de Piñuecar donde se halla un observatorio militar no se puede realizar en bici, por lo que si queréis visitarlo habrá que dejar las bicis abajo.
Una vez en Piñuecar, tras pasar el cementerio salimos a la carretera M-132,nos incorporamos a ella en dirección Este, cruzamos el pueblo y tras 1,5km aprox llegamos a un cruce. Nos incorporamos a esta carretera comarcal en dirección Pradena del Rincón – Montejo de la Sierra. La M-137 es generalmente una carretera muy tranquila salvo algunos fines de semana (no todos) y tiene además el añadido de unas vistas preciosas. Tras rebasar algún repecho, llegamos a Pradena del Rincón, uno de los cinco pueblos que conforman la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón y que cuenta con interesantes visitas tanto patrimoniales como naturales. Entre las patrimoniales destacamos la iglesia de Santo Domingo de Silos, en la que se descubrío hace poco una necrópolis y un taller de campanas…no te lo pierdas.
Salimos de Pradena por la M-130, dirección Puerto de la Puebla, pero a poco de salir del pueblo (unos 500m), nos incorporamos a la cañada de las Merinas, una bonita ruta que recorre un interesante paraje natural. El camino esta totalmente acondicionado para la bicicleta. Abandonamos el camino de zahorra blanca a la atura de una antigua majada y tomamos el camino que sale a nuestra izquierda. El camino rodea la dehesa de Ana Gutiérrez, hemos de estar atentos, y a la altura de el acceso a la dehesa que mira hacia el Sur, tomamos un camino que a nuestra izquierda (al Sur) se dirige a un zarzo o cancela, seguimos por este camino y poco después llegamos al primero de los bunkers visitables del Frente del Agua. Tras este bunker cruzamos la carretera y nos dirigimos a los siguientes. El camino se interna en el pinar que se asienta sobre una loma, a partir de aquí marcas de color morado y paneles explicativos nos van guiando por el pinar y nos dan información de las múltiples infraestructuras bélicas por las que pasamos, bunkers, nidos de ametralladoras, puesto de mando, trincheras…. Salimos del pinar por una camino de tierra que nos deja en la carretera M-135, y bajamos por ella hasta la presa de Puentes Viejas, el paisaje merece una parada.
Cruzamos la presa y continuamos por la carretera 1,5km, donde abandonamos la carretera para incorporarnos a una vía pecuaria que sale a nuestra derecha. Este camino muy ciclable, atraviesa el bonito pinar de las Gariñas, bañado por las aguas del embalse de Puentes viejas. Tras el pinar ya soma Buitrago del Lozoya, donde acaba nuestra aventura.
CiclaMadrid MTB Tour
CICLAMADRID MTB TOUR es un recorrido señalizado de 213 km que recorre la Sierra Norte de Madrid, especialmente diseñado para MTB, aunque también es apto para el senderismo e hípica. El itinerario pasa por lugares de alto valor natural y paisajístico como el Parque Nacional de la Sierra del Guadarrama, la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón o la Vega del Jarama y el Lozoya (Red Natura 2000), todo un mosaico de ecosistemas y paisajes, factor característico de esta Sierra.
Integrados en su entorno natural las poblaciones se suceden a lo largo del recorrido, Rascafría, Lozoya, Montejo, La Hiruela, Patones… pueblos que conforman el ejemplo más representativo de arquitectura rural de montaña de la Comunidad de Madrid. A esto hay que sumarle un rico patrimonio histórico-artístico como el Monasterio del Paular, tres Villas de Madrid, o los Yacimientos arqueológicos del Valle de los Neandertales o del Castro Dehesa de la Oliva.
La altura es un factor determinante en zonas de montaña, Ciclamadrid MTB Tour alcanza alturas superiores a los 1800 mts. y gran parte del recorrido mantiene cotas por encima de los 1500 mts. por lo que las espectaculares panorámicas sobre la Sierra y sus valles están garantizadas.
Casi la totalidad del recorrido transita por pistas forestales y caminos con una anchura cómoda para circular y en muy buenas condiciones. El itinerario en general es de nivel medio, teniendo en cuenta que nos encontramos en un territorio montañoso.
Ciclamadrid Tour Bike, forma parte del recorrido regional Ciclamadrid, con el que comparte un tramo de 23,7 km. y es el recorrido MTB de este gran proyecto ciclista, esto permite (o permitirá) un acceso integro en bicicleta desde la ciudad de Madrid.
Camino Natural del Valle del Lozoya. Accesible
Este Camino Camino Natural del Valle del Lozoya se compone de una ruta principal y seis itinerarios complementarios, que ofrecen al viajero la posibilidad de acercarse a conocer el Valle del Lozoya, un entorno salpicado de ermitas ocultas entre pinares centenarios, que cuenta con la presencia constante del río Lozoya, y una rica biodiversidad en la que destacan especies tan amenazadas como el águila imperial (Aquila adalberti) o la Graellsia, una mariposa nocturna única en el mundo.
Este tramo accesible cuenta con la presencia constante del rio Lozoya, recorriendo la orilla del pantano de Pinilla.
Otro importante recurso patrimonial asociado a esta ruta es el Yacimiento Arqueológico Valle de los Neandertales, en el término municipal de Pinilla del Valle.
Consulta la ficha completa de especificaciones de accesibilidad AQUÍ
(Informe realizado por la entidad INFINIA, noviembre 2021)
La Cascada del Purgatorio. Rascafría
El paseo a la cascada del Purgatorio es una de las rutas más emblemáticas que nos descubren el Valle del Paular. La ruta sigue parte del histórico camino de Madrid o de La Morcuera, que unía la Cartuja del Paular con la Corte madrileña a través del Puerto de la Morcuera.
La ruta comienza frente al monasterio de Santa María del Paular. Tomamos el camino que nos conduce al Puente del Perdón, construido durante la primera mitad del s. XVIII a instancias de la comunidad cartujana del Paular para salvar las aguas del río Lozoya. El camino discurre entre robledales por este tramo del camino histórico de Madrid. Pasamos el cruce que nos llevaría al albergue de los Abedules y en la zona conocida como Poza de los Pintores, tomamos el camino que sale a nuestra izquierda. El camino entre robles pronto se acerca al arroyo del Aguilón, del que ya no se alejara en toda la ruta. Este arroyo es uno de los afluentes más importantes del Lozoya.
A medida que avanzamos los robles comienzan a alternarse con pinos silvestres, que poco a poco irán tomando el protagonismo. Junto al arroyo abundan los árboles de ribera como alisos, sauces, arces, fresnos, abedules…
En la parte final del recorrido, que ahora transitamos por un sendero, surgen los imponentes cortados de Majada grande, paredes verticales que forman un congosto preludio de la belleza que forma el escalón geológico de las peñas del Purgatorio, por el que se precipitan las aguas del arroyo del Aguilón.
Para la vuelta tenemos una alternativa para no repetir la totalidad del camino. Al llegar al puente de madera, en vez de seguir de frente por donde vinimos, cruzamos el puente y seguimos el camino que bordea la ladera de la Umbría, y desemboca en el camino de Madrid, al que nos incorporamos hacia la derecha.
El Puente del Perdón.
Este precioso puente construido en sillería de granito, desde el que se contempla la monumentalidad del Monasterio del Paular, así como la que forman las montañas que nos rodean, fue construido en el s. XVIII y debió sustituir a otro puente, más modesto, pero con la misma finalidad, cruzar el río Lozoya para acceder al molino de papel de Los Batanes, donde los monjes fabricaban papel. Con este papel se imprimió el libro más importante de la literatura española “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha” en el año 1605.
También se cuenta que por este puente eran conducidos a la horca los reos, que eran ajusticiados en un paraje conocido como Casa de la Horca. El juicio se celebraba junto al puente, y cruzando este apelaban su sentencia, lo cual significaba su última oportunidad de salvar la vida.
Camino peatonal Rascafría – El Paular
El camino peatonal Rascafría-El Paular es un itinerario peatonal, que discurre paralelo a la carretera M-604 y comunica el pueblo de Rascafría con El Paular. El uso de la vía se comparte con bicicletas, y desde la carretera hay accesos habilitados a prados y fincas situados en el lateral del camino. Es camino lineal prácticamente llano, se puede recorrer en silla de ruedas.
El camino discurre junto al rio Lozoya, y esta jalonado de impresionantes álamos negros.
La zona del Paular nos ofrece distintas posibilidades de visitas accesibles como el Monasterio, el puente del Perdón, el Centro de Recursos del Parque Nacional o el arboreto Giner de los Ríos.
Consulta la ficha completa de especificaciones de accesibilidad AQUÍ
(Informe realizado por la entidad INFINIA, noviembre 2021)
Vuelta al Cerro de la Cruz
El cerro de la Cruz conforma un monte isla en medio del valle del Lozoya, estos montes, debido a su composición de materiales más duros permanecen erguidos en comparación del paisaje circundante. La Sierra de La Cabrera o el cerro de san Pedro son otros ejemplos cercanos. Este cerro, a modo de espolón que se escinde de los Montes carpetanos, proporciona unas vistas espectaculares de gran parte de la Sierra Norte. Os proponemos dos rutas para conocer el cerro ninguna llega a la cima, al ser esta una finca privada. Una nos permite circunvalarlo para conocer todos los paisajes que lo rodean, la otra atraviesa el cerro por uno de sus collados, lo que nos permite realizar un recorrido en altura muy interesante.
Comenzamos en Lozoya frente al antiguo cementerio, donde se halla un cruce de la Red Carpetania. En este cruce tenemos la Señal Vertical (SN125), seguimos las indicaciones hacia portachuelo de Navarredonda. Un ascenso tendido por una pista nos deja en El Portachuelo tras una variada sucesión de paisajes de pradera, robledal y pinar. Justo en el Portachuelo tenemos otro cruce donde vemos la S.V. (SN47). Aquí podemos optar o por descender hacia Navarredonda para circunvalar el cerro, siguiendo la misma dirección que llevábamos o girar a la derecha hacia Gargantilla para a travesar el cerro a través de Los collados. Si decidimos circunvalarlo, bajaremos a través de la Dehesa de La Umbría a Navarredonda, donde tomaremos el camino de las moralejas hacia San Mames en la S.V. (SN124). El camino a través de un bonito robledal nos lleva hasta otro cruce donde seguiremos las indicaciones de la S.V (SN147) incorporándonos al camino de Reimoros hacia Gargantilla. Una vez en la plaza de Gargantilla, seguiremos las indicaciones de la S.V. (SN48), incorporándonos al camino de Lozoya. Tras pasar el camping, cruzamos una carretera y caminamos paralelos a la carretera por un vía pecuaria, para luego incorporarnos al camino natural del valle en (SN155) continuando nuestro camino hacia Lozoya.
Si decidimos atravesar el cerro, en el Portachuelo seguiremos las indicaciones de SN47 hacia Gargantilla por la cañada del tercio nuevo. El camino atraviesa un terreno en altura que combina robledales con zonas despejadas, ya en la parte más alta se nos abren estupendas vistas del valle antes de descender por un sendero hasta el camino que nos lleva a Gargantilla. En la plaza nos encontramos con la S.V. (SN48), donde se unen de nuevo ambas rutas.
Mondalindo por la Mina de Plata
Esta es una ruta con cierto nivel de exigencia que implica tener una buena forma física. El camino es mixto de pistas y sendas de montaña con algunas zonas muy quebradas y con piedras sueltas donde hay que tener cuidado. Sin embargo, la ascensión nos permitirá contemplar desde el cordel: el Valle del Lozoya y Valle Hermoso, la Campiña Alcarreña, el macizo de El Pendón, La Cuerda Larga, Las Machotas de Zarzalejo, La Cabrera y la Sierra de Hoyo.
Solo en el primer tramo de ascenso, desde la Fuente de la Gregoria, hasta unos ciento cincuenta metros antes de llegar a la Torre de la Mina hay árboles que nos protegerán del sol. El resto de la ruta no tiene sombra, lo cual no disminuye su belleza.
Si estamos cansados o, simplemente no queremos continuar, podemos dar una vuelta por la zona y ver los restos de la explotación minera ayudados por los paneles explicativos.
Si continuamos y conseguimos hacer cima, en el Mondalindo nos espera un buzón de montaña donde poder escribir nuestra experiencia y leer la de otras personas practicantes del montañismo.
Senda al embalse de El Villar
La ruta parte de la Cuesta de San Pedro, al lado de la iglesia de Robledillo de la Jara, junto con la senda local a El Santo Roto. Ambas continúan por la calle Posada, en donde coinciden, también, con la senda del Genaro, camino de 70 km de longitud que conecta entre sí todos los pueblos de la Mancomunidad Embalse del Atazar. Las rutas siguen por la calle del Cementerio y, pasado éste, la senda al Santo Roto se separa por la izquierda mientras que la ruta al Villar sigue de frente junto con la senda del Genaro. Continúan ambas por una pista de tierra que, tras cruzar la carretera M-127, llega hasta el final del recorrido en el área recreativa Perímetro de Casasola. Se vuelve por el mismo camino.
Los primeros 500 m del recorrido coinciden con la vía pecuaria Colada del Camino de la Presa del Villar. Se atraviesa una amplia zona de pastos y jaras hasta llegar a un extremo de la denominada Dehesa de Arriba, zona arbolada de quejigos y robles melojos acompañados de arces de Montpellier y majuelos, entre otras especies. El recorrido continúa y las jaras vuelven a hacerse predominantes en un paisaje abierto que permite disfrutar de amplias panorámicas.
Tras un paso canadiense, que impide el paso del ganado, la senda se solapa con la vía pecuaria Cañada Real de las Merinas, de 90 varas castellanas de anchura (75 m), hasta el final del recorrido. La ruta bordea el pinar de Casasola, bosque de repoblación de pinos resineros, catalogado como Monte de Utilidad Pública, y en el que hay un área recreativa con mesas y bancos.
La ruta termina en el embalse de El Villar, construido en el siglo XIX en el río Lozoya, y que todavía sigue abasteciendo de agua a los madrileños. Toma su nombre de un poblado que existía en la zona, hoy en día desaparecido. Como elementos de interés destacan el muro de la presa, que tiene planta curva, lo que supuso una gran innovación constructiva en su momento, y el aliviadero, en uno de los extremos del muro. Cuando el embalse alcanza su máxima capacidad el agua rebosa por este lugar y cae en una impresionante cascada de unos cincuenta metros de altura. También destacan las vistas de la lámina de agua y la vegetación que la rodea así como de la garganta excavada por el río Lozoya, aguas debajo de la presa.
Circular Campadales
El alto o puerto de Campadales se sitúa en plena Sierra de la Dehesilla. Esta sierra es un suave cordel que se escinde de los Altos de la Cebollera Nueva y se extiende de Norte a Sur, limitando la Sierra del Rincón al Este y el valle medio del Lozoya al Oeste. Así mismo, separa los pueblos de Horcajo de la Sierra y Madarcos, de los pueblos de la Sierra del Rincón situados en las inmediaciones de la Dehesilla, Pradena del Rincón, Montejo de la Sierra y Horcajuelo de la Sierra. Os proponemos una ruta ideal para completar en dos días y conocer en profundidad tanto los pueblos, como los enclaves naturales y patrimoniales que se asientan en sus laderas.
Partimos de Horcajo de la Sierra, desde la Señal Vertical (S.V.) SN126, siguiendo las indicaciones hacia Aoslos / Madarcos. Tras rebasar la interesante Iglesia de S. Pedro in Cathedra, tomamos un sendero que nos deja junto a la S.V. SN15 y continuamos hacia Madarcos. El sendero se acerca al rio Madarquillos y discurre paralelo a la orilla. La sombra del bosque de galería nos acompaña y antes de Madarcos podemos disfrutar de dos molinos tradicionales el del Tío Cecilio y el del Madarquillos. El sendero asciende y se separa del rio hasta la S.V. SN16. Continuamos hacia Madarcos. Una vez en Madarcos podemos decir que hemos estado en el pueblo con menor población de la Comunidad de Madrid. Junto a la Iglesia tenemos la S.V. SN31 y nos dirigimos hacia collado de la Dehesilla. Tras unos 200m de carretera tomamos un camino que nos conduce a la dehesa de fresnos de Madarcos. Tras rebasarla, asciendemos la ladera de la Sierra hasta el Collado. Desde el collado las vistas son impresionantes hacia ambas vertientes. Hacia el Este podemos ver casi la totalidad de la Sierra Norte y sus pueblos bajo la sombra de los montes Carpetanos y el macizo de Peñalara. Hacia el Oeste, la Sierra del Rincón y los pueblos de Pradena, Montejo y Horcajuelo.
Si tenemos tiempo, podemos subir al pico de la Dehesilla, situado muy cerca del collado. Tras disfrutar de las vistas, tomamos un sendero que en diagonal y entre los robles desciende hacia la vertiente Este. Poco después de rebasar un abrevadero, el camino se dirige a un muro de piedra seca, pasamos el zarzo que lo cierra y nos incorporamos a un camino hacia la izquierda hasta llegar a un cruce desde donde seguimos las indicaciones hacia Pradena de la S.V. SN32. Tras cruzar el arroyo de la Garita, un sendero conduce a Prádena. En Prádena no debéis perderos la Iglesia de Sto. Domingo de Silos y su necrópolis. Salimos de Prádena por la senda del agua, siguiendo las indicaciones de SN127 hacia Montejo. Tras un kilometro de camino junto a la carretera, tomamos una vía pecuaria que nos conduce a través de manchas de roble y praderas a Montejo. Montejo merece un paseo por sus calles, visitar su iglesia y como no, llenar nuestra cantimplora en la fuente de los Tres Caños.
Desde la S.V. SN153, nos incorporamos al camino de las huertas hacia Horcajuelo. Una preciosa calleja entre muros de piedra seca jalonada de huertas nos conduce a Horcajuelo. Horcajuelo tiene una arquitectura muy cuidada, sus casas de piedra se confunden con el paisaje natural y pasear por sus tranquilas calles nos trasporta a tiempos donde otros modos de vida se desarrollaban en esta zona, todo esto lo tenemos plasmado en su magnífico museo etnográfico.
Desde Horcajuelo nos dirigimos por el camino de las minas hacia Minas de S. Francisco / Horcajo de la Sierra, tal como indica la S.V. SN87. El camino asciende, primero por una zona arbolada y más tarde por laderas cubiertas de matorral bajo donde afloran afiladas rocas de esquistos. Tras llegar a la ladera de El Frontal, nos topamos con la S.V. SN3, y seguimos las indicaciones hacia Horcajo de la Sierra. Junto a la señal ya vemos las montañas de escombros y restos de la mina de S. Francisco. Esta mina empezó a ser explotada a mediados del siglo XIX y estuvo activa desde 1840 hasta las últimas décadas de ese mismo siglo, teniendo un periodo de apogeo desde 1856 a 1860. Situada a 1500 m de altitud sobre la ladera del cerro de la Porrilla, sus voluminosas escombreras son visibles desde el valle. En el diario minero “La Antorcha” (1857), se escribió que “la mina San Francisco ha cortado un filón conteniendo plata agria, plata roja oscura y cloruros de plata, presentándose también plata nativa».
Continuamos a media ladera nuestro camino hacia el Oeste, por una zona despejada hasta llegar a la loma, por la que cambiamos de vertiente. Un camino paralelo al muro de piedra seca desciende hasta la entrada de la dehesa. Nos internamos en la bonita dehesa de Horcajo, hasta salir de ella por una calleja que nos deja en la carretera junto a un área deportiva. Nos incorporamos a la carretera hacia nuestra derecha hasta llegar de nuevo a Horcajo.
Por la trocha del Arroyo Cigüeñuela
Desde la plaza mayor nos dirigimos hacia el norte por la calle del Viento. Superamos una fuente con abrevadero para los animales y cruzamos el túnel de la vía del tren. El camino sigue de frente por una carretera, con el firme en mal estado que discurre entre prados. Las zarzas y algún roble aparecen pegados a los muros de piedra que marcan los límites de las parcelas. Continuamos nuestro camino hasta un desvío que sale a la izquierda justo antes de llegar a un arroyo estacional muy fácil de distinguir por la vegetación.
Descendemos atravesando los prados en paralelo al arroyo de la Cigüeñuela por su margen izquierda. A media ladera está el canal de riego. Hay que cruzar el arroyo para poder encontrar el puente sobre la vía del tren. El camino gira hacia Braojos volviendo a cruzar el arroyo que da nombre a nuestra senda para dirigirse hacia el pueblo por las callejas que sirven de paso entre las fincas de pasto. Esta zona se conoce como las «Eras de la Veredilla», donde hace unas décadas todavía podían verse mulas y trillos en la recogida de la cosecha.
Ruta al Santo Roto
La ruta parte de la Cuesta de San Pedro, al lado de la iglesia de Robledillo de la Jara y coincide con la senda del Genaro, camino de 70 km de longitud que conecta entre sí todos los pueblos de la Mancomunidad Embalse del Atazar. Ambas sendas siguen por la calle del Cementerio y, pasado éste, la senda al Santo Roto se separa hacia la izquierda en dirección al arroyo de la Dehesa, que va a servir de guía durante la primera mitad del recorrido. Pasada la depuradora, la ruta sigue por el camino tradicional al Molino del Villar, en el río Lozoya, hoy cubierto por las aguas del embalse. El camino llega hasta el Santo Roto, que da nombre a la senda, y que está formado por las ruinas de la Ermita de El Villar, de la que solo se conserva un muro. El Villar se despobló en el siglo XVI y sus tierras terminaron incorporándose al término municipal de Robledillo de la Jara cuyos vecinos celebran todos los años, en el mes de mayo, una romería hasta este lugar.
La ruta continúa en dirección norte atravesando primero un jaral y después una amplia zona de pastos, coincidiendo durante un tramo con la vía pecuaria Colada de Peralanava. Cruza una pista de tierra y continúa por una estrecha senda, la Colada de Servidumbre o camino de Valdemazos por el arroyo Aborrero. Tras cruzar una puerta, la senda desemboca en la misma pista de tierra que cruzó un kilómetro atrás y regresa al núcleo urbano de Robledillo de la Jara donde termina el recorrido.
La ruta permite recuperar antiguos caminos tradicionales y varias vías pecuarias que por falta de uso están desapareciendo bajo el matorral. Al poco de iniciar la ruta, en el arroyo de la Dehesa, se puede observar un gran sauce, la salguera del Molino del Villar (Salix alba). Se trata de un ejemplar incluido en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, categoría de árboles singulares por su tamaño. El recorrido atraviesa extensas zonas de matorral, constituido sobre todo por jara pringosa y romero, que cubren antiguos campos de cultivo de cereales. Desde la senda se tiene una buena panorámica de la Dehesa Boyal de Robledillo de la Jara, catalogada como Monte de Utilidad Pública, cuya masa arbolada de quejigos y robles melojos destaca en el paisaje.
Ecosistemas vivos
A los pies de esta bonita sierra de La Cabrera, encontramos La Dehesa de Roblellano, en cuyo interior existen ejemplos destacados de la flora autóctona.
En esta ruta circular, podremos observar los diferentes ecosistemas ecológicos y las diferentes formaciones geológicas que tan característico hace a la Sierra de La Cabrera. Entre las peculiaridades de este itinerario encontramos las pequeñas charcas temporales que se forman en los afloramientos graníticos que salpican la dehesa.
Encinas, robles, fresnos, acompañados de jaras o flores como los gordolobos y peonías componen este singular paisaje.
Horizontal Sur MTB
La Horizontal es una pista forestal que recorre la ladera Este de los Montes Carpetanos, desde Somosierra hasta el Puerto de Navafría o Lozoya (50km). Este camino forestal se caracteriza por la elevada altura a la que transita (una altura media de 1600m y una máxima de 1850m) y las espectaculares vistas que ofrece sobre el valle del Lozoya y la Sierra Norte. Además, nos ofrece la oportunidad de asomarnos varias veces hacia la vertiente oeste, hacia la meseta segoviana. En esta ocasión, recorremos la mitad Sur, haciendo una circular y regresando por la zona baja de la ladera.
Partiremos de Lozoya, junto al cementerio viejo tenemos la Señal Vertical (S.V.) (SN125), y nos dirigiremos por el Camino del Valle hacia Pinilla / Alameda, en apenas 500m en la S.V. (SN28), nos incorporamos al camino del carretero, dirección Lozoya / Camino horizontal. Tras dejar atrás Lozoya por la carretera que sube al Pto. de Navafría, tomamos un camino que sale a nuestra derecha y que tras una dura ascensión de 600m de desnivel nos deja en la Horizontal. Justo en el cruce, seguimos las indicaciones de la S.V. (SN51), incorporándonos a la Horizontal hacia Pto. de Linera / Pto. de Peñaquemada. Ahora toca relajarse un poco tras la dura subida, en general, ahora nuestro camino va descendiendo de manera tendida, aunque también tendremos subidas. El paisaje es grandioso, el valle del Lozoya y las cumbres de la Sierra se dominan desde nuestra posición donde los pinares se alternan con piornales y zonas despejadas en las proximidades del cordal. Pasamos por el histórico puerto de Linera, para antes de llegar al de Peñaquemada, en la S.V. (SN54), abandonar la Horizontal, para incorporarnos al camino de Braojos, dirección Braojos / Villavieja. Un vertiginoso descenso, a través de un denso pinar, nos conduce hasta el refugio forestal del Santuy y un poco más adelante, llegamos a la S.V. (SN53), donde nos dirigimos hacia Villavieja / Gascones (por Villavieja). Continuamos descendiendo ahora por una dehesa de robles para llegar a una antigua estación de tren donde nos incorporamos a una carretera, poco después llegamos a Villavieja. En Villavieja, desde SN74, continuamos dirección Pinilla / S. Mamés. Poco después en una zona de prados encontramos otra S.V. (SN41), en este caso nos dirigimos hacia S. Mamés por el camino de la Nava. Una vez en S. Mamés tomamos la carretera M634 hacia Navarredonda. En Navarredonda, en SN124, continuamos hacia Portachuelo / Gargantilla. El camino asciende entre robles hasta el alto del Portachuelo para descender con unas impresionantes vistas del alto valle del Lozoya y del embalse de Pinilla hasta Lozoya donde acabamos nuestra ruta.
Las fuentes del Jarama. MTB
Partimos de Horcajuelo de la Sierra por el camino de las Pinillas. El camino conduce a una zona ganadera, pero antes de llegar a las naves se bifurca, nosotros tomamos el camino que sale a nuestra izquierda y poco después en el siguiente cruce, seguimos de frente. El camino asciende por una zona despejada de pastos y matorral internándonos en el valle que forma el arroyo de las Cabrillas. Después de un par de kilómetros llegamos a un abrevadero, el ascenso ahora es un poco más suave, y tras otra curva de herradura, afrontamos una corta rampa antes de alcanzar el Alto de la Era. Cambiamos de vertiente, llaneamos hasta incorporarnos a un nuevo camino en sentido ascendente, cruzamos una valla y en el siguiente cruce nos mantenemos en el mismo camino que realiza una curva de herradura. A continuación, recorremos toda la parte alta del valle ascendiendo de manera tendida, sin grandes rampas lo que nos permite un ascenso muy cómodo. Tras una curva de herradura, de la que parte un camino, una última rampa, nos deja en el collado del Mosquito a mas de 1800m. Desde el collado se nos abre un precioso paisaje de cumbres y sierras, como la Sierra de la Cebollera vieja, presidida por el tres Provincias, o la Cuerda de la Pinilla donde reina el pico del Lobo con sus 2273m.
Comenzamos el descenso, cerca de la primera curva, se esconde el nacimiento del Jarama y enfrente podemos ver el salto del arroyo de la Chorrera que poco después se unirá a este. El descenso, de 16 km hasta que lleguemos al puerto de El Cardoso, nos deja impresionantes panorámicas. Frente a nosotros se despliega el cordal del Cerrón, formado por varias cumbres de más de 2000m, que culmina en el Cerro de la Calahorra y se extiende una variedad forestal que si estamos en otoño nos obligara a hacer varias paradas para admirar el mosaico de colores que inunda el paisaje. Antes de llegar al Puerto del Cardoso, pasamos por la parte alta del hayedo de Montejo.
Una vez en el Puerto, nos incorporamos al camino que se dirige a Montejo de la Sierra, hay flechas indicadoras. El camino transita la ladera Oeste del valle que baja desde el Puerto, y se interna mas tarde en la dehesa de Montejo. Atravesamos la dehesa, en la que podemos ver las balsas de riego de la reguera. Por el camino del agua llegamos a Montejo. Tomamos el camino de las huertas, camino vecinal que en un kilómetro nos deja en la carretera que conduce a Horcajuelo, solo nos quedan los últimos metros para acabar nuestra ruta.
7 pueblos del Lozoya
Os brindamos un precioso recorrido, ideal para realizarlo en Gravel o MTB a través de 7 poblaciones que se asientan en el valle alto y medio del rio Lozoya. Pueblos, paisajes, dehesas…un bonito recorrido para disfrutar de nuestra bici conociendo un territorio rural y de naturaleza. El recorrido combina pistas y caminos rurales en buenas condiciones con carreteras comarcales con escaso tráfico.
Partimos de Buitrago del Lozoya, población ubicada en un meandro del rio Lozoya y defendida por una muralla medieval, no podíamos empezar mejor nuestra ruta que en este idílico pueblo. Desde la Plaza Picasso, seguimos las indicaciones de la señal vertical SN101, hacia Villavieja del Lozoya / Gascones. Bajamos por la calle real, y nos dirigimos al puente antiguo para cruzar el Lozoya, desde aquí, las vistas del recinto amurallado son esplendidas. Al final de la C/ Lavadero nos topamos con la S.V. SN9, seguimos hacia Villavieja, pero ignorando las marcas de la Red, seguimos por carretera hasta Villavieja. En la plaza del ayuntamiento de Villavieja, tenemos la S.V. SN76 y nos dirigimos hacia Pinilla de Buitrago / S. Mames. Nos incorporamos a un camino de grava, tras cruzar un zarzo el camino ahora de tierra y con algunas rodadas, alterna zonas abiertas con otras encajadas entre muros de piedra seca. Llegamos a una nueva S.V. SN41, y continuamos hacia S. Mames. El camino, primero de tierra, da paso a un camino de grava que nos deja en S. Mamés. En esta pequeña población destaca la Iglesia de S. Mames de estilo mudéjar. Junto a la iglesia tenemos una fuente. Desde S. Mamés, continuamos hacia Navarredonda por la carretera, apenas 2 km. Navarredonda es un tranquilo pueblo, en las faldas de los Montes carpetanos, la carretera acaba aquí, por lo que no hay casi trafico por la carretera, ni en el pueblo. Nos dirigimos ahora al Portachuelo de Navarredonda / Lozoya, siguiendo las indicaciones de la S.V. SN124. El camino de grava asciende hasta el portachuelo cruzando una bonita dehesa de robles. Una vez en el puerto, continuamos hacia Lozoya, a medida que bajamos las vistas que se nos abren son espectaculares, el embalse de pinilla y todo el valle del Lozoya aparecen encajonados por las grandes alturas del parque nacional.
Una vez en Lozoya, nos incorporamos al camino natural del valle, hacia Pte. del Congosto / Gargantilla, tal como nos indica la S.V. SN125. Bordeamos el embalse y acompañamos al rio Lozoya rodando por un camino de grava que cruza el Lozoya a través del puente medieval del congosto. Antes de cruzar el rio, la S.V. SN115 nos dirige hacia el puente y hacia Canencia. Nos topamos de nuevo con otra S.V. SN146, sin desviarnos seguimos hacia pte. de Matafrailes y Garganta. Cruzamos el bonito pueste medieval de Matafrailes, cruzamos la carreta M-629 y seguimos por el camino de grava hasta Garganta de los montes, que bien merece una visita por sus calles. En la C/ Cruces encontramos la S.V. SN21 y nos incorporamos al camino de las Eras hacia El Cuadrón, el camino de tierra, bordea el Cerro de El Cuadrón hasta llegar a la carretera M-604. Entramos en la población por una calleja, y seguimos por el camino natural del Valle hacia Cincovillas / Buitrago, tal como nos indica la S.V. SN100. Poco después en SN117, seguimos hacia Buitrago. El camino nos deja bonitas vistas del embalse Riosequillo y de Buitrago, donde acabamos nuestra ruta.
Senda del Genaro – Cicloturismo
Dentro de la Red de Sendas Verdes de la Comunidad de Madrid, “La Senda del Genaro” con sus 70 kilómetros de recorrido se caracteriza por ser la que representa mayor longitud en su trayecto. Está clasificada como Ruta de Gran Recorrido (GR 300) por la Federación Española de Montañismo y hasta ahora contábamos con dos versiones, la versión senderista y una versión casi idéntica, pero con algunas modificaciones para hacerla en bicicleta de Montaña. Ambas son señalizadas.
Os ofrecemos ahora una versión cicloturista del Genaro, cuyo trazado también discurre en el entorno que rodea el embalse del Atazar, el de mayor capacidad dentro de la Comunidad de Madrid, pero que además incluye parte de la Vega del Jarama. Esta nueva alternativa para alforjeros, evita los tramos más técnicos del Genaro, difíciles de realizar con una bicicleta híbrida o con una MTB con alforjas y se sustituyen por camino o carreteras locales en buen estado para «ciclear» con alforjas. Los tramos que se salen del Genaro original no están señalizados, por lo que habremos de disponer de un mapa con el recorrido o descargar el track y utilizar un GPS.
Este recorrido cicloturista suma al Genaro las poblaciones de Torrelaguna («Villa de Madrid») y Torremocha del Jarama, por lo que nos facilita las posibilidades de pernoctar en más poblaciones.
Horizontal norte MTB
La Horizontal es una pista forestal que recorre la ladera Este de los Montes Carpetanos, desde Somosierra hasta el Puerto de Navafría o Lozoya (50km). Este camino forestal se caracteriza por la elevada altura a la que transita (una altura media de 1600m y una máxima de 1850m) y las espectaculares vistas que ofrece sobre el valle del Lozoya y la Sierra Norte. Además, nos ofrece la oportunidad de asomarnos varias veces hacia la vertiente oeste, hacia la meseta segoviana. En esta ocasión, recorremos la mitad norte, haciendo una circular y regresando por la zona baja de la ladera.
Desde el histórico Pto. de Somosierra, comenzaremos nuestra ruta desde la Señal Vertical (S.V.) que se haya junto a la ermita de la Soledad (SN57). Nos dirigiremos hacia el Camino Horizontal. Pista en buenas condiciones y un ascenso muy tendido serán la constante durante nuestra travesía por la Horizontal hasta llegar a la S.V. (SN54), así como unas vistas increíbles del Valle del Lozoya. Hasta aquí seguiremos la misma dirección. Justo en SN54, abandonaremos la Horizontal, para incorporarnos al camino de Braojos, dirección Braojos / Villavieja.
Un vertiginoso descenso, a través de un denso pinar, nos conduce hasta el refugio forestal del Santuy y un poco más adelante, llegamos a la S.V. (SN53), donde nos incorporamos al Camino de Arcones, hacia Braojos / La Serna. Braojos es un precioso pueblo, que merece un paseo por sus calles y contemplar su bonita iglesia, considerada la catedral de la Sierra Norte. Desde la S.V. (SN154), tomamos la vereda del lomo, hacia La Acebeda / Robregordo. Tras salir de Braojos, tomamos una pista que asciende hasta la loma de la Porrilla, para luego descender hasta La Acebeda. En La Acebeda, seguimos las indicaciones de la S.V. (SN72) hacia Robregordo / dehesa de Acebos. Salimos de La Acebeda, nuestro camino ahora es una antigua carretera en malas condiciones que atraviesa un hermoso robledal y que nos conduce hasta Robregordo. Nos incorporamos a la antigua N-I, hacia la izquierda hasta llegar a la S.V. (SN40) y seguimos hacia Dehesa bonita / Somosierra. Poco después de la señal, abandonamos la antigua N-I y nos incorporamos a una camino que desciende, para cruzar la autovía por un tunel, ascendemos paralelos a la autovía. Tras rebasar un zarzo (cancela), vemos la S.V. (SN39), y tomamos el camino que se dirige a Dehesa bonita / Somosierra. Tras un brevísimo ascenso, nos adentramos en la dehesa de Somosierra, conocida como la dehesa bonita, un bosque de robles y abedules, donde también tienen cabida cerezos, acebos o alisos que hacen que en otoño rebose de colorido. Salimos de la dehesa, cruzamos la carreta y un camino tras la depuradora nos conduce de nuevo a Somosierra.
Callejas de Vallehermoso
La ruta comienza junto al helipuerto y la casa de los retenes forestales.
Antes de iniciarla merece la pena acercarse al Puente de la Mina, representativa construcción de la obra civil de principios del siglo XIX que cruza el Arroyo del Valle. Está a unos escasos 300 metros de nuestro punto de partida. El resto de la ruta discurre por el Valle Hermoso en un sentido circular a ambos lados de la M-610.
Durante la bajada podremos disfrutar de unas magníficas vistas del valle con los paredones rocosos de la Cabeza de la Braña. No es extraño avistar aves rapaces en esta zona. El camino tiene abundantes zonas de sombra hasta llegar al cruce de la M-610. A partir de este punto comenzamos el camino de regreso casi por el fondo del valle con la jara como principal compañía. Hay que tener un poco de cuidado por la cantidad de caminos y pistas en la zona, pero las balizas y la vista de la casa de los retenes forestales guiarán nuestro camino de vuelta.
De presa a Presa. La Sierra del Agua. Cicloturismo.
La Sierra Norte de Madrid ha sido y es el acuífero de la ciudad de Madrid, su principal rio, el Lozoya, es represado en cinco ocasiones antes de verter sus aguas al rio Jarama. Os invitamos a recorrer tres de las cinco presas acompañando al rio por su amplio valle. Además, podremos visitar algunas de las históricas poblaciones que acoge en sus orillas.
Comenzamos nuestra ruta en la población de Lozoya, poco más hay que decir de la histórica relación de este enclave con el rio, y tomamos el Camino natural del valle, un itinerario señalizado que acompaña al rio desde desde Rascafría hasta Buitrago, no sin antes pasar por seis poblaciones que se asientan en el valle. Tomamos el camino en dirección a El Cuadrón, bordeando el embalse de Pinilla hasta su misma presa. Es el embalse de cabecera de la cuenca del Lozoya desde que fue inaugurado en 1967.
Continuamos, el camino desciende para cambiar de margen, cruzando sus aguas a través del puente medieval del Congosto. A partir de aquí el camino va atravesando amplias praderas salpicadas de robles, fresnos y algunas encinas, junto a la vegetación de ribera que un poco más abajo acompaña al rio. Volvemos a cruzar el Lozoya, esta vez por el tambien puente medieval de Matafrailes. El camino en un suave ascenso nos conduce a través de una dehesa de robles a la población de Garganta de los Montes. Dejamos atrás Garganta, dirigiéndonos a la cercana población de El Cuadrón, para continuar hacia Buitrago. En el camino hacia Buitrago, se nos muestra el embalse de Riosequillo, y poco después nos acercamos a su presa. El embalse de Riosequillo fue inaugurado en 1958.
Tras la parada, cruzamos la autovía por debajo y tomamos la carretera que se dirige a Mangirón. Recorremos 1,5 km por la carretera y frente a las casas forestales de las Gariñas, tomamos el camino que se interna en el pinar. Atravesamos el pinar que mas tarde da paso a un encinar y el camino nos conduce a la carretera M-135, nos incorporamos a ella hacia la izquierda y en suave descenso nos lleva a la presa de Puentes Viejas. Las obras de este embalse finalizaron en 1925, pero en 1934 se lleva a cabo un recrecimiento de la misma que concluye en 1935. Es uno de los paisajes más bonitos que nos ofrecen los embalses de la Sierra Norte, hacia el Oeste la plancha de agua del embalse refleja las encinas y pinares de los montes que mueren en sus orillas, hacia el Este, un cañón de cortadas paredes, alberga una colonia de Buitres visible desde la presa, todo un espectáculo natural.
La vuelta hacia Buitrago la hacemos por el mismo itinerario, si bien en la Las Gariñas, podemos optar por continuar el camino y no coger la carretera. Buitrago, otra de las poblaciones que no se entenderían sin la presencia del rio, se asienta en un meandro natural que forma el Lozoya y que los hombres remataron con una muralla defensiva, dentro de la cual se halla la primitiva Villa de Buitrago. El regreso a Lozoya, lo hacemos por la carretera M-634, carretera local con poco tráfico, que pasa por las poblaciones de Villavieja y San Mamés. Poco después de rebasar San Mames, en la rotonda, nos dirigimos a Navarredonda, donde tomamos el antiguo camino de Lozoya, que asciende internándose en la dehesa de la Umbría. Tras rebasar el collado un prolongado descenso, con unas preciosas vistas del valle y el embalse de Pinilla nos conduce hasta Lozoya.
Secretos del Valle Medio del Lozoya
Invitamos a descubrir a través de esta ruta algunos secretos fuera del ámbito turístico de la Sierra Norte. Los pueblos del Valle medio, son un auténtico refugio de tranquilidad, con una naturaleza exuberante que nos permiten realizar rutas de pueblo a pueblo como esta que nos ocupa y descubrir lugares poco conocidos.
Siguiendo las indicaciones de la Señal Vertical (S.V.) (SN73), situada en la Plaza del Sol de Braojos, nos dirigimos hacia Erta. del Buen Suceso / La Serna. Tras un breve tramo por carretera, nos incorporamos a un camino que en pocos metros nos acerca a la bonita Ermita del Buen Suceso, situada en un bello lugar. El camino entre paredes de piedra seca se interna en una zona de naturaleza exuberante donde nos encontramos con una pequeña y escondida laguna temporal. Tras pasar una cancela entramos en una zona despejada de matorral bajo donde tomamos una pista de zahorra blanca, justo al incorporarnos a esta pista podemos ver un bunker de la Guerra Civil frente a nosotros. El camino nos deja poco después en la Serna del Monte. En la S.V. (SN107), seguimos las indicaciones hacia Gascones / Buitrago. Tras un pequeño tramo por carretera, tomamos un camino que atraviesa una pradera hasta salir de la misma a un camino de servicio paralelo a la autovía, poco después nos topamos con la S.V. (SN105), donde nos incorporamos al camino de Gascones. Este bello camino vecinal entre muros de piedra seca nos deja tras un corto trayecto en la entrada del municipio. Junto a la carretera vemos una cartelera de Carpetania y frente a ella una S.V. (SN103). Nos incorporamos al Camino de Braojos, otro camino tradicional que nos brinda bellas vistas de Braojos a medida que nos acercamos, localidad posada a los pies de los Montes carpetanos y rodeado de bosques y dehesas. Os recomendamos visitar la iglesia de San Vicente Mártir, una obra maestra conocida como la Catedral de la Sierra Norte.
Destacamento penal y viaducto
El Destacamento Penal y Viaducto es un camino de ida y vuelta que no implica ninguna dificultad. Está recomendado para cualquier caminante, mínimamente ágil, durante las cuatro estaciones del año.
Dos son los tipos de paisaje que vamos a poder disfrutar en nuestra ruta. El primero es el derivado de las diferentes formas del granito: lanchares, berrocales, piedras caballeras, etc., que vamos a ir viendo según descendemos a ambos lados del camino principal dirección al Destacamento Penal. Este es un paisaje abierto y algo descarnado donde se intercalan las zonas de pasto con las laderas pedregosas de los montes que nos circundan tapizados por jaras y algunas plantas leñosas como el tomillo. El segundo paisaje lo podremos observar si tomamos la opción de regresar por la ruta que se acerca al viaducto y toma la cañada de vuelta al camino principal.
Es un paisaje más umbrío con prados de pasto y muros de piedra seca donde los fresnos trasmochados nos indican que, hasta hace poco tiempo, sus brotes tiernos se seguían podando para dar alimento al ganado.
El molino de Paredes
La senda parte de la iglesia de la Inmaculada Concepción de Paredes de Buitrago, y sube por la primera calle que sale a la derecha de la carretera, al lado de la parada del autobús, junto con otra senda local que se dirige a los Descansaderos. En la siguiente bifurcación se separan ambas sendas, continuando el Camino al Molino por la izquierda. Pasa junto a la antigua fragua, el potro de herrar y la Fuente Vieja hasta el campo de deportes. Allí coge el camino de la izquierda, que discurre entre muros de piedra y fresnedas bien aprovechadas por el ganado. Se cruza la senda Frente del Agua y la carretera M-127 para continuar por un camino de tierra que sale a la derecha, en dirección al río de la Nava o Cocinillas. La senda termina en el molino de Paredes. La vuelta se realiza por el mismo camino.
El primer tramo de la senda atraviesa un paisaje reticulado de pastos, fresnos y muros de piedra que delimitan las diferentes propiedades. Se mantiene un aprovechamiento ganadero de estos pastos y no es raro tener que compartir la senda con el ganado vacuno, ya que en este tramo el camino discurre por las vías pecuarias Cordel del Carrascal y Descansadero del Salegar del Zapatero.
La ruta nos acerca hasta los restos arqueológicos del frente de guerra que se estableció en esta zona durante la Guerra Civil. Este frente tuvo una gran importancia estratégica ya que defendía el control de dos embalses cercanos que abastecían de agua a la población de Madrid: el embalse de Puentes Viejas y el embalse de El Villar. Se pueden observar diferentes infraestructuras bélicas como trincheras y casamatas.
Finalmente la ruta llega hasta el molino de Paredes en el río de la Nava o Cocinillas. En él se puede observar la maquinaria original y las diferentes estructuras que hacían funcionar el molino, incluida una cacera. Destaca así mismo la vegetación de ribera, junto a la cual se ha ubicado una pequeña zona de picnic con una mesa y unos bancos.
La Almenara
La ruta parte de la Plaza de la Picota, en El Berrueco, continúa por la calle Real y la carretera M-131 dirección Torrelaguna hasta tomar un desvío a la izquierda por el camino La Casilla o camino del Canal. En este punto hay un panel informativo de la senda, con unos datos generales y una breve descripción del recorrido. Se deja un lavadero y un abrevadero a la izquierda y la ruta continúa por el camino de tierra. Se llega a una zona más amplia en donde cruzan las sendas de la Atalaya (local) y del Genaro (GR 300). La senda de La Almenara baja hacia el embalse por una pista bien definida, y llega hasta la Almenara de El Berrueco situada en el Canal de El Villar. Un poco más adelante se deja la depuradora del pueblo a la izquierda.
La senda continúa bordeando el embalse durante algo más de un kilómetro hasta un mirador con un cartel informativo, punto en el cual se inicia el regreso hacia El Berrueco, manteniendo a la derecha la urbanización Vallehondo. Desde aquí el recorrido coincide con la senda del Genaro por lo que habrá que seguir las señales de esta senda, entre pastos y fresnedas, hasta llegar a la carretera M-127 que nos llevará hasta el final de la ruta, en la Plaza de la Picota.
La Almenara de El Berrueco es una construcción asociada al Canal de El Villar y se utiliza para gestionar el caudal del agua y permitir labores de mantenimiento mediante un sistema de compuertas. El Canal de El Villar fue construido en 1912 y tiene su origen en el embalse de El Villar. Finaliza su recorrido en el depósito en Torrelaguna donde se une al Canal del Jarama y al Canal de El Atazar.
La ruta bordea la lámina de agua desde una cierta altura, lo que permite disfrutar de unas buenas vistas del embalse y del pueblo de Cervera de Buitrago, en la otra orilla. Si el embalse no está al máximo de su capacidad se puede observar la característica “ceja” que es la parte de la ladera sometida a las variaciones de altura del agua embalsada y en la que es difícil que crezca la vegetación.
La vegetación predominante es un jaral de jara pringosa con enebros, romeros, cantuesos y rosales silvestres. El suelo, muy arenoso, es el resultado de la erosión de las rocas de granito, típicas de la zona, que se descomponen en granos de cuarzo, feldespato y mica.
El Portachuelo Viejo
Os proponemos una ruta para descubrir uno de los ejemplos del patrimonio viario de la Sierra Norte de Madrid, en esta ocasión uno de los pasos históricos que conducían a Buitrago desde el Sur. Este collado, conocido como el Portachuelo Viejo, fue sustituido por el Portachuelo nuevo, lugar por donde transita hoy día la autovía N-I.
El Portachuelo Viejo es un paso empedrado, que se usaría como camino mulero y que se ubica entre los cerros de El Picazuelo y Peña Caldera.
Partimos de la Plaza Picasso de Buitrago del Lozoya. Junto a la cartelera de la Red Carpetania tenemos la señal vertical (S.V.) (SN101) y nos dirigimos hacia Portachuelo Viejo / Cincovillas, poco después en SN102, mantenemos la misma dirección. Salimos de Buitrago a través de una calle de casas adosadas y chalets hasta llegar a la Colada del Portachuelo, un camino de tierra que nos va acercando a la ladera del Portachuelo. Tras pasar por una zona de pradera, el camino comienza a ganar altura y el paisaje se va poblado de rebollos y encinas. Tras transitar pegados a un muro de piedra seca, iniciamos la subida hacia el portachuelo. Ahora podemos adivinar tramos empedrados, que se alternan hasta el mismo collado. Utilizando la imaginación, podemos idear este paso con un empedrado en mejores condiciones por donde pasarían vecinos y viajantes con sus mulas y caballos.
Justo en el collado tenemos la S.V. (SN116), continuamos hacia Cincovillas / Mangirón. Tras un breve descenso llegamos a Cincovillas, atravesamos el pueblo y en una plaza junto a la carretera vemos la cartelera de Carpetania y la S.V. (SN115). Hacemos un breve tramo por carretera siguiendo las indicaciones hacia Mangirón / Buitrago (por Gariñas) y nos incorporamos a un camino que nos lleva hasta un cruce donde vemos otra S.V. (SN139). Continuamos por la calleja de los Jarotes, dirección Buitrago / Gascones, una preciosa calleja, rodeada de parcelas y fincas delimitadas por muros de piedra seca que finalmente nos conduce hasta la carretera M-126, a la cual nos incorporamos, dirigiéndonos hacia la izquierda durante 1 km. Junto a la carretera, vemos una cancela y una S.V. (SN138) y continuamos hacia Buitrago / Gascones, caminando ahora paralelos a la carretera por un camino que por el pinar de las Gariñas nos deja en Buitrago. Tras tomar el paseo del rio, una preciosa senda elevada junto al Lozoya, disfrutamos de unas impresionantes vistas de Buitrago, antes de regresar al punto de inicio.
Subida al Cancho de la Cabeza
Ruta circular de gran atractivo, a través de la cual ascenderemos a la cumbre del Cancho de la Cabeza (1.264 m), el punto más elevado de nuestro municipio, desde donde se puede obtener una panorámica excepcional de la Sierra Norte, el embalse de El Atazar y buena parte de nuestro municipio.
Partimos desde el aparcamiento de Patones de Abajo y ascenderemos hasta Patones de Arriba por la senda peatonal del barranco. Tras pasar por la fuente y el lavadero comenzaremos nuestro ascenso en paralelo al arroyo de Patones hasta Peña Escrita, una gran laja de pizarra con firmas de pastores. Desde allí continuaremos por un cortafuegos hasta el Cancho de la Cabeza. Desde este punto descenderemos por un sendero primero entre pinos y posteriormente entre jaras coincidiendo con la senda del Genaro hasta Patones de Arriba, desde donde bajaremos por la senda del Barranco al punto de inicio.
Ruta del Banco
Esta ruta circular parte de la Plaza de Nuestra Señora del Carmen, junto al Ayuntamiento, tomando en dirección norte la calle del Llano hasta que dejamos el pueblo atrás y comenzamos la subida hacia la Cañada Real Segoviana por un tramo del GR10. Una vez llegados a la cañada atravesamos y continuamos la ascensión montaña arriba hasta llegar a la Fuente Comenzuela donde el camino gira a la izquierda limitando con el pinar. La senda nos lleva por las laderas del Mondalindo pasando entre el Cancho de la Pila (donde se encuentra la Cabeza de Piedra) y la Peña de la Cabra hasta que llegamos al Cancho del Mondalindo. Desde aquí tenemos amplias vistas hacia el sur del municipio apreciándose las canteras de granito y los antiguos huertos de la vega del Arroyo Albalá.
La senda continúa ascendiendo entre matorral de alta montaña hasta llegar al Cancho de Las Hornillas donde se encuentra el banco de piedra más alto de la Comunidad de Madrid (1850m) desde el que se disfrutan de espectaculares vistas en todas las direcciones destacando al oeste los Montes Carpetanos y el Valle del Lozoya, al este el Pantano de El Atazar y al sureste el pueblo de Valdemanco y la roca granítica de la Sierra de La Cabrera.
El descenso se realiza continuando la senda hacia el noreste hasta que llegamos a la parte más alta del pinar y desde ahí bajamos entre pinos hasta llegar al camino forestal. Desde aquí la pista nos lleva hasta la Fuente de la Pedriza del Comedero y continúa hasta el límite municipal a la altura del puerto del Medio Celemín, desde el que descendemos hasta encontrarnos nuevamente con la Cañada Real. La parte final de la ruta para por la Fuente del Collado bordeando muros de piedra de huertas y prados entre roble melojo, fresnos y tomillares, hasta descender hacia el pueblo, donde podremos reponer fuerzas en cualquiera de nuestros restaurantes y asadores, siendo el cabrito el plato estrella de la cocina local.
Camino de Valdehierro
La ruta parte de la Cuesta de San Pedro, al lado de la iglesia de Robledillo de la Jara, junto con la senda del Genaro, camino de 70 km de longitud que conecta entre sí todos los pueblos de la Mancomunidad Embalse del Atazar. Ambas pasan al lado del Museo de Formas de Vida del Pasado y giran a la derecha por el camino de Valdehierro, que está bien señalizado con un cartel informativo de la ruta y unas balizas de madera. A unos 350 m, la senda del Genaro se separa por la izquierda, en dirección al Collado de Fragüela y al Alto de Matachines coronado por una antena, mientras que el Camino de Valdehierro sigue recto. Varios paneles informativos jalonan el recorrido. Tras cruzar dos arroyos la ruta llega al límite municipal entre Robledillo de la Jara y Cervera de Buitrago. En este punto se han instalado unos carteles descriptivos de la fauna y flora del entorno. Desde aquí se inicia el retorno por el mismo camino.
El recorrido atraviesa extensas zonas de jaras acompañadas de tomillo, mejorana, romero y botonera, entre otras especies. Estos matorrales cubren los antiguos campos de cultivo de cereales, hoy totalmente abandonados, al igual que el redil para ganado que se puede observar a mitad de trayecto. Antaño, toda esta zona estaba cubierta por encinares acompañados de robles melojos y quejigos en las zonas más frescas y húmedas.
Destaca en el paisaje la Dehesa Boyal de Abajo, Monte de Utilidad Pública de Robledillo de la Jara, cuyas formaciones arboladas de roble melojo y quejigo contrastan con el matorral circundante. También se pueden contemplar las Sierras de La Cabrera y de Guadarrama y, en el final de la ruta, hay un buen mirador para observar el paisaje en el que destaca la elevación de El Cancho de la Cabeza (1.264 m) al otro lado del embalse de El Atazar, en el municipio de Patones.
Senda por los robles centenarios
Un inmenso nogal -catalogado como árbol singular- marca el callejón desde donde se inicia esta senda. Entre huertos de cerezos, ciruelos y manzanos, se puede observar la vegetación de ribera de temblones (Populus tremula) y sauces (Salix atrocinerea) del arroyo de la Cuesta junto al que se pasea. Si se quiere ver el manantial natural hay que separarse de la ruta.
En la zona llamada «Tras la Peña» se pueden observar unos afloramientos rocosos de cuarcita, donde se localizan los enormes robles antaño utilizados para la producción de carbón.
A mitad del camino se alcanza el estanque del Cerradillo, que acumula el agua en invierno para poder regar los prados, huertos y linares en la época estival. A partir de este punto se camina junto a la reguera entre robles (Quercus pyrenaica), jara pringosa (Cistus ladanifer) y brezo (Erica australis), dejando a un lado los antiguos linares donde se cultivaba el lino, primera fibra vegetal que tuvo aceptación en la industria textil. Esta planta del género Linum es originaria de los valles del Nilo, Tigris y Éufrates.
Termina la senda disfrutando de una magnífica panorámica de los picos que rodean a Puebla de la Sierra, desde «Peña La Cabra» hasta «El Porrejón», antes de llegar al lavadero del pueblo.
Camino Natural del Valle del Lozoya. Cicloturismo.
Este Camino se compone de una ruta principal y seis itinerarios complementarios, que ofrecen al viajero la posibilidad de acercarse a conocer el Valle del Lozoya, un entorno salpicado de ermitas ocultas entre pinares centenarios, que cuenta con la presencia constante del río Lozoya, y una rica biodiversidad.
El Camino comienza en el Puente del Perdón, en Rascafría, construido en el siglo XVIII. Desde este punto parte también el primero de los ramales (Ruta de los Batanes).
La ruta principal parte del Paular a Rascafría, y continúa hacia Oteruelo, Alameda del Valle, Pinilla del Valle, Lozoya, Garganta de Los Montes, El Cuadrón y Buitrago del Lozoya. En ester apartado ademas, os proponemos una vuelta diferente, saliendonos del Camino Natural del Valle para enriquecer nuestra travesía con varias pueblos y paisajes más.
El Camino Natural del Valle consta de varios ramales como el de los Batanes, el de la Ermita de Santa Ana, el de la Ermita de la Concepción, la ermita de la Fuensanta, el ramal de Canencia o el que se dirige a la Ermita de los Prados. La ruta con la presencia constante del río Lozoya, recorre también la orilla del pantano de Pinilla y nos brinda la oportunidad de conocer algunas muestras de arquitectura civil histórica asociada al río como el ya mencionado Puente del Perdón (en el Paular) o el Puente del Congosto (Lozoya). A partir de Buitrago la ruta transita por carreteras locales que nos permitirán visitar los pueblos de Villavieja, San Mamés y Navarredonda, desde donde parte un camino de tierra, en muy buenas condiciones que nos conducirá a través de una preciosa dehesa de robles hasta Lozoya, para desde aquí, volver a tomar el camino natural del valle que nos conducirá de nuevo a Rascafría.
Otro importante recurso patrimonial asociado a esta ruta es el Yacimiento Arqueológico Valle de los Neandertales, en el término municipal de Pinilla del Valle.
La longitud de la ruta principal desde El Paular (Rascafría) hasta Buitrago del Lozoya es de 37 km, si realizamos la ruta que describimos en este apartado volviendo a Rascafría pasando por Navarredonda el total sería de 69km.
Es una bonita ruta para hacerla por etapas, pernoctando en cualquiera de los bonitos pueblos serranos por los que discurre está ruta y conocer más de cerca la cultura, el patrimonio o la gastronomía de la zona.
Ruta del Espaldar. MTB
Esta ruta se inicia desde la Oficina de Turismo de Lozoyuela y pasa por la Antigua Estación de Lozoyuela y la Antigua Mina de Wolframio.
La ruta comprende una gran variedad de paisajes; pinares, prados, dehesas de fresnos y monte bajo se suceden dando lugar a un mosaico natural cambiante a lo largo del recorrido.
También las vistas panorámicas cobran protagonismo en una zona en la que una gran roca, denominada “El águila de piedra”, nos permite observar el municipio en su completa totalidad, así como, el embalse de El Atazar, junto con otros pueblos de la zona.
La ruta tiene un encanto especial ya que, a lo largo del recorrido, que transcurre por la cara Norte de la sierra de La Cabrera, llaman la atención las caprichosas formas que adquieren las rocas de granito, modeladas por la acción de los elementos naturales tales como la lluvia, el viento o el hielo.
Se cruzará por el río Jóbalo, lo cual añade un componente aún más atractivo a todo el recorrido.
Vegetación:
En el inicio de la ruta, abundan los enebros, chaparros, cantueso y tomillo.
A un lado veremos la dehesa de fresnos y robles de Lozoyuela y se paseará entre pinos silvestres.
A medida que nos acerquemos a la cara norte de la Sierra de La Cabrera, el paisaje será más rocoso, donde predominarán las jaras y las retamas.
Fauna:
-Se podrán observar buitres, jabalíes, zorros, conejos y liebres.
Sierra de La Cabrera
La Cabrera es una serrezuela granítica de gran interés morfológico, pues ofrece un amplio muestrario de las peculiares formaciones del modelado sobre granito como son los domos, las acebolladuras, los thors o canchos de bloques superpuestos o los acastillamientos por fallas verticales. Al constituir un único cordal ofrece buenas vistas en todo momento. En este cordal se asienta la segunda colonia con más efectivos de buitre leonado de la Comunidad de Madrid.
Comenzamos la ruta en la Avenida de La Cabrera, junto al Centro de Iniciativas Turísticas Villa San Roque en el municipio de La Cabrera. Nos dirigimos hacia el Norte por la Avda. de La Cabrera, hasta finalizar la misma en una rotonda. Sin cambiar de dirección, tomamos la calle de la Cabezuela, asfaltada, pasamos un restaurante y una gasolinera, y llegamos a unas viviendas. A partir de aquí el camino está señalizado con marcas blancas y amarillas (PR). El camino de asfalto acaba justo pasada la última casa, donde acaba la subida y giramos dirección Noroeste, a la izquierda según el sentido de nuestra marcha.
El camino de tierra asciende entre las fincas, hasta que dejamos la última debajo de nosotros para caminar junto una alambrada. Justo aquí tomamos el sendero que asciende entre bolos de granito y algunos enebros. Después de ganar unos metros de desnivel, el sendero se suaviza para volver a ascender entre retamas, jaras, y ya más arriba enebros, algunos pinos, y por supuesto bolos de granito hasta dejarnos en la base del Pico de la Miel. Desde este punto ya podemos ver el punto geodésico, solo tenemos que ascender algunos metros entre lapiaces de granito para alcanzar la cima (3,7 km y 354 m de desnivel +). Si volvemos la vista atrás vemos una bonita panorámica de las Cabrera y el pantano del Atazar.
El sendero a partir de aquí va cuerdeando por entre las formaciones graníticas, las vistas son muy buenas y a cada paso nos llaman la atención las distintas formaciones que adopta el granito.
A veces el camino asciende aproximándose al límite de la cuerda, lo que nos permite ver las moles graníticas muy cerca. Si miramos hacia el Norte, las vistas muy abiertas nos permiten ver las sierras del Rincón, Ayllón y parte del Guadarrama.
Destacan las formaciones de Peña el Águila o el Cancho de la Bola, y ya en las cercanías del Collado del Alfrecho, nos vuelven a sorprender los riscos, los acastillamientos o los canchos de bloques superpuestos coronados en muchas ocasiones por buitres leonados posados en ellos. En esta zona se concentra la mayor parte de los buitres que habitan en la Sierra de la Cabrera.
El camino nos conduce hasta las cercanías del collado del Alfrecho (6,7 km y 518 m de desnivel +). En este punto, tenemos la posibilidad de acortar nuestra ruta, descendiendo por la ladera opuesta (cruzando el collado), a partir de aquí el camino nos lo marcan hitos de piedra, el cual nos conducirá tras el descenso, a la C/ de la Subida a el Convento en La Cabrera. En este caso la distancia de la ruta sería de 10 km y con 523 m de desnivel +.
Nuestro camino, si hemos decidido continuar, continúa en la misma dirección y se interna por las laderas del Cancho Gordo y del Cancho Largo.
Descendemos suavemente hasta las proximidades de la Peña del Tejo. Aquí el camino cambia de dirección, tomamos el collado junto a la Peña del Tejo y descendemos hasta el cementerio de Valdemanco. A partir de aquí abandonamos el PR y comenzamos a seguir el GR-10 (marcas blancas y rojas), en dirección Sureste (Izquierda según el sentido de nuestra marcha).
El camino asciende para sobrepasar la loma que baja del risco llamado Torre de Valdemanco. A partir de aquí el camino nos deja preciosas vistas y muy diferentes a las que estamos habituados tener de esta sierra.
El sendero nos deja casi en la misma puerta del convento de La Cabrera. Nos incorporamos al camino de cemento hasta llegar de nuevo a La Cabrera.
Puedes encontrar información sobre la naturaleza de la Sierra de La Cabrera aquí.
Despoblado de Bellidas y espadaña de Sto. Domingo
Salimos desde la iglesia de San Simón. Dejamos atrás el ayuntamiento y la fuente para continuar por la calle Alta hasta dejar las últimas casas del pueblo.
El paisaje son prados de pasto con muros de piedra que marcan las lindes de las parcelas despejadas de árboles donde se mantienen los robles rebollos y los fresnos. Estos últimos son fáciles de identificar ya que sus troncos presentan las huellas de las podas «trasmoche». Esta práctica consistía en la poda de las ramas verdes para alimento del ganado. Los árboles presentan troncos cortos y muy abultados en su parte superior a modo de hongo.
Seguimos de frente y a unos 1,6 km. del inicio, a nuestra derecha, en una finca privada, está el antiguo poblado de Bellidas. Hoy día solo queda una casa en pie y la traza de las calles testigo de lo que fue una pequeña villa independiente que llegó a albergar a 11 familias.
El camino asciende de forma suave y poco a poco los robles dan paso al monte bajo de arbustos y zarzas. Al llegar a la pista principal hemos de girar a la izquierda hacia la autovía. A nuestra derecha pasamos un campo de cantuesos y un pinar de repoblación. Giramos a la izquierda para caminar paralelos a la A-1 durante 1,4 km. En esta zona de la ruta empieza a observarse, a nuestra izquierda, la Espadaña de Santo Domingo coronada por el nido de cigüeñas.
Justo antes de llegar a la carretera que desciende desde la gasolinera giramos a la izquierda para descender por una preciosa calleja que divide las fincas de pastos. A nuestra izquierda, siempre visible, la Espadaña de Santo Domingo. Cruzamos la vía pecuaria «Colada de las Cencerradas» sobrepasamos el «Cañón del Altillo de Bellidas» y llegamos al camino principal por el que retornaremos a Piñuecar.
El Espartal y los Altos del Hontanar
Los Altos del Hontanar constituyen un cordal montañoso que se escinde de la Sierra de La Morcuera y que cierra el Valle del Lozoya por su vertiente Este. Esta privilegiada situación, dividiendo los valles de Lozoya y Canencia, le otorga unas vistas inmejorables sobre ambos valles, además, de unas panorámicas sobresalientes del macizo de Peñalara, Cuerda Larga y los Montes Carpetanos.
Comenzamos nuestra ruta en Alameda del Valle, concretamente desde la Señal Vertical (S.V.) (SN81), situada en la C/ del Romero y nos dirigimos hacia Ref. Majada del Cojo / El Espartal. Nada más comenzar cruzamos el rio Lozoya y atravesamos el fondo del valle, una zona prácticamente llana, donde podemos ver praderas salpicadas de fresnos y robles donde pasta el ganado. A medida que avanzamos y nos aproximamos a la ladera, el camino va aumentando la pendiente y nos adentramos en una zona de robledal por la que ascendemos. Más arriba, el robledal se aclara, da paso a brezos y retamas y finalmente, tras una zona donde el camino se abre paso a través de las rocas que cortan la ladera, nos internamos en el pinar. Poco después llegamos el refugio de la Majada del Cojo, un refugio libre, donde llevando el equipo adecuado podemos pernoctar, o utilizarlo para descansar y reponer fuerzas. En cualquier caso, hagamos un uso correcto de este tipo de instalaciones para que estén disponibles para otros senderistas.
Junto al refugio encontramos la S.V. (SN141). Tomamos el camino que nos indica Pico el Espartal / Portachuelo de Canencia para poco después alcanzar el cordel y dirigirnos hacia la izquierda, por un amplio cortafuego por el que transita un camino. Un suave ascenso por este ancho camino nos conduce hasta el pico Espartal, al que reconoceremos por su vértice geodésico. Tras cruzar una alambrada, continuamos ahora por un sendero que desciende hasta el collado de las fuentes, y tras un repecho que remonta la ladera del Cerro del Águila, bajamos hasta el Portachuelo de Canencia. En este amplio collado, podemos ver la S.V. (SN46), y nos dirigimos hacia el camino de Navalmaillo (Pinilla del Valle / Alameda). El sendero, que tras internarse en el robledal se tornara en camino, desciende de manera continuada entre el robledal hasta llegar a las inmediaciones del Embalse de Pinilla, cuya cola o lugar donde el rio desemboca en el embalse cruzamos por un puente y continuamos hasta un cruce donde hallamos una S.V. (SN27). Aquí seguimos hacia la izquierda, en dirección Alameda / Oteruelo, nos encontramos en el Camino natural del valle por el que en apenas 30 min, regresamos de nuevo a Alameda.
Ladera de Santuil
La ruta sigue la misma traza que la Ruta 3 de subida al Puerto de Peña Quemada hasta llegar al «refugio de la Zorra» donde se ha de girar a la izquierda y seguir el camino que nos conducirá hasta el refugio Santuil. En este punto retomamos la Ruta 3 para regresar a Braojos.
La Dehesa Bonita de Somosierra
En la vertiente Oeste del Pico cebollera, existe una dehesa boyal que guarda una de las reliquias botánicas que aún nos quedan en la región de épocas glaciares. Está considerado como uno de los bosques más hermosos de la Comunidad de Madrid, ya que su enorme variedad: acebos, robles, cerezos, avellanos, servales y, sobre todo abedules, hacen de este un lugar espectacular, más si cabe cuando llega el otoño y los contrastes entre las diferentes especies se hacen más patentes.
La ruta comienza junto a la estación de aguas residuales (Depuradora) de Somosierra. Cruzamos la antigua N-I y nos incorporamos a un camino tras cruzar un portillo. El camino asciende y se divide en tres, nosotros tomamos el de en medio, el camino entre cambroños y avellanos nos conduce al arroyo de la Dehesa. Cruzamos el arroyo, en esta zona ya vemos los primeros abedules, junto con avellanos, robles y acebos.
El camino desemboca en una pista a la que nos incorporamos, hacia la izquierda (Noroeste). El camino nos conduce a la Fuentefría. Cerca de esta podemos ver un abedul con el tronco horizontal. El camino ahora, un poco desdibujado, baja hasta un bonito mirador, donde se nos muestra una magnifica panorámica de la Dehesa. Volvemos a dirigirnos hacia la fuente, y esta vez nos dirigimos hacia la izquierda, buscando el arroyo, para cruzarlo y bajar por su margen derecha. El camino es imperceptible, seguimos el río hasta que este vuelve a aparecer, y nos incorporamos a él hasta llegar al cruce del inicio.
Laguna de los Pájaros de Peñalara
Esta ruta por el mismo corazón del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, nos ofrece algunos de los lugares más auténticos y el mejor muestrario geomorfológico de las acciones glaciares de la Comunidad de Madrid.
La ruta se inicia desde el parking del puerto de Cotos. Nos dirigimos hacia la caseta de información del Parque Nacional y continúanos hacia el noreste por un camino ancho, que se interna en un bosque de pinos silvestres que nos conduce a la Fuente Cubeiro.
Seguidamente, nos encontramos con el “Mirador de la Gitana”, desde el cual podremos observar unas vistas espléndidas de la “Cuerda Larga”. Tras el mirador, llegamos a una edificación en la que podemos ver paneles informativos sobre el Parque Nacional. En este punto, se inician a mano derecha el sendero denominado RP3 y RP4, por el que continuaremos hasta toparnos con la bifurcación de éstos.
Una vez llegado a esta bifurcación, cruzamos el arroyo de Peñalara por un puente de madera, tras el cual continúanos por un sendero que asciende entre rocas, piornos y pequeños pinos silvestres retorcidos por las inclemencias y los rigores del clima a estas altitudes.
A medida que avanzamos vamos alternando diferentes lagunas y hoyas modeladas por la acción de los glaciares de circo, como el conjunto de cinco lagunas o la laguna de los claveles bajo el risco del mismo nombre. La vegetación a estas alturas se limita al piorno y las praderas alpinas, muy sensibles a la erosión por lo que es muy importante no salirse de los senderos.
Tras la laguna de los claveles ascendemos suavemente hasta alcanzar la laguna de los Pájaros.
Guardada por el Risco de los Pájaros y los contrafuertes que caen del macizo, que se reflejan en sus cristalinas aguas, la laguna se muestra colgada a modo de balcón natural con la grandiosidad del valle del Lozoya como telón de fondo.
GR-88
Diseñado como una variante del GR-10, el GR-88 cruza la zona Este de la Sierra, de Norte a Sur, comenzando en el Pontón de la Oliva, para salir de la Sierra Norte de Madrid tras cruzar el río Jarama, ya pasada La Hiruela, e internarse en la provincia de Guadalajara.
La ruta recorre prácticamente toda la Sierra de La Puebla. En su inicio bordea los meandros que dibuja el Lozoya antes de su paso por la presa de La Parra, en esta zona se muestra un bonito bosque de ribera junto con construcciones hidráulicas del Canal de Isabel II. Tras pasar el pueblo de El Atazar el camino gana altura hasta el collado de las Pinillas, donde penetramos en una de las zonas más aisladas de la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón, el valle de La Puebla. Tras pasar la población serrana de La Puebla de la Sierra, el camino asciende al Pico del Porrejón una de las mejores atalayas para contemplar la Sierra del Rincón y la Sierra de Ayllón. Más abajo ya vemos La Hiruela, ejemplo de arquitectura serrana, y pasado este pueblo, seguimos descendiendo por un robledal hasta el rio Jarama, el camino vuelve a ganar altura hasta la población de El Cardoso de la Sierra (Guadalajara).
Ruta de los oficios
La Ruta de los Oficios se inicia junto a la rotonda de entrada al pueblo de Pinilla del Valle, donde, muy cerca del panel informativo de la ruta, podremos admirar algunos útiles empleados en la antigua fragua y el potro de herrar. Muy próximos están los restos de la calera lugar en el que se obtenía la cal necesaria para la construcción. Desde este punto, la ruta discurre paralela al arroyo de los Hoyos, curso de agua que atravesamos mas adelante por un puente. Poco después, cruzaremos la carretera M-6o4 por un antiguo túnel.
Siguiendo las balizas, y ascendiendo junto al cauce del arroyo de los Hoyos, alcanzaremos el molino del Navazo hoy restaurado y acondicionado por el Ayuntamiento, y que bien merece una visita para conocer el antiguo oficio de los molineros.
En la bifurcación posterior al molino, giraremos a la derecha y llegaremos al lugar en el que se ubicaba la tejera, donde nos
encontramos un panel explicativo sobre la fabricación tradicional de tejas. La ruta se interna después en un precioso melojar, donde unas señales en los arboles nos indicaran la dirección a seguir. Otro nuevo panel nos explicara las labores del agente forestal.
El recorrido continua por una pista (el camino de la Marotera) y tras una gran curva a la izquierda, de nuevo se interna en el bosque, descendiendo hasta la majada, un antiguo chozo de pastores. La siguiente parada la haremos en la carbonera y descubriremos coma se hace el carbón.
Tras volver por el camino de la manotera y disfrutar de unas estupendas vistas, nos encontraremos con el último panel, junto a la pared seca, desde donde en seguida llegaremos de nuevo al molino, continuando el camino de vuelta.
Vuelta al Cerro de El Cuadrón
Sencilla ruta que une las localidades de Garganta de los Montes y El Cuadrón, las cuales forman un solo municipio. Ambas localidades guardan bonitos rincones, destacando la arquitectura popular y la iglesia de Garganta.
Iniciamos nuestra ruta en la localidad de El Cuadrón, cerca de la entrada del pueblo se encuentra un cruce de la Red, donde vemos la señal vertical (S.V.) (SN100). Seguimos las indicaciones que nos dirigen hacia la Cañada Real Segoviana, dirección Garganta (por Cerro perdigón). Tras cruzar la carretera vemos el CEA Valle del Lozoya, donde podemos informarnos de los valores naturales y tradicionales del Valle. El camino asciende entre retamas y matorral bajo hasta un collado. En el cruce, seguimos las indicaciones de la S.V. (SN29) incorporándonos al camino de Garganta, hacia Garganta de los Montes. Continuamos ascendiendo junto a un pinar a nuestra izquierda, buscando un nuevo collado, las vistas hacia el Norte nos permiten ver todo el valle medio del Lozoya hasta Somosierra, hacia el Sur la Sierra de La Cabrera domina el paisaje. Una vez alcanzado el collado, se nos abren las vistas hacia el Valle Alto del Lozoya y hacia el municipio de Garganta. Una vez en Garganta, bajamos por una calle hasta un cruce de la Red de Caminos, donde encontramos la S.V. (SN21). Nos incorporamos al Camino de las Eras hacia El Cuadrón. El camino recorre la ladera del Cerro de El Cuadrón, lo que nos deja bonitas vistas del valle, y desciende suavemente hasta la carretera, la cual cruzamos y entre muros de piedra seca y callejas vecinales regresamos a El Cuadrón. Os recomendamos un paseo por Garganta de los Montes y El Cuadrón para disfrutar de la tranquilidad de estos municipios y de su arquitectura rural.
Senda del arroyo de Sestil del Maillo y de la Ladera de Mojonavalle
El punto de partida de la senda es el área recreativa del puerto de Canencia, lugar donde se puede aparcar el vehículo y pasar un agradable día tras recorrer la senda.
El primer tramo, hasta alcanzar el antiguo centro de educación ambiental El Hornillo, recorre una pista forestal flanqueada de un denso pinar de pino silvestre. Poco antes de El Hornillo se pueden observar a la derecha unos árboles fuera de lugar. Se trata de una especie introducida, el abeto Douglas. A la altura de El Hornillo, se abandona la pista forestal tomando una trocha a la derecha de la misma.
Más adelante se encuentra el mirador de la Chorrera de Mojonavalle, paraje de singular belleza, dominado por la presencia de un álamo temblón, que invita al descanso y la contemplación. Aquí el camino gira bruscamente a la derecha bajando suavemente por la misma ladera.
Al llegar a la baliza 4, se pueden tomar dos ramales de ida y vuelta. Por el de la izquierda se pasa junto a pinos centenarios. El de la derecha pasa junto a acebos y tejos y al final del mismo se accede al abedular, formación vegetal de sumo interés debido a su escasez en Madrid, por ser propias de zonas más frías y húmedas.
Tras retornar a la baliza 4, los pasos del caminante deben retornar hacia el Mirador del Norte donde se encuentra de nuevo la pista forestal.
Reserva de la Biosfera. GR-303
La Sierra del Rincón, situada entre los macizos de Ayllón y Somosierra, marca su límite con las provincias de Segovia y Guadalajara. Posiblemente la zona rural más auténtica y desconocida de la Comunidad de Madrid, cuenta con cinco municipios, La Hiruela, Horcajuelo de la Sierra, Montejo de la Sierra, Prádena del Rincón y La Puebla de la Sierra.
El GR303 que discurre en su totalidad dentro de los límites de la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón, permite al senderista recorrer y disfrutar de los cinco municipios de la Reserva de la Biosfera, contemplar su elevadísima biodiversidad y asomarse desde balcones privilegiados a unos paisajes de ensueño. También nos es una experiencia llana de contenidos etnográficos y de usos y costumbres asociadas a la actividad rural como las regueras, las majadas o la arquitectura rural de sus pueblos.
El itinerario que os proponemos es ideal para hacerlo por etapas, pernoctando en cualquiera de los pueblos de la Sierra del Rincón y poder experimentar la tranquilidad y la vida tradicional que en ellos se desarrolla.
Senda Pisachon
La ruta parte de las antiguas eras del pueblo de El Atazar, hoy convertidas en un museo al aire libre, y continúa por la calle Las Eras hasta llegar al camino Riato. En este punto gira a la derecha y toma la pista que se dirige a Robledillo de la Jara durante 900 m. A la izquierda del camino, desviándose unos 150 m ladera abajo, en la curva que hace la carretera M-133, se puede ver una fuente del siglo XVI que parece tener un origen árabe. Retomando la pista se cruza el Vallejo de la Lanzada y se inicia una ligera subida. Una vez arriba, la ruta se desvía a la izquierda, hacia el paraje de La Matosa, por un camino ancho entre jaras. Este camino, tras 800 m de recorrido, llega a la carretera M-133. En este punto la ruta continúa por el acceso asfaltado hacia la antigua zona recreativa de Juan Gil. Poco antes de llegar a este lugar, hoy abandonado, la ruta se desvía por un camino de tierra que sale a la izquierda. Se llega a una bifurcación y la ruta continúa por el camino de la izquierda hasta llegar a los tinados de ganado que se asoman al embalse de El Atazar. La vuelta se realiza por el mismo camino.
La senda discurre en su totalidad por la Zona Especial de Conservación (ZEC) “Cuenca del río Lozoya y Sierra Norte”. La formación vegetal predominante es un jaral con romero, que ha cubierto los antiguos campos de cultivo, aunque también se pueden ver algunos pies aislados de encina de gran porte. A lo largo del recorrido destacan las panorámicas sobre el embalse de El Atazar y, en el final del recorrido, las vistas del muro de la presa.
Los tinados del Pisanchón son unas edificaciones tradicionales utilizadas para guardar el ganado. Se construyeron utilizando las rocas de pizarra de la zona y se techaron con teja árabe, paja y jara sobre vigas de madera sin desbastar. Actualmente están en desuso.
La Fuente Vieja o Fuente Árabe se construyó en el año 1585 y se asocia con el posible origen árabe de El Atazar. Los vecinos utilizaron esta fuente para sus necesidades diarias hasta mediados del siglo XX, momento en el cual se construyó una pila de piedra en el pueblo que se abastecía de un manantial cercano.
Senda Matambre
El Valle de Matambre fue conocido primeramente como valle del paraíso (Privilegio de la bolsilla, 1206) y posteriormente como garganta hermosa (Libro de la montería, 1350). En la actualidad el nombre de «arroyo la garganta» aún se conservan en alguno de sus tramos, En las ordenanzas de la villa y tierra (1567) se prohibió la entrada de vacas de la garganta, debido a lo codiciada de aquélla.
A lo largo de esta senda nos acompañará el arroyo del Zarzoso, que nace en el «Borrocazo» y desemboca en el arroyo de la Garganta. En este último tramo la cañada se estrecha y se pierde un poco debido a la vegetación: jabinos (enebros rastreros), retamas, acebos y helechos, los cuales se usaban antiguamente para chamuscar los pelos de los gorrinos y tapar también los montones de patatas para su conservación.
Durante siglos, el aprovechamiento de los recursos forestales del monte contribuyó al sustento de los vecinos de Villavieja. Para ello cortaban las matar a matarrasa sin dejar resalvo alguno,
Si nos adentramos un poco en el monte, veremos alguna carbonera fácil de distinguir por haber una pequeña plataforma, carecer de vegetación y tener una tierra muy negra.
Situada a mitad de la senda, se halla la piedra de los «mil hombres» porque, según la leyenda, la subieron mil hombres desde el río para colocarla donde está haciendo pared. Las paredes de piedra seca salpican toda la sierra para proteger los sembrados y prados del ganado. El sistema de construcción era de dos hilos y se remataba con una losa más grande que abarcaba toda la pared que se llama cobertera o cobija. Igualmente se construían majadas, corrales y chozos repartidos por el entorno.
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