Viaja con amigos
Viaja con Amigos y Descubre la Sierra Norte de Madrid
La Sierra Norte de Madrid es el destino perfecto para disfrutar de una escapada con amigos llena de aventuras, paisajes espectaculares y experiencias únicas. Rodeados de naturaleza y cultura local, podrás explorar bosques frondosos, subir a miradores con vistas panorámicas y recorrer encantadores pueblos de montaña. Cada rincón de esta región ofrece actividades para todos los gustos, desde escalada y ciclismo de montaña hasta paseos relajantes al aire libre. Comparte momentos inolvidables en plena naturaleza y vive la emoción de descubrir juntos los lugares icónicos de la Sierra Norte de Madrid.
Actividades para Disfrutar con Amigos
Experiencias
La Sierra Norte de Madrid ofrece una amplia variedad de experiencias culturales y naturales para disfrutar en pareja. Desde talleres de artesanía y rutas culturales hasta visitas a museos al aire libre, este destino brinda actividades que permiten aprender de manera divertida y activa. Las familias pueden descubrir la historia y las tradiciones locales, participar en talleres creativos y explorar el entorno rural mientras se conectan con la rica cultura de la región.
Los clientes que opten por realizar esta ruta de senderismo por la Sierra de Patones podrán conocer de primera mano el punto más alto de la mencionada Sierra como es el Cancho de la Cabeza (1.263 m), lugar desde el que tendremos unas impresionantes vistas de los paisajes de la Sierra Norte de Madrid como una panorámica del embalse del Atazar.
Día 1
Llegada de los participantes al hotel, ubicado en el municipio de Torremocha del Jarama. Posteriormente se realizará la recogida de los participantes para realizar la ruta de senderismo por la Sierra de Patones. Dicha ruta tiene una duración de 3 horas y una longitud de 12 kilómetros. A medio camino se realizará una pequeña parada para descansar y reponer fuerzas, para seguidamente proseguir nuestro camino con el que finalizar la ruta de senderismo en el propio alojamiento donde nos hospedaremos.
Día 2
Tiempo libre durante el cual los clientes podrán conocer y disfrutar del municipio de Torremocha del Jarama al igual que de su naturaleza. Os recomendamos realizar la ruta señalizada del Canal de Cabarrús donde conocer un interesante patrimonio hidráulico o visitar el polígono de artesanía y Museo de la agricultura. Partida de los clientes.
Aquí, en la Sierra Norte, más que en ninguna otra zona de Madrid, se vive de forma especial y auténtica los usos y costumbres tradicionales que han dejado una huella indeleble en el territorio y sus habitantes.
Os proponemos una ruta de tres días y dos noches para descubrir los oficios que determinaron la actividad económica y social de una época: carboneras, tejeras, molinos harineros, colmenares tradicionales… un viaje etnográfico a lo más profundo de nuestro pasado.
- Día 1
Llegada a la Hiruela, tarde libre. Alojamiento.
- Día 2
Descubriremos, junto a nuestro guía, una serie de oficios que han marcado el devenir de la población de La Hiruela. El Molino Harinero, el Colmenar Tradicional y la Carbonera son esos puntos donde descubriremos la magia de las tradiciones y labores que antaño dieron riqueza a la zona.
Por la tarde, visitaremos el Museo etnográfico del pueblo, que recoge el acervo popular y los ancestrales modos de vida de los habitantes de La Hiruela, con diferentes aperos de labranza, útiles ganaderos y domésticos, y vestuario histórico. Alojamiento.
- Día 3
Nos dirigiremos a Pinilla del Valle, donde recorreremos junto a un guía, la Ruta de los Oficios: una senda de unos 6 Km con 8 puntos de parada para conocer los antiguos oficios que existían en el pueblo.
Despedida.
* Posible variación del orden de las actividades dependiendo del lugar del alojamiento y las condiciones meteorológicas.
Hay lugares en los que la relación del ser humano con el medioambiente es respetuosa y sostenible. Esto ocurre con La Sierra del Rincón y por ello fue declarada Reserva de la Biosfera en el año 2005 por la UNESCO.
En este recorrido se mezclan parajes únicos de gran belleza; lugares mágicos como El Hayedo de Montejo o muestras de arquitectura tradicional como son las localidades de Prádena del Rincón y Montejo de la Sierra.
Una ruta obligada en uno de los lugares más bellos y desconocidos de la Comunidad de Madrid.
El término municipal de Prádena del Rincón constituye junto a Horcajuelo, una de las puertas de entrada a la Sierra del Rincón y será el inicio de nuestra ruta.
Además de la arquitectura tradicional, el elemento más destacado de esta localidad es La Iglesia de Sto. Domingo de Silos. Durante las labores de restauración iniciadas en el año 2011, se hallaron auténticas joyas que estaban ocultas, tales como tallas góticas de madera, restos de una necrópolis medieval (S.XII- XV), 69 piezas del retablo mayor de la iglesia, dos grupos de pinturas murales, los restos de un horno y varios moldes que formaron parte de un taller de reparación de campanas. Es uno de los pocos hornos completos de campanas que se encuentran en España y data del S. XVI.
La Sierra del Rincón alberga el paraje natural más insólito de la Comunidad de Madrid, El Hayedo de Montejo de la Sierra, uno de los hayedos más meridionales de Europa, un bosque relicto herencia de épocas más frías. La mezcla de colores y el mágico ambiente no nos dejaran indiferentes. El murmullo del río Jarama nos acompaña en todo el recorrido.
Una vez finalizada la visita a este hermoso Hayedo, nos desplazaremos hasta el municipio de Montejo de La Sierra, donde repondremos fuerzas con un almuerzo base de productos locales. A lo largo de la tarde caminaremos con un guía por el Paseo de la Ermita de Nazaret y ya para finalizar, regresaremos en autobús a la capital.
La Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón, ejemplo de sostenibilidad fruto de la relación armoniosa entre hombre y naturaleza que durante siglos sus habitantes han sabido mantener, se nos muestra en todas sus facetas en esta experiencia de senderismo por etapas a través de sus pueblos, su naturaleza y sus gentes.
Te proponemos una ruta de media montaña de unos 50 km., dividida en 3 o 4 etapas, sin dificultades técnicas, que recorre los rincones más atractivos de la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón, además de sus pueblos, que se sitúan en este rincón madrileño de sabor rural y auténtico.
No se trata de un gran trekking desde el punto de vista físico, donde se superen grandes desniveles ni largas distancias, es caminar por el puro placer de conocer, disfrutar, sentir… y te lo ponemos muy fácil, te damos el almuerzo para que repongas fuerzas donde tú decidas y si quieres te llevamos el equipaje de un alojamiento a otro, para que camines de la forma más cómoda posible.
Es un trekking para conocer la sierra a través de los sentidos, tener tiempo libre en los pueblos donde se pernocta para poder pasear por ellos, charlar con nuestros anfitriones, degustar la gastronomía y los productos locales…
Tratamos de compartir con quiénes nos visitéis algunas de las cosas que hemos aprendido, gracias a que nuestros mayores nos las han enseñado. Saberes sencillos pero fundamentales para la vida. Y acompañados del espíritu de acogida del pueblo, para entremezclar lo que podáis aprender con un mundo de sensaciones diferentes que solo entienden los que han amasado con sus manos o los que han recorrido la tierra sabiendo el cómo y el por qué. Durante tres días podréis sumergiros en uno de los siguientes talleres: elaboración de pan, queso, matanza, cestería… (consultar según época). Seremos además, pastores por un día, acompañando a las ovejas por pastos, a ritmo de rebaño, disfrutando de la fauna y la flora que nos rodea y compartiendo las tareas con el pastor: alimentación y ordeño. También podrás degustar nuestra comida casera, sencilla pero honesta, a base de productos locales y ecológicos.
Día 1
Llegada de los participantes. Tiempo libre para visitar el pueblo y conocer los alrededores. Cena y alojamiento.
Día 2
Desayuno. Comenzaremos con una actividad de pastoreo. Almuerzo. Seguiremos con la realización de un taller (a elegir entre pan, queso, matanza cestería…) Tiempo libre. Cena.
Día 3
Desayuno. Si no hemos concluido el taller del día anterior, lo finalizaríamos durante la mañana o tiempo libre, os recomendamos realizar un paseo hasta el molino de Madarcos. Almuerzo. Salido de los participantes.
*Posible variación del orden de las actividades según condiciones meteorológicas.
Aprenderemos con detalle la metodología de rastreo y huellas de animales salvajes para poder identificar de manera exacta el tipo de especie animal que te ha precedido en tu camino.
Dia 1. Llegada de los participantes al hotel, ubicado en la Sierra de Madrid, un alojamiento con encanto y lleno de tradición entre montañas en el que nos alojaremos a lo largo de la experiencia. Tiempo libre. Alojamiento.
Dia 2. Iniciaremos el curso de identificación de rastros y huellas de animales salvajes en el que aprenderemos y pondremos en práctica los siguientes conocimientos:
– Metodología del rastreo.
– Diferenciación de rastros por grupos de animales.
– Elaboración y obtención de rastros y huellas.
– Práctica de rastreo en campo.
La comida no se encuentra incluida por lo que los participantes deberán llevarla. Se realizará una parada en el campo en la que reponer fuerzas mientras se disfruta de la naturaleza de la Sierra de Madrid.
Día 3. Desayuno. Os recomendamos un paseo hasta el Convento románico de San Antonio y realizar la visita guiada. Regreso a la capital.
La Sierra Norte alberga en sus entrañas una maravillosa diversidad de paisajes, representada por los arroyos y ríos que nacen o surcanlos montes de la vertiente meridional de la Sierra. Sus profundos barrancos, originados por la diferencia de altura de las mesetas norte y sur, dan lugar a saltos de agua que bien merecen una visita para conocer estas maravillas naturales. Algunas de estas caídas de agua se encuentran en zonas aisladas, lo que los convierte en lugares altamente vulnerables. Para conocer y entender la fragilidad y el equilibrio ecosistémico del entorno, es necesario ir acompañados de un guía especializado.
Día 1
Llegada al Puerto de Canencia donde emprenderemos una ruta sencilla de 6 Km a la Chorrera de Mojonavalle. Descubriremos numerosas especies de flora y árboles singulares e intentaremos reconocer la fauna que escuchemos o veamos. Llegada al alojamiento. Resto de la tarde libre.
Día 2
Tras el desayuno, saldremos de ruta hacia la Cascada del Purgatorio, en la zona de Rascafría (a pie o en coche según la distancia del alojamiento elegido). Opción de comida tipo
picnic. Tarde libre con opción de conocer el Monasterio de Santa María de El Paular a la vuelta de la ruta.Alojamiento.
Día 3
Después de desayunar, nos vamos a San Mamés, donde realizaremos una ruta hasta uno de los saltos de agua más grandes de la Comunidad de Madrid: la Chorrera de San Mamés. Seguidamente nos desplazamos en nuestros coches a Somosierra donde realizaremos una ruta sencilla para ver la grandiosidad del salto de agua más alto de Madrid: la Chorrera de los Litueros. Comida (opcional). Despedida.
* Posible variación del orden de las actividades dependiendo del lugar del alojamiento y las condiciones meteorológicas.
En la parte más septentrional de la Sierra Norte existen enclaves que se han mantenido casi en el anonimato para la gran mayoría de visitantes que se interesan por esta zona, quizás opacados por bosques tan archiconocidos como el Hayedo de Montejo. Pero si os decimos que aquí mismo visitaremos la acebeda más importante de la provincia y una de las más influyentes de España, o el único sabinar madrileño, o el único bosque de Roble albar de la Comunidad… no nos quedamos cortos.
Bienvenidos al Madrid desconocido, a bosques relictos y senderos escondidos.
Día 1
Llegada al alojamiento. Tarde libre.
Día 2
Por la mañana, realizaremos una interesanteruta interpretativa. Nuestro guía e intérprete ambiental nos acompañará a través del único
bosque de acebos de la Comunidad de Madrid: la Acebeda de Robregordo. En el mismo recorrido, de vuelta, nos adentraremos en un tramo de la antigua vía ferroviaria Madrid-Burgos, cerrada desde el 2010. Pasaremos por un túnel de 400 metros hasta la abandonada estación de Robregordo.
Por la tarde, nos trasladamos apenas 4 Km en nuestros coches hasta el siguiente destino: La Dehesa Bonita, una espléndida representación de bosque mixto, donde el despliegue cromático de colores hará del recorrido una delicia para los ojos. Aquí, entre abedules, avellanos, acebos y robles melojos, se encuentra un pequeño tesoro: el roble albar. La Dehesa bonita presume de ser la zona más meridional de distribución de este árbol, dándole un valor biogeográfico único. Alojamiento.
Día 3
El tercer día nos desplazamos hasta el pueblo de Lozoya, donde realizaremos una ruta con muchísimo encanto. Nos adentramos en el único bosque de sabinas de la provincia de Madrid: el Sabinar de Lozoya, un bosque relicto de hace miles de años de sabinas en una árida y pedregosa ladera del Cerro del Chaparral, huyendo de la humedad típica de la zona. Estas formaciones arbóreas son unas de las más genuinas y originales de la Península. Despedida
*Posible variación del orden de las actividades dependiendo del lugar del alojamiento y las condiciones meteorológicas.
Planes
La Sierra Norte de Madrid es un destino perfecto para disfrutar de planes con amigos, combinando naturaleza, aventura y cultura en un entorno espectacular. Aquí te contamos algunas de las mejores actividades para realizar en este increíble rincón de la Comunidad de Madrid.
Vive una experiencia única con nuestra Ruta Nocturna Misteriosa por Buitrago del Lozoya, un recorrido exclusivo pensado para quienes disfrutan de la historia oculta, las leyendas y los enigmas que solo cobran vida cuando cae la noche. Bajo la luz de la luna y el silencio de sus murallas medievales, Buitrago revela un lado inquietante y apasionante que muy pocos conocen.
La ruta comienza con “La Noche de Napoleón”, un episodio cargado de tensión histórica. Reviviremos el momento en que las tropas napoleónicas irrumpieron en la villa, explorando los rincones donde aún se susurran historias de resistencia, saqueos y estrategias militares que marcaron el destino del pueblo.
Continuaremos hacia el Castillo y la habitación de Juana la Beltraneja, un espacio rodeado de intrigas cortesanas. Bajo una tenue iluminación, conocerás los rumores que acompañaron a la misteriosa princesa: conspiraciones, traiciones familiares y los acontecimientos que la llevaron a convertirse en una figura envuelta en sombras. ¿Realmente estuvo retenida aquí? ¿Qué secretos guardan sus muros?
El paseo se adentra después en épocas aún más remotas para descubrir la conquista de Alfonso VI, un episodio decisivo que transformó la villa. Las antiguas defensas, los pasos estrechos y las puertas de la muralla nos ayudarán a reconstruir cómo se vivió aquella toma castellana, un acontecimiento envuelto en relatos épicos y silencios sospechosos.
A lo largo del recorrido, la oscuridad, las antorchas y los relatos dramatizados crean una atmósfera envolvente que hará que cada historia cobre vida ante tus ojos. Una mezcla perfecta de misterio, patrimonio y emoción para quienes buscan una actividad nocturna diferente en la Sierra Norte.
Prepárate para descubrir un Buitrago del Lozoya que nunca olvidarás. ¿Te atreves a entrar en sus sombras?
Conoce el oficio del pastor/a, su importancia y beneficio medioambiental. Comparte la dinámica con un rebaño de cabras en extensivo y aprecia su repercusión en el entorno de Puebla de la Sierra.
*La actividad varía según la época del año y el estado de las cabras.
La Batalla de Bailén supuso un duro golpe moral para las armas francesas. El emperador no podía quedarse en París, tenía que vengar la afrenta. Cruzó los Pirineos al frente de 200 000 soldados y barrió a los ejércitos españoles que se le opusieron, derrotando a Castaños, Palafox y Blake. Solo un paso de montaña se oponía entre Napoleón y la capital de España: Somosierra. Hasta allí avanzó el general San Juan con las tropas de Madrid, tratando de detener al mejor ejército del mundo. La disposición de cañones y batallones en el valle pondrían a prueba la astucia del corso…
Para personas que quieran disfrutar de la máxima emoción y adrenalina posible con el 100% de seguridad.
Sí te atreves a dar el paso no dejaras de repetir.
Tres saltos diferentes, desde iniciación hasta nuestro plus extreme. Mas de 30 años de experiencia y 70.000 saltos.
La ruta de productores gastronómicos responsables será en el bonito pueblo de Bustarviejo. Conoceremos de primera mano los proyectos del sector de la alimentación que apuestan por un producto artesano y elaborado de manera sostenible con el objetivo principal de fomentar el consumo responsable.
Propuestas de visitas y degustaciones (sujetas a disponibilidad):
-Huerta de Abril
-Quesería La Caperuza
-Fábrica de cervezas Bailandera
-Ahumadero el Pastor
Recomendaciones a tener en cuenta:
– Se trata de rutas familiares pero no con movilidad reducida
– Llevar calzado cómodo
– Ir bien provistos de agua
El shinrin-yoku, en su traducción literal es “tomar la atmósfera del bosque” o “baño de bosque”. Es la integración con la naturaleza tanto físicamente como energéticamente. No se trata de una excursión o caminata sin más. Es un paseo meditativo. «Tiene un componente espiritual importante porque se inspira en las tradiciones sintoístas y budistas que promueven la comunicación con la naturaleza. Las actividades se centran en percibir el entorno que se recorre de una a tres horas a través de los sentidos de la vista, el oído, el olfato y el tacto. Se incrementa el vigor y se reducen los niveles de ansiedad, depresión, angustia y fatiga. Además de mejorar el sistema cognitivo. El paseante, además, puede inhalar las denominadas fitoncidas, sustancias volátiles y no volátiles producidas por plantas y árboles. Consiste en aromaterapia natural in situ, que relaja y activa el sistema inmunitario. Por medio de diversos ejercicios de respiración, Qi-Gong (Chi-Kung), trabajos con los elementos, La actividad culmina con una degustación de los sabores del bosque en Casa Aldaba, Restaurante.
Disfruta de rutas de senderismo adaptadas para todos los niveles. Además, la diversidad paisajística de la Sierra permite descubrir bosques, ríos y montañas con paisajes que fascinarán a todos.
El cartero ha sido uno de los personajes más queridos y que más relación ha tenido con la población rural. Además de recorrer grandes distancias a pie, a caballo o bicicleta con el objetivo de llevar las noticias de familiares, amigos o de la administración a los vecinos, hacían de vínculo de unión entre el mundo exterior y los incomunicados pueblos de la Sierra. El cartero no solo llevaba las cartas sino las noticias de los hechos políticos, sociales o de cualquier otra índole que se producían en el resto del país, y en muchas ocasiones leía y escribía las cartas que el mismo portaría luego, debida al alto analfabetismo de las zonas rurales. Valga esta ruta de homenaje a tan querido personaje, cuya llegada al pueblo siempre despertaba expectación entre los vecinos que esperaban con ansiedad la carta de un hijo o algún familiar o de cualquier asunto de importancia que afectara sus vidas. La ruta discurre por el tradicional sendero llamado Camino alto de Robledillo, camino mulero, ya que el camino carretero discurría más abajo. Partimos de la plaza mayor de Puebla, y nos dirigimos al rio de La Puebla para cruzarlo por la pasarela. El camino comienza un suave ascenso jalonado de robles centenarios en los que podemos observar la huella del intenso carboneo. Poco después de pasar unos bonitos tinaos, el camino asciende por la ladera del cerro de las cabezas hasta llegar al collado Larda. Tras pasar el collado tomamos el sendero que serpenteando entre brezos, jaras y robles va recorriendo la ladera que forma el macizo de Peña la Cabra, sorteando las vaguadas que forman los arroyos que dejan caer sus aguas al rio de La Puebla, del cual vemos el profundo barranco que ha formado en el fondo del valle. En esta zona podemos contemplar el valioso patrimonio viario que contiene estos caminos serranos, auténticas obras de arte en mampostería, realizadas con lajas de pizarra, que durante años los vecinos fueron construyendo para adecuar el camino al relieve montañoso de la zona. Tras pasar el rio del Riato, nos internamos en una zona de pinar y ascendemos diagonalmente por la ladera hasta llegar a un collado a los pies del cerro Porrejón. Desde aquí, podemos ver la población de Robledillo a la que nos dirigimos.
Comenzamos nuestra aventura en Buitrago del Lozoya, que bien merece una visita, ya se al inicio o al final de realizar nuestra ruta. En esta visita no puede faltar un paseo por la villa de Buitrago y sus murallas, el castillo de los Mendoza y el museo Picasso. Al ser una ruta circular, podríamos comenzar en cualquiera de las poblaciones por las que pasa la ruta, pero Buitrago es la que tiene un acceso más directo por la N-I.
Buitrago fue una de las poblaciones más castigadas de la Sierra Norte por los bombardeos en la Guerra Civil. Muy próxima al frente, sus murallas medievales soportaron el envite de los cañones de los sublevados durante la contienda.
Salimos de Buitrago por el puente viejo y tomamos la antigua N-I, dirección Norte. Poco después nos incorporamos a la carretera M-137, que tras 250m abandonamos para acceder a una vía pecuaria, por la que ascendemos suavemente. Poco después, en una bifurcación, comenzamos a distinguir las señales del recorrido del Frente de Somosierra, solo que nosotros lo vamos hacer en dirección contraria, pero no tiene mucha importancia, nos dirigiremos hacia Piñuecar por la vía pecuaria. a medida que avanzamos iremos viendo las señales de la ruta que nos indicaran donde se hallan las principales infraestructuras bélicas como la Peña del Alemán, peña zorreras, etc. La subida a Cabeza de Piñuecar donde se halla un observatorio militar no se puede realizar en bici, por lo que si queréis visitarlo habrá que dejar las bicis abajo.
Una vez en Piñuecar, tras pasar el cementerio salimos a la carretera M-132,nos incorporamos a ella en dirección Este, cruzamos el pueblo y tras 1,5km aprox llegamos a un cruce. Nos incorporamos a esta carretera comarcal en dirección Pradena del Rincón – Montejo de la Sierra. La M-137 es generalmente una carretera muy tranquila salvo algunos fines de semana (no todos) y tiene además el añadido de unas vistas preciosas. Tras rebasar algún repecho, llegamos a Pradena del Rincón, uno de los cinco pueblos que conforman la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón y que cuenta con interesantes visitas tanto patrimoniales como naturales. Entre las patrimoniales destacamos la iglesia de Santo Domingo de Silos, en la que se descubrío hace poco una necrópolis y un taller de campanas…no te lo pierdas.
Salimos de Pradena por la M-130, dirección Puerto de la Puebla, pero a poco de salir del pueblo (unos 500m), nos incorporamos a la cañada de las Merinas, una bonita ruta que recorre un interesante paraje natural. El camino esta totalmente acondicionado para la bicicleta. Abandonamos el camino de zahorra blanca a la atura de una antigua majada y tomamos el camino que sale a nuestra izquierda. El camino rodea la dehesa de Ana Gutiérrez, hemos de estar atentos, y a la altura de el acceso a la dehesa que mira hacia el Sur, tomamos un camino que a nuestra izquierda (al Sur) se dirige a un zarzo o cancela, seguimos por este camino y poco después llegamos al primero de los bunkers visitables del Frente del Agua. Tras este bunker cruzamos la carretera y nos dirigimos a los siguientes. El camino se interna en el pinar que se asienta sobre una loma, a partir de aquí marcas de color morado y paneles explicativos nos van guiando por el pinar y nos dan información de las múltiples infraestructuras bélicas por las que pasamos, bunkers, nidos de ametralladoras, puesto de mando, trincheras…. Salimos del pinar por una camino de tierra que nos deja en la carretera M-135, y bajamos por ella hasta la presa de Puentes Viejas, el paisaje merece una parada.
Cruzamos la presa y continuamos por la carretera 1,5km, donde abandonamos la carretera para incorporarnos a una vía pecuaria que sale a nuestra derecha. Este camino muy ciclable, atraviesa el bonito pinar de las Gariñas, bañado por las aguas del embalse de Puentes viejas. Tras el pinar ya soma Buitrago del Lozoya, donde acaba nuestra aventura.
La Horizontal es una pista forestal que recorre la ladera Este de los Montes Carpetanos, desde Somosierra hasta el Puerto de Navafría o Lozoya (50km). Este camino forestal se caracteriza por la elevada altura a la que transita (una altura media de 1600m y una máxima de 1850m) y las espectaculares vistas que ofrece sobre el valle del Lozoya y la Sierra Norte. Además, nos ofrece la oportunidad de asomarnos varias veces hacia la vertiente oeste, hacia la meseta segoviana. En esta ocasión, recorremos la mitad Sur, haciendo una circular y regresando por la zona baja de la ladera.
Partiremos de Lozoya, junto al cementerio viejo tenemos la Señal Vertical (S.V.) (SN125), y nos dirigiremos por el Camino del Valle hacia Pinilla / Alameda, en apenas 500m en la S.V. (SN28), nos incorporamos al camino del carretero, dirección Lozoya / Camino horizontal. Tras dejar atrás Lozoya por la carretera que sube al Pto. de Navafría, tomamos un camino que sale a nuestra derecha y que tras una dura ascensión de 600m de desnivel nos deja en la Horizontal. Justo en el cruce, seguimos las indicaciones de la S.V. (SN51), incorporándonos a la Horizontal hacia Pto. de Linera / Pto. de Peñaquemada. Ahora toca relajarse un poco tras la dura subida, en general, ahora nuestro camino va descendiendo de manera tendida, aunque también tendremos subidas. El paisaje es grandioso, el valle del Lozoya y las cumbres de la Sierra se dominan desde nuestra posición donde los pinares se alternan con piornales y zonas despejadas en las proximidades del cordal. Pasamos por el histórico puerto de Linera, para antes de llegar al de Peñaquemada, en la S.V. (SN54), abandonar la Horizontal, para incorporarnos al camino de Braojos, dirección Braojos / Villavieja. Un vertiginoso descenso, a través de un denso pinar, nos conduce hasta el refugio forestal del Santuy y un poco más adelante, llegamos a la S.V. (SN53), donde nos dirigimos hacia Villavieja / Gascones (por Villavieja). Continuamos descendiendo ahora por una dehesa de robles para llegar a una antigua estación de tren donde nos incorporamos a una carretera, poco después llegamos a Villavieja. En Villavieja, desde SN74, continuamos dirección Pinilla / S. Mamés. Poco después en una zona de prados encontramos otra S.V. (SN41), en este caso nos dirigimos hacia S. Mamés por el camino de la Nava. Una vez en S. Mamés tomamos la carretera M634 hacia Navarredonda. En Navarredonda, en SN124, continuamos hacia Portachuelo / Gargantilla. El camino asciende entre robles hasta el alto del Portachuelo para descender con unas impresionantes vistas del alto valle del Lozoya y del embalse de Pinilla hasta Lozoya donde acabamos nuestra ruta.
La Sierra Norte de Madrid ha sido y es el acuífero de la ciudad de Madrid, su principal rio, el Lozoya, es represado en cinco ocasiones antes de verter sus aguas al rio Jarama. Os invitamos a recorrer tres de las cinco presas acompañando al rio por su amplio valle. Además, podremos visitar algunas de las históricas poblaciones que acoge en sus orillas.
Comenzamos nuestra ruta en la población de Lozoya, poco más hay que decir de la histórica relación de este enclave con el rio, y tomamos el Camino natural del valle, un itinerario señalizado que acompaña al rio desde desde Rascafría hasta Buitrago, no sin antes pasar por seis poblaciones que se asientan en el valle. Tomamos el camino en dirección a El Cuadrón, bordeando el embalse de Pinilla hasta su misma presa. Es el embalse de cabecera de la cuenca del Lozoya desde que fue inaugurado en 1967.
Continuamos, el camino desciende para cambiar de margen, cruzando sus aguas a través del puente medieval del Congosto. A partir de aquí el camino va atravesando amplias praderas salpicadas de robles, fresnos y algunas encinas, junto a la vegetación de ribera que un poco más abajo acompaña al rio. Volvemos a cruzar el Lozoya, esta vez por el tambien puente medieval de Matafrailes. El camino en un suave ascenso nos conduce a través de una dehesa de robles a la población de Garganta de los Montes. Dejamos atrás Garganta, dirigiéndonos a la cercana población de El Cuadrón, para continuar hacia Buitrago. En el camino hacia Buitrago, se nos muestra el embalse de Riosequillo, y poco después nos acercamos a su presa. El embalse de Riosequillo fue inaugurado en 1958.
Tras la parada, cruzamos la autovía por debajo y tomamos la carretera que se dirige a Mangirón. Recorremos 1,5 km por la carretera y frente a las casas forestales de las Gariñas, tomamos el camino que se interna en el pinar. Atravesamos el pinar que mas tarde da paso a un encinar y el camino nos conduce a la carretera M-135, nos incorporamos a ella hacia la izquierda y en suave descenso nos lleva a la presa de Puentes Viejas. Las obras de este embalse finalizaron en 1925, pero en 1934 se lleva a cabo un recrecimiento de la misma que concluye en 1935. Es uno de los paisajes más bonitos que nos ofrecen los embalses de la Sierra Norte, hacia el Oeste la plancha de agua del embalse refleja las encinas y pinares de los montes que mueren en sus orillas, hacia el Este, un cañón de cortadas paredes, alberga una colonia de Buitres visible desde la presa, todo un espectáculo natural.
La vuelta hacia Buitrago la hacemos por el mismo itinerario, si bien en la Las Gariñas, podemos optar por continuar el camino y no coger la carretera. Buitrago, otra de las poblaciones que no se entenderían sin la presencia del rio, se asienta en un meandro natural que forma el Lozoya y que los hombres remataron con una muralla defensiva, dentro de la cual se halla la primitiva Villa de Buitrago. El regreso a Lozoya, lo hacemos por la carretera M-634, carretera local con poco tráfico, que pasa por las poblaciones de Villavieja y San Mamés. Poco después de rebasar San Mames, en la rotonda, nos dirigimos a Navarredonda, donde tomamos el antiguo camino de Lozoya, que asciende internándose en la dehesa de la Umbría. Tras rebasar el collado un prolongado descenso, con unas preciosas vistas del valle y el embalse de Pinilla nos conduce hasta Lozoya.
La Peña la Cabra es una las cumbres más significativas de la Sierra Norte, no tanto por su altura pero si por su inconfundible silueta, visible desde casi todos los puntos de la Sierra. Su forma piramidal, compuesta de pizarra llama la atención y es una ascensión obligada para los senderistas que se acercan a la Sierra Norte. Circunvalar esta mole de pizarra, nos ofrece una multitud de paisajes de gran belleza, en donde se combinan cordales con unas magníficas panorámicas, robles centenarios, caminos tradicionales de mampostería en pizarra, pueblos de arquitectura negra y una naturaleza exuberante. Os proponemos una ruta ideal para completarla en dos días, pernoctando en Puebla o en Robledillo o Berzosa.
Comenzamos nuestra ruta en Berzosa del Lozoya, un bonito pueblo rodeado de un mar de jara y posado en una ladera que le otorga unas preciosas vistas. Desde la señal vertical (S.V.) SN43, nos dirigimos hacia Collado de Peña Parda. Tras salir por la parte alta del pueblo, nos adentramos en la dehesa de robles y vamos ganando altura suavemente mientras caminos en diagonal por la ladera. El robledal da paso al pinar y tras incorporarnos a un camino a nuestra derecha que gana en pendiente, alcanzamos el collado de Peña Parda. Caminamos ahora por el cordel, a medida que ascendemos las vistas son sublimes, roquedos afilados, pinos moldeados por el viento, praderas alpinas y algunas construcciones en ruinas, algunas de ellas restos de refugios y puestos de comunicaciones de la Guerra Civil, a nuestra derecha vemos la mole piramidal de Peña la Cabra. Tras recorrer todo el cordel, llegamos a una pista forestal al a que nos incorporamos a la derecha, y que nos conduce al Collado de la Tiesa, donde tenemos la S.V. SN36. Desde aquí nos dirigimos hacia Collado Larda / La Puebla, pero antes, no podemos dejar escapar la cumbre de Peña la Cabra, para ello, debemos tomar el senderos que a través de la loma y señalizado con hitos de piedra se dirige a la cumbre. Desde Peña la Cabra tenemos unas increíbles vistas sobre toda la Sierra de Guadarrama y las sierras adyacentes, la Sierra de Ayllón, el embalse de El Atazar…Después del atracón de vistas, volvemos sobre nuestros pasos al collado de la Tiesa. El camino desciende y nos internamos en un hermoso pinar que alterna zonas de pradera que nos dejan unas vistas espectaculares del Valle de La Puebla y de las cumbres que encierran el valle.
Llegamos al hermoso collado Larda, un paisaje idílico de praderas verdes salpicado de afiladas pizarras que afloran del suelo. Seguimos las indicaciones de SN110, hacia Puebla, unos retorcidos robles nos acompañan el inicio del descenso. Entre jaras, robles centenarios y algunos viejos tinaos llegamos a Puebla. Puebla es uno de los pueblos con la arquitectura más cuidadas de la Sierra Norte, sus casas de pizarra y sus estrechas calles invitan a un tranquilo paseo y a disfrutar del paisaje que envuelve al pueblo.
Después de un merecido descanso volvemos sobre nuestros pasos al Collado Larda, esta vez seguimos las indicaciones de SN110 hacia Robledillo, continuando por el camino del cartero. Tras pasar el collado tomamos el sendero que serpenteando entre brezos, jaras y robles va recorriendo la ladera que forma el macizo de Peña la Cabra, sorteando las vaguadas que forman los arroyos que dejan caer sus aguas al rio de La Puebla, del cual vemos el profundo barranco que ha formado en el fondo del valle. En esta zona podemos contemplar el valioso patrimonio viario que contiene estos caminos serranos, auténticas obras de arte en mampostería, realizadas con lajas de pizarra, que durante años los vecinos fueron construyendo para adecuar el camino al relieve montañoso de la zona. Tras pasar el rio del Riato, nos internamos en una zona de pinar y ascendemos diagonalmente por la ladera hasta llegar a un collado a los pies del cerro Porrejón. Desde aquí, podemos ver la población de Robledillo a la que nos dirigimos.
Antes de llegar a Robledillo nos topamos con la S.V. SN90 hacia Berzosa, un camino vecinal nos conduce a Berzosa, donde comenzamos nuestra caminata.
Se inicia el recorrido en las Eras de Trillar, en la zona alta del pueblo de El Atazar, baja hacia una zona de huertas y sube en dirección Peña Vallicar y el corral de los Cotorros, que deja a la derecha. La senda, bien visible, va atravesando un denso jaral con romero y se mantiene a cota, con ligeras subidas y bajadas. Se cruza un primer barranco llamado Culicalla que pone una nota de contraste con los fresnos y sauces que en él crecen. La senda continúa por la ladera de Cabeza Antón (1396 m) donde se pueden observar varios corrales ya abandonados. Se cruza el barranco de los Arredondos y se pasa al lado de un tinado hundido. La zona se vuelve más rocosa y finalmente se cruza el barranco del Águila, bastante profundo, para llegar a otro tinado, punto donde finaliza la senda. La vuelta se realiza por el mismo camino.
La ruta discurre en su totalidad por la Zona Especial de Conservación (ZEC) “Cuenca del río Lozoya y Sierra Norte”. La formación vegetal predominante es un jaral con romero, con una espectacular floración en la primavera, que da paso a sauces, fresnos y matorral espinoso en los barrancos que van jalonando todo el trayecto. El recorrido nos permite contemplar amplias panorámicas del embalse de El Atazar; del valle del Riato, con sus laderas repobladas de pinos; así como del Alto de Matachines, con la Sierra de Guadarrama como telón de fondo. Destaca el relieve abrupto y rocoso de las laderas de Cabeza Antón y de los barrancos de los Arredondos y del Águila, labrado sobre pizarras negras.
Respecto al patrimonio cultural la ruta parte del museo al aire libre de las Eras de Trillar donde varios paneles explican las distintas labores agrícolas. La senda también permite la observación de diferentes estructuras ganaderas como rediles y tinados de pizarra, actualmente abandonados. En el último de ellos, ya en el barranco del Águila, se pueden observar los nombres que grababan los pastores en las piedras. También es de interés el propio trazado de la senda construido aprovechando las pizarras del terreno.
La Ruta de los Oficios se inicia junto a la rotonda de entrada al pueblo de Pinilla del Valle, donde, muy cerca del panel informativo de la ruta, podremos admirar algunos útiles empleados en la antigua fragua y el potro de herrar. Muy próximos están los restos de la calera lugar en el que se obtenía la cal necesaria para la construcción. Desde este punto, la ruta discurre paralela al arroyo de los Hoyos, curso de agua que atravesamos mas adelante por un puente. Poco después, cruzaremos la carretera M-6o4 por un antiguo túnel.
Siguiendo las balizas, y ascendiendo junto al cauce del arroyo de los Hoyos, alcanzaremos el molino del Navazo hoy restaurado y acondicionado por el Ayuntamiento, y que bien merece una visita para conocer el antiguo oficio de los molineros.
En la bifurcación posterior al molino, giraremos a la derecha y llegaremos al lugar en el que se ubicaba la tejera, donde nos
encontramos un panel explicativo sobre la fabricación tradicional de tejas. La ruta se interna después en un precioso melojar, donde unas señales en los arboles nos indicaran la dirección a seguir. Otro nuevo panel nos explicara las labores del agente forestal.
El recorrido continua por una pista (el camino de la Marotera) y tras una gran curva a la izquierda, de nuevo se interna en el bosque, descendiendo hasta la majada, un antiguo chozo de pastores. La siguiente parada la haremos en la carbonera y descubriremos coma se hace el carbón.
Tras volver por el camino de la manotera y disfrutar de unas estupendas vistas, nos encontraremos con el último panel, junto a la pared seca, desde donde en seguida llegaremos de nuevo al molino, continuando el camino de vuelta.
Esta ruta recorre la Red de Caminos Carpetania en el entorno de Puebla de la Sierra, uno de los pueblos más remotos de la Sierra Norte de Madrid. Nos acompañará un pastor de cabras que vive y maneja su rebaño por la zona. Visitaremos también la Fragua del Lobo del herrero Julián, que ha recuperado la fragua tradicional del s.XVI para fabricar a golpe de hierro espadas de combate medieval; y daremos un paseo por el pueblo para conocer el proyecto cultural El Valle de Los Sueños, puesto en marcha por el artista Federico Eguía, un sorprendente museo al aire libre de esculturas de artistas contemporáneos que recorre el precioso entorno del pueblo.
PRECIO: 36€ / persona
Incluye:
Ruta de senderismo con el pastor
Visita al taller del herrero
Seguro de asistencia
No incluye:
Comida
Desplazamiento
Política de cancelación:
Hasta 15 días antes de la ruta: sin costes, devolución 100% del importe.
hasta 7 días antes de la salida: costes del 50%, devolución del 50%.
Hasta tres días antes: costes 70%, devolución 30%.
Menos de tres días: Sin derecho a devolución, costes 100%.
En el formulario de Singular Spain en:
www.singularspain.es
Fiestas Típicas para Disfrutar con Amigos
La Sierra Norte de Madrid es famosa por sus fiestas tradicionales, coloridas y llenas de vida, que ofrecen una experiencia cultural única. Estas celebraciones son ideales para disfrutar con amigos, con desfiles, música, bailes y actividades al aire libre que harán de tu visita una experiencia inolvidable.
La Vaquilla
La Vaquilla es una celebración de invierno de origen pagano que tiene lugar en varios pueblos de la Sierra Norte, incluido El Berrueco. Esta festividad, que simboliza la riqueza de la naturaleza y la conexión con la tierra, ha sido descrita por el antropólogo Caro Baroja como una fiesta carnavalesca, debido a su enfoque en la renovación y el cambio. La Vaquilla es una excelente oportunidad para vivir de cerca las tradiciones serranas y disfrutar de un evento con historia.
Belén viviente en El Berrueco
Cada diciembre, los vecinos de El Berrueco representan un Belén Viviente, recreando escenas bíblicas y antiguos oficios como la cantería, la herrería y la matanza. Esta representación, que se celebra durante los últimos dos fines de semana de diciembre, comenzó en 1999 como un proyecto comunitario modesto y, con el tiempo, se ha convertido en uno de los eventos más importantes del pueblo. Es ideal para disfrutar en familia y experimentar una tradición navideña única en la Sierra Norte de Madrid.
El Esquileo
Madarcos ayer y hoy
Trabajamos sobre el eje de la recuperación y puesta en valor del patrimonio intangible de nuestro pueblo, especialmente en lo que se refiere a oficios y forma de trabajar de nuestros mayores en las tareas del campo y la cultura musical y de baile asociada a ellas.
Fiesta de la Recolección del Pero
Esta fiesta supone un reconocimiento a la labor que durante siglos han desarrollado los vecinos del municipio para crear y conservar pequeñas producciones agrícolas con numerosos árboles frutales de gran fama en la comarca, en especial, el pero (variedad de manzana que se caracteriza por su exquisito sabor y su agradable olor).
Históricamente, el pero supuso una referencia en el desarrollo de La Hiruela, pues desde antaño se cultivó para su comercialización, además de para su consumo, resultando un pilar económico de gran importancia. Las crónicas cuentan que eran vendidos en el Mercado de La Cebada, en la Villa y Corte de Madrid y llegó a consumirse hasta en la Casa Real.
La Fiesta de la Recolección del Pero dura prácticamente toda la jornada del sábado, desde las 11 de la mañana aproximadamente hasta las 6 o 7 de la tarde. La programación incluye un mercado artesanal con puestos de comerciantes de la zona y numerosas actividades que recorren el entorno natural del municipio, así como eventos relacionados con el pero, como demostraciones de injertos o degustaciones de recetas típicas. También, se realizan bailes tradicionales, actividades infantiles y música folk.
La Siega
La Siega es una fiesta tradicional que se celebra en julio y que revive la antigua práctica de la cosecha de centeno en El Berrueco. Durante este evento, mayores y pequeños se reúnen en el campo para realizar las tareas de siega, trilla y separación del grano, transmitiendo estos conocimientos a las nuevas generaciones. La festividad incluye una comida tradicional donde no falta el chorizo “de la olla” y el lomo, ofreciendo una experiencia completa de la vida rural serrana. La preparación de esta fiesta se extiende durante el año:
- Octubre: Preparación y arado de la tierra, y siembra de cebada.
- Octubre a marzo: Cuidado de la siembra.
- Abril: Abono de la tierra para mejorar la cosecha.
- Julio: La siega y trilla del centeno, seguidas de la fiesta de recolección.
El Pastoreo
Se parte de Las Navas de Buitrago y se llega hasta el paraje conocido como “Prados Relaños”, donde se encuentran las ruinas del antiguo poblado ganadero de Relaños. Su origen está vinculado a las ferias de ganado, celebradas en Buitrago de Lozoya y que fueron una concesión real del rey Fernando IV en 1.304. Allí haremos una parada para explicar el yacimiento arqueológico, que consta de la plaza, graneros, cercados, viviendas y como no las cañadas, esa red de caminos que le daban acceso.
Al regresar a Las Navas se ofrecen unas migas del pastor y un vino amenizado con música pastoril. Allí también nos espera la exposición que podrá verse tranquilamente tras una breve explicación guiada de la mano de las guías que acompañan al grupo en todo momento y se podrá ver la demostración del hilado con la rueca.
No olvidemos que Las Navas de Buitrago ha sido desde sus orígenes en el siglo XI un pueblo ganadero, así lo manifiesta su topónimo ya que el término “Nava” hace referencia a ese tipo de llanura, buena para apacentar el ganado. Toda la arquitectura civil, en este pueblo es un reflejo de este pasado histórico, que con esta actividad pretendemos recordar
Corpus Christi
El Corpus Christi en Torrelaguna es una de las celebraciones religiosas más destacadas en la Sierra Norte de Madrid, que cada 2 de junio une a vecinos, asociaciones y hermandades para revivir una de las tradiciones más antiguas y representativas del pueblo. Este evento combina espiritualidad y arte, ya que los habitantes de Torrelaguna elaboran detalladas alfombras y altares florales en las calles, creando un escenario de gran belleza para la procesión.
Los preparativos comienzan al amanecer, cuando los vecinos decoran las calles con flores y otros materiales naturales, para que todo esté listo para la misa de las 12 horas y la procesión posterior. La festividad busca no solo honrar esta celebración católica, sino también recuperar y preservar la relevancia histórica del Corpus Christi en Torrelaguna, una fiesta que durante siglos ha tenido un papel importante en la cultura local.