Invierno en Sierra Norte de Madrid
Descubre el Invierno en la Sierra Norte: Actividades y Escapadas para Disfrutar del Frío
Descubre la Magia del Invierno en la Sierra Norte
El invierno en la Sierra Norte transforma el paisaje en un escenario perfecto para disfrutar de una escapada invernal. Desde paseos tranquilos por senderos nevados hasta experiencias gastronómicas junto a la chimenea, la Sierra Norte ofrece un sinfín de posibilidades para quienes buscan desconectar y disfrutar de la naturaleza en esta temporada.
Experiencias de invierno en Sierra Norte
Sumérgete en la diversidad de actividades que ofrece la Sierra Norte de Madrid este invierno. Desde rutas de senderismo por montañas nevadas hasta visitas guiadas por vestigios históricos, cada experiencia te permitirá descubrir la esencia natural, cultural e histórica de esta impresionante región.
Antes de embarcarte en cualquiera de estas actividades, asegúrate de llevar ropa adecuada para el invierno y planificar tus escapadas según las condiciones meteorológicas. Recuerda que algunas rutas pueden variar en función del clima y la disponibilidad de alojamiento.
Disfruta con esta experiencia de dos actividades unidas a los trabajos y usos tradicionales de la Sierra Norte de Madrid. Actividad ideal para disfrutar junto a tu familia dando un paseo en burro, uno de los medios de locomoción tradicionales que aun hoy se sigue utilizando para recorrer caminos y senderos y una jornada de apicultura en el municipio de Somosierra, donde podrás aprender uno de los aprovechamientos más antiguos relacionados con el medio natural y la fauna salvaje.
Día 1
Llegada de los participantes a Somosierra. Alojamiento en Casa Rural.
Día 2
Desayuno. Realización de la actividad de apicultura en la que los participantes descubrirán de primera mano el trabajo de apicultor, siempre bajo las más estrictas medidas de seguridad, pudiendo observar los panales y descubrir el proceso de elaboración de la miel. Alojamiento.
Día 3
Desayuno. Paseo en burro en la que primeramente se realizará un pequeño acercamiento a estos animales, para posteriormente realizar un paseo en burro; una actividad desde la que tendrán una increíble panorámica de los paisajes naturales de Somosierra.
La variedad geográfica de la Sierra Norte, que incluye macizos montañosos y vegas junto a los ríos, permite el cultivo de viñedos que producen vinos de alta calidad. Te invitamos a experimentar un maridaje de vino y montaña, conocer una bodega con encanto, los viñedos donde se producen las variedades de vides y disfrutar de los paisajes de montaña de la Sierra Norte.
Día 1
Llegaremos al alojamiento, Hotel Camino Real en Torrelaguna donde nos relajaremos en un oasis de tranquilidad. Tiempo libre. Alojamiento en el Hotel.
Día 2
Desayuno. Tras la recogida de los clientes en el propio hotel nos dirigiremos a realizar la visita guiada a una bodega con solera en la Sierra Norte de Madrid, con una duración en torno a 2 horas aproximadamente. Durante la visita conoceremos de primera mano el viñedo y la propia bodega en la que se maduran sus ricos caldos. En este lugar realizaremos una cata comentada
en la que aprenderemos más sobre las particularidades con las que cuentan sus caldos. A lo largo de esta experiencia conoceremos de primera mano los olores, sabores y texturas de los
diferentes vinos que se ofrecen en esta bodega de la mano de un experto enólogo. Tras la visita a la bodega, los clientes disfrutarán de tiempo libre en el que poder almorzar y conocer el municipio de Torrelaguna. Alojamiento en el Hotel.
Día 3
Desayuno. Tiempo libre, os recomendamos visitar el convento románico de San Antonio. Comida en un restaurante local. Partida de los clientes.
Si te gusta la naturaleza y el mundo de los toros, no pierdas la oportunidad de conocer a este impresionante animal en su hábitat natural. Conocerá los toros de lidia, la belleza de nuestras fincas y las actividades programadas te harán pasar momentos inolvidables. Acompañados por el personal de la finca se visita la dehesa donde pastan los toros, las vacas y sus becerros. Durante el recorrido se dan explicaciones sobre su selección, trabajo en el campo, sus gentes. Un espectáculo en la naturaleza, diferente y sin igual…
Día 1
Llegada al alojamiento, en La Cabrera, un oasis de tranquilidad en un edificio de principios del siglo XX. Tiempo libre.
Día 2
Desayuno. Visita a la finca, guiada por el ganadero, en torno a 2 horas. Tiempo libre. Alojamiento.
Día 3
Desayuno. Os recomendamos un paseo hasta el Convento románico de San Antonio y realizar la visita guiada. Comida en un restaurante local, con el rabo de toro como plato protagonista, no podía ser otro. Regreso al punto de origen.
El punto de encuentro se sitúa en el Puerto de Cotos. Aquí repartiremos el material técnico (raquetas y bastones) y después de unas breves nociones de como ajustárselo y como utilizarlo emprenderemos nuestra ruta.
Según las condiciones meteorológicas, utilizaremos para llegar a la Laguna de Peñalara el camino del desagüe, con vistas hacia el Valle del Lozoya y el pantano del mismo nombre o bien por el camino del refugio. Por el camino realizaremos diversas paradas para explicar la morfología de la montaña de Peñalara y admirar las huellas que ha dejado el Glaciar. Una primera parte de pinar nos permite conocer también la flora de un ecosistema de alta montaña y si tenemos suerte, también la fauna.
De regreso podremos divertirnos con las raquetas por las pendientes que van hacia Valsain.
Rascafría es el municipio con mayor superficie incluida dentro del Parque Nacional Sierra de Guadarrama. En esta experiencia de tres días y dos noches, vamos a hacer una inmersión en el bosque, volviendo a nuestros orígenes y visitando árboles milenarios que nos recarguen de energía y sabiduría. Estaremos en una de las áreas de influencia más importantes a nivel mundial de población de buitre negro, nos acercaremos a uno de los árboles más longevos de España. Veremos el abedular más importante de la Comunidad de Madrid, visitaremos un bosque finlandés en plena Sierra de Guadarrama…
- Día 1
Llegada al alojamiento. Tarde libre.
- Día 2
Por la mañana, nos trasladamos a nuestro primer punto de encuentro, donde nos adentraremos en pleno bosque del Alto Valle del Lozoya, hacia nuestro destino, el Tejo de Barondillo, un magnífico ejemplar de Taxus baccata de más de 1500 años.
Una vez terminada la ruta, nos desplazaremos de nuevo a Rascafría para disfrutar de una degustación de producto local.
Por la tarde, de forma libre visitaremos uno de los bosques más originales de la Comunidad: el Bosque de Finlandia, una zona repleta de arboleda más típica de un bosque nórdico. Chopos, abedules, abetos, nos seguirán durante nuestro paseo, donde un delicioso embalse y hasta una caseta que fue una antigua sauna, nos hará pensar que estamos en un país escandinavo.
Alojamiento.
- Día 3
El tercer día nos desplazamos hasta el puerto de Canencia, donde nos espera la siguiente ruta interpretada: Ruta alrededor del abedular de Canencia. Un recorrido lleno de árboles singulares, ejemplares relictos (árboles que sobreviven de épocas remotas), un salto de agua de 30 metros, y un abedular que en otoño despliega sus tonos amarillos, para la delicia del senderista.
Realiza una experiencia en la Sierra de Madrid en la que realizarás un vuelo en parapente disfrutando de los increíbles paisajes de la Sierra de Madrid. Después podrás relajarte 1 noche
en el Hotel El Arco de Villavieja del Lozoya. En todo momento irás acompañado de monitores profesionales.
Día 1: Llegada de los participantes al alojamiento Hotel rural el Arco ubicado en Villavieja del Lozoya en la Sierra de Madrid. Tiempo libre para conocer el municipio. Alojamiento.
Día 2: Desplazamiento de los participantes (en su propio vehículo) hasta el punto de encuentro con los pilotos, donde haremos una ruta en 4 x 4 hasta el punto de despegue, allí nos darán
unas pequeñas instrucciones del manejo del parapente y sus preparativos antes de despegar, donde descargaremos toda esa adrenalina que llevamos con nosotros, una vez despeguemos haremos realidad nuestro sueño con las vistas mejores de la sierra del Guadarrama una sensación de paz y disfrute. Tras el vuelo de parapente se daría por finalizada la actividad. Tenemos la posibilidad de grabar el vuelo en video.
Conoce el municipio de Patones, localizado en la Sierra Norte de Madrid, junto con su historia y sus tradiciones a lo largo de 2 días en los que realizarás una lúdica y lectiva visita cultural por el municipio de Patones de Arriba además de alojarte en un exclusivo hotel ubicado en plena sierra.
Día 1
Llegada de los participantes al hotel rural localizado en Torremocha del Jarama. Posteriormente y tras reunirnos conjuntamente en Patones de Arriba, localizado a una distancia cercana del hotel, realizaremos una ruta circular por este municipio con encanto del que conoceremos los diferentes oficios que durante generaciones han realizado los habitantes del mismo, al igual que los monumentos más característicos del pueblo como son la Iglesia de San José, el Lavadero, la Fuente Nueva o el Horno de Pan. Tiempo libre para almorzar y tarde libre. Alojamiento en el hotel.
Día 2
Tiempo libre de los participantes durante el cual los clientes podrán conocer y disfrutar del municipio de Torremocha del Jarama al igual que de su naturaleza. Os recomendamos realizar la ruta señalizada del Canal de Cabarrús donde conocer un interesante patrimonio hidráulico o visitar el polígono de artesanía y Museo de la agricultura. Salida de los participantes.
Los clientes que opten por realizar esta ruta de senderismo por la Sierra de Patones podrán conocer de primera mano el punto más alto de la mencionada Sierra como es el Cancho de la Cabeza (1.263 m), lugar desde el que tendremos unas impresionantes vistas de los paisajes de la Sierra Norte de Madrid como una panorámica del embalse del Atazar.
Día 1
Llegada de los participantes al hotel, ubicado en el municipio de Torremocha del Jarama. Posteriormente se realizará la recogida de los participantes para realizar la ruta de senderismo por la Sierra de Patones. Dicha ruta tiene una duración de 3 horas y una longitud de 12 kilómetros. A medio camino se realizará una pequeña parada para descansar y reponer fuerzas, para seguidamente proseguir nuestro camino con el que finalizar la ruta de senderismo en el propio alojamiento donde nos hospedaremos.
Día 2
Tiempo libre durante el cual los clientes podrán conocer y disfrutar del municipio de Torremocha del Jarama al igual que de su naturaleza. Os recomendamos realizar la ruta señalizada del Canal de Cabarrús donde conocer un interesante patrimonio hidráulico o visitar el polígono de artesanía y Museo de la agricultura. Partida de los clientes.
Planes invernales Sierra Norte de Madrid
La Sierra Norte de Madrid ofrece una gran variedad de planes invernales para disfrutar de la naturaleza, la aventura y la tranquilidad. Desde actividades al aire libre hasta experiencias artesanales, cada plan está diseñado para conectar con el entorno y disfrutar de lo mejor de la temporada.
Practicar MARCHA NÓRDICA es una de las actividades más completas, que nos aporta grandes beneficios para nuestra salud física y mental.
De aprendizaje rápido y con una sensación de fatiga baja, la puede realizar cualquier persona. Si además lo haces en un entorno natural como lo es el Valle de Lozoya, es el combo perfecto de la felicidad.
El embalse de Pinilla está a los pies de la Sierra de Guadarrama, un sitio idílico con vistas al Parque Natural. Un embalse en el que respirarás tranquilidad ya que sólo hay piraguas y paddle surf.
Además en Lozoya, pueblo desde el que se accede al embalse, tienes servicios de restauración, alimentación y alojamiento. Y si quieres completar tu jornada con más actividades, los fines de semana tenemos un parque de cuerdas, tirolina, karts de pedales y chikipark.
O si lo prefieres puedes alquilarlas en el embalse del Atazar, en el Berrueco, el más grande de la Comunidad de Madrid.
El shinrin-yoku, en su traducción literal es “tomar la atmósfera del bosque” o “baño de bosque”. Es la integración con la naturaleza tanto físicamente como energéticamente. No se trata de una excursión o caminata sin más. Es un paseo meditativo. «Tiene un componente espiritual importante porque se inspira en las tradiciones sintoístas y budistas que promueven la comunicación con la naturaleza. Las actividades se centran en percibir el entorno que se recorre de una a tres horas a través de los sentidos de la vista, el oído, el olfato y el tacto. Se incrementa el vigor y se reducen los niveles de ansiedad, depresión, angustia y fatiga. Además de mejorar el sistema cognitivo. El paseante, además, puede inhalar las denominadas fitoncidas, sustancias volátiles y no volátiles producidas por plantas y árboles. Consiste en aromaterapia natural in situ, que relaja y activa el sistema inmunitario. Por medio de diversos ejercicios de respiración, Qi-Gong (Chi-Kung), trabajos con los elementos, La actividad culmina con una degustación de los sabores del bosque en Casa Aldaba, Restaurante.
Ruta hacia la Laguna de Peñalara, previo reparto del material técnico (raquetas y bastones) y de una breve explicación. Por el camino realizaremos diversas paradas para explicar la geología, flora y fauna de un ecosistema de alta montaña.
De regreso podremos divertirnos con las raquetas por las pendientes que van hacia Valsain. Distancia: 12 Km, 6 horas aprox.
Las aves están por todas partes aunque a menudo no reparemos en ellas. Pueblan pueblos y ciudades, cultivos, bosques, pastizales, roquedos de montaña…Os proponemos es sencillos paseos para toda la familia, recorriendo los mejores parajes del valle del Lozoya y
La Sierra del Rincón, para iniciarse en la observación de aves, aprendiendo cuales son las especies más comunes de nuestros campos y los trucos que nos permiten identificarlas. Y mientras buscamos los pájaros que nos rodean, desde los pequeños petirrojos a las grandes rapaces, nos internaremos por viejos caminos y pequeñas veredas para conocer los secretos de los más valiosos ecosistemas serranos, su flora, su fauna y los usos humanos que les han dado forma.
Creaaccion ofrece Retiro Mindfulness en la naturaleza. Es un taller teórico-práctico, se puede desarrollar durante la semana o fin de semana. En este encuentro se aprenden técnicas de gestión de las emociones, aumento de la concentración, reducción de conflictos y del estrés para así mejorar la capacidad creativa y el bienestar natural.
Incluye programa completo, meditación, actividades lúdicas y alojamiento en habitación DUI en régimen de pensión completa.
En el taller realizaremos las principales labores tanto del huerto como del gallinero utilizando aperos adaptados para todas las edades: plantar, dar de comer a las gallinas, recoger los huevos, semilleros, compostaje… y con algunas canciones en directo para pasarlo genial. Os podréis llevar a casa huevos, plantitas y semilleros.
La salida de campo tendrá lugar en los alrededores del pueblo de La Cabrera. A través de un recorrido por el piedemonte de la Sierra, descubriremos sus tesoros naturales y los indicios de los usos del territorio que han dado identidad al pueblo a lo largo de su historia. Huertas, captaciones de agua, cantería, muros de piedra seca, pastos para el ganado
Rutas de Invierno en Sierra Norte Madrid
Disfruta de algunas de las rutas más espectaculares para disfrutar en invierno. A través de paisajes nevados, bosques y montañas, podrás explorar senderos históricos y naturales que garantizan una experiencia inolvidable. Aquí te presentamos algunas de las mejores rutas de invierno.
La ruta por la Historia de La Cabrera, es un itinerario temático que nos ofrece la oportunidad de conocer tres lugares históricos a través de una ruta por un espectacular entorno natural y paisajístico.
Comenzamos internándonos en la dehesa de Roblellano, un espacio natural de gran interés poblada de fresnos, robles y encinas y salpicada de lajas graníticas donde se forman pequeñas lagunas temporales.
La primera parada histórica la encontramos después de tomar un ramal (señalizado) que nos lleva a la Tumba del moro, Cualquier aficionado a la arqueología disfrutará visitando esta pequeña necrópolis de época visigoda, excavada en su totalidad a principios de los años noventa. Está vinculada a un asentamiento rural del Siglo VII y la forman diez sepulturas, nueve de fosa simple y una de perfil antropomorfo.
Probablemente este conjunto funerario podría tratarse de un pequeño núcleo sepulcral que formase parte de una necrópolis mayor ubicada en el Cerro de La Cabeza. Las tumbas están directamente excavadas en la roca granítica de la zona. En ella se encontraron restos óseos humanos. Algunas de estas tumbas, son pequeños panteones familiares compuestos por sepulturas dobles.
Volvemos sobre nuestros pasos a la ruta principal y comenzamos una corta pero intensa subida al cerro de la cabeza, superando una pequeña canal donde se asientan espectaculares ejemplares de encina. Una vez arriba, tomamos otro ramal (señalizado) que tras unos 200m nos lleva al castro del Cerro de la Cabeza.
Se presupone que fue uno de los primeros asentamientos humanos que hubo en el municipio de La Cabrera, y el cual se encontraba bastante alejado del actual núcleo urbano. Este castro tiene una situación estratégica en un lugar privilegiado de la vaguada del Cerro de La Cabeza, muy cercano al Convento de San Antonio y de la magnífica dehesa de Roblellano.
Este pequeño poblado estaba orientado al Este, tiene un fuerte carácter defensivo, y se basaba en una economía agrícola y ganadera. Superficialmente se aprecia la traza urbana con restos de fortificación y con materiales cerámicos preponderantemente de época visigoda.
Tras disfrutar de la visita, volvemos de nuevo al desvío para incorporarnos de nuevo a la ruta principal. Descendemos del cerro poco a poco disfrutando de las vistas de la Sierra de la Cabrera y del convento de San Antonio, que se asienta bajo esta mole granítica. Esta es nuestra próxima parada.
Sobre este emplazamiento hay que recalcar la iglesia románica de los siglos XI-XII de hermosa simplicidad interior, con tres naves, crucero y cinco capillas absidiales, donde se acogen algunas piezas de importante valor, como es un San Francisco del S.XVII, una Virgen con Niño de época renacentista y en el presbiterio dos pinturas, una Comunión de la Virgen del pintor Claudio Coello y un San Francisco.
Mención especial merecen sus jardines, organizados en bancadas, paseos y recoletas, terrazas salpicadas de fuentes, estanques y pétreos regueros de agua. El interior del convento se realiza a traves de una visita guiada que realizan los propios monjes para ver los horarios pincha el enlace.
Continuamos nuestro camino a través de la calle que baja del convento hasta La Cabrera.
La ruta parte de la calle Iglesia, esquina calle Pozas en Cervera de Buitrago, y atraviesa el pueblo hasta la zona del puerto y el Área Náutica de Cervera de Buitrago. Unos metros más adelante se desvía a la izquierda por una pista de tierra que continúa hasta el final del recorrido. La senda coincide en su trazado con el camino tradicional que llegaba hasta el antiguo molino harinero en el río Lozoya. En la actualidad, la ruta termina en la orilla del embalse de El Atazar y no se conserva ningún resto del molino. El regreso se hace por el mismo camino.
El recorrido permite disfrutar de unas bonitas vistas del embalse y del puerto deportivo. El embalse fue construido en 1972 y representa casi el 50 % del volumen de agua embalsada de la región. Por otro lado, el puerto permite el desarrollo de actividades náutico- deportivas sin motor.
La ruta atraviesa un paisaje abierto, salpicado de rocas graníticas con formas más o menos redondeadas. Predominan los pastos con encinas, enebros y jaras, acompañadas de especies aromáticas como cantueso, tomillo y romero. Son el resultado de la actividad ganadera tradicional, basada fundamentalmente en la explotación de cabras y ovejas. Actualmente, un único rebaño de ovejas se alimenta en estos pastos.
Es una ruta muy larga que se recomienda hacer en bicicleta de montaña. No hay agua en todo el camino.
La ruta utiliza el mismo camino que el final de la ruta 5 pero en sentido contrario. Sale del pueblo, pasa la cantera y la Fuente del Collado siempre por el lado izquierdo de la M610. Baja por el valle hasta la altura del Albergue Valle de los Abedules. Pasado este punto gira a la izquierda buscando el Arroyo del Valle que sigue hasta casi llegar al viaducto del tren. En este punto gira a la izquierda ascendiendo una fuerte pendiente hasta llegar a la pista que rodea por el sur el macizo del Pendón. Tras un largo recorrido de subidas y bajadas con unas magníficas vistas del piedemonte que se extiende hacia Madrid llegaremos al Destacamento Penal y desde ahí hasta la plaza de la Constitución en el casco urbano donde empezamos nuestro recorrido.
El Valle de Matambre fue conocido primeramente como valle del paraíso (Privilegio de la bolsilla, 1206) y posteriormente como garganta hermosa (Libro de la montería, 1350). En la actualidad el nombre de «arroyo la garganta» aún se conservan en alguno de sus tramos, En las ordenanzas de la villa y tierra (1567) se prohibió la entrada de vacas de la garganta, debido a lo codiciada de aquélla.
A lo largo de esta senda nos acompañará el arroyo del Zarzoso, que nace en el «Borrocazo» y desemboca en el arroyo de la Garganta. En este último tramo la cañada se estrecha y se pierde un poco debido a la vegetación: jabinos (enebros rastreros), retamas, acebos y helechos, los cuales se usaban antiguamente para chamuscar los pelos de los gorrinos y tapar también los montones de patatas para su conservación.
Durante siglos, el aprovechamiento de los recursos forestales del monte contribuyó al sustento de los vecinos de Villavieja. Para ello cortaban las matar a matarrasa sin dejar resalvo alguno,
Si nos adentramos un poco en el monte, veremos alguna carbonera fácil de distinguir por haber una pequeña plataforma, carecer de vegetación y tener una tierra muy negra.
Situada a mitad de la senda, se halla la piedra de los «mil hombres» porque, según la leyenda, la subieron mil hombres desde el río para colocarla donde está haciendo pared. Las paredes de piedra seca salpican toda la sierra para proteger los sembrados y prados del ganado. El sistema de construcción era de dos hilos y se remataba con una losa más grande que abarcaba toda la pared que se llama cobertera o cobija. Igualmente se construían majadas, corrales y chozos repartidos por el entorno.
La Ermita de Nazaret es una de los paseos imprescindibles en nuestra visita a Montejo de la Sierra. Las primeras referencias a este templo figuran en el tratado de caza más famoso de toda la Edad Media, Las Monterías de Alfonso XI, escrito en el siglo XIV. Donde dice que se extendían las “armadas” (cazadores) y las “vocerías” (ojeadores) en el Redondiello (hoy Redondillo) de la dehesa de Santa María, pegada a Nazaret, hasta el collado de Jarama para cazar el oso en verano y el puerco (jabalí) en invierno.
La ermita se erige en lo alto de un monte desde el que se disfruta de unas magníficas vistas de todo el valle y de unos atardeceres únicos.
Desde la Plaza de la Fuente en Montejo, donde podemos ver la Señal Vertical (S.V.) (SN75), partimos en dirección Ermita de Nazaret. En esta plaza se ubica la fuente de los tres caños, construida en el siglo XIX pero inaugurada por Clara Campoamor en 1927 y que sirvió hasta no hace tanto de abrevadero para el ganado. Descendemos hasta la Ermita de la Soledad (siglo XVI). Tomamos la calle que baja y que nos deja en una pasarela que cruza el rio de la Madre. A partir de aquí comenzamos la subida, atravesando las grandes praderas que albergaban los linares. Desde lejos ya vemos la silueta de la Ermita en lo alto de un cerro. Una vez en la Ermita, podemos contemplar las bonitas panorámicas que nos ofrece desde su privilegiada atalaya.
Desde este lugar, os invitamos a completar esta ruta a través de unas preciosas vías pecuarias. Tomamos el camino de grava que sale hacia el Norte desde el lateral de la Ermita, atravesamos un zarzo y llegamos a un cruce donde se ubica la S.V. (SN80), tomamos el camino que se dirige a Prádena / Montejo (por cordel del calvario). Nos adentramos en una amplísima vía pecuaria, delimitada por trabajados muros de piedra seca que nos deja en la carretera de Puebla. Nada más cruzar, vemos la S.V. (SN137) y continuamos por el camino de los cañuelos, dirección Prádena / Montejo. Tras rebasar un arroyo y remontar la ladera, caminamos por amplias praderas, salpicadas de algunos de rodales de robles y rosales silvestres. Descendemos suavemente, hasta alcanzar el arroyo de los santillos. El camino, ahora en subida, nos conduce a la carretera de Puebla, y continuamos por el Cordel del Calvario, dirección Montejo / Horcajuelo, a la derecha, según nos indica la S.V. (SN148). Tras un pequeño tramo por la acera, nos incorporamos a un camino que serpentea entre robles y que nos conduce a una amplia pradera, que recorremos, nada más internarnos en ella, por la derecha. Un poco más adelante, ya vemos Montejo, hacia donde nos dirigimos.
La Mina San Francisco, como así se llamaban a las minas de plata de Horcajuelo, empezó a ser explotada a mediados del siglo XIX. La mina estuvo activa desde 1840 hasta las últimas décadas de ese mismo siglo, teniendo un periodo de apogeo desde 1856 a 1860. Situada a 1500 m de altitud sobre la ladera del cerro de la Porrilla, sus voluminosas escombreras son visibles desde el valle. En esta ruta recorreremos el Camino de las Minas, camino tradicional que usaban los mineros de Somosierra y Robregordo para llegar a las minas.
Comenzamos nuestra caminata en Somosierra, junto a la ermita de la Soledad. Frente a ella tenemos la cartelera de Carpetania, y junto a esta la Señal Vertical (S.V.) (SN57). Descendemos hacia Dehesa Bonita / Robregordo por la calle Cañada Real, salimos del pueblo y llegamos a la depuradora. Tras cruzar la carretera, nos adentramos en la dehesa bonita, para poco después salir de ella y descender hasta un cruce donde vemos la S.V. (SN39). Continuamos hacia minas de S. Francisco / Horcajuelo, por el tradicional camino de las minas. El camino recorre la ladera de la Cebollera nueva ascendiendo suavemente entre la linde del pinar por arriba y el robledal por debajo de nuestra cota. Una vez en la S.V. (SN7), continuamos por el camino de las minas, dirección Mina de S. Francisco / Horcajuelo. Dejamos la ladera de la Cebollera para dirigirnos al suave cordel que nos separa del valle de Horcajuelo y por el que entramos en la reserva de la biosfera de la sierra de Rincón. Pasamos un zarzo (cancela), tras el cual vemos la S.V. (SN88), continuamos por el camino de las minas, hacia minas de S. Francisco. El camino recorre ahora una ladera poblada de jaras y brezos en la que podemos ver diferentes catas y ruinas de antiguas construcciones mineras. El camino desciende de manera más brusca siguiendo unas zetas y nos deja en las minas de San Francisco donde podemos ver la bocamina excavada en roca en el filón principal, antiguas edificaciones de piedra que servían de almacén, así como un pozo inundado, la piedra del malacate y las escombreras. En el pozo maestro de Horcajuelo, a pesar de lo primitivo de las herramientas se llegaron a alcanzar 60 m de profundidad. Desde aquí tenemos una magnificas vista de la sierra del Rincón. El camino ahora continua descendiendo hasta llegar a Horcajuelo de la Sierra donde finaliza nuestra ruta.
Los portachuelos son pasos entre montañas que normalmente se atraviesan para conectar poblaciones, estos portachuelos son pasos obligados ya que aprovechan el lugar más accesible de un cordel, loma o cerro y se han utilizado durante cientos de años. En la Sierra Norte tenemos varios y todos poseen una connotación histórica y tradicional, además de unas preciosas panorámicas. En este caso el Portachuelo de Navarredonda atraviesa el paso que existe entre el cerro de la Cruz y los Montes carpetanos y conecta las poblaciones de Lozoya y Navarredonda además de conectar el Valle Alto del Lozoya con la zona de los pueblos situados en el Valle Medio.
Iniciaremos la ruta desde cualquiera de las dos poblaciones, en este caso, lo haremos desde Navarredonda. Justo a la entrada del pueblo, se ubica un cruce de la Red, y adosadas a una cartelera vemos las indicaciones de una Señal vertical (SN124). Nos dirigimos hacia el camino de Lozoya, dirección Portachuelo de Navarredonda. Salimos del pueblo e inmediatamente nos internamos en la dehesa de la Umbría una espectacular dehesa de robles cercada por un muro de piedra, bajo la sombra de los rebollos, el camino asciende de manera suave hasta alcanzar en poco menos de 2km el Portachuelo de Navarredonda. Seguimos de frente para acometer el descenso hacia Lozoya que se encuentra en una cota más baja que Navarredonda, por lo que descenderemos unos 100m más de lo que hemos subido y cambiamos de orientación, ya que esta ladera apunta hacia el Sur. Ahora predomina el pinar y se nos abren unas vistas espectaculares del alto valle del Lozoya. El embalse de Pinilla que embalsa las aguas del rio Lozoya, aparece custodiado por los altos del Hontanar a su izquierda, por los montes carpetanos a su derecha y al fondo cerrando esta espectacular panorámica, el macizo de Peñalara y la Cuerda larga coronan el Valle. El descenso va alternando el pinar por un hermoso robledal en el que se asientan numerosas praderas donde pasta el ganado en un paisaje bucólico propio de zonas más norteñas. Finalmente llegamos a Lozoya, una hermosa población que se mira en el espejo del embalse de Pinilla y que merece una visita por sus bonitas calles y plazas. La vuelta la realizamos por el mismo camino.
La ruta comienza en la iglesia de Santa Ana en Cinco Villas y sigue por la calle Mayor en dirección a la pista polideportiva, que deja a la izquierda. Continúa por un camino de tierra, que forma parte de la vía pecuaria Colada del Cerro de Cinco Villas, hasta llegar a una bifurcación, punto en el cual la senda toma el camino de la derecha internándose en un pinar. Ya dentro de la masa boscosa, la ruta inicia la subida al Picazuelo por una pista bien definida. El camino vuelve a dividirse y la senda continúa por la derecha mientras que en la siguiente bifurcación continúa por la izquierda. Termina en la zona más elevada donde se encuentra una antena con varias estaciones de telefonía móvil y repetidores de telecomunicaciones. El regreso se hace por el mismo camino.
El primer tramo del recorrido discurre por una zona de pastizales y plantas aromáticas como tomillo, mejorana y cantueso que mantiene un aprovechamiento ganadero. Abundan las especies herbáceas anuales que pasan el verano bajo la forma de semillas para evitar el calor y la falta de agua. Durante el otoño la lluvia hace crecer de nuevo los pastos.
El segundo tramo entra en el Monte de Utilidad Pública Cerro de Cinco Villas, repoblado de pino resinero. En la cima destacan las amplias panorámicas de la Sierra de Guadarrama, la Sierra del Rincón y el valle del río Lozoya con tres de sus embalses: Riosequillo, Puentes Viejas y El Atazar.
Fiestas Populares de Invierno en la Sierra Norte de Madrid
Las fiestas populares de la Sierra Norte de Madrid son el reflejo de sus profundas tradiciones y su rico patrimonio cultural. Durante el invierno, los pequeños pueblos de la región celebran festividades únicas que combinan el folclore local, la gastronomía tradicional y la convivencia comunitaria. Estas fiestas son una excelente oportunidad para sumergirse en la vida rural y conocer de cerca las costumbres que han perdurado durante generaciones
La Vaquilla
La Vaquilla es una celebración de invierno de origen pagano que tiene lugar en varios pueblos de la Sierra Norte, incluido El Berrueco. Esta festividad, que simboliza la riqueza de la naturaleza y la conexión con la tierra, ha sido descrita por el antropólogo Caro Baroja como una fiesta carnavalesca, debido a su enfoque en la renovación y el cambio. La Vaquilla es una excelente oportunidad para vivir de cerca las tradiciones serranas y disfrutar de un evento con historia.
La Pastorela
La Pastorela es una danza tradicional de Braojos que se representa en Navidad. Este baile de pastores, acompañado de instrumentos de percusión, se celebra en la misa de Nochebuena y parece remontarse al siglo XIII, cuando los pastores bajaban del monte para ofrecer sus mejores corderos al niño Jesús. Las fechas de celebración son el 24 y 25 de diciembre, y el 1 y 6 de enero, brindando una experiencia auténtica de las tradiciones navideñas serranas.
Mercadillo de Navidad
El Mercadillo de Navidad de El Berrueco se celebra cada diciembre en la Sala del Corral del Concejo. Artesanos y productores locales se reúnen para ofrecer una amplia variedad de productos artesanales y gastronómicos. Es un lugar perfecto para adquirir regalos únicos y apoyar la producción local en un ambiente navideño encantador. El mercadillo se celebra durante los fines de semana de diciembre, comenzando con el puente de diciembre.
Belén viviente en El Berrueco
Cada diciembre, los vecinos de El Berrueco representan un Belén Viviente, recreando escenas bíblicas y antiguos oficios como la cantería, la herrería y la matanza. Esta representación, que se celebra durante los últimos dos fines de semana de diciembre, comenzó en 1999 como un proyecto comunitario modesto y, con el tiempo, se ha convertido en uno de los eventos más importantes del pueblo. Es ideal para disfrutar en familia y experimentar una tradición navideña única en la Sierra Norte de Madrid.
Belén viviente en Buitrago del Lozoya
El Belén Viviente de Buitrago del Lozoya es una de las representaciones navideñas más importantes y reconocidas en Madrid. Celebrado durante los últimos fines de semana de diciembre, este evento cuenta con más de 200 actores que interpretan 41 escenas bíblicas en un espacio de 1.300 metros cuadrados. Desde su inicio hace más de treinta años, el Belén Viviente ha obtenido varios reconocimientos, entre ellos:
- Premio Internacional Mundo Teatre en el año 2000.
- Declaración de Fiesta de Interés Turístico Regional en 2001 por la Comunidad de Madrid.
- Plaza del Belén Viviente, nombrada en 2014 en honor al XXV aniversario de la representación.
Esta recreación única de escenas bíblicas en un escenario al aire libre ha ganado popularidad entre visitantes nacionales e internacionales, convirtiéndose en una cita imperdible de la Navidad en la Sierra Norte.
Los Máscaros
Durante el Carnaval, Braojos celebra la fiesta de Los Máscaros, una tradición singular en la que jóvenes del pueblo se disfrazan con pieles y pelucas, asemejándose a monstruos, y persiguen a los niños por las calles. Esta celebración es una de las más populares y llama la atención de visitantes y niños de otros pueblos que se acercan para vivir la experiencia. Los Máscaros se celebra cada Martes de Carnaval y representa el espíritu carnavalesco y la preservación de las tradiciones ancestrales.