Rutas otoño
Rutas de Otoño en la Sierra Norte de Madrid
Las rutas de otoño en la Sierra Norte de Madrid son una invitación a disfrutar de paisajes espectaculares, donde los árboles se visten de tonos dorados y rojizos. Recorrer estos senderos entre bosques y descubrir miradores con vistas impresionantes permite vivir una conexión única con la naturaleza en su versión más pintoresca. Sumérgete en la tranquilidad del entorno otoñal y descubre las mejores rutas de Otoño para explorar la Sierra Norte en esta estación tan especial.
Nuestras Rutas de Otoño
Laguna de los Pájaros de Peñalara
Esta ruta por el mismo corazón del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, nos ofrece algunos de los lugares más auténticos y el mejor muestrario geomorfológico de las acciones glaciares de la Comunidad de Madrid.
La ruta se inicia desde el parking del puerto de Cotos. Nos dirigimos hacia la caseta de información del Parque Nacional y continúanos hacia el noreste por un camino ancho, que se interna en un bosque de pinos silvestres que nos conduce a la Fuente Cubeiro.
Seguidamente, nos encontramos con el “Mirador de la Gitana”, desde el cual podremos observar unas vistas espléndidas de la “Cuerda Larga”. Tras el mirador, llegamos a una edificación en la que podemos ver paneles informativos sobre el Parque Nacional. En este punto, se inician a mano derecha el sendero denominado RP3 y RP4, por el que continuaremos hasta toparnos con la bifurcación de éstos.
Una vez llegado a esta bifurcación, cruzamos el arroyo de Peñalara por un puente de madera, tras el cual continúanos por un sendero que asciende entre rocas, piornos y pequeños pinos silvestres retorcidos por las inclemencias y los rigores del clima a estas altitudes.
A medida que avanzamos vamos alternando diferentes lagunas y hoyas modeladas por la acción de los glaciares de circo, como el conjunto de cinco lagunas o la laguna de los claveles bajo el risco del mismo nombre. La vegetación a estas alturas se limita al piorno y las praderas alpinas, muy sensibles a la erosión por lo que es muy importante no salirse de los senderos.
Tras la laguna de los claveles ascendemos suavemente hasta alcanzar la laguna de los Pájaros.
Guardada por el Risco de los Pájaros y los contrafuertes que caen del macizo, que se reflejan en sus cristalinas aguas, la laguna se muestra colgada a modo de balcón natural con la grandiosidad del valle del Lozoya como telón de fondo.
El Río Madarquillos
El río Madarquillos, nace en el extremo Norte de la Comunidad de Madrid, en la ladera Este de los Montes Carpetanos tras la fusión de varios arroyos que manan en los municipios de Somosierra y Robregordo. En su corto recorrido pasa por varios términos municipales y cerca de su cauce, se asientan dos pueblos, Horcajo de la Sierra y Madarcos, población de la que recibe el nombre. En su itinerario, además, se asientan verdaderas joyas del patrimonio serrano y fluvial, como molinos o los puentes antiguos de Horcajo, hoy restaurados, tesoros escondidos que nos otorgan la oportunidad de descubrirlos a través de coloridos senderos, donde la vegetación de ribera se muestra exultante.
Partimos de la Acebeda, donde el agua es parte indisoluble de este pueblo, el agua corre por las regueras y sus preciosas fuentes invitan a refrescarse a los visitantes. Justo a la entrada del municipio tenemos un cruce de caminos de la Red Carpetania señalizada con la Señal Vertical (S.V) (SN72). Seguimos las indicaciones hacia Robregordo, descendemos por una antigua carretera hasta el arroyo de la Dehesa, tras cruzarlo llegamos a un cruce de la Red, señalizado con la S.V. (SN25). Nos incorporamos a un camino que se interna en la dehesa de La Acebeda, siguiendo las indicaciones hacia Horcajo de la Sierra. Descendemos hacia el cauce del Madarquillos, para tener nuestro primer contacto con él, y nunca mejor dicho ya que en este punto no existe puente y si el cauce es elevado tendremos que descalzarnos para cruzar. El camino asciende y tras salir del robledal, cruzamos la autovía bajo un viaducto. Tras cruzar las antiguas vías del tren a través de un angosto túnel, entramos en el área de la Tejera, donde podemos ver a nuestra derecha el primero de los puentes antiguos. Poco después nos incorporamos a un sendero que recorre hacia el Sur la ladera de una amplia loma desde la que contemplamos a nuestra derecha el cañón que ha excavado el Madarquillos. La loma desemboca en una carretera, tras cruzarla, a nuestra derecha tenemos el segundo Puente Antiguo, puente de origen medieval que era paso obligado de la Cañada Real Segoviana. Junto al puente, tenemos la S.V. (SN151), nos dirigimos en dirección opuesta al puente, hacia Horcajo de la Sierra, tras un corto ascenso, nos topamos con otra S.V. (SN15) y seguimos el sendero que se dirige a Madarcos. Poco después el sendero transita junto a la orilla del madarquillos, bajo la sombra de una preciosa vegetación de ribera. Más adelante nos separamos del Madarquillos, y poco después nos encontramos a nuestra derecha con el molino del Tio Paulino, un precioso molino, venido a menos pero que resiste rodeado de una espesa vegetación. Su funcionamiento consistía en desviar el curso del río por un canal de agua que atravesaba el molino, moviendo a su paso unas estructuras llamadas rodetes que a su vez hacían girar dos grandes piedras llamadas muelas dando como resultado una molienda natural y eficiente.
Tras el molino el sendero nos conduce hacia Madarcos, pero antes aún podemos ver otro molino, el de la Tía Fausta. Antes de subir hacia Madarcos nos encontramos con la S.V. (SN16), bajaremos hacia el cauce del rio, siguiendo las indicaciones hacia Piñuecar, para luego volver sobre nuestros pasos y dirigirnos a Madarcos.
Camino peatonal Rascafría – El Paular
El camino peatonal Rascafría-El Paular es un itinerario peatonal, que discurre paralelo a la carretera M-604 y comunica el pueblo de Rascafría con El Paular. El uso de la vía se comparte con bicicletas, y desde la carretera hay accesos habilitados a prados y fincas situados en el lateral del camino. Es camino lineal prácticamente llano, se puede recorrer en silla de ruedas.
El camino discurre junto al rio Lozoya, y esta jalonado de impresionantes álamos negros.
La zona del Paular nos ofrece distintas posibilidades de visitas accesibles como el Monasterio, el puente del Perdón, el Centro de Recursos del Parque Nacional o el arboreto Giner de los Ríos.
Consulta la ficha completa de especificaciones de accesibilidad AQUÍ
(Informe realizado por la entidad INFINIA, noviembre 2021)
Ruta Cerro Larda. Puebla de la Sierra.
Esta ruta recorre el camino viejo de Robledillo, hasta llegar al Cerro Larda, transcurriendo por el valle de Puebla, el cual ofrece unas bonitas vistas en cualquier época del año. Podemos comenzar esta ruta en el municipio de “Puebla de la Sierra” desde el murete informativo, o bien, en el área recreativa junto al río, situado en la salida del pueblo junto con una zona de aparcamiento señalizada.
Durante el inicio del recorrido, pasaremos por la Ermita de la Soledad y por la Fuente Vieja, por una senda que nos conducirá a las huertas y nos bajará hasta el río, donde merece la pena pararse y pasear por su ribera.
Una vez cruzado el río por un puente, se continuará la ruta por un camino hasta llegar a un cruce, en el cual, se cogerá el camino de la izquierda. Continuando por la ladera, veremos unos tinados (construcciones de la zona en piedra y pizarra) que se utilizan para el ganado. A continuación, llegaremos al Arroyo de los Hermosillos, desde donde aún se pueden ver, por encima el sendero las pozas para cocer el lino que se producía en el pueblo.
Más adelante, nos encontraremos un cruce en el que, cogiendo el camino derecho, llegaremos al Collado Larda. Una vez allí, subiremos por el monte y se podrá contemplar el Barrio de la Ciquiruela, formado por un conjunto de tinados que se utilizaban en la trashumancia de ganado dentro del municipio.
Pasaremos por la “Pradera de la Longañuela”, y tras ella, se verá la Peña Atalaya, a la que hay que subir por sus rocas.
Al final de la ruta, continuaremos por una senda que nos conducirá hasta el río de La Puebla.
Finalmente, recorreremos unos tinados, los mismos que pudimos ver desde el Collado Larda, utilizados para guardar ovejas. Tras los cuales continuaremos por una carretera en dirección al pueblo, dando por terminada esta aventura.
Camino Natural del Valle del Lozoya. Accesible
Este Camino Camino Natural del Valle del Lozoya se compone de una ruta principal y seis itinerarios complementarios, que ofrecen al viajero la posibilidad de acercarse a conocer el Valle del Lozoya, un entorno salpicado de ermitas ocultas entre pinares centenarios, que cuenta con la presencia constante del río Lozoya, y una rica biodiversidad en la que destacan especies tan amenazadas como el águila imperial (Aquila adalberti) o la Graellsia, una mariposa nocturna única en el mundo.
Este tramo accesible cuenta con la presencia constante del rio Lozoya, recorriendo la orilla del pantano de Pinilla.
Otro importante recurso patrimonial asociado a esta ruta es el Yacimiento Arqueológico Valle de los Neandertales, en el término municipal de Pinilla del Valle.
Consulta la ficha completa de especificaciones de accesibilidad AQUÍ
(Informe realizado por la entidad INFINIA, noviembre 2021)
Ruta del Toro. Cabanillas de la Sierra
Durante la ruta recorreremos vías pecuarias por las que desde hace siglos ha transitado el ganado en la trashumancia, cruzaremos un puente medieval y conoceremos la fuente más antigua del pueblo, testigo de nuestra historia serrana. Además, al poco de iniciarse la ruta, llegaremos al emblemático Toro de Osborne, el primero que se instaló en toda España.
Conoceremos bosques mediterráneos y dehesas de encinas, riquísimos en especies de flora y fauna, así como dehesas de fresnos habitadas por ganaderías de toros de lidia, elementos tan característicos de nuestro municipio.
A lo largo del itinerario existen 17 paneles informativos que nos permiten conocer el paisaje, flora, fauna y costumbres de las gentes de Cabanillas de la Sierra y de otros municipios de la Sierra Norte de Madrid.
Partiendo de la calle de la Cuesta, junto a la rotonda de la antigua N-I, saldremos del casco urbano por la Cañada del Laderón al Portillo o Calleja de las Cuevas, donde conoceremos varias cuevas donde antaño se almacenaba el vino cosechado en nuestro pueblo, a escasos metros encontraremos una mesa panorámica a través de la cual conoceremos los distintos picos y vegetación de la Sierra Norte.
Poco después, atravesaremos por un pequeño puente el arroyo Sacedón, con su característica vegetación de ribera, para posteriormente, junto a la carretera A-I, observando una zona de antiguos huertos y un peculiar bosque de enebros.
Llegados a este punto, descubriremos el majestuoso toro de Osborne, que podremos contemplar en toda su amplitud.
Tras cruzar bajo la A-I, recorreremos paisajes adehesados, surcados por tradicionales vallas de piedra. Poco más adelante, podremos optar por tomar el Itinerario Corto (4,7 Km. de longitud), que nos llevará al pueblo pasando sobre el puente medieval de Los Arrieros, al igual que hicieran hace dos siglos las tropas napoleónicas venidas de Francia.
Si optamos por el Itinerario Largo (8,7 Km. de longitud), continuaremos en dirección norte por una vereda que nos llevará a cruzar la antigua carretera Nacional I, así como la Cañada Real de Extremadura, tantas veces transitada por los rebaños en sus largas peregrinaciones trashumantes. Discurriremos por una zona ocupada por un maravilloso bosque mediterráneo, hábitat de numerosas especies de plantas y animales, cuyas huellas podremos observar. Además, contemplaremos la majestuosa la sierra Norte, que podremos interpretar a través de una segunda mesa panorámica.
Poco después, atravesaremos de nuevo el arroyo Sacedón, adentrándonos en un maravilloso soto ocupado por dehesas de fresnos podados al estilo tradicional (cabeza de gato), donde el ganado bravo campa apacible.
Algo más adelante, tras cruzar la carretera de Valdemanco, caminaremos por un estrecho sendero hasta divisar las características dehesas de encina. Poco antes de llegar al pueblo descubriremos la primera fuente que existió en nuestro municipio, construida en 1.895, y en la que los cabanilleros acudieron para beber durante décadas.
Este mismo camino, que discurre paralelo a la antigua carretera Nacional I, nos llevará poco después al punto en el que nos encontramos, tras haber conocido en este paseo un entorno natural privilegiado, de excepcional belleza y cargado de historia.
Todo el itinerario consta de balizas orientativas, de modo que es imposible desorientarse o perderse. Además, este itinerario consta de 17 paneles interpretativos y dos mesas de paisaje.
Camino de la ermita de Ntra. Sra. de los Dolores
Después de recorrer las callejas de Horcajuelo, podemos iniciar este pequeño recorrido que nos ofrecerá unas interesantes panorámicas del municipio.
EI camino asciende hasta la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores, desde donde podremos observar la estructura urbana de Horcajuelo condicionada por la orografía y rodeada por sus terrenos de cultivo. Bajo el pueblo, destacan las pequeñas huertas donde se cultivan las hortalizas que necesitan más riegos y atenciones junto con algún frutal.
Encontraremos una vegetación de ribera junto a los dos arroyos que atravesaremos, compuesta por fresnos, sauces, arraclanes y saúcos. Los vallados de piedra nos indicarán el límite de los linares, destinados anteriormente al cultivo de cereal y lino, ocupados actualmente por prados con melojos en los linderos.
La ruta termina cerca del pilón, donde encontramos una bonita alameda entre el campo de fútbol y las próximas huertas
Pueblos de la Sierra del Rincón
La Sierra del Rincón la componen cinco municipios, Prádena del Rincón, Horcajuelo de la Sierra, Montejo de la Sierra, La Puebla de la Sierra y La Hiruela. La ruta que os proponemos recorre los tres primeros pueblos, encajonados en la cabecera de un valle que forman los arroyos que bajan de las sierras adyacentes. Además de transitar por un marco natural incomparable, la ruta nos ofrece destacadas muestras de arquitectura rural, zonas de huerta, prados cercados con muros de piedra seca, vías pecuarias…todo un reflejo de la vida rural de estos
pueblos. Partimos de Prádena del Rincón, desde la Señal vertical (S.V.) (SN127) y nos dirigimos hacia Collado de la Dehesilla / Horcajuelo. Bajamos por una calle y nos topamos con la Iglesia de Sto. Domingo de Silos, que además de destacar por su bella factura, posee una
necrópolis del s.XII. Recomendamos su visita. Tras salir del pueblo descendemos al rio Cocinillas, el cual cruzamos y ascendemos hasta un cruce donde vemos la S.V (SN32). Continuamos dirección Horcajuelo / Montejo. El camino a media ladera, nos conduce a Horcajuelo.
Antes de entrar en el pueblo pasamos por la ermita de Ntra. Sra. de los Dolores. Horcajuelo es un pueblo con una arquitectura rural muy cuidada por lo que os recomendamos un paseo por sus calles. Desde la S.V. (SN74) seguimos en dirección Montejo / Ermita de Nazaret. Tras un breve tramo por carretera, entramos en el camino de las huertas, un precioso camino jalonado de muros de piedra seca bajo la sombra de nogales, robles y fresnos. A ambos lados del camino podemos ver pequeñas huertas tradicionales, en donde se cultiva entre otras hortalizas
los famosos judiones de Montejo. El camino desemboca en Montejo. La Fuente de los Tres Caños, la Iglesia de S. Pedro in Cathedra o el horno suspendido son algunos atractivos que no deberíais perderos. Desde la S.V. (SN153) continuamos camino hacia Prádena / Horcajuelo (por Prádena). Callejeando salimos del pueblo y bajamos al arroyo de la Madre, tras cruzarlo, ganamos altura hasta una amplia pradera, de la que
salimos por una ancha vía pecuaria que acoge un camino que serpentea entre el robledal y que nos deja en la carretera.
Nos dirigimos a la derecha hasta Prádena.
Las fuentes del Jarama. MTB
Partimos de Horcajuelo de la Sierra por el camino de las Pinillas. El camino conduce a una zona ganadera, pero antes de llegar a las naves se bifurca, nosotros tomamos el camino que sale a nuestra izquierda y poco después en el siguiente cruce, seguimos de frente. El camino asciende por una zona despejada de pastos y matorral internándonos en el valle que forma el arroyo de las Cabrillas. Después de un par de kilómetros llegamos a un abrevadero, el ascenso ahora es un poco más suave, y tras otra curva de herradura, afrontamos una corta rampa antes de alcanzar el Alto de la Era. Cambiamos de vertiente, llaneamos hasta incorporarnos a un nuevo camino en sentido ascendente, cruzamos una valla y en el siguiente cruce nos mantenemos en el mismo camino que realiza una curva de herradura. A continuación, recorremos toda la parte alta del valle ascendiendo de manera tendida, sin grandes rampas lo que nos permite un ascenso muy cómodo. Tras una curva de herradura, de la que parte un camino, una última rampa, nos deja en el collado del Mosquito a mas de 1800m. Desde el collado se nos abre un precioso paisaje de cumbres y sierras, como la Sierra de la Cebollera vieja, presidida por el tres Provincias, o la Cuerda de la Pinilla donde reina el pico del Lobo con sus 2273m.
Comenzamos el descenso, cerca de la primera curva, se esconde el nacimiento del Jarama y enfrente podemos ver el salto del arroyo de la Chorrera que poco después se unirá a este. El descenso, de 16 km hasta que lleguemos al puerto de El Cardoso, nos deja impresionantes panorámicas. Frente a nosotros se despliega el cordal del Cerrón, formado por varias cumbres de más de 2000m, que culmina en el Cerro de la Calahorra y se extiende una variedad forestal que si estamos en otoño nos obligara a hacer varias paradas para admirar el mosaico de colores que inunda el paisaje. Antes de llegar al Puerto del Cardoso, pasamos por la parte alta del hayedo de Montejo.
Una vez en el Puerto, nos incorporamos al camino que se dirige a Montejo de la Sierra, hay flechas indicadoras. El camino transita la ladera Oeste del valle que baja desde el Puerto, y se interna mas tarde en la dehesa de Montejo. Atravesamos la dehesa, en la que podemos ver las balsas de riego de la reguera. Por el camino del agua llegamos a Montejo. Tomamos el camino de las huertas, camino vecinal que en un kilómetro nos deja en la carretera que conduce a Horcajuelo, solo nos quedan los últimos metros para acabar nuestra ruta.
Secretos del Valle Medio del Lozoya
Invitamos a descubrir a través de esta ruta algunos secretos fuera del ámbito turístico de la Sierra Norte. Los pueblos del Valle medio, son un auténtico refugio de tranquilidad, con una naturaleza exuberante que nos permiten realizar rutas de pueblo a pueblo como esta que nos ocupa y descubrir lugares poco conocidos.
Siguiendo las indicaciones de la Señal Vertical (S.V.) (SN73), situada en la Plaza del Sol de Braojos, nos dirigimos hacia Erta. del Buen Suceso / La Serna. Tras un breve tramo por carretera, nos incorporamos a un camino que en pocos metros nos acerca a la bonita Ermita del Buen Suceso, situada en un bello lugar. El camino entre paredes de piedra seca se interna en una zona de naturaleza exuberante donde nos encontramos con una pequeña y escondida laguna temporal. Tras pasar una cancela entramos en una zona despejada de matorral bajo donde tomamos una pista de zahorra blanca, justo al incorporarnos a esta pista podemos ver un bunker de la Guerra Civil frente a nosotros. El camino nos deja poco después en la Serna del Monte. En la S.V. (SN107), seguimos las indicaciones hacia Gascones / Buitrago. Tras un pequeño tramo por carretera, tomamos un camino que atraviesa una pradera hasta salir de la misma a un camino de servicio paralelo a la autovía, poco después nos topamos con la S.V. (SN105), donde nos incorporamos al camino de Gascones. Este bello camino vecinal entre muros de piedra seca nos deja tras un corto trayecto en la entrada del municipio. Junto a la carretera vemos una cartelera de Carpetania y frente a ella una S.V. (SN103). Nos incorporamos al Camino de Braojos, otro camino tradicional que nos brinda bellas vistas de Braojos a medida que nos acercamos, localidad posada a los pies de los Montes carpetanos y rodeado de bosques y dehesas. Os recomendamos visitar la iglesia de San Vicente Mártir, una obra maestra conocida como la Catedral de la Sierra Norte.
Senda del río Hayedo de Montejo
El Hayedo de Montejo es un Espacio Natural Protegido (declarado Sitio Natural de Interés Nacional, en 1974), constituido por los montes de Utilidad Pública de El Chaparral y La Solana, de 250 hectáreas de extensión. Fue declarado por la UNESCO Patrimonio Natural de la Humanidad en 2019.
Este singular Hayedo es una de las dos zonas núcleo de la Reserva de la Biosfera Sierra del Rincón junto con la Dehesa Boyal de Puebla de la Sierra. Está dedicado a la conservación e investigación y es un Espacio Natural Protegido muy sensible (Sitio Natural de Interés Nacional),
Contiene el único bosque de hayas que puede encontrarse en la Comunidad de Madrid, y presenta una elevada diversidad biológica.
El hayedo se visita en grupos reducidos y en compañía de un guía, por lo que es conveniente realizar reserva con antelación. Estos pases se solicitan en el Centro de Recursos e Información de la Reserva de la Biosfera Sierra del Rincón situado en Montejo de la Sierra, c/Real, 64. El Centro de Información de la Reserva de la Biosfera Sierra del Rincón, está abierto todos los días en horario de 9.30 a 15.00 horas. En el Centro podrás visitar una exposición de los ecosistemas, flora y fauna más representativos del territorio, informarte de las sendas autoguíadas que recorren la Sierra del Rincón, de donde comer y dormir en la zona y de todos los puntos de interés que merecen una obligada visita.
Consulta la ficha completa de especificaciones de accesibilidad AQUÍ
(Informe realizado por la entidad INFINIA, noviembre 2021)
La dehesa del Soto
En Cervera de Buitrago la ruta parte de la calle Iglesia y baja por la calle Pozas, coincidiendo con la ruta de Gran Recorrido senda del Genaro que se dirige a la presa de El Villar. En la zona del antiguo lavadero, la senda gira a la izquierda y baja hacia el embalse de El Atazar dejando la depuradora a la izquierda. Allí toma el camino del Carrascalejo, una pista de tierra que bordea el embalse y que tiene una barrera para impedir el paso de vehículos no autorizados. El camino se transforma en senda y sube a través de la Dehesa del Soto hasta una zona más elevada en donde se encuentra el límite municipal entre Cervera de Buitrago y Robledillo de la Jara. Tras pasar un zarzo, la ruta continúa por un camino bien marcado hasta las proximidades de la carretera M-127, lugar en donde gira a la derecha de vuelta a Cervera de Buitrago. Carretera y senda marchan paralelas durante casi 2 km por caminos públicos y por la vía pecuaria Colada de Vallejo Rubio. La senda continúa hacia el centro del núcleo urbano dejando a la izquierda un antiguo descansadero para el ganado trashumante denominado de Las Eras y a la derecha un refugio para caballerías.
La Dehesa del Soto está catalogada como Monte de Utilidad Pública. Gran parte de su superficie quedó inundada por el embalse de Atazar. La parte baja está cubierta de quejigos y fresnos mientras que en la zona más alta crece un jaral con romero. Desde este punto más elevado se pueden contemplar unas bonitas vistas del embalse de El Atazar, la sierra de la Cabrera y las Cabreras y el encinar de la dehesa de Santillana.
El embalse de El Atazar, construido en 1972, es el mayor de la Comunidad de Madrid y almacena casi el 50 % del volumen de agua embalsada de la región. En él se pueden practicar actividades náuticas sin motor pero no está permitido el baño.
Vuelta al Porrejón.
Comenzamos la ruta en el puerto de La Puebla, donde existe un pequeño aparcamiento. Descendemos en dirección a Prádena del Rincón dos kilómetros y antes de llegar a la loma de La Morra, nos incorporamos a una pista de tierra que sale a nuestra derecha. El camino asciende suavemente hasta alcanzar el cordal de la loma y seguidamente nos internamos en un pinar. Tras el pinar salimos a una zona despejada, a nuestra derecha una fuente recoge el agua de las laderas del Porrejón y a nuestra izquierda, se nos abre una bonita panorámica de la Sierra Norte, con el valle del Lozoya entre las alineaciones montañosas de la Sierra de Guadarrama. Poco después alcanzamos el collado del Salinero y las vistas se completan hacia el Este, con la Sierra de Ayllón y el pico Ocejón al fondo. A nuestra derecha vemos la esbelta figura del Porrejón, que se eleva sobre nosotros con su falda de brezos rota por los afilados afloramientos de pizarra.
Continuamos por la pista, que tras un pequeño descenso vuelve a ascender faldeando la cuerda de la Astilla y finalmente alcanzando el collado de las Palomas. Tras el collado, descendemos hasta un cruce, tomamos el camino que sale a nuestra derecha, bordeamos el cerro Hierro y tras pasar un abrevadero salimos ala carretera M-130, a la cual nos incorporamos, en claro ascenso hasta alcanzar el Puerto de La Puebla.
De Lozoyuela a Sieteiglesias
Los municipios de Lozoyuela y Sieteiglesias comparten ayuntamiento, y también este camino interurbano de grijo que conecta los dos núcleos urbanos. El camino discurre paralelo a la carretera M-131.
El paisaje de encinas y matorral bajo va recorriendo zonas de fincas y prados y es un ejemplo de los ecosistemas de piedemonte serrano. Este camino vecinal nos permite visitar ambas poblaciones que nos ofrecen varios recursos patrimoniales interesantísimos como la Necrópolis de Sieteiglesias o la Iglesia de San Nicolas de Bari en Lozoyuela.
Consulta la ficha completa de especificaciones de accesibilidad AQUÍ
(Informe realizado por la entidad INFINIA, noviembre 2021)
Camino de la Dehesa Boyal
Desde la plaza una empinada calle sube hasta la iglesia. La rodeamos para seguir en dirección norte hasta dejar las últimas casas del pueblo y tomar la pista de acceso a la Dehesa Boyal.
Un bosque abierto de grandes robles domina el paisaje, donde una nave ganadera de piedra se levanta a un lado de la vereda, mientras al otro discurre el Arroyo de la Dehesa.
Es fácil diferenciar las zonas de explotación forestal por el tamaño y densidad del robledal. Cuanto más pequeños y juntos están mayor es su explotación. Esta especie de roble se caracteriza por tener hojas marcescentes. Permanecen secas en las ramas de los árboles durante la estación fría protegiendo los nuevos brotes hasta su crecimiento de primavera.
La ruta pasa por el Mirador de los Apilaches desde donde se tiene una magnífica vista del Valle Medio del Lozoya. Aquí, el camino gira en dirección noroeste cruzando el robledal y el Arroyo de la Dehesa. Dejamos atrás el bosque de robles e iniciamos el descenso que nos llevará de regreso a Braojos entre prados de pasto y algunas zonas donde proliferan los pequeños arbustos. Las vistas son magníficas. A 1 km. aproximado del pueblo tenemos la opción de desviarnos para visitar un bunker, vestigio de la Guerra Civil.
Maravillas de la Sierra del Rincón
La ruta que os animamos a disfrutar a continuación es la fusión de otros dos itinerarios propuestos de Carpetania, la Ermita de Nazaret y Pueblos de la Sierra del Rincón, siendo esta una ruta de más recorrido que une los pueblos de Horcajuelo, Montejo y Prádena además de la ermita de Nazaret. El itinerario transcurre por un marco natural incomparable, la ruta nos ofrece destacadas muestras de arquitectura rural, zonas de huerta, prados cercados con muros de piedra seca, vías pecuarias…todo un reflejo de la vida rural de estos pueblos.
Partimos de Prádena del Rincón, desde la Señal vertical (S.V.) (SN127) y nos dirigimos hacia Collado de la Dehesilla / Horcajuelo. Bajamos por una calle y nos topamos con la Iglesia de Sto. Domingo de Silos, que además de destacar por su bella factura, posee una necrópolis del s.XII. Recomendamos su visita. Tras salir del pueblo descendemos al rio Cocinillas, el cual cruzamos y ascendemos hasta un cruce donde vemos la S.V (SN32). Continuamos dirección Horcajuelo / Montejo. El camino a media ladera, nos conduce a Horcajuelo. Antes de entrar en el pueblo pasamos por la ermita de Ntra. Sra. de los Dolores. Horcajuelo es un pueblo con una arquitectura rural muy cuidada por lo que os recomendamos un paseo por sus calles. Desde la S.V. (SN74) seguimos en dirección Montejo / Ermita de Nazaret. Tras un breve tramo por carretera, entramos en el camino de las huertas, un precioso camino jalonado de muros de piedra seca bajo la sombra de nogales, robles y fresnos. A ambos lados del camino podemos ver pequeñas huertas tradicionales, en donde se cultiva entre otras hortalizas los famosos judiones de Montejo. El camino desemboca en Montejo. La Fuente de los Tres Caños, la Iglesia de S. Pedro in Cathedra o el horno suspendido son algunos atractivos que no deberíais perderos.
Desde la Plaza de la Fuente en Montejo, donde podemos ver la Señal Vertical (S.V.) (SN75), partimos en dirección Ermita de Nazaret. En esta plaza se ubica la fuente de los tres caños, construida en el siglo XIX pero inaugurada por Clara Campoamor en 1927 y que sirvió hasta no hace tanto de abrevadero para el ganado. Descendemos hasta la Ermita de la Soledad (siglo XVI). Tomamos la calle que baja y que nos deja en una pasarela que cruza el rio de la Madre. A partir de aquí comenzamos la subida, atravesando las grandes praderas que albergaban los linares. Desde lejos ya vemos la silueta de la Ermita en lo alto de un cerro. Una vez en la Ermita, podemos contemplar las bonitas panorámicas que nos ofrece desde su privilegiada atalaya.
Después de la parada obligada en le ermita para disfrutar de este enclave, tomamos el camino de grava que sale hacia el Norte desde el lateral de la Ermita, atravesamos un zarzo y llegamos a un cruce donde se ubica la S.V. (SN80), tomamos el camino que se dirige a Prádena / Montejo (por cordel del calvario). Nos adentramos en una amplísima vía pecuaria, delimitada por trabajados muros de piedra seca que nos deja en la carretera de Puebla. Nada más cruzar, vemos la S.V. (SN137) y continuamos por el camino de los cañuelos, dirección Prádena / Montejo. Tras rebasar un arroyo y remontar la ladera, caminamos por amplias praderas, salpicadas de algunos de rodales de robles y rosales silvestres. Descendemos suavemente, hasta alcanzar el arroyo de los santillos. El camino, ahora en subida, nos conduce a la carretera de Puebla, y continuamos dirección Prádena por la senda del agua, según nos indica la S.V. (SN148). Tras un pequeño tramo por la acera, regresamos de nuevo a Prádena del Rincón.
Senda al embalse de El Villar
La ruta parte de la Cuesta de San Pedro, al lado de la iglesia de Robledillo de la Jara, junto con la senda local a El Santo Roto. Ambas continúan por la calle Posada, en donde coinciden, también, con la senda del Genaro, camino de 70 km de longitud que conecta entre sí todos los pueblos de la Mancomunidad Embalse del Atazar. Las rutas siguen por la calle del Cementerio y, pasado éste, la senda al Santo Roto se separa por la izquierda mientras que la ruta al Villar sigue de frente junto con la senda del Genaro. Continúan ambas por una pista de tierra que, tras cruzar la carretera M-127, llega hasta el final del recorrido en el área recreativa Perímetro de Casasola. Se vuelve por el mismo camino.
Los primeros 500 m del recorrido coinciden con la vía pecuaria Colada del Camino de la Presa del Villar. Se atraviesa una amplia zona de pastos y jaras hasta llegar a un extremo de la denominada Dehesa de Arriba, zona arbolada de quejigos y robles melojos acompañados de arces de Montpellier y majuelos, entre otras especies. El recorrido continúa y las jaras vuelven a hacerse predominantes en un paisaje abierto que permite disfrutar de amplias panorámicas.
Tras un paso canadiense, que impide el paso del ganado, la senda se solapa con la vía pecuaria Cañada Real de las Merinas, de 90 varas castellanas de anchura (75 m), hasta el final del recorrido. La ruta bordea el pinar de Casasola, bosque de repoblación de pinos resineros, catalogado como Monte de Utilidad Pública, y en el que hay un área recreativa con mesas y bancos.
La ruta termina en el embalse de El Villar, construido en el siglo XIX en el río Lozoya, y que todavía sigue abasteciendo de agua a los madrileños. Toma su nombre de un poblado que existía en la zona, hoy en día desaparecido. Como elementos de interés destacan el muro de la presa, que tiene planta curva, lo que supuso una gran innovación constructiva en su momento, y el aliviadero, en uno de los extremos del muro. Cuando el embalse alcanza su máxima capacidad el agua rebosa por este lugar y cae en una impresionante cascada de unos cincuenta metros de altura. También destacan las vistas de la lámina de agua y la vegetación que la rodea así como de la garganta excavada por el río Lozoya, aguas debajo de la presa.
Horizontal integral MTB
La Horizontal es una pista forestal que recorre la ladera Este de los Montes Carpetanos, desde Somosierra hasta el Puerto de Navafría (50km). Este camino forestal se caracteriza por la elevada altura a la que transita (una altura media de 1600m y una máxima de 1850m) y las espectaculares vistas que ofrece sobre el valle del Lozoya y la Sierra Norte, dándonos además la oportunidad de asomarnos varias veces hacia la vertiente oeste, hacia la meseta segoviana.
Partiremos de Lozoya, junto al cementerio viejo tenemos la Señal Vertical (S.V.) (SN125), y nos dirigiremos por el Camino del Valle hacia Pinilla / Alameda, en apenas 500m en la S.V. (SN28), nos incorporamos al camino del carretero, dirección Lozoya / Camino horizontal. Tras dejar atrás Lozoya por la carretera que sube al Pto. de Navafría, tomamos un camino que sale a nuestra derecha y que tras una dura ascensión de 600m de desnivel nos deja en la Horizontal. Justo en el cruce, seguimos las indicaciones de la S.V. (SN51), incorporándonos a la Horizontal hacia Pto. de Linera / Pto. de Peñaquemada. Ahora toca relajarse un poco tras la dura subida, en general nuestro camino hacia Somosierra, va descendiendo de manera tendida, aunque también tendremos subidas. El paisaje es grandioso, el valle del Lozoya y las cumbres de la Sierra se denominan desde nuestra posición donde los pinares se alternan con piornales y zonas despejadas en las proximidades del cordal.
Mondalindo y Peña Negra
Ruta montañera en la que recorreremos el precioso cordal que une el collado abierto con el pico Mondalindo y peña Negra, una ruta por las alturas en las que las vistas sobre la Sierras de Guadarrama, Ayllón y de la Cabrera y el pie de monte madrileño son impresionantes, eso sí, es una ruta larga en la que se supera un importante desnivel por lo que hay que estar en forma y habituado a rutas de este tipo.
Comenzamos junto a la Plaza mayor de Bustarviejo, donde tenemos la cartelera de Carpetania y una señal vertical (S.V) (SN18). Siguiendo la indicación Torre de la Mina / Pto. de Canencia, callejeamos por Bustarviejo hasta salir a la carretera de Miraflores, por la cual continuamos hasta el campo de futbol, aquí, un camino de tierra nos lleva hasta la fuente de la Gregoria, donde vemos la S.V. (SN19). Nos incorporamos al Camino de la Mina, dirección Torre de la Mina / Pico Mondalindo. El camino asciende hacia la Torre de la Mina, y tras ella el ascenso se acentúa por una pedrera hasta las proximidades del collado abierto. Justo en el collado, seguimos hacia Pico Mondalindo, ante nosotros, el amplio cordal que forma parte de la Sierra de la Morcuera serpentea hasta la cima del Mondalindo, piornos, brezos y enebros rastreros nos acompañan durante la subida. Desde la cima del Mondalindo las vistas son espectaculares, su posición central ofrece unas vistas generales de toda la Sierra Norte de Madrid y el piedemonte madrileño.
Continuamos por el cordel, poco después de comenzar el descenso nos encontramos con la S.V. (SN113), y aquí continuamos hacia Peña Negra por la Red Local de Valdemanco (flecha con punta roja y marcas de pintura roja), el camino continúa por el cordel, y tras un breve llano, comenzamos el ascenso a Peña Negra. Desde peña negra destacamos las vistas de la Sierra de La Cabrera y el banco más alto de la Sierra, donde podemos sentarnos a disfrutar de las vistas.
Descendemos alternando zonas de pinar hasta la Cañada Real Segoviana, a la que nos incorporamos, en dirección Suroeste. Más abajo podemos ver la población de Valdemanco. Continuamos por la cañada, donde nos topamos con la S.V. (SN1), nos volvemos a incorporar a la Red principal de Carpetania (Flechas con punta amarilla y marcas de pintura amarilla) hasta Bustarviejo.
7 pueblos del Lozoya
Os brindamos un precioso recorrido, ideal para realizarlo en Gravel o MTB a través de 7 poblaciones que se asientan en el valle alto y medio del rio Lozoya. Pueblos, paisajes, dehesas…un bonito recorrido para disfrutar de nuestra bici conociendo un territorio rural y de naturaleza. El recorrido combina pistas y caminos rurales en buenas condiciones con carreteras comarcales con escaso tráfico.
Partimos de Buitrago del Lozoya, población ubicada en un meandro del rio Lozoya y defendida por una muralla medieval, no podíamos empezar mejor nuestra ruta que en este idílico pueblo. Desde la Plaza Picasso, seguimos las indicaciones de la señal vertical SN101, hacia Villavieja del Lozoya / Gascones. Bajamos por la calle real, y nos dirigimos al puente antiguo para cruzar el Lozoya, desde aquí, las vistas del recinto amurallado son esplendidas. Al final de la C/ Lavadero nos topamos con la S.V. SN9, seguimos hacia Villavieja, pero ignorando las marcas de la Red, seguimos por carretera hasta Villavieja. En la plaza del ayuntamiento de Villavieja, tenemos la S.V. SN76 y nos dirigimos hacia Pinilla de Buitrago / S. Mames. Nos incorporamos a un camino de grava, tras cruzar un zarzo el camino ahora de tierra y con algunas rodadas, alterna zonas abiertas con otras encajadas entre muros de piedra seca. Llegamos a una nueva S.V. SN41, y continuamos hacia S. Mames. El camino, primero de tierra, da paso a un camino de grava que nos deja en S. Mamés. En esta pequeña población destaca la Iglesia de S. Mames de estilo mudéjar. Junto a la iglesia tenemos una fuente. Desde S. Mamés, continuamos hacia Navarredonda por la carretera, apenas 2 km. Navarredonda es un tranquilo pueblo, en las faldas de los Montes carpetanos, la carretera acaba aquí, por lo que no hay casi trafico por la carretera, ni en el pueblo. Nos dirigimos ahora al Portachuelo de Navarredonda / Lozoya, siguiendo las indicaciones de la S.V. SN124. El camino de grava asciende hasta el portachuelo cruzando una bonita dehesa de robles. Una vez en el puerto, continuamos hacia Lozoya, a medida que bajamos las vistas que se nos abren son espectaculares, el embalse de pinilla y todo el valle del Lozoya aparecen encajonados por las grandes alturas del parque nacional.
Una vez en Lozoya, nos incorporamos al camino natural del valle, hacia Pte. del Congosto / Gargantilla, tal como nos indica la S.V. SN125. Bordeamos el embalse y acompañamos al rio Lozoya rodando por un camino de grava que cruza el Lozoya a través del puente medieval del congosto. Antes de cruzar el rio, la S.V. SN115 nos dirige hacia el puente y hacia Canencia. Nos topamos de nuevo con otra S.V. SN146, sin desviarnos seguimos hacia pte. de Matafrailes y Garganta. Cruzamos el bonito pueste medieval de Matafrailes, cruzamos la carreta M-629 y seguimos por el camino de grava hasta Garganta de los montes, que bien merece una visita por sus calles. En la C/ Cruces encontramos la S.V. SN21 y nos incorporamos al camino de las Eras hacia El Cuadrón, el camino de tierra, bordea el Cerro de El Cuadrón hasta llegar a la carretera M-604. Entramos en la población por una calleja, y seguimos por el camino natural del Valle hacia Cincovillas / Buitrago, tal como nos indica la S.V. SN100. Poco después en SN117, seguimos hacia Buitrago. El camino nos deja bonitas vistas del embalse Riosequillo y de Buitrago, donde acabamos nuestra ruta.
Entre pozas y huertos
Entre Pozas y Huertos es un camino circular que nos trasladará a los orígenes agrícolas de nuestro municipio.
Su paisaje está íntimamente ligado al uso y aprovechamiento de los manantiales que descienden desde la cuerda que culmina en el Mondalindo, en el norte del municipio.
Nuestro camino pasa por diferentes pozas “Grande, Chica y del Prado Mayor”. Estos sistemas también se conocen como “pago” y riegan, mediante un sistema de turnos que cada año prepara el Alcalde de Aguas las fincas del lugar. Las caceras son los canales que, a modo de arterias, distribuyen el agua desde las pozas a las fincas.
El ecosistema predominante es el de soto o bosquete de ribera con: robles, endrinos, ciruelos, sauces y zarzales. Pájaros de bosque, pequeños mamíferos y, sobre todo, diferentes especies de anfibios habitan estos lugares y nos regalan sus cantos especialmente durante la primavera y el estío.
Acebeda de Robregordo
La Acebeda de Robregordo se ubica en el municipio de Robregordo, y constituye la dehesa boyal de ese municipio. Este singular bosque es la acebeda mejor conservada de la Comunidad de Madrid.
La ruta comienza en la antigua N-I. Tomamos el camino que nos lleva al área recreativa de El Plantío. Tras cruzar el arroyo el camino asciende, y tras pasar la puerta que nos da acceso a la dehesa, comienzan a aparecer los primeros acebos. A medida que avanzamos los acebos van ganando protagonismo, en numero y tamaño, así como los robles que los acompañan.
Más arriba el camino discurre paralelo al arroyo de Sto. Domingo, hasta entroncar con una pista foresta, llamada La Horizontal. Nos incorporamos a ella, dirigiéndonos al Sur, a la izquierda según el sentido de nuestra marcha. El camino, ahora entre pinos silvestres, es prácticamente llano, y tras salir del pinar, ya vemos a nuestra izquierda el muro de piedra de la Dehesa, a la cual accedemos por un zarzo o cancela.
Descendemos hasta llegar a un pilón, ahora estamos rodeados de acebos y vemos grandes masas a las que podemos acceder por pequeños senderos.
La existencia de este tipo de formaciones boscosas no es algo habitual, ya que el acebo suele formar parte de otras masas de arboles, formando parte del sotobosque de pinares, hayedos o robledales, pero es algo extraño ver formaciones boscosas donde la especie predominante sea el acebo. La concurrencia del clima con el tradicional manejo del ganado nos ha legado esta joya botánica y paisajística.
Las espesas masas de acebos, ofrecen protección tanto para el ganado como para los animales salvajes ante las inclemencias meteorológicas. Además, proporciona un alimento fundamental para las aves en los meses más fríos, cuando escasean los frutos del bosque ya que el fruto del acebo madura en los meses de noviembre, diciembre.
El camino desciende hasta volver al área recreativa de El Plantío.
Recuerda que el acebo es una especie protegida, no se permite cortar ramas ni recoger frutos
Senda del Lino
La ruta del Lino recorre las zonas bajas del término de Villavieja entre huertas, dehesas y prados, Su nombre está ligado al cultivo y tratamiento de esta planta que tanta importancia tuvo para la economía del pueblo desdel el siglo XV hasta los primeros años del siglo XX, y de donde se han derivado topónimos como linares, arroyo de las pozas o puerto linera.
La diversa y abundante flora se aprecia en la alternancia de avellanos, fresnos, sauces, arces, majuelos, encinas; así también en flores como las primaveras, los crocus nacisos y el lino silvestre; y en algunas plantas medicinales como el poleo, la manzanilla, la árnica o ruda, y plantas aromáticas como el tomillo cantueso y la mejorana.
En cuanto a la fauna podemos encontrar en ciertas épocas del año corzos, zorros, jinetas, conejos, liebres y aves como la cigüeña blanca, el águila calzada, los arrendajos y los rabilargos.
Las aguas que discurren por la Reguera madre proceden de numerosos manantiales que nacen en la sierra y vierten en el arroyo de la «Garganta», en la zona del «praidón» hasta la «vuelta la reguera», lugar donde se corta el arroyo para que el agua entre en la reguera madre y riegue los huertos, prados y linares. De origen muy antiguo, se cree que fue construida por los árabes. El primer documento donde se constata su existencia son las ordenanzas de reguera del año 1485 en las que se recogen los derechos y deberes de la Comunidad de Regantes.
A lo largo de la reguera existen varios brocales que sirven para dirigir el agua a las fincas. Brocal del agostadero, peña la raya, san juanes, y traspaillo, son algunos de ellos. Para el mantenimiento de la Reguera Madre, el «Alcaide de Reguera» convoca un día al año a todos los regantes para realizar labores de limpieza y las reparaciones necesarias, estando obligados a participar todos ellos.
La Dehesa Boyal es una de las fresnedas comunales mejor conservadas de la Comunidad de Madrid. Su nombre proviene por destinarse antiguamente para las yuntas de vacas o bueyes de trabajo. Constituye una base tradicional de aprovechamiento del medio, combinando la ganadería extensiva que explota pastos, hojas de fresnos y leña; así como el «ramoneo», poda de las ramas terminales de los árboles para alimento del ganado. Los fresnos son desmochados tomando su aspecto característico de gruesos troncos y copas pequeñas. Para proveerse de combustible, los vecinos hacen lotes de leña, teniendo derecho cada uno a una «suerte» o parcela, que se sortea cada año en invierno.
Camino de los Canteros
Durante el siglo pasado la cantería supuso una gran fuente de ingresos para esta zona. Tanto en Lozoyuela, como en La Cabrera y El Berrueco, muchos vecinos se dedicaban a la extracción de granito de las numerosas canteras de la zona. Estos canteros serranos extrajeron gran cantidad de la conocida piedra berroqueña, todo un oficio en el que la fuerza y la sabiduría de estos canteros se combinaban para dar forma a las piedras de molino, abrevaderos, jambas, o cabeceros de puertas y ventanas. Así mismo, con este granito se adoquinaron y abordillaron las calles de muchas ciudades de todo el país.
Además del uso práctico de este material, debemos destacar también la importancia paisajística y morfológica de la Sierra de la Cabrera, pues ofrece un amplio muestrario de las peculiares formaciones del modelado sobre granito como son los domos, las acebolladuras, los thors o canchos de bloques superpuestos o los acastillamientos por fallas verticales.
Partimos de Lozoyuela, donde el granito se deja ver en los cabeceros y jambas de sus casas y en el protagonismo que cobra en su iglesia y en la ermita de la Virgen de la Soledad. Desde la señal vertical (S.V.) SN136 o en la que encontramos más adelante, SN118, nos dirigimos hacia La Cabrera. Tras cruzar la autovía por un angosto túnel, el camino se encajona entre muros de piedra seca, por supuesto de granito, desde donde también podemos ver afloramientos con curiosas formas. Como telón de fondo la Sierra de la Cabrera lo llena todo, un cordal granítico de afiladas formas. Tras recorrer esta zona de El Espaldar, llegamos al pinar, cercano ya a la Sierra, y cruzamos la autovía por un puente, tal como nos indica la S.V.119, hacia Camino de El Quiñón, El Berrueco. El camino recorre ahora la cara Norte de tres montañas graníticas gemelas, conocidas como Las Cabrerillas. Poco después de acercarnos a la ladera del primer cerro podemos ver una pequeña cantera abandonada, hoy día convertida en una pequeña laguna artificial que alberga mucha vida pues en ella muchos anfibios encuentran refugio. Tras recorrer las cabrerillas y cruzar la carretera M131, nos topamos con la S.V. SN95, y nos dirigimos a El Berrueco para visitar el museo al aire libre de la Cantería. El Berrueco es un municipio típicamente rural, caracterizado por su entorno rocoso y su larga tradición cantera. Con este museo, construido en el 2001, se consigue unir pasado y futuro dando lugar a una fusión entre la cantería de nuestros antepasados y las modernas máquinas del presente, brindando un homenaje a los canteros del municipio. Alrededor de los años 70, la cantería supuso la mayor fuente de ingreso para muchos de sus habitantes. La piedra del molino, la pila del cura, el abrevadero, el brocal del pozo, son algunas piezas que componen este bonito paseo.
Tras la visita regresamos sobre nuestros pasos hasta la S.V. SN95, y continuamos hacia Puente romano / Sieteiglesias. El camino entre fincas ganaderas, se dirige al arroyo Jóbalo que cruzamos por el conocido como Puente Romano. El Puente Romano se localiza en el trazado del camino histórico que se dirigía hacia el norte para pasar el puerto de Somosierra, cuyo origen puede que se remonte al Neolítico o Edad de Bronce. Es posible también que formara parte de una ramificación norte de la vía romana 25 del itinerario de Antonino, camino que partiendo desde «Toletum», continuaba hacia el norte buscando el puerto de Somosierra por Buitrago de Lozoya. Lo que sí se sabe es que hasta el siglo XVIII ha sido paso obligado de carruajes hacia Madrid desde Somosierra, así como dirección norte para ir a Burgos, Soria, etc., ya que era el único puente de piedra que cruzaba el Jóbalo. Se trata de un puente de un solo ojo, formado por una bóveda de cañón de sillería, levantándose el resto de la estructura mediante mampostería con mortero de cal. La bóveda está formada por dovelas de granito y ha sido restaurando en 2016. Si observamos detenidamente se puede ver una cruz grabada en el centro de cada pretil del puente que indica la separación territorial entre Sieteiglesias y El Berrueco.
Tras cruzar el arroyo, justo al otro lado de la carretera podemos ver una cantera de granito, donde destacan los grandes bloques extraídos y las paredes que quedan en la roca madre. El camino nos conduce a Sieteiglesias, donde no podemos dejar de visitar la necrópolis, un yacimiento localizado en lo alto de una zona denominada «Berrocal de la Iglesia», caracterizada por un conjunto de afloramientos de tipo granítico. Hasta el momento se han documentado 85 tumbas correspondientes a las repoblaciones cristianas que tuvieron lugar en esta zona entre los siglos IX y XI. En el conjunto se distinguen dos tipos de tumbas: las antropomorfas y de bañera, y las de cista. Para la visita guiada es necesaria reserva previa contactando con la oficina de turismo.
Tras la visita, nos dirigimos finalmente hacia Lozoyuela, SN121, por un camino paralelo a la carretera y sembrado de multitud de pequeñas fincas con cercados en piedra granítica.
Una ruta esta, para quedarse de piedra!
Los Altos de la Morcuera
Precioso itinerario para bici MTB que nos permite remontar el arroyo del Aguilón por las laderas de la Cuerda Larga, una de las sierras más características del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, adentrarnos en los altos de la Morcuera y rematar esta ruta con una preciosa bajada al valle alto del Lozoya.
Partimos desde la localidad de Rascafría, junto a la plza. de los Abetos donde encontramos la Señal Vertical (S.V.) (SN71) y nos dirigimos hacia Monasterio de El Paular / Ref. de la Morcuera. Nos incorporamos al Camino Natural del Valle que en esta zona transita junto al rio Lozoya, tras separarnos del cauce del rio, cruzamos una zona de robledal y salimos a un cruce, donde se ubica la S.V. (SN26), continuamos hacia Ref. de la Morcuera / Pto. de Canencia. Ascendemos por el camino viejo de la Morcuera, un caminos en buenas condiciones que asciende siguiendo el curso del arroyo del Aguilón, que da lugar a uno de los lugares más populares del Parque Nacional; la cascada del Purgatorio. Tras unos 13 km de subida, bajo la mirada de la Cuerda Larga alcanzamos el albergue de la Morcuera. Nos incorporamos a la carretera M-611, en sentido descendente, es decir, hacia Rascafría. Tras 750m de bajada, abandonamos la carretera y nos incorporamos a un camino que sale a nuestra derecha. Avanzamos por una zona donde predominan las praderas salpicadas de piornos, para internarnos más adelante en un pinar.
Llaneamos hasta un cruce donde vemos la S.V. (SN23), y tomamos el camino que sale a nuestra izquierda, Ref. Majada del Cojo / Alameda. Iniciamos un suave descenso que poco a poco se va acentuando, pasamos por un refugio abierto, la Majada del Cojo, donde hallamos la S.V. (SN141) y continuamos descendiendo hacia Alameda / Oteruelo. Al llegar a una curva de herradura, el camino se bifurca y tomamos el camino que sale a nuestra derecha, un precioso camino que nos deja impresionantes vistas del valle alto del Lozoya y de las imponentes alineaciones montañosas del Parque Nacional.
Una vez en Alameda del Valle tomamos la dirección Oteruelo / Rascafría en la S.V. (SN81), incorporándonos al Camino Natural del Valle que nos conduce de nuevo a Rascafría.
Bustarviejo Valle Hermoso
Es una ruta bastante larga que se recomienda hacer en bicicleta de montaña. Esto implica tener mucho cuidado y respeto con el resto de las personas que comparten nuestro camino y con el ganado que podamos encontrar a lo largo del mismo.
La ruta parte del núcleo urbano y llega hasta el campo de fútbol. De ahí a la Fuente de la Gregoria donde elegiremos el camino de la izquierda que nos llevará hasta la casa de los retenes forestales nada mas pasar el desembarcadero de ganado. Desde este punto coincide con la ruta 4 hasta casi llegar de nuevo al helipuerto. Unos 300 metros antes de cruzar la M610 hay que tomar un desvío a la derecha hacia la Fuente del Collado, pasarla y seguir paralelos a la carretera dejando atrás una antigua gravera. Bajamos por la pista forestal y giramos a la izquierda para volver a incorporarnos a las calles del pueblo.
Es una ruta muy bonita con poca exigencia para hacer en MTB y que nos permitirá disfrutar de un paisaje precioso.
Vuelta al Cerro de la Cruz
El cerro de la Cruz conforma un monte isla en medio del valle del Lozoya, estos montes, debido a su composición de materiales más duros permanecen erguidos en comparación del paisaje circundante. La Sierra de La Cabrera o el cerro de san Pedro son otros ejemplos cercanos. Este cerro, a modo de espolón que se escinde de los Montes carpetanos, proporciona unas vistas espectaculares de gran parte de la Sierra Norte. Os proponemos dos rutas para conocer el cerro ninguna llega a la cima, al ser esta una finca privada. Una nos permite circunvalarlo para conocer todos los paisajes que lo rodean, la otra atraviesa el cerro por uno de sus collados, lo que nos permite realizar un recorrido en altura muy interesante.
Comenzamos en Lozoya frente al antiguo cementerio, donde se halla un cruce de la Red Carpetania. En este cruce tenemos la Señal Vertical (SN125), seguimos las indicaciones hacia portachuelo de Navarredonda. Un ascenso tendido por una pista nos deja en El Portachuelo tras una variada sucesión de paisajes de pradera, robledal y pinar. Justo en el Portachuelo tenemos otro cruce donde vemos la S.V. (SN47). Aquí podemos optar o por descender hacia Navarredonda para circunvalar el cerro, siguiendo la misma dirección que llevábamos o girar a la derecha hacia Gargantilla para a travesar el cerro a través de Los collados. Si decidimos circunvalarlo, bajaremos a través de la Dehesa de La Umbría a Navarredonda, donde tomaremos el camino de las moralejas hacia San Mames en la S.V. (SN124). El camino a través de un bonito robledal nos lleva hasta otro cruce donde seguiremos las indicaciones de la S.V (SN147) incorporándonos al camino de Reimoros hacia Gargantilla. Una vez en la plaza de Gargantilla, seguiremos las indicaciones de la S.V. (SN48), incorporándonos al camino de Lozoya. Tras pasar el camping, cruzamos una carretera y caminamos paralelos a la carretera por un vía pecuaria, para luego incorporarnos al camino natural del valle en (SN155) continuando nuestro camino hacia Lozoya.
Si decidimos atravesar el cerro, en el Portachuelo seguiremos las indicaciones de SN47 hacia Gargantilla por la cañada del tercio nuevo. El camino atraviesa un terreno en altura que combina robledales con zonas despejadas, ya en la parte más alta se nos abren estupendas vistas del valle antes de descender por un sendero hasta el camino que nos lleva a Gargantilla. En la plaza nos encontramos con la S.V. (SN48), donde se unen de nuevo ambas rutas.
Ruta a la silla gigante de Meira
La silla gigante de Meira es una obra escultórica, replica en metal de la original que apareció instalada de forma anónima en la colina del monte de A Torre, en la parroquia moañesa de Meira (Pontevedra). Tras desmontarse de su lugar originar al no mostrar las autoridades moañesas ningún interés por la obra, se traslado al Valle de los sueños, colección de obras al aire libre situada en Puebla de la Sierra y se instaló en la Loma del Estillo, en un mirador natural orientada hacia el valle.
La ruta a la silla gigante de Meira transcurre por el GR88, por lo que podemos seguir las marcas (blancas y rojas) que nos conducen a la loma donde se asienta esta obra escultórica. Tras llegar a Puebla de la Sierra tomaremos la carretera que sube al Puerto de la Puebla, por la que tendremos que caminar unos 800m desde la salida del pueblo. En una curva cerrada de la carretera, nos incorporaremos al camino que sale a nuestra derecha y en que podemos ver un pequeño cartel que nos indica que estamos en el camino correcto.
A partir de aquí el camino asciende entre robles con un buen porte y con formas retorcidas debido a la intensas podas sufridas tiempo atrás para el carboneo. Un poco más arriba aparecen unas chozas o majadas donde se guardaban los rebaños. Estas interesantísimas construcciones levantadas con muros de pizarra y estructuras de madera se utilizaban para guardar el ganado, alguna de ella aun sigue en uso y nos muestran un bonito ejemplo de arquitectura tradicional de la zona.
A medida que ascendemos, la jara se hace más presente y una vez que ganamos el cordel de la loma, giramos casi 180 grados para tomar el camino que nos conduce a la silla, la cual ya podemos ver unos metros mas adelante. La vuelta la hacemos por el mismo camino.
El Portachuelo de Navarredonda
Los portachuelos son pasos entre montañas que normalmente se atraviesan para conectar poblaciones, estos portachuelos son pasos obligados ya que aprovechan el lugar más accesible de un cordel, loma o cerro y se han utilizado durante cientos de años. En la Sierra Norte tenemos varios y todos poseen una connotación histórica y tradicional, además de unas preciosas panorámicas. En este caso el Portachuelo de Navarredonda atraviesa el paso que existe entre el cerro de la Cruz y los Montes carpetanos y conecta las poblaciones de Lozoya y Navarredonda además de conectar el Valle Alto del Lozoya con la zona de los pueblos situados en el Valle Medio.
Iniciaremos la ruta desde cualquiera de las dos poblaciones, en este caso, lo haremos desde Navarredonda. Justo a la entrada del pueblo, se ubica un cruce de la Red, y adosadas a una cartelera vemos las indicaciones de una Señal vertical (SN124). Nos dirigimos hacia el camino de Lozoya, dirección Portachuelo de Navarredonda. Salimos del pueblo e inmediatamente nos internamos en la dehesa de la Umbría una espectacular dehesa de robles cercada por un muro de piedra, bajo la sombra de los rebollos, el camino asciende de manera suave hasta alcanzar en poco menos de 2km el Portachuelo de Navarredonda. Seguimos de frente para acometer el descenso hacia Lozoya que se encuentra en una cota más baja que Navarredonda, por lo que descenderemos unos 100m más de lo que hemos subido y cambiamos de orientación, ya que esta ladera apunta hacia el Sur. Ahora predomina el pinar y se nos abren unas vistas espectaculares del alto valle del Lozoya. El embalse de Pinilla que embalsa las aguas del rio Lozoya, aparece custodiado por los altos del Hontanar a su izquierda, por los montes carpetanos a su derecha y al fondo cerrando esta espectacular panorámica, el macizo de Peñalara y la Cuerda larga coronan el Valle. El descenso va alternando el pinar por un hermoso robledal en el que se asientan numerosas praderas donde pasta el ganado en un paisaje bucólico propio de zonas más norteñas. Finalmente llegamos a Lozoya, una hermosa población que se mira en el espejo del embalse de Pinilla y que merece una visita por sus bonitas calles y plazas. La vuelta la realizamos por el mismo camino.
Presa de Puentes Viejas
El embalse de Puentes Viejas es la tercera presa siguiendo el curso del río Lozoya. Su nombre proviene de la existencia de dos pontones a través de los cuales se podía cruzar el río. Los trabajos de construcción de la presa se iniciaron entre 1913 y 1914 y se realizó en dos fases. En la primera, finalizada en 1925, la presa alcanzó una altura de 43,5 metros, creándose un embalse de 22 millones de metros3. La segunda se dedicó a su recrecimiento y finalizo en 1939, gracias a ella, puede embalsar hasta 53 millones de metros3. Durante la Guerra Civil jugo un papel fundamental en la defensa de Madrid, defendida por el ejército republicano para evitar que se hiciera con ella el bando sublevado que podía provocar el desabastecimiento de agua a la capital, favoreciendo su asedio.
Os proponemos tres formas de acceder a ella desde tres poblaciones diferentes, Buitrago, Paredes y Mangirón, según desde donde decidáis iniciar la ruta.
Desde Buitrago. Distancia 9,1 km (ida), Desnivel: 181m↑ – 220m↓. Partiremos de la Plaza Picasso y seguiremos las indicaciones de la Señal vertical (S.V.) SN101 hacia Portachuelo Viejo / Cincovillas. Poco después, junto a las pistas deportivas, seguiremos las indicaciones de la S.V. (SN102) hacia Camino de Mangirón. Un bonito paseo junto al rio, nos deja unas preciosas panorámicas de Buitrago. Tras el paseo, pasamos por una calle que nos lleva a la entrada del pinar de la Gariñas, a poco de internarnos en el nos topamos con la S.V. (SN138), mantenemos la misma dirección hacia Presa de Puentes Viejas. Tras atravesar el pinar, cruzamos la carretera y accedemos a la dehesa de encinas de Sanchalvaro. En la S.V. (SN112) giramos a la izquierda y nos incorporamos al camino que nos lleva a la presa de puentes Viejas a través del encinar.
Desde Paredes de Buitrago. Distancia 1,8 km (ida). Desnivel: 43m↑ – 94m↓. Iniciamos nuestra ruta junto a la iglesia, siguiendo las indicaciones de la S.V. (SN130) hacia Presa de Puentes Viejas. Salimos del pueblo y tras una subida junto al arroyo malillo, cruzamos la carretera, pasamos un zarzo y descendemos a través de una zona despejada con encinas que nos va dejando ver las aguas del embalse. Tras la bajada, llegamos al embalse.
Desde Mangirón. Distancia 4,1 km (ida). Desnivel: 74m↑ – 154m↓. Partimos de la plaza del ayuntamiento donde se encuentra la S.V. (SN114), nos dirigimos por Colada de Peñas Varaeras hacia Presa de Puentes Viejas. Salimos del pueblo por un camino entre encinas, descendemos hasta una cancela tras la cual, el camino discurre entre paredes de piedra seca en un espacio amplio. Salimos a una zona despejada, donde vemos la S.V. (SN112), y continuamos hacia Presa de Puentes Viejas. Tras el encinar, nos incorporamos a la carretera que nos deja en la Presa.
Circular Campadales
El alto o puerto de Campadales se sitúa en plena Sierra de la Dehesilla. Esta sierra es un suave cordel que se escinde de los Altos de la Cebollera Nueva y se extiende de Norte a Sur, limitando la Sierra del Rincón al Este y el valle medio del Lozoya al Oeste. Así mismo, separa los pueblos de Horcajo de la Sierra y Madarcos, de los pueblos de la Sierra del Rincón situados en las inmediaciones de la Dehesilla, Pradena del Rincón, Montejo de la Sierra y Horcajuelo de la Sierra. Os proponemos una ruta ideal para completar en dos días y conocer en profundidad tanto los pueblos, como los enclaves naturales y patrimoniales que se asientan en sus laderas.
Partimos de Horcajo de la Sierra, desde la Señal Vertical (S.V.) SN126, siguiendo las indicaciones hacia Aoslos / Madarcos. Tras rebasar la interesante Iglesia de S. Pedro in Cathedra, tomamos un sendero que nos deja junto a la S.V. SN15 y continuamos hacia Madarcos. El sendero se acerca al rio Madarquillos y discurre paralelo a la orilla. La sombra del bosque de galería nos acompaña y antes de Madarcos podemos disfrutar de dos molinos tradicionales el del Tío Cecilio y el del Madarquillos. El sendero asciende y se separa del rio hasta la S.V. SN16. Continuamos hacia Madarcos. Una vez en Madarcos podemos decir que hemos estado en el pueblo con menor población de la Comunidad de Madrid. Junto a la Iglesia tenemos la S.V. SN31 y nos dirigimos hacia collado de la Dehesilla. Tras unos 200m de carretera tomamos un camino que nos conduce a la dehesa de fresnos de Madarcos. Tras rebasarla, asciendemos la ladera de la Sierra hasta el Collado. Desde el collado las vistas son impresionantes hacia ambas vertientes. Hacia el Este podemos ver casi la totalidad de la Sierra Norte y sus pueblos bajo la sombra de los montes Carpetanos y el macizo de Peñalara. Hacia el Oeste, la Sierra del Rincón y los pueblos de Pradena, Montejo y Horcajuelo.
Si tenemos tiempo, podemos subir al pico de la Dehesilla, situado muy cerca del collado. Tras disfrutar de las vistas, tomamos un sendero que en diagonal y entre los robles desciende hacia la vertiente Este. Poco después de rebasar un abrevadero, el camino se dirige a un muro de piedra seca, pasamos el zarzo que lo cierra y nos incorporamos a un camino hacia la izquierda hasta llegar a un cruce desde donde seguimos las indicaciones hacia Pradena de la S.V. SN32. Tras cruzar el arroyo de la Garita, un sendero conduce a Prádena. En Prádena no debéis perderos la Iglesia de Sto. Domingo de Silos y su necrópolis. Salimos de Prádena por la senda del agua, siguiendo las indicaciones de SN127 hacia Montejo. Tras un kilometro de camino junto a la carretera, tomamos una vía pecuaria que nos conduce a través de manchas de roble y praderas a Montejo. Montejo merece un paseo por sus calles, visitar su iglesia y como no, llenar nuestra cantimplora en la fuente de los Tres Caños.
Desde la S.V. SN153, nos incorporamos al camino de las huertas hacia Horcajuelo. Una preciosa calleja entre muros de piedra seca jalonada de huertas nos conduce a Horcajuelo. Horcajuelo tiene una arquitectura muy cuidada, sus casas de piedra se confunden con el paisaje natural y pasear por sus tranquilas calles nos trasporta a tiempos donde otros modos de vida se desarrollaban en esta zona, todo esto lo tenemos plasmado en su magnífico museo etnográfico.
Desde Horcajuelo nos dirigimos por el camino de las minas hacia Minas de S. Francisco / Horcajo de la Sierra, tal como indica la S.V. SN87. El camino asciende, primero por una zona arbolada y más tarde por laderas cubiertas de matorral bajo donde afloran afiladas rocas de esquistos. Tras llegar a la ladera de El Frontal, nos topamos con la S.V. SN3, y seguimos las indicaciones hacia Horcajo de la Sierra. Junto a la señal ya vemos las montañas de escombros y restos de la mina de S. Francisco. Esta mina empezó a ser explotada a mediados del siglo XIX y estuvo activa desde 1840 hasta las últimas décadas de ese mismo siglo, teniendo un periodo de apogeo desde 1856 a 1860. Situada a 1500 m de altitud sobre la ladera del cerro de la Porrilla, sus voluminosas escombreras son visibles desde el valle. En el diario minero “La Antorcha” (1857), se escribió que “la mina San Francisco ha cortado un filón conteniendo plata agria, plata roja oscura y cloruros de plata, presentándose también plata nativa».
Continuamos a media ladera nuestro camino hacia el Oeste, por una zona despejada hasta llegar a la loma, por la que cambiamos de vertiente. Un camino paralelo al muro de piedra seca desciende hasta la entrada de la dehesa. Nos internamos en la bonita dehesa de Horcajo, hasta salir de ella por una calleja que nos deja en la carretera junto a un área deportiva. Nos incorporamos a la carretera hacia nuestra derecha hasta llegar de nuevo a Horcajo.
Senda del agua en Prádena del Rincón
La senda del Agua de Prádena del Rincón une el municipio de Prádena del Rincón con la Laguna del Salmoral por un cómodo itinerario adaptado a todos los usuarios.
La laguna del Salmoral es un estanque que recoge el agua de la sierra y que se utiliza para el riego de cultivos y prados. La Laguna cuenta con un observatorio de aves para la identificación de las mismas. Tiene además una isleta para asentamiento de nidos y una zona para la conservación de anfibios.
Se ha construido un jardín de rocas, donde se han representado los distintos tipos de rocas que se encuentran en la sierra. Este jardín cuenta con unos paneles interpretativos para la identificación de las distintas rocas y los relieves graníticos de la Sierra de la Cabrera.
Un recorrido lineal presenta a todos los usuarios los principales árboles presentes en la Sierra del Rincón y está adaptado para su uso por invidentes.
En Prádena del Rincón existen más sendas señalizadas. Se pueden consultar sus características en la página web o descargando el folleto de las sendas de Prádena del Rincón.
Consulta la ficha completa de especificaciones de accesibilidad AQUÍ
(Informe realizado por la entidad INFINIA, noviembre 2021)
Camino Natural del Valle del Lozoya
Este Camino se compone de una ruta principal y seis itinerarios complementarios, que ofrecen al viajero la posibilidad de acercarse a conocer el Valle del Lozoya, un entorno salpicado de ermitas ocultas entre pinares centenarios, que cuenta con la presencia constante del río Lozoya, y una rica biodiversidad en la que destacan especies tan amenazadas como el águila imperial (Aquila adalberti) o la Graellsia, una mariposa nocturna única en el mundo.
El Camino comienza en el Puente del Perdón, en Rascafría, construido en el siglo XVIII. Desde este punto parte también el primero de los ramales (Ruta de los Batanes).
La ruta principal parte del Paular a Rascafría, y continúa hacia Oteruelo, Alameda del Valle, Pinilla del Valle, Lozoya, Garganta de Los Montes, El Cuadrón y Buitrago del Lozoya.
Consta de varios ramales como el de los Batanes, el de la Ermita de Santa Ana, el de la Ermita de la Concepción, la ermita de la Fuensanta, el ramal de Canencia o el que se dirige a la Ermita de los Prados. La ruta con la presencia constante del rio Lozoya, recorre también la orilla del pantano de Pinilla y nos brinda la oportunidad de conocer algunas muestras de arquitectura civil histórica asociada al rio como el ya mencionado Puente del Perdón (en el Paular) o el Puente del Congosto (Lozoya).
Otro importante recurso patrimonial asociado a esta ruta es el Yacimiento Arqueológico Valle de los Neandertales, en el término municipal de Pinilla del Valle.
Es un recorrido ideal para hacer en familia, pudiendo recorrer pequeños tramos de un pueblo a otro, a pie o en bicicleta. Pasando por praderas junto al Lozoya, fresnedas, puentes, los bonitos pueblos del Valle del Lozoya, siempre rodeado de las grandes alturas del Macizo de Peñalara, la Cuerda Larga, los Altos del Hontanar o los montes Carpetanos.
La longitud de la ruta principal desde El Paular (Rascafría) hasta El Cuadrón es de 31,7 km. si continuamos hasta Buitrago del Lozoya habría que añadir 7,2 km.
Es una bonita ruta para hacerla por etapas, pernoctando en cualquiera de los bonitos pueblos serranos por los que discurre está ruta y conocer más de cerca la cultura, el patrimonio o la gastronomía de la zona.
Ruta del Espaldar. Lozoyuela.
Esta ruta se inicia desde la Oficina de Turismo de Lozoyuela y pasa por la Antigua Estación de Lozoyuela y la Antigua Mina de Wolframio.
La ruta comprende una gran variedad de paisajes; pinares, prados, dehesas de fresnos y monte bajo se suceden dando lugar a un mosaico natural cambiante a lo largo del recorrido.
También las vistas panorámicas cobran protagonismo en una zona en la que una gran roca, denominada “El águila de piedra”, nos permite observar el municipio en su completa totalidad, así como, el embalse de El Atazar, junto con otros pueblos de la zona.
La ruta tiene un encanto especial ya que, a lo largo del recorrido, que transcurre por la cara Norte de la sierra de La Cabrera, llaman la atención las caprichosas formas que adquieren las rocas de granito, modeladas por la acción de los elementos naturales tales como la lluvia, el viento o el hielo.
Se cruzará por el río Jóbalo, lo cual añade un componente aún más atractivo a todo el recorrido.
Vegetación:
En el inicio de la ruta, abundan los enebros, chaparros, cantueso y tomillo.
A un lado veremos la dehesa de fresnos y robles de Lozoyuela y se paseará entre pinos silvestres.
A medida que nos acerquemos a la cara norte de la Sierra de La Cabrera, el paisaje será más rocoso, donde predominarán las jaras y las retamas.
Fauna:
-Se podrán observar buitres, jabalíes, zorros, conejos y liebres.
Ruta de los Puentes Medievales
Uno de los elementos principales del patrimonio viario de la Sierra Norte de Madrid son los puentes, muchos de ellos de bellísima factura y construidos durante la época medieval. Estos puentes eran puntos de paso obligado para los rebaños que durante siglos recorrieron nuestros caminos y dehesas. Para cruzarlos se cobraba unos derechos de pontazgo, algo así como un peaje que iba manos al señor de la zona.
La ruta comienza en el bellísimo pueblo de Canencia, junto a la Iglesia Sta. María del Castillo, Partimos de la señal vertical (S.V.) de Carpetania (SN78) y seguimos la indicación hacia el Puente de Cal y Canto. Descendemos por las calles del pueblo en dirección al arroyo de Canencia el cual cruzamos por el puente de Cal y Canto. Su origen puede situarse en el s. XIV, ya que aparece reflejado por el rey Alfonso XI (1311-1350) en su Libro de la Montería. Tiene forma de lomo de asno y está constituido por dos arcos de medio punto, de dimensiones muy desiguales, como consecuencia de su ubicación entre dos orillas de distinta rasante. La verdad es que todo en él es asimétrico. Es uno de los puentes de más bella factura de toda la Sierra Norte y su nombre posiblemente se debe a los bolos de piedra con los que esta pavimentado.
Seguimos la indicación hacia el Puente de Matafrailes de la S.V. (SN45-Pte. de Cal y Canto), y acompañamos el arroyo de Canencia aguas abajo. El camino nos conduce a una bonita dehesa de robles y llagamos a un cruce donde de nuevo tenemos una S.V. de Carpetania (SN146 – La Dehesa), donde tomamos el camino de la izquierda en dirección al Puente del Congosto, al que llegamos remontando el cauce del rio Lozoya, que vemos a nuestra derecha. Este puente, de origen incierto, arranca desde la propia roca que forma las laderas. Se construyó con sillarejo basto y está formado por un solo arco de medio punto de 6 m de luz. En su parte central el arco tiene doble rosca con grandes dovelas. A ambos lados aparecen desagües de planta rectangular. Sobre su origen tenemos dos hipótesis, que se construyera en época romana o en época medieval, ya que su forma es característica de los Siglos XII-XIII. Junto a el encontramos las ruinas de lo que fue un antiguo molino.
Volvemos sobre nuestros pasos hasta la S.V. (SN146-La Dehesa), y seguimos de frente siguiendo la flecha que nos indica Puente de Matafrailes. Como en los otros puentes, su origen no está nada claro, pero lo más probable es que tenga un origen tardo medieval. Su fábrica es de mampostería y muestra un único ojo, formado por un arco apuntado. El tablero es lo más llamativo, ya que tiene una anchura mayor en los extremos que en el centro, posiblemente para facilitar el cobro de los derechos de pontazgo.
Continuamos nuestro camino por zonas de robledal, cruzamos la carretera M-629 y continuamos hasta la siguiente S.V. (SN99-Prados Cerrados). En este punto, os recomendamos acercaros al cercano pueblo de Garganta de Lozoya. En todo caso, nuestro camino continua siguiendo la indicación que nos dirige hacia Canencia, y que atraviesa un bonito robledal hasta llegar a un hermoso collado desde el que descendemos con vista hacia el valle y la población de Canencia para finalizar nuestra ruta.
Cascada del cancho Litero. Villavieja
Comenzamos en la plaza Mayor y tomando la calle del Pez vamos en dirección a la carretera de San Mamés. Ya en la carretera y pasando la última casa que queda a la derecha (antigua casa del médico) enseguida aparece la Cañada o camino de Gallegos. La tomamos a la derecha y en suave ascenso pasamos por el Barrio de Los Llanos (Calle de los Gallegos) y llegamos al puente del ferrocarril. Siguiendo el camino y sin desviarnos pasaremos por el depósito de agua pasando de largo un camino que sale a nuestra izquierda. Enseguida el bosque de robles (rebollar) se espesa hasta rebasar un abrevadero a la izquierda del camino que nos indica que llegamos primero al Raso de La Cruz y después al Prado de Matahambre, ya campo abierto y con vistas a la sierra en primera línea ( de izquierda a derecha: La Peñota, Puerto de Linera y Los Toconosos). Al llegar al pinar el camino se bifurca. Nosotros tomaremos el de la derecha. Al llegar al Puente de Piedra sobre el Arroyo de los Robles merece la pena hacer una parada y disfrutar de la tranquilidad del paraje. Continuamos por la pista y al arreciar la pendiente hemos de localizar un pequeño sendero que sale a la derecha de la pista y que nos conducirá perdiendo altura hasta el cauce del Arroyo Hondo. Basta con remontar el arroyo por su margen derecha hasta una tolla (manadero de agua en el suelo que suele ser un barrizal intransitable). En ese momento vadearemos el arroyo, lo que nos puede resultar complicado en época de deshielo, y subimos por la margen izquierda hasta un berrocal, (roquedo más o menos abrupto), que dejaremos a nuestra izquierda a medida que ascendemos. Llegamos a un alto o atalaya desde donde contemplamos un pequeño desfiladero, (el Cancho Litero), con vistas a la sierra, (Cancho del Aguila y Lomo Gordo) y al Valle Medio del Lozoya, (Villavieja y Buitrago). Desde allí dejamos el berrocal a nuestra izquierda y bajamos con cuidado por la fuerte pendiente entre pinos y roquedos hasta el pie de la cascada donde encontramos una poza.
Para regresar volvemos de nuevo a la atalaya, desandamos el sendero hasta una bifurcación que tomaremos a la izquierda por encima de un pino caido y a media ladera sin perder altura nos lleva fuera del pinar para aparecer en la Cañada de La Solana que finaliza en Villavieja.
Circular Peña la Cabra
La Peña la Cabra es una las cumbres más significativas de la Sierra Norte, no tanto por su altura pero si por su inconfundible silueta, visible desde casi todos los puntos de la Sierra. Su forma piramidal, compuesta de pizarra llama la atención y es una ascensión obligada para los senderistas que se acercan a la Sierra Norte. Circunvalar esta mole de pizarra, nos ofrece una multitud de paisajes de gran belleza, en donde se combinan cordales con unas magníficas panorámicas, robles centenarios, caminos tradicionales de mampostería en pizarra, pueblos de arquitectura negra y una naturaleza exuberante. Os proponemos una ruta ideal para completarla en dos días, pernoctando en Puebla o en Robledillo o Berzosa.
Comenzamos nuestra ruta en Berzosa del Lozoya, un bonito pueblo rodeado de un mar de jara y posado en una ladera que le otorga unas preciosas vistas. Desde la señal vertical (S.V.) SN43, nos dirigimos hacia Collado de Peña Parda. Tras salir por la parte alta del pueblo, nos adentramos en la dehesa de robles y vamos ganando altura suavemente mientras caminos en diagonal por la ladera. El robledal da paso al pinar y tras incorporarnos a un camino a nuestra derecha que gana en pendiente, alcanzamos el collado de Peña Parda. Caminamos ahora por el cordel, a medida que ascendemos las vistas son sublimes, roquedos afilados, pinos moldeados por el viento, praderas alpinas y algunas construcciones en ruinas, algunas de ellas restos de refugios y puestos de comunicaciones de la Guerra Civil, a nuestra derecha vemos la mole piramidal de Peña la Cabra. Tras recorrer todo el cordel, llegamos a una pista forestal al a que nos incorporamos a la derecha, y que nos conduce al Collado de la Tiesa, donde tenemos la S.V. SN36. Desde aquí nos dirigimos hacia Collado Larda / La Puebla, pero antes, no podemos dejar escapar la cumbre de Peña la Cabra, para ello, debemos tomar el senderos que a través de la loma y señalizado con hitos de piedra se dirige a la cumbre. Desde Peña la Cabra tenemos unas increíbles vistas sobre toda la Sierra de Guadarrama y las sierras adyacentes, la Sierra de Ayllón, el embalse de El Atazar…Después del atracón de vistas, volvemos sobre nuestros pasos al collado de la Tiesa. El camino desciende y nos internamos en un hermoso pinar que alterna zonas de pradera que nos dejan unas vistas espectaculares del Valle de La Puebla y de las cumbres que encierran el valle.
Llegamos al hermoso collado Larda, un paisaje idílico de praderas verdes salpicado de afiladas pizarras que afloran del suelo. Seguimos las indicaciones de SN110, hacia Puebla, unos retorcidos robles nos acompañan el inicio del descenso. Entre jaras, robles centenarios y algunos viejos tinaos llegamos a Puebla. Puebla es uno de los pueblos con la arquitectura más cuidadas de la Sierra Norte, sus casas de pizarra y sus estrechas calles invitan a un tranquilo paseo y a disfrutar del paisaje que envuelve al pueblo.
Después de un merecido descanso volvemos sobre nuestros pasos al Collado Larda, esta vez seguimos las indicaciones de SN110 hacia Robledillo, continuando por el camino del cartero. Tras pasar el collado tomamos el sendero que serpenteando entre brezos, jaras y robles va recorriendo la ladera que forma el macizo de Peña la Cabra, sorteando las vaguadas que forman los arroyos que dejan caer sus aguas al rio de La Puebla, del cual vemos el profundo barranco que ha formado en el fondo del valle. En esta zona podemos contemplar el valioso patrimonio viario que contiene estos caminos serranos, auténticas obras de arte en mampostería, realizadas con lajas de pizarra, que durante años los vecinos fueron construyendo para adecuar el camino al relieve montañoso de la zona. Tras pasar el rio del Riato, nos internamos en una zona de pinar y ascendemos diagonalmente por la ladera hasta llegar a un collado a los pies del cerro Porrejón. Desde aquí, podemos ver la población de Robledillo a la que nos dirigimos.
Antes de llegar a Robledillo nos topamos con la S.V. SN90 hacia Berzosa, un camino vecinal nos conduce a Berzosa, donde comenzamos nuestra caminata.
Ruta de las callejas de Navalafuente
La Ruta de las Callejas de Navalafuente es un cómodo recorrido, sin apenas desnivel, por la Calleja Ancha y la Calleja Estrecha, flanqueado por fresnos y antiguos muros de piedra, de construcción tradicional. La ruta regresa al pueblo pasando junto a la Iglesia de San Bartolomé.
La ruta es apta para todos los públicos y todos los niveles, dada su escasa dificultad y su longitud, de poco más de 3 km. Comienza y finaliza en el casco urbano de Navalafuente, junto a la estatua o monumento al “Senderista”. Te permitirá admirar las valiosas fresnedas que se extienden al sur del pueblo.
Consulta la ficha completa de especificaciones de accesibilidad AQUÍ
(Informe realizado por la entidad INFINIA, noviembre 2021)
La Almenara
La ruta parte de la Plaza de la Picota, en El Berrueco, continúa por la calle Real y la carretera M-131 dirección Torrelaguna hasta tomar un desvío a la izquierda por el camino La Casilla o camino del Canal. En este punto hay un panel informativo de la senda, con unos datos generales y una breve descripción del recorrido. Se deja un lavadero y un abrevadero a la izquierda y la ruta continúa por el camino de tierra. Se llega a una zona más amplia en donde cruzan las sendas de la Atalaya (local) y del Genaro (GR 300). La senda de La Almenara baja hacia el embalse por una pista bien definida, y llega hasta la Almenara de El Berrueco situada en el Canal de El Villar. Un poco más adelante se deja la depuradora del pueblo a la izquierda.
La senda continúa bordeando el embalse durante algo más de un kilómetro hasta un mirador con un cartel informativo, punto en el cual se inicia el regreso hacia El Berrueco, manteniendo a la derecha la urbanización Vallehondo. Desde aquí el recorrido coincide con la senda del Genaro por lo que habrá que seguir las señales de esta senda, entre pastos y fresnedas, hasta llegar a la carretera M-127 que nos llevará hasta el final de la ruta, en la Plaza de la Picota.
La Almenara de El Berrueco es una construcción asociada al Canal de El Villar y se utiliza para gestionar el caudal del agua y permitir labores de mantenimiento mediante un sistema de compuertas. El Canal de El Villar fue construido en 1912 y tiene su origen en el embalse de El Villar. Finaliza su recorrido en el depósito en Torrelaguna donde se une al Canal del Jarama y al Canal de El Atazar.
La ruta bordea la lámina de agua desde una cierta altura, lo que permite disfrutar de unas buenas vistas del embalse y del pueblo de Cervera de Buitrago, en la otra orilla. Si el embalse no está al máximo de su capacidad se puede observar la característica “ceja” que es la parte de la ladera sometida a las variaciones de altura del agua embalsada y en la que es difícil que crezca la vegetación.
La vegetación predominante es un jaral de jara pringosa con enebros, romeros, cantuesos y rosales silvestres. El suelo, muy arenoso, es el resultado de la erosión de las rocas de granito, típicas de la zona, que se descomponen en granos de cuarzo, feldespato y mica.
Los Altos del Hontanar. MTB
Desde la bonita localidad de Lozoya, a orillas del embalse de Pinilla y custodiada por la grandiosidad del pico del Nevero y los Montes Carpetanos, comenzamos la ruta. Tomamos el Camino Natural del Valle en dirección a El Cuadrón, tras bordear el embalse de Pinilla y cruzar el puente medieval del Congosto, acompañamos al rió Lozoya, que en este tramo se adorna de bonitas bañeras que nos invitan a darnos un refrescante baño. Aproximadamente en el km 7 de nuestra ruta nos incorporamos al ramal del Camino Natural que conduce a Canencia. El camino prácticamente llano nos lleva a uno de los puentes de mas bella factura de la Sierra Norte, el puente de Cal y Canto, lo cruzamos y acto seguido entramos en Canencia.
Junto a la Iglesia, vemos una señal indicativa de la Red de Caminos Carpetania que nos indica el Puerto. A partir de aquí, debemos estar atentos a las marcas de pintura amarilla, que nos acompañaran gran parte del recorrido. Salimos de Canencia por la carretera que sube al Puerto de Canencia y aproximadamente en 1,5 km dejamos la carretera y tomamos una pista que sale a nuestra izquierda, cerrada con una valla forestal. La pista asciende bajo la sombra de un bonito pinar donde podemos ver bonitos ejemplares de tejo.
Una vez en el Puerto, podemos ver una señal direccional de la red Carpetania, seguimos la indicación hacia Abedular de Canencia, Refugio de la Morcuera, continuamos atentos a las marcas de pintura amarilla. Tomamos la pista, poco después pasamos junto a una albergue y nos internamos en un precioso pinar, que cuando se despeja nos deja impresionantes vistas hacia los altos del Hontanar y el valle de Canencia.
Tras recorrer este bello pinar, que forma parte del Parque Nacional, llegamos al collado del Hontanar, collado que se forma en la confluencia de los Altos del Hontanar con la sierra de la Morcuera.
Llaneamos hasta un cruce, abandonamos las marcas amarillas y tomamos un camino que sale a nuestra derecha, seguimos la indicación del Parque Nacional (Majada del Cojo). Iniciamos un suave descenso que poco a poco se va acentuando, pasamos por un refugio abierto, la Majada del Cojo y continuamos descendiendo por un precioso camino que nos deja impresionantes vistas del valle alto del Lozoya y de las imponentes alineaciones montañosas del Parque Nacional.
Una vez en Alameda del Valle, nos incorporamos de nuevo al Camino Natural del Valle en dirección a Pinilla, por donde pasamos antes de regresar de nuevo a Lozoya.
Usos tradicionales
Este itinerario recorre la dehesa de Roblehorno, situado al Este del municipio de La Cabrera. Esta dehesa se compone principalmente de encinas, aunque también podemos ver alguno rebollos y si estamos atentos, también algunos alcornoques.
Comenzamos en el C.I. Turística Villa San Roque, y nos dirigimos hacia el Sur. En la rotonda nos dirigimos a nuestra izquierda para cruzar la autovía a través de un túnel. Tras rebasar la depuradora el camino comienza a internarse entre las encina, el suelo por el que caminos es de naturaleza granítica y tiene un tono muy claro.
A medida que caminamos podemos ver, salpicando el paisaje, afloramientos graníticos que conforman un bonito paisaje mezclado con jaras y peonías que dan una nota de color a la dehesa. De esta dehesa se sacaba antiguamente la leña y el carbón para cocinar y calentar los hogares de La Cabrera, y de los afloramientos rocosos los canteros de la localidad trabajaron los bloques de granito con el que se construían las casas y los abrevaderos, se esculpían las muelas de molino o los escudos señoriales.
Otro de los tesoros de esta ruta es la mina de cristal, que estuvo compuesta por una masa de cuarzo hialino y lechoso, con una geoda métrica repleta de cristales transparentes de cristal de roca, esta geoda se acabo y lo que podemos ver hay en dia es una gran masa de cuarzo. La explotación del cuarzo se remonta al siglo XVIII, y se empleaba en la industria de la óptica, y en aparatos de precisión y científicos.
Tras cruzar de nuevo la autovía por otro túnel, entramos de nuevo en el municipio.
Esta ruta forma parte de la Red de Caminos Carpetania, un ambicioso proyecto basado en la conectividad total del territorio a través de caminos señalizados para el senderismo que conectará todos los pueblos y los principales recursos de la Sierra Norte de Madrid. Además de la Red principal, Carpetania posee una Red Local donde se incluyen los itinerarios locales de los municipios, como este que estás consultando. Mas info en www.carpetania.org
Transcarpetana
Esta es una ruta que si te apasiona la montaña, no te puedes perder. Todo un reto, recorrer toda la cuerda de los Montes Carpetanos y el Macizo de Peñalara…por todo lo alto!
El recorrido no pasa por ninguna población ni por ningún establecimiento donde podamos adquirir víveres o pernoctar. El único lugar, algo humanizado, a parte del principio y final, esta en el Puerto de Navafría, pero ojo, aquí tampoco hay ningún establecimiento, solo una carretera. Si decidimos dividir la travesía en dos, es el lugar más apropiado, al estar a pie de ruta y además cuenta con un aparcamiento. Dicho esto, la travesía requiere hacer vivac y llevar nuestros víveres para realizarla de manera completa o bajar a los pueblos que se situan al pie de ambas vertientes para pernoctar y reabastecerse.
Recomendamos comenzar en Somosierra, para ir «in crescendo» en espectacularidad y altura. Somosierra es una bonita población de montaña, que se halla junto al estratégico Puerto de Somosierra. Desde aquí tomamos el PR que no abandonaremos hasta el macizo de Peñalara, la señalización es bastante escasa, en algunos sitios casi nula, pero la orientación no presenta dificultades, básicamente es mantenerse en el cordal toda la travesía.
La ruta mantiene una altura media de unos 1900m por lo que las espectaculares vistas hacia las dos vertientes, están aseguradas. Hacia el Oeste la llanura segoviana se pierde en el horizonte, hacia el Este, el valle del Lozoya, la Sierra de Ayllón y frente a nosotros la linea de cumbres de los montes carpetanos rematada por el macizo de Peñalara.
Estas montañas, histórica frontera natural entre los reinos árabes y cristianos y entre las poblaciones que se sitúan a ambas vertientes, poseen un gran número de puertos con una gran solera, el puerto de La Acebeda, por donde pasa la cañada real segoviana y que ha visto pasar millones de cabezas de ganado, el pto. de Peñaquemada, el pto. de Linera, el pto de Malangosto, donde el arcipreste de Hita tuvo sus más y sus menos con la feroz portazguera o el pto. del Reventón que ha visto pasar caballeros y clérigos entre el Monasterio del Paular y el Palacio Real de la Granja de San Ildefonso…en fin una buena muestra de pasos históricos.
Es fácil también observar multitud de restos de las antiguas majadas de los pastores que pasaban el estío en estas montañas con su rebaño, además de numeroso construcciones de la Guerra Civil.
La mayor parte del camino transita por el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, al que accedemos a partir del Puerto de Linera. En la última parte de nuestro recorrido, a partir del puerto del Reventón, nos adentramos en el macizo de Peñalara, aquí tenemos dos opciones, seguir por el cordal y alcanzar la cumbre de Peñalara y bajar por Dos Hermanas al puerto de Cotos o sin abandonar el PR, llegar al puerto de Cotos pasando por las lagunas de Peñalara.
La Cascada del Purgatorio. Rascafría
El paseo a la cascada del Purgatorio es una de las rutas más emblemáticas que nos descubren el Valle del Paular. La ruta sigue parte del histórico camino de Madrid o de La Morcuera, que unía la Cartuja del Paular con la Corte madrileña a través del Puerto de la Morcuera.
La ruta comienza frente al monasterio de Santa María del Paular. Tomamos el camino que nos conduce al Puente del Perdón, construido durante la primera mitad del s. XVIII a instancias de la comunidad cartujana del Paular para salvar las aguas del río Lozoya. El camino discurre entre robledales por este tramo del camino histórico de Madrid. Pasamos el cruce que nos llevaría al albergue de los Abedules y en la zona conocida como Poza de los Pintores, tomamos el camino que sale a nuestra izquierda. El camino entre robles pronto se acerca al arroyo del Aguilón, del que ya no se alejara en toda la ruta. Este arroyo es uno de los afluentes más importantes del Lozoya.
A medida que avanzamos los robles comienzan a alternarse con pinos silvestres, que poco a poco irán tomando el protagonismo. Junto al arroyo abundan los árboles de ribera como alisos, sauces, arces, fresnos, abedules…
En la parte final del recorrido, que ahora transitamos por un sendero, surgen los imponentes cortados de Majada grande, paredes verticales que forman un congosto preludio de la belleza que forma el escalón geológico de las peñas del Purgatorio, por el que se precipitan las aguas del arroyo del Aguilón.
Para la vuelta tenemos una alternativa para no repetir la totalidad del camino. Al llegar al puente de madera, en vez de seguir de frente por donde vinimos, cruzamos el puente y seguimos el camino que bordea la ladera de la Umbría, y desemboca en el camino de Madrid, al que nos incorporamos hacia la derecha.
El Puente del Perdón.
Este precioso puente construido en sillería de granito, desde el que se contempla la monumentalidad del Monasterio del Paular, así como la que forman las montañas que nos rodean, fue construido en el s. XVIII y debió sustituir a otro puente, más modesto, pero con la misma finalidad, cruzar el río Lozoya para acceder al molino de papel de Los Batanes, donde los monjes fabricaban papel. Con este papel se imprimió el libro más importante de la literatura española “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha” en el año 1605.
También se cuenta que por este puente eran conducidos a la horca los reos, que eran ajusticiados en un paraje conocido como Casa de la Horca. El juicio se celebraba junto al puente, y cruzando este apelaban su sentencia, lo cual significaba su última oportunidad de salvar la vida.
Piedemonte Serrano
El piedemonte también denominado rampa serrana, es una zona dominada por encinas, enebros y monte bajo que se sitiaría por debajo de los 1000m, a partir de lo cual entrarían en escena especies como el robledal. Esta zona con desniveles menos acusados nos permite disfrutar con nuestra bici de rutas con desniveles más suaves que en la propia sierra. En esta ocasión, os proponemos una ruta por la zona Sur de la Sierra, siempre bajo la atenta mirada de la Sierra de La Cabrera.
Partiendo de La Cabrera, junto al C.I.T. Villa San Roque, podemos ver la Señal Vertical (S.V.) (SN89). Nos dirigimos por el Camino de Redueña hacia Redueña, tras dejar atrás la avenida, nos incorporamos en la rotonda a la carretera M124 para incorporarnos a un camino que sale a nuestra derecha a unos 100m. Atravesamos un túnel que cruza la autovía, un sendero ancho nos conduce a una pista de zahorra que pasa por algunas viviendas. El camino en continuo descenso, nos conduce por una zona poblada de enebros y encinas, hasta llegar a la S.V. (SN123). Seguimos por el camino de Redueña, ahora asfaltado hasta la S.V. (SN5), donde nos incorporamos al Camino del Canal YII. Nos adentramos ahora en un hermoso quejigal, que se asienta en la ladera caliza del cerro. El camino prácticamente llano, serpentea la ladera hasta descender más adelante y cruzar la autovía a través de un túnel. Antes de llegar a Venturada nos topamos con la S.V. (SN13). Nos incorporamos a la Cañada de Venturada, dirección Cabanillas / Navalafuente. Tras cruzar Venturada, salimos a un camino paralelo a la carretera para poco después girar a la izquierda y adentrarnos en una zona de praderas y fincas, con muros de piedra a ambos lados. En la S.V. (SN12), nos dirigimos a Cabanillas, por la Cañada Real, y justo a la entrada del pueblo, vemos la S.V. (SN14). Nos dirigimos ahora por la cañada del monte hacia Navalafuente / La Cabrera. Recorremos un camino que atraviesa la urbanización el Tomillar y desemboca en una pradera, a nuestra derecha, vemos junto a un muro de piedra una S.V. (SN6), y tomamos el camino de La Cabrera, hacia La Cabrera. El camino se interna entre muros de piedra seca, alternando zonas pobladas de encinar y enebros con zonas más despejadas, poco después cruzamos la carretera M633 y continuamos por un paisaje similar, ascendiendo suavemente, con el telón de fondo de la magnífica Sierra de La Cabrera. Tras cruzar la carretera M610, el sendero transita paralelo a la carretera, hasta que tras pasar una puerta accedemos a la dehesa de Roblellano, donde predominan los afloramientos graníticos. Poco después estamos de regreso en La Cabrera.
Ruta del Puente Romano
Este breve paseo de El Berrueco a Sieteiglesias guarda uno de los tesoros viarios de la Sierra Norte de Madrid, el puente romano. Este puente de origen incierto, cruza el arroyo Jóbalo y es posible que formara parte de una ramificación norte de la vía romana 25 del itinerario de Antonino, camino que partiendo desde «Toletum», continuaba hacia el norte buscando el puerto de Somosierra por Buitrago de Lozoya. Lo que sí se sabe es que hasta el siglo XVIII ha sido paso obligado de carruajes hacia Madrid desde Somosierra, así como dirección norte para ir a Burgos, Soria, etc., ya que era el único puente de piedra que cruzaba el Jóbalo. Se trata de un puente de un solo ojo, formado por una bóveda de cañón de sillería, levantándose el resto de la estructura mediante mampostería con mortero de cal.
Partiendo de El Berrueco, seguimos la indicación hacia el Puente romano de la Señal Vertical (S.V) (SN96) situada en la esquina de la carretera de Cervera y la travesía de Cervera. El paisaje, dominado por los afloramientos graníticos y los paisajes abiertos dominados por los cerros graníticos de las Cabreras. Una vez en la S.V. (SN95), continuamos hacia Puente romano, ahora caminamos entre fincas cercadas por muros de piedra seca y la carretera de Siete iglesias a nuestra izquierda. Un poco más adelante, el camino se interna entre fincas para desembocar en el puente romano, por el cual cruzamos el arroyo Jóbalo.
El camino ahora próximo a la carretera, nos conduce hasta la localidad de Sieteiglesias, donde no nos podemos perder la Necrópolis medieval, un yacimiento que se localiza en lo alto de una zona denominada «Berrocal de la Iglesia», caracterizado por un conjunto de afloramientos de tipo granítico. Hasta el momento se han documentado 85 tumbas que sitúan al yacimiento al final de la Edad Media, pudiendo corresponder a las repoblaciones cristianas que tuvieron lugar en esta zona entre los siglos IX y XI.
Horizontal norte MTB
La Horizontal es una pista forestal que recorre la ladera Este de los Montes Carpetanos, desde Somosierra hasta el Puerto de Navafría o Lozoya (50km). Este camino forestal se caracteriza por la elevada altura a la que transita (una altura media de 1600m y una máxima de 1850m) y las espectaculares vistas que ofrece sobre el valle del Lozoya y la Sierra Norte. Además, nos ofrece la oportunidad de asomarnos varias veces hacia la vertiente oeste, hacia la meseta segoviana. En esta ocasión, recorremos la mitad norte, haciendo una circular y regresando por la zona baja de la ladera.
Desde el histórico Pto. de Somosierra, comenzaremos nuestra ruta desde la Señal Vertical (S.V.) que se haya junto a la ermita de la Soledad (SN57). Nos dirigiremos hacia el Camino Horizontal. Pista en buenas condiciones y un ascenso muy tendido serán la constante durante nuestra travesía por la Horizontal hasta llegar a la S.V. (SN54), así como unas vistas increíbles del Valle del Lozoya. Hasta aquí seguiremos la misma dirección. Justo en SN54, abandonaremos la Horizontal, para incorporarnos al camino de Braojos, dirección Braojos / Villavieja.
Un vertiginoso descenso, a través de un denso pinar, nos conduce hasta el refugio forestal del Santuy y un poco más adelante, llegamos a la S.V. (SN53), donde nos incorporamos al Camino de Arcones, hacia Braojos / La Serna. Braojos es un precioso pueblo, que merece un paseo por sus calles y contemplar su bonita iglesia, considerada la catedral de la Sierra Norte. Desde la S.V. (SN154), tomamos la vereda del lomo, hacia La Acebeda / Robregordo. Tras salir de Braojos, tomamos una pista que asciende hasta la loma de la Porrilla, para luego descender hasta La Acebeda. En La Acebeda, seguimos las indicaciones de la S.V. (SN72) hacia Robregordo / dehesa de Acebos. Salimos de La Acebeda, nuestro camino ahora es una antigua carretera en malas condiciones que atraviesa un hermoso robledal y que nos conduce hasta Robregordo. Nos incorporamos a la antigua N-I, hacia la izquierda hasta llegar a la S.V. (SN40) y seguimos hacia Dehesa bonita / Somosierra. Poco después de la señal, abandonamos la antigua N-I y nos incorporamos a una camino que desciende, para cruzar la autovía por un tunel, ascendemos paralelos a la autovía. Tras rebasar un zarzo (cancela), vemos la S.V. (SN39), y tomamos el camino que se dirige a Dehesa bonita / Somosierra. Tras un brevísimo ascenso, nos adentramos en la dehesa de Somosierra, conocida como la dehesa bonita, un bosque de robles y abedules, donde también tienen cabida cerezos, acebos o alisos que hacen que en otoño rebose de colorido. Salimos de la dehesa, cruzamos la carreta y un camino tras la depuradora nos conduce de nuevo a Somosierra.
Senda de la dehesa
La ruta parte de las antiguas eras del pueblo de El Atazar, hoy convertidas en un museo al aire libre, baja en dirección a las huertas y se solapa, girando a la derecha, con la senda de Gran Recorrido GR-88, que está señalizada con rayas blancas y rojas. La senda recorre el arroyo de la Pasada o Pasá a media ladera, manteniendo la cota, lo que hace muy cómodo el paseo. Tras cruzar un zarzo, la ruta entra en la Dehesa Boyal de El Atazar. Se vadea un arroyo y la senda sube durante unos 200 m dejando un pequeño chozo de piedra a la derecha. Tras desembocar en un camino más ancho el recorrido llega hasta una pista forestal. En este punto, la ruta gira a la derecha, separándose de la GR-88 y, tras cruzar una barrera, baja por el arroyo de la Pasá de vuelta a El Atazar.
La senda discurre en su totalidad por la Zona Especial de Conservación (ZEC) “Cuenca del río Lozoya y Sierra Norte” que forma parte de la Red Natura 2000. Se recorre parte de la Dehesa Boyal de El Atazar, catalogada como Monte de Utilidad Pública, y en la que se pueden observar quejigos, robles melojos, arces de Montpellier y fresnos, y un estrato arbustivo con especies como el majuelo, cornicabra y rosal silvestre, entre otras, que contrastan fuertemente con las laderas de jara y romero del entorno.
La actividad económica tradicional de El Atazar era agrícola; centeno, huertos y algún viñedo; y ganadera, caprino y ovino. Todavía se conservan algunos chozos de pastores a lo largo del recorrido. La dehesa boyal es un terreno comunal que era utilizado para alimentar al ganado de labor. En la actualidad ha perdido su función tradicional y tiene, fundamentalmente, un aprovechamiento cinegético ya que forma parte de la Reserva Nacional de Caza de Sonsaz.
Ruta del Banco
Esta ruta circular parte de la Plaza de Nuestra Señora del Carmen, junto al Ayuntamiento, tomando en dirección norte la calle del Llano hasta que dejamos el pueblo atrás y comenzamos la subida hacia la Cañada Real Segoviana por un tramo del GR10. Una vez llegados a la cañada atravesamos y continuamos la ascensión montaña arriba hasta llegar a la Fuente Comenzuela donde el camino gira a la izquierda limitando con el pinar. La senda nos lleva por las laderas del Mondalindo pasando entre el Cancho de la Pila (donde se encuentra la Cabeza de Piedra) y la Peña de la Cabra hasta que llegamos al Cancho del Mondalindo. Desde aquí tenemos amplias vistas hacia el sur del municipio apreciándose las canteras de granito y los antiguos huertos de la vega del Arroyo Albalá.
La senda continúa ascendiendo entre matorral de alta montaña hasta llegar al Cancho de Las Hornillas donde se encuentra el banco de piedra más alto de la Comunidad de Madrid (1850m) desde el que se disfrutan de espectaculares vistas en todas las direcciones destacando al oeste los Montes Carpetanos y el Valle del Lozoya, al este el Pantano de El Atazar y al sureste el pueblo de Valdemanco y la roca granítica de la Sierra de La Cabrera.
El descenso se realiza continuando la senda hacia el noreste hasta que llegamos a la parte más alta del pinar y desde ahí bajamos entre pinos hasta llegar al camino forestal. Desde aquí la pista nos lleva hasta la Fuente de la Pedriza del Comedero y continúa hasta el límite municipal a la altura del puerto del Medio Celemín, desde el que descendemos hasta encontrarnos nuevamente con la Cañada Real. La parte final de la ruta para por la Fuente del Collado bordeando muros de piedra de huertas y prados entre roble melojo, fresnos y tomillares, hasta descender hacia el pueblo, donde podremos reponer fuerzas en cualquiera de nuestros restaurantes y asadores, siendo el cabrito el plato estrella de la cocina local.
Camino de los descansaderos
La ruta parte de la iglesia de la Inmaculada Concepción de Paredes de Buitrago y sube por la primera calle que sale a la derecha de la carretera, al lado de la parada del autobús, junto con otra senda local que se dirige al molino de Paredes. En la siguiente bifurcación se separan ambas sendas, continuando el Camino de los Descansaderos por la derecha, alejándose del pueblo. La senda está balizada y tiene varios carteles informativos sobre vegetación, fauna, paisaje, frente de la guerra civil y vías pecuarias. En la siguiente bifurcación, la ruta sigue por el camino de la izquierda y atraviesa unas amplias zonas de pasto primero y una zona arbolada después. A continuación se pasa por una manga ganadera y se cruza el yacimiento arqueológico del Frente del Agua. La senda llega a la carretera M-127 y discurre paralela a ella durante 400 m. Finalmente la ruta se separa de la carretera, que deja a la derecha, y gira a la izquierda por un estrecho callejón, continuando sin dificultades hasta volver al núcleo urbano.
La ruta discurre por amplias zonas de pastos, aprovechados por el ganado, y que en las cercanías del pueblo forman un interesante paisaje reticulado, donde las pequeñas propiedades están delimitadas por muretes de piedra y setos vivos de fresnos, robles y matorral espinoso. El paseo permite disfrutar de amplias panorámicas de las cumbres de la Sierra del Rincón y de las llanuras erosionadas del piedemonte. Hacia la mitad del recorrido, los pastos ceden terreno a una dehesa arbolada de robles melojos y fresnos, catalogada como Monte Preservado al ser un enclave natural de interés para su conservación.
La ruta llega hasta los restos arqueológicos del frente de guerra que se estableció en esta zona durante la Guerra Civil debido a su importancia estratégica de cara a tener el control sobre dos embalses que abastecían de agua a la población de Madrid: el embalse de Puentes Viejas y el embalse de El Villar. Se pueden observar diferentes infraestructuras como trincheras y casamatas. Ya de vuelta, la senda recorre varias vías pecuarias como el Cordel del Carrascal, el Descansadero del Salegar del Zapatero y el Descansadero de la Cabezada, que dan idea de la importancia secular que ha tenido la ganadería en esta zona.
Camino de Valdehierro
La ruta parte de la Cuesta de San Pedro, al lado de la iglesia de Robledillo de la Jara, junto con la senda del Genaro, camino de 70 km de longitud que conecta entre sí todos los pueblos de la Mancomunidad Embalse del Atazar. Ambas pasan al lado del Museo de Formas de Vida del Pasado y giran a la derecha por el camino de Valdehierro, que está bien señalizado con un cartel informativo de la ruta y unas balizas de madera. A unos 350 m, la senda del Genaro se separa por la izquierda, en dirección al Collado de Fragüela y al Alto de Matachines coronado por una antena, mientras que el Camino de Valdehierro sigue recto. Varios paneles informativos jalonan el recorrido. Tras cruzar dos arroyos la ruta llega al límite municipal entre Robledillo de la Jara y Cervera de Buitrago. En este punto se han instalado unos carteles descriptivos de la fauna y flora del entorno. Desde aquí se inicia el retorno por el mismo camino.
El recorrido atraviesa extensas zonas de jaras acompañadas de tomillo, mejorana, romero y botonera, entre otras especies. Estos matorrales cubren los antiguos campos de cultivo de cereales, hoy totalmente abandonados, al igual que el redil para ganado que se puede observar a mitad de trayecto. Antaño, toda esta zona estaba cubierta por encinares acompañados de robles melojos y quejigos en las zonas más frescas y húmedas.
Destaca en el paisaje la Dehesa Boyal de Abajo, Monte de Utilidad Pública de Robledillo de la Jara, cuyas formaciones arboladas de roble melojo y quejigo contrastan con el matorral circundante. También se pueden contemplar las Sierras de La Cabrera y de Guadarrama y, en el final de la ruta, hay un buen mirador para observar el paisaje en el que destaca la elevación de El Cancho de la Cabeza (1.264 m) al otro lado del embalse de El Atazar, en el municipio de Patones.
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