Rutas otoño
Rutas de Otoño en la Sierra Norte de Madrid
Las rutas de otoño en la Sierra Norte de Madrid son una invitación a disfrutar de paisajes espectaculares, donde los árboles se visten de tonos dorados y rojizos. Recorrer estos senderos entre bosques y descubrir miradores con vistas impresionantes permite vivir una conexión única con la naturaleza en su versión más pintoresca. Sumérgete en la tranquilidad del entorno otoñal y descubre las mejores rutas de Otoño para explorar la Sierra Norte en esta estación tan especial.
Nuestras Rutas de Otoño
La dehesa boyal
La ruta parte de la Plaza de la Picota en El Berrueco y continúa por la calle Real y la carretera M-131 en dirección Torrelaguna hasta tomar un desvío a la derecha por un camino de tierra. La senda pasa al lado de la Fuente del Gato, en donde se puede observar un abrevadero tallado en granito, y, un poco más adelante, por el punto limpio de El Berrueco. El recorrido continúa por un camino de tierra que va bordeando toda la dehesa. Hay varios cruces y bifurcaciones de caminos y siempre hay que elegir el de la derecha. La senda sube ligeramente, lo que permite contemplar el pueblo de El Berrueco y el embalse de El Atazar. El recorrido desemboca en la carretera M-127, paralela a la cual entra en el pueblo.
La dehesa boyal de El Berrueco está catalogada como Monte de Utilidad Pública. Se trata de una propiedad comunal cuya función principal era la de proporcionar alimento al ganado que se empleaba en las labores agrícolas tradicionales. Las talas selectivas y la plantación de fresnos a lo largo de los años han dado lugar a una fresneda adehesada con robles melojos y enebros, acotada en todo su perímetro por un muro de piedra. El aclareo del bosque ha favorecido el desarrollo de pastizales muy productivos que se siguen aprovechando en la actualidad. Los fresnos son podados (trasmochados) por completo cuando alcanzan cierta altura y los brotes de los años siguientes, en forma de largas varas, son cortados para aprovecharlos como alimento para el ganado al final del verano, cuando el pasto está ya agostado. Todas estas características hacen que las fresnedas trasmochadas como esta tengan un gran interés natural y cultural.
Cerro del Salinero y Porrejón
El Porrejón es una de las atalayas más bonitas de la Sierra Norte pero suele pasar inadvertida debido a que no destaca dentro del precioso cordal en el que se ubica. Menos conocida que su vecina Peña la Cabra, esta cima nos permite ver con más detalle la Sierra del Rincón y la de Ayllón. La ruta que proponemos también nos permite conocer la dehesa de robles de La Hiruela o el bonito collado del Salinero, donde podremos observar aves como el roquero rojo.
Coemnzamos frente al ayuntamiento de La Hiruela, donde tenemos la Señal Vertical (S.V.) (SN65) y seguimos las indicaciones hacia Pto. de La Hiruela / La Puebla. Tras un breve tramo por carrera nos incorporamos a un camino que asciende por la loma de Los Raseros hasta una caseta de vigilancia de incendios donde se halla la S.V. (SN64), giramos hacia la izquierda hacia Puerto de La Hiruela. Alcanzamos el Puerto tras un breve tramo por carretera, justo allí seguimos las indicaciones de la S.V. (SN52) y continuamos hacia Collado del Salinero. Nos incorporamos a un sendero que remonta la loma del Cerro Salinero, una vez ganada altura el sendero sortea la cima del cerro por su ladera Sureste para descender suavemente al collado del Salinero. El collado es un lugar idílico que nos ofreces grandes panorámicas, un lugar ideal para observar algunas aves de montaña, como el roquero rojo. La S.V. (SN35), nos indica el sendero hacia el Pico Porrejón. El sendero asciende ahora de manera clara entre brezos hacia el pico, los afilados afloramientos de pizarra se elevan entre el brezo, dándole un carácter espectacular a la subida. Desde el Porrejón se nos abren unas vistas espectaculares. Hacia el Norte y hacia el Este la Sierra de Ayllón nos muestra sus salvajes cimas, comenzando por el Tres Provincias, junto al Puerto de Somosierra, destacan el pico del Lobo, el Cerrón o el cerro de la Calahorra. Hacia el Este, valles, barrancos y cimas como el Ocejón dominan la escena. Hacia el Oeste y hacia el Sur la Sierra del Rincón y la Sierra de Guadarrama completan esta magnífica visual en 360°. Descendemos por el mismo sendero hasta el collado del salinero, y al llegar a la S.V. tomamos el sendero hacia Dehesa de La Hiruela. Tras descender poco a poco por la ladera de Los Horcajos, el sendero gira y cambiamos de vertiente en el collado Hondo, por donde accedemos a la dehesa de La Hiruela, espectaculares rebollos nos acompañan todo el descenso por la dehesa. Tras cruzar la carretera, la senda de Fuente Lugar, nos conduce de regreso a La Hiruela.
La Almenara
La ruta parte de la Plaza de la Picota, en El Berrueco, continúa por la calle Real y la carretera M-131 dirección Torrelaguna hasta tomar un desvío a la izquierda por el camino La Casilla o camino del Canal. En este punto hay un panel informativo de la senda, con unos datos generales y una breve descripción del recorrido. Se deja un lavadero y un abrevadero a la izquierda y la ruta continúa por el camino de tierra. Se llega a una zona más amplia en donde cruzan las sendas de la Atalaya (local) y del Genaro (GR 300). La senda de La Almenara baja hacia el embalse por una pista bien definida, y llega hasta la Almenara de El Berrueco situada en el Canal de El Villar. Un poco más adelante se deja la depuradora del pueblo a la izquierda.
La senda continúa bordeando el embalse durante algo más de un kilómetro hasta un mirador con un cartel informativo, punto en el cual se inicia el regreso hacia El Berrueco, manteniendo a la derecha la urbanización Vallehondo. Desde aquí el recorrido coincide con la senda del Genaro por lo que habrá que seguir las señales de esta senda, entre pastos y fresnedas, hasta llegar a la carretera M-127 que nos llevará hasta el final de la ruta, en la Plaza de la Picota.
La Almenara de El Berrueco es una construcción asociada al Canal de El Villar y se utiliza para gestionar el caudal del agua y permitir labores de mantenimiento mediante un sistema de compuertas. El Canal de El Villar fue construido en 1912 y tiene su origen en el embalse de El Villar. Finaliza su recorrido en el depósito en Torrelaguna donde se une al Canal del Jarama y al Canal de El Atazar.
La ruta bordea la lámina de agua desde una cierta altura, lo que permite disfrutar de unas buenas vistas del embalse y del pueblo de Cervera de Buitrago, en la otra orilla. Si el embalse no está al máximo de su capacidad se puede observar la característica “ceja” que es la parte de la ladera sometida a las variaciones de altura del agua embalsada y en la que es difícil que crezca la vegetación.
La vegetación predominante es un jaral de jara pringosa con enebros, romeros, cantuesos y rosales silvestres. El suelo, muy arenoso, es el resultado de la erosión de las rocas de granito, típicas de la zona, que se descomponen en granos de cuarzo, feldespato y mica.
Ruta de los oficios
La Ruta de los Oficios se inicia junto a la rotonda de entrada al pueblo de Pinilla del Valle, donde, muy cerca del panel informativo de la ruta, podremos admirar algunos útiles empleados en la antigua fragua y el potro de herrar. Muy próximos están los restos de la calera lugar en el que se obtenía la cal necesaria para la construcción. Desde este punto, la ruta discurre paralela al arroyo de los Hoyos, curso de agua que atravesamos mas adelante por un puente. Poco después, cruzaremos la carretera M-6o4 por un antiguo túnel.
Siguiendo las balizas, y ascendiendo junto al cauce del arroyo de los Hoyos, alcanzaremos el molino del Navazo hoy restaurado y acondicionado por el Ayuntamiento, y que bien merece una visita para conocer el antiguo oficio de los molineros.
En la bifurcación posterior al molino, giraremos a la derecha y llegaremos al lugar en el que se ubicaba la tejera, donde nos
encontramos un panel explicativo sobre la fabricación tradicional de tejas. La ruta se interna después en un precioso melojar, donde unas señales en los arboles nos indicaran la dirección a seguir. Otro nuevo panel nos explicara las labores del agente forestal.
El recorrido continua por una pista (el camino de la Marotera) y tras una gran curva a la izquierda, de nuevo se interna en el bosque, descendiendo hasta la majada, un antiguo chozo de pastores. La siguiente parada la haremos en la carbonera y descubriremos coma se hace el carbón.
Tras volver por el camino de la manotera y disfrutar de unas estupendas vistas, nos encontraremos con el último panel, junto a la pared seca, desde donde en seguida llegaremos de nuevo al molino, continuando el camino de vuelta.
Camino de los Canteros
Durante el siglo pasado la cantería supuso una gran fuente de ingresos para esta zona. Tanto en Lozoyuela, como en La Cabrera y El Berrueco, muchos vecinos se dedicaban a la extracción de granito de las numerosas canteras de la zona. Estos canteros serranos extrajeron gran cantidad de la conocida piedra berroqueña, todo un oficio en el que la fuerza y la sabiduría de estos canteros se combinaban para dar forma a las piedras de molino, abrevaderos, jambas, o cabeceros de puertas y ventanas. Así mismo, con este granito se adoquinaron y abordillaron las calles de muchas ciudades de todo el país.
Además del uso práctico de este material, debemos destacar también la importancia paisajística y morfológica de la Sierra de la Cabrera, pues ofrece un amplio muestrario de las peculiares formaciones del modelado sobre granito como son los domos, las acebolladuras, los thors o canchos de bloques superpuestos o los acastillamientos por fallas verticales.
Partimos de Lozoyuela, donde el granito se deja ver en los cabeceros y jambas de sus casas y en el protagonismo que cobra en su iglesia y en la ermita de la Virgen de la Soledad. Desde la señal vertical (S.V.) SN136 o en la que encontramos más adelante, SN118, nos dirigimos hacia La Cabrera. Tras cruzar la autovía por un angosto túnel, el camino se encajona entre muros de piedra seca, por supuesto de granito, desde donde también podemos ver afloramientos con curiosas formas. Como telón de fondo la Sierra de la Cabrera lo llena todo, un cordal granítico de afiladas formas. Tras recorrer esta zona de El Espaldar, llegamos al pinar, cercano ya a la Sierra, y cruzamos la autovía por un puente, tal como nos indica la S.V.119, hacia Camino de El Quiñón, El Berrueco. El camino recorre ahora la cara Norte de tres montañas graníticas gemelas, conocidas como Las Cabrerillas. Poco después de acercarnos a la ladera del primer cerro podemos ver una pequeña cantera abandonada, hoy día convertida en una pequeña laguna artificial que alberga mucha vida pues en ella muchos anfibios encuentran refugio. Tras recorrer las cabrerillas y cruzar la carretera M131, nos topamos con la S.V. SN95, y nos dirigimos a El Berrueco para visitar el museo al aire libre de la Cantería. El Berrueco es un municipio típicamente rural, caracterizado por su entorno rocoso y su larga tradición cantera. Con este museo, construido en el 2001, se consigue unir pasado y futuro dando lugar a una fusión entre la cantería de nuestros antepasados y las modernas máquinas del presente, brindando un homenaje a los canteros del municipio. Alrededor de los años 70, la cantería supuso la mayor fuente de ingreso para muchos de sus habitantes. La piedra del molino, la pila del cura, el abrevadero, el brocal del pozo, son algunas piezas que componen este bonito paseo.
Tras la visita regresamos sobre nuestros pasos hasta la S.V. SN95, y continuamos hacia Puente romano / Sieteiglesias. El camino entre fincas ganaderas, se dirige al arroyo Jóbalo que cruzamos por el conocido como Puente Romano. El Puente Romano se localiza en el trazado del camino histórico que se dirigía hacia el norte para pasar el puerto de Somosierra, cuyo origen puede que se remonte al Neolítico o Edad de Bronce. Es posible también que formara parte de una ramificación norte de la vía romana 25 del itinerario de Antonino, camino que partiendo desde «Toletum», continuaba hacia el norte buscando el puerto de Somosierra por Buitrago de Lozoya. Lo que sí se sabe es que hasta el siglo XVIII ha sido paso obligado de carruajes hacia Madrid desde Somosierra, así como dirección norte para ir a Burgos, Soria, etc., ya que era el único puente de piedra que cruzaba el Jóbalo. Se trata de un puente de un solo ojo, formado por una bóveda de cañón de sillería, levantándose el resto de la estructura mediante mampostería con mortero de cal. La bóveda está formada por dovelas de granito y ha sido restaurando en 2016. Si observamos detenidamente se puede ver una cruz grabada en el centro de cada pretil del puente que indica la separación territorial entre Sieteiglesias y El Berrueco.
Tras cruzar el arroyo, justo al otro lado de la carretera podemos ver una cantera de granito, donde destacan los grandes bloques extraídos y las paredes que quedan en la roca madre. El camino nos conduce a Sieteiglesias, donde no podemos dejar de visitar la necrópolis, un yacimiento localizado en lo alto de una zona denominada «Berrocal de la Iglesia», caracterizada por un conjunto de afloramientos de tipo granítico. Hasta el momento se han documentado 85 tumbas correspondientes a las repoblaciones cristianas que tuvieron lugar en esta zona entre los siglos IX y XI. En el conjunto se distinguen dos tipos de tumbas: las antropomorfas y de bañera, y las de cista. Para la visita guiada es necesaria reserva previa contactando con la oficina de turismo.
Tras la visita, nos dirigimos finalmente hacia Lozoyuela, SN121, por un camino paralelo a la carretera y sembrado de multitud de pequeñas fincas con cercados en piedra granítica.
Una ruta esta, para quedarse de piedra!
En la linea del frente. Guerra Civil en la Sierra Norte.
Comenzamos nuestra aventura en Buitrago del Lozoya, que bien merece una visita, ya se al inicio o al final de realizar nuestra ruta. En esta visita no puede faltar un paseo por la villa de Buitrago y sus murallas, el castillo de los Mendoza y el museo Picasso. Al ser una ruta circular, podríamos comenzar en cualquiera de las poblaciones por las que pasa la ruta, pero Buitrago es la que tiene un acceso más directo por la N-I.
Buitrago fue una de las poblaciones más castigadas de la Sierra Norte por los bombardeos en la Guerra Civil. Muy próxima al frente, sus murallas medievales soportaron el envite de los cañones de los sublevados durante la contienda.
Salimos de Buitrago por el puente viejo y tomamos la antigua N-I, dirección Norte. Poco después nos incorporamos a la carretera M-137, que tras 250m abandonamos para acceder a una vía pecuaria, por la que ascendemos suavemente. Poco después, en una bifurcación, comenzamos a distinguir las señales del recorrido del Frente de Somosierra, solo que nosotros lo vamos hacer en dirección contraria, pero no tiene mucha importancia, nos dirigiremos hacia Piñuecar por la vía pecuaria. a medida que avanzamos iremos viendo las señales de la ruta que nos indicaran donde se hallan las principales infraestructuras bélicas como la Peña del Alemán, peña zorreras, etc. La subida a Cabeza de Piñuecar donde se halla un observatorio militar no se puede realizar en bici, por lo que si queréis visitarlo habrá que dejar las bicis abajo.
Una vez en Piñuecar, tras pasar el cementerio salimos a la carretera M-132,nos incorporamos a ella en dirección Este, cruzamos el pueblo y tras 1,5km aprox llegamos a un cruce. Nos incorporamos a esta carretera comarcal en dirección Pradena del Rincón – Montejo de la Sierra. La M-137 es generalmente una carretera muy tranquila salvo algunos fines de semana (no todos) y tiene además el añadido de unas vistas preciosas. Tras rebasar algún repecho, llegamos a Pradena del Rincón, uno de los cinco pueblos que conforman la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón y que cuenta con interesantes visitas tanto patrimoniales como naturales. Entre las patrimoniales destacamos la iglesia de Santo Domingo de Silos, en la que se descubrío hace poco una necrópolis y un taller de campanas…no te lo pierdas.
Salimos de Pradena por la M-130, dirección Puerto de la Puebla, pero a poco de salir del pueblo (unos 500m), nos incorporamos a la cañada de las Merinas, una bonita ruta que recorre un interesante paraje natural. El camino esta totalmente acondicionado para la bicicleta. Abandonamos el camino de zahorra blanca a la atura de una antigua majada y tomamos el camino que sale a nuestra izquierda. El camino rodea la dehesa de Ana Gutiérrez, hemos de estar atentos, y a la altura de el acceso a la dehesa que mira hacia el Sur, tomamos un camino que a nuestra izquierda (al Sur) se dirige a un zarzo o cancela, seguimos por este camino y poco después llegamos al primero de los bunkers visitables del Frente del Agua. Tras este bunker cruzamos la carretera y nos dirigimos a los siguientes. El camino se interna en el pinar que se asienta sobre una loma, a partir de aquí marcas de color morado y paneles explicativos nos van guiando por el pinar y nos dan información de las múltiples infraestructuras bélicas por las que pasamos, bunkers, nidos de ametralladoras, puesto de mando, trincheras…. Salimos del pinar por una camino de tierra que nos deja en la carretera M-135, y bajamos por ella hasta la presa de Puentes Viejas, el paisaje merece una parada.
Cruzamos la presa y continuamos por la carretera 1,5km, donde abandonamos la carretera para incorporarnos a una vía pecuaria que sale a nuestra derecha. Este camino muy ciclable, atraviesa el bonito pinar de las Gariñas, bañado por las aguas del embalse de Puentes viejas. Tras el pinar ya soma Buitrago del Lozoya, donde acaba nuestra aventura.
Senda del agua en Prádena del Rincón
La senda del Agua de Prádena del Rincón une el municipio de Prádena del Rincón con la Laguna del Salmoral por un cómodo itinerario adaptado a todos los usuarios.
La laguna del Salmoral es un estanque que recoge el agua de la sierra y que se utiliza para el riego de cultivos y prados. La Laguna cuenta con un observatorio de aves para la identificación de las mismas. Tiene además una isleta para asentamiento de nidos y una zona para la conservación de anfibios.
Se ha construido un jardín de rocas, donde se han representado los distintos tipos de rocas que se encuentran en la sierra. Este jardín cuenta con unos paneles interpretativos para la identificación de las distintas rocas y los relieves graníticos de la Sierra de la Cabrera.
Un recorrido lineal presenta a todos los usuarios los principales árboles presentes en la Sierra del Rincón y está adaptado para su uso por invidentes.
En Prádena del Rincón existen más sendas señalizadas. Se pueden consultar sus características en la página web o descargando el folleto de las sendas de Prádena del Rincón.
Consulta la ficha completa de especificaciones de accesibilidad AQUÍ
(Informe realizado por la entidad INFINIA, noviembre 2021)
Camino de la ermita de Ntra. Sra. de los Dolores
Después de recorrer las callejas de Horcajuelo, podemos iniciar este pequeño recorrido que nos ofrecerá unas interesantes panorámicas del municipio.
EI camino asciende hasta la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores, desde donde podremos observar la estructura urbana de Horcajuelo condicionada por la orografía y rodeada por sus terrenos de cultivo. Bajo el pueblo, destacan las pequeñas huertas donde se cultivan las hortalizas que necesitan más riegos y atenciones junto con algún frutal.
Encontraremos una vegetación de ribera junto a los dos arroyos que atravesaremos, compuesta por fresnos, sauces, arraclanes y saúcos. Los vallados de piedra nos indicarán el límite de los linares, destinados anteriormente al cultivo de cereal y lino, ocupados actualmente por prados con melojos en los linderos.
La ruta termina cerca del pilón, donde encontramos una bonita alameda entre el campo de fútbol y las próximas huertas
Por la Dehesa Boyal de Montejo
Este bonito itinerario discurre por la dehesa boyal de Montejo, la cual sigue proporcionando ricos pastos para el ganado y leña para calentar los hogares de los vecinos. A partir del 25 de abril se guarda el ganado en la dehesa para evitar que este dañe los cultivos o los prados de siega. La dehesa está formada por un bosque de roble melojo, que guarda ejemplares de gran tamaño, y fresnos, además de las cuatro pilas de riego (lagunas artificiales) que surten de agua a la reguera.
En la peña Balagares encontraremos rocas de esquisto alterados y entre las brillantes micas podemos ver abundantes granates de gran tamaño. En una zona más despejada, salpicada de fresnos, podemos ver un chozo como el que utilizaban antiguamente los pastores, de construcción circular con “cubierta viva” de cepellones de pastizal y lajas que proporciona mayor resistencia e impermeabilidad.
Entre los viejos robles, las fresnedas y el pastizal no es raro observar varias especies de aves como los pitos picapinos, mitos, carboneros, trepadores azules o agateadores además de jabalíes o zorros entre otros animales. La ruta nos deja bonitas panorámicas de Montejo y del Valle del Lozoya.
Camino del Cartero
El cartero ha sido uno de los personajes más queridos y que más relación ha tenido con la población rural. Además de recorrer grandes distancias a pie, a caballo o bicicleta con el objetivo de llevar las noticias de familiares, amigos o de la administración a los vecinos, hacían de vínculo de unión entre el mundo exterior y los incomunicados pueblos de la Sierra. El cartero no solo llevaba las cartas sino las noticias de los hechos políticos, sociales o de cualquier otra índole que se producían en el resto del país, y en muchas ocasiones leía y escribía las cartas que el mismo portaría luego, debida al alto analfabetismo de las zonas rurales. Valga esta ruta de homenaje a tan querido personaje, cuya llegada al pueblo siempre despertaba expectación entre los vecinos que esperaban con ansiedad la carta de un hijo o algún familiar o de cualquier asunto de importancia que afectara sus vidas. La ruta discurre por el tradicional sendero llamado Camino alto de Robledillo, camino mulero, ya que el camino carretero discurría más abajo. Partimos de la plaza mayor de Puebla, y nos dirigimos al rio de La Puebla para cruzarlo por la pasarela. El camino comienza un suave ascenso jalonado de robles centenarios en los que podemos observar la huella del intenso carboneo. Poco después de pasar unos bonitos tinaos, el camino asciende por la ladera del cerro de las cabezas hasta llegar al collado Larda. Tras pasar el collado tomamos el sendero que serpenteando entre brezos, jaras y robles va recorriendo la ladera que forma el macizo de Peña la Cabra, sorteando las vaguadas que forman los arroyos que dejan caer sus aguas al rio de La Puebla, del cual vemos el profundo barranco que ha formado en el fondo del valle. En esta zona podemos contemplar el valioso patrimonio viario que contiene estos caminos serranos, auténticas obras de arte en mampostería, realizadas con lajas de pizarra, que durante años los vecinos fueron construyendo para adecuar el camino al relieve montañoso de la zona. Tras pasar el rio del Riato, nos internamos en una zona de pinar y ascendemos diagonalmente por la ladera hasta llegar a un collado a los pies del cerro Porrejón. Desde aquí, podemos ver la población de Robledillo a la que nos dirigimos.
Fuentes del Jarama
El rio Jarama es uno de los cursos de agua más conocidos de Madrid, asociado a hitos históricos como la batalla del Jarama, a un enclave de naturaleza sobresaliente como el hayedo de Montejo o al circuito de velocidad que tantos triunfos ha dado al motociclismo español, pocos saben dónde se halla su nacimiento. Bien, os invitamos a descubrir el mágico rincón rodeado de cumbres de más de 2000m donde nace el famoso rio Jarama.
La ruta la podemos hacer en ambos sentidos, si bien aquí la describimos desde Horcajuelo hacia el collado del Mosquito, también podemos comenzarla en dirección hacia Montejo, donde la subida es más larga pero también más tendida.
Partimos de Horcajuelo de la Sierra desde la señal vertical (S.V.) SN87 hacia camino de las Pinillas, Dehesa Bonita. El camino conduce a una zona ganadera, pero antes de llegar se bifurca, nosotros tomamos el camino que sale a nuestra izquierda y poco después en el siguiente cruce, seguimos de frente. El camino asciende por una zona despejada de pastos y matorral internándonos en el valle que forma el arroyo de las Cabrillas. Después de un par de kilómetros llegamos a un abrevadero, y tras otra curva de herradura, afrontamos una corta rampa antes de alcanzar el Alto de la Era, donde tenemos la S.V. SN88, continuamos hacia Dehesa Bonita. Cambiamos de vertiente y llaneamos hasta la S.V. SN7 incorporándonos a un nuevo camino hacia Collado del Mosquito. A partir de aquí el ascenso se suaviza, incluyendo alguna zona llana.
Tras una curva de herradura, una última rampa nos deja en el collado del Mosquito a más de 1800m. Desde el collado se nos abre un precioso paisaje de cumbres y sierras, como la Sierra de la Cebollera, presidida por el Tres Provincias, o la Cuerda de la Pinilla donde reina el pico del Lobo con sus 2273m. Comenzamos el descenso, cerca de la primera curva, se esconde el nacimiento del Jarama y enfrente podemos ver el salto del arroyo de la Chorrera que poco después se unirá a este. El descenso, de 16 km hasta que lleguemos al puerto de El Cardoso, nos deja impresionantes panorámicas, incluso del hayedo de Montejo, por el que pasamos por su parte alta. Una vez en el puerto del Cardoso nos dirigimos hacia Montejo, como nos indica la S.V. SN38. Tras una zona de praderas, descendemos hasta el arroyo de la Mata tras el que volvemos ascender y adentrarnos un poco más adelante en la dehesa de Montejo. Atravesamos la dehesa, en la que podemos ver las balsas de riego de la reguera. Por el camino del agua llegamos a Montejo, a la Plaza de la Fuente, donde vemos la S.V. SN75. Continuamos hacia Horcajuelo por el Camino de las Huertas, camino vecinal que en un kilómetro nos deja en la carretera que conduce a Horcajuelo, solo nos quedan los últimos metros para acabar nuestra ruta.
Senda para todos. Redueña
La Senda para Todos es un recorrido sin apenas desnivel con un trazo firme, que permite el acceso a personas con movilidad reducida o en silla de ruedas. Los contenidos de los paneles están adaptados para las personas invidentes, contextos en braille y volúmenes en relieve para que puedan conocer la riqueza ambiental de la dehesa boyal de Redueña. La dehesa boyal constituye uno de los mejores ejemplos de bosque mediterráneo de la Sierra donde crecen quejigos, encinas, o enebros de la Miera entre otras especies.
Al puente romano
La senda comienza en la plaza de la Picota de El Berrueco, sigue por la calle de los Huertos, calle Peña y calle Esperillas, cruza la carretera M-127 y continúa por la travesía de Cervera en dirección al cementerio, que deja a la izquierda. La ruta se aleja del casco urbano por un camino, primero de tierra y luego de hormigón, y se desvía por una pequeña senda que sale a la izquierda, antes de llegar al depósito de agua. El camino bordea una zona rocosa más elevada, la Peña de la Horca, dejándola a la derecha, y atraviesa una pradera conocida como Prado Nuevo, donde antaño se trillaban las cosechas. El recorrido se acerca a la carretera M-131 que une El Berrueco con Sieteiglesias. Ruta y carretera marchan más o menos paralelas hasta llegar al final del trayecto en el arroyo Jóbalo, lugar donde se encuentra el denominado Puente Romano. La vuelta se hace por el mismo camino.
La ruta atraviesa un paisaje caracterizado por los berrocales, rocas con formas redondeadas resultado de la descomposición y erosión del granito. También se pueden observar las características piedras caballeras, rocas aisladas con una pequeña superficie de apoyo y que se mantienen en una posición inestable. La vegetación está compuesta, principalmente, de encinas, enebros, plantas aromáticas y jaras. El recorrido permite, además, disfrutar de amplias panorámicas de El Berrueco, el Pico de la Miel y Las Cabreras.
El puente sobre el río Jóbalo formaba parte del camino histórico que cruzaba el puerto de Somosierra y unía ambas Mesetas. Tiene un probable origen romano. A lo largo de los siglos ha sufrido importantes cambios y en el año 2015 fue restaurado. En el río hay una interesante vegetación de ribera formada por alisos, fresnos y sauces entre otras especies.
Camino Natural del Valle del Lozoya. Accesible
Este Camino Camino Natural del Valle del Lozoya se compone de una ruta principal y seis itinerarios complementarios, que ofrecen al viajero la posibilidad de acercarse a conocer el Valle del Lozoya, un entorno salpicado de ermitas ocultas entre pinares centenarios, que cuenta con la presencia constante del río Lozoya, y una rica biodiversidad en la que destacan especies tan amenazadas como el águila imperial (Aquila adalberti) o la Graellsia, una mariposa nocturna única en el mundo.
Este tramo accesible cuenta con la presencia constante del rio Lozoya, recorriendo la orilla del pantano de Pinilla.
Otro importante recurso patrimonial asociado a esta ruta es el Yacimiento Arqueológico Valle de los Neandertales, en el término municipal de Pinilla del Valle.
Consulta la ficha completa de especificaciones de accesibilidad AQUÍ
(Informe realizado por la entidad INFINIA, noviembre 2021)
Pueblos de la Vega del Jarama
La vega del Jarama constituye una de las singularidades geográficas y naturales de la Sierra Norte de Madrid. Esta vega constituye una llanura alomada donde se cultivan principalmente cereales aunque en ella también tienen cabida vides u olivos. Entre las peculiaridades geográficas destacamos la naturaleza caliza del terreno, en contraste con los materiales de los que se componen los relieves de la Sierra Norte, principalmente gneis y pizarras. Entre las naturales podemos destacar que este ecosistema es la guinda del pastel a la variada biodiversidad
que caracteriza a la Sierra Norte. Aquí podemos observar aves esteparias como la avutarda o el aguilucho cenizo, en contraste con aves de alta montaña como el pechiazul o el buitre negro que podemos encontrar en otras áreas de la Sierra Norte. Comenzamos nuestra ruta en Patones de Arriba, pueblo con una cuidada arquitectura rural. Bajando por la carretera, encontramos la Señal Vertical (S.V.) (SN63), y continuamos bajando en dirección Patones de Abajo / Torremocha, dirección que seguimos en las dos siguientes S.V. Tras la tercera S.V. nos incorporamos a un camino que baja por la zona más angosta del barranco calizo, y que nos deja prácticamente en Patones de Abajo. Junto a un parque vemos la S.V. (SN8), continuamos en dirección Torremocha / Torrelaguna. Tras cruzar Patones, salimos por el camino de las huertas a la zona de cultivos, en nuestro camino podemos ver campos dedicados al cereal, olivos y vides. Os recomendamos un paseo por Torremocha, un bonito pueblo en el que podemos visitar un museo de la agricultura, fruto de la estrecha relación de Torremocha con esta labor. Siguiendo las indicaciones de la S.V. (SN83) nos dirigimos a Torrelaguna / El Espartal por el camino de las lagunas altas. El camino ahora dominado por las
extensiones dedicadas al cereal, remonta una loma, donde se halla la S.V. (SN144). Tomamos el camino que sale a nuestra derecha hacia Torrelaguna / Redueña. Desde aquí podemos ver el municipio de Torrelaguna. Esta zona alomada es un buen lugar para observar aves como el aguilucho cenizo o la avutarda. Torrelaguna es un pueblo con un destacado patrimonio artístico por lo que os recomendamos una detenida visita por sus calles y plazas.
Ruta del Espaldar. Lozoyuela.
Esta ruta se inicia desde la Oficina de Turismo de Lozoyuela y pasa por la Antigua Estación de Lozoyuela y la Antigua Mina de Wolframio.
La ruta comprende una gran variedad de paisajes; pinares, prados, dehesas de fresnos y monte bajo se suceden dando lugar a un mosaico natural cambiante a lo largo del recorrido.
También las vistas panorámicas cobran protagonismo en una zona en la que una gran roca, denominada “El águila de piedra”, nos permite observar el municipio en su completa totalidad, así como, el embalse de El Atazar, junto con otros pueblos de la zona.
La ruta tiene un encanto especial ya que, a lo largo del recorrido, que transcurre por la cara Norte de la sierra de La Cabrera, llaman la atención las caprichosas formas que adquieren las rocas de granito, modeladas por la acción de los elementos naturales tales como la lluvia, el viento o el hielo.
Se cruzará por el río Jóbalo, lo cual añade un componente aún más atractivo a todo el recorrido.
Vegetación:
En el inicio de la ruta, abundan los enebros, chaparros, cantueso y tomillo.
A un lado veremos la dehesa de fresnos y robles de Lozoyuela y se paseará entre pinos silvestres.
A medida que nos acerquemos a la cara norte de la Sierra de La Cabrera, el paisaje será más rocoso, donde predominarán las jaras y las retamas.
Fauna:
-Se podrán observar buitres, jabalíes, zorros, conejos y liebres.
Senda por los robles centenarios
Un inmenso nogal -catalogado como árbol singular- marca el callejón desde donde se inicia esta senda. Entre huertos de cerezos, ciruelos y manzanos, se puede observar la vegetación de ribera de temblones (Populus tremula) y sauces (Salix atrocinerea) del arroyo de la Cuesta junto al que se pasea. Si se quiere ver el manantial natural hay que separarse de la ruta.
En la zona llamada «Tras la Peña» se pueden observar unos afloramientos rocosos de cuarcita, donde se localizan los enormes robles antaño utilizados para la producción de carbón.
A mitad del camino se alcanza el estanque del Cerradillo, que acumula el agua en invierno para poder regar los prados, huertos y linares en la época estival. A partir de este punto se camina junto a la reguera entre robles (Quercus pyrenaica), jara pringosa (Cistus ladanifer) y brezo (Erica australis), dejando a un lado los antiguos linares donde se cultivaba el lino, primera fibra vegetal que tuvo aceptación en la industria textil. Esta planta del género Linum es originaria de los valles del Nilo, Tigris y Éufrates.
Termina la senda disfrutando de una magnífica panorámica de los picos que rodean a Puebla de la Sierra, desde «Peña La Cabra» hasta «El Porrejón», antes de llegar al lavadero del pueblo.
GR-10
Sendero de Gran recorrido que une el Mediterráneo y el Atlántico, partiendo de Valencia y finalizando en Lisboa.
Este camino cruza la zona Sur de la Sierra Norte de Madrid, entrando por el Pontón de la Oliva y saliendo por el Puerto de Cotos en su variante GR 10.1.
Variedad de paisajes en este recorrido, pasando del suave paisaje de la vega del Jarama al cresterío granítico de La Cabrera o a los pinares del Pto. de Canencia, y los páramos de montaña de la Morcuera. En la zona del Puerto de La Morcuera el recorrido se adentra en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, lo que nos permite disfrutar de sus paisajes de montaña, bajo los cuales se extienden frondosos bosques de pinos y robles. Desde La Morcuera el camino baja hasta la zona del Monasterio del Paular, regalándonos preciosas panorámicas de la Cuerda Larga y los Macizos de Peñalara y los Montes Carpetanos. Desde el Paular, zona de gran valor patrimonial, el camino asciende por los valiosos pinares del Paular hasta el Puerto de Cotos.
Debido a su longitud, para excursiones de un día, se pueden realizar tramos sueltos, como de El Berrueco a La Cabrera, La Cabrera – Valdemanco, Puerto de Canencia al de La Morcuera, o del Paular al Puerto de Cotos.
El molino de Paredes
La senda parte de la iglesia de la Inmaculada Concepción de Paredes de Buitrago, y sube por la primera calle que sale a la derecha de la carretera, al lado de la parada del autobús, junto con otra senda local que se dirige a los Descansaderos. En la siguiente bifurcación se separan ambas sendas, continuando el Camino al Molino por la izquierda. Pasa junto a la antigua fragua, el potro de herrar y la Fuente Vieja hasta el campo de deportes. Allí coge el camino de la izquierda, que discurre entre muros de piedra y fresnedas bien aprovechadas por el ganado. Se cruza la senda Frente del Agua y la carretera M-127 para continuar por un camino de tierra que sale a la derecha, en dirección al río de la Nava o Cocinillas. La senda termina en el molino de Paredes. La vuelta se realiza por el mismo camino.
El primer tramo de la senda atraviesa un paisaje reticulado de pastos, fresnos y muros de piedra que delimitan las diferentes propiedades. Se mantiene un aprovechamiento ganadero de estos pastos y no es raro tener que compartir la senda con el ganado vacuno, ya que en este tramo el camino discurre por las vías pecuarias Cordel del Carrascal y Descansadero del Salegar del Zapatero.
La ruta nos acerca hasta los restos arqueológicos del frente de guerra que se estableció en esta zona durante la Guerra Civil. Este frente tuvo una gran importancia estratégica ya que defendía el control de dos embalses cercanos que abastecían de agua a la población de Madrid: el embalse de Puentes Viejas y el embalse de El Villar. Se pueden observar diferentes infraestructuras bélicas como trincheras y casamatas.
Finalmente la ruta llega hasta el molino de Paredes en el río de la Nava o Cocinillas. En él se puede observar la maquinaria original y las diferentes estructuras que hacían funcionar el molino, incluida una cacera. Destaca así mismo la vegetación de ribera, junto a la cual se ha ubicado una pequeña zona de picnic con una mesa y unos bancos.
Entre pozas y huertos
Entre Pozas y Huertos es un camino circular que nos trasladará a los orígenes agrícolas de nuestro municipio.
Su paisaje está íntimamente ligado al uso y aprovechamiento de los manantiales que descienden desde la cuerda que culmina en el Mondalindo, en el norte del municipio.
Nuestro camino pasa por diferentes pozas “Grande, Chica y del Prado Mayor”. Estos sistemas también se conocen como “pago” y riegan, mediante un sistema de turnos que cada año prepara el Alcalde de Aguas las fincas del lugar. Las caceras son los canales que, a modo de arterias, distribuyen el agua desde las pozas a las fincas.
El ecosistema predominante es el de soto o bosquete de ribera con: robles, endrinos, ciruelos, sauces y zarzales. Pájaros de bosque, pequeños mamíferos y, sobre todo, diferentes especies de anfibios habitan estos lugares y nos regalan sus cantos especialmente durante la primavera y el estío.
La Vega del Jarama
Incluida en la Sierra Norte de Madrid, las estepas de la vega del Jarama constituyen un paisaje fuera de lo común dentro de la naturaleza serrana y confirman, más si cabe, esta diversidad ecológica y de ecosistemas por la que se caracteriza la Sierra Norte. Además de conocer la vega y disfrutar de ella desde un excelente mirador como es el cerro de Mirario, que se eleva sobre la llanura de la vega, esta ruta nos da la oportunidad de observar numerosas especies de aves muy llamativas y poco comunes como son la avutarda, el sisón o el aguilucho cenizo. Ruta fácil, sin apenas desnivel y que recomendamos realizar durante todo el año menos en la estival, debido a la ausencia de sombra en el recorrido.
Comenzamos en la Villa de Torrelaguna, población que destaca por su rico patrimonio urbano, y que merece un paseo por sus calles visitando las diferentes muestras de rica arquitectura repartidas por el municipio. Iniciamos nuestro recorrido en la calle de la cava, en el cruce de la Red Carpetania donde tenemos la Señal Vertical (S.V.) (SN156), dirigiéndonos hacia el Camino del Olivarón. El camino asciende suavemente o llanea por la alomada vega, entre campos de cereales hasta llegar a un cruce donde vemos la S.V. (SN37), nos incorporamos al camino de los carboneros, hacia El Espartal. El camino asciende suavemente recorriendo la ladera de un cerro, una vez que alcanzamos su punto más alto y antes de comenzar a descender, tomamos un camino que sale a nuestra izquierda y nos conduce a la cima del cerro donde vemos un punto geodésico. Las vistas de la vega son inmejorables, un mosaico de campos de cereales y olivares se abren a nuestros pies, solo interrumpido por la silueta de las poblaciones de Torrelaguna, Torremocha o Uceda.
Volvemos sobre nuestros pasos hasta (SN37) y continuamos de frente hacia Torremocha, el mar de campos de cereal solo aparece interrumpido por alguna construcción aislada. Una vez en el cruce donde se halla la S.V. (SN144) tomamos el camino de las lagunas altas hacia Torrelaguna, donde finaliza nuestra ruta.
Los cerros de los Altos del Hontanar
Este cordal, que se escinde de la Sierra de la Morcuera, pone coto al Valle alto del Lozoya en su lado Sureste, y se extiende hacia el Norte dejándonos unas increíbles vistas a ambos lados. Sobre este cordal se alzan varias montañas de mediana altitud como La Cachiporrilla, El Cerro del Águila o El Espartal.
La ruta que os proponemos parte de la bonita localidad de Pinilla del Valle, donde es posible visitar el conjunto arqueológico del Valle de los Neandertales, y asciende por un hermoso robledal al collado del Portachuelo. Este collado se rodea de las cumbres del Cerro del Águila y La Cachiporrilla, verdaderas atalayas desde donde contemplar el Valle Del Lozoya, y todas las majestuosas montañas que rodean el valle.
Por la trocha del Arroyo Cigüeñuela
Desde la plaza mayor nos dirigimos hacia el norte por la calle del Viento. Superamos una fuente con abrevadero para los animales y cruzamos el túnel de la vía del tren. El camino sigue de frente por una carretera, con el firme en mal estado que discurre entre prados. Las zarzas y algún roble aparecen pegados a los muros de piedra que marcan los límites de las parcelas. Continuamos nuestro camino hasta un desvío que sale a la izquierda justo antes de llegar a un arroyo estacional muy fácil de distinguir por la vegetación.
Descendemos atravesando los prados en paralelo al arroyo de la Cigüeñuela por su margen izquierda. A media ladera está el canal de riego. Hay que cruzar el arroyo para poder encontrar el puente sobre la vía del tren. El camino gira hacia Braojos volviendo a cruzar el arroyo que da nombre a nuestra senda para dirigirse hacia el pueblo por las callejas que sirven de paso entre las fincas de pasto. Esta zona se conoce como las «Eras de la Veredilla», donde hace unas décadas todavía podían verse mulas y trillos en la recogida de la cosecha.
De presa a Presa. La Sierra del Agua. Cicloturismo.
La Sierra Norte de Madrid ha sido y es el acuífero de la ciudad de Madrid, su principal rio, el Lozoya, es represado en cinco ocasiones antes de verter sus aguas al rio Jarama. Os invitamos a recorrer tres de las cinco presas acompañando al rio por su amplio valle. Además, podremos visitar algunas de las históricas poblaciones que acoge en sus orillas.
Comenzamos nuestra ruta en la población de Lozoya, poco más hay que decir de la histórica relación de este enclave con el rio, y tomamos el Camino natural del valle, un itinerario señalizado que acompaña al rio desde desde Rascafría hasta Buitrago, no sin antes pasar por seis poblaciones que se asientan en el valle. Tomamos el camino en dirección a El Cuadrón, bordeando el embalse de Pinilla hasta su misma presa. Es el embalse de cabecera de la cuenca del Lozoya desde que fue inaugurado en 1967.
Continuamos, el camino desciende para cambiar de margen, cruzando sus aguas a través del puente medieval del Congosto. A partir de aquí el camino va atravesando amplias praderas salpicadas de robles, fresnos y algunas encinas, junto a la vegetación de ribera que un poco más abajo acompaña al rio. Volvemos a cruzar el Lozoya, esta vez por el tambien puente medieval de Matafrailes. El camino en un suave ascenso nos conduce a través de una dehesa de robles a la población de Garganta de los Montes. Dejamos atrás Garganta, dirigiéndonos a la cercana población de El Cuadrón, para continuar hacia Buitrago. En el camino hacia Buitrago, se nos muestra el embalse de Riosequillo, y poco después nos acercamos a su presa. El embalse de Riosequillo fue inaugurado en 1958.
Tras la parada, cruzamos la autovía por debajo y tomamos la carretera que se dirige a Mangirón. Recorremos 1,5 km por la carretera y frente a las casas forestales de las Gariñas, tomamos el camino que se interna en el pinar. Atravesamos el pinar que mas tarde da paso a un encinar y el camino nos conduce a la carretera M-135, nos incorporamos a ella hacia la izquierda y en suave descenso nos lleva a la presa de Puentes Viejas. Las obras de este embalse finalizaron en 1925, pero en 1934 se lleva a cabo un recrecimiento de la misma que concluye en 1935. Es uno de los paisajes más bonitos que nos ofrecen los embalses de la Sierra Norte, hacia el Oeste la plancha de agua del embalse refleja las encinas y pinares de los montes que mueren en sus orillas, hacia el Este, un cañón de cortadas paredes, alberga una colonia de Buitres visible desde la presa, todo un espectáculo natural.
La vuelta hacia Buitrago la hacemos por el mismo itinerario, si bien en la Las Gariñas, podemos optar por continuar el camino y no coger la carretera. Buitrago, otra de las poblaciones que no se entenderían sin la presencia del rio, se asienta en un meandro natural que forma el Lozoya y que los hombres remataron con una muralla defensiva, dentro de la cual se halla la primitiva Villa de Buitrago. El regreso a Lozoya, lo hacemos por la carretera M-634, carretera local con poco tráfico, que pasa por las poblaciones de Villavieja y San Mamés. Poco después de rebasar San Mames, en la rotonda, nos dirigimos a Navarredonda, donde tomamos el antiguo camino de Lozoya, que asciende internándose en la dehesa de la Umbría. Tras rebasar el collado un prolongado descenso, con unas preciosas vistas del valle y el embalse de Pinilla nos conduce hasta Lozoya.
Horizontal Sur MTB
La Horizontal es una pista forestal que recorre la ladera Este de los Montes Carpetanos, desde Somosierra hasta el Puerto de Navafría o Lozoya (50km). Este camino forestal se caracteriza por la elevada altura a la que transita (una altura media de 1600m y una máxima de 1850m) y las espectaculares vistas que ofrece sobre el valle del Lozoya y la Sierra Norte. Además, nos ofrece la oportunidad de asomarnos varias veces hacia la vertiente oeste, hacia la meseta segoviana. En esta ocasión, recorremos la mitad Sur, haciendo una circular y regresando por la zona baja de la ladera.
Partiremos de Lozoya, junto al cementerio viejo tenemos la Señal Vertical (S.V.) (SN125), y nos dirigiremos por el Camino del Valle hacia Pinilla / Alameda, en apenas 500m en la S.V. (SN28), nos incorporamos al camino del carretero, dirección Lozoya / Camino horizontal. Tras dejar atrás Lozoya por la carretera que sube al Pto. de Navafría, tomamos un camino que sale a nuestra derecha y que tras una dura ascensión de 600m de desnivel nos deja en la Horizontal. Justo en el cruce, seguimos las indicaciones de la S.V. (SN51), incorporándonos a la Horizontal hacia Pto. de Linera / Pto. de Peñaquemada. Ahora toca relajarse un poco tras la dura subida, en general, ahora nuestro camino va descendiendo de manera tendida, aunque también tendremos subidas. El paisaje es grandioso, el valle del Lozoya y las cumbres de la Sierra se dominan desde nuestra posición donde los pinares se alternan con piornales y zonas despejadas en las proximidades del cordal. Pasamos por el histórico puerto de Linera, para antes de llegar al de Peñaquemada, en la S.V. (SN54), abandonar la Horizontal, para incorporarnos al camino de Braojos, dirección Braojos / Villavieja. Un vertiginoso descenso, a través de un denso pinar, nos conduce hasta el refugio forestal del Santuy y un poco más adelante, llegamos a la S.V. (SN53), donde nos dirigimos hacia Villavieja / Gascones (por Villavieja). Continuamos descendiendo ahora por una dehesa de robles para llegar a una antigua estación de tren donde nos incorporamos a una carretera, poco después llegamos a Villavieja. En Villavieja, desde SN74, continuamos dirección Pinilla / S. Mamés. Poco después en una zona de prados encontramos otra S.V. (SN41), en este caso nos dirigimos hacia S. Mamés por el camino de la Nava. Una vez en S. Mamés tomamos la carretera M634 hacia Navarredonda. En Navarredonda, en SN124, continuamos hacia Portachuelo / Gargantilla. El camino asciende entre robles hasta el alto del Portachuelo para descender con unas impresionantes vistas del alto valle del Lozoya y del embalse de Pinilla hasta Lozoya donde acabamos nuestra ruta.
Laguna de los Pájaros de Peñalara
Esta ruta por el mismo corazón del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, nos ofrece algunos de los lugares más auténticos y el mejor muestrario geomorfológico de las acciones glaciares de la Comunidad de Madrid.
La ruta se inicia desde el parking del puerto de Cotos. Nos dirigimos hacia la caseta de información del Parque Nacional y continúanos hacia el noreste por un camino ancho, que se interna en un bosque de pinos silvestres que nos conduce a la Fuente Cubeiro.
Seguidamente, nos encontramos con el “Mirador de la Gitana”, desde el cual podremos observar unas vistas espléndidas de la “Cuerda Larga”. Tras el mirador, llegamos a una edificación en la que podemos ver paneles informativos sobre el Parque Nacional. En este punto, se inician a mano derecha el sendero denominado RP3 y RP4, por el que continuaremos hasta toparnos con la bifurcación de éstos.
Una vez llegado a esta bifurcación, cruzamos el arroyo de Peñalara por un puente de madera, tras el cual continúanos por un sendero que asciende entre rocas, piornos y pequeños pinos silvestres retorcidos por las inclemencias y los rigores del clima a estas altitudes.
A medida que avanzamos vamos alternando diferentes lagunas y hoyas modeladas por la acción de los glaciares de circo, como el conjunto de cinco lagunas o la laguna de los claveles bajo el risco del mismo nombre. La vegetación a estas alturas se limita al piorno y las praderas alpinas, muy sensibles a la erosión por lo que es muy importante no salirse de los senderos.
Tras la laguna de los claveles ascendemos suavemente hasta alcanzar la laguna de los Pájaros.
Guardada por el Risco de los Pájaros y los contrafuertes que caen del macizo, que se reflejan en sus cristalinas aguas, la laguna se muestra colgada a modo de balcón natural con la grandiosidad del valle del Lozoya como telón de fondo.
Mondalindo por la Mina de Plata
Esta es una ruta con cierto nivel de exigencia que implica tener una buena forma física. El camino es mixto de pistas y sendas de montaña con algunas zonas muy quebradas y con piedras sueltas donde hay que tener cuidado. Sin embargo, la ascensión nos permitirá contemplar desde el cordel: el Valle del Lozoya y Valle Hermoso, la Campiña Alcarreña, el macizo de El Pendón, La Cuerda Larga, Las Machotas de Zarzalejo, La Cabrera y la Sierra de Hoyo.
Solo en el primer tramo de ascenso, desde la Fuente de la Gregoria, hasta unos ciento cincuenta metros antes de llegar a la Torre de la Mina hay árboles que nos protegerán del sol. El resto de la ruta no tiene sombra, lo cual no disminuye su belleza.
Si estamos cansados o, simplemente no queremos continuar, podemos dar una vuelta por la zona y ver los restos de la explotación minera ayudados por los paneles explicativos.
Si continuamos y conseguimos hacer cima, en el Mondalindo nos espera un buzón de montaña donde poder escribir nuestra experiencia y leer la de otras personas practicantes del montañismo.
Senda del río Hayedo de Montejo
El Hayedo de Montejo es un Espacio Natural Protegido (declarado Sitio Natural de Interés Nacional, en 1974), constituido por los montes de Utilidad Pública de El Chaparral y La Solana, de 250 hectáreas de extensión. Fue declarado por la UNESCO Patrimonio Natural de la Humanidad en 2019.
Este singular Hayedo es una de las dos zonas núcleo de la Reserva de la Biosfera Sierra del Rincón junto con la Dehesa Boyal de Puebla de la Sierra. Está dedicado a la conservación e investigación y es un Espacio Natural Protegido muy sensible (Sitio Natural de Interés Nacional),
Contiene el único bosque de hayas que puede encontrarse en la Comunidad de Madrid, y presenta una elevada diversidad biológica.
El hayedo se visita en grupos reducidos y en compañía de un guía, por lo que es conveniente realizar reserva con antelación. Estos pases se solicitan en el Centro de Recursos e Información de la Reserva de la Biosfera Sierra del Rincón situado en Montejo de la Sierra, c/Real, 64. El Centro de Información de la Reserva de la Biosfera Sierra del Rincón, está abierto todos los días en horario de 9.30 a 15.00 horas. En el Centro podrás visitar una exposición de los ecosistemas, flora y fauna más representativos del territorio, informarte de las sendas autoguíadas que recorren la Sierra del Rincón, de donde comer y dormir en la zona y de todos los puntos de interés que merecen una obligada visita.
Consulta la ficha completa de especificaciones de accesibilidad AQUÍ
(Informe realizado por la entidad INFINIA, noviembre 2021)
El Canal de Cabarrús Accesible
Nuestra ruta discurre enteramente por las estepas cerealísticas de la Vega del Jarama, en una zona suavemente ondulada y donde tenemos la sensación de caminar entre un mar de cultivos de cereales. Las distintas infraestructuras pertenecientes al antiguo Canal de Cabarrús se dispersan por todo el recorrido, ya que este canal llego a tener casi 13 kilómetros y discurría, desde el Pontón de la Oliva hasta Torrelaguna. Contaba a lo largo del recorrido con 6 puentes, 3 acueductos, 8 casas de guardia, acequias y dependencias auxiliares como la casa de Oficios.
Comenzamos en Torremocha del Jarama, junto a la Parroquia de San Pedro Apóstol. Este Iglesia, de origen altomedieval, esta asociada a una torre vigía del río Jarama, transformada en la actual Torre Campanario. El camino tras salir del pueblo se interna en los campos de cereales y tras desembocar en la carretera M-102, continuamos poer ella hasta llegar a Torrelaguna, cuyo casco histórico esta declarado Monumento Histórico-Artístico, por lo que es obligado un paseo por sus calles.
Salimos de Torrelaguna por el camino de las Lomillas Bajas que nos conducirá hasta casi la orilla del río Jarama. Por el camino Atravesamos el Canal de la Parra hasta llegar a las ruinas de la ermita de Santa María de la Cabeza.
A partir de la Ermita, giramos a la izquierda, por un ancho camino de tierra que nos conducirá hasta Torremocha, dejando a nuestra derecha el curso del río Jarama. Por todo este trayecto, podremos observar en el lado izquierdo las ruinas de distintas Casas de Guardas que vigilaban el Canal de Cabarrús. Más adelante, podremos ver una casona grande a la derecha del camino, la Casa de los Oficios, residencia del Conde en el s. XVIII.
Una vez en Torremocha, podemos visitar el museo de la Agricultura o adquirir algunos productos de manufactura local que se elaboran en el polígono artesano de este municipio.
Consulta la ficha completa de especificaciones de accesibilidad AQUÍ
(Informe realizado por la entidad INFINIA, noviembre 2021)
El Camino de las Minas
La Mina San Francisco, como así se llamaban a las minas de plata de Horcajuelo, empezó a ser explotada a mediados del siglo XIX. La mina estuvo activa desde 1840 hasta las últimas décadas de ese mismo siglo, teniendo un periodo de apogeo desde 1856 a 1860. Situada a 1500 m de altitud sobre la ladera del cerro de la Porrilla, sus voluminosas escombreras son visibles desde el valle. En esta ruta recorreremos el Camino de las Minas, camino tradicional que usaban los mineros de Somosierra y Robregordo para llegar a las minas.
Comenzamos nuestra caminata en Somosierra, junto a la ermita de la Soledad. Frente a ella tenemos la cartelera de Carpetania, y junto a esta la Señal Vertical (S.V.) (SN57). Descendemos hacia Dehesa Bonita / Robregordo por la calle Cañada Real, salimos del pueblo y llegamos a la depuradora. Tras cruzar la carretera, nos adentramos en la dehesa bonita, para poco después salir de ella y descender hasta un cruce donde vemos la S.V. (SN39). Continuamos hacia minas de S. Francisco / Horcajuelo, por el tradicional camino de las minas. El camino recorre la ladera de la Cebollera nueva ascendiendo suavemente entre la linde del pinar por arriba y el robledal por debajo de nuestra cota. Una vez en la S.V. (SN7), continuamos por el camino de las minas, dirección Mina de S. Francisco / Horcajuelo. Dejamos la ladera de la Cebollera para dirigirnos al suave cordel que nos separa del valle de Horcajuelo y por el que entramos en la reserva de la biosfera de la sierra de Rincón. Pasamos un zarzo (cancela), tras el cual vemos la S.V. (SN88), continuamos por el camino de las minas, hacia minas de S. Francisco. El camino recorre ahora una ladera poblada de jaras y brezos en la que podemos ver diferentes catas y ruinas de antiguas construcciones mineras. El camino desciende de manera más brusca siguiendo unas zetas y nos deja en las minas de San Francisco donde podemos ver la bocamina excavada en roca en el filón principal, antiguas edificaciones de piedra que servían de almacén, así como un pozo inundado, la piedra del malacate y las escombreras. En el pozo maestro de Horcajuelo, a pesar de lo primitivo de las herramientas se llegaron a alcanzar 60 m de profundidad. Desde aquí tenemos una magnificas vista de la sierra del Rincón. El camino ahora continua descendiendo hasta llegar a Horcajuelo de la Sierra donde finaliza nuestra ruta.
Ruta del Puente Romano
Este breve paseo de El Berrueco a Sieteiglesias guarda uno de los tesoros viarios de la Sierra Norte de Madrid, el puente romano. Este puente de origen incierto, cruza el arroyo Jóbalo y es posible que formara parte de una ramificación norte de la vía romana 25 del itinerario de Antonino, camino que partiendo desde «Toletum», continuaba hacia el norte buscando el puerto de Somosierra por Buitrago de Lozoya. Lo que sí se sabe es que hasta el siglo XVIII ha sido paso obligado de carruajes hacia Madrid desde Somosierra, así como dirección norte para ir a Burgos, Soria, etc., ya que era el único puente de piedra que cruzaba el Jóbalo. Se trata de un puente de un solo ojo, formado por una bóveda de cañón de sillería, levantándose el resto de la estructura mediante mampostería con mortero de cal.
Partiendo de El Berrueco, seguimos la indicación hacia el Puente romano de la Señal Vertical (S.V) (SN96) situada en la esquina de la carretera de Cervera y la travesía de Cervera. El paisaje, dominado por los afloramientos graníticos y los paisajes abiertos dominados por los cerros graníticos de las Cabreras. Una vez en la S.V. (SN95), continuamos hacia Puente romano, ahora caminamos entre fincas cercadas por muros de piedra seca y la carretera de Siete iglesias a nuestra izquierda. Un poco más adelante, el camino se interna entre fincas para desembocar en el puente romano, por el cual cruzamos el arroyo Jóbalo.
El camino ahora próximo a la carretera, nos conduce hasta la localidad de Sieteiglesias, donde no nos podemos perder la Necrópolis medieval, un yacimiento que se localiza en lo alto de una zona denominada «Berrocal de la Iglesia», caracterizado por un conjunto de afloramientos de tipo granítico. Hasta el momento se han documentado 85 tumbas que sitúan al yacimiento al final de la Edad Media, pudiendo corresponder a las repoblaciones cristianas que tuvieron lugar en esta zona entre los siglos IX y XI.
Ruta embalse de El Villar
La ruta comienza en la Plaza de la Constitución de Mangirón, se dirige a la calle del Norte, gira a la derecha y pasa al lado de la Fuente Vieja, pozo que utilizaron los vecinos para el suministro de agua hasta que en el año 1932 se construyó la fuente de la plaza. La ruta cruza el arroyo Mangirón por un puente y continúa por un camino de tierra señalizado como vía pecuaria. A la derecha queda una formación rocosa de granito denominada Peña el Tormo muy popular entre la gente del pueblo. A lo largo de los siguientes kilómetros se presentan varios cruces y bifurcaciones. En los cuatro primeros, la senda continúa por el camino de la derecha; en las siguientes dos bifurcaciones, sigue por la izquierda y el siguiente por la derecha. La ruta baja hasta la orilla del embalse y se inicia el regreso subiendo por una empinada ladera. Una vez arriba, en el primer cruce, la ruta sigue por la derecha y en el siguiente por la izquierda. La senda continúa hacia el arroyo de Mangirón y la depuradora y entra en el núcleo urbano donde termina su recorrido.
La ruta discurre entre encinares, algunos catalogados como Montes Preservados, donde la encina es la especie arbórea predominante acompañada en algunas zonas de roble melojo y fresno. El sotobosque está formado por jaras, retamas, enebros y plantas aromáticas. Característica de esta zona es la denominada piedra de Mangirón utilizada tradicionalmente en todo tipo de construcciones. Se trata de un tipo de roca metamórfica denominado gneis que se formó hace 500 millones de años.
A lo largo del recorrido, la senda coincide en varios tramos con dos vías pecuarias: Colada de Peñas Varaeras o Tormo, aproximadamente durante medio kilómetro nada más salir del pueblo, y Cañada Real del Vado de Paredes durante otros 900 m.
La ruta permite asomarse al embalse de El Villar, construido en el siglo XIX en el río Lozoya, y que a día de hoy sigue abasteciendo a Madrid. Destacan las bonitas vistas de la lámina de agua, rodeada por la vegetación arbórea que cubre las laderas.
El Espartal y los Altos del Hontanar
Los Altos del Hontanar constituyen un cordal montañoso que se escinde de la Sierra de La Morcuera y que cierra el Valle del Lozoya por su vertiente Este. Esta privilegiada situación, dividiendo los valles de Lozoya y Canencia, le otorga unas vistas inmejorables sobre ambos valles, además, de unas panorámicas sobresalientes del macizo de Peñalara, Cuerda Larga y los Montes Carpetanos.
Comenzamos nuestra ruta en Alameda del Valle, concretamente desde la Señal Vertical (S.V.) (SN81), situada en la C/ del Romero y nos dirigimos hacia Ref. Majada del Cojo / El Espartal. Nada más comenzar cruzamos el rio Lozoya y atravesamos el fondo del valle, una zona prácticamente llana, donde podemos ver praderas salpicadas de fresnos y robles donde pasta el ganado. A medida que avanzamos y nos aproximamos a la ladera, el camino va aumentando la pendiente y nos adentramos en una zona de robledal por la que ascendemos. Más arriba, el robledal se aclara, da paso a brezos y retamas y finalmente, tras una zona donde el camino se abre paso a través de las rocas que cortan la ladera, nos internamos en el pinar. Poco después llegamos el refugio de la Majada del Cojo, un refugio libre, donde llevando el equipo adecuado podemos pernoctar, o utilizarlo para descansar y reponer fuerzas. En cualquier caso, hagamos un uso correcto de este tipo de instalaciones para que estén disponibles para otros senderistas.
Junto al refugio encontramos la S.V. (SN141). Tomamos el camino que nos indica Pico el Espartal / Portachuelo de Canencia para poco después alcanzar el cordel y dirigirnos hacia la izquierda, por un amplio cortafuego por el que transita un camino. Un suave ascenso por este ancho camino nos conduce hasta el pico Espartal, al que reconoceremos por su vértice geodésico. Tras cruzar una alambrada, continuamos ahora por un sendero que desciende hasta el collado de las fuentes, y tras un repecho que remonta la ladera del Cerro del Águila, bajamos hasta el Portachuelo de Canencia. En este amplio collado, podemos ver la S.V. (SN46), y nos dirigimos hacia el camino de Navalmaillo (Pinilla del Valle / Alameda). El sendero, que tras internarse en el robledal se tornara en camino, desciende de manera continuada entre el robledal hasta llegar a las inmediaciones del Embalse de Pinilla, cuya cola o lugar donde el rio desemboca en el embalse cruzamos por un puente y continuamos hasta un cruce donde hallamos una S.V. (SN27). Aquí seguimos hacia la izquierda, en dirección Alameda / Oteruelo, nos encontramos en el Camino natural del valle por el que en apenas 30 min, regresamos de nuevo a Alameda.
Minas de plata de Horcajuelo
La Mina San Francisco, como así se llamaban a las minas de plata de Horcajuelo, empezó a ser explotada a mediados del siglo XIX. La mina estuvo activa desde 1840 hasta las ultimas décadas de ese mismo siglo, teniendo un periodo de apogeo desde 1856 a 1860. Situada a 1500 m de altitud sobre la ladera del cerro de la Porrilla, sus voluminosas escombreras son visibles desde el valle. En el diario minero “La Antorcha” (1857), se escribió que “la mina San Francisco ha cortado un filón conteniendo plata agria, plata roja oscura y cloruros de plata, presentándose también plata nativa».
Comenzamos nuestra caminata en Horcajuelo, dirigiéndonos por la calle principal hacia el Norte. Antes de llegar al campo de futbol, tomamos el camino que sale a nuestra derecha. A la izquierda del camino y mientras ascendemos suavemente bajo la sombra de fresnos y robles, podemos ver zonas de huertas. Pasada una cancela, entramos en una zona más despejada y caminamos junto a un muro de piedra seca, hasta llegar a un cruce, donde podemos ver una flecha indicadora. El camino al que nos incorporamos sube bruscamente, hasta llegar a una zona en la que se asoman grandes esquistos donde se suaviza la ascensión. Un poco mas adelante, el camino gira hacia la ladera, la cual vamos bordeando hasta llegar a la mina.
En la zona se puede todavía contemplar la bocamina, excavada en roca en el filón principal. Dado que no está garantizada la seguridad dentro de las minas, no se debe entrar en las mismas. En los alrededores de la bocamina encontraremos antiguas edificaciones de piedra que servían de almacén, así como un pozo inundado y las escombreras. En el pozo maestro de Horcajuelo, a pesar de lo primitivo de las herramientas se llegaron a alcanzar 60 m de profundidad.
La vuelta la realizamos dirigiéndonos de frente a la bocamina siguiendo un senderos que desciende hasta la loma, atravesamos el arroyo grande y volvemos a encontrarnos con el camino de subida, al cual nos incorporamos para volver a Horcajuelo.
La dehesa del Soto
En Cervera de Buitrago la ruta parte de la calle Iglesia y baja por la calle Pozas, coincidiendo con la ruta de Gran Recorrido senda del Genaro que se dirige a la presa de El Villar. En la zona del antiguo lavadero, la senda gira a la izquierda y baja hacia el embalse de El Atazar dejando la depuradora a la izquierda. Allí toma el camino del Carrascalejo, una pista de tierra que bordea el embalse y que tiene una barrera para impedir el paso de vehículos no autorizados. El camino se transforma en senda y sube a través de la Dehesa del Soto hasta una zona más elevada en donde se encuentra el límite municipal entre Cervera de Buitrago y Robledillo de la Jara. Tras pasar un zarzo, la ruta continúa por un camino bien marcado hasta las proximidades de la carretera M-127, lugar en donde gira a la derecha de vuelta a Cervera de Buitrago. Carretera y senda marchan paralelas durante casi 2 km por caminos públicos y por la vía pecuaria Colada de Vallejo Rubio. La senda continúa hacia el centro del núcleo urbano dejando a la izquierda un antiguo descansadero para el ganado trashumante denominado de Las Eras y a la derecha un refugio para caballerías.
La Dehesa del Soto está catalogada como Monte de Utilidad Pública. Gran parte de su superficie quedó inundada por el embalse de Atazar. La parte baja está cubierta de quejigos y fresnos mientras que en la zona más alta crece un jaral con romero. Desde este punto más elevado se pueden contemplar unas bonitas vistas del embalse de El Atazar, la sierra de la Cabrera y las Cabreras y el encinar de la dehesa de Santillana.
El embalse de El Atazar, construido en 1972, es el mayor de la Comunidad de Madrid y almacena casi el 50 % del volumen de agua embalsada de la región. En él se pueden practicar actividades náuticas sin motor pero no está permitido el baño.
Camino peatonal Rascafría – El Paular
El camino peatonal Rascafría-El Paular es un itinerario peatonal, que discurre paralelo a la carretera M-604 y comunica el pueblo de Rascafría con El Paular. El uso de la vía se comparte con bicicletas, y desde la carretera hay accesos habilitados a prados y fincas situados en el lateral del camino. Es camino lineal prácticamente llano, se puede recorrer en silla de ruedas.
El camino discurre junto al rio Lozoya, y esta jalonado de impresionantes álamos negros.
La zona del Paular nos ofrece distintas posibilidades de visitas accesibles como el Monasterio, el puente del Perdón, el Centro de Recursos del Parque Nacional o el arboreto Giner de los Ríos.
Consulta la ficha completa de especificaciones de accesibilidad AQUÍ
(Informe realizado por la entidad INFINIA, noviembre 2021)
Senda de los prados
La ruta se inicia en la esquina de las calles Iglesia y Pozas, cruza la Plaza de Las Arcas y sigue por la calle del Pozo hasta dejar atrás las últimas casas del pueblo de Cervera de Buitrago. Se llega a una encrucijada de caminos, bajo un tendido eléctrico, y la senda continúa recto por la vía pecuaria Colada de la Caleriza, dejando la senda del Genaro y la antigua carretera a El Atazar a mano izquierda. El camino se adentra por un pequeño quejigar, catalogado como Monte Preservado, en el que hay varias señales y carteles informativos. A partir del último de estos carteles, referido al paisaje, la ruta toma una estrecha senda que baja al arroyo de Valdehierro que cruza por una pasarela de madera, aguas abajo de un dique de contención de sedimentos. Se atraviesan antiguos campos de labor, hoy cubiertos por extensos jarales, y se deja atrás un abrevadero. Finalmente se llega al arroyo del Vallejo del Saz y a un segundo dique de contención de sedimentos. El regreso se hace por el mismo camino.
El paisaje se caracteriza por la presencia de un denso matorral de jaras y romero y, en las zonas más húmedas, zarzas, rosales y majuelos con sauces, fresnos, quejigos y robles aislados. Es el resultado de siglos de prácticas agrícolas y ganaderas que deforestaron el territorio y cuyo abandono ha propiciado el crecimiento de este tipo de matorrales sobre unos suelos muy pobres. Otra de las características de esta ruta son los diques de contención construidos en los arroyos Valdehierro y Vallejo del Saz, que permiten que los sedimentos más gruesos que llegan arrastrados por el agua se depositen y no lleguen al embalse de El Atazar. También se puede observar un colmenar tradicional construido con trocos huecos de árboles, lajas de piedra e incluso chapas de metal. Destacan en algunos puntos del recorrido las vistas sobre el embalse de El Atazar.
Subida al Puerto de Peñaquemada
El inicio de la ruta coincide con la Ruta 1 hasta que esta se desvía a la izquierda. Hay que seguir de frente y tomar el camino que pasa junto al molino y cruza el arroyo en una curva para subir por una ladera de monte bajo hasta llegar al pinar donde está la barrera que impide el paso a los vehículos a motor. Aquí giramos la derecha remontando la pista que sube en zigzag hasta el refugio de Santuil.
Nuestro camino sigue de frente, ascendiendo hasta las praderas de la Fuente del Puerto donde nace el arroyo del Cigüeñuela. Seguimos por el collado, en dirección este, que divide las provincias de Madrid y Segovia con la vista del pico de Peña Quemada de frente.
Empezamos el descenso dejando Peña Quemada a nuestra izquierda para llegar al cortafuego que nos llevará hasta los Prados de la Vaqueriza. Cuando termina el cortafuego hay que girar a la izquierda para seguir esa pista forestal hasta llegar a una vereda que sale a nuestra izquierda por la que hay que descender.
Una vez fuera del pinar nos adentramos en un pequeño bosquete en el que están los fresnos de la reguera, reconocidos como árboles monumentales dentro de la Comunidad de Madrid. El camino sigue en una suave pendiente entre prados de pasto hasta llegar a Braojos y al final de nuestra ruta.
El Portachuelo Viejo
Os proponemos una ruta para descubrir uno de los ejemplos del patrimonio viario de la Sierra Norte de Madrid, en esta ocasión uno de los pasos históricos que conducían a Buitrago desde el Sur. Este collado, conocido como el Portachuelo Viejo, fue sustituido por el Portachuelo nuevo, lugar por donde transita hoy día la autovía N-I.
El Portachuelo Viejo es un paso empedrado, que se usaría como camino mulero y que se ubica entre los cerros de El Picazuelo y Peña Caldera.
Partimos de la Plaza Picasso de Buitrago del Lozoya. Junto a la cartelera de la Red Carpetania tenemos la señal vertical (S.V.) (SN101) y nos dirigimos hacia Portachuelo Viejo / Cincovillas, poco después en SN102, mantenemos la misma dirección. Salimos de Buitrago a través de una calle de casas adosadas y chalets hasta llegar a la Colada del Portachuelo, un camino de tierra que nos va acercando a la ladera del Portachuelo. Tras pasar por una zona de pradera, el camino comienza a ganar altura y el paisaje se va poblado de rebollos y encinas. Tras transitar pegados a un muro de piedra seca, iniciamos la subida hacia el portachuelo. Ahora podemos adivinar tramos empedrados, que se alternan hasta el mismo collado. Utilizando la imaginación, podemos idear este paso con un empedrado en mejores condiciones por donde pasarían vecinos y viajantes con sus mulas y caballos.
Justo en el collado tenemos la S.V. (SN116), continuamos hacia Cincovillas / Mangirón. Tras un breve descenso llegamos a Cincovillas, atravesamos el pueblo y en una plaza junto a la carretera vemos la cartelera de Carpetania y la S.V. (SN115). Hacemos un breve tramo por carretera siguiendo las indicaciones hacia Mangirón / Buitrago (por Gariñas) y nos incorporamos a un camino que nos lleva hasta un cruce donde vemos otra S.V. (SN139). Continuamos por la calleja de los Jarotes, dirección Buitrago / Gascones, una preciosa calleja, rodeada de parcelas y fincas delimitadas por muros de piedra seca que finalmente nos conduce hasta la carretera M-126, a la cual nos incorporamos, dirigiéndonos hacia la izquierda durante 1 km. Junto a la carretera, vemos una cancela y una S.V. (SN138) y continuamos hacia Buitrago / Gascones, caminando ahora paralelos a la carretera por un camino que por el pinar de las Gariñas nos deja en Buitrago. Tras tomar el paseo del rio, una preciosa senda elevada junto al Lozoya, disfrutamos de unas impresionantes vistas de Buitrago, antes de regresar al punto de inicio.
Sierra de La Cabrera
La Cabrera es una serrezuela granítica de gran interés morfológico, pues ofrece un amplio muestrario de las peculiares formaciones del modelado sobre granito como son los domos, las acebolladuras, los thors o canchos de bloques superpuestos o los acastillamientos por fallas verticales. Al constituir un único cordal ofrece buenas vistas en todo momento. En este cordal se asienta la segunda colonia con más efectivos de buitre leonado de la Comunidad de Madrid.
Comenzamos la ruta en la Avenida de La Cabrera, junto al Centro de Iniciativas Turísticas Villa San Roque en el municipio de La Cabrera. Nos dirigimos hacia el Norte por la Avda. de La Cabrera, hasta finalizar la misma en una rotonda. Sin cambiar de dirección, tomamos la calle de la Cabezuela, asfaltada, pasamos un restaurante y una gasolinera, y llegamos a unas viviendas. A partir de aquí el camino está señalizado con marcas blancas y amarillas (PR). El camino de asfalto acaba justo pasada la última casa, donde acaba la subida y giramos dirección Noroeste, a la izquierda según el sentido de nuestra marcha.
El camino de tierra asciende entre las fincas, hasta que dejamos la última debajo de nosotros para caminar junto una alambrada. Justo aquí tomamos el sendero que asciende entre bolos de granito y algunos enebros. Después de ganar unos metros de desnivel, el sendero se suaviza para volver a ascender entre retamas, jaras, y ya más arriba enebros, algunos pinos, y por supuesto bolos de granito hasta dejarnos en la base del Pico de la Miel. Desde este punto ya podemos ver el punto geodésico, solo tenemos que ascender algunos metros entre lapiaces de granito para alcanzar la cima (3,7 km y 354 m de desnivel +). Si volvemos la vista atrás vemos una bonita panorámica de las Cabrera y el pantano del Atazar.
El sendero a partir de aquí va cuerdeando por entre las formaciones graníticas, las vistas son muy buenas y a cada paso nos llaman la atención las distintas formaciones que adopta el granito.
A veces el camino asciende aproximándose al límite de la cuerda, lo que nos permite ver las moles graníticas muy cerca. Si miramos hacia el Norte, las vistas muy abiertas nos permiten ver las sierras del Rincón, Ayllón y parte del Guadarrama.
Destacan las formaciones de Peña el Águila o el Cancho de la Bola, y ya en las cercanías del Collado del Alfrecho, nos vuelven a sorprender los riscos, los acastillamientos o los canchos de bloques superpuestos coronados en muchas ocasiones por buitres leonados posados en ellos. En esta zona se concentra la mayor parte de los buitres que habitan en la Sierra de la Cabrera.
El camino nos conduce hasta las cercanías del collado del Alfrecho (6,7 km y 518 m de desnivel +). En este punto, tenemos la posibilidad de acortar nuestra ruta, descendiendo por la ladera opuesta (cruzando el collado), a partir de aquí el camino nos lo marcan hitos de piedra, el cual nos conducirá tras el descenso, a la C/ de la Subida a el Convento en La Cabrera. En este caso la distancia de la ruta sería de 10 km y con 523 m de desnivel +.
Nuestro camino, si hemos decidido continuar, continúa en la misma dirección y se interna por las laderas del Cancho Gordo y del Cancho Largo.
Descendemos suavemente hasta las proximidades de la Peña del Tejo. Aquí el camino cambia de dirección, tomamos el collado junto a la Peña del Tejo y descendemos hasta el cementerio de Valdemanco. A partir de aquí abandonamos el PR y comenzamos a seguir el GR-10 (marcas blancas y rojas), en dirección Sureste (Izquierda según el sentido de nuestra marcha).
El camino asciende para sobrepasar la loma que baja del risco llamado Torre de Valdemanco. A partir de aquí el camino nos deja preciosas vistas y muy diferentes a las que estamos habituados tener de esta sierra.
El sendero nos deja casi en la misma puerta del convento de La Cabrera. Nos incorporamos al camino de cemento hasta llegar de nuevo a La Cabrera.
Puedes encontrar información sobre la naturaleza de la Sierra de La Cabrera aquí.
Destacamento penal y viaducto
El Destacamento Penal y Viaducto es un camino de ida y vuelta que no implica ninguna dificultad. Está recomendado para cualquier caminante, mínimamente ágil, durante las cuatro estaciones del año.
Dos son los tipos de paisaje que vamos a poder disfrutar en nuestra ruta. El primero es el derivado de las diferentes formas del granito: lanchares, berrocales, piedras caballeras, etc., que vamos a ir viendo según descendemos a ambos lados del camino principal dirección al Destacamento Penal. Este es un paisaje abierto y algo descarnado donde se intercalan las zonas de pasto con las laderas pedregosas de los montes que nos circundan tapizados por jaras y algunas plantas leñosas como el tomillo. El segundo paisaje lo podremos observar si tomamos la opción de regresar por la ruta que se acerca al viaducto y toma la cañada de vuelta al camino principal.
Es un paisaje más umbrío con prados de pasto y muros de piedra seca donde los fresnos trasmochados nos indican que, hasta hace poco tiempo, sus brotes tiernos se seguían podando para dar alimento al ganado.
Subida al Cancho de la Cabeza
Ruta circular de gran atractivo, a través de la cual ascenderemos a la cumbre del Cancho de la Cabeza (1.264 m), el punto más elevado de nuestro municipio, desde donde se puede obtener una panorámica excepcional de la Sierra Norte, el embalse de El Atazar y buena parte de nuestro municipio.
Partimos desde el aparcamiento de Patones de Abajo y ascenderemos hasta Patones de Arriba por la senda peatonal del barranco. Tras pasar por la fuente y el lavadero comenzaremos nuestro ascenso en paralelo al arroyo de Patones hasta Peña Escrita, una gran laja de pizarra con firmas de pastores. Desde allí continuaremos por un cortafuegos hasta el Cancho de la Cabeza. Desde este punto descenderemos por un sendero primero entre pinos y posteriormente entre jaras coincidiendo con la senda del Genaro hasta Patones de Arriba, desde donde bajaremos por la senda del Barranco al punto de inicio.
Ermita de Nazaret
La Ermita de Nazaret es una de los paseos imprescindibles en nuestra visita a Montejo de la Sierra. Las primeras referencias a este templo figuran en el tratado de caza más famoso de toda la Edad Media, Las Monterías de Alfonso XI, escrito en el siglo XIV. Donde dice que se extendían las “armadas” (cazadores) y las “vocerías” (ojeadores) en el Redondiello (hoy Redondillo) de la dehesa de Santa María, pegada a Nazaret, hasta el collado de Jarama para cazar el oso en verano y el puerco (jabalí) en invierno.
La ermita se erige en lo alto de un monte desde el que se disfruta de unas magníficas vistas de todo el valle y de unos atardeceres únicos.
Desde la Plaza de la Fuente en Montejo, donde podemos ver la Señal Vertical (S.V.) (SN75), partimos en dirección Ermita de Nazaret. En esta plaza se ubica la fuente de los tres caños, construida en el siglo XIX pero inaugurada por Clara Campoamor en 1927 y que sirvió hasta no hace tanto de abrevadero para el ganado. Descendemos hasta la Ermita de la Soledad (siglo XVI). Tomamos la calle que baja y que nos deja en una pasarela que cruza el rio de la Madre. A partir de aquí comenzamos la subida, atravesando las grandes praderas que albergaban los linares. Desde lejos ya vemos la silueta de la Ermita en lo alto de un cerro. Una vez en la Ermita, podemos contemplar las bonitas panorámicas que nos ofrece desde su privilegiada atalaya.
Desde este lugar, os invitamos a completar esta ruta a través de unas preciosas vías pecuarias. Tomamos el camino de grava que sale hacia el Norte desde el lateral de la Ermita, atravesamos un zarzo y llegamos a un cruce donde se ubica la S.V. (SN80), tomamos el camino que se dirige a Prádena / Montejo (por cordel del calvario). Nos adentramos en una amplísima vía pecuaria, delimitada por trabajados muros de piedra seca que nos deja en la carretera de Puebla. Nada más cruzar, vemos la S.V. (SN137) y continuamos por el camino de los cañuelos, dirección Prádena / Montejo. Tras rebasar un arroyo y remontar la ladera, caminamos por amplias praderas, salpicadas de algunos de rodales de robles y rosales silvestres. Descendemos suavemente, hasta alcanzar el arroyo de los santillos. El camino, ahora en subida, nos conduce a la carretera de Puebla, y continuamos por el Cordel del Calvario, dirección Montejo / Horcajuelo, a la derecha, según nos indica la S.V. (SN148). Tras un pequeño tramo por la acera, nos incorporamos a un camino que serpentea entre robles y que nos conduce a una amplia pradera, que recorremos, nada más internarnos en ella, por la derecha. Un poco más adelante, ya vemos Montejo, hacia donde nos dirigimos.
Senda Matambre
El Valle de Matambre fue conocido primeramente como valle del paraíso (Privilegio de la bolsilla, 1206) y posteriormente como garganta hermosa (Libro de la montería, 1350). En la actualidad el nombre de «arroyo la garganta» aún se conservan en alguno de sus tramos, En las ordenanzas de la villa y tierra (1567) se prohibió la entrada de vacas de la garganta, debido a lo codiciada de aquélla.
A lo largo de esta senda nos acompañará el arroyo del Zarzoso, que nace en el «Borrocazo» y desemboca en el arroyo de la Garganta. En este último tramo la cañada se estrecha y se pierde un poco debido a la vegetación: jabinos (enebros rastreros), retamas, acebos y helechos, los cuales se usaban antiguamente para chamuscar los pelos de los gorrinos y tapar también los montones de patatas para su conservación.
Durante siglos, el aprovechamiento de los recursos forestales del monte contribuyó al sustento de los vecinos de Villavieja. Para ello cortaban las matar a matarrasa sin dejar resalvo alguno,
Si nos adentramos un poco en el monte, veremos alguna carbonera fácil de distinguir por haber una pequeña plataforma, carecer de vegetación y tener una tierra muy negra.
Situada a mitad de la senda, se halla la piedra de los «mil hombres» porque, según la leyenda, la subieron mil hombres desde el río para colocarla donde está haciendo pared. Las paredes de piedra seca salpican toda la sierra para proteger los sembrados y prados del ganado. El sistema de construcción era de dos hilos y se remataba con una losa más grande que abarcaba toda la pared que se llama cobertera o cobija. Igualmente se construían majadas, corrales y chozos repartidos por el entorno.
Ruta de la Guerra Civil. Frente del Agua.
Desde el inicio de la Guerra, Madrid fue uno de los escenarios principales de la contienda. La defensa de los embalses de Puentes Viejas y El Villar, vitales para el abastecimiento de agua a Madrid, hizo que este frente se mantuviera en permanente tensión. La línea del frente en este lado de la Sierra se mantuvo casi sin cambios durante toda la guerra.
Incluida en el Plan de Yacimientos visitables de la Comunidad de Madrid, esta ruta histórica cuenta con la mayor concentración de infraestructuras bélicas de ambos bandos conservada en la región.
En Paredes de Buitrago (Puentes Viejas) enclavado en un entorno de alto valor paisajístico puedes encontrar 26 elementos restaurados y señalizados, como nidos de ametralladoras, búnkeres, trincheras y puestos de mando.
En el inicio de la Ruta (Paredes de Buitrago) existe un centro de interpretación de la ruta del Frente del Agua, su visita nos ayudara a poner en contexto este recorrido de alto valor histórico y patrimonial
El Pinar de Casasola
Ruta muy completa que nos permite ver el pinar de pinos resineros de Casasola, uno de los pocos pinares de esta especie presentes en la Sierra Norte, ya que el pino más común es el pino silvestre o de Valsaín. Pero no solo pinos; encinas, fresnos, zonas de pradera y preciosos pueblos de montaña son algunos de los atractivos de esta ruta.
Iniciamos nuestra ruta en Serrada, dejando casi para el final la visita al pinar, aunque también podríamos iniciarla en Berzosa. Nos situamos frente a las pistas deportivas donde tenemos un cruce de la Red donde se ubica la Cartelera de Carpetania y una Señal Vertical (S.V.) (SN108). Tomamos el camino de Berzosa, salimos del pueblo cruzando el arroyo del pozo de la pila y remontamos por un encinar una loma. El paisaje alterna praderas, zonas de matorral bajo y encinar hasta llegar a Berzosa. En la entrada del pueblo tenemos un cruce de la Red, donde se ubica una cartelera y la S.V. (SN43), nos dirigimos hacia Robledillo / Cervera. Nada más cruzar el polígono artesanal de Berzosa, nos encontramos otro cruce y seguimos las indicaciones de la S.V. (SN44) hacia Refugio de Casasola / Presa del Villar. Descendemos ahora por una loma rodeada de jaras y con vistas al embalse del villar. Una vez acabado el descenso nos internamos en el pinar de Casasola, poco después llegamos a un nuevo cruce, junto al refugio de Casasola, hoy abandonado. En el cruce, giramos a la derecha, siguiendo las indicaciones de la S.V. (SN152) hacia Serrada de la Fuente (por pinar de Casasola).
Atravesamos este bonito pinar, con grandes ejemplares de pino piñonero, incluso vemos una majada tradicional, construida en piedra con la techumbre de brezo. Tras el pinar, nos internamos en un encinar que tras cruzar el arroyo del pozo de la Pila, asciende entre las encinas para regresar de nuevo a Serrada.
Pueblos de la Sierra del Rincón
La Sierra del Rincón la componen cinco municipios, Prádena del Rincón, Horcajuelo de la Sierra, Montejo de la Sierra, La Puebla de la Sierra y La Hiruela. La ruta que os proponemos recorre los tres primeros pueblos, encajonados en la cabecera de un valle que forman los arroyos que bajan de las sierras adyacentes. Además de transitar por un marco natural incomparable, la ruta nos ofrece destacadas muestras de arquitectura rural, zonas de huerta, prados cercados con muros de piedra seca, vías pecuarias…todo un reflejo de la vida rural de estos
pueblos. Partimos de Prádena del Rincón, desde la Señal vertical (S.V.) (SN127) y nos dirigimos hacia Collado de la Dehesilla / Horcajuelo. Bajamos por una calle y nos topamos con la Iglesia de Sto. Domingo de Silos, que además de destacar por su bella factura, posee una
necrópolis del s.XII. Recomendamos su visita. Tras salir del pueblo descendemos al rio Cocinillas, el cual cruzamos y ascendemos hasta un cruce donde vemos la S.V (SN32). Continuamos dirección Horcajuelo / Montejo. El camino a media ladera, nos conduce a Horcajuelo.
Antes de entrar en el pueblo pasamos por la ermita de Ntra. Sra. de los Dolores. Horcajuelo es un pueblo con una arquitectura rural muy cuidada por lo que os recomendamos un paseo por sus calles. Desde la S.V. (SN74) seguimos en dirección Montejo / Ermita de Nazaret. Tras un breve tramo por carretera, entramos en el camino de las huertas, un precioso camino jalonado de muros de piedra seca bajo la sombra de nogales, robles y fresnos. A ambos lados del camino podemos ver pequeñas huertas tradicionales, en donde se cultiva entre otras hortalizas
los famosos judiones de Montejo. El camino desemboca en Montejo. La Fuente de los Tres Caños, la Iglesia de S. Pedro in Cathedra o el horno suspendido son algunos atractivos que no deberíais perderos. Desde la S.V. (SN153) continuamos camino hacia Prádena / Horcajuelo (por Prádena). Callejeando salimos del pueblo y bajamos al arroyo de la Madre, tras cruzarlo, ganamos altura hasta una amplia pradera, de la que
salimos por una ancha vía pecuaria que acoge un camino que serpentea entre el robledal y que nos deja en la carretera.
Nos dirigimos a la derecha hasta Prádena.
Ruta de las callejas de Navalafuente
La Ruta de las Callejas de Navalafuente es un cómodo recorrido, sin apenas desnivel, por la Calleja Ancha y la Calleja Estrecha, flanqueado por fresnos y antiguos muros de piedra, de construcción tradicional. La ruta regresa al pueblo pasando junto a la Iglesia de San Bartolomé.
La ruta es apta para todos los públicos y todos los niveles, dada su escasa dificultad y su longitud, de poco más de 3 km. Comienza y finaliza en el casco urbano de Navalafuente, junto a la estatua o monumento al “Senderista”. Te permitirá admirar las valiosas fresnedas que se extienden al sur del pueblo.
Consulta la ficha completa de especificaciones de accesibilidad AQUÍ
(Informe realizado por la entidad INFINIA, noviembre 2021)
El Canal de Cabarrús
Nuestra ruta discurre enteramente por las estepas cerealísticas de la Vega del Jarama, en una zona suavemente ondulada y donde tenemos la sensación de caminar entre un mar de cultivos de cereales. Las distintas infraestructuras pertenecientes al antiguo Canal de Cabarrús se dispersan por todo el recorrido, ya que este canal llego a tener casi 13 kilómetros y discurría, desde el Pontón de la Oliva hasta Torrelaguna. Contaba a lo largo del recorrido con 6 puentes, 3 acueductos, 8 casas de guardia, acequias y dependencias auxiliares como la casa de Oficios.
Comenzamos en Torremocha del Jarama, junto a la Parroquia de San Pedro Apóstol. Este Iglesia, de origen altomedieval, esta asociada a una torre vigía del río Jarama, transformada en la actual Torre Campanario. El camino tras salir del pueblo se interna en los campos de cereales y tras desembocar en la carretera M-102, continuamos poer ella hasta llegar a Torrelaguna, cuyo casco histórico esta declarado Monumento Histórico-Artístico, por lo que es obligado un paseo por sus calles.
Salimos de Torrelaguna por el camino de las Lomillas Bajas que nos conducirá hasta casi la orilla del río Jarama. Por el camino Atravesamos el Canal de la Parra hasta llegar a las ruinas de la ermita de Santa María de la Cabeza.
A partir de la Ermita, giramos a la izquierda, por un ancho camino de tierra que nos conducirá hasta Torremocha, dejando a nuestra derecha el curso del río Jarama. Por todo este trayecto, podremos observar en el lado izquierdo las ruinas de distintas Casas de Guardas que vigilaban el Canal de Cabarrús. Más adelante, podremos ver una casona grande a la derecha del camino, la Casa de los Oficios, residencia del Conde en el s. XVIII.
Una vez en Torremocha, podemos visitar el museo de la Agricultura o adquirir algunos productos de manufactura local que se elaboran en el polígono artesano de este municipio.
La reguera y la dehesa de Horcajo
La ruta de la Red Local de horcajo nos invita a pasear por un entorno natural transformado por la mano del hombre pero de una manera ancestral y sostenible.
La ruta nos interna dentro de una de las dehesas boyales con más solera de la Sierra, una dehesa compuesta por robles melojos en gran estado y en donde tradicionalmente ha pastado el ganado y se ha utilizado para suministrar leña al pueblo de manera sostenible.
Otro de los recursos que vamos a visitar y que tiene un gran valor social e histórico es la reguera comunal de Horcajo – Madarcos. Esta construcción de unos 13.5 kilómetros es la estructura más antigua que conservamos en el pueblo. Nace 1.5 kilómetros por encima del pueblo de Robregordo y llega hasta el pueblo de Madarcos. Su recorrido comienza a 1350 metros de altitud y acaba a unos 1100 metros en Madarcos. Durante estos 250 metros la pendiente intenta ser homogénea, ni con demasiada pendiente que rompa la estructura de la reguera por la fuerza del agua, ni demasiado poca pendiente que haga que el agua quede estancada. Su construcción se realizó con el comienzo de estas primeras poblaciones de pastores en la cara sur de Somosierra.
Senderos entre Bosques de Colores Otoñales
Explora senderos rodeados de árboles que en otoño se transforman en un festival de colores cálidos. Estos caminos son perfectos para caminatas relajantes, ofreciendo un ambiente único para disfrutar de la belleza natural de la Sierra Norte en otoño. Sin duda una de las mejores Rutas de Otoño
Caminos hacia Miradores con Vistas Panorámicas
Los miradores de la Sierra Norte brindan panorámicas impresionantes de paisajes otoñales. Estas rutas permiten alcanzar puntos elevados desde donde se puede contemplar el espectáculo de los bosques y montañas cubiertos de tonos rojizos y dorados.
Rutas de Observación de Flora y Fauna en Otoño
El otoño es una época excelente para la observación de flora y fauna en la Sierra Norte. Disfruta de rutas que ofrecen la oportunidad de ver animales en su hábitat natural y conocer las especies vegetales propias de esta estación. Perfecto para las Rutas de Otoño
Caminatas para Toda la Familia
La Sierra Norte ofrece Rutas de Otoño accesibles para todos los miembros de la familia. Estos senderos de baja dificultad permiten a grandes y pequeños disfrutar de la estación y explorar el entorno en un ambiente seguro y natural.