Rutas otoño

Rutas de Otoño en la Sierra Norte de Madrid

Las rutas de otoño en la Sierra Norte de Madrid son una invitación a disfrutar de paisajes espectaculares, donde los árboles se visten de tonos dorados y rojizos. Recorrer estos senderos entre bosques y descubrir miradores con vistas impresionantes permite vivir una conexión única con la naturaleza en su versión más pintoresca. Sumérgete en la tranquilidad del entorno otoñal y descubre las mejores rutas de Otoño para explorar la Sierra Norte en esta estación tan especial. 

Nuestras Rutas de Otoño

Camino con piedras punteagudas

Camino del Cartero

El cartero ha sido uno de los personajes más queridos y que más relación ha tenido con la población rural. Además de recorrer grandes distancias a pie, a caballo o bicicleta con el objetivo de llevar las noticias de familiares, amigos o de la administración a los vecinos, hacían de vínculo de unión entre el mundo exterior y los incomunicados pueblos de la Sierra. El cartero no solo llevaba las cartas sino las noticias de los hechos políticos, sociales o de cualquier otra índole que se producían en el resto del país, y en muchas ocasiones leía y escribía las cartas que el mismo portaría luego, debida al alto analfabetismo de las zonas rurales. Valga esta ruta de homenaje a tan querido personaje, cuya llegada al pueblo siempre despertaba expectación entre los vecinos que esperaban con ansiedad la carta de un hijo o algún familiar o de cualquier asunto de importancia que afectara sus vidas. La ruta discurre por el tradicional sendero llamado Camino alto de Robledillo, camino mulero, ya que el camino carretero discurría más abajo. Partimos de la plaza mayor de Puebla, y nos dirigimos al rio de La Puebla para cruzarlo por la pasarela. El camino comienza un suave ascenso jalonado de robles centenarios en los que podemos observar la huella del intenso carboneo. Poco después de pasar unos bonitos tinaos, el camino asciende por la ladera del cerro de las cabezas hasta llegar al collado Larda. Tras pasar el collado tomamos el sendero que serpenteando entre brezos, jaras y robles va recorriendo la ladera que forma el macizo de Peña la Cabra, sorteando las vaguadas que forman los arroyos que dejan caer sus aguas al rio de La Puebla, del cual vemos el profundo barranco que ha formado en el fondo del valle. En esta zona podemos contemplar el valioso patrimonio viario que contiene estos caminos serranos, auténticas obras de arte en mampostería, realizadas con lajas de pizarra, que durante años los vecinos fueron construyendo para adecuar el camino al relieve montañoso de la zona. Tras pasar el rio del Riato, nos internamos en una zona de pinar y ascendemos diagonalmente por la ladera hasta llegar a un collado a los pies del cerro Porrejón. Desde aquí, podemos ver la población de Robledillo a la que nos dirigimos.

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Senda de los prados

La ruta se inicia en la esquina de las calles Iglesia y Pozas, cruza la Plaza de Las Arcas y sigue por la calle del Pozo hasta dejar atrás las últimas casas del pueblo de Cervera de Buitrago. Se llega a una encrucijada de caminos, bajo un tendido eléctrico, y la senda continúa recto por la vía pecuaria Colada de la Caleriza, dejando la senda del Genaro y la antigua carretera a El Atazar a mano izquierda. El camino se adentra por un pequeño quejigar, catalogado como Monte Preservado, en el que hay varias señales y carteles informativos. A partir del último de estos carteles, referido al paisaje, la ruta toma una estrecha senda que baja al arroyo de Valdehierro que cruza por una pasarela de madera, aguas abajo de un dique de contención de sedimentos. Se atraviesan antiguos campos de labor, hoy cubiertos por extensos jarales, y se deja atrás un abrevadero. Finalmente se llega al arroyo del Vallejo del Saz y a un segundo dique de contención de sedimentos. El regreso se hace por el mismo camino.

El paisaje se caracteriza por la presencia de un denso matorral de jaras y romero y, en las zonas más húmedas, zarzas, rosales y majuelos con sauces, fresnos, quejigos y robles aislados. Es el resultado de siglos de prácticas agrícolas y ganaderas que deforestaron el territorio y cuyo abandono ha propiciado el crecimiento de este tipo de matorrales sobre unos suelos muy pobres. Otra de las características de esta ruta son los diques de contención construidos en los arroyos Valdehierro y Vallejo del Saz, que permiten que los sedimentos más gruesos que llegan arrastrados por el agua se depositen y no lleguen al embalse de El Atazar. También se puede observar un colmenar tradicional construido con trocos huecos de árboles, lajas de piedra e incluso chapas de metal. Destacan en algunos puntos del recorrido las vistas sobre el embalse de El Atazar.

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Entre pozas y huertos

Entre Pozas y Huertos es un camino circular que nos trasladará a los orígenes agrícolas de nuestro municipio.

Su paisaje está íntimamente ligado al uso y aprovechamiento de los manantiales que descienden desde la cuerda que culmina en el Mondalindo, en el norte del municipio.

Nuestro camino pasa por diferentes pozas “Grande, Chica y del Prado Mayor”. Estos sistemas también se conocen como “pago” y riegan, mediante un sistema de turnos que  cada año prepara el Alcalde de Aguas las fincas del lugar. Las caceras son los canales que, a modo de arterias, distribuyen el agua desde las pozas a las fincas.

El ecosistema predominante es el de soto o bosquete de ribera con: robles, endrinos, ciruelos, sauces y zarzales. Pájaros de bosque, pequeños mamíferos y, sobre todo, diferentes especies de anfibios habitan estos lugares y nos regalan sus cantos especialmente durante la primavera y el estío.

Ruta Juana la Beltraneja

Ruta de Juana la Beltraneja

Juana de Trastámara, Princesa y Reina de Castilla, La Beltraneja… Son algunos de los nombres que le dieron a Juana, hija de Enrique IV y Juana de Portugal. Nació en Madrid en 1462 y, desde entonces, algunos la consideraron fruto de una relación entre la reina y el valido del rey, Beltrán de la Cueva. Siendo tan solo una niña, fue objeto de rumores, custodiada, casada, heredera, reina, viuda…

Han pasado muchos años desde aquel 26 de octubre de 1470, fecha en la que Juana es nombraba heredera legítima del Trono de Castilla y desposada con el Duque de Guyena.
Para conmemorar este hecho histórico que pudo cambiar la historia de nuestro país en una época muy convulsa, os invitamos a recorrer el camino que realizo Juana para acudir al desposorio con el duque francés.

Partiremos de Buitrago, donde Enrique IV decidió enviar a Juana para ser custodiada en su castillo por la familia nobiliaria de los Mendoza. Os animamos a realizar la visita guiada de las murallas y el castillo para conocer de primera mano este histórico lugar. Salimos de la Villa de Buitrago y cruzamos el rio Lozoya por puente Viejo. Tras cruzar la antigua N-I, nos incorporamos a la Vía Pecuaria «colada del Chorrillo» que nos conduce al histórico puente de cal y Canto, hoy en día restaurado y de muy bella factura. poco después podemos ver las ruinas de la Ermita de la trinidad, de la que sigue en pie su majestuosa espadaña. El camino entre encinares y fresnos, nos lleva a Pinilla de Buitrago, otra de la poblaciones que tuvo que ver pasar la comitiva de la princesa Juana.

Tras pasar Pinilla, comenzamos a vislumbrar la espadaña de la iglesia de Santiago, de la que hoy solo quedan los muros y la espadaña y que estuvo en su día acompañada por un poblado que seria el origen del actual pueblo de Gargantilla. Aquí en esta iglesia en ruinas, declarada hace poco tiempo Bien de Interés Cultura (BIC), se produce el desposorio entre la princesa Juana y el Duque de Guyena y el juramento de varios nobles de hacerla reina incumpliendo el tratado de guisando que nombraba heredera a Isabel.

Desde la Iglesia de Santiago continuamos camino a Gargantilla, donde finaliza nuestra ruta. Paseando por sus calles podremos indagar un poco más sobre esta historia plagada de traiciones y complots, que nos ha llegado hasta nuestros días y que podía haber cambiado la historia de este país.

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Por la trocha del Arroyo Cigüeñuela

Desde la plaza mayor nos dirigimos hacia el norte por la calle del Viento. Superamos una fuente con abrevadero para los animales y cruzamos el túnel de la vía del tren. El camino sigue de frente por una carretera, con el firme en mal estado que discurre entre prados. Las zarzas y algún roble aparecen pegados a los muros de piedra que marcan los límites de las parcelas. Continuamos nuestro camino hasta un desvío que sale a la izquierda justo antes de llegar a un arroyo estacional muy fácil de distinguir por la vegetación.

Descendemos atravesando los prados en paralelo al arroyo de la Cigüeñuela por su margen izquierda. A media ladera está el canal de riego. Hay que cruzar el arroyo para poder encontrar el puente sobre la vía del tren. El camino gira hacia Braojos volviendo a cruzar el  arroyo que da nombre a nuestra senda para dirigirse hacia el pueblo por las callejas que sirven de paso entre las fincas de pasto. Esta zona se conoce como las «Eras de la Veredilla», donde hace unas décadas todavía podían verse mulas y trillos en la recogida de la cosecha.

Pueblo valle

Cañada de las Merinas

Cañada de las Merinas.

Ruta de gran valor etnográfico que nos lleva a recorrer parte de una de las cañadas con más solera del centro peninsular. La trashumancia, una de las actividades con más importancia histórica en la Sierra Norte, se plasma en esta ruta por donde entraba y salían cada año miles de cabezas de ganado para pastar en las laderas, collados y puertos de la Sierra Norte durante la época estival.

Con la posibilidad de poder comenzar en Bustarviejo o Buitrago, la ruta que describimos a continuación tiene su inicio en Buitrago del Lozoya, donde destaca su muralla medieval que fue declarada Monumento Nacional.

La ruta parte desde la Plaza Picasso, donde se encuentra la Señal Vertical (SN101), nos incorporamos a cañada Real Segoviana, El Cuadrón / Cincovillas. Una vez cruzada la autovía, giramos hacia el Sur. El camino entre encinas y robles gana suavemente altura mientras nos dirigimos a El Cuadrón lo que nos deja bonitas imágenes del embalse de Riosequillo. En El Cuadrón, pasamos por la S.V. (SN100), seguimos las indicaciones hacia la Cañada Real Garganta de los Montes (por cerro Perdigón) / Lozoyuela. Tras pasar el CEA Valle del Lozoya ascendemos hasta el collado del Portachuelo, donde nos topamos con la S.V. (SN29) y continuamos hacia Antigua cárcel / Valdemanco. En este punto nos asomamos a la Sierra de la Cabrera, el camino bordea la ladera de Peña Negra, y pasamos junto a un antiguo penal de la posguerra.

Entre la Sierra de la Cabrera y Peña Negra alcanzamos uno de los lugares con más solera de la ruta, el collado del Medio Celemín. En este punto a los pastores que conducían los rebaños se les cobraba un portazgo o impuesto por entrar en las tierras del señorío de Buitrago. Que consistía en medio celemín (Medida de capacidad) de trigo.

A partir de aquí el camino llanea faldeando las laderas de Peña Negra y el Mondalindo hasta alcanzar la bonita localidad serrana de Bustarviejo.

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Senda al embalse de El Villar

La ruta parte de la Cuesta de San Pedro, al lado de la iglesia de Robledillo de la Jara, junto con la senda local a El Santo Roto. Ambas continúan por la calle Posada, en donde coinciden, también, con la senda del Genaro, camino de 70 km de longitud que conecta entre sí todos los pueblos de la Mancomunidad Embalse del Atazar. Las rutas siguen por la calle del Cementerio y, pasado éste, la senda al Santo Roto se separa por la izquierda mientras que la ruta al Villar sigue de frente junto con la senda del Genaro. Continúan ambas por una pista de tierra que, tras cruzar la carretera M-127, llega hasta el final del recorrido en el área recreativa Perímetro de Casasola. Se vuelve por el mismo camino.

Los primeros 500 m del recorrido coinciden con la vía pecuaria Colada del Camino de la Presa del Villar. Se atraviesa una amplia zona de pastos y jaras hasta llegar a un extremo de la denominada Dehesa de Arriba, zona arbolada de quejigos y robles melojos acompañados de arces de Montpellier y majuelos, entre otras especies. El recorrido continúa y las jaras vuelven a hacerse predominantes en un paisaje abierto que permite disfrutar de amplias panorámicas.

Tras un paso canadiense, que impide el paso del ganado, la senda se solapa con la vía pecuaria Cañada Real de las Merinas, de 90 varas castellanas de anchura (75 m), hasta el final del recorrido. La ruta bordea el pinar de Casasola, bosque de repoblación de pinos resineros, catalogado como Monte de Utilidad Pública, y en el que hay un área recreativa con mesas y bancos.

La ruta termina en el embalse de El Villar, construido en el siglo XIX en el río Lozoya, y que todavía sigue abasteciendo de agua a los madrileños. Toma su nombre de un poblado que existía en la zona, hoy en día desaparecido. Como elementos de interés destacan el muro de la presa, que tiene planta curva, lo que supuso una gran innovación constructiva en su momento, y el aliviadero, en uno de los extremos del muro. Cuando el embalse alcanza su máxima capacidad el agua rebosa por este lugar y cae en una impresionante cascada de unos cincuenta metros de altura. También destacan las vistas de la lámina de agua y la vegetación que la rodea así como de la garganta excavada por el río Lozoya, aguas debajo de la presa.

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Ruta de los Puentes Medievales

Uno de los elementos principales del patrimonio viario de la Sierra Norte de Madrid son los puentes, muchos de ellos de bellísima factura y construidos durante la época medieval. Estos puentes eran puntos de paso obligado para los rebaños que durante siglos recorrieron nuestros caminos y dehesas. Para cruzarlos se cobraba unos derechos de pontazgo, algo así como un peaje que iba manos al señor de la zona.

La ruta comienza en el bellísimo pueblo de Canencia, junto a la Iglesia Sta. María del Castillo, Partimos de la señal vertical (S.V.) de Carpetania (SN78) y seguimos la indicación hacia el Puente de Cal y Canto. Descendemos por las calles del pueblo en dirección al arroyo de Canencia el cual cruzamos por el puente de Cal y Canto. Su origen puede situarse en el s. XIV, ya que aparece reflejado por el rey Alfonso XI (1311-1350) en su Libro de la Montería. Tiene forma de lomo de asno y está constituido por dos arcos de medio punto, de dimensiones muy desiguales, como consecuencia de su ubicación entre dos orillas de distinta rasante. La verdad es que todo en él es asimétrico. Es uno de los puentes de más bella factura de toda la Sierra Norte y su nombre posiblemente se debe a los bolos de piedra con los que esta pavimentado.

Seguimos la indicación hacia el Puente de Matafrailes de la S.V. (SN45-Pte. de Cal y Canto), y acompañamos el arroyo de Canencia aguas abajo. El camino nos conduce a una bonita dehesa de robles y llagamos a un cruce donde de nuevo tenemos una S.V. de Carpetania (SN146 – La Dehesa), donde tomamos el camino de la izquierda en dirección al Puente del Congosto, al que llegamos remontando el cauce del rio Lozoya, que vemos a nuestra derecha. Este puente, de origen incierto, arranca desde la propia roca que forma las laderas. Se construyó con sillarejo basto y está formado por un solo arco de medio punto de 6 m de luz. En su parte central el arco tiene doble rosca con grandes dovelas. A ambos lados aparecen desagües de planta rectangular. Sobre su origen tenemos dos hipótesis, que se construyera en época romana o en época medieval, ya que su forma es característica de los Siglos XII-XIII. Junto a el encontramos las ruinas de lo que fue un antiguo molino.

Volvemos sobre nuestros pasos hasta la S.V. (SN146-La Dehesa), y seguimos de frente siguiendo la flecha que nos indica Puente de Matafrailes. Como en los otros puentes, su origen no está nada claro, pero lo más probable es que tenga un origen tardo medieval. Su fábrica es de mampostería y muestra un único ojo, formado por un arco apuntado. El tablero es lo más llamativo, ya que tiene una anchura mayor en los extremos que en el centro, posiblemente para facilitar el cobro de los derechos de pontazgo.

Continuamos nuestro camino por zonas de robledal, cruzamos la carretera M-629 y continuamos hasta la siguiente S.V. (SN99-Prados Cerrados). En este punto, os recomendamos acercaros al cercano pueblo de Garganta de Lozoya. En todo caso, nuestro camino continua siguiendo la indicación que nos dirige hacia Canencia, y que atraviesa un bonito robledal hasta llegar a un hermoso collado desde el que descendemos con vista hacia el valle y la población de Canencia para finalizar nuestra ruta.

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La Dehesa Bonita de Somosierra

En la vertiente Oeste del Pico cebollera, existe una dehesa boyal que guarda una de las reliquias botánicas que aún nos quedan en la región de épocas glaciares. Está considerado como uno de los bosques más hermosos de la Comunidad de Madrid, ya que su enorme variedad: acebos, robles, cerezos, avellanos, servales y, sobre todo abedules, hacen de este un lugar espectacular, más si cabe cuando llega el otoño y los contrastes entre las diferentes especies se hacen más patentes.

La ruta comienza junto a la estación de aguas residuales (Depuradora) de Somosierra. Cruzamos la antigua N-I y nos incorporamos a un camino tras cruzar un portillo. El camino asciende y se divide en tres, nosotros tomamos el de en medio, el camino entre cambroños y avellanos nos conduce al arroyo de la Dehesa. Cruzamos el arroyo, en esta zona ya vemos los primeros abedules, junto con avellanos, robles y acebos.

El camino desemboca en una pista a la que nos incorporamos, hacia la izquierda (Noroeste). El camino nos conduce a la Fuentefría. Cerca de esta podemos ver un abedul con el tronco horizontal. El camino ahora, un poco desdibujado, baja hasta un bonito mirador, donde se nos muestra una magnifica panorámica de la Dehesa. Volvemos a dirigirnos hacia la fuente, y esta vez nos dirigimos hacia la izquierda, buscando el arroyo, para cruzarlo y bajar por su margen derecha. El camino es imperceptible, seguimos el río hasta que este vuelve a aparecer, y nos incorporamos a él hasta llegar al cruce del inicio.

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Ruta del Toro. Cabanillas de la Sierra

Durante la ruta recorreremos vías pecuarias por las que desde hace siglos ha transitado el ganado en la trashumancia, cruzaremos un puente medieval y conoceremos la fuente más antigua del pueblo, testigo de nuestra historia serrana. Además, al poco de iniciarse la ruta, llegaremos al emblemático Toro de Osborne, el primero que se instaló en toda España.

Conoceremos bosques mediterráneos y dehesas de encinas, riquísimos en especies de flora y fauna, así como dehesas de fresnos habitadas por ganaderías de toros de lidia, elementos tan característicos de nuestro municipio.

A lo largo del itinerario existen 17 paneles informativos que nos permiten conocer el paisaje, flora, fauna y costumbres de las gentes de Cabanillas de la Sierra y de otros municipios de la Sierra Norte de Madrid.

Partiendo de la calle de la Cuesta, junto a la rotonda de la antigua N-I, saldremos del casco urbano por la Cañada del Laderón al Portillo o Calleja de las Cuevas, donde conoceremos varias cuevas donde antaño se almacenaba el vino cosechado en nuestro pueblo, a escasos metros encontraremos una mesa panorámica a través de la cual conoceremos los distintos picos y vegetación de la Sierra Norte.

Poco después, atravesaremos por un pequeño puente el arroyo Sacedón, con su característica vegetación de ribera, para posteriormente, junto a la carretera A-I, observando una zona de antiguos huertos y un peculiar bosque de enebros.

Llegados a este punto, descubriremos el majestuoso toro de Osborne, que podremos contemplar en toda su amplitud.

Tras cruzar bajo la A-I, recorreremos paisajes adehesados, surcados por tradicionales vallas de piedra. Poco más adelante, podremos optar por tomar el Itinerario Corto (4,7 Km. de longitud), que nos llevará al pueblo pasando sobre el puente medieval de Los Arrieros, al igual que hicieran hace dos siglos las tropas napoleónicas venidas de Francia.

Si optamos por el Itinerario Largo (8,7 Km. de longitud), continuaremos en dirección norte por una vereda que nos llevará a cruzar la antigua carretera Nacional I, así como la Cañada Real de Extremadura, tantas veces transitada por los rebaños en sus largas peregrinaciones trashumantes. Discurriremos por una zona ocupada por un maravilloso bosque mediterráneo, hábitat de numerosas especies de plantas y animales, cuyas huellas podremos observar. Además, contemplaremos la majestuosa la sierra Norte, que podremos interpretar a través de una segunda mesa panorámica.

Poco después, atravesaremos de nuevo el arroyo Sacedón, adentrándonos en un maravilloso soto ocupado por dehesas de fresnos podados al estilo tradicional (cabeza de gato), donde el ganado bravo campa apacible.

Algo más adelante, tras cruzar la carretera de Valdemanco, caminaremos por un estrecho sendero hasta divisar las características dehesas de encina. Poco antes de llegar al pueblo descubriremos la primera fuente que existió en nuestro municipio, construida en 1.895, y en la que los cabanilleros acudieron para beber durante décadas.

Este mismo camino, que discurre paralelo a la antigua carretera Nacional I, nos llevará poco después al punto en el que nos encontramos, tras haber conocido en este paseo un entorno natural privilegiado, de excepcional belleza y cargado de historia.

Todo el itinerario consta de balizas orientativas, de modo que es imposible desorientarse o perderse. Además, este itinerario consta de 17 paneles interpretativos y dos mesas de paisaje.

Camino natural del valle del lozoya

Camino Natural del Valle del Lozoya

Este Camino se compone de una ruta principal y seis itinerarios complementarios, que ofrecen al viajero la posibilidad de acercarse a conocer el Valle del Lozoya, un entorno salpicado de ermitas ocultas entre pinares centenarios, que cuenta con la presencia constante del río Lozoya, y una rica biodiversidad en la que destacan especies tan amenazadas como el águila imperial (Aquila adalberti) o la Graellsia, una mariposa nocturna única en el mundo.

El Camino comienza en el Puente del Perdón, en Rascafría, construido en el siglo XVIII. Desde este punto parte también el primero de los ramales (Ruta de los Batanes).

La ruta principal parte del Paular a Rascafría, y continúa hacia Oteruelo, Alameda del Valle, Pinilla del Valle, Lozoya, Garganta de Los Montes, El Cuadrón y Buitrago del Lozoya.

Consta de varios ramales como el de los Batanes, el de la Ermita de Santa Ana, el de la Ermita de la Concepción, la ermita de la Fuensanta, el ramal de Canencia o el que se dirige a la Ermita de los Prados. La ruta con la presencia constante del rio Lozoya, recorre también la orilla del pantano de Pinilla y nos brinda la oportunidad de conocer algunas muestras de arquitectura civil histórica asociada al rio como el ya mencionado Puente del Perdón (en el Paular) o el Puente del Congosto (Lozoya).

Otro importante recurso patrimonial asociado a esta ruta es el Yacimiento Arqueológico Valle de los Neandertales, en el término municipal de Pinilla del Valle.

Es un recorrido ideal para hacer en familia, pudiendo recorrer pequeños tramos de un pueblo a otro, a pie o en bicicleta. Pasando por praderas junto al Lozoya, fresnedas, puentes, los bonitos pueblos del Valle del Lozoya, siempre rodeado de las grandes alturas del Macizo de Peñalara, la Cuerda Larga, los Altos del Hontanar o los montes Carpetanos.

La longitud de la ruta principal desde El Paular (Rascafría) hasta El Cuadrón es de 31,7 km. si continuamos hasta Buitrago del Lozoya habría que añadir 7,2 km.

Es una bonita ruta para hacerla por etapas, pernoctando en cualquiera de los bonitos pueblos serranos por los que discurre está ruta y conocer más de cerca la cultura, el patrimonio o la gastronomía de la zona.

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El Portachuelo Viejo

Os proponemos una ruta para descubrir uno de los ejemplos del patrimonio viario de la Sierra Norte de Madrid, en esta ocasión uno de los pasos históricos que conducían a Buitrago desde el Sur. Este collado, conocido como el Portachuelo Viejo, fue sustituido por el Portachuelo nuevo, lugar por donde transita hoy día la autovía N-I.

El Portachuelo Viejo es un paso empedrado, que se usaría como camino mulero y que se ubica entre los cerros de El Picazuelo y Peña Caldera.

Partimos de la Plaza Picasso de Buitrago del Lozoya. Junto a la cartelera de la Red Carpetania tenemos la señal vertical (S.V.) (SN101) y nos dirigimos hacia Portachuelo Viejo / Cincovillas, poco después en SN102, mantenemos la misma dirección. Salimos de Buitrago a través de una calle de casas adosadas y chalets hasta llegar a la Colada del Portachuelo, un camino de tierra que nos va acercando a la ladera del Portachuelo. Tras pasar por una zona de pradera, el camino comienza a ganar altura y el paisaje se va poblado de rebollos y encinas. Tras transitar pegados a un muro de piedra seca, iniciamos la subida hacia el portachuelo. Ahora podemos adivinar tramos empedrados, que se alternan hasta el mismo collado. Utilizando la imaginación, podemos idear este paso con un empedrado en mejores condiciones por donde pasarían vecinos y viajantes con sus mulas y caballos.

Justo en el collado tenemos la S.V. (SN116), continuamos hacia Cincovillas / Mangirón. Tras un breve descenso llegamos a Cincovillas, atravesamos el pueblo y en una plaza junto a la carretera vemos la cartelera de Carpetania y la S.V. (SN115). Hacemos un breve tramo por carretera siguiendo las indicaciones hacia Mangirón / Buitrago (por Gariñas) y nos incorporamos a un camino que nos lleva hasta un cruce donde vemos otra S.V. (SN139). Continuamos por la calleja de los Jarotes, dirección Buitrago / Gascones, una preciosa calleja, rodeada de parcelas y fincas delimitadas por muros de piedra seca que finalmente nos conduce hasta la carretera M-126, a la cual nos incorporamos, dirigiéndonos hacia la izquierda durante 1 km. Junto a la carretera, vemos una cancela y una S.V. (SN138) y continuamos hacia Buitrago / Gascones,     caminando ahora paralelos a la carretera por un camino que por el pinar de las Gariñas nos deja en Buitrago. Tras tomar el paseo del rio, una preciosa senda elevada junto al Lozoya, disfrutamos de unas impresionantes vistas de Buitrago, antes de regresar al punto de inicio.

La ruta GR300

Senda del Genaro. GR300

Dentro de la Red de Sendas Verdes de la Comunidad de Madrid, “La Senda del Genaro” con sus 70 kilómetros de recorrido se caracteriza por ser la que representa mayor longitud en su trayecto. Está clasificada como Ruta de Gran Recorrido (GR 300) por la Federación Española de Montañismo. Su trazado discurre en el entorno que rodea el embalse del Atazar, el de mayor capacidad dentro de la Comunidad de Madrid.

La Senda se caracteriza por los valores etnográficos y ambientales que se aprecian a lo largo de la misma. De gran interés son las construcciones hidráulicas asociadas al suministro de agua desde el embalse, las vías pecuarias llenas de historia, los paisajes abruptos y llenos de contrastes cromáticos y una gran variedad rocas, flora y fauna.

La Senda del Genaro es un gran itinerario ideal para hacerlo por etapas y pernoctar en algunos de los pueblos por los que pasa la senda, para así poder conocer e integrar el espíritu de estos pueblos y esta comarca con una personalidad única.

El recorrido está íntegramente marcado con marcas de GR (blancas y rojas), perteneciendo este recorrido a la ruta homologada por la FEDME GR-300.

También existen variantes para BTT en los tramos donde no se puede compatibilizar el senderismo con la bicicleta. Las variantes solo tienen indicadores direccionales en el arranque de cada tramo y en el entronque con el recorrido original.

Las épocas más recomendables para recorrer la Senda son la primavera, cuando las laderas se cubren con los mantos blancos de flores de la jara pringosa y el otoño con la explosión de color de los árboles caducifolios.

Vista lago

Horizontal Sur MTB

La Horizontal es una pista forestal que recorre la ladera Este de los Montes Carpetanos, desde Somosierra hasta el Puerto de Navafría o Lozoya (50km).  Este camino forestal se caracteriza por la elevada altura a la que transita (una altura media de 1600m y una máxima de 1850m) y las espectaculares vistas que ofrece sobre el valle del Lozoya y la Sierra Norte. Además, nos ofrece la oportunidad de asomarnos varias veces hacia la vertiente oeste, hacia la meseta segoviana. En esta ocasión, recorremos la mitad Sur, haciendo una circular y regresando por la zona baja de la ladera.

Partiremos de Lozoya, junto al cementerio viejo tenemos la Señal Vertical (S.V.) (SN125), y nos dirigiremos por el Camino del Valle hacia Pinilla / Alameda, en apenas 500m en la S.V. (SN28), nos incorporamos al camino del carretero, dirección Lozoya / Camino horizontal. Tras dejar atrás Lozoya por la carretera que sube al Pto. de Navafría, tomamos un camino que sale a nuestra derecha y que tras una dura ascensión de 600m de desnivel nos deja en la Horizontal. Justo en el cruce, seguimos las indicaciones de la S.V. (SN51), incorporándonos a la Horizontal hacia Pto. de Linera / Pto. de Peñaquemada. Ahora toca relajarse un poco tras la dura subida, en general, ahora nuestro camino va descendiendo de manera tendida, aunque también tendremos subidas. El paisaje es grandioso, el valle del Lozoya y las cumbres de la Sierra se dominan desde nuestra posición donde los pinares se alternan con piornales y zonas despejadas en las proximidades del cordal. Pasamos por el histórico puerto de Linera, para antes de llegar al de Peñaquemada, en la S.V. (SN54), abandonar la Horizontal, para incorporarnos al camino de Braojos, dirección Braojos / Villavieja. Un vertiginoso descenso, a través de un denso pinar, nos conduce hasta el refugio forestal del Santuy y un poco más adelante, llegamos a la S.V. (SN53), donde nos dirigimos hacia Villavieja / Gascones (por Villavieja). Continuamos descendiendo ahora por una dehesa de robles para llegar a una antigua estación de tren donde nos incorporamos a una carretera, poco después llegamos a Villavieja. En Villavieja, desde SN74, continuamos dirección Pinilla / S. Mamés. Poco después en una zona de prados encontramos otra S.V. (SN41), en este caso nos dirigimos hacia S. Mamés por el camino de la Nava. Una vez en S. Mamés tomamos la carretera M634 hacia Navarredonda. En Navarredonda, en SN124, continuamos hacia Portachuelo / Gargantilla. El camino asciende entre robles hasta el alto del Portachuelo para descender con unas impresionantes vistas del alto valle del Lozoya y del embalse de Pinilla hasta Lozoya donde acabamos nuestra ruta.

Vista de un camino de tierra que corre paralelo a una carretera asfaltada.

De Lozoyuela a Sieteiglesias

Los municipios de Lozoyuela y Sieteiglesias comparten ayuntamiento, y también este camino interurbano de grijo que conecta los dos núcleos urbanos. El camino discurre paralelo a la carretera M-131.

El paisaje de encinas y matorral bajo va recorriendo zonas de fincas y prados y es un ejemplo de los ecosistemas de piedemonte serrano. Este camino vecinal nos permite visitar ambas poblaciones que nos ofrecen varios recursos patrimoniales interesantísimos como la Necrópolis de Sieteiglesias o la Iglesia de San Nicolas de Bari en Lozoyuela.

Accesibilidad

Consulta la ficha completa de especificaciones de accesibilidad AQUÍ
(Informe realizado por la entidad INFINIA, noviembre 2021)

Paisaje amarillo

El Camino de los Botánicos

La Sierra Norte de Madrid situada en el Sistema Central forma parte del eje divisorio de las dos mesetas. Este territorio fronterizo y de transición climática alberga gran cantidad de ecosistemas. El Camino de los Botánicos nos invita a conocer varios de estos ecosistemas, que son una excepción en estas latitudes. En tan solo 15 km pasaremos por un área de piornos, retamas y cambroño, un pinar de pino silvestre, un bosque de acebos y un abedular, todo un regalo para los amantes de la botánica y la ornitología.

Partiremos de Somosierra, junto a la ermita de la Soledad tenemos la Señal Vertical (S.V.) (SN57) e iniciamos nuestra ruta incorporándonos al Camino Horizontal, dirección Dehesa de acebos (por horizontal). Una pista forestal nos introduce en un ecosistema de matorral, donde las retamas, cambroños y piornos dominan la escena. Ya avanzada la primavera, la floración de estas especies lo inunda todo de amarillo. En cuanto a aves, no es raro observar al pechiazul o alguna curruca entre sus ramas. Tras el matorral, entramos en una zona de pinar silvestre acompañado de un interesante sotobosque donde destaca el acebo. Multitud de aves forestales como pícidos pueblan esta zona. Tras el pinar, vemos un muro de piedra a nuestra izquierda, pronto encontramos la S.V. (SN56). Siguiendo el Camino de la dehesa y la indicación Dehesa de Acebos / Robregordo, atravesamos el zarzo de entrada y penetramos en la Dehesa. Este singular bosque es la acebeda mejor conservada de la Comunidad de Madrid.

Estas formaciones no son algo habitual, el acebo suele formar parte del sotobosque de pinares, hayedos o robledales, pero es algo extraño que sea la especie predominante. La concurrencia del clima con el tradicional manejo del ganado nos ha legado esta joya botánica y paisajística. Las espesas masas de acebos, ofrecen protección y proporcionan un alimento fundamental para las aves en los meses más fríos, ya que el fruto del acebo madura en noviembre, diciembre. El acebo es una especie protegida, no se permite cortar ramas ni recoger frutos. El camino desciende hasta un área recreativa, para remontar y salir a la antigua N-I, donde tenemos la S.V. (SN40). Continuamos hacia Dehesa bonita / Somosierra, nos incorporamos a un camino que tras descender paralelo a la autovía, la atraviesa por un túnel, para continuar paralelo a la autovía hasta la S.V (SN39). Continuamos hacia dehesa bonita / Somosierra. La dehesa bonita de Somosierra, guarda una de las reliquias botánicas que aún nos quedan en la región de épocas glaciares. Su ubicación a una altura de 1450 m y expuesta a los vientos fríos y húmedos del Norte, crean un microclima ideal para estas especies. Su enorme variedad: acebos, robles, cerezos, avellanos, servales y, sobre todo, abedules, hacen de éste un lugar espectacular, sobre todo cuando llega el otoño y los contrastes de colores entre las diferentes especies se hacen más patentes.

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Usos tradicionales

Este itinerario recorre la dehesa de Roblehorno, situado al Este del municipio de La Cabrera. Esta dehesa se compone principalmente de encinas, aunque también podemos ver alguno rebollos y si estamos atentos, también algunos alcornoques.

Comenzamos en el C.I. Turística Villa San Roque, y nos dirigimos hacia el Sur. En la rotonda nos dirigimos a nuestra izquierda para cruzar la autovía a través de un túnel. Tras rebasar la depuradora el camino comienza a internarse entre las encina, el suelo por el que caminos es de naturaleza granítica y tiene un tono muy claro.

A medida que caminamos podemos ver, salpicando el paisaje, afloramientos graníticos que conforman un bonito paisaje mezclado con jaras y peonías que dan una nota de color a la dehesa. De esta dehesa se sacaba antiguamente la leña y el carbón para cocinar y calentar los hogares de La Cabrera, y de los afloramientos rocosos los canteros de la localidad trabajaron los bloques de granito con el que se construían las casas y los abrevaderos, se esculpían las muelas de molino o los escudos señoriales.

Otro de los tesoros de esta ruta es la mina de cristal, que estuvo compuesta por una masa de cuarzo hialino y lechoso, con una geoda métrica repleta de cristales transparentes de cristal de roca, esta geoda se acabo y lo que podemos ver hay en dia es una gran masa de cuarzo. La explotación del cuarzo se remonta al siglo XVIII, y se empleaba en la industria de la óptica, y en aparatos de precisión y científicos.

Tras cruzar de nuevo la autovía por otro túnel, entramos de nuevo en el municipio.

Esta ruta forma parte de la Red de Caminos Carpetania, un ambicioso proyecto basado en la conectividad total del territorio a través de caminos señalizados para el senderismo que conectará todos los pueblos y los principales recursos de la Sierra Norte de Madrid. Además de la Red principal, Carpetania posee una Red Local donde se incluyen los itinerarios locales de los municipios, como este que estás consultando. Mas info en www.carpetania.org

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Subida al Cancho de la Cabeza

Ruta circular de gran atractivo, a través de la cual ascenderemos a la cumbre del Cancho de la Cabeza (1.264 m), el punto más elevado de nuestro municipio, desde donde se puede obtener una panorámica excepcional de la Sierra Norte, el embalse de El Atazar y buena parte de nuestro municipio.

Partimos desde el aparcamiento de Patones de Abajo y ascenderemos hasta Patones de Arriba por la senda peatonal del barranco. Tras pasar por la fuente y el lavadero comenzaremos nuestro ascenso en paralelo al arroyo de Patones hasta Peña  Escrita,  una  gran laja de pizarra con firmas de pastores. Desde allí continuaremos por un cortafuegos hasta el Cancho de la Cabeza. Desde este punto  descenderemos  por un sendero primero entre pinos y posteriormente entre jaras coincidiendo con la senda del Genaro hasta Patones de Arriba, desde donde bajaremos por la senda del Barranco al punto de inicio.

Lago pequeño

Camino de los Canteros

Durante el siglo pasado la cantería supuso una gran fuente de ingresos para esta zona. Tanto en Lozoyuela, como en La Cabrera y El Berrueco, muchos vecinos se dedicaban a la extracción de granito de las numerosas canteras de la zona. Estos canteros serranos extrajeron gran cantidad de la conocida piedra berroqueña, todo un oficio en el que la fuerza y la sabiduría de estos canteros se combinaban para dar forma a las piedras de molino, abrevaderos, jambas, o cabeceros de puertas y ventanas. Así mismo, con este granito se adoquinaron y abordillaron las calles de muchas ciudades de todo el país.

Además del uso práctico de este material, debemos destacar también la importancia paisajística y morfológica de la Sierra de la Cabrera, pues ofrece un amplio muestrario de las peculiares formaciones del modelado sobre granito como son los domos, las acebolladuras, los thors o canchos de bloques superpuestos o los acastillamientos por fallas verticales.

Partimos de Lozoyuela, donde el granito se deja ver en los cabeceros y jambas de sus casas y en el protagonismo que cobra en su iglesia y en la ermita de la Virgen de la Soledad. Desde la señal vertical (S.V.) SN136 o en la que encontramos más adelante, SN118, nos dirigimos hacia La Cabrera. Tras cruzar la autovía por un angosto túnel, el camino se encajona entre muros de piedra seca, por supuesto de granito, desde donde también podemos ver afloramientos con curiosas formas. Como telón de fondo la Sierra de la Cabrera lo llena todo, un cordal granítico de afiladas formas. Tras recorrer esta zona de El Espaldar, llegamos al pinar, cercano ya a la Sierra, y cruzamos la autovía por un puente, tal como nos indica la S.V.119, hacia Camino de El Quiñón, El Berrueco. El camino recorre ahora la cara Norte de tres montañas graníticas gemelas, conocidas como Las Cabrerillas. Poco después de acercarnos a la ladera del primer cerro podemos ver una pequeña cantera abandonada, hoy día convertida en una pequeña laguna artificial que alberga mucha vida pues en ella muchos anfibios encuentran refugio. Tras recorrer las cabrerillas y cruzar la carretera M131, nos topamos con la S.V. SN95, y nos dirigimos a El Berrueco para visitar el museo al aire libre de la Cantería. El Berrueco es un municipio típicamente rural, caracterizado por su entorno rocoso y su larga tradición cantera. Con este museo, construido en el 2001, se consigue unir pasado y futuro dando lugar a una fusión entre la cantería de nuestros antepasados y las modernas máquinas del presente, brindando un homenaje a los canteros del municipio. Alrededor de los años 70, la cantería supuso la mayor fuente de ingreso para muchos de sus habitantes. La piedra del molino, la pila del cura, el abrevadero, el brocal del pozo, son algunas piezas que componen este bonito paseo.

Tras la visita regresamos sobre nuestros pasos hasta la S.V. SN95, y continuamos hacia Puente romano / Sieteiglesias. El camino entre fincas ganaderas, se dirige al arroyo Jóbalo que cruzamos por el conocido como Puente Romano. El Puente Romano se localiza en el trazado del camino histórico que se dirigía hacia el norte para pasar el puerto de Somosierra, cuyo origen puede que se remonte al Neolítico o Edad de Bronce. Es posible también que formara parte de una ramificación norte de la vía romana 25 del itinerario de Antonino, camino que partiendo desde «Toletum», continuaba hacia el norte buscando el puerto de Somosierra por Buitrago de Lozoya. Lo que sí se sabe es que hasta el siglo XVIII ha sido paso obligado de carruajes hacia Madrid desde Somosierra, así como dirección norte para ir a Burgos, Soria, etc., ya que era el único puente de piedra que cruzaba el Jóbalo. Se trata de un puente de un solo ojo, formado por una bóveda de cañón de sillería, levantándose el resto de la estructura mediante mampostería con mortero de cal. La bóveda está formada por dovelas de granito y ha sido restaurando en 2016. Si observamos detenidamente se puede ver una cruz grabada en el centro de cada pretil del puente que indica la separación territorial entre Sieteiglesias y El Berrueco.

Tras cruzar el arroyo, justo al otro lado de la carretera podemos ver una cantera de granito, donde destacan los grandes bloques extraídos y las paredes que quedan en la roca madre. El camino nos conduce a Sieteiglesias, donde no podemos dejar de visitar la necrópolis, un yacimiento localizado en lo alto de una zona denominada «Berrocal de la Iglesia», caracterizada por un conjunto de afloramientos de tipo granítico. Hasta el momento se han documentado 85 tumbas correspondientes a las repoblaciones cristianas que tuvieron lugar en esta zona entre los siglos IX y XI. En el conjunto se distinguen dos tipos de tumbas: las antropomorfas y de bañera, y las de cista. Para la visita guiada es necesaria reserva previa contactando con la oficina de turismo.

Tras la visita, nos dirigimos finalmente hacia Lozoyuela, SN121, por un camino paralelo a la carretera y sembrado de multitud de pequeñas fincas con cercados en piedra granítica.

Una ruta esta, para quedarse de piedra!

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Despoblado de Bellidas y espadaña de Sto. Domingo

Salimos desde la iglesia de San Simón. Dejamos atrás el ayuntamiento y la fuente para continuar por la calle Alta hasta dejar las últimas casas del pueblo.

El paisaje son prados de pasto con muros de piedra que marcan las lindes de las parcelas despejadas de árboles donde se mantienen los robles rebollos y los fresnos. Estos últimos son fáciles de identificar ya que sus troncos presentan las huellas de las podas «trasmoche». Esta práctica consistía en la poda de las ramas verdes para alimento del ganado. Los árboles presentan troncos cortos y muy abultados en su parte superior a modo de hongo.

Seguimos de frente y a unos 1,6 km. del inicio, a nuestra derecha, en una finca privada, está el antiguo poblado de Bellidas. Hoy día solo queda una casa en pie y la traza de las calles testigo de lo que fue una pequeña villa independiente que llegó a albergar a 11 familias.

El camino asciende de forma suave y poco a poco los robles dan paso al monte bajo de arbustos y zarzas. Al llegar a la pista principal hemos de girar a la izquierda hacia la autovía. A nuestra derecha pasamos un campo de cantuesos y un pinar de repoblación. Giramos a la izquierda para caminar paralelos a la A-1 durante 1,4 km. En esta zona de la ruta empieza a observarse, a nuestra izquierda, la Espadaña de Santo Domingo coronada por el nido de cigüeñas.

Justo antes de llegar a la carretera que desciende desde la gasolinera giramos a la izquierda para descender por una preciosa calleja que divide las fincas de pastos. A nuestra izquierda,  siempre  visible,  la Espadaña de Santo Domingo. Cruzamos la vía pecuaria «Colada de las Cencerradas» sobrepasamos el «Cañón del Altillo de Bellidas» y llegamos al camino principal por el que retornaremos a Piñuecar.

Personas haciendo ruta de senderismo

El camino del Anillo

El «Camino del Anillo» es un recorrido temático, una peregrinación de 109 kilómetros a realizar a pie. Inspirado en la obra de J. R. R. Tolkien, titulada “El Señor de los Anillos”. El camino evoca la gran historia del hobbit Frodo y la compañía del anillo.

El Camino permite viajar hasta la mítica Tierra Media por la que caminaban enanos, elfos u orcos. El valle de Moria, Bree, Rivendel, la Comarca, Hobbiton, la Cima de los Vientos y muchos más lugares claves de la película y el libro te harán sentirte el protagonista de tu viaje exterior e interior a la par que descubrirás una naturaleza fascinante y desarrollarás el sentido del asombro, de la belleza y del cuidado de la misma.

El itinerario busca paisajes inspirados en la novela y la película que se encuentran en la Sierra norte, realizando un paralelismo entre la ruta que recorre El Hobbit en la Tierra Medias y el que podemos hacer nosotros descubriendo los rincones mas espectaculares de la Sierra Norte de Madrid.

La ruta circular da su comienzo desde Hobitton (El Berrueco), en dirección a Bree (Buitrago de Lozoya). Pasamos por la Cima de los Vientos (Cerro Piñuecar) y el Bosque de los Elfos, posteriormente llegaremos a Rivendel (La Hiruela). Desde allí, mediante una ruta que nos lleva por Moria (Puebla de la Sierra), Lorien (El Atazar) y Rohan (Patones), marchamos hasta Gondor (Torrelaguna) para deshacernos de los males de nuestros anillos. Por ultimo, retornamos a Hobitton (El Berrueco).

Si quieres realizar este itinerario en bici, tienes en la ficha técnica la posibilidad de descargar el track o seguir a través de wikiloc de una versión ciclable, que combina caminos y pistas forestales con carreteras locales.

Las lagunillas y el Nevero

Las Lagunillas y El Nevero

Preciosa ruta, imprescindible para los amantes del Guadarrama y aficionados a la geología de montaña, ya uqe la ruta nos permite visitar una de las más importantes hoyas glaciares de los Montes carpetanos, la hoya de Pinilla.

Partimos del área recreativa de las lagunillas, en el km 11 de la carretera M-637 que une Lozoya con el Puerto de Navafría a unos 500m antes de alcanzar el puerto. Tomamos el camino que sale al fondo del parquin y nos internamos en el pinar, por poco tiempo, ya que estamos casi en su limite altitudinal por lo que pronto se alterna con el piornal y un poco más arriba, el piorno se hace protagonista del paisaje. El sendero va ganando altura y nos conduce hasta Peña Cuervo, donde se ubica un bonito mirador, donde podemos deleitarnos con la vistas sobre el valle del Lozoya. De regreso a la senda y tras cruzar la tapia de piedra que separa los términos de Lozoya y Pinilla del Valle, el sendero deriva ladera arriba, hacia la derecha y en apenas 10 minutos concluye en el borde de lo que fue una morrena glaciar. Estamos en la Hoya de Pinilla, un pequeño circo glaciar que no carece de nada: lanchas pulidas por el milenario trabajo del rozamiento glaciar, morenas rocosas y una zona aplanada donde se acomodan tres lagunillas temporales.

Retomamos el camino y acometemos la ascensión a la cumbre por una senda fácil que rodea el extremo occidental del circo, para terminar coronando el Pico del Nevero por su ladera SO. Decimos fácil, ya que desde las lagunillas existen varios canales por los que equipados con crampones se puede ascender al nevero y que conllevan cierta dificultad.

Una vez en la cumbre, las vistas son impresionantes, el cordal de los Montes Carpetanos hacia el Suroeste, rematado por el macizo de Peñalara y la Cuerda Larga. Mas abajo el Valle del Lozoya surcado por el rio Lozoya y el embalse de Pinilla, hacia el oeste la llanura castellana…

Iniciamos la vuelta dirigiéndonos hacia el Noreste, continuando por este amplio cordal de mas de 50km que forman los Montes carpetanos, el descenso es suave hasta llegar al Alto del Puerto, desde donde podemos observar como la linea de suaves cumbres continua hacia el Noreste. A partir de aquí el descenso es más pronunciado,  poco después nos internamos en el pinar, y poco antes de llegar al puerto tomamos un camino a nuestra derecha que nos lleva del vuelta al área recreativa.

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Vuelta al Cerro de El Cuadrón

Sencilla ruta que une las localidades de Garganta de los Montes y El Cuadrón, las cuales forman un solo municipio. Ambas localidades guardan bonitos rincones, destacando la arquitectura popular y la iglesia de Garganta.

Iniciamos nuestra ruta en la localidad de El Cuadrón, cerca de la entrada del pueblo se encuentra un cruce de la Red, donde vemos la señal vertical (S.V.) (SN100). Seguimos las indicaciones que nos dirigen hacia la Cañada Real Segoviana, dirección Garganta (por Cerro perdigón). Tras cruzar la carretera vemos el CEA Valle del Lozoya, donde podemos informarnos de los valores naturales y tradicionales del Valle. El camino asciende entre retamas y matorral bajo hasta un collado. En el cruce, seguimos las indicaciones de la S.V. (SN29) incorporándonos al camino de Garganta, hacia Garganta de los Montes. Continuamos ascendiendo junto a un pinar a nuestra izquierda, buscando un nuevo collado, las vistas hacia el Norte nos permiten ver todo el valle medio del Lozoya hasta Somosierra, hacia el Sur la Sierra de La Cabrera domina el paisaje. Una vez alcanzado el collado, se nos abren las vistas hacia el Valle Alto del Lozoya y hacia el municipio de Garganta. Una vez en Garganta, bajamos por una calle hasta un cruce de la Red de Caminos, donde encontramos la S.V. (SN21). Nos incorporamos al Camino de las Eras hacia El Cuadrón. El camino recorre la ladera del Cerro de El Cuadrón, lo que nos deja bonitas vistas del valle, y desciende suavemente hasta la carretera, la cual cruzamos y entre muros de piedra seca y callejas vecinales regresamos a El Cuadrón. Os recomendamos un paseo por Garganta de los Montes y El Cuadrón para disfrutar de la tranquilidad de estos municipios y de su arquitectura rural.

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Callejas de Vallehermoso

La ruta comienza junto al helipuerto y la casa de los retenes forestales.

Antes de iniciarla merece la pena acercarse al Puente de la Mina, representativa construcción de la obra civil de principios del siglo XIX que cruza el Arroyo del Valle. Está a unos escasos 300 metros de nuestro punto de partida. El resto de la ruta discurre por el Valle Hermoso en un sentido circular a ambos lados de la M-­610.

Durante la bajada podremos disfrutar de unas magníficas vistas del valle con los paredones rocosos de la Cabeza de la Braña. No es extraño avistar aves rapaces en esta zona. El camino tiene abundantes zonas de sombra hasta llegar al cruce de la M-­610. A partir de este punto comenzamos el camino de regreso casi por el fondo del valle con la jara como principal compañía. Hay que tener un poco de cuidado por la cantidad de caminos y pistas en la zona, pero las balizas y la vista de la casa de los retenes forestales guiarán nuestro camino de vuelta.

Ruta en el pinar de Casasola

El Pinar de Casasola

Ruta muy completa que nos permite ver el pinar de pinos resineros de Casasola, uno de los pocos pinares de esta especie presentes en la Sierra Norte, ya que el pino más común es el pino silvestre o de Valsaín. Pero no solo pinos; encinas, fresnos, zonas de pradera y preciosos pueblos de montaña son algunos de los atractivos de esta ruta.

Iniciamos nuestra ruta en Serrada, dejando casi para el final la visita al pinar, aunque también podríamos iniciarla en Berzosa. Nos situamos frente a las pistas deportivas donde tenemos un cruce de la Red donde se ubica la Cartelera de Carpetania y una Señal Vertical (S.V.) (SN108). Tomamos el camino de Berzosa, salimos del pueblo cruzando el arroyo del pozo de la pila y remontamos por un encinar una loma. El paisaje alterna praderas, zonas de matorral bajo y encinar hasta llegar a Berzosa. En la entrada del pueblo tenemos un cruce de la Red, donde se ubica una cartelera y la S.V. (SN43), nos dirigimos hacia Robledillo / Cervera. Nada más cruzar el polígono artesanal de Berzosa, nos encontramos otro cruce y seguimos las indicaciones de la S.V. (SN44) hacia Refugio de Casasola / Presa del Villar. Descendemos ahora por una loma rodeada de jaras y con vistas al embalse del villar. Una vez acabado el descenso nos internamos en el pinar de Casasola, poco después llegamos a un nuevo cruce, junto al refugio de Casasola, hoy abandonado. En el cruce, giramos a la derecha, siguiendo las indicaciones de la S.V. (SN152) hacia Serrada de la Fuente (por pinar de Casasola).

Atravesamos este bonito pinar, con grandes ejemplares de pino piñonero, incluso vemos una majada tradicional, construida en piedra con la techumbre de brezo. Tras el pinar, nos internamos en un encinar que tras cruzar el arroyo del pozo de la Pila, asciende entre las encinas para regresar de nuevo a Serrada.

Reserva de la Biosfera. GR-303

Reserva de la Biosfera. GR-303

La Sierra del Rincón, situada entre los macizos de Ayllón y Somosierra, marca su límite con las provincias de Segovia y Guadalajara. Posiblemente la zona rural más auténtica y desconocida de la Comunidad de Madrid, cuenta con cinco municipios, La Hiruela, Horcajuelo de la Sierra, Montejo de la Sierra, Prádena del Rincón y La Puebla de la Sierra.

El GR303 que discurre en su totalidad dentro de los límites de la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón, permite al senderista recorrer y disfrutar de los cinco municipios de la Reserva de la Biosfera, contemplar su elevadísima biodiversidad y asomarse desde balcones privilegiados a unos paisajes de ensueño. También nos es una experiencia llana de contenidos etnográficos y de usos y costumbres asociadas a la actividad rural como las regueras, las majadas o la arquitectura rural de sus pueblos.

El itinerario que os proponemos es ideal para hacerlo por etapas, pernoctando en cualquiera de los pueblos de la Sierra del Rincón y poder experimentar la tranquilidad y la vida tradicional que en ellos se desarrolla.

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Al puente romano

La senda comienza en la plaza de la Picota de El Berrueco, sigue por la calle de los Huertos, calle Peña y calle Esperillas, cruza la carretera M-127 y continúa por la travesía de Cervera en dirección al cementerio, que deja a la izquierda. La ruta se aleja del casco urbano por un camino, primero de tierra y luego de hormigón, y se desvía por una pequeña senda que sale a la izquierda, antes de llegar al depósito de agua. El camino bordea una zona rocosa más elevada, la Peña de la Horca, dejándola a la derecha, y atraviesa una pradera conocida como Prado Nuevo, donde antaño se trillaban las cosechas. El recorrido se acerca a la carretera M-131 que une El Berrueco con Sieteiglesias. Ruta y carretera marchan más o menos paralelas hasta llegar al final del trayecto en el arroyo Jóbalo, lugar donde se encuentra el denominado Puente Romano. La vuelta se hace por el mismo camino.

La ruta atraviesa un paisaje caracterizado por los berrocales, rocas con formas redondeadas resultado de la descomposición y erosión del granito. También se pueden observar las características piedras caballeras, rocas aisladas con una pequeña superficie de apoyo y que se mantienen en una posición inestable. La vegetación está compuesta, principalmente, de encinas, enebros, plantas aromáticas y jaras. El recorrido permite, además, disfrutar de amplias panorámicas de El Berrueco, el Pico de la Miel y Las Cabreras.

El puente sobre el río Jóbalo formaba parte del camino histórico que cruzaba el puerto de Somosierra y unía ambas Mesetas. Tiene un probable origen romano. A lo largo de los siglos ha sufrido importantes cambios y en el año 2015 fue restaurado. En el río hay una interesante vegetación de ribera formada por alisos, fresnos y sauces entre otras especies.

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Vuelta a la Reguera

Villavieja está situada a 1.066 metros de altitud sobre el nivel del mar, y alcanza los 1.834 metros partiendo hacia la sierra, rumbo norte. Su entorno natural se divide en tres tipos de paisaje, diferenciados por su utilización y por una flora y fauna propia.

La «poza» o lugar de baño de los vecinos del pueblo, era también utilizado por las mujeres para lavar la ropa y, en época de matanza, para limpiar y lavar pies, orejas y tripas de los cerdos. A este paraje se le conoce como el «caz» por estar próxima la reguera que llevaba el agua al molino para moler el trigo y el centeno. En este lugar estaba la «casa del cuerto», lugar destinado a la celebración de las reuniones de los pueblos de Gargantilla, Pinilla, Navarredonda y Villavieja, pertenecientes al cuarto de Braojos, para lo cual había un procurador que les representaba en todos los asuntos.

Los Pontones(puentes) es un paraje que data del siglo XVII por la presencia de un puente muy tosco de madera. En este lugar se juntan dos arroyos, el de «los robles» y el «buitraguillo» que pasan a formar uno solo que desemboca en el río del Lozoya. La vegetación es típica de rivera: salgueras, sauces, avellanos, chopos, cerezos, hiedras, madreselvas. En el río habita la trucha común, culebras de agua y ranas. En este punto se celebra todos los años una romería coincidiendo con el último fin de semana de agosto, en el que se celebra una misa en honor a la patrona de Villavieja, la Inmaculada Concepción, terminando la romería con una caldereta popular y, amenizado todo ello, con la música de la dulzaina y el tamboril.

La Cañada de las Solanas es una amplia cañada, delimitada por las paredes de las fincas. Estas caladas sirven para el movimiento de personas y ganado, y tuvieron mucha importancia para la trashumancia, creándose la mesta (asociación ganadera fundada por el rey Alfonso X).

La mesta se encargaba de defender los intereses de los ganaderos, revisando el buen estado de las cañadas, descansaderos y fuentes y que ningún vecino usurpase parte de la cañada para su beneficio. Dependiendo de su anchura y su longitud se las denomina de diferente manera: cañadas reales, cordeles, veredas, coladas y callejas.

Villavieja es un pueblo ganadero como lo demuestran las distintas mangas comunales repartidas por el término y que se utilizan principalmente para cargar terneros y vacas. También para curarles, vacunarles, desparasitarles y ponerles los córtales o hacer los saneamientos que exige la comunidad europea. Pegando a la manda hay un antiguo corral de piedra conocido como corral de «navamojada», tiene un chozo arruinado donde pernoctaba el pastor vigilando el ganado del ataque de los lobos u otras alimañas.

Vista de un valle desde lejos

Vuelta al Cerro de la Cruz

El cerro de la Cruz conforma un monte isla en medio del valle del Lozoya, estos montes, debido a su composición de materiales más duros permanecen erguidos en comparación del paisaje circundante. La Sierra de La Cabrera o el cerro de san Pedro son otros ejemplos cercanos. Este cerro, a modo de espolón que se escinde de los Montes carpetanos, proporciona unas vistas espectaculares de gran parte de la Sierra Norte. Os proponemos dos rutas para conocer el cerro ninguna llega a la cima, al ser esta una finca privada. Una nos permite circunvalarlo para conocer todos los paisajes que lo rodean, la otra atraviesa el cerro por uno de sus collados, lo que nos permite realizar un recorrido en altura muy interesante.

Comenzamos en Lozoya frente al antiguo cementerio, donde se halla un cruce de la Red Carpetania. En este cruce tenemos la Señal Vertical (SN125), seguimos las indicaciones hacia portachuelo de Navarredonda. Un ascenso tendido por una pista nos deja en El Portachuelo tras una variada sucesión de paisajes de pradera, robledal y pinar. Justo en el Portachuelo tenemos otro cruce donde vemos la S.V. (SN47). Aquí podemos optar o por descender hacia Navarredonda para circunvalar el cerro,  siguiendo la misma dirección que llevábamos o girar a la derecha hacia Gargantilla para a travesar el cerro a través de Los collados. Si decidimos circunvalarlo, bajaremos a través de la Dehesa de La Umbría a Navarredonda, donde tomaremos el camino de las moralejas hacia San Mames en la S.V. (SN124). El camino a través de un bonito robledal nos lleva hasta otro cruce donde seguiremos las indicaciones de la S.V (SN147) incorporándonos al camino de Reimoros hacia Gargantilla. Una vez en la plaza de Gargantilla, seguiremos las indicaciones de la S.V. (SN48), incorporándonos al camino de Lozoya. Tras pasar el camping, cruzamos una carretera y caminamos paralelos a la carretera por un vía pecuaria, para luego incorporarnos al camino natural del valle en (SN155) continuando nuestro camino hacia Lozoya.

Si decidimos atravesar el cerro, en el Portachuelo seguiremos las indicaciones de SN47 hacia Gargantilla por la cañada del tercio nuevo. El camino atraviesa un terreno en altura que combina robledales con zonas despejadas, ya en la parte más alta se nos abren estupendas vistas del valle antes de descender por un sendero hasta el camino que nos lleva a Gargantilla. En la plaza nos encontramos con la S.V. (SN48), donde se unen de nuevo ambas rutas.

Ruta por los Pueblos de la Sierra del Rincon

Pueblos de la Sierra del Rincón

La Sierra del Rincón la componen cinco municipios, Prádena del Rincón, Horcajuelo de la Sierra, Montejo de la Sierra, La Puebla de la Sierra y La Hiruela. La ruta que os proponemos recorre los tres primeros pueblos, encajonados en la cabecera de un valle que forman los arroyos que bajan de las sierras adyacentes. Además de transitar por un marco natural incomparable, la ruta nos ofrece destacadas muestras de arquitectura rural, zonas de huerta, prados cercados con muros de piedra seca, vías pecuarias…todo un reflejo de la vida rural de estos
pueblos. Partimos de Prádena del Rincón, desde la Señal vertical (S.V.) (SN127) y nos dirigimos hacia Collado de la Dehesilla / Horcajuelo. Bajamos por una calle y nos topamos con la Iglesia de Sto. Domingo de Silos, que además de destacar por su bella factura, posee una
necrópolis del s.XII. Recomendamos su visita. Tras salir del pueblo descendemos al rio Cocinillas, el cual cruzamos y ascendemos hasta un cruce donde vemos la S.V (SN32). Continuamos dirección Horcajuelo / Montejo. El camino a media ladera, nos conduce a Horcajuelo.
Antes de entrar en el pueblo pasamos por la ermita de Ntra. Sra. de los Dolores. Horcajuelo es un pueblo con una arquitectura rural muy cuidada por lo que os recomendamos un paseo por sus calles. Desde la S.V. (SN74) seguimos en dirección Montejo / Ermita de Nazaret. Tras un breve tramo por carretera, entramos en el camino de las huertas, un precioso camino jalonado de muros de piedra seca bajo la sombra de nogales, robles y fresnos. A ambos lados del camino podemos ver pequeñas huertas tradicionales, en donde se cultiva entre otras hortalizas
los famosos judiones de Montejo. El camino desemboca en Montejo. La Fuente de los Tres Caños, la Iglesia de S. Pedro in Cathedra o el horno suspendido son algunos atractivos que no deberíais perderos. Desde la S.V. (SN153) continuamos camino hacia Prádena / Horcajuelo (por Prádena). Callejeando salimos del pueblo y bajamos al arroyo de la Madre, tras cruzarlo, ganamos altura hasta una amplia pradera, de la que
salimos por una ancha vía pecuaria que acoge un camino que serpentea entre el robledal y que nos deja en la carretera.
Nos dirigimos a la derecha hasta Prádena.

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Ruta del Espaldar. MTB

Esta ruta se inicia desde la Oficina de Turismo de Lozoyuela y pasa por la Antigua Estación de Lozoyuela y la Antigua Mina de Wolframio.

La ruta comprende una gran variedad de paisajes; pinares, prados, dehesas de fresnos y monte bajo se suceden dando lugar a un mosaico natural cambiante a lo largo del recorrido.

También las vistas panorámicas cobran protagonismo en una zona en la que una gran roca, denominada “El águila de piedra”, nos permite observar el municipio en su completa totalidad, así como, el embalse de El Atazar, junto con otros pueblos de la zona.

La ruta tiene un encanto especial ya que, a lo largo del recorrido, que transcurre por la cara Norte de la sierra de La Cabrera, llaman la atención las caprichosas formas que adquieren las rocas de granito, modeladas por la acción de los elementos naturales tales como la lluvia, el viento o el hielo.

Se cruzará por el río Jóbalo, lo cual añade un componente aún más atractivo a todo el recorrido.

Vegetación:

En el inicio de la ruta, abundan los enebros, chaparros, cantueso y tomillo.

A un lado veremos la dehesa de fresnos y robles de Lozoyuela y se paseará entre pinos silvestres.

A medida que nos acerquemos a la cara norte de la Sierra de La Cabrera, el paisaje será más rocoso, donde predominarán las jaras y las retamas.

Fauna:

-Se podrán observar buitres, jabalíes, zorros, conejos y liebres.

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Mondalindo y Peña Negra

Ruta montañera en la que recorreremos el precioso cordal que une el collado abierto con el pico Mondalindo y peña Negra, una ruta por las alturas en las que las vistas sobre la Sierras de Guadarrama, Ayllón y de la Cabrera y el pie de monte madrileño son impresionantes, eso sí, es una ruta larga en la que se supera un importante desnivel por lo que hay que estar en forma y habituado a rutas de este tipo.

Comenzamos junto a la Plaza mayor de Bustarviejo, donde tenemos la cartelera de Carpetania y una señal vertical (S.V) (SN18). Siguiendo la indicación Torre de la Mina / Pto. de Canencia, callejeamos por Bustarviejo hasta salir a la carretera de Miraflores, por la cual continuamos hasta el campo de futbol, aquí, un camino de tierra nos lleva hasta la fuente de la Gregoria, donde vemos la S.V. (SN19). Nos incorporamos al Camino de la Mina, dirección Torre de la Mina / Pico Mondalindo. El camino asciende hacia la Torre de la Mina, y tras ella el ascenso se acentúa por una pedrera hasta las proximidades del collado abierto. Justo en el collado, seguimos hacia Pico Mondalindo, ante nosotros, el amplio cordal que forma parte de la Sierra de la Morcuera serpentea hasta la cima del Mondalindo, piornos, brezos y enebros rastreros nos acompañan durante la subida. Desde la cima del Mondalindo las vistas son espectaculares, su posición central ofrece unas vistas generales de toda la Sierra Norte de Madrid y el piedemonte madrileño.

Continuamos por el cordel, poco después de comenzar el descenso nos encontramos con la S.V. (SN113), y aquí continuamos hacia Peña Negra por la Red Local de Valdemanco (flecha con punta roja y marcas de pintura roja), el camino continúa por el cordel, y tras un breve llano, comenzamos el ascenso a Peña Negra. Desde peña negra destacamos las vistas de la Sierra de La Cabrera y el banco más alto de la Sierra, donde podemos sentarnos a disfrutar de las vistas.

Descendemos alternando zonas de pinar hasta la Cañada Real Segoviana, a la que nos incorporamos, en dirección Suroeste. Más abajo podemos ver la población de Valdemanco. Continuamos por la cañada, donde nos topamos con la S.V. (SN1), nos volvemos a incorporar a la Red principal de Carpetania (Flechas con punta amarilla y marcas de pintura amarilla) hasta Bustarviejo.

Pueblos con encanto en la Sierra Norte de Madrid

Pueblos de la Vega del Jarama

La vega del Jarama constituye una de las singularidades geográficas y naturales de la Sierra Norte de Madrid. Esta vega constituye una llanura alomada donde se cultivan principalmente cereales aunque en ella también tienen cabida vides u olivos. Entre las peculiaridades geográficas destacamos la naturaleza caliza del terreno, en contraste con los materiales de los que se componen los relieves de la Sierra Norte, principalmente gneis y pizarras. Entre las naturales podemos destacar que este ecosistema es la guinda del pastel a la variada biodiversidad
que caracteriza a la Sierra Norte. Aquí podemos observar aves esteparias como la avutarda o el aguilucho cenizo, en contraste con aves de alta montaña como el pechiazul o el buitre negro que podemos encontrar en otras áreas de la Sierra Norte. Comenzamos nuestra ruta en Patones de Arriba, pueblo con una cuidada arquitectura rural. Bajando por la carretera, encontramos la Señal Vertical (S.V.) (SN63), y continuamos bajando en dirección Patones de Abajo / Torremocha, dirección que seguimos en las dos siguientes S.V. Tras la tercera S.V. nos incorporamos a un camino que baja por la zona más angosta del barranco calizo, y que nos deja prácticamente en Patones de Abajo. Junto a un parque vemos la S.V. (SN8), continuamos en dirección Torremocha / Torrelaguna. Tras cruzar Patones, salimos por el camino de las huertas a la zona de cultivos, en nuestro camino podemos ver campos dedicados al cereal, olivos y vides. Os recomendamos un paseo por Torremocha, un bonito pueblo en el que podemos visitar un museo de la agricultura, fruto de la estrecha relación de Torremocha con esta labor. Siguiendo las indicaciones de la S.V. (SN83) nos dirigimos a Torrelaguna / El Espartal por el camino de las lagunas altas. El camino ahora dominado por las
extensiones dedicadas al cereal, remonta una loma, donde se halla la S.V. (SN144). Tomamos el camino que sale a nuestra derecha hacia Torrelaguna / Redueña. Desde aquí podemos ver el municipio de Torrelaguna. Esta zona alomada es un buen lugar para observar aves como el aguilucho cenizo o la avutarda. Torrelaguna es un pueblo con un destacado patrimonio artístico por lo que os recomendamos una detenida visita por sus calles y plazas.

Paisaje dia despejado

El Portachuelo de Navarredonda

Los portachuelos son pasos entre montañas que normalmente se atraviesan para conectar poblaciones, estos portachuelos son pasos obligados ya que aprovechan el lugar más accesible de un cordel, loma o cerro y se han utilizado durante cientos de años. En la Sierra Norte tenemos varios y todos poseen una connotación histórica y tradicional, además de unas preciosas panorámicas. En este caso el Portachuelo de Navarredonda atraviesa el paso que existe entre el cerro de la Cruz y los Montes carpetanos y conecta las poblaciones de Lozoya y Navarredonda además de conectar el Valle Alto del Lozoya con la zona de los pueblos situados en el Valle Medio.

Iniciaremos la ruta desde cualquiera de las dos poblaciones, en este caso, lo haremos desde Navarredonda. Justo a la entrada del pueblo, se ubica un cruce de la Red, y adosadas a una cartelera vemos las indicaciones de una Señal vertical (SN124). Nos dirigimos hacia el camino de Lozoya, dirección Portachuelo de Navarredonda. Salimos del pueblo e inmediatamente nos internamos en la dehesa de la Umbría una espectacular dehesa de robles cercada por un muro de piedra, bajo la sombra de los rebollos, el camino asciende de manera suave hasta alcanzar en poco menos de 2km el Portachuelo de Navarredonda. Seguimos de frente para acometer el descenso hacia Lozoya que se encuentra en una cota más baja que Navarredonda, por lo que descenderemos unos 100m más de lo que hemos subido y cambiamos de orientación, ya que esta ladera apunta hacia el Sur. Ahora predomina el pinar y se nos abren unas vistas espectaculares del alto valle del Lozoya. El embalse de Pinilla que embalsa las aguas del rio Lozoya, aparece custodiado por los altos del Hontanar a su izquierda, por los montes carpetanos a su derecha y al fondo cerrando esta espectacular panorámica, el macizo de Peñalara y la Cuerda larga coronan el Valle. El descenso va alternando el pinar por un hermoso robledal en el que se asientan numerosas praderas donde pasta el ganado en un paisaje bucólico propio de zonas más norteñas. Finalmente llegamos a Lozoya, una hermosa población que se mira en el espejo del embalse de Pinilla y que merece una visita por sus bonitas calles y plazas. La vuelta la realizamos por el mismo camino.

Camino por la ruta GR88

GR-88

Diseñado como una variante del GR-10, el GR-88 cruza la zona Este de la Sierra, de Norte a Sur, comenzando en el Pontón de la Oliva, para salir de la Sierra Norte de Madrid tras cruzar el río Jarama, ya pasada La Hiruela, e internarse en la provincia de Guadalajara.

La ruta recorre prácticamente toda la Sierra de La Puebla. En su inicio bordea los meandros que dibuja el Lozoya antes de su paso por la presa de La Parra, en esta zona se muestra un bonito bosque de ribera junto con construcciones hidráulicas del Canal de Isabel II. Tras pasar el pueblo de El Atazar el camino gana altura hasta el collado de las Pinillas, donde penetramos en una de las zonas más aisladas de la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón, el valle de La Puebla. Tras pasar la población serrana de La Puebla de la Sierra, el camino asciende al Pico del Porrejón una de las mejores atalayas para contemplar la Sierra del Rincón y la Sierra de Ayllón. Más abajo ya vemos La Hiruela, ejemplo de arquitectura serrana, y pasado este pueblo, seguimos descendiendo por un robledal hasta el rio Jarama, el camino vuelve a ganar altura hasta la población de El Cardoso de la Sierra (Guadalajara).

Ruta de la Laguna de los Pájaros

Laguna de los Pájaros de Peñalara

Esta ruta por el mismo corazón del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, nos ofrece algunos de los lugares más auténticos y el mejor muestrario geomorfológico de las acciones glaciares de la Comunidad de Madrid.

La ruta se inicia desde el parking del puerto de Cotos. Nos dirigimos hacia la caseta de información del Parque Nacional y continúanos hacia el noreste por un camino ancho, que se interna en un bosque de pinos silvestres que nos conduce a la Fuente Cubeiro.

Seguidamente, nos encontramos con el “Mirador de la Gitana”, desde el cual podremos observar unas vistas espléndidas de la “Cuerda Larga”. Tras el mirador, llegamos a una edificación en la que podemos ver paneles informativos sobre el Parque Nacional. En este punto, se inician a mano derecha el sendero denominado RP3 y RP4, por el que continuaremos hasta toparnos con la bifurcación de éstos.

Una vez llegado a esta bifurcación, cruzamos el arroyo de Peñalara por un puente de madera, tras el cual continúanos por un sendero que asciende entre rocas, piornos y pequeños pinos silvestres retorcidos por las inclemencias y los rigores del clima a estas altitudes.

A medida que avanzamos vamos alternando diferentes lagunas y hoyas modeladas por la acción de los glaciares de circo, como el conjunto de cinco lagunas o la laguna de los claveles bajo el risco del mismo nombre. La vegetación a estas alturas se limita al piorno y las praderas alpinas, muy sensibles a la erosión por lo que es muy importante no salirse de los senderos.

Tras la laguna de los claveles ascendemos suavemente hasta alcanzar la laguna de los Pájaros.

Guardada por el Risco de los Pájaros y los contrafuertes que caen del macizo, que se reflejan en sus cristalinas aguas, la laguna se muestra colgada a modo de balcón natural con la grandiosidad del valle del Lozoya como telón de fondo.

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Senda por los robles centenarios

Un inmenso nogal -catalogado como árbol singular- marca el callejón desde donde se inicia esta senda. Entre huertos de cerezos, ciruelos y manzanos, se puede observar la vegetación de ribera de temblones (Populus tremula) y sauces (Salix atrocinerea) del arroyo de la Cuesta junto al que se pasea. Si se quiere ver el manantial natural hay que separarse de la ruta.

En la zona llamada «Tras la Peña» se pueden observar unos afloramientos rocosos de cuarcita, donde se localizan los enormes robles antaño utilizados para la producción de carbón.

A mitad del camino se alcanza el estanque del Cerradillo, que acumula el agua en invierno para poder regar los prados, huertos y linares en la época estival. A partir de este punto se camina junto a la reguera entre robles (Quercus pyrenaica), jara pringosa (Cistus ladanifer) y brezo (Erica australis), dejando a un lado los antiguos linares donde se cultivaba el lino, primera fibra vegetal que tuvo aceptación en la industria textil. Esta planta del género Linum es originaria de los valles del Nilo, Tigris y Éufrates.

Termina la senda disfrutando de una magnífica panorámica de los picos que rodean a Puebla de la Sierra, desde «Peña La Cabra» hasta «El Porrejón», antes de llegar al lavadero del pueblo.

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Tierra de Colonos

En el siglo XI, tras la conquista de Toledo por los ejércitos cristianos y la consolidación de los territorios reconquistados al Norte de dicha ciudad, se comienza a repoblar las zonas al Sur del Sistema Central. Con la firma del Fuero de Sepúlveda en el año 1076 por Alfonso VI, se ceden tierras libres de carga en las zonas entre las líneas del Duero y el Tajo. A la par que el terreno, los colonos recibían una pequeña cantidad en metálico con el fin de hacer frente a los primeros gastos de herramientas y simientes. Estos pueblos por lo que transita nuestra ruta, fueron de los primeros lugares de la Sierra Norte de Madrid donde se asentaron estos colonos cristianos, la Ermita de San mames o el despoblado de Santiago son testigos mudos de este momento histórico.

Comenzamos nuestra ruta en Gargantilla, en la misma plaza, tenemos la señal vertical (S.V.) SN48 y nos dirigimos hacia Eta. de Santiago / S. Mamés. Poco después junto a la rotonda seguimos las indicaciones de la S.V. SN109 hacia Camino de Reimoros, S. Mames. El camino se interna en una zona de robledal y zonas abiertas, desde donde podemos divisar unas bonitas vistas del valle del Lozoya y del embalse de Riosequillo. En un cruce señalizado con la S.V. SN147, podemos optar por visitar Navarredonda, población que alcanzamos a través de un bonito sendero entre robles o continuar hacia S. Mamés, donde os recomendamos visitar la iglesia de S. Mamés que se asienta sobre la antigua ermita erigida en honor al santo por los primeros pobladores. La influencia islámica ha quedado reflejada en su bello ábside de estilo románico-mudéjar.

Continuamos hacia Pinilla de Buitrago desde S.V. SN49, a través de zonas de pasto y pequeños bosquetes de robles y fresnos. Llegados a un cruce en una bonita pradera, vemos la S.V. SN41, y continuamos hacia Pinilla, a donde llegamos a través de un camino entre fincas. Junto a la fuente, vemos otra S.V. de la Red, SN42 y continuamos hacia Eta. de Santiago. El camino jalonado de muros de piedra seca nos conduce hasta el despoblado de Santiago, el emplazamiento original de Gargantilla y uno de los primeros asentamientos de la zona, donde solo permanece en pie las ruinas de la ermita de Santiago, y lugar en el que se produjeron los desposorios de Juana la Beltraneja.

Un amplio camino de zahorra nos conduce de nuevo a Gargantilla tras cruzar las vías del tren.

Vista de la iglesia de Prádena con una bicicleta apoyada en su fachada.

Huellas del Medievo

Comenzamos nuestra ruta en la Villa de Torrelaguna, una bella población que esconde entre sus casas los restos de una fortificación medieval. Entre los elementos de esta fortificación esta el arco de Burgos. No te puedes perder la Iglesia de Sta. María Magdalena o las casas señoriales y palacios repartidas por la Villa.

Tras la visita, toca pedalear, tomamos la carretera M-131 en dirección a El Berrueco, ascendemos durante 8,5 km hasta encontrarnos con un cruce. En este cruce nos desviamos en dirección a El Atazar, solo durante un kilómetro hasta alcanzar la Atalaya de Torrepedrera, que veremos a nuestra derecha muy cerca de la carretera. La Atalaya, que formaba parte de una serie de torres vigía situadas a lo largo de la Marca Media (frontera entre árabes y cristianos) nos deja unas impresionantes vistas del embalse de El Atazar con el telón de fondo de la Sierra del Rincón.

Volvemos hacia el cruce y continuamos dirección a El Berrueco. Esta población merece un paseo por sus calles donde podrás visitar los elementos tallados en granito del museo de la piedra, no te pierdas las vistas del embalse desde la plaza de la Iglesia.

Volvemos a tomar la carretera M-131, dirección Sieteiglesias. Esta pequeña población guarda uno de los tesoros medievales más importantes de la Sierra Norte, una necrópolis excavada en la roca donde se pueden observar mas de 80  tumbas antropomorfas de la Alta Edad Media. Tras la visita, continuamos por la misma carretera hasta Lozoyuela, donde se encuentra la iglesia de San Nicolás de Bari catalogada como BIC, no es medieval, pero no podemos dejar de visitarla. Muy cerca de la Iglesia se halla el inicio de la carretera M-913, una carretera comarcal, sin apenas tráfico y que tras rebasar la localidad de las Navas de Buitrago, nos conduce a Mangirón entre una bonita masa de encinas. Una vez en Mangirón, nos dirigimos hacia Buitrago por la carretera de la Gariñas M-126.

Buitrago es una parada obligada en nuestro camino del Medievo. La muralla medieval mejor conservada de la Comunidad de Madrid, el Castillo y la Villa han albergado personajes tan ilustres como Juana «La Beltraneja» o el Marques de Santillana. No te pierdas el Museo Picasso. Buitrago es un buen lugar para pernoctar y cenar en cualquiera de sus restaurantes.

Salimos de Buitrago por el pinar de las Gariñas, donde un bonito camino que lo atraviesa nos conduce hasta la carretera M-135. Nos incorporamos a ella en dirección Norte (izquierda), descendiendo hasta la presa de Puentes Viejas, merece la pena detenerse a admirar el paisaje desde la presa. Continuamos hasta el siguiente cruce, y seguimos en dirección a Prádena del Rincón. En el año 2013, durante unos trabajos de restauración en la Iglesia de Sto. Domingo de Silos (s.XII) se encontró en el atrio Norte una necropolis medieval, restos de pinturas murales y un taller de reparación de campanas, además de otros tesoros inesperados. Prádena es uno de los pueblos de la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón y cuenta con un entorno natural que tambien merece una visita.

La vuelta la podemos hacer por Mangirón, una vez aquí, tomar la M-126 y luego la M-127 hasta El Berrueco y continuar hacia Torrelaguna deshaciendo el camino de la ida.

Camino al lado de la carretera

Piedemonte Serrano

El piedemonte también denominado rampa serrana, es una zona dominada por encinas, enebros y monte bajo que se sitiaría por debajo de los 1000m, a partir de lo cual entrarían en escena especies como el robledal. Esta zona con desniveles menos acusados nos permite disfrutar con nuestra bici de rutas con desniveles más suaves que en la propia sierra. En esta ocasión, os proponemos una ruta por la zona Sur de la Sierra, siempre bajo la atenta mirada de la Sierra de La Cabrera.

Partiendo de La Cabrera, junto al C.I.T. Villa San Roque, podemos ver la Señal Vertical (S.V.) (SN89). Nos dirigimos por el Camino de Redueña hacia Redueña, tras dejar atrás la avenida, nos incorporamos en la rotonda a la carretera M124 para incorporarnos a un camino que sale a nuestra derecha a unos 100m. Atravesamos un túnel que cruza la autovía, un sendero ancho nos conduce a una pista de zahorra que pasa por algunas viviendas. El camino en continuo descenso, nos conduce por una zona poblada de enebros y encinas, hasta llegar a la S.V. (SN123). Seguimos por el camino de Redueña, ahora asfaltado hasta la S.V. (SN5), donde nos incorporamos al Camino del Canal YII. Nos adentramos ahora en un hermoso quejigal, que se asienta en la ladera caliza del cerro. El camino prácticamente llano, serpentea la ladera hasta descender más adelante y cruzar la autovía a través de un túnel. Antes de llegar a Venturada nos topamos con la S.V. (SN13). Nos incorporamos a la Cañada de Venturada, dirección Cabanillas / Navalafuente. Tras cruzar Venturada, salimos a un camino paralelo a la carretera para poco después girar a la izquierda y adentrarnos en una zona de praderas y fincas, con muros de piedra a ambos lados. En la S.V. (SN12), nos dirigimos a Cabanillas, por la Cañada Real, y justo a la entrada del pueblo, vemos la S.V. (SN14). Nos dirigimos ahora por la cañada del monte hacia Navalafuente / La Cabrera. Recorremos un camino que atraviesa la urbanización el Tomillar y desemboca en una pradera, a nuestra derecha, vemos junto a un muro de piedra una S.V. (SN6), y tomamos el camino de La Cabrera, hacia La Cabrera. El camino se interna entre muros de piedra seca, alternando zonas pobladas de encinar y enebros con zonas más despejadas, poco después cruzamos la carretera M633 y continuamos por un paisaje similar, ascendiendo suavemente, con el telón de fondo de la magnífica Sierra de La Cabrera. Tras cruzar la carretera M610, el sendero transita paralelo a la carretera, hasta que tras pasar una puerta accedemos a la dehesa de Roblellano, donde predominan los afloramientos graníticos. Poco después estamos de regreso en La Cabrera.

Frente de somosierra

Frente de Somosierra

Iniciamos nuestra senda junto a la iglesia y caminamos por el pueblo en dirección al cementerio. Este es el punto de inicio y llegada de la senda.

El primer tramo de descenso hacia Gandullas está relacionado con la temática de la Guerra Civil. En el mapa podemos observar las localizaciones de sus huellas, algunas de las cuales quedan a escasos metros de la senda y otras algo más lejos, por lo que para visitarlos hay que abandonar la pista principal.

Desde el cementerio dirigimos nuestros pasos por el camino que queda junto a la tapia hacia Cabeza Piñuecar. Al inicio de la primavera los cantuesos y tomillos que tapizan sus laderas lo cubren de tonos morados creando un espectáculo precioso como pocos hay en la Sierra de Madrid. El camino va atravesando prados de pasto para el ganado con alguna encina dispersa y rodales de coscoja. Las zarzas, el tomillo y la lavanda van a ser nuestra compañía todo el camino.

A nuestra derecha vamos sobrepasando los restos de posiciones defensivas de La Guerra Civil: búnkers de la Peña Retamosa, el Tomillar y Cabeza Velayos. A la altura de esta última giramos a la izquierda en dirección Gandullas y atravesamos un bosque abierto de encinas que proporciona algo de sombra para el caminante. Si vamos atentos veremos, a nuestra izquierda, el búnker de la Peña Zorreras justo antes de llegar al área de descanso. Esta zona es un magnífico mirador desde donde contemplar Gandullas, la antigua estación de antenas de telecomunicaciones y todo el sur de la Sierra Norte de Madrid.

Descendemos hacia Gandullas, donde poder tomar un refrigerio, contemplar su iglesia y la «piedra del las veces» que marcaba los turnos de riego a modo de reloj de sol.

Detrás de la iglesia sale el camino que nos llevará de vuelta al cementerio. El paisaje cambia por completo. Prados de pasto verde y muros de piedra bordeando las fincas nos llevan hasta un chopo desmochado con un nido de cigüeña en la copa. Giramos a la derecha para coger la «Colada de la Zarcilla» y tomamos el primer desvío a la izquierda que nos llevará en permanente ascenso hasta el cementerio.

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Vuelta a El Cabezo

A lo largo de este recorrido circular, que bordea el cerro de El Cabezo, disfrutaremos de una de las vistas más espectaculares de Patones de Arriba y de sus alrededores. Con la llegada de la primavera, estas laderas se tiñen de intensos colores y aromas del cantueso, las jaras y otras muchas flores.

La ruta comienza en el aparcamiento disuasorio de Patones de Abajo y asciende a Patones de Arriba por el acceso peatonal de la senda del Barranco. Continúa, tras pasar por la fuente y el lavadero, junto al arroyo de Patones hasta un cruce con una pista forestal. Ascenderemos por la pista siguiendo las marcas rojas de nuestro sendero local hasta toparnos con la senda del Genaro que viene de El Atazar. Este sendero nos conducirá de nuevo hasta Patones de Arriba para finalizar nuestro recorrido en el aparcamiento de Patones de Abajo.

Rio bajo un puente

El Río Madarquillos

El río Madarquillos, nace en el extremo Norte de la Comunidad de Madrid, en la ladera Este de los Montes Carpetanos tras la fusión de varios arroyos que manan en los municipios de Somosierra y Robregordo. En su corto recorrido pasa por varios términos municipales y cerca de su cauce, se asientan dos pueblos, Horcajo de la Sierra y Madarcos, población de la que recibe el nombre. En su itinerario, además, se asientan verdaderas joyas del patrimonio serrano y fluvial, como molinos o los puentes antiguos de Horcajo, hoy restaurados, tesoros escondidos que nos otorgan la oportunidad de descubrirlos a través de coloridos senderos, donde la vegetación de ribera se muestra exultante.

Partimos de la Acebeda, donde el agua es parte indisoluble de este pueblo, el agua corre por las regueras y sus preciosas fuentes invitan a refrescarse a los visitantes. Justo a la entrada del municipio tenemos un cruce de caminos de la Red Carpetania señalizada con la Señal Vertical (S.V) (SN72). Seguimos las indicaciones hacia Robregordo, descendemos por una antigua carretera hasta el arroyo de la Dehesa, tras cruzarlo llegamos a un cruce de la Red, señalizado con la S.V. (SN25). Nos incorporamos a un camino que se interna en la dehesa de La Acebeda, siguiendo las indicaciones hacia Horcajo de la Sierra. Descendemos hacia el cauce del Madarquillos, para tener nuestro primer contacto con él, y nunca mejor dicho ya que en este punto no existe puente y si el cauce es elevado tendremos que descalzarnos para cruzar. El camino asciende y tras salir del robledal, cruzamos la autovía bajo un viaducto. Tras cruzar las antiguas vías del tren a través de un angosto túnel, entramos en el área de la Tejera, donde podemos ver a nuestra derecha el primero de los puentes antiguos. Poco después nos incorporamos a un sendero que recorre hacia el Sur la ladera de una amplia loma desde la que contemplamos a nuestra derecha el cañón que ha excavado el Madarquillos. La loma desemboca en una carretera, tras cruzarla, a nuestra derecha tenemos el segundo Puente Antiguo, puente de origen medieval que era paso obligado de la Cañada Real Segoviana. Junto al puente, tenemos la S.V. (SN151), nos dirigimos en dirección opuesta al puente, hacia Horcajo de la Sierra, tras un corto ascenso, nos topamos con otra S.V. (SN15) y seguimos el sendero que se dirige a Madarcos. Poco después el sendero transita junto a la orilla del madarquillos, bajo la sombra de una preciosa vegetación de ribera. Más adelante nos separamos del Madarquillos, y poco después nos encontramos a nuestra derecha con el molino del Tio Paulino, un precioso molino, venido a menos pero que resiste rodeado de una espesa vegetación. Su funcionamiento consistía en desviar el curso del río por un canal de agua que atravesaba el molino, moviendo a su paso unas estructuras llamadas rodetes que a su vez hacían girar dos grandes piedras llamadas muelas dando como resultado una molienda natural y eficiente.

Tras el molino el sendero nos conduce hacia Madarcos, pero antes aún podemos ver otro molino, el de la Tía Fausta. Antes de subir hacia Madarcos nos encontramos con la S.V. (SN16), bajaremos hacia el cauce del rio, siguiendo las indicaciones hacia Piñuecar, para luego volver sobre nuestros pasos y dirigirnos a Madarcos.

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7 pueblos del Lozoya

Os brindamos un precioso recorrido, ideal para realizarlo en Gravel o MTB a través de 7 poblaciones que se asientan en el valle alto y medio del rio Lozoya. Pueblos, paisajes, dehesas…un bonito recorrido para disfrutar de nuestra bici conociendo un territorio rural y de naturaleza. El recorrido combina pistas y caminos rurales en buenas condiciones con carreteras comarcales con escaso tráfico.

Partimos de Buitrago del Lozoya, población ubicada en un meandro del rio Lozoya y defendida por una muralla medieval, no podíamos empezar mejor nuestra ruta que en este idílico pueblo. Desde la Plaza Picasso, seguimos las indicaciones de la señal vertical SN101, hacia Villavieja del Lozoya / Gascones. Bajamos por la calle real, y nos dirigimos al puente antiguo para cruzar el Lozoya, desde aquí, las vistas del recinto amurallado son esplendidas. Al final de la C/ Lavadero nos topamos con la S.V. SN9, seguimos hacia Villavieja, pero ignorando las marcas de la Red, seguimos por carretera hasta Villavieja. En la plaza del ayuntamiento de Villavieja, tenemos la S.V. SN76 y nos dirigimos hacia Pinilla de Buitrago / S. Mames. Nos incorporamos a un camino de grava, tras cruzar un zarzo el camino ahora de tierra y con algunas rodadas, alterna zonas abiertas con otras encajadas entre muros de piedra seca. Llegamos a una nueva S.V. SN41, y continuamos hacia S. Mames. El camino, primero de tierra, da paso a un camino de grava que nos deja en S. Mamés. En esta pequeña población destaca la Iglesia de S. Mames de estilo mudéjar. Junto a la iglesia tenemos una fuente. Desde S. Mamés, continuamos hacia Navarredonda por la carretera, apenas 2 km. Navarredonda es un tranquilo pueblo, en las faldas de los Montes carpetanos, la carretera acaba aquí, por lo que no hay casi trafico por la carretera, ni en el pueblo. Nos dirigimos ahora al Portachuelo de Navarredonda / Lozoya, siguiendo las indicaciones de la S.V. SN124. El camino de grava asciende hasta el portachuelo cruzando una bonita dehesa de robles. Una vez en el puerto, continuamos hacia Lozoya, a medida que bajamos las vistas que se nos abren son espectaculares, el embalse de pinilla y todo el valle del Lozoya aparecen encajonados por las grandes alturas del parque nacional.

Una vez en Lozoya, nos incorporamos al camino natural del valle, hacia Pte. del Congosto / Gargantilla, tal como nos indica la S.V. SN125. Bordeamos el embalse y acompañamos al rio Lozoya rodando por un camino de grava que cruza el Lozoya a través del puente medieval del congosto. Antes de cruzar el rio, la S.V. SN115 nos dirige hacia el puente y hacia Canencia. Nos topamos de nuevo con otra S.V. SN146, sin desviarnos seguimos hacia pte. de Matafrailes y Garganta. Cruzamos el bonito pueste medieval de Matafrailes, cruzamos la carreta M-629 y seguimos por el camino de grava hasta Garganta de los montes, que bien merece una visita por sus calles. En la C/ Cruces encontramos la S.V. SN21 y nos incorporamos al camino de las Eras hacia El Cuadrón, el camino de tierra, bordea el Cerro de El Cuadrón hasta llegar a la carretera M-604. Entramos en la población por una calleja, y seguimos por el camino natural del Valle hacia Cincovillas / Buitrago, tal como nos indica la S.V. SN100. Poco después en SN117, seguimos hacia Buitrago. El camino nos deja bonitas vistas del embalse Riosequillo y de Buitrago, donde acabamos nuestra ruta.

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Camino de Valdehierro

La ruta parte de la Cuesta de San Pedro, al lado de la iglesia de Robledillo de la Jara, junto con la senda del Genaro, camino de 70 km de longitud que conecta entre sí todos los pueblos de la Mancomunidad Embalse del Atazar. Ambas pasan al lado del Museo de Formas de Vida del Pasado y giran a la derecha por el camino de Valdehierro, que está bien señalizado con un cartel informativo de la ruta y unas balizas de madera. A unos 350 m, la senda del Genaro se separa por la izquierda, en dirección al Collado de Fragüela y al Alto de Matachines coronado por una antena, mientras que el Camino de Valdehierro sigue recto. Varios paneles informativos jalonan el recorrido. Tras cruzar dos arroyos la ruta llega al límite municipal entre Robledillo de la Jara y Cervera de Buitrago. En este punto se han instalado unos carteles descriptivos de la fauna y flora del entorno. Desde aquí se inicia el retorno por el mismo camino.

El recorrido atraviesa extensas zonas de jaras acompañadas de tomillo, mejorana, romero y botonera, entre otras especies. Estos matorrales cubren los antiguos campos de cultivo de cereales, hoy totalmente abandonados, al igual que el redil para ganado que se puede observar a mitad de trayecto. Antaño, toda esta zona estaba cubierta por encinares acompañados de robles melojos y quejigos en las zonas más frescas y húmedas.

Destaca en el paisaje la Dehesa Boyal de Abajo, Monte de Utilidad Pública de Robledillo de la Jara, cuyas formaciones arboladas de roble melojo y quejigo contrastan con el matorral circundante. También se pueden contemplar las Sierras de La Cabrera y de Guadarrama y, en el final de la ruta, hay un buen mirador para observar el paisaje en el que destaca la elevación de El Cancho de la Cabeza (1.264 m) al otro lado del embalse de El Atazar, en el municipio de Patones.

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Ruta por la historia

La ruta por la Historia de La Cabrera, es un itinerario temático que nos ofrece la oportunidad de conocer tres lugares históricos a través de una ruta por un espectacular entorno natural y paisajístico.

Comenzamos internándonos en la dehesa de Roblellano, un espacio natural de gran interés poblada de fresnos, robles y encinas y salpicada de lajas graníticas donde se forman pequeñas lagunas temporales.

La primera parada histórica la encontramos después de tomar un ramal (señalizado) que nos lleva a la Tumba del moro, Cualquier aficionado a la arqueología disfrutará visitando esta pequeña necrópolis de época visigoda, excavada en su totalidad a principios de los años noventa. Está vinculada a un asentamiento rural del Siglo VII y la forman diez sepulturas, nueve de fosa simple y una de perfil antropomorfo.

Probablemente este conjunto funerario podría tratarse de un pequeño núcleo sepulcral que formase parte de una necrópolis mayor ubicada en el Cerro de La Cabeza. Las tumbas están directamente excavadas en la roca granítica de la zona. En ella se encontraron restos óseos humanos. Algunas de estas tumbas, son pequeños panteones familiares compuestos por sepulturas dobles.

Volvemos sobre nuestros pasos a la ruta principal y comenzamos una corta pero intensa subida al cerro de la cabeza, superando una pequeña canal donde se asientan espectaculares ejemplares de encina. Una vez arriba, tomamos otro ramal (señalizado) que tras unos 200m nos lleva al castro del Cerro de la Cabeza.

Se presupone que fue uno de los primeros asentamientos humanos que hubo en el municipio de La Cabrera, y el cual se encontraba bastante alejado del actual núcleo urbano. Este castro tiene una situación estratégica en un lugar privilegiado de la vaguada del Cerro de La Cabeza, muy cercano al Convento de San Antonio y de la magnífica dehesa de Roblellano.

Este pequeño poblado estaba orientado al Este, tiene un fuerte carácter defensivo, y se basaba en una economía agrícola y ganadera. Superficialmente se aprecia la traza urbana con restos de fortificación y con materiales cerámicos preponderantemente de época visigoda.

Tras disfrutar de la visita, volvemos de nuevo al desvío para incorporarnos de nuevo a la ruta principal. Descendemos del cerro poco a poco disfrutando de las vistas de la Sierra de la Cabrera y del convento de San Antonio, que se asienta bajo esta mole granítica. Esta es nuestra próxima parada.

Sobre este emplazamiento hay que recalcar la iglesia románica de los siglos XI-XII de hermosa simplicidad interior, con tres naves, crucero y cinco capillas absidiales, donde se acogen algunas piezas de importante valor, como es un San Francisco del S.XVII, una Virgen con Niño de época renacentista y en el presbiterio dos pinturas, una Comunión de la Virgen del pintor Claudio Coello y un San Francisco.

Mención especial merecen sus jardines, organizados en bancadas, paseos y recoletas, terrazas salpicadas de fuentes, estanques y pétreos regueros de agua. El interior del convento se realiza a traves de una visita guiada que realizan los propios monjes para ver los horarios pincha el enlace.

Continuamos nuestro camino a través de la calle que baja del convento hasta La Cabrera.

Vista de una escultura de una persona, destacando sus detalles y expresión artística.

Ruta de las callejas de Navalafuente

La Ruta de las Callejas de Navalafuente es un cómodo recorrido, sin apenas desnivel, por la Calleja Ancha y la Calleja Estrecha, flanqueado por fresnos y antiguos muros de piedra, de construcción tradicional. La ruta regresa al pueblo pasando junto a la Iglesia de San Bartolomé.

La ruta es apta para todos los públicos y todos los niveles, dada su escasa dificultad y su longitud, de poco más de 3 km. Comienza y finaliza en el casco urbano de Navalafuente, junto a la estatua o monumento al “Senderista”. Te permitirá admirar las valiosas fresnedas que se extienden al sur del pueblo.

Accesibilidad

Consulta la ficha completa de especificaciones de accesibilidad AQUÍ
(Informe realizado por la entidad INFINIA, noviembre 2021)

Paisaje de un pueblo y un lago

Horizontal integral MTB

La Horizontal es una pista forestal que recorre la ladera Este de los Montes Carpetanos, desde Somosierra hasta el Puerto de Navafría (50km).  Este camino forestal se caracteriza por la elevada altura a la que transita (una altura media de 1600m y una máxima de 1850m) y las espectaculares vistas que ofrece sobre el valle del Lozoya y la Sierra Norte, dándonos además la oportunidad de asomarnos varias veces hacia la vertiente oeste, hacia la meseta segoviana.

Partiremos de Lozoya, junto al cementerio viejo tenemos la Señal Vertical (S.V.) (SN125), y nos dirigiremos por el Camino del Valle hacia Pinilla / Alameda, en apenas 500m en la S.V. (SN28), nos incorporamos al camino del carretero, dirección Lozoya / Camino horizontal. Tras dejar atrás Lozoya por la carretera que sube al Pto. de Navafría, tomamos un camino que sale a nuestra derecha y que tras una dura ascensión de 600m de desnivel nos deja en la Horizontal. Justo en el cruce, seguimos las indicaciones de la S.V. (SN51), incorporándonos a la Horizontal hacia Pto. de Linera / Pto. de Peñaquemada. Ahora toca relajarse un poco tras la dura subida, en general nuestro camino hacia Somosierra, va descendiendo de manera tendida, aunque también tendremos subidas. El paisaje es grandioso, el valle del Lozoya y las cumbres de la Sierra se denominan desde nuestra posición donde los pinares se alternan con piornales y zonas despejadas en las proximidades del cordal.

Rio al lado de Buitrago del Lozoya

Presa de Puentes Viejas

El embalse de Puentes Viejas es la tercera presa siguiendo el curso del río Lozoya. Su nombre proviene de la existencia de dos pontones a través de los cuales se podía cruzar el río. Los trabajos de construcción de la presa se iniciaron entre 1913 y 1914 y se realizó en dos fases. En la primera, finalizada en 1925, la presa alcanzó una altura de 43,5 metros, creándose un embalse de 22 millones de metros3. La segunda se dedicó a su recrecimiento y finalizo en 1939, gracias a ella, puede embalsar hasta 53 millones de metros3. Durante la Guerra Civil jugo un papel fundamental en la defensa de Madrid, defendida por el ejército republicano para evitar que se hiciera con ella el bando sublevado que podía provocar el desabastecimiento de agua a la capital, favoreciendo su asedio.

Os proponemos tres formas de acceder a ella desde tres poblaciones diferentes, Buitrago, Paredes y Mangirón, según desde donde decidáis iniciar la ruta.

Desde Buitrago. Distancia 9,1 km (ida), Desnivel: 181m↑ – 220m↓.  Partiremos de la Plaza Picasso y seguiremos las indicaciones de la Señal vertical (S.V.) SN101 hacia Portachuelo Viejo / Cincovillas. Poco después, junto a las pistas deportivas, seguiremos las indicaciones de la S.V. (SN102) hacia Camino de Mangirón. Un bonito paseo junto al rio, nos deja unas preciosas panorámicas de Buitrago. Tras el paseo, pasamos por una calle que nos lleva a la entrada del pinar de la Gariñas, a poco de internarnos en el nos topamos con la S.V. (SN138), mantenemos la misma dirección hacia Presa de Puentes Viejas. Tras atravesar el pinar, cruzamos la carretera y accedemos a la dehesa de encinas de Sanchalvaro. En la S.V. (SN112) giramos a la izquierda y nos incorporamos al camino que nos lleva a la presa de puentes Viejas a través del encinar.

Desde Paredes de Buitrago. Distancia 1,8 km (ida). Desnivel: 43m↑ – 94m↓. Iniciamos nuestra ruta junto a la iglesia, siguiendo las indicaciones de la S.V. (SN130) hacia Presa de Puentes Viejas. Salimos del pueblo y tras una subida junto al arroyo malillo, cruzamos la carretera, pasamos un zarzo y descendemos a través de una zona despejada con encinas que nos va dejando ver las aguas del embalse. Tras la bajada, llegamos al embalse.

Desde MangirónDistancia 4,1 km (ida). Desnivel: 74m↑ – 154m↓. Partimos de la plaza del ayuntamiento donde se encuentra la S.V. (SN114), nos dirigimos por Colada de Peñas Varaeras hacia Presa de Puentes Viejas. Salimos del pueblo por un camino entre encinas, descendemos hasta una cancela tras la cual, el camino discurre entre paredes de piedra seca en un espacio amplio. Salimos a una zona despejada, donde vemos la S.V. (SN112), y continuamos hacia Presa de Puentes Viejas. Tras el encinar, nos incorporamos a la carretera que nos deja en la Presa.

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La Almenara

La ruta parte de la Plaza de la Picota, en El Berrueco, continúa por la calle Real y la carretera M-131 dirección Torrelaguna hasta tomar un desvío a la izquierda por el camino La Casilla o camino del Canal. En este punto hay un panel informativo de la senda, con unos datos generales y una breve descripción del recorrido. Se deja un lavadero y un abrevadero a la izquierda y la ruta continúa por el camino de tierra. Se llega a una zona más amplia en donde cruzan las sendas de la Atalaya (local) y del Genaro (GR 300). La senda de La Almenara baja hacia el embalse por una pista bien definida, y llega hasta la Almenara de El Berrueco situada en el Canal de El Villar. Un poco más adelante se deja la depuradora del pueblo a la izquierda.

La senda continúa bordeando el embalse durante algo más de un kilómetro hasta un mirador con un cartel informativo, punto en el cual se inicia el regreso hacia El Berrueco, manteniendo a la derecha la urbanización Vallehondo. Desde aquí el recorrido coincide con la senda del Genaro por lo que habrá que seguir las señales de esta senda, entre pastos y fresnedas, hasta llegar a la carretera M-127 que nos llevará hasta el final de la ruta, en la Plaza de la Picota.

La Almenara de El Berrueco es una construcción asociada al Canal de El Villar y se utiliza para gestionar el caudal del agua y permitir labores de mantenimiento mediante un sistema de compuertas. El Canal de El Villar fue construido en 1912 y tiene su origen en el embalse de El Villar. Finaliza su recorrido en el depósito en Torrelaguna donde se une al Canal del Jarama y al Canal de El Atazar.

La ruta bordea la lámina de agua desde una cierta altura, lo que permite disfrutar de unas buenas vistas del embalse y del pueblo de Cervera de Buitrago, en la otra orilla. Si el embalse no está al máximo de su capacidad se puede observar la característica “ceja” que es la parte de la ladera sometida a las variaciones de altura del agua embalsada y en la que es difícil que crezca la vegetación.

La vegetación predominante es un jaral de jara pringosa con enebros, romeros, cantuesos y rosales silvestres. El suelo, muy arenoso, es el resultado de la erosión de las rocas de granito, típicas de la zona, que se descomponen en granos de cuarzo, feldespato y mica.

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